Quien Quiere Nadar en un Mar de…

Saludos, mi gente.

Todavía hoy domingo por la noche, estoy que no sé qué pensar sobre el escarceo formado esta semana pasada, luego de que se anunciara a principios de la misma el cierre de varias playas alrededor de Puerto Rico, debido al riesgo a la salud de los bañistas ocasionado por la contaminación con bacterias de origen fecal. En realidad, hemos visto de todo: alcaldes que la emprenden contra el gobierno estatal (con o sin razón) porque diz que les quieren quitar sus playas, legisladores que anuncian que se tirarán a nadar a dichas playas para “demostrar” que las mismas son seguras para bañarse en ellas, conferencias de prensa de mis jefes en Recursos Naturales (por lo que este asunto me toca peligrosamente de cerca) para anunciar un continuo monitoreo de las playas, tira pa’quí, hala pa’llá…

Por supuesto, lo de los alcaldes se entiende en el sentido de que muchos de ellos creen que pueden administrar bien las playas si se las dejan a la custodia de sus municipios. Sin embargo, lo que conozco por experiencia propia y por planteamientos que me han hecho otros compañeros de trabajo (en el sentido del descuido en el que quedan las facilidades balnearias municipales), me dice otra cosa muy diferente.

Y por supuesto, menciono el papel de Recursos Naturales en esta situación, en tanto tiene una responsabilidad de manejar ese recurso para el bienestar del pueblo. Basta con decir que una compañera de trabajo me indicó que estaba recibiendo a cada rato en su unidad de trabajo llamadas en las que se le preguntaba por el lío de las playas. Pero bueno, esos son gajes del oficio…

Ahora bien, hay una cosa que no se debe pasar por alto, y es el hecho de que esta situación se da justo en el punto culminante de la temporada veraniega en Puerto Rico, cuando muchos puertorriqueños aprovechan la cercanía de dos días feriados: el Día de la Constitución del ELA (25 de julio) y el natalicio del líder anexionista Dr. José Celso Barbosa (27 de julio), que este año caen respectivamente en martes y jueves. Y que conste que muchos de los servidores públicos aprovecharán… más bien, APROVECHAREMOS esa semana de verdad, ya que la misma (del lunes al viernes) ha sido concedida con cargo a vacaciones. Pero volviendo al tema que nos ocupa, el impacto sobre la asistencia a las playas ha sido significativo, sobre todo ante el temor (yo diría que exagerado) de que los bañistas se vayan a enfermar de algún mal gastrointestinal o algo por el estilo. Después de todo, a quién le gusta nadar en un mar de… eeeeeeeeee… eeeeeeeeee… ¡ustedes entienden lo que quiero decir!

Interesantemente, el viernes pasado se pudo ver la proverbial “luz al final del túnel” (aunque si por nuestros políticos fuera, sería “el túnel al final de la luz”): se anunció oficialmente que las mismas playas que se había amenazado con cerrar por no ser aptas para bañistas (incluida la playa La Monserrate de Luquillo, a donde yo acostumbraba ir hace muuuuuuuuuuchos años)… ¡YA NO ESTÁN CONTAMINADAS! ¿Habrá sido un milagro? ¿Será que de momento cesaron las descargas de aguas sanitarias hacia los ríos cercanos a dichas playas? Y las vacas, ¿se habrán enterado del problema que sus actividades le creaban a las playas, y habrán dejado de usar los ríos como bebedero y como letrina pública?

Como decía una vieja promoción, “cualquier cosa es posible en La Dimensión Desconocida“. Mientras tanto…

ESTA SEMANA (24—30 DE JULIO DE 2006): La próxima vez que usted se vaya de viaje, por favor, no sea descortés con las azafatas… Un policía de tránsito ayuda a una anciana conductora… Un “chico delicado” acude a una entrevista para reclutamiento militar… Un hombre tiene que atender un problema muy vergonzoso para él… La alta tecnología que usted y yo conocemos… ¡no es como nos la pinta el cine!… Cuidado con el lugar donde usted deja las colillas de cigarrillos… Y… Conocido restaurante de fast foods recurre a una táctica amenazante.

Y que conste, la táctica amenazante no es obligar a la gente a visitar Humor, Según Luis Daniel Beltrán, ¿OK?

Y vamos a dejarlo ahí. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Anuncios

Autor: Luis Daniel Beltrán

Planificador ambiental en Puerto Rico, con preparación de Maestría en Ciencias en Biología. (An M.S.-degreed Biologist working as a Licensed Professional Planner in Puerto Rico.)

2 comentarios en “Quien Quiere Nadar en un Mar de…”

  1. OK, vamos a poner esto a votación: Tod@s l@s que estén a favor levanten su mano… ¿Alguna objeción?… ¡Aprobada por unanimidad la moción de la compañera! 🙂

    Ahora en serio. Es interesante que desde la fecha del mensaje hasta hoy (4 de julio de 2008), el problema de la contaminación de las playas con materia fecal parece haber disminuido considerablemente en Puerto Rico… con una que otra excepción, como lo que escuché por radio esta mañana sobre una playa en el Sudoeste de Puerto Rico, que mis vecinos en el Edificio de Agencias Ambientales en San Juan (la Junta de Calidad Ambiental) habían determinado que no era apta para bañistas. Fuera de eso, creo que no debe haber más preocupación por nadar en un mar que no tenga nada más que agua de mar… aunque puede ser también de papas fritas (me encanta la idea)… o también de limonada… ¡quién sabe!

    Enigüei, Marcia, gracias por tu comentario, y por tu visita a mi blog.

    LDB

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s