Una Tarde con la Iguaca

¡Hola, mi gente!

Dependiendo de dónde se esté leyendo esto, aún es abril o ya comenzó mayo. Comoquiera, lo importante es que el año está avanzando bastante rápido.

De todos modos, ya cuando escribo esto, se ha atenuado bastante el furor de los terribles asesinatos ocurridos hace un par de semanas en la Universidad Técnica Estatal de Virginia (Virginia_Tech), y las cosas están volviendo a tomar un matiz de normalidad. Por nuestra parte, en Puerto Rico se debate otro nuevo presupuesto, esta vez un poquito más bajo (unos US$9,200,000/$9.200.000) que el que se maneja en el actual año fiscal. Pero todavía hay quien dice que se avecina un cierre laboral del gobierno, como el de exactamente un año atrás. Y para colmo de males, nuestros políticos se van de viaje turístico a Washington, D.C., a unas vistas sobre el eterno dilema de la relación política entre Puerto Rico y los Estados Unidos, que no siempre logran la atención del Congreso estadounidense. (¡Total! Siempre hay asuntos de mayor importancia que éste. La última vez, hacia fines de la década de 1990, el Congreso tenía más interés en la líbido del Presidente de entonces; en 2007, por el contrario, la excusa es la Global War Against Terrorism… o lo que sea que eso signifique.) ¡Qué se va a hacer!

Pero en medio de todo esto, es bueno salirse un poco del cuadro para ver el mundo y los esfuerzos que se hacen por mantener con vida aquellos elementos que son parte de la naturaleza… más bien, ¡de nuestra naturaleza, de nuestro entorno! Y para ello, me di a la tarea de acudir el sábado 4/27/2007 al nuevo aviario que el Servicio de Pesca y Vida Silvestre del Departamento de lo Interior de los Estados Unidos (USFWS) inauguró ese día en terrenos del Bosque Federal El Yunque. Esta facilidad estará dedicada al proyecto para mantener con vida los individuos que nos quedan allí de la cotorra de Puerto Rico (Amazona vittata vittata).

La cotorra puertorriqueña se distingue de otras especies similares (como la cotorra dominicana) por rasgos como la banda roja en la frente, el anillo blanco alrededor de cada ojo y las plumas de color azul turquesa debajo de las de color verde. Esta ave come, entre otros, semillas y frutos de árboles como la palma de sierra, el cupey y los yagrumos, para lo que vuela a los árboles a alguna distancia de sus nidos (que se encuentran en huecos formados en árboles maduros). La cotorra puertorriqueña se ha visto amenazada por distintas causas: los eliminación de los árboles en los que anidan; los efectos de la caza de estas aves en el pasado (sin descartar los que puede haber tenido la cacería furtiva); la depredación ocasionada por aves como el guaraguao (Buteo jamaicensis) y mamíferos como la mangosta (Herpestes spp.); el parasitismo de los nidos de la cotorra por el zorzal pardo (Molothrius bonariensis); enfermedades, y hasta huracanes. Como resultado, según el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre, entre las aves en el estado silvestre y las que están criándose en cautiverio hay aproximadamente unas 200 cotorras puertorriqueñas en estos momentos.

(Y para mí, que actualmente sean 200 las cotorras es demasiado poco…)

Sea como sea, se están haciendo esfuerzos en Puerto Rico para la recuperación de la cotorra puertorriqueña. Uno de estos esfuerzos es el que el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre realiza a través de su aviario en El Yunque. (El otro esfuerzo lo hace el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, mediante un aviario en el Barrio Río Abajo de Arecibo.) Este aviario federal ha sido bautizado con el nombre iguaca, que según los historiadores, era el nombre que los antiguos pobladores taínos le daban a esta cotorra. Mediante reproducción en cautiverio y otras técnicas que permitan aumentar la producción de polluelos al máximo posible, se procura intentar que aumenten las poblaciones de nuestra cotorra. Igualmente, se procura que los polluelos que se mantienen en el aviario estén en buen estado de salud, y que puedan desarrollar las destrezas que les permitan interactuar unas con otras en el futuro. Al final, lo que se pretende es que los individuos sean liberados al estado silvestre, de modo que se puedan formar poblaciones estables de cotorras que puedan sobrevivir, y que ayuden a esta especie a recuperarse de su situación poblacional precaria.

OK, creo que me puse demasiado técnico, ¿verdad? Pero al menos, ustedes podrán tener una idea de lo que esto se trata. Pero volviendo a la actividad del aviario, me di una vuelta por allí para ver las instalaciones con mis propios ojos. Digo, para mí era algo así como un deber, ya que yo evalué el lugar en el cual se construiría, desde el punto de vista de su impacto ambiental. El caso es que la inauguración del lugar (que fue precedida por una actividad oficial, con la presencia de varios funcionarios de las agencias involucradas) fue una actividad abierta al público, en la que se realizaron conferencias y espectáculos artísticos, se proveyó al público material informativo sobre la cotorra y sobre el aviario, y se hizo un certamen de tallados en madera con el motivo de la cotorra (como el que ven en la foto de arriba, que por cierto, ganó el primer premio del certamen).

Pero para mí, uno de los momentos más importantes fue observar de cerca dos de las cotorras del aviario ya existente (ya que según una ex-compañera de trabajo que actualmente está en el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre, no se podía traer a todas las cotorras que estaban en la facilidad existente). En la foto que sigue, podrán observar (más o menos) una de estas cotorras:

Yo no sé, pero me impresionó bastante bien la conducta apacible de este ejemplar, y sobre todo, la belleza de su plumaje. Aunque también podría ser el hecho de que estaba viendo a una de las pocas cotorras nuestras que nos quedan. Una especie de vida silvestre muy significativa para nosotros, algo que quisiéramos hacer lo posible por no dejar escapar.

Y ciertamente, una de las razones por las que no debo rendirme en mis esfuerzos como profesional ambiental, en mi lucha por lograr un ambiente mejor para quienes vivimos aquí hoy, y para quienes nos seguirán en el futuro.

Demás está decir, que según yo iba saliendo por el portón que protege las instalaciones del nuevo Aviario Iguaca, lo primero que se me ocurrió repetirme fue, ¡misión cumplida!

OK, ¿qué tal si cambiamos de tema?

ESTA SEMANA (30 DE ABRIL–6 DE MAYO DE 2007): En una fiesta de despedida de año, a los animales machos les requieren… una condición muy especial para participar… ¡pero no todo sale como se supone que salga!… Y… Una madre prepara “para la vida” a su hijo de 3 años de edad.

NUEVO EN ¡VÍDEOS!: Dos clásicos de la música popular estadouniden
se (“Somewhere Over the Rainbow” y “What a Wonderful World”)… ¡interpretados de una manera especial!

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Así que vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

P.S. Los datos técnicos sobre el Aviario Iguaca, los adapté de la literatura que el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre repartió durante la actividad, y que están disponibles al público en general.

LDB

Autor: Luis Daniel Beltrán

Planificador ambiental en Puerto Rico, con preparación de Maestría en Ciencias en Biología. (An M.S.-degreed Biologist working as a Licensed Professional Planner in Puerto Rico.)

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