Los Dias Perros del Verano

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Bueno, llegó el verano al trópico boricua, como suele suceder después que termina la primavera (digo, a menos que a los legisladores que tanto valoran la dieta, el estipendio para transportación y renovar su guardarropa cada seis meses, les dé con legislar para cambiar las estaciones del año).  Y la verdad es que con el calor de perros de este verano, cualquiera diría que estamos en vías de un derretimiento colectivo.  No hay más que ver la manera en la que estamos teniendo que sobrevivir ante la angustiosa situación de la economía (tanto la puertorriqueña como la mundial), causada por el alza en el precio del combustible fósil.  Sigue subiendo el costo de la gasolina y del diesel (más sobre eso en el próximo párrafo), que a su vez lleva a que aumenten los costos de los artículos básicos (como los alimentos), que también lleva a un aumento en el costo de los servicios esenciales como la electricidad (y que conste, aún estoy contrariado por lo que les mencioné la vez pasada sobre el costo de mi factura del mes en curso)… ¿verdad que esto ya cansa?  (Y no quiero imaginarme lo que sucederá si este año—¡Dios no lo quiera!—nos azota algún huracán.  ¡Sería casi el acabóse!)

Por cierto, recordarán que les comenté que hace un par de semanas me llevé el shock de tener que echarle gasolina a mi vehículo a razón de US$1.02 el litro (US$3.88 por galón estadounidense) de gasolina regular de 87 octanos.  Luego de esa experiencia, la gasolinera donde me surto de ese combustible logró reducir el precio del litro de gasolina regular unos 4 centavos de dólar (y se ha mantenido así a la fecha en que escribo esto).  Lo que me lamento es de que eso tal vez no dure mucho, si le creo las proyecciones a las fuentes a las que me referí la vez pasada (US$174.73 por barril de petróleo, proyectado a un año a partir de hoy, según Oil-Price.net).

En todo caso, lo que más me preocupa en este momento es la posibilidad de que ello pueda llevar a muchas personas que tal vez no cuenten con los recursos (económicos o emocionales) que les ayuden a paliar esta situación, a verse en la de “acabar con todo”, tal vez creyendo que su problema (o sus problemas) se habrán de resolver así de fácil.  De hecho, en los últimos días se ha informado de una alta incidencia de suicidios en Puerto Rico (y me imagino que el cuadro es el mismo alrededor del mundo).  No sé si ello es consecuencia directa del ambiente de tensión económica en el que estamos viviendo, pero no sería de sorprender a nadie si ése es el caso.

Y de ser así, ¿a qué tenemos que esperar para hacer algo?  ¿A que los políticos nuestros dejen la garata nuestra de cada día, por querer demostrar quién es el más corrupto?  ¿A dejar de estarse todo el día, como dicen nuestros jíbaros, “pensando en musarañas”, y en cómo estafar a los mismos que les dieron su confianza?  Francamente, cada día que quienes tienen el poder para hacerlo, dejen pasar sin atender a quienes están considerando “acabar con todo”, es una oportunidad valiosa que se pierde, una oportunidad de mejorar aunque sea una vida…

¡Total!  ¿Qué saben ellos de esas cosas?  Son como el gorila en el comercial que sale en la televisión por cable, que nadie le hace caso y él… pues… “¡allá tú, pregúntame si me importa que quieras hacerme caso o no!”

Y gústele a quien le guste, ésa es la realidad.

Pero bueno, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

P.S.: Notarán que de un tiempo a esta parte, estoy aprovechando que ahora existen herramientas que permiten preparar un mensaje de blog sin tener que estar una retahíla de tiempo conectado a la cuenta del sitio que lo publique, llámese WordPress.com, Blogger.com o el que sea.  De hecho, actualmente estoy alternando entre el Windows Live Writer (una de las nuevas herramientas que pueden aprovechar los que tengan Windows Vista en sus computadoras) y ScribeFire (una extensión del visualizador Firefox).  Algo que me gusta de estas herramientas es que me permitirá de ahora en adelante hacer algunas cosas que hasta el momento no me había atrevido a hacer, como colocar imágenes en los mensajes (como la de mi mensaje anterior sobre la gasolina).  Así que hasta que no se me ocurra otra cosa, voy a estarme alternando entre una herramienta y la otra, a ver cómo me funciona con este blog.  Ya les dejaré saber cómo me va en eso.

LDB

Misas Sueltas de Junio de 2008

¡Hola, mi gente, dondequiera que estén!

Cualquiera diría que el mundo en general (y Puerto Rico en particular) se dirige hacia un abismo o algo por el estilo.  No hay nada más que ver la desenfrenada carrera que ha emprendido el precio del barril de petróleo, que hasta el viernes 6/13/2008 estaba en US$134.68, según varias fuentes que consulté hoy mientras empiezo a escribir esto (6/15/2008 @ 11:46 UTC -04:00).  (Más abajo las enumero.)*  Y hay hasta quien predice que el precio del petróleo podría dispararse hacia mayores alturas: una de las fuentes que consulté (Oil-Price.net) anticipa que si se sigue la tendencia actual, de aquí a un año el barril podría costar US$174.72.  Lógicamente, los efectos de ese desenfreno no se han hecho esperar, como lo pude comprobar tristemente el lunes pasado cuando le fui a echar gasolina a mi vehículo.  En efecto, ya hace rato que el combustible regular sin plomo, de 87 octanos, se unió a la gasolina premium de 93 octanos y al combustible diesel en superar la marca de los US$3.78 por galón estadounidense (o lo que equivale a US$1.00 por litro; una de esas cosas que sólo pueden ocurrir en un país donde se vende la gasolina por litros, para un@ entonces conducir en millas por hora a distancias medidas en kilómetros… go figure!).  Y peor aún, los costos de la producción y el movimiento de los productos de primera necesidad han aumentado, el costo de producir electricidad también ha aumentado (más sobre eso en breve)…

Y mucho peor que eso es que la causa de que el precio del petróleo se esté yendo al escape, según otras fuentes, es la especulación.  De particular interés es esta cita que me acabo de encontrar, de un artículo de Globalresearch.ca sobre este tema:

The price of crude oil today is not made according to any traditional relation of supply to demand. It’s controlled by an elaborate financial market system as well as by the four major Anglo-American oil companies. As much as 60% of today’s crude oil price is pure speculation driven by large trader banks and hedge funds. It has nothing to do with the convenient myths of Peak Oil. It has to do with control of oil and its price . . . .

Es más: ¿me creerían si les digo que la factura de electricidad de mi residencia para el mes en curso refleja un monto cercano a los US$250.00?  (¡Y eso, que no hace ni dos años pensábamos en mi casa que una factura de electricidad de US$50.00 era cara!)  Lo malo es que apenas un 17% de ese total es el cargo por la electricidad realmente consumida en mi residencia. Pero lo peor es que la mayor parte del monto restante (o un 80% de esa diferencia) es un cargo para la compra de combustible.  Ése es un cargo que para mí nunca ha tenido mucho sentido, y que históricamente la corporación pública que provee la electricidad en Puerto Rico (la Autoridad de Energía Eléctrica [portal en español] [portal en inglés]) ha aumentado o disminuido (más aumentado que disminuido, que conste) según le ha sido conveniente.  (Ojalá y ese cargo se tradujera en un mejoramiento de los salarios y condiciones laborales de los trabajadores de dicha corporación, que a pesar de estar bajo una de las uniones de mayor importancia en el movimiento obrero puertorriqueño—la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego [UTIER]—, todavía es la hora que no han podido negociar su convenio colectivo con la gerencia de la corporación, por las razones que sean.  Pero ya eso es otro asunto.)

¿No sería entonces mejor cambiar el nombre de la corporación pública a algo así como “Autoridad para la Compra de Combustible”, sobre todo si quienes tenemos que cargar con ese muerto somos nosotros?  Digo, esa me parece una buena idea…

El caso es que mientras esto sucede y no se toman medidas para si no poner poner bajo control una situación que no está precisamente bajo su control, amortiguar aunque sea un poco el impacto de esta situación, ¿qué más está ocurriendo en el país?  Van al Desfile Puertorriqueño de New York a exhibirse como el emperador del cuento aquél (el mismo que creyó estar vistiendo lo último en la avenida, mientras el mundo veía su desnudez manifiesta), para entonces ir al siguiente día ante el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a trasladar la misma discusión inútil de si queremos soberanía o no, o si el caso de Puerto Rico se resolvió en 1953 (cuando la ONU sacó a Puerto Rico de la lista de territorios sobre los que los países colonizadores tenían que informar a dicha organización cada cierto tiempo) y la ONU no tiene que meterse en asuntos que sólo le importan a los EE.UU.  Y entonces regresan aquí a la misma pelea chiquita de todos los días: que si la Resolución Senatorial 99 (de la que escribí no hace mucho) no prosperará en la presente sesión legislativa, aunque los reaccionarios de siempre se apropien de la célebre frase del Gen. Douglas McArthur, “¡Volveré!”; que si la legislatura derrotó la medida que aumentaría automáticamente los sueldos de los legisladores para el periodo 2009–2012, y eso tiene ansiosos a algunos de estos, a los que US$75,000 anuales, más la dieta o per-diem, más otros privilegios (como estipendios para pagar la gasolina de sus “humildes” vehículos oficiales), NO LES ALCANZA para vivir.

Interesantemente, la figura de Cristóbal Colón se hizo sentir… pero no porque hubiese descubierto el nuevo mundo, sino porque este Cristóbal Colón (y me refiero a un representante cameral por el partido que propulsa la estadidad para Puerto Rico, el PNP) quedó al descubierto.  Sí, porque él dice que si no le aumentan su sueldo no podrá renovar su guardarropa como lo hace cada 6 meses, no podrá costear los gastos de lavado y cuido del susodicho guardarropa (US$40.00 semanales, según él lo indica), no podrá llevar a lavar su vehículo oficial cada semana al car wash (apuesto que a él no le gusta ensuciarse las manos lavando su carro; tal vez yo que lavo mi propio carro debería enseñarle a hacerlo)… ¡definitivamente, a él su mísero salario no le alcanza!  PUNTO.

Yo me pregunto si muchos de mis hermanos puertorriqueños nunca han querido entender las consecuencias de elegir para puestos de la mayor responsabilidad a gente que no muestra el más mínimo asomo de esa responsabilidad, el más mínimo decoro, la más mínima integridad.  Total, creo que el refrán dice más o menos que la gente elige lo que se merece…

Mientras tanto, habrá que ver cómo sobrevivimos, sobre todo para que no nos pase esto

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Bye!

* FUENTES: Bloomberg.com: Energy Prices, CNNMoney.com, WTRG Economics, Oil-Price.net.

LDB

El Cierre Gubernamental de 2006, 24 Meses Después

Sugar cane workers resting, Rio Piedras, Puert...
Image by The Library of Congress via Flickr

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

(Se ve que en estos días tengo algún tiempo en mis manos, ¿no? Pero como dicen por ahí, “eso es bueno”…)

Continuando con el tema de los aniversarios, hoy quiero traer a colación otro aniversario importante para muchos de nosotros en Puerto Rico. Se trata del segundo aniversario, a cumplirse mañana jueves (1 de mayo de 2008), de la implantación del cierre de agencias gubernamentales estatales en medio de una controversia por el presupuesto de gastos públicos, con lo cual se dejó en la calle a unos 95 762 servidores públicos—incluido quien les escribe—durante unos 14 días naturales. Quienes hayan leído los mensajes que coloqué durante esos días (así como la parte inicial de mi mensaje escrito un año después, titulado Un Cierre Olvidado, Una Cadena y Varios Errores), habrán visto las posiciones encontradas que llevaron a que ocurriera el cierre, las acciones de uno y otro bando—específicamente, el poder ejecutivo y el legislativo puertorriqueño—por tratar de demostrar quién tenía los “pantalones” más grandes (ustedes entenderán por qué no quiero usar aquí la palabra que mejor describe este concepto), y las lecciones que pude extraer entonces de esta experiencia lamentable.

¿Qué ha sucedido desde entonces? ¡Pues, que las cosas—como es de esperarse—no han cambiado gran cosa! Y si no me lo creen, vean esto:

1) Continúan las batallas ideológicas entre los representantes del poder ejecutivo y los del poder legislativo, como la muestra visible de cómo NO debió implantarse el gobierno compartido entre los dos partidos políticos principales luego de las elecciones generales de 2004. Y quiero recalcar que yo creo en el gobierno compartido, pero siempre y cuando se ejerza de una manera sabia, con madurez e integridad, que anteponga el bienestar del pueblo a los intereses mezquinos y los protagonismos. Así se llegó a hacer en algún momento en el pasado (por ejemplo, a comienzos de la década de 1980); lamentablemente, ésa NO es la manera en la que se está ejerciendo en estos momentos. Y que conste, que eso no significa que tengamos que regresar a los tiempos del pasado, los de “una sóla cruz, debajo de _________” (llene el blanco con el nombre de su emblema político favorito).

2) Los representantes del poder ejecutivo—que con las recientes acusaciones emitidas en el foro federal, no necesitan meterse en aguas más profundas—siguen demostrando cuán débiles son en su manejo de los asuntos que afectan el diario vivir del pueblo, mientras que los representantes del poder legislativo—le guste a quien le guste—siguen dando cátedra de su falta de madurez, integridad y compromiso social. Es más, creo oportuno recalcar lo que dije hace un año:

Después de todo, los políticos siempre serán políticos, y seguirán proponiendo soluciones equivocadas a problemas que ellos ni siquiera tienen la capacidad para resolver del todo.

(Y a la capacidad yo añadiría: la sabiduría, la voluntad, el corazón, y otras cualidades positivas.)

3) Siguen aumentando los costos de los servicios básicos (electricidad, agua, teléfonos de línea y celular, etc.) y de los bienes de consumo, especialmente los productos agrícolas, los que además se están haciendo difíciles de conseguir en cantidad suficiente y de la calidad adecuada.

4) Y ni hablar de la gasolina, pero… ¿de veras quieren que yo entre en ese tema? Cuando escribí el año pasado sobre el cierre, la gasolina estaba rondando los US$0 75 por litro (US$2 84 por galón estadounidense). Luego que pasó el verano del año pasado, el precio llegó a descender según iban “mejorando” las condiciones del mercado; en algún momento yo lo vi descender levemente por debajo de los US$0 60 por litro (US$2 27 por galón estadounidense). Lamentablemente, con los eventos más recientes, incluida la aparente recesión en la economía estadounidense (palabra que parece ser anatema para algunos líderes de esa nación) y con el alza del barril de petróleo por encima de los US$100 00, el precio de la gasolina ha vuelto a subir al punto de que el costo más barato que he visto en estos días es de US$0 90 por litro (US$3 41 por galón estadounidense).

[Aparte, en una estación de gasolina en el camino a mi oficina, vi ayer que el precio del combustible diesel ya había superado la barrera de US$1 00 por litro (US$3 79 por galón estadounidense). Me pregunto qué más tendrá que ocurrir antes de que las cosas salgan fuera del control de quienes tienen el poder para decidir.]

5) Y por supuesto, hay que hablar de lo que el cantautor puertorriqueño José Nogueras llamó durante las navidades pasadas, “el odioso IVU… el odioso IVU… el odioso IVU”. El famoso (o infame, como usted lo vea) Impuesto de Ventas y Usos cuyo propósito (como escribí hace un año) era que hubiesen fondos para poder mantener flotantes las nóminas públicas y evitar la posibilidad de otro cierre gubernamental… ¡Sí, Pepe! Si el año pasado a esta fecha, de los recaudos generados por el IVU no se veía “del lobo, un pelo”, ¡al día de hoy no se ve ni el lobo!  (Y tal vez el próximo año habrá que pregunarse, “¿Lobo?  ¿Qué lobo?”) De hecho, el propio gobernador Acevedo Vilá llegó a proponer en su mensaje presupuestario a la legislatura en febrero de 2008 que se disminuyera el IVU a una tasa de 2% y se volviera a imponer el arbitrio que se cobraba hasta la implantación del IVU por la mercancía que se recibía en los muelles puertorriqueños (de un 6 6%). No sé si eso será ir de lo malo a lo peor… pero entonces, ¿qué se yo de esas cosas? Se supone que los líderes de gobierno son más inteligentes que yo y están para orientarme, ¿no?

Si eso es así al día de hoy, yo tengo que preguntarme: ¿A dónde han ido a parar los recaudos del IVU? ¿Quién más (que no sea el pueblo de Puerto Rico) se está beneficiando con esos recaudos? ¿Por qué no se le dice al público—el mismo al que se le recalca cada año su responsabilidad de aportar al bienestar del país—lo que ocurre en la realidad?

Y lo peor de todo sigue siendo lo que expresé en una parte de mi escrito de hace un año:

Aún me parece que las lecciones que muchos de nosotros sacamos de esa lamentable experiencia no han sido aprendidas del todo…. Probablemente no hay mucha esperanza de cambios en esa situación, cambios que sean positivos para Puerto Rico, y menos en estos momentos, cuando se nos dice por el propio gobierno que estamos por entrar en la parte más fuerte de una recesión económica…

Y probablemente seguirá siendo así, por mucho, mucho tiempo…  Pero bueno, no queda otra salida.  Hay que seguir batallando.  Hay que seguir echando pa’ lante…  Mientras tanto…

ESTA SEMANA (28 DE ABRIL–4 DE MAYO DE 2008): Qué sucede cuando el principal rabino judío de Inglaterra se somete al ritual de consagración como Caballero del Imperio Británico…  Advierten a un reparador de electrodomésticos… discúlpenme, parece que de tanto sintonizar Univisión y Televisión Española Internacional se me han pegado algunas palabritas estrambóticas… que debe cuidarse de no hablar con una cotorra…  ¡Cuidado!  ¡Mucho cuidado!  Big Bad John anda suelto por ahí…  Y… Un hombre quiere humillar a su esposa contándole las… ejem… “virtudes” de su nueva secretaria.

Visite LuisDBeltránPR.com y oprima el botón que dice, “Humor… según LDB”.

¡Y vamos a dejarlo ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB

Una Tragedia Que Esperaba Por Ocurrir

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Para quien esté leyendo esto fuera de Puerto Rico—sobre todo, si no es un puertorriqueño que esté observando los acontecimientos desde algún lugar en el que las condiciones de vida sean mejores que aquí—tal vez sea difícil entender cómo podemos navegar por la vida cotidiana en medio de tantas cosas absurdas (yo creo que Pirandello “la pegó” en Seis Personajes en Busca de un Autor cuando se refirió a los “absurdos infinitos que ni siquiera tienen que parecer plausibles, porque son ciertos”).  Desde la visita del ex-presidente estdounidense W.J. Clinton a Puerto Rico para hacer campaña por la pre-candidatura presidencial de su esposa—en una elección general para la cual los que residimos en Puerto Rico no podemos votar… pero comoquiera tampoco pueden votar los propios ciudadanos estadounidenses, ya que no es el pueblo el que elige directamente a su presidente, sino un “Colegio Electoral”… pero eso ya es otro tema (es más: eso queda “de asignación” para quienes se la pasan hablando sin pensar en lo que van a decir)—, pasando por el proceso jurídico por el que atraviesa en estos momentos el gobernador Acevedo Vilá ante las autoridades federales por presunto lavado de dinero con fines electorales, hasta llegar a una economía que cada vez más da signos de volverse difícil—con el costo de la gasolina que supera la barrera de los US$3 00 por galón estadounidense, y con amenazas de mayor encarecimiento en el costo de productos de primera necesidad como el arroz.

En todo caso, la semana que acaba de cerrar trajo dos noticias contrastantes.  Pero aquí quiero empezar al revés.  La segunda noticia podría considerarse como buena, ya que surge del veredicto judicial por el cual el policía que asesinó al ciudadano Miguel A. Cáceres Cruz en Humacao—y de lo cual el mundo entero fue testigo a través de YouTube, mediante el vídeo tomado por un ciudadano VALIENTE, con todo y el riesgo que ello pudo haberle representado—fue encontrado culpable del vil crimen.  (Vea: Los Vientos Violentos de Agosto [8/21/2007].)  Por supuesto, queda aún por verse el caso de los dos agentes que acompañaban ese día al policía asesino—es decir, la mujer policía que se alega que “agitó” al agente asesino para cometer su fechoría, y el otro agente que salió huyendo al escuchar el primero de los cuatro disparos fatales.  No obstante, sigo insistiendo (como en mi escrito anterior) en que esa tragedia debe servir como el punto de partida para que se mejoren las condiciones de trabajo de los policías en Puerto Rico, para que se les provea ayuda a aquéllos que están activos vigilando en nuestras calles, a fin de que puedan superar las pruebas que la vida les da cada día, y sobre todo, para que se evite reclutar como policías a personas que en realidad no den el grado para serlo, o como yo decía en mi escrito sobre el tema…

un estallido que espera la oportunidad adecuada para que alguien encienda la mecha

Y por supuesto, sigo deseando desde aquí que el resultado de este caso ayude a proveer el cierre que la familia del señor Cáceres necesita para poder seguir hacia adelante, aunque sea sin él, pero siempre con la ayuda de Dios.

Lamentablemente, la otra noticia que conmovió al país fue la del asesinato de una mujer en su lugar de trabajo, el Hospital del Maestro en Hato Rey (sector de San Juan, para beneficio de mis lectores en el exterior), a manos de su esposo, del que ella estaba separada.  (Por cierto, el que los hechos hayan ocurrido en ese hospital es algo que toca incómodamente de cerca a mi familia, por razones en las que no voy a entrar aquí.)  Para no hacerles todo el cuento, la señora estaba prácticamente marcada para la muerte, ya que una orden de protección que ella solicitó en el tribunal en contra de su esposo le fue denegada…

Déjemne repetir lo anterior, con énfasis: una orden de protección que ella solicitó en el tribunal en contra de su esposo le fue denegada.  ¡Eso es escalofriante!

Si ése fue el caso con esta víctima (y aunque no pretendo jactarme de conocer del tema, mi sospecha es que ésta no sería la primera vez que un juez deniega una orden de protección por las razones que fuesen), entonces la persona que esté pasando por un patrón de maltrato o de abuso físico o emocional dentro de su relación conyugal tendrá que buscar la manera de hacerse justicia (aunque luego las mismas instituciones que tenían la responsabiliad inicial de impartir esa justicia se viren en su contra—para eso no son tan ineficientes) o resignarse a recibir su “sentencia de muerte” en el momento menos esperado y en el lugar menos esperado.

Mientras tanto, seguimos perdiendo nuestro tiempo en apostar a quiénes son más corruptos, entre los líderes del PPD o del PNP; a quién nos va a resolver el dilema del status de Puerto Rico, si Hillary Clinton o Barack Obama o John McCain (si a alguno de ellos le da la gana de hacerlo, que yo lo dudo); a que la gasolina llegará pronto a superar la barrera de US$3 79 por galón estadounidense; et cétera; et cétera; et cétera.

Y antes de volverme “un et cétera“…

ESTA SEMANA (14–20 DE ABRIL DE 2008): Lo último en la avenida: Un supermercado donde puedes disfrutar de los auténticos sonidos y olores… un momento: ¿dije olores?…  Y…  Las 10 cosas más importantes que los hombres entendemos sobre las mujeres.

Así que ya lo sabe.  Evite volverse “un et cétera” y visite mi sitio web, LuisDBeltránPR.com, y oprima el botón (o el vínculo textual en la parte de abajo de la página) que dice, “Humor… según LDB”.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta la próxima.

LDB

Como Lavar Su Carro En Tailandia

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está ocurriendo!

La verdad es que se ven cosas… ¡y se ven cosas! Gracias a la nueva corresponsal de LDB News en Bangkok, Asian Sweetheart, acabo de enterarme de cómo lavan los carros en Tailandia. Lo más que me apena es que con las ganas que me dan de llevar a lavar mi carro, el viajecito desde aquí hasta allá sería muy oneroso (con todo y que actualmente la gasolina ha bajado alrededor de los US$0.51 por litro)… 😦

Pero qué caray…

How to Wash Your Car in Thailand

Y vamos a dejarlo ahí. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB