La Transicion de don Tomas

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Puerto Rico amaneció el jueves pasado (15 de enero de 2009) con la noticia de la muerte de uno de los pioneros de la televisión en Puerto Rico, nacido Lucas Tomás Muñiz Ramírez, pero mejor conocido como Tommy Muñiz (o más sencillamente, don Tommy).  Persona de gran talento en la televisión, a la que ayudó a levantar desde sus comienzos con sus producciones en distintos géneros: comedias, telenovelas, variedades, programas de entrevistas, entre lo que puedo enumerar “a la carrera”.  Dueño en su momento de una emisora de radio (WLUZ-AM), que dedicó principalmente a difundir la música “del ayer” puertorriqueño (yo más bien la llamaría “música de siempre”), y una estación de televisión (la actual WSTE-TV/DT, a la que también puso las mismas siglas que a su radioemisora).  Dueño del “Monoloro” (situado en Carolina, al Este de San Juan), uno de los dos parques zoológicos que operaron comercialmente en Puerto Rico, durante la década de 1970.  Dueño de la “Hacienda Don Tomás” una operación de crianza de caballos para el hipismo, uno de cuyos ejemplares alcanzó la victoria en uno de los “clásicos” anuales en el entonces  Hipódromo ‘El Comandante’ (el actual Hipódromo Camarero)…  Y hasta actor de cine cuya naturalidad y espontaneidad lo llevó casi a las puertas de ganarse un Academy Award®* estadounidense por su actuación estelar en Lo Que Le Pasó a Santiago

Hay muchas cosas que se han dicho ya sobre él, especialmente lo que han reseñado los medios de prensa locales, que lo que más lamento es que ya no quede mucho más que decir.  Sin embargo, puede ser que algunos recuerdos personales ayuden a sazonar el tema.  Como cuando a finales de la década de 1960 él trajo a la televisión de Puerto Rico un concepto diferente de comedia, aparentemente tomado a préstamo de un programa exitoso que ya existía en la televisión estadounidense de la época, Rowan & Martin’s Laugh-In: chistes rápidos y en sucesión, música incidental, bailarinas que hacían un “puente” entre chiste y chiste…  Por cierto, yo escuché decir alguna vez que cuando se le quiso poner un título al programa, nadie tenía ni p…erra idea de cómo llamarlo, hasta que alguien (puede que nunca sepamos si fue don Tommy o no), presuntamente en su frustración, se atrevió a decir “¡esto no tiene nombre!”… ¡y así se quedó el programa!  ¡Esto No Tiene Nombre!  Y como dicen por ahí, el resto es historia.  Una historia que yo seguí fielmente los viernes por la noche, desde sus comienzos hasta que se canceló a finales de la década de 1970.

¿O qué tal si les digo que en su programa de entrevistas de los miércoles en la noche (El Show de Tommy), don Tommy fue—a mi mejor entender, que conste—el primer productor en la televisión comercial de Puerto Rico en presentar los detalles de una operación quirúrgica de extirpación de seno (mastectomía radical)?  No puedo precisar en qué año se presentó el vídeo de esa operación, pero ciertamente fue una movida bastante arriesgada para su tiempo.  Y sí, yo vi la operación “en todos su gloriosos detalles” (si me disculpan la expresión), desde la preparación de la paciente (que creo que era anónima) hasta la conclusión de la cirugía, desde la primera incisión en el seno afectado hasta la colocación de las suturas.  A mi mejor entender, esta movida tuvo su propósito de crear conciencia entre la teleaudiencia femenina, sobre una de las consecuencias que acarrea el cáncer del seno y cómo las mismas pueden prevenirse con la consulta médica y el autoexamen periódico del seno.  E imagino que muchas habrán sido las mujeres que le estuvieron agradecidas de haber presentado ese vídeo en su programa.

¿Y cómo olvidar los malabares que don Tommy, en su personaje de “Juan Bautista García”, tenía que hacer para lidiar semanalmente con las situaciones en las que lo ponía su familia, Los García?  Esa misma naturalidad y espontaneidad que mencioné arriba fue una de las cosas que ayudaron a que esa comedia de situaciones se quedara grabada en el corazón de todos nosotros, los que la veíamos cada martes en la noche…  Y no voy a seguir escribiendo más recuerdos para no pecar de estar diciendo más de lo que ya otros han dicho.

Ahora bien, una cosa que tal vez se haya dicho mucho en estos últimos días, pero que no estaría de más que yo la escriba aquí, es que el mayor atributo que caracterizó a don Tommy Muñiz fue su amor por ésta, su tierra, Puerto Rico.  Su deseo de ayudar al talento puertorriqueño a forjarse un rumbo exitoso.  Su práctica de exaltar—en todas las facetas de su quehacer profesional y en su vida personal—los más hermosos valores que tenemos los puertorriqueños.  Y eso es algo que lo distinguió—y lo distinguirá para siempre—de quienes por ignorancia o mezquindad (¿o por ignorancia y mezquindad?) sepultan su alma y su ser y pretenden (¿inocentemente?) que otros hagan lo mismo.

(Y a quien le caiga el sayo… ¡que se lo ponga!  O sea… If the skirt fits, then wear it!)

Se me ocurre pensar que es una pena que don Tommy no sea parte del fenómeno que se avecina, cuando el 17 de febrero 12 de junio de 2009** se dé la transición de la televisión en Puerto Rico a la teledifusión digital (momento en que su casa de siempre, WAPA-TV, pasará de ser el canal 4 analógico a ser el canal 27 digital).  Pero estoy seguro de una cosa: para una persona como don Tommy, que supo enfrentar los retos de su tiempo (como a comienzos de la década de 1980, cuando la televisora que él adquirió—o sea, WLUZ-TV; vean arriba—transmitió las primeras vistas legislativas del caso Cerro Maravilla),*** el reto de estos nuevos tiempos hubiera sido para él un “bombo al pitcher“… un reto del que no me cabe duda que él también saldría airoso.

Así que desde aquí quiero pedir un fuerte aplauso para el señor Lucas Tomás Muñiz Ramírez… Tommy Muñiz… don Tommy, con quien Puerto Rico y el mundo entero tienen una enorme deuda de gratitud.  ¡Buen viaje hacia la eternidad, don Tommy, y que su recuerdo nos alegre siempre, desde dondequiera que esté!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.


* Academy Award(s)® © The Academy of Motion Picture Arts and Sciences.  All Rights Reserved.

** ACTUALIZACIÓN AÑADIDA EL DÍA 15 DE FEBRERO DE 2009: Debido a que el jueves, 12 de febrero de 2009, el presidente Obama firmó una medida congresional de urgencia que demora la transición digital de la TV estadounidense (y puertorriqueña, por extensión), he tenido que hacer el cambio correspondiente en el texto de la entrada.

*** No olviden que los siniestros hechos del 25 de julio de 1978 ocurrieron precisamente junto a la torre del transmisor de dicha televisora (cuyas siglas eran entonces WRIK-TV), como lo indico en la entrada de mi blog a la que hago referencia.  (Talk about poetic justice!)


P.S. A aquellos de mis lectores fuera de Puerto Rico que estén interesados en vídeos relacionados con don Tommy Muñiz, les recomiendo hacer una búsqueda de los mismos en YouTube.com.  Una página en la que tal vez puedan encontrar algunos de estos vídeos es la página del cantante y productor Edgardo Huertas.

LDB

Medicinas Amargas

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Aquí estoy de nuevo, después de una Navidad más o menos sosa, en la que no sonó casi ni un petardo ni un siquitraque (ni en mi vecindario ni en el de alguna de la gente que conozco).  Una Navidad que—tristemente lo tengo que decir—ha ido perdiendo su brillo y se ha convertido en una suerte de vacaciones de verano… frase que tiene más sentido en estos momentos al Sur del ecuador, claro está.  Pero bueno, siempre queda la esperanza de que las cosas y los tiempos sean mejores.

OK, creo que tengo que atemperar un poco la última oración del párrafo anterior, a la luz de lo que ocurre mientras escribo en el conflicto entre israelíes y palestinos en la Franja de Gaza, iniciado el último fin de semana del año 2008.  Allí, parece que las cosas no mejorarán en buen tiempo, ante la poca disposición de los caudillos de guerra israelíes a ceder hasta no cumplir con su misión, de eliminar a los terroristas que controlan a esa zona y a sus habitantes.  Lo malo del asunto es que en el desempeño de esta misión, son los civiles—de uno y otro bando, que conste—los que pagan los platos rotos.  Y peor aún, los niños—no importa a cuál bando pertenezcan—son los que siempre, siempre, siempre salen más perjudicados—física y emocionalmente—con las acciones de una guerra como ésta.  Y las imágenes que se obtienen de uno y otro lado de la frontera no pueden ser más elocuentes.  Edificios destruidos, escuelas destruidas, ciudades destruidas, inocencias destruidas… vidas destruidas.

En fin, la receta de una medicina amarga, administrada por médicos insensibles a un paciente que ha sido forzado a tomarla.  (Y para los fines de esta nota, ese paciente no representa a un pueblo en particular, sino que tiene rasgos de los unos y los otros.)

¿Y que hay de las críticas de la comunidad internacional a esta acción militar?  Pues, como diría una pegatina (en buen puertorriqueño, un bumper sticker) que algunos carros ostentan con un orgullo indebido, “los críticos, pa’l ca…”.

Y ya que estamos en el tema del conflicto entre palestinos e israelíes en Gaza, quiero aprovechar para pedir que alguien me explique algo que vi antes de empezar a escribir esta entrada: Viene un DON NADIE como Samuel Wurzelbacher, mejor conocido como “Joe el Plomero” (Joe The Plumber), que luego de haber tenido su cuarto de hora de fama dentro del espectáculo electoral estadounidense del 2008, un portal cibernético lo envía a Israel a cubrir este conflicto como “corresponsal de guerra” (¿sabrá él lo que eso conlleva?), para entonces decirle a los reporteros de medios informativos legítimos cómo hacer su trabajo.  Mr. Wurzelbacher ha tenido la desfachatez de decirle a los periodistas destacados en este conflicto que la prensa no tiene por qué estar cubriendo ninguna guerra en absoluto, porque lo que estos medios—legítimos, muy a su pesar—informan es sólo lo “malo”, las atrocidades de la guerra, en lugar de lo que él considera “positivo” (pero, ¿cuando se ha visto algo positivo en una guerra?).  A tal grado parece llegar la limitada visión del mundo de Mr. Wurzelbacher, que él implica su deseo de que los informes de los demás medios de prensa sobre esta guerra fueran como los noticiarios (newsreels) que se veían en los cines en los tiempos de la Primera (sic) y la Segunda Guerra Mundial, en los que sólo se daba paso a los “logros” del bando estadounidense, a fin de entusiasmar a la gente y motivarla a aumentar su aporte al esfuerzo de guerra del momento.

(Por cierto, ¿alguien sabe si los newsreels existían en tiempos de la Primera Guerra Mundial?  Que alguien me corrija si me equivoco, pero para mí eso es como decir que la telefonía inalámbrica ya existía desde mucho antes de la Antigua Grecia, con planes de llamadas “I-LI-MI-TADOS”…)

Es más, lean la “experta” opinión de este plomero/periodista, cuyas credenciales profesionales son tan auténticas como un billete de US$3.00:

I’ll be honest with you.  I don’t think journalists should be anywhere allowed war.  I mean, you guys report where our troops are at.  You report what’s happening day to day.  You make a big deal out of it.  I-I think it’s asinine.  You know, I liked back in World War I and World War II when you’d go to the theater and you’d see your troops on, you know, the screen and everyone would be real excited and happy for’em.  Now everyone’s got an opinion and wants to downer–and down soldiers.  You know, American soldiers or Israeli soldiers.  I think media should be abolished from, uh, you know, reporting.  You know, war is hell.  And if you’re gonna sit there and say, ‘Well look at this atrocity,’ well you don’t know the whole story behind it half the time, so I think the media should have no business in it.

(FUENTE: Joe The Reporter, from Israel: “Media shouldn’t report war”)

Y éste es el enlace al vídeo en YouTube.comJoe Plumber: Media Shouldn’t Report War.  (La infame cita ocupa los 32 segundos finales del vídeo, de un minuto con 55 segundos de duración.)

Miren, yo insisto en que mentalidades mediocres como la de “Joe el Plomero” son altamente peligrosas para toda sociedad que se precie de ser civilizada (como hemos visto anteriormente).  Pero mientras haya quienes les den apoyo… pues, ¡habrán muchos más de éstos!  Lo importante aquí es estar alertas y vigilantes, y exponerlos como lo que son, a la luz de la verdad y la razón.

Bueno, yo también tenía que desahogarme un poco sobre este tema.  Pero quiero pasar a otra cosa.  Según están soplando los vientos, parece que en Puerto Rico nos esperan tiempos que no serán fáciles de sobrellevar.  (Y eso, que el cuatrienio que concluyó la semana pasada no fue exactamente “miel sobre hojuelas”…)  Otra cosa que yo estaba viendo antes de escribir esta entrada fue el resumen ejecutivo del informe del Consejo Asesor sobre Reconstrucción Económica y Fiscal (CAREF) al nuevo gobernador de Puerto Rico, Luis G. Fortuño Bruset, relacionado con la situación económica de Puerto Rico y las medidas que podrían resolver esa situación a corto y largo plazo.  Y la verdad es que muchas de las recomendaciones del informe no son muy agradables que digamos, algo así como una medicina amarga que los puertorriqueños tendríamos que tomar durante el cuatrienio que acaba de comenzar (2009–2012).  Entre moratorias de créditos contributivos; sobretasas impositivas a corporaciones e individuos; aumentos en arbitrios como el de la gasolina, el alcohol o los cigarrillos, más la imposición de nuevos arbitrios (como el de US$0.01 por minuto que se pretende imponer a la comunicación de voz, aunque no la de datos o texto, por los teléfonos celulares); la imposición de una moratoria de dos años a las cláusulas económicas de los convenios colectivos vigentes; la congelación de la contratación de empleados, y reducción de puestos transitorios, irregulares y de confianza; la reducción de los gastos de funcionamiento en las agencias del gobierno y en la legislatura (de un 10%) y otras medidas, aquí parece que hay de todo y para todos.

(Por cierto, a la fecha de esta entrada no había un enlace directo al informe del CAREF, por lo que si alguno de ustedes está interesado, le recomiendo una búsqueda de ese acrónimo en Google para dar con el documento.)

A mí me parece que muchas de estas recomendaciones no prosperarán, porque son innecesarias o resultarían muy onerosas para la gente común y corriente, la gente que está en la calle tratando de sobrevivir de día en día y de cheque de pago en cheque de pago.  El aumento al arbitrio de la gasolina, por ejemplo, sería perjudicial en el caso de que vuelva a ocurrir un aumento monstruoso en el precio del carburante, como el que vimos el verano pasado.  ¿Y qué hay de la imposición del centavo por minuto a la comunicación celular de voz?  Mucha gente ya está poniendo el grito en el cielo, ahora que la comunicación celular está desplazando a la de línea fija en muchos hogares.  (En mi casa, por ejemplo, hace rato que eliminamos el teléfono de línea fija, a pesar de que eso tiene sus desventajas, pero eso ya es otro tema.) Menos mal que la propia industria de telecomunicaciones de Puerto Rico está expresando su oposición a la idea.  ¿Y qué me dicen de la moratoria de dos años a las cláusulas económicas de los convenios colectivos?  Ya las uniones obreras—por cierto, las mismas con las que nunca se contó para formar parte del CAREF (con lo que mis lectores fuera de Puerto Rico podrán imaginar el resto de la historia de ese comité)—deben estar considerando medidas para exigir que se cumpla con la implantación de esas cláusulas.

En fin—porque esta entrada del blog ya se me está alargando demasiado—, a mí me parece que la medicina que nos espera sí que va a ser difícil de tragar para un pueblo que ya está saturado con sus problemas de todos los días.  Cómo pueda cada uno de nosotros asimilar esa medicina es lo que determinará si las recomendaciones (porque como insiste el gobernador Fortuño, “sólo son recomendaciones”) propuestas en ese informe surten algún efecto… pero no me quiero hacer muchas ilusiones sobre ello.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta la próxima.

P.S. Por cierto, quiero aprovechar para darle las gracias a Elco Lao, por incluir mi blog en su reciente felicitación por el año nuevo 2009.  Digo, además de que todavía me estoy preguntando qué hice yo para merecer este honor 😉 … la verdad es que ello me hace sentir que estoy en una compañía demasiado buena, por lo que de todo corazón acepto esa felicitación.  Igualmente deseo muchas cosas buenas para Elco, Myrisa, Ivonne, Edwin, Eugenio, Prometeo, y para todos los que le dan relieve e importancia a la blogósfera puertorriqueña, en este año que ya comenzó y por muchos años más.

LDB