Por Que No Te Callas?

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

¡Ahora sé yo que los pájaros le han declarado la guerra—a muerte—a las escopetas!  O por lo menos, eso es lo que se desprende de la más reciente controversia (desafortunadamente, una más) dentro del Partido Nuevo Progresista (PNP).  Se trata de la nueva aventura protagonizada por “Jack Bauer”… ¡perdón!… por el senador Jorge de Castro Font.  (¡Sí, ése mismo!  El mismo de este mensaje, y de este otro mensaje.)

(A mí personalmente no me interesa la teleserie 24, pero si me preguntan a mí, el papel del héroe le quedaría muuuuuuuuuuy graaaaaaaaaande al “distinguido” senador.  Es más, se me ocurre que ya que es un aficionado a las armas de fuego, él pudo haber hecho el papel de pistolero en algún episodio de viejeras como “La Ley del Revólver”—Gunsmoke—o “Revólver a la Orden”—Have Gun, Will Travel—, aunque a la hora de la verdad, el “distinguido” hubiese acabado tirado en la calle con la dosis mínima recomendada de plomo.  Pero bueno, soñar no cuesta nada… 🙂 )

El caso es que luego de que las autoridades estadounidenses representadas en Puerto Rico—con la versión oficial de estar investigando la venta de influencias a cambio de la aprobación de varios proyectos legislativos de intereses especiales—le allanaron al “distinguido” su oficina en el Capitolio de Puerto Rico (pues ya que empezaron por ahí, deberían seguir haciendo la limpieza, ¿no?), su apartamento y una gasolinera en la que él surte de combustible toda su flota vehicular, las cosas parecen haber ido en picada.  (¡Cuando no!)  De un lado, las afirmaciones iniciales del presidente del PNP, Luis G. Fortuño, suenan más a desconfianza que ninguna otra cosa (y si eso no es lo que representa una frase como “Yo no votaría por él”, ¡que venga Dios y lo vea!).  De otro lado estuvo el regaño velado del “honorable” legislador al presidente de su partido actual (Fortuño), a fin de que como abogado que es, se calle la boca y no haga más señalamientos públicos sobre el asunto (los que al decir del presunto implicado, dan la impresión de que su dirigente conoce detalles de la presunta investigación federal).  Añádase a esto expresiones veladas del implicado contra la madre y la esposa del presidente penepeísta, seguidas de amenazas de este último de aplicar disciplina, “gústele a quien le guste”, y lo que yo describiría como the usual gang of idiots (la frase “afectuosa” de la revista satírica estadounidense Mad): las urracas parlanchinas de siempre, hablando las mismas estupideces a las que nos tienen (mal) acostumbrados…

Resultado: un sal pa’fuera que deja chiquita la “tira’era” de Don Omar, Residente-Calle_13, Ivy Queen, Daddy Yankee (el nuevo BFF [“mejor amigo por siempre”] del candidato presidencial republicano John McCain), et al.

Francamente, ¿qué clase de espectáculo es éste?  Queramos o no, éste es el pan de cada día, el lifeline de los expertos en los dimes, diretes, broncas y bochinches que pasan como “análisis y noticias” (y por si acaso: ustedes saben quiénes son y saben que estoy hablando de ustedes).  Pero además de eso, deja un mal sabor ver gente por lo demás inteligente (pero que nunca serán sabios… sorry for you, baby!), actuando como los personajes de la peor de las telenovelas que nos atosigan Telemundo y Univisión, en las que algunos personajes se comportan como clonos mal hechos de The Sopranos.  (Y como siempre estoy diciendo, todo lo que les falta es comenzar a asesinar a sus rivales del “negocio”.)  Y si le añadimos los asomos de un chantaje que se observan en la actitud del senador de Castro, al éste implicar que si lo tratan de callar (para lo cual él dijo, “tendrán que matarme”… ¿se fijan?), podría divulgar secretos de negociaciones relacionadas con el control de la Asamblea Legislativa… es como le dice un delincuente que sabe que está arrinconado, a quien está—quiera o no—irremediablemente involucrado en el mismo delito que él,

Si yo caigo, tú caerás conmigo.

¡Qué vergüenza!  ¿Será posible que la política en Puerto Rico caiga más bajo que esto?  Quiera Dios (o el Ser Supremo, o lo que cada quien entienda) que esto no sea así, porque si no…

Es más: ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta la próxima!

LDB