Como pasa el tiempo…

Amigas y amigos, mi gente:

Si me perdonan el odioso cliché, “habrán notado algo extraño” en la entrada de hoy.  Pero ese algo tiene su explicación.

Como se podrán dar cuenta si miran el Archivo en la columna de al lado, mayo de 2014 es el mes en el que este blog, para todos los efectos prácticos, cumple oficialmente los 10 años de su existencia—o por lo menos 10 años desde que lo lancé en una plataforma que lo hiciera más visible al mundo, como lo fue en su momento Blogger.com y ahora lo es WordPress.com (sin menospreciar los pininos que hice a través de Tripod.com, a los que le tengo dedicada una página).

Pero sea como sea, son 10 años los que llevo expresando mi sentir y mi manera de ver el mundo que me rodea, desde lo que me toca de cerca hasta lo que pasa en tierras lejanas.  Y sí que han pasado muchas cosas en mi mundo interior y en el mundo a mi alrededor, en esos 10 años.  Alegrías y penas, el mundo a mi alrededor las ha vivido en estos 10 años, como cada quien y cada cual las ha vivido y las vive, y yo también las he vivido y las vivo.

Pero lo importante es que aún sigo aquí tanto tiempo después.  Y que trato de aprender lo que pueda de muchas de esas experiencias—algunas que puedo haber tocado aunque sea a la ligera en este blog y otras que me reservo.  Y haciendo eso, busco seguir mi camino hacia adelante.

Y creo que me mantendré haciendo este blog, porque es algo que me gusta, y que me sigue gustando hacer, y seguiré haciéndolo mientras pueda seguir hacia adelante.

OK, creo que aún les debo la explicación que prometí.  Para celebrar el décimo aniversario de mi blog (aunque eso debe ser oficialmente con la entrada del 25 de mayo de 2004, en la que proclamo mi mudanza de Tripod.com a Blogger.com), decidí cambiar el estilo de la plantilla al primer estilo que utilicé cuando me mudé a WordPress.com (en algún momento de junio o julio de 2007), denominado “Ocean Mist”.  Lamentablemente, ya no tengo el récord de la plantilla que yo utilicé en Blogger.com, así que esto es lo más “retro” que se me ocurre de momento (menos mal que esta plantilla ya tiene una versión para los navegadores en los teléfonos móviles de hoy en día, así que no todo está perdido).  De todos modos, así se mantendrá durante este mes únicamente, como símbolo de este aniversario tan especial, luego de lo cual pienso cambiarla por un diseño un poco más moderno que tenga todo lo que me interesa tener.

Así que luego de este autobombo, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y sean personas razonables, hoy y siempre.

¡Y que vengan los próximos 10 años!


ADENDO (5 DE MAYO DE 2014):

Captura de pantalla de la primera entrada colocada en mi blog, entonces llamado 'Novedades de Luis Daniel Beltrán' y alojado en Blogger.com, pero con el título actual de mi blog y utilizando la plantilla 'Ocean Mist' de WordPress.com.  (Que conste: a falta de la plantilla que usé entonces en Blogger.com, esto es lo mejor que puedo hacer...) © 2014 Luis Daniel Beltrán Burgos. Derechos reservados.
Captura de pantalla de la primera entrada colocada en mi blog, entonces llamado ‘Novedades de Luis Daniel Beltrán’ y alojado en Blogger.com, pero con el título actual de mi blog y utilizando la plantilla ‘Ocean Mist’ de WordPress.com. (Que conste: a falta de la plantilla que usé entonces en Blogger.com, esto es lo mejor que puedo hacer…)
© 2014 Luis Daniel Beltrán Burgos. Derechos reservados.

 


LDB

Y la orquesta sigue tocando

Category:Sinking of the RMS Titanic
Category:Sinking of the RMS Titanic (Photo credit: Wikipedia)

Amigas y amigos, mi gente:

La verdad es que cuanto más avanzan los acontecimientos, más me doy cuenta de que tengo la razón.  El sistema de partidos políticos en Puerto Rico está—por decir algo benévolo—dañado desde hace mucho tiempo.

Ha pasado poco más de un mes desde que se llevaron a cabo las primarias de los dos partidos políticos principales de Puerto Rico—el PPD y el PNP—, más la primaria premio-de-consolación del “Grand Old Party” estadounidense (los Republicanos, los rojos, los del elefante, por si alguien quiere más señas), y desde entonces han salido a relucir las triquiñuelas (por llamarlas de algún modo) que ambos partidos han estado usando por décadas para asegurarse su agarre al poder, triquiñuelas que ambos bandos se reparten a partes iguales.  Desde añadir papeletas de votación que favorezcan al candidato más desventajado—para que parezca como si hubiera ocurrido un “milagro”, de esos de los que se agarran algunos reaccionarios conservadores como si se agarraran de un clavo para no caer al vacío—hasta funcionarios electorales que firman por electores que por lo demás no pueden hacer oír su voz… porque después de todo, una vez mueres no hay quien pueda escucharte.

Y unos y otros echándose culpas mutuamente, los unos queriendo demostrar que los otros son unos corruptos (¿los otros más corruptos que los unos?).

Y mientras unos y otros se sacan mutuamente sus trapitos al sol (como que es algo de lo que viven, que les da su razón de existir), queda en tela de juicio todo un proceso electoral.  Sobre todo, ese proceso queda en tela de juicio en el peor momento posible, cuando los puertorriqueños nos encaminamos a ver a cuáles de los candidatos “favorecidos” en esa primaria ocupará su parcela de poder desde enero del año que viene—digo, a menos que los antiguos Mayas tengan razón y el mundo “se acabe” antes de que eso ocurra (y aun si eso fuera así… tengan la certeza de que este blog seguirá aquí, como y donde siempre Guiño ).

(Ah, y olvídense de la parte de esa primaria que corresponde al GOP, ya que como dice una compañera de mi trabajo, “¡nada que ver!”)

Francamente, me asusta pensar cómo será el proceso de las elecciones generales del 6 de noviembre de 2012, si va a estar plagado de listas electorales “infladas” con más nombres que la cantidad de personas inscritas, o con pedidos de una parte de que le permitan ver las listas electorales del bando opositor (algo que por lo demás se supone que no ocurra, ya que son documentos confidenciales por su naturaleza), o con maletines con material de un colegio electoral “arrestados” bajo sospecha de que su contenido ha sido intervenido—más bien, que se ha truqueado con el mismo.

(Aparte: aun cuando se pueda entender que no es incorrecto aplicar un término referente a una acción penal a un objeto inanimado como lo es un maletín, me da un poco de gracia esto de los maletines “arrestados”.  A mí lo primero que me viene a la mente es uno de esos maletines al que llevan esposado, como si fuera sospechoso de delito, pasando por el circo montado por los medios que quieren preguntarle si cometió el delito que se le imputa y él haciendo gestos de malandrín y expresándose más o menos así: “Yo soy inocente, ‘miss’, yo soy inocente, eso fue el guardia ca… ése que la tiene conmigo, ¿vihte?”…)

A mí, lo que me dice todo esto es que la razón principal para el desbarajuste de la política actual en Puerto Rico no está en los candidatos que se eligen en las primarias—que es donde se supone que el elector pueda separar la paja del grano, a pesar de lo que se ha visto en primarias de otros años—, sino en las propias organizaciones políticas por las que son elegidos, específicamente los partidos políticos.  En el actual proceso, ha sido fácil ver cómo los partidos políticos principales recurren a cuanto truco existe para mantenerse en control, para imponer candidatos que no necesariamente serán idóneos para los puestos a los que aspiran, para imponer una voluntad que no necesariamente es la de los ciudadanos.

Y le guste o no a la partidocracia establecida o formal y a quienes la justifican, esos ciudadanos son los mismos que miran con pánico cómo se deteriora la seguridad pública, cómo su salud mental empieza a decaer peligrosamente ante una realidad que los abruma, cómo su sustento peligra ante los altos costos de la energía eléctrica y la gasolina, y por consiguiente todo lo que depende de ambas para mover los bienes y servicios que ayuden a ese sustento.  Y no sólo con pánico: también con desconfianza.

Y es a esa misma ciudadanía a la que los partidos políticos deben anteponer como es merecido, a la que hay que darle la prioridad, en lugar de enfocar su tiempo y sus energías en prevalecer por medios deshonestos en una contienda electoral.

Dicen que mientras el “insumergible” crucero RMS Titanic se hundía en los mares del norte, la trágica noche de un 15 de abril de 1912 (¡quién diría que de ese trágico evento se acaban de cumplir 100 años!), la orquesta que amenizaba el viaje seguía tocando como si nada.  A veces me da la impresión de que en Puerto Rico sucede lo mismo: un país fuertemente impactado, cuyos habitantes observan con cierto grado de impotencia cómo se hunde, mientras que la orquesta formada por su “claje” política insiste en seguir amenizando una fiesta fatídica, como si nada.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

Soy Luis Daniel Beltrán… ¡y yo apruebo esta entrada! Pulgar hacia arriba

Prefiero ser optimista…

¡Saludos, mi gente!

Aquí de regreso con ustedes, justamente cuando cumplo un año más en mi paso por este valle de lágrimas.  Y si vamos a ver, la vida ha seguido igual que cuando escribí lo siguiente el año pasado, al cumplir el medio siglo de mi vida:

El caso es que han sido unos 50 años en los que he visto muchas cosas.  Sueños no realizados (o que difícilmente podría yo realizar en mi vida) y pequeñas victorias.  Ejemplos de humildad y ejemplos de arrogancia.  Actos que ennoblecen a la humanidad y eventos trágicos que la humillan.  He ganado amistades y las he perdido.  He sabido lo que es confiar en las personas y lo que es que las mismas personas defrauden la confianza depositada en ellas.  He viajado a lugares maravillosos y excitantes, y también a lugares que no desearía volver a ver.  He visto alegrías y penas, éxitos y fracasos, salud y enfermedad, aceptación y rechazo, bondad y maldad…

¡Y seguramente veré más de lo mismo por lo que reste de mi vida!  Pero así son las cosas…

Y sin duda alguna, el año que acaba de pasar desde entonces no me ha decepcionado, ya que ha traído más de eso mismo.  En especial, me ha tocado ver de primera mano la incertidumbre causada por la precaria situación económica que vivimos los puertorriqueños—aunque no lo parecería, a juzgar por la jauría la turba la avalancha de gente que se tiró a la calle para aprovechar el “viernes negro” para iniciar “con el pie derecho” la temporada navideña (o “las fiestas”, o “the holidays”, para quienes quieren sonar politically correct… ¡y ustedes saben quiénes son y saben que me refiero a ustedes!).  Ahora bien, aquéll@s de ustedes que han seguido (¡eso espero!) este blog desde que lo comencé a finales de 2003, sabrán que prefiero ser optimista y creer que aún hay esperanzas de que vengan tiempos mejores.  Y yo estoy muy, pero que muy seguro de que será así.  (Es más, ESO es lo que me ayuda a seguir echando pa’lante.)

Bueno, basta ya de hablar de mí.  Hablemos del resto del mundo, shall we?


Pero antes, para quienes aún no saben de que se trata el “viernes negro” (yo lo dudo, pero por si acaso…), aquí les dejo esta “gotita del saber”:

Muchos comerciantes han objetado el uso de un término negativo para referirse a uno de los más importantes días de compra del año.  A comienzos de la década de 1980, comenzó a circular una teoría alterna: los detallistas tradicionalmente operaban con pérdidas financieras la mayor parte del año (desde enero hasta noviembre) y hacían sus ganancias durante la temporada feriada, comenzando el día después del Día de Acción de Gracias.  Cuando esto se inscribía en los registros financieros, las prácticas de contabilidad anteriormente comunes utilizaban tinta roja para mostrar cantidades negativas y tinta negra para mostrar cantidades positivas.  Bajo esta teoría, el viernes negro es el comienzo del periodo en el cual los detallistas no tendrán más pérdidas (en rojo) y en su lugar obtendrán las ganancias del año (en negro).

 
Traducido y adaptado de: Black Friday (shopping) (vía Wikipedia)
(NOTAS:  [1] La versión en español de esta definición no entra en el mismo grado de detalle que la original en inglés, así que ahí les dejo mi traducción.  [2] El énfasis en ambos colores es mío.)

(Ahora lo que falta es que el siempre recordado anfitrión infantil de WAPA-TV, el español Joaquín Monserrat [“Pacheco”] [1921—1996], se levante de su tumba para decir el sonsonete aquél aquello de… “¡Con las ‘Gotitas del Saber’… mucho podemos aprender!”)


Por supuesto, este año no todo será tan dulce como el arroz con dulce ni tan sabroso como los pasteles de masa (o sea, plátano o yuca más la carne que usted quiera ponerle y el picantito a gusto, para quienes me leen en otros países) y el lechón asado.  (Y ahora que estoy en la de cuidar un poco más mi salud para que mis números de colesterol, triglicéridos, etc.,  no se me vayan a “subir por el techo”, escribir sobre esto me trae sentimientos encontrados… ¡pero ya eso es otra cosa!)  Claramente, no será una alegre Navidad para quienes han perdido mucho en el año que termina pronto, desde la seguridad de tener un empleo en el gobierno de Puerto Rico (mito que el propio gobierno se ha encargado de desmentir de un plumazo), hasta algo tal vez más valioso: la vida (algo que hace mucho tiempo el mismo gobierno tampoco ha podido o querido garantizar).

Prueba de esto último es que ya en el mes que acaba de terminar (noviembre), la incidencia de muertes violentas en Puerto Rico superó la marca de los 800.  Asesinatos causados por el control del “punto” donde algún infeliz se “capea” la droga, o porque el esposo quiere “darle un escarmiento” a la esposa para que lo obedezca o para que no lo abandone… o porque la cita clandestina guardaba una sorpresa inesperada y el que se las da de machazo bien macho odia las sorpresas como ésa—tal vez porque en su casa le han enseñado a llevar ese odio como el emblema que se lleva en el hombro de la camisa, a la vista de todo el mundo, o tal vez porque alguna figura “de autoridad” le cultivó (¿o le cultiva?) en su alma ese odio—y tiene que expulsar ese demonio de la faz de la tierra a como dé lugar… aun si tiene que descuartizar al “endemoniado” en el proceso de ejecutar su misión salvífica…

¿Será que mucha gente en Puerto Rico ha dejado de valorar la vida como lo que es?  ¿Será que el odio, la frustración que se siente al vivir una vida “mediocre”, la desesperanza, nos están llevando al punto en el que ya nada importa?  ¡Ojalá y hubiera una respuesta fácil!

Por supuesto, como en toda guerra, es el soldado de fila el que se inmola, el que se sacrifica, el que no es indispensable y se puede desechar así porque sí, mientras que quien(es) lo envía(n) a la batalla… “allá él y acá yo y pregúntame si a mí eso me importa”.  ¡Vaya sentido de responsabilidad de quienes así piensan!  (Y sí, ahí está de nuevo esa palabrita, “responsabilidad”, una de las que ocupan un lugar prominente en la nube de etiquetas de mi blog—y por alguna buena razón debe ser.)  Y ésa es la clase de persona que insiste en pasar ante el resto de la humanidad como “verdaderos hombres” (¿con todo y “promesa de hombre”?), como “hijos (privilegiados) de Dios”…

Total, que a la larga, la vida les reclamará por esa misma responsabilidad—a ellos, como a todos nosotros.

OK, déjenme cambiar de tema en esta entrada para hablar de algo que me ha llamado la atención en esta semana: Parece que la blogósfera puertorriqueña está cobrando más importancia, a juzgar por el impacto que está teniendo en el acontecer noticioso puertorriqueño (¡aunque no siempre por las razones correctas!).  Prueba de ello ha sido el papel que ha desempeñado una entrada en el blog del Prof. Mario Núnez (Universidad de Puerto Rico en Mayagüez), DigiZen, en la que se compara—repito, SE COMPARA—la conducta del presidente del Senado de Puerto Rico, Hon. Thomas Rivera Schatz, con el patrón de conducta de la personalidad narcisista.  (Y por favor, fíjense bien: ¡no soy yo quien lo dice!)  En especial, la controversia surge del primer comentario a dicha entrada:

Una pena que se esté estereotipando a las personas cuando un gobierno tiene que responder a las necesidades de todas las personas.

El comentario fue escrito el 11 de julio de 2009 por el actual rector de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, Dr. Carlos Andújar (quien es psicólogo), cuyo nombre salió a relucir la semana pasada como que estaba siendo considerado para la Secretaría de Educación de Puerto Rico (ante la renuncia—después de 11 meses de “regresar” al cargo—del Dr. Carlos Chardón, a quien mencioné en una entrada anterior).  Y si vamos a ver, para mí este comentario es suficientemente inocuo, en tanto no va dirigido específicamente a la conducta del líder senatorial (del que ya vimos su afán de realzar su imagen pública), sino a describir la realidad de una actitud generalizada entre nuestros funcionarios gubernamentales (y más de un tiempo a esta parte) y cómo la misma afecta la atención a las necesidades de los ciudadanos, sean quienes sean, sin distinciones ni prejuicios, NOS GUSTE O NO la manera en que eligen vivir su vida.  Digo, así es como yo lo veo.

Pero como lo relata el Prof. Núñez en su seguimiento a esa entrada, ésa no fue necesariamente la manera en la que la vieron otros, especialmente los expertos en los dimes y diretes, broncas y bolletes que pasan como “análisis” y “noticias” (¡y ustedes también saben quiénes son, y también saben que me estoy refiriendo a ustedes!), quienes atribuyeron erróneamente las expresiones sobre el presidente del Senado al Dr. Andújar y crearon una noticia donde nunca la hubo, en lugar de evaluar y valorar las mismas expresiones dentro de su contexto—cosa muy difícil de hacer cuando lo que se busca es la guapetonería, el sensacionalismo y la fabricación de noticias.

Total, el daño que se iba a hacer ya se hizo.  Ya el gobernador de Puerto Rico, Luis G. Fortuño Bruset, dijo que no sometería el nombre del Dr. Andújar para su designación como Secretario de Educación al “consejo y consentimiento del Senado” requerido por la Constitución de Puerto Rico de 1952.  ¿Y por qué?  ¿Por hacer un comentario—a mi juicio—inocente en un blog?  ¿Por poner un granito de arena, por aportar a la discusión de situaciones que afectan adversamente el bienestar de un pueblo?  (Y créanme esto: Cualquier funcionario de gobierno—del partido que sea—que exhibe unos rasgos de conducta similares a los que el Prof. Núñez describe en la entrada “de la discordia” de su blog, debe considerarse una amenaza seria para el bienestar de la sociedad.  PUNTO.)

Tal vez será que quienes usan su cabeza para pensar de manera inteligente y sensata, no tienen cabida en la dirección de un gobierno.  Pero yo me rehúso a creer que eso es así.  Como dije al comienzo de la entrada, prefiero ser optimista y creer que aún hay esperanzas

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

P.S. Y antes que se me olvide, como dice Prometeo (del blog Poder 5)… ¡Que viva el Quinto Poder!

LDB

Una Nueva Tradicion

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Pues sí, esta entrada les llega con un retraso de un día y cincuenta años. Y antes de que alguien me cuestione que yo esté diciendo semejante disparate, permítanme decir que escribo esto, dos días después de llegar a lo que yo llamo “el primer día del resto de mi vida”. Fue exactamente hace 50 años—un viernes, 6 de diciembre de 1958, a eso de las siete y media de la noche (23:30 UTC)—cuando vi la luz por primera vez en el Barrio Ceiba Norte de Juncos, Puerto Rico.

Aqui estoy yo (Luis Daniel Beltrán Burgos) junto a la casa donde naci, en el Barrio Ceiba Norte de Juncos, Puerto Rico
Aquí estoy yo (Luis Daniel Beltrán Burgos) junto a la casa donde nací, en el Barrio Ceiba Norte de Juncos, Puerto Rico

De paso, ése soy yo con uno o dos años de edad, frente a la casa (alquilada) en la que nací… ¡literalmente hablando! (Resulta que cuando le empezaron los dolores de parto a mi madre, no hubo tiempo de llevarla al hospital y… bueno… ¡ustedes entienden!)

El caso es que han sido unos 50 años en los que he visto muchas cosas. Sueños no realizados (o que difícilmente podría yo realizar en mi vida) y pequeñas victorias. Ejemplos de humildad y ejemplos de arrogancia. Actos que ennoblecen a la humanidad y eventos trágicos que la humillan. He ganado amistades y las he perdido. He sabido lo que es confiar en las personas y lo que es que las mismas personas defrauden la confianza depositada en ellas. He viajado a lugares maravillosos y excitantes, y también a lugares que no desaría volver a ver. He visto alegrías y penas, éxitos y fracasos, salud y enfermedad, aceptación y rechazo, bondad y maldad…

¡Y seguramente veré más de lo mismo por lo que reste de mi vida! Pero así son las cosas…

Eeeeeeeeeenigüei, vamos a lo que me trae hasta aquí. La semana pasada me encontré con una nota en el portal del diario español ABC, que describía en apenas dos párrafos una tradición de la Navidad (o para no ofender a quienes en esta época del año observan cualquier otra efeméride relacionada… the holidays) en varias comunidades de la Madre Patria.  Se trata de… esteeeeeeeeee… OK, perdónenme por lo que voy a anunciar aquí… los caganers.

(Aprovecho para decirle a quienes visitan este blog desde España: “Pido vuestra indulgencia en la presentación de este tema, pero vosotros sabéis que yo no lo hago con mala intención.  Os doy mil gracias.”)

Resulta que como lo indica la nota del diario madrileño, el caganer es una figura que representa a una persona que está defecando (aunque a juzgar por la foto que acompaña el artículo—la cual no publico aquí para no violentar los derechos de autoría sobre la misma—, lo hacen de una forma muy discreta).  Según el ABC de Madrid, el caganer fertiliza la Tierra con sus heces y trae suerte y prosperidad para el próximo año.

¿Será eso mejor que frotarle la barriga a la figura del Buda?  ¿Me ayudará un caganer a tener suerte con el próximo sorteo del millón de la Lotería Tradicional de Puerto Rico?  ¿O con el “Pega 3” de la Lotería Electrónica?  ¿O con el “Pega 4”?  ¿O con la Lotto?  ¿O en el hipódromo Camarero?  ¿O…?

Francamente, yo no sé qué es lo que ustedes piensen sobre el particular, pero la nota me ha estado dejando pensativo desde que la vi.  Es más, quiero plantear la siguiente idea: ¿Qué tal si importamos a Puerto Rico la tradición de los caganers?  Total, aquí hay mucho mo… ¡uy, perdón!… mucha tela de donde cortar.  Y aquí en Puerto Rico, sobran las figuras públicas que podrían ser excelentes caganers.  Digo, no es tanto que les dé con fertilizar el suelo y traernos la prosperidad agrícola hace tiempo perdida…  Aunque por lo menos todavía nos quedan áreas de gran valor agrícola, como el Valle de Lajas o el Valle del Coloso.*  Como dice mi padre, “del agua perdida, alguna es recogida”…

(* Para beneficio de los lectores no puertorriqueños, el Valle de Lajas está situado en el Sudoeste de Puerto Rico, entre los municipios de Guánica y Lajas.  Por su parte, el Valle del Coloso—que debe su nombre a un antiguo ingenio azucarero del mismo nombre—está situado en la costa Noroeste de Puerto Rico, junto a los municipios de Aguadilla, Aguada y Rincón.  Ambos valles costeros son reconocidos como de alta fertilidad y gran productividad para el cultivo de diferentes productos agrícolas, al punto de que están—supuestamente—protegidos bajo varias leyes.)

Así las cosas, me gustaría proponer varias figuras públicas para que nos ayuden a inaugurar esta nueva tradición: los caganers de Puerto Rico.  Empiezo por el gobernador saliente de Puerto Rico, pasando por el gobernador entrante, los líderes actuales y entrantes de la Cámara y el Senado, los legisladores salientes y entrantes por distrito y por acumulación, las camarillas políticas de los cuatro partidos políticos que participaron en las pasadas elecciones, más un montón de figuras públicas tales como periodistas, “analistas” políticos, actores, cantantes, modelos, comediantes, chismosos (¿he mencionado nombres yooooooooo?), etc., etc., etc.

¿Se fijan, mi gente, que en Puerto Rico hay muchísima gente que puede aportar a que se popularice tan “hermosa” tradición (aun si no le haría ni gracia que la vieran—aunque fuera “en efigie”—haciendo lo que los estadounidenses llamarían number two)?

Es más, ¡vamos a dejarlo ahí, que tengo que ir a hacer mi aportación a la causa!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta la próxima.

P.S.  Por si lo quieren saber, la casa que aparece en la foto de arriba sufrió un severo deterioro muchos años después de que nos mudáramos de allí.  De hecho, déjenme enseñarles el lugar, según lo encontré hace un año, cuando salí a tomar unas fotos:

¿Dónde está la casa donde naci?
¿Dónde está la casa donde nací?

Ahora, de la casa en la que vine al mundo hace exactamente 50 años, ahora apenas queda el recuerdo…

LDB

Una Decada… Como Pasa el Tiempo

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Es sumamente asombroso cómo pasa el tiempo.  En estos días he notado que se conmemoran varios aniversarios en el mes de abril.

Está el aniversario de la muerte del Dr. Martin Luther King, hijo, un día 4 de abril de 1968.  Sobre eso, creo que todo lo que haya que decir, ya se ha dicho.

Está el aniversario de la infame tragedia de la escuela superior Columbine (Jefferson County, CO), cuando un 20 de abril de 1999, 12 estudiantes de escuela superior perdieron la vida en una matanza sin sentido, a manos de dos de sus compañeros de escuela, un par de jóvenes desquiciados que al final se privaron de la vida por su propia mano.

Está el aniversario del estallido de una bomba que mató a 168 personas—de las cuales 19 eran niños inocentes—en lo que fue en su momento el edificio federal Alfred P. Murrah en Oklahoma City, OK.  (Por lo menos en el caso de este hecho sangriento, el principal responsable pagó con su vida, pero eso no devolverá a la vida a todos esos niños, ni a las demás víctimas.)

Está el aniversario de la (tragedia del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia, Virginia_Tech), cuando un 16 de abril del año pasado, un estudiante universitario perturbado, pero por lo demás brillante, acabó con la vida de 32 personas, entre estudiantes (incluidos una muchacha que aspiraba a trabajar en las Naciones Unidas y un joven PUERTORRIQUEÑO que aspiraba a su maestría en ingeniería civil), profesores (entre ellos un profesor de matemáticas que, en una nota de ironía, había sobrevivido el Holocausto… ¡sólo para morir de la manera vil en la que murió!) y otros.

Un poco más cerca de nosotros, está el aniversario del hecho que sirivó de detonante para la salida de la U.S. Navy de los terrenos que ésta ocupaba en dos terceras partes de la isla puertorriqueña de Vieques, cuando un proyectil “erró el blanco” (¿?) y mató a un guardia de seguridad puertorriqueño, un 19 de abril de 1999.  (Y tan sólo pensar que la limpieza de las municiones que dicho cuerpo castrense dejó atrás tardará hasta que termine el próximo decenio…)

Y si sigo enumerando las tragedias, los hechos negativos y todas las cosas de esa índole ocurridos en el mes de abril, de seguro no encuentro la manera de detenerme…

En lo personal, por lo que me concierne, tengo algo que conmemorar en el mes de abril.  Fue exactamente hace 10 años, un 19 de abril de 1998, que me lancé a la aventura de crear una presencia en la Internet, un medio que, por decirlo así, aún “estaba en pañales”.  Fue en esa fecha que por primera vez publiqué una página propia en la Internet, llamada “El Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán”; actualmente es LuisDBeltránPR.com.  Para mí, ése fue un día en el que me sentí que había logrado algo grande, que tenía la capacidad de desarrollar una nueva destreza, de utiilizar el medio que ahora estaba en mis manos como una vía de expresión.  Y eso es algo que he estado haciendo desde entonces.  (Eso tal vez les explique por qué en la página principal de mi sitio dice que el mismo “está evolucionando constantemente”.)  Y que espero seguir haciendo por mucho, mucho tiempo, si Dios así lo permite.

Y mientras sea así, seguiré haciendo cosas como ésta:

ESTA SEMANA (21–27 DE ABRIL DE 2008): ¡Ultima hora!  ¡Última hora!  Proponen reemplazar las fuerzas policiales de varias ciudades en los Estados Unidos… ¡con los helicópteros de los noticiarios de televisión!

¿Que dónde encuentra usted esto?  Visite LuisDBeltránPR.com y prima el botón de “Humor… según LDB”.

Y esperando que podamos seguir así por muchos años más… y más aún, ahora que tengo este blog (junto con mi blog en inglés)… ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

LDB