Que No Me Da La Gana, No Me Bajo de Aqui, Hasta Por La Mañana

¡Saludos, mi gente!

Ya sé lo que ustedes me dirían si yo estuviera frente a ustedes: “Estabas perdí’o, ¿ah?” Pero no es así. La cosa es que me tomé un descanso de una semana del blog porque no había visto nada que mereciera la pena comentar aquí. Así de simple y sencillo. Pero aún así, siempre ocurre algo que llama la atención. Por ejemplo…

Yo todavía quisiera saber cómo es posible que ocurran cosas como ésta: Un individuo que lleva mucho tiempo sin ver a sus hijos, luego de que una decisión judicial concediera la custodia de los mismos a su madre natural, se ha disparado la tremenda maroma de penetrar un área de construcción de una hospedería y subirse a la grúa que mueve los materiales de construcción hacia las distintas secciones de la construcción. ¿No se supone que haya alguien encargado de la seguridad en ese proyecto, alguien encargado de impedir el paso de personas no autorizadas al lugar?

Pero bueno, la cosa fue que durante unos 14 ó 15 días, el individuo estuvo trepa’o en la grúa, en actitud de exigir que se le dejara ver a sus hijos… Precisamente, los mismos 14 ó 15 días que él mantuvo paralizadas las labores de construcción de las facilidades hoteleras, ¡por sus… esteeeeeeeeee… “pantalones”! De más está decir que los trabajadores de la obra de construcción no pudieron cobrar a tiempo para llevarle un regalo a sus madres (los que las tuviesen)…

Y para más empeorar las cosas, la Policía de Puerto Rico se mantuvo impotente observando cómo un simple ciudadano con un agravio que reparar se burlaba de todos, sin tener un mecanismo legal que permitiera actuar a los agentes del orden público. De hecho, la versión oficial decía que la situación era demasiado peligrosa para exponer ls vidas de los agentes del orden público en el intento de disuadir al individuo de su intención y tratar de conformarlo al lento y complicado proceso de rigor.

Afortunadamente, para cuando escribo esto, el individuo ya se bajó de la grúa. Así que ahora lo que le espera es un proceso judicial por desobedecer una orden de comparecencia so pena de desacato. (Tendencia muy peligrosa que, por cierto, estamos viendo últimamente con una frecuencia alarmante, especialmente en algunos de nuestros seudolíderes políticos.) Y me imagino que esta vez—porque ésta es la tercera vez que él lo hace, luego de haberse comprometido al final de la primera vez (en 2005) a no volverlo a hacer—le esperará una demanda de parte de la compañía constructora, por los salarios que dejaron de devengar los trabajadores, más todos los gastos en los que dicha compañía tendrá que incurrir como consecuencia de la paralización de las obras…

Aquí hay mucha tela de donde cortar. Desde las leyes deficientes que fomentan el que ocurran situaciones como ésta (y que a los oportunistas políticos de nuestro país no les interesa reformar), hasta la manera de compensar a quienes se ven afectados sin quererlo por las maneras que algunas personas utilizan para exteriorizar sus quejas contra un sistema que los deja en la estacada, y hasta pasando por las medidas de seguridad que permitan evitar que cosas como ésta se repitan…

Es más, vamos a dejar este tema ahí, ¿OK? Hablamos luego.

LDB

Autor: Luis Daniel Beltrán

Planificador ambiental en Puerto Rico, con preparación de Maestría en Ciencias en Biología. (An M.S.-degreed Biologist working as a Licensed Professional Planner in Puerto Rico.)

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s