Mirenlos… y ponganse a llorar!

Aerial view of Naval Station Roosevelt Roads, ...
Image via Wikipedia

¿Qué es lo que está ocurriendo aquí, mi gente?

Desde la mañana del martes 25 de agosto vengo escuchando las desafortunadas manifestaciones que hizo el director del proyecto Riviera del Caribe (o Portal de Futuro, como lo llamaba la administración del PPD), Jaime González, el 15 de julio de 2009 durante una reunión con las comunidades alrededor de lo que hasta hace unos 5 ó 6 años fue la base Roosevelt Roads de la marina estadounidense (y que recién acaban de salir a la luz, gracias a que alguien… pues… circuló el vídeo en YouTube).  Y francamente, estoy muy sorprendido y decepcionado con este “servidor público” por dispararse la maroma de hacer un despliegue de su arrogancia y necedad, restregándole en la cara a los miembros de dichas comunidades el que no podrán disfrutar de los lujosos hoteles de 5 estrellas, de los restaurantes donde la gastronomía (además de ser costosa) es un arte, de los casinos donde la Dama Fortuna seduce al aventurero que se atreve a retarla, de los grandes yates donde el lujo y la lujuria se exhiben de la mano… ¡porque no son los “agraciados” que se beneficiarán de las obras que se realizarán allí!  Porque así es la vida… such is life!

Así que según ese señor, ¿qué tendrán que hacer estos “no agraciados”?  Conformarse con mirar a los turistas ricos disfrutar de esos lujos, como el perro que mira a sus dueños comer a la mesa, a la espera de que le tiren algo de lo que sobre o de lo que los comensales no apetezcan.  O si tanto aspiran a ser como esos turistas pudientes… ¡pues seguir jugando Loto o “Pega 3”, que así tal vez se puedan conseguir uno de esos yates lujosos!

La verdad es que a muchos nos ha causado indignación estas expresiones, expresiones que sólo podrían venir de personas a quienes no les importa el bienestar de los demás, de personas a las cuales la pobreza les causa repulsión, y quién sabe si además son la clase de persona que busca ganarse el favor de estos comensales potenciales, a ver qué bocado les puede caer de esa mesa lujosa.  Pero además, estas expresiones crean una duda, porque las hace quien se identifica de entrada como “mensajero” de la administración del gobernador Luis G. Fortuño Bruset en este asunto, como un hired gun (un gatillero a sueldo).  (Poco le faltó a ese señor para ir allí vestido completamente de negro y repartir una tarjeta de presentación con un caballo de ajedrez y la inscripción, “Have Gun – Will Travel”…)

Y entonces, ¿será eso una reafirmación de que los grande$ intere$e$, los rico$, los podero$o$, son lo$ dueño$ de Puerto Rico, mientras que los pobres y la clase media no tienen oportunidad de salir del hoyo?  ¿Será esa la política pública de la actual administración? A mí me gustaría pensar que no es así.  Y a mí me gustaría pensar que el gobernador Fortuño está dando pasos afirmativos para que ésa no sea la política que impere durante su administración.  Y de hecho, tengo entendido que él se expresó en contra de las manifestaciones de su hired gun.  Más aún, su propio hired gun manifestó luego de divulgarse sus nefastas expresiones que lamentaba haberlas hecho, pero eso a muchos nos ha caído como que él lo está haciendo “de la boca para afuera” (la misma frase que él utilizó en su momento para referirse a sus críticos, los cuales él ha dicho que no le importan), y que personas como él seguirán caminando por ahí con impunidad, serviles a quien les pague mejor, a quien les deje caer de la mesa lo mejor de las migajas, mientras los demás se pelean por lo poco que les quede.

Total, como él dijo, such is life!

Y como así es la vida, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

La vida es como una caja de chocolates…

¡Saludos, mi gente!

Leo en la prensa diaria sobre lo mal que está la economía puertorriqueña, muy a pesar de los pronósticos que aseguran que los Estados Unidos y otros países están pudiendo salir—poco a poco, pero a paso seguro—del hoyo económico que se cavaron.  Leo cómo se pretende la idea de resolver “a la trágala” problemas que, por las razones que sean, no debió haberse permitido que ocurrieran, como la gesta de los residentes de Villas del Sol en Toa Baja, un grupo de personas pobres, las mismas que quedan excluidas por omisión de la posibilidad de adquirir una vivienda en el mercado actual (donde la vivienda más barata está hoy en día en los “bajos” US$190000), cuyo único delito es reclamar unos terrenos en los cuales construir sus viviendas (aun cuando la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, FEMA, ha determinado que los terrenos donde está asentada esa comunidad son inundables—y no creo que ése sea un dato para sacarse “de la manga”, sobre todo si así consta en los mapas de zonas inundables que dicha agencia federal prepara), y que por los pasados años han estado a la expectativa de cualquier intento gubernamental de desalojarlos, como puede leerse en este resumen (en inglés) (vean también la traducción al español).  (Y a muchos de nosotros, esos intentos de desalojo nos traen a la mente el violento desalojo policial en la comunidad Villa Sin Miedo en 1982, ante la posibilidad—latente, pero nunca lejana—de que eso sea lo que acabe por suceder.)

Y tal vez ustedes crean que nuestros políticos “del patio” mostrarán algún interés por atender problemas como los que acabo de mencionar (sólo por mencionar algunos).  Pero no.  Parece que el interés de nuestros pseudolíderes es mantenerse siempre en el candelero, aunque sea por cualquier estupidez que se les ocurra, de manera que la gente les ría las gracias que hacen y l@s apoye de todos modos a la hora de votar.  Tal vez será como decía en una ocasión la cantante Madonna, que lo importante es que la gente hable de un@… bien o mal, ¡pero que hablen!

Ejemplos de lo anterior (de los miles que vemos a diario) saltan a la vista.  Uno de ellos lo provee la “distinguida” senadora Evelyn Vázquez (les refiero a mi más reciente comentario en la entrada que le dediqué), el cual el blog Poder 5 resume en todos sus sórdidos detalles…  (Michael, si estás leyendo esto, discúlpame la exageración, ¿OK?).  El otro ejemplo se dio a finales de esta semana, cuando el Senado de Puerto Rico publicó en los principales rotativos del país un folleto publicitario—de esos que dan de qué hablar, pero no necesariamente por las razones correctas—en el que divulga asuntos de interés para el país.  Digo, hasta ahí vamos bien, ¿no?  Pero ése no es el problema.  Veamos los siguientes "exhibits":

  • Exhibit 1: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz con la recién juramentada Jueza Asociada del Tribunal Supremo de los EE.UU., Sonia Sotomayor. Me imagino que cuando ella se retire mirará esta foto y se preguntará, "What the hell was I thinking? Who the hell's this guy?"
  • Exhibit 2: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, ayuda al alcalde (en chaqueta y corbata) y a la Primera Dama estatal (Sra. Lucé Vela de Fortuño) a sembrar un árbol de almácigo en una escuela de Trujillo Alto. ¡Así cualquiera siembra un árbol!
  • Exhibit 3: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz (do you see a pattern here?) parece que está en campaña todo el tiempo. (¡Adió'! Y la rubia que está a la derecha en la foto, ¿no es la senadora Evelyn Vázquez? Hasta en esta entrada ella se cuela…)
  • Y por último, Exhibit 4: El presidente del… OK, ustedes ya saben quién, rodeado de los jóvenes del Campamento de Verano del Taller de Fotoperiodismo de San Juan. Yo no sé, pero en mi casa me enseñaron de niño a no acercarme mucho a los extraños…

¿Notan algo extraño en estos "exhibits"?  Pues sí, en todos ellos aparece el presidente del Senado, Thomas (Tomás, si lo quieren escribir así) Rivera Schatz.  De hecho, él aparece en unas 15 fotos de todas las que “engalanan” las 12 páginas del folleto.  Desde retratarse con la recién juramentada Jueza Asociada del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, Sonia Sotomayor (de quien espero que ninguna de sus decisiones futuras "se sale" después de haberse tomado esa foto), hasta retratarse con los Niños Escuchas, los participantes del Taller de Fotoperiodismo (o de periodismo gráfico, que así suena a tono con nuestros tiempos) o los presidentes de organizaciones cívicas… ¡y algunos vicepresidentes también!

Y yo me pregunto, ¿qué necesidad tiene este señor de darse tanta exposición?  ¿Será que él aspira a la gobernación de Puerto Rico en el 2012, y quiere empezar el ascenso a la cima desde ya?  ¿Será que él quiere dar la impresión de que él es quien gobierna realmente en Puerto Rico, y no el gobernador Luis G. Fortuño Bruset, a quien el pueblo eligió democráticamente (aunque parece que algunos de quienes lo eligieron se están empezando a arrepentir por las razones que todos conocemos)?  Para mí hay una cosa que es segura, y es que él quiere que la gente hable de él—bien o mal, pero que hablen de él—, que lo vea como el gran protagonista, como un hombre de poder, que puede hacer y deshacer sin que se le cuestione su capacidad, porque quien lo cuestione, quien lo critique es su enemigo, es de los que “no le gusta que se digan las cosas positivas que él el Senado está haciendo por Puerto Rico y sólo destacan lo negativo”, como dijo de “algunos sectores de la prensa” puertorriqueña.  (Y aunque eso no me impide pensar lo que ya en otras ocasiones he dicho aquí sobre algunos sectores de la prensa, sospecho que por lo demás él es de los que prefiere matar al mensajero cuando éste se atreve a cantarle las verdades.)

Pero bueno, ya que establecimos el propósito de este ejercicio de autopromoción del senador Rivera Schatz, creo que lo que procede es invocar la sabiduría de cierto retardado sureño estadounidense con incapacidad de aprendizaje, Forrest Gump:

My momma always says, ‘Life is like a box of chocolates. . . you never know what you gonna get!’

(¿Alguien sabe si el DVD de esta película se consigue todavía?)

Y como recordarán los que vieron esa película, un punto fuerte de dicho personaje es su habilidad para insertarse dentro de la historia, hacer un cuento tan y tan verosímil que el resto del mundo se lo podría creer.  (Claro está, ayuda mucho a ello el que se emplearan efectos digitales en esa película para, por ejemplo, ubicar a Forrest en una ceremonia en la que recibe una medalla de honor de parte del presidente Kennedy, pero ya eso es otra cosa…)  Es más, ¿qué tal si hacemos algunas sugerencias para ubicar a esta versión boricua (porque lo es, quiera o no) de Forrest Gump?  Permítanme sugerir varios ejemplos:

  • Él ayudó a rescatar algunas de las víctimas del incendio en el Dupont Plaza, el día de año viejo de 1986, y salió retratado en todos los periódicos de esa época;
  • Él se ganó todos los eventos de pista y campo (atletismo… pero me gusta más la frase “pista y campo”) de los Juegos Panamericanos San Juan 1979, y salió retratado en todos los periódicos;
  • Cuando ocurrieron los trágicos eventos del 11 de septiembre de 2001, el salió inmediatamente en un avión hacia Nueva York y llegó a tiempo para salvar a varios centenares de personas, antes de que se cayera la primera de las torres gemelas…

Podría estar todo este rato proponiendo ejemplos y más ejemplos, pero creo que con éstos es más que suficiente.  Pero en fin, ésta es la realidad de nuestra faena política cotidiana, una faena en la que más se destaca el o la que más “roba cámara”, el o la que se presenta hasta en los bautizos de muñecas, el o la que se desvive porque hablen de él o ella—bien o mal… ¡pero que hablen!

Y los que estamos en la rueda de abajo… ¡bien, gracias!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

P.S.  Antes de terminar, aprovecho para agradecer a la autora del resumen al que me refería al final del primer párrafo de esta entrada, la periodista Firuzeh Shokooh Valle, de Global Voices, por citar parte de mi entrada anterior sobre los despidos en el departamento de noticias de la televisora pública WIPR-DT de San Juan en su reseña de lo que la blogosfera puertorriqueña ha estado comentando al respecto.  Digo, eso me hace sentir halagado, en tanto hice mi aportación para ayudar al resto del mundo a entender la lamentable situación por la que Puerto Rico atraviesa en estos momentos.  Nuevamente, ¡muchas gracias!

NOTA ADMINISTRATIVA (8 DE SEPTIEMBRE DE 2009 A LA 01:42 UTC): Para los que se estén preguntando qué pasó con las cuatro fotos que eran los “exhibits” de la ubicua presencia del presidente del Senado a través de su folleto publicitario, sepan que decidí eliminar las mismas de la entrada para evitar problemas con los derechos de autoría que pueda reclamar el Senado de Puerto Rico por dicho folleto.  Es solamente ésa y ninguna otra razón.  Gracias.

LDB

Matando al mensajero

WIPR - Puerto Rico TV
WIPR – Puerto Rico TV (Photo credit: Wikipedia)

Sumamente penoso, mi gente.

Mientras pensaba en lo que escribiría en la entrada anterior sobre el triunfo de la hoy Jueza Asociada del Tribunal Supremo estadounidense, Sonia Sotomayor, me enteré a través del blog de Isabel Caballer, Hoy me desperté de arena, de la situación resultante de que el pasado viernes 7, la gerencia de la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública (CPRDP) entregara cartas de despido a más de medio centenar de sus empleados (aproximadamente 30 de los cuales son obreros unionados).  Entre los departamentos más afectados por los despidos (si no el más gravemente afectado, ya que perdió a casi todo su personal) está el de Noticias, a juzgar por la reacción expresada en el aire esa misma tarde por la periodista-ancla Gloria Soltero (que aunque la estoy transcribiendo del blog de Isabel, vale la pena reproducir aquí, en su totalidad).

Por 15 años nuestro noticiario ha cumplido con la misión de mantener a nuestro público informado.  Ese ha sido nuestro norte siempre.  Hoy queremos que el pueblo de Puerto Rico se entere de que en plena semana de la prensa, hace sólo una hora, se nos ha informado que no volveremos a trabajar para ustedes.  Así como usted lo escucha.  Hasta hoy llegó TUTV Noticias.

A aquellos que dieron lo mejor de sí para nuestro taller informativo, para que eso acabara, los felicitamos, lo lograron.  Entre ellos está nuestro presidente Israel ‘Ray’ Cruz, que siguió al pie de la letra lo dictado por nuestro gobernador Luis Fortuño, quien le deja saber al pueblo de esta forma que no le importa lo que acontezca con la cultura de nuestro país, y mucho menos con lo que pase en nuestro país con sus empleados públicos.

Señoras y señores: a ustedes que siempre nos dieron apoyo, gracias.  A Dios gracias y a todo aquel que atentó contra la seguridad de cada hogar puertorriqueño, allá ustedes con la vida y con el Creador.  Nuestra corporación está de luto; ciertamente es difícil para nosotros.  Somos muchos los que nos hemos quedado desempleados.  Pero todo tiene una razón y un porqué y a nuestro pueblo, yo, Gloria Soltero, que he dado la cara por todos los compañeros periodistas de este noticiario como ellos también la han dado por nosotros les pido que no dejen esto en el olvido.

Acuérdense, pueblo de Puerto Rico y a usted, señor gobernador, que como diría nuestro querido y respetado Aníbal González Irizarry, “un pueblo sin prensa es un pueblo esclavo”.  Sr. Fortuño: si su deseo es un pueblo esclavo, usted lo ha logrado.  Sabemos que la administración de turno es sólo una herramienta más para lograr lo que usted ha pedido.  Son muchos los padres y madres de familia que han quedado desprotegidos.  Aún así hoy, como es nuestro compromiso con el pueblo de Puerto Rico y como dicen en el mundo del espectáculo: “the show must go on”.

Así que al pueblo le pedimos que no nos abandonen y que dejen saber su malestar con la desaparición de nuestro noticiario y con el despido a diestra y siniestra de los que les llevan la información y entretenimiento a sus hogares.  Estamos indignados.  De las emisoras que siempre le han servido a este país y que hoy están a punto de desaparecer.  Lo que oye es sólo una muestra de lo que nos espera.  Y a nuestro pueblo, recuerden que un pueblo sin prensa, nuevamente, sin libre expresión es un pueblo esclavo.

A nuestra administración, que corte nuestro noticiario cuando así lo requiera, como quiera sabrá el pueblo que o fueron ustedes sino de más arriba.  Y para buen entendedor y televidente, pocas palabras bastan.  Esto es una democracia y tenemos libertad de expresión y estamos haciendo uso de esta libertad de expresión.  Ahora como de costumbre, pasemos a las informaciones para el día de hoy”.

Una reacción que denota la indignación por el cierre de un medio informativo que—aunque en alguna ocasión estuvo maniatado por los caprichos del partido político de turno en el poder—servía al país, sobre todo en los tiempos de incertidumbre que se viven desde comienzos del año en curso.  Una reacción que denuncia una aparente motivación de dejar al público sin una herramienta informativa que le permita observar los eventos, ver los distintos ángulos, y así tener mejores elementos de juicio para llegar a sus propias conclusiones.  Una reacción que pone el dedo sobre la llaga, al relacionar lo sucedido con las actuaciones y propósitos de la actual administración gubernamental.

De entrada, se ha tratado de justificar los despidos con la apremiante situación creada por la “emergencia fiscal” en la que estamos enredados actualmente, particularmente , en lo relacionado con el quehacer cultural puertorriqueño y la difusión del mismo.  En el portal del presupuesto del gobierno de Puerto Rico se observa que el presupuesto consolidado de la CPRDP para el año fiscal 2009–2010 asciende a US$19281000; esta cifra representa una disminución de poco más del 21% en relación con el presupuesto para el año fiscal anterior.  Un corte presupuestario que ciertamente afecta la producción de programas, así como la capacidad técnica de las emisoras (justo en el momento en que la entidad está “picando alante” luego de la transición a la TV digital de junio pasado, con el uso de los cuatro subcanales digitales asignados a cada una de sus televisoras en San Juan y Mayagüez).  Pero lo peor no es tanto esto, sino el costo humano de una acción como ésta, en lo que atañe a la gente que se queda de ahora en adelante sin su sustento, tal vez afrontando la mar de deudas, mientras tratan de ayudar a sus familias a salir a flote.

Y me pregunto (no sólo en este caso, sino en los de los cerca de 10 mil empleados públicos despedidos hasta el momento… ¡más los que están por despedir pronto!), si los autores de las medidas que conforman la “medicina amarga” que se le está administrando al país, ¿toman eso en cuenta?  ¿Tendrán esas personas la cara de llegar a sus hogares al final de cada día, donde les espera una familia “feliz” (y ustedes entenderán el por qué de las comillas) que tenga todas sus necesidades satisfechas, mientras que aquellas otras familias que se ven afectadas por sus recomendaciones experimentarán la angustia de no saber de dónde sacarán el dinero para sobrevivir un día más?  ¿Podrán dormir bien cada noche esos tecnócratas, con una conciencia limpia y tranquila, satisfechos consigo mismos y con las decisiones tomadas?

¿Qué tal si a todo ello esos tecnócratas responden, “pregúntame si eso a mí me importa”?

Pero así es que están las cosas en estos momentos difíciles.  Y lo menos que yo—alguien que definitivamente no estudió para periodista, ni le interesa serlo (thanks, but… no, thanks!), y que ha expresado ocasionalmente en este blog que no todos los que practican ese oficio son hermanitas de la caridad (y con ello me refiero a que algun@s periodistas se venden al mejor postor, pero afortunadamente son “l@s menos”)—puedo hacer desde aquí es expresar mi solidaridad con los despedidos de la CPRDP, y mi esperanza de que sigan adelante, con la frente en alto, en busca de la verdad, que al final del día, es lo que debe ser el norte de todo gobierno.  Algo que parece que se hace tiempo quedó en el olvido…

¡Y vamos a dejarlo ahí… por lo pronto!  Cuídense mucho y pórtense bien… pero tengan siempre los ojos bien abiertos.

LDB

Boricua Suprema… so that you know!

¡Weeeeeeeeeepaaaaa, mi gente!

Ocurrió lo que tenía que ocurrir (y que como recordarán, hasta yo también estaba deseando).  El pasado jueves 6 de agosto, el Senado estadounidense confirmó—en votación de 68 a favor y 31 en contra, con la notable ausencia del senador demócrata Edward M. Kennedy (Massachusetts)—la designación de la hasta entonces jueza apelativa federal Sonia Sotomayor, nacida en New York de padres puertorriqueños (pero que todos nosotros en la Isla adoptamos como nuestra), como nueva magistrada del Tribunal Supremo de los Estados Unidos.  Y eso es algo que nos tiene que llenar de orgullo a todos.  Porque ello demuestra que cuando se tiene la capacidad profesional para el desempeño de un puesto de la naturaleza de un cargo jurídico en lo que se suele llamar (con o sin razón) “el más alto tribunal sobre la tierra”, poco importa llevar el sello de una identidad étnica, poco importa hablar un idioma distinto al idioma dominante (y ostentar un gusto por los elementos culturales asociados con ese idioma, como la música de salsa o los cuchifritos), poco importa llevar un color de piel distinto al de quienes se creen “superiores”, poco importa si se es hombre o mujer…

A su paso por el ejercicio de confirmación al cargo, Sonia Sotomayor dio cátedra de su temple, su dignidad y su profesionalismo, sin caer en el “desplome emocional” que algunos de los miembros más conservadores del alto foro deliberativo hubieran querido que ella exhibiera.  E imagino que en el ámbito de lo subconsciente, eso fue lo que senadores republicanos como Lindsey Graham, de South Carolina, hubieran querido (aunque tal vez él podría justificarle eso al gobernador de su propio estado, Mark Sanford, pero ya eso es otra historia)…  Menos mal que Graham supo trascender la óptica estrecha que parece haberse adueñado del pensamiento reciente de la derecha estadounidense y votó (aunque fuese “riendo con las muelas de atrás”) a favor de la confirmación de la jueza Sotomayor, con base en los méritos que claramente desplegó la designada—algo por lo cual me quito el sombrero ante este señor, y ante los otros 8 republicanos que siguieron el mismo ejemplo.

La cosa es que ya ella prestó juramento ayer (sábado 8 de agosto) como la ocupante número 111 de una banca en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de Norteamérica, en las ceremonias correspondientes (una en privado y la otra en público).  Ahora nos queda ver qué es lo que le espera durante los años que esté ocupando esa banca, tanto para ella, como para los Estados Unidos, como para Puerto Rico.  ¿Qué asuntos trascendentales ocuparán su atención?  ¿Cuáles serán sus oportunidades para hacer historia jurídica?  ¿Cómo enfrentará asuntos delicados y de importancia?  Su evaluación de los asuntos que se le presenten, ¿inclinará ideológicamente el balance del máximo tribunal estadounidense hacia un lado liberal, o hacia un lado conservador… o no será ni una cosa ni la otra, sino todo lo contrario?  Y sobre todo, ¿cómo ayudará (o no) la presencia de una figura de ascendencia puertorriqueña en el máximo foro judicial estadounidense, a dilucidar la situación “complicada y contenciosa” (como la describió hace unos días el presidente Obama en una rueda de prensa con medios de prensa de habla hispana) de los puertorriqueños en su relación con los Estados Unidos?

Sólo el tiempo nos dará las respuestas a estas interrogantes.  Mientras tanto, ¡a disfrutar este triunfo!  El triunfo de una Boricua Suprema… ¡pa’ que tú lo sepas!

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB