Manteniendonos En Foco

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

A media mañana de hoy (3/27/2008 ) comenzó a circular la noticia de que la prolongada investigación por parte del gobierno federal, de presuntos hechos de corrupción en los que estaría implicado el gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vilá, había rendido el fruto que se venía esperando desde hacía algún tiempo: acusaciones por uso de fondos públicos para lucro personal y de lavado de dinero por parte de unas 13 personas… ¡una de las cuales resulta ser el propio gobernador Acevedo!  Como es de suponer, una noticia como esa es como para que se alboroten “las tribus”, como la de mi lugar de trabajo.  Es ahí donde comienzan las especulaciones (y por favor, no me pidan que les conjugue el verbo “especular”, ¿OK?) sobre lo que deberá ocurrir de aquí en adelante: que si el gobernador acabará preso, que si ya hay candidatos a sustituirlo “en lo que el hacha va y viene y el palo descansa”…

Sea como sea, la cosa es que ya culminó la larga espera a que se emitieran las acusaciones contra el gobernador y otras personas implicadas (incluidos algunos empresarios de Philadelphia, PA, que habrían donado dinero a la campaña eleccionaria de éste a cambio de la presunta preferencia en algunos contratos con el gobierno).  Acusaciones que él ha estado negando todo ese tiempo y que ha atribuido a una “agenda política” de Dios sabe quién.  (Aunque se dice que las acusaciones se originaron en denuncias hechas por el ex-gobernador Carlos Romero Barceló, el mismo que hace unas semanas sirvió de pera de boxeo a un empresario cubano mientras compartían con terceros en un restaurante de San Juan, pero eso ya es harina de otro costal…)  Acusaciones que las autoridades federales en Puerto Rico insisten en que no son de carcácter político (¡NO! ¡Quién dijo que lo eran!)—aunque con un cuadro como el que se vio recientemente en los EE.UU. con el escándalo de los 92 fiscales federales despedidos bajo la incumbencia del hoy ex-Attorney General federal Alberto Gonzáles… pues… ¡uno nunca sabe!

(O a lo mejor… The Shadow knows!)

Aun cuando debería haber un sentido de alivio ante el hecho de que la incertidumbre por la posibilidad de las acusaciones acaba de pasar, lo de hoy inicia una nueva etapa de incertidumbre, en tanto se determina si de ser procesado el gobernador se van a afectar las labores en el gobierno estatal, y sobre todo, la vida general en el país.  En el caso del gobierno, los jefes de agencia se están encargando de asegurarse que no cunda el pánico.  (Por lo menos, ése fue mi caso en el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, cuando en la tarde de hoy recibí la visita del Secretario de dicha agencia, para preguntarme si todo estaba bien y para recordarme que me mantuviera en foco…  Claro está, no es tanto que yo estuviera desenfocado de aquello a lo que se supone que voy allí todos los días laborables, porque si algo aprendí de mi padre—funcionario gubernamental en sus tiempos—es a dejar cualquier consideración ajena a mis responsabilidades profesionales fuera de los portones del edificio.  PUNTO.  Pero no está de más el recordatorio, aunque preferiría que fuera en mejores circunstancias…)

Y por si se preguntan cuál es mi opinión sobre este asunto: Creo que si el gobernador incurrió en una conducta violatoria de la ley, y el gobierno estadounidense tiene pruebas de esas actuaciones que no deje lugar a dudas, entonces él debe ser procesado debidamente y se le debe aplicar el peso de la ley.  Y ello debe servir también de advertencia a quienes crean que pueden violentar las leyes (sean del ámbito que sean) para adelantar sus objetivos políticos y personales, en perjuicio del bien común.  (Y créanme, por ahí hay muchos que necesitan ese escarmiento… ¡y al que le caiga el sayo, que se lo ponga!)  Ahora bien, ¿y si resulta que las acusaciones no son ciertas?

(Aclaro: Yo no tengo base alguna para decir una cosa o la otra, además de que ésa no es mi función, ni como autor de este blog, ni como profesional.)

Como decía la propia directora de la fiscalía federal en Puerto Rico… “cada quién llegue a sus propias conclusiones”.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Ciao!

LDB

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Haz Lo Que Yo Digo, No Lo Que Hago – Version 2008

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Quienes han visitado alguna que otra vez este blog desde que lo inicié en su versión actual,* notarán que antes de la Semana Santa yo solía escribir un mensaje en el que indicaba que me tomaría un receso durante esa semana. Lamentablemente, por alguna razón de la que no tengo certeza, parece que este año mi receso sólo se limitará al Viernes Santo. Me pregunto si es que se acabó la luna de miel entre el gobierno de Puerto Rico y sus servidores públicos (como yo), después que el propio gobierno los mal acostumbró a tomar extensos periodos libres (aunque con cargo a las vacaciones regulares). Digo, por lo menos a mí me parece que ése va a ser el caso en la agencia para la que yo trabajo, pero creo que así son las cosas en este negocio. Una vez estás de buenas y otras… ¡Mejor ni hablar del tema!

(* Para los que aún no lo sepan, mi blog nació realmente en octubre de 2003, y entonces estaba alojado en Tripod.com como parte de mi sitio web, hoy llamado LuisDBeltránPR.com. Fue en mayo de 2004 que cerré ese blog y abrí en Blogger.com el blog que ustedes conocen hoy en día, y que actualmente está alojado en WordPress.com.)

Pero bueno, la verdad es que esta semana ha sido interesante. Sobre todo, dos eventos han llamado bastante mi atención, a saber: el resultado de las primarias de los dos partidos políticos principales en Puerto Rico** y la caída en desgracia del (hasta la hora en la que escribo esto—las 22:00 UTC -04:00) gobernador del estado de New York, Elliot Spitzer, tras una investigación de agentes federales. De las primarias no voy a escribir mucho, tal vez porque siento que las cosas no cambiarán significativamente para los puertorriqueños en los años venideros. Y ello, independientemente de cuánto se llenen la boca los candidatos políticos hablando del “cambio” que viene. Le guste a quien le guste, ésa es la realidad.

(** Para quienes me leen en otros países, me refiero al Partido Popular Democrático o PPD, favorecedor del actual status semiautónomo, actualmente en el poder ejecutivo; y el Partido Nuevo Progresista o PNP, favorecedor de convertir a Puerto Rico en estado de los EE.UU., que controla las dos cámaras legislativas.)

Ahora bien, aun cuando no se trate de un funcionario cuyas decisiones afecten directamente a Puerto Rico (excepto a la comunidad puertorriqueña que ha hecho de New York City, como quien dice, “la segunda gran ciudad de Puerto Rico”—después de San Juan, por supuesto), lo del señor Spitzer me ha dejado bastante sorprendido (aunque tal vez, no debería ser así). Toda una estrella de la lucha contra la delincuencia y la corrupción… ¡y ahora resulta que él hacía cosas como aquéllas contra las que él mismo combatía! La verdad es que hay que tener lo que aquí en Puerto Rico llamamos “fuerza ‘e cara” para—por ejemplo—haber encabezado redadas contra operaciones de prostitución… ¡para entonces resultar que él era cliente de una de esas mismas operaciones! Y por supuesto, para una figura bien importante como él (o séase, un VIP), sólo lo mejor: ¡una chica de US$1,000 la noche!

Lo primero que se me ocurre es pensar en esa ley no escrita que dice que cada acción trae sus consecuencias. En el caso del señor Spitzer, a mí me parece que esta acción, aparte del impacto que tendrá sobre su profesión de abogado y de la vergüenza que trajo sobre su familia, tendrá el efecto de restarle credibilidad, no sólo a él (que ya no puede hablar de ley y orden con algún atisbo de seriedad), sino a cualquier otra persona que ahora o en el futuro se quiera erigir como un paladín de la moral y la sana convivencia en sociedad. Yo no soy quién para decir si ésa es la clase de herida de la que la sociedad se pueda recuperar fácilmente, pero de que es una herida profunda, de veras que lo es.

Pero bueno, creo que esto es deprimente, y no quiero terminar hoy así. Es más: quiero aprovechar que el lunes 3/17/2008 es el día de San Patricio, para despedirme con la Bendición Irlandesa:

May the road rise up to meet you
May the wind be always at your back
May the sun shine warm upon your face
And the rain falls soft upon your fields
And until we meet again
May God hold you in the palm of his hand.

(Que el camino se levante para encontrarte
 Que el viento siempre sople a tu favor
 Que el Sol brille cálidamente sobre tu rostro
 Y la lluvia caiga suave sobre tus campos
 Y hasta que nos volvamos a ver
 Que Dios te sostenga en la palma de su mano.)

Así que hasta que nos volvamos a ver… ¡vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB

Si Me Lo Borran… Yo Demando!

¡Hola, mi gente, dondequiera que estén!

Al momento en que escribo, nos preparamos en Puerto Rico para empezar el tortuoso proceso que nos llevará a elegir en unos cuantos meses la persona que regirá los destinos de nuestra isla por los próximos 4 años.  Proceso que ya lleva signos de que se verá más de lo mismo, entre acusaciones y contraacusaciones y ataques de un lado y otro, y expresiones de “¡Tú eres corrupto, yo no!” de parte y parte…  Y no sigo con eso porque ése será mi tema para mañana, en víspera de las primarias de los dos partidos políticos principales, ¿OK?

Mientras el hacha va y viene y el palo descansa, como dice el refrán, se me ocurre que nos podemos reír un poco de las barbaridades que hace alguna gente.  Mientras yo estaba revisando mis mensajes de email en la tarde de hoy (viernes 3/07/2008 ), me encontré con una noticia bastante curiosa sobre un actor argentino radicado en Londres, que para el año 2001 actuó en un montaje de la ópera trágica Rigoletto, de Giuseppe Verdi (1813–1901), en la prestigiosa Casa Real de la Ópera (Royal Opera House) de esa ciudad.  Como parte de la promoción de la obra, el individuo (que no era sino un miembro del coro de la obra) no tuvo reparo alguno en hacer un desnudo frontal para un afiche promocional…

(¡SÍ!  LO LEYERON BIEN.  Fue un desnudo frontal… y no tengo que justificarme explicando lo que eso significa.)

… en el cual él aparece recostado de una de las actrices, como si estuviese herido.  El problema del individuo es que la Casa Real de la Ópera londinense siguió utilizando ese afiche para promocionar ulteriores puestas en escena de Rigoletto.  Y lo peor de todo es que en encarnaciones ulteriores del mismo afiche, la Casa Real de la Ópera se vio obligada a alterar… esteeeeeeeeee… ¿cómo lo digo?… alterar digitalmente la masculinidad del individuo para que la misma no fuera tan conspícua.  (¡Un momento!  ¿De qué estamos hablando aquí?  ¿Del Rigoletto de Verdi o de una peliculita de esas que no llevan una trama?)

OK, yo he escuchado decir que en algunas óperas se han presentado cosas peores, como lo que una vez leí en el periódico sobre una presunta escena de bestialismo, pero eso no es algo en lo que me guste entrar, así que… ¿por dónde yo iba?

¡Ah!  ¡Y ahí fue que ardió Troya!  Al darse cuenta de que aquello… ¡ejem!… no aparecía en todo su esplendor en el afiche, el actor en cuestión entabló una demanda contra la Casa Real de la Ópera londinense, alegando que ésta había alterado la parte anatómica en cuestión, al punto de que se veía más pequeña de lo que en realidad era.  (Y a todo esto, ¿quién se cree él que es?  ¿Uno de los macharranes que hace el tipo de filme al que me refiero dos párrafos atrás?)  Incluso el individuo “sintió hasta vergüenza” (¡¿?!) de que le hubieran borrado su masculinidad para promocionar una puesta en escena de una obra en la que ya él no trabajaba (ya que luego de ese año migró hacia la televisión inglesa), sin darle el debido crédito (ustedes saben… $$$) por estar en la foto… esteeeeeeeeee… ¡con eso al aire!  Al final, la Casa Real de la Ópera londinense optó por remover el afiche “ofensivo” (¿sería “ofensivo” porque no retrataba la realidad del producto que se estaba ofereciendo en venta?) y mandar a hacer uno nuevo para la próxima puesta en escena de Rigoletto en el 2009.

La verdad es que a quienes yo les comentaba esta noticia les daba mucha gracia (¡y a mí también!), sobre todo ante el reclamo del actor en cuestión de que le habían borrado su virilidad electrónicamente, por no hablar de su falsa vergüenza.  Digo yo, ¿formar todo un escándalo—con todo y abogados—ante la adopción de una medida para garantizar el decoro de una institución artística como la Casa Real de la Ópera de Londres?  No sé, pero se me ocurre pensar que el ego de este señor es… (OK, aquí es que creo que tengo que aguantarme un poco, pero ahí voy)… del tamaño original de la parte “faltante” en la foto (¡quién sabe si hasta más grande!).

Total, si él quiere que lo vean en todo su glorioso esplendor… ¡mejor que se dedique a stripper!  Tal vez le iría mejor y ganaría más dinero que como actor…

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien… no vaya a ser que los borren digitalmente con airbrush.  Hasta luego.

P.S. Por si acaso, aquí está el enlace a la noticia… ¡con todo y foto, pa’ que se lo gocen!  (Y recuerden que lo que se está anunciando no es una peliculita de ésas que no llevan trama…)

Royal Opera House airbrushed away my manhood, claims naked actor

LDB