Se revela el misterio: La culpa no es de los “animalitos peligrosos”

Household electric meter, USA
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Amigas y amigos, en la prensa de hoy (28 de septiembre de 2010) ha trascendido un análisis de la fórmula empleada por la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (AEE) (portal en español; el mismo portal, pero en inglés) por medio de la cual le fajan le roban le cobran el costo de la electricidad a los abonados del sistema eléctrico.  Ciertamente esto debe dar al traste con otras explicaciones fantasiosas sobre por qué los puertorriqueños tenemos que estar pagando precios de oro por un servicio esencial para nuestra vida diaria, para nuestro bienestar y para nuestro desarrollo económico.

Permítanme dar un par de paseítos down memory lane.  Por ejemplo, ¿se acuerdan cuando en junio de 2008 les planteé el caso de la factura de electricidad de mi residencia?  (Y por si acaso, los énfasis son los de la entrada original.)

“¿(M)e creerían si les digo que la factura de electricidad de mi residencia para el mes en curso refleja un monto cercano a los US$250.00?  (¡Y eso, que no hace ni dos años pensábamos en mi casa que una factura de electricidad de US$50.00 era cara!)  Lo malo es que apenas un 17% de ese total es el cargo por la electricidad realmente consumida en mi residencia. Pero lo peor es que la mayor parte del monto restante (o un 80% de esa diferencia) es un cargo para la compra de combustible.  Ése es un cargo que para mí nunca ha tenido mucho sentido, y que históricamente… (la AEE) ha aumentado o disminuido (más aumentado que disminuido, que conste) según le ha sido conveniente….

“¿No sería entonces mejor cambiar el nombre de la corporación pública a algo así como ‘Autoridad para la Compra de Combustible’, sobre todo si quienes tenemos que cargar con ese muerto somos nosotros?”

No pasaron ni cuatro meses del 2008, cuando el entonces director de la AEE le obsequió al pueblo de Puerto Rico esta “joya” explicativa sobre el alto costo de la electricidad—que como joya al fin, le salió bastante cara al final:

“Pues sí, más o menos eso fue que hizo… el Director Ejecutivo de la (AEE)…, Ing. Jorge Rodríguez, cuando contestó a la pregunta de una entrevistadora radial sobre los factores que han llevado al increíble aumento en el costo de la electricidad que se provee a los abonados.  El funcionario citó el caso de un abonado de la AEE que había visto un aumento en la factura de electricidad de su vivienda, que atribuyó a que unos ‘animalitos’ que él no describió habían penetrado el susodicho medidor, y que por ello el abonado tuvo que pedir que se le diera un crédito por la cantidad de electricidad consumida en exceso, cada vez que uno de estos ‘animalitos’ se electrocutaba dentro del medidor.

[…]

“Sea como sea, el caso es que esta expresión del Director Ejecutivo de la AEE le ganó una rechifla bastante grande entre el público general, al punto de que (dos días después), el funcionario se estaba disculpando públicamente por haberla hecho.  Pero ello no quedó ahí, ya que ese mismo día se supo que el abonado que había sufrido la lamentable experiencia con los ‘animalitos’ en su medidor de electricidad, y que había solicitado el crédito en su cuenta… ¡era el propio Director Ejecutivo de la AEE!”

OK, ¿qué tal si hacemos fast forward hasta el día de hoy?  El director del Centro para la Nueva Economía (CNE) reveló algo que voy a dejar que lo expresen las primeras líneas del artículo que lo reseña:

“La fórmula para calcular el factor de ajuste por concepto de compra de combustible ha sido el secreto mejor guardado de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) desde que empezó a utilizarse en 1948, porque la ecuación fue diseñada para proteger sólo a la corporación pública, favorecer la sobrefacturación y castigar al abonado cargándole hasta el doble por su consumo.”

(FUENTE: El misterio de su factura eléctrica: Sepa por qué la electricidad es tan cara.  El Nuevo Día, San Juan, P.R., 28 de septiembre de 2010.)

Según el artículo, la fórmula tiene cuatro componentes:

  1. Un “ajuste” por concepto de la compra del combustible (derivados de petróleo) que se utiliza en la generación de electricidad;
  2. Un “ajuste” por concepto de la compra de la energía producida por dos plantas co-generatrices que operan en la costa sur de Puerto Rico (una—EcoEléctrica—a base de gas natural y otra—AES—a base de carbón);
  3. Un cargo fijo de US$3.00 (US$3,00) para el manejo y servicio de la cuenta del abonado (o sea, para cosas así como el costo del franqueo postal de la factura); y
  4. El cargo por el consumo real de electricidad—que si vuelven un momentito hacia atrás en esta entrada, verán que es el 17% del total al que me refería en el caso de mi factura.

El artículo añade que los dos componentes de “ajuste” utilizan factores similares, algunos de cuyos componentes tienen que ver poco o nada con la electricidad.  Entre estos componentes están el costo de la electricidad consumida por los 78 municipios de Puerto Rico y el costo de la electricidad que la AEE pierde (principalmente por las instalaciones ilegales conocidas popularmente como “pillos de luz”) y no puede cobrar… ¡y no hace falta decir a costa de quién lo vienen a recuperar!  Añádase a esto un “ajuste” inversamente proporcional por el consumo de barriles de petróleo para la generación de electricidad (o sea, que mientras más petróleo se consume en el mes, menos le cobran al abonado, y viceversa)… ¡y póngase a llorar!

Para no estar vaciando el artículo completo aquí, digamos que todo lo anterior se presta para la sobrefacturación, al multiplicar el consumo real de electricidad por una cifra total que resulta ser inflada, o sea, que se paga hasta el doble de lo que debería ser una cantidad justa y razonable por un servicio público.

Francamente, la explicación que da el CNE sobre el alto costo de la electricidad en Puerto Rico me parece más lógica y con más sentido que aquélla sobre los “animalitos” que penetran los medidores de consumo eléctrico y se electrocutan allí, para causar un mayor consumo de energía en el proceso.  Pero al igual que el enfermo que se niega a ver su propia realidad (y ya saben que ése es el primer paso hacia la recuperación), la AEE se niega a aceptar que se esté facturando excesivamente el costo de la electricidad, o hasta que en ese proceso se sea injusto con los abonados.  (Y para lograr que la AEE admita algo así… ¡se necesita de Dios y su santa ayuda!)

Yo, por mi parte, prefiero creer en el análisis ponderado de la situación, en un análisis que me dé una explicación lógica y racional de por qué tengo que pagar un costo exagerado para poder tener asegurado mi bienestar y mi tranquilidad… y no en una “gansería” irresponsable como el cuento aquél de los “animalitos peligrosos”.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, mi gente.

LDB

Y ahora nos toca a nosotros

¡Saludos, mi gente!

Aquí de nuevo, después de recesar involuntariamente por una semana, pero (como lo explicaré más adelante, si me tienen un poco de paciencia)* no es por lo que ustedes puedan haber pensado.

Y ciertamente, los acontecimientos de la semana pasada dan pie a que se piense lo peor.  En una semana en la que se han dado acontecimientos dramáticos como las vistas senatoriales en Washington, D.C., sobre el nombramiento de la jueza apelativa federal Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo de los Estados Unidos—de las cuales, a mi entender, ella salió airosa y con excelentes probabilidades de ser confirmada, aunque a algunos retrógradas recalcitrantes les moleste (y les seguirá molestando) que “una latina sabia”, un ser perteneciente a una minoría dos minorías (como mujer y como hispana) sea capaz de acceder a los altos círculos del poder estadounidense—, los puertorriqueños nos hemos visto sorprendidos con la noticia de que ha habido una alta incidencia de casos relacionados con el contagio con el virus de influenza A-H1N1 (influenza o gripe porcina).  Una influenza que en un principio se pensó que (por observarse los primeros casos en México y en los estados de Texas y California) no afectaría a Puerto Rico, ya que las autoridades locales decían que todo estaba bien y que “no había manera” de que alguien en Puerto Rico se fuese a contagiar con el virus.

Evidentemente, no todo el mundo estuvo de acuerdo con la afirmación oficial de que “todo está bien”, ¿pero qué importaba eso entonces?  Lo importante era que había una semblanza de normalidad, de que el gobierno estaba atento a la crisis que se avecinaba.  Aun cuando se informó el primer caso sospechoso de contagio con el virus (un hombre de 39 años que había estado en un crucero por el Caribe a mediados de mayo de 2009), la impresión general era que el gobierno puertorriqueño estaba manejando la crisis adecuadamente…

… hasta la semana pasada, cuando se informó de la primera muerte atribuida al contagio con el virus, junto con unos 35 contagios confirmados y 290 contagios probables.

Y después se informó de la segunda muerte

Y entonces se informó de la tercera muerte

Y ya para el sábado 18 de julio, se informaba de hasta 19 muertes sospechosas de resultar del contagio con el virus A-H1N1, 52 contagios confirmados y 496 contagios probables (y esta última cifra representa un aumento de 71% en el número de contagios probables en apenas cuatro días).

Y eso, que se nos decía que “todo estaba bien”, que “era poco probable” que alguien en Puerto Rico se fuera a contagiar del virus A-H1N1, a pesar de los efectos que este virus estaba ocasionando en otros países, como México (cuya economía se vio seriamente afectada, según se lo escuché decir al cónsul mexicano en San Juan en una entrevista radial).  ¡Y miren dónde estamos en estos momentos!

¿Y cuál es la estrategia que se está utilizando al momento en el que escribo para manejar la situación de la gripe porcina en Puerto Rico?  A juzgar por lo que Edwin Vázquez—quien ha seguido de cerca esta situación desde el principio—ha escrito acertadamente en su blog, Cargas y Descargas (que les recomiendo encarecidamente que lo visiten), la misma se reduce a dos palabras: improvisación e histeria.  Mal manejo de la información pública sobre la incidencia de la gripe porcina—si no una completa desinformación—, falta de un liderato efectivo de parte de quienes tienen que manejar la crisis (sobre todo, si se tiene en cuenta que quien dijo que “todo estaba bien” fue el Dr. Jaime Rivera Dueño, designado por el gobernador Luis G. Fortuño Bruset para dirigir el Departamento de Salud,** y que dicho funcionario, ante potenciales conflictos que auguraban el fracaso de su nombramiento, tuvo que renunciar a su candidatura para que no se la fueran a “colgar”), y varias otras instancias que reflejan que no es que la mano izquierda no sabe lo que hace la mano derecha… ¡más bien la mano izquierda ni sabe, ni le importa tres pepinos, que existe la mano derecha… y viceversa!  PUNTO.  ¡Eso no pare más!

Con un cuadro como ése, cualquier persona se confunde y comienza a improvisar medidas que a la larga le fallan al sentido de responsabilidad que todos debemos tener, tanto en lo individual como en lo que respecta a la sociedad en la que vivimos.  Es más, aún recuerdo cuando se mencionaba apenas hace un par de meses el problema que resultó de que la medicina que se utiliza para tratar este tipo de infección (Tamiflu) llegó a escasear en algunas regiones de la Isla, porque algunas personas lo estaban aprovechando como un “preventivo” para una posible infección, en lugar de dejársela a quienes la necesitarían verdaderamente en un futuro evento de infección.  Pero así es alguna gente…

En fin, que después de ver cómo la influenza A-H1N1 se ha estado dispersando por casi todo el mundo, de ver cómo se han afectado económica y socialmente las poblaciones de los países que se han visto afectados, de escuchar cada vez más el grito de “ahí viene el lobo”… ahora es que nos toca a nosotros enfrentar al lobo.  Y muy a pesar de los pesares, de la improvisación y de la histeria… ¡lo venceremos, y saldremos adelante!

¡Y vamos a dejarlo ahí, que yo no quiero contagiarme con el virus ése!  Ahora, más que nunca, CUÍDENSE MUCHO y pórtense bien.  Hasta luego.


* OK, aquí viene la explicación que les prometí: Sucede que la que correspondería a esta entrada iba dirigida originalmente hacia la presunta revelación, por parte de Jordan (Jordy) Chandler, de que la acusación que hizo en 1993 contra el recién fallecido “Rey del Pop”, Michael Jackson, había sido fabricada por él y por su padre con el fin de sacarle dinero al entertainer, y que los supuestos hechos en los que el cantante habría sostenido relaciones íntimas orales con el chamaquito de entonces (un manganzón de 26 años de edad al 2009) nunca ocurrieron.  La cosa es que mientras yo buscaba aquí y allá información que pudiera citar, me topé con esta entrada en Snopes.com, la cual califica la supuesta confesión del joven (quien actualmente está separado de su padre, luego de que éste lo agrediera con un objeto contundente en 2005 ó 2006) como falsaRepito: ¡FALSA!  Los responsables de la página de Snopes.com atribuyen su determinación a lo que ellos denominan como un comunicado pobremente fraseado que fue reproducido al pie de la letra en muchos blogs, y a que no habían encontrado mención alguna en los medios noticiosos sobre la supuesta confesión (o alguna otra declaración de Chandler, para los efectos), en medio de la barahúnda noticiosa posterior al fallecimiento de Jackson (y no tengo que explicar a qué me refiero con eso).  (Me pregunto qué opinan ahora en Snopes.com de la cantidad de medios internacionales que publicaron la nota en sus páginas de Internet—como El Universal de Caracas, por citar un ejemplo—, y aún así habría que cuestionarse si esos medios internacionales se dieron a la tarea de verificar la nota antes de publicarla.)  Siendo ése el caso, decidí eliminar lo poco que yo había empezado a escribir sobre el tema, y con ello, darle un breve receso de una semana al blog.

** Para beneficio de quienes que no lo conocieron, o para quienes tienen tanta memoria como la que tiene un pececito… o para quienes tienen tanta memoria como la que tiene un pececito… o para quienes tienen tanta memoria como la que tiene un pececito… o para quienes tienen (¡y dale, que es tarde!), el Dr. Jaime Rivera Dueño fue Secretario de Salud de Puerto Rico entre los años 1977 y 1984, durante los dos cuatrienios del gobernador Carlos Romero Barceló.  (Y como mencioné en la entrada a la que me refería hace un momento, “ciertamente las cosas en Puerto Rico han cambiado bastante desde [su] incumbencia original”.)  Rivera Dueño también dirigió el Instituto del SIDA de San Juan (entre 1988 y 1993), contra el cual se cometió un fraude con dineros federales ascendentes a US$2200000; sin embargo, aunque otros funcionarios de la misma entidad fueron a prisión, Rivera Dueño nunca pudo ser acusado de delito alguno en el foro federal.  (Y aquí está la fuente de estos datos.)


P.S.  Voy a aprovechar esta post data para referirme a la partida a la eternidad del legendario periodista y presentador noticioso estadounidense, Walter Cronkite, ocurrida la noche del 17 de julio de 2009 a la edad de 92 años.  Periodista sumamente talentoso, fue testigo de—y ayudó a los estadounidenses a buscarle el sentido a—muchos de los momentos cruciales en la historia de su país y del mundo en el Siglo 20.  Entre éstos estuvieron la carrera espacial entre los EE.UU. y la (entonces) Unión Soviética, de cuya culminación con la llegada de la misión Apolo 11 a la Luna se cumplen 40 años el día en que escribo esto (20 de julio de 2009); el magnicidio del presidente John F. Kennedy; y el atolladero estadounidense en su intervención militar contra las fuerzas comunistas en el sudeste asiático, o lo que todos conocemos como la “guerra” de Vietnam (la misma que según las estadísticas oficiales, le costó la vida a 58193 soldados estadounidenses, 345 de los cuales eran puertorriqueños).  Tanta fue su credibilidad que se le ha llamado, “el hombre más confiable en los Estados Unidos”… ¡y ya eso es mucho decir!  Su partida deja entonces un vacío bien grande, difícil de llenar en un mundo en el que se valora más la apariencia que la experiencia, en el que la parte más importante de la noticia… ¡es hacer de ella un show!  Difícil, tal vez… pero no creo que sea imposible.  And that’s the way it is!


LDB

Episodio 301: De permisos, despidos y el surgimiento de una estrella

¡Saludos, amigas y amigos, donde quiera que estén!

Les doy la bienvenida al inicio oficial del cuarto centenar de entradas de mi blog….  O por lo menos, a la entrada de hoy la voy a tener como la número 301 desde que inicié esta fase de mi blog (en Blogger.com) en mayo de 2004.  (Cinco años… ¡como pasa el tiempo!)  Y es así, si consideramos que como administrador de mi blog he tenido que eliminar una que otra entrada por X o Y razón (y si fuera por eso, la entrada de hoy sería en realidad… no sé… la número 306 o la 308).  Pero no hay mal que por bien no venga, si eso me ayuda a dedicar este blog, más hacia las cosas de las que me interesa escribir, las cosas que a mí me preocupan, que a cosas sobre las que al mirar hacia atrás veo que no tiene sentido escribirlas.  Y mientras pueda seguirlo haciendo—y yo pienso seguirlo haciendo, y con mucho gusto—, ése será el camino a seguir.  Así que les doy las gracias a todos ustedes, mi gente, por permitirme llegar hasta aquí.

Pero ya basta de esta digresión.  El caso es que esta semana han saltado a la luz tres situaciones que creo que voy a tener que comentar aquí, así que voy a tratar de que esto quede tan short and sweet como me sea posible.  Así que… ¡vamo’ al mambo!

1) Y seguimos de bofetada en bofetada: Los proyectos legislativos de la nueva ley de permisos

Y empiezo en la misma línea con la que cerré la entrada anterior, cuando mencioné las demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPP) de las que tanto se ha abusado en los Estados Unidos.  Junto con los proyectos de ley que pretenden (a la larga) privar de sus tierras a las ocho comunidades circundantes al Caño Martín Peña, otro par de proyectos presentados en ambos hemiciclos legislativos están causando bastante furor: el Proyecto del Senado 880 y el Proyecto de la Cámara 1649.  Ambos proyectos pretenden crear la “Ley para la Reestructuración y Unificación del Proceso de Evaluación y Otorgamiento de Permisos”, con el fin de agilizar y mejorar el proceso por medio del cual se otorgan los permisos de desarrollo en Puerto Rico.  Me imagino que ello responde a una queja—que a mi entender, es casi tan vieja como el frío—de los sectores desarrollistas del país, sobre lo lento y complicado del otorgamiento de permisos para el desarrollo en Puerto Rico y lo que ello representa en términos de los costos en los que tienen que incurrir y de la “competitividad” de Puerto Rico para la inversión en el desarrollo.  (¿No se les parece eso a la excusa que tuvo en su momento el que fuera el vicepresidente de los EE.UU., L. Danforth “Dan” Quayle, para echar por tierra todo lo que se había logrado allí en el terreno medioambiental?)  Ambos proyectos conllevan transformar la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE) en una nueva agencia que se conocería como la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPE), y crear las siguientes figuras y oficinas relacionadas: el “Profesional Autorizado”, los “Gerentes de Permisos” y “Oficiales de Permisos”, el “Inspector General de Permisos” (con su oficina correspondiente), la “Junta de Apelaciones de Permisos”…

(¡Sí!  Ya sé que los estoy mareando…)

Sin embargo, para no hacer esta entrada más larga de lo que creo que me va a salir de todos modos, hay un aspecto que parece enlazar bastante bien con las triquiñuelas legales como la que mencioné la vez pasada.  Por ejemplo, se le da a la agencia a crearse—y al “Profesional Autorizado” (que por lo general será un ingeniero, un arquitecto o un inspector)—la facultad de tomar determinaciones finales (o sea, definitivas) sobre las solicitudes de endoso o permiso ante su atención.  Se presume la certeza de las “determinaciones finales” favorables a los permisos solicitados, al punto de que…

El descubrimiento de un error de hecho o de derecho en el otorgamiento de un permiso o recomendación favorable expedido por la Oficina de Gerencia y por un Profesional Autorizado, luego de finalizada la construcción de una obra al amparo de los mismos y obtenido el permiso de uso para la misma, no conllevará la revocación del permiso ni la destrucción de la obra.  Disponiéndose que las disposiciones de este párrafo no crearán un precedente reclamable por terceros ajenos a la propiedad objeto del permiso.

Artículo 9.10, tanto del Proyecto de la Cámara 1649 como del Proyecto del Senado 880 (énfasis añadido intencionalmente).

Con esto, parece que se quiere evitar la ola de protestas que han surgido contra proyectos como Paseo Caribe, cuyos permisos están todavía en tela de juicio.  Pero esto no es lo único.  Cualquier parte afectada por una de estas “determinaciones finales” puede solicitar un recurso de apelación ante la Junta Apelativa, dentro de los 30 días laborables siguientes a la notificación de dicha determinación.  Sin embargo, para procurar la suspensión de una “determinación final”…

En dicha petición, el apelante deberá demostrar claramente cuáles los daños irreparables que sufrirá de no concederse la suspensión solicitada y prestará una fianza equivalente al estimado de las costas y daños en que pueda incurrir o que pueda sufrir la parte apelada de concederse dicha solicitud….  La mencionada fianza no será requerida al Estado Libre Asociado de Puerto Rico, sus municipios, agencias o instrumentalidades ni a ninguno de sus funcionarios en su carácter oficial.

Artículo 12.3, tanto del Proyecto de la Cámara 1649 como del Proyecto del Senado 880 (de nuevo, énfasis añadido intencionalmente).

O sea, que tras de que como apelante tengo que demostrar los daños que le está haciendo una obra (objeto de una “determinación final favorable”) a mi comunidad, ¿tengo yo que pagarle a la parte apelada por los “daños” que sufrirá si no se lleva a cabo la misma?  ¿Y qué tal si el monto de la fianza equivale al costo diario de las labores en la obra de la parte apelada?  Peor aún, ¿tendrá una comunidad de escasos recursos—por más conscientes y organizados que estén sus residentes—los recursos para enfrentarse a un desarrollador poderoso cuyo proyecto sea una amenaza contra su bienestar?  ¿Será ésta una estrategia similar a la de las demandas SLAPP, para “mandar a callar” a las comunidades pobres y someterlas a un régimen de marginación y dependencia de las dádivas gubernamentales?

Personalmente, yo me resisto a creer que ésa sea la intención detrás de proyectos legislativos como éstos y como los que mencioné en mi entrada anterior.  Más aún, me resisto a creer que esa injusticia se pueda sostener.

2) Y la recuperación económica… ¿a’onde e’tá?

Después de las renuncias “involuntariamente voluntarias” de empleados públicos en Puerto Rico, ha llegado el momento para los despidos “voluntariamente involuntarios”.  Y éstos ya comenzaron a notificarse el pasado viernes, 29 de mayo de 2009.  Como ya dije anteriormente, con estos movimientos el gobierno de Puerto Rico espera ponerse en camino de la “recuperación” económica y de la disminución de tamaño y agilización de las agencias y servicios públicos.

Lógicamente, mi lugar de trabajo no ha sido la excepción, y ya se ha iniciado el despido de varios de los empleados irregulares, transitorios y por contrato que fueron reclutados en años recientes.  (Y aun si alguno de ellos fue reclutado en violación a la ley que prohíbe reclutar personal en el gobierno pocos meses antes de las elecciones, debe quedar claro que no es su culpa.)  Y eso es algo que me tiene un tanto apenado, porque muchos de los que se nos van de esta manera son jóvenes de cuyo talento y dedicación he sido testigo, sobre todo en la evaluación de solicitudes de endosos para desarrollos y en el área de informática.  Debe ser que en este momento siento lo que los especialistas estadounidenses en conducta humana denominan como “la culpa del sobreviviente”, como si me pareciera injusto que gente prometedora como ésta tenga que sucumbir ante una crisis de la que no tienen culpa, y dejarnos en el camino a nosotros, los “veteranos” en estas lides, en momentos en los que más los necesitamos.

Pero bueno, así es la vida, y lo mejor que puedo hacer desde aquí es darles las gracias por el tiempo que estuvieron con nosotros, desearles a tod@s ell@s la mejor de las suertes, y recordarles que cuando nos necesiten… ¡pa’ eso estamos!

Pero esto no quita que yo llame la atención sobre algo curioso que encontré ayer: Según las cifras anunciadas el viernes 29 de mayo por el gobernador Luis G. Fortuño Bruset, estarán saliendo de la nómina pública unos 10401 empleados públicos.  De éstos, 2585 se acogieron a las renuncias “involuntariamente voluntarias”, mientras que los 7816 restantes cayeron en la redada de los despidos “voluntariamente involuntarios”; noten que de estos últimos, 6797 (o un 87%) son empleados transitorios (los mismos que yo creo que no deberían estar más de dos años bajo esa condición—aunque lamentablemente, hay empleados transitorios que llevan años de espera para que se le haga regulares, pero eso ya es otro cuento).

Vamos bien hasta ahí, ¿no?  Pero hay un problema cuando uno observa las cifras de las “economías” que se estarían logrando por estos medios:

Fase Monto (US$)
1: Renuncias y reducción laboral "voluntaria" 51800000
2: Despidos (Primera ronda) 153000000
3: Reducciones salariales y cancelación de beneficios 186800000
TOTAL 391600000
META DEL AHORRO GUBERNAMENTAL 2000000000

Interesantemente, si comparamos el ahorro que se lograría a través de las tres fases del plan gubernamental (US$391600000), con la meta de reducción del déficit que se propone en el mismo (US$2000000000), encontraremos que todavía falta un tramo largo por recorrer, ya que el porciento de diferencia entre uno y otro (que cualquiera que lea esto puede calcular, si quiere) es de –80.4% (-80,4%).  En otras palabras, aun si hasta el momento se ahorra aproximadamente unos US$37650 por cada empleado eliminado de la plantilla gubernamental (y por supuesto, no todos ellos ganan esa cantidad al año), eso prácticamente no hace ni una mella en el problema del déficit gubernamental.  ¡Y eso no pare más!  Es más, como decía el finado Raúl Vale… “les dejo ésa de asignación”.

3) Puerto Rico’s Got Talent!

Último, pero no por ello menos importante: La designación, por parte del presidente Barack H. Obama, de la jueza apelativa federal Sonia Sotomayor a la plaza que David Hackett Souter (cuya biografía se encuentra en esta página, en formato PDF) se espera que deje vacante en el Tribunal Supremo estadounidense, también ha causado furor desde que se anunció en Washington, D.C. la semana pasada.  Ciertamente se ha dicho mucho sobre ella, sobre su historia de haber nacido de padres puertorriqueños en un caserío en el Bronx neoyorquino, sobre la pérdida de su padre cuando ella tenía 9 años de edad, sobre que ella “salió del caserío” para destacarse académicamente en las universidades en las que estudió, sobre su participación en decisiones trascendentales, como la que ella emitió para terminar la huelga de los peloteros de grandes ligas de 1994–1995 (a favor de los peloteros), y un montón de cosas más que se han repetido hasta el cansancio.

Por supuesto, no han faltado los detractores que le han salido al paso—que como era de suponerse, se trata principalmente de elementos pertenecientes a los sectores más recalcitrantes de la derecha estadounidense.  Muchos de ellos la recriminan por haber planteado—en lo que tal vez fue un desacertado ejercicio verbal—la diferencia entre un juez que no ha tenido la experiencia de convivir en “el Barrio” con “los de abajo”, de experimentar sus penurias, de luchar por sobrevivir en un mundo hostil, y un juez (o una jueza) que sí ha vivido esa experiencia.

Justice (Sandra Day) O’Connor has often been cited as saying that a wise old man and wise old woman will reach the same conclusion in deciding cases.  I am not so sure Justice O’Connor is the author of that line…  I am also not so sure that I agree with the statement.  First, as Professor Martha Minnow has noted, there can never be a universal definition of wise.  Second, I would hope that a wise Latina woman with the richness of her experiences would more often than not reach a better conclusion than a white male who hasn’t lived that life.

[…]

However, to understand takes time and effort, something that not all people are willing to give.  For others, their experiences limit their ability to understand the experiences of others.  Other simply do not care….  Personal experiences affect the facts that judges choose to see.  My hope is that I will take the good from my experiences and extrapolate them further into areas with which I am unfamiliar.  I simply do not know exactly what that difference will be in my judging.  But I accept there will be some based on my gender and my Latina heritage.

Lecture: A Latina judge’s voice (The New York Times, 15 de mayo de 2009) (y—¡adivinaron!—el énfasis lo añadí intencionalmente).

Huelga decir que la primera parte de esta cita es la que ha causado que se la caiga la boca de tanto hablar bazofia a cuanto comentarista conservador existe en estos momentos (empezando por Rush Limbaugh, un adicto confeso a los analgésicos controlados, que desde su programa de radio parece haber tomado la batuta de la derecha vocinglera estadounidense).  Y a muchos de estos comentaristas les cayó como una bomba el que una simple leguleya proveniente de una minoría étnica se comparara con un juez blanco-anglosajón-protestante (WASP)… ¡y en la comparación ella saliera airosa!  De hecho, hasta la han tildado se ser “racista” (¿no será eso lo que Freud denominó “proyección”?), de ser “no tan brillante” (como la senadora Evelyn Vázquez dijo aquella vez)…

Alarmante, ¿no es verdad?  Como que se confirma la primera oración en el segundo párrafo de la cita que hice de la jueza Sotomayor (y hasta me alegra haber hecho intencionalmente el énfasis en esa oración): entender, sobre todo entender las experiencias de los demás, saber qué es lo que motiva a la gente, qué es lo que la gente siente, qué es lo que la gente padece, es una capacidad que requiere dedicar tiempo y esfuerzo—y yo añadiría a ello una frase: “hacer un sacrificio”—, y eso algo a lo que no todo el mundo está dispuesto (y por eso, la jueza Sotomayor añade que hay a quien simple y sencillamente eso no le importa).  Pero qué se va a hacer…

Ya veremos qué sucede desde este punto en adelante, ya que el presidente Obama quiere que el Congreso estadounidense confirme a la jueza Sotomayor lo antes posible, antes de que se inicie el periodo de sesiones de 2009–2010 el lunes, 5 de octubre de 2009 (como es la tradición).  En lo que el hacha va y viene, envío desde aquí a la jueza Sonia Sotomayor mis mejores deseos de éxito en su designación como magistrada del Tribunal Supremo estadounidense, y que sea confirmada cuanto antes, para que pueda representar a Puerto Rico con mucho orgullo en ese alto foro judicial… ¡y que no pierda esa capacidad de entendimiento que a muchos parece molestar!  Después de todo, como dice una frase que se suele atribuir al Quijote de Cervantes (aunque erróneamente; vean la explicación aquí):

Si los perros ladran es señal de que avanzamos, Sancho.

 

¡Y vamos a dejar todo eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, que nos estaremos viendo al comienzo del quinto centenar de entradas, ¿OK?

LDB

Animalitos Peligrosos

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!  Saludos desde mi nueva casa en WordPress.com.

Quiero empezar esta entrada con unas preguntas, y me gustaría extenderlas a toda persona que lee este blog en Puerto Rico, Estados Unidos, España y América Latina:

  1. ¿Cuántos de ustedes han tenido la oportunidad de verificar el medidor de consumo de electricidad (en Puerto Rico lo llamamos coloquialmente “contador de la luz”) de su vivienda o negocio, y se han encontrado con que el mismo ha sido penetrado por “animalitos” que muy inocentemente quedaron atrapados dentro de las entrañas mecánicas y eléctricas de ese aparato y perecieron electrocutadas?
  2. ¿Cuántos de ustedes han notado que el consumo del que se informa en la factura de su compañía de electricidad ha aumentado a unos niveles astronómicamente altos, aunque lo único que consume electricidad todo el santo día en su casa es una nevera (refrigerador) pequeña y en lugar de un acondicionador de aire utilizan un abanico (ventilador) eléctrico de mesa o de pedestal?
  3. ¿Qué tal si alguno de ustedes hace el intento de “sumar 2 y 2” y encuentra que una cosa y la otra están relacionadas?

Pues sí, más o menos eso fue que hizo el miércoles de la semana pasada (8 de octubre de 2008 ) el Director Ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (AEE) (sitio web en español; website in English), Ing. Jorge Rodríguez, cuando contestó a la pregunta de una entrevistadora radial sobre los factores que han llevado al increíble aumento en el costo de la electricidad que se provee a los abonados.  El funcionario citó el caso de un abonado de la AEE que había visto un aumento en la factura de electricidad de su vivienda, que atribuyó a que unos “animalitos” que él no describió habían penetrado el susodicho medidor, y que por ello el abonado tuvo que pedir que se le diera un crédito por la cantidad de electricidad consumida en exceso, cada vez que uno de estos “animalitos” se electrocutaba dentro del medidor.

Cuando vi en la prensa local estas expresiones, pensé por un momento en lo siguiente: Supongamos que por alguna razón misteriosa, una colonia de hormigas se siente atraída hacia el medidor de electricidad y se aloja en el interior de ese aparato.  (Y que conste: yo no soy entomólogo para descifrar esa razón misteriosa; eso se lo dejo a aquellos de mis colegas biólogos que se especializan en ese campo, ¿OK?)  Se acumulan cientos y cientos y cientos de hormigas dentro del medidor, y todas esas hormigas perecen electrocutadas, pero en el proceso ocasionan que el medidor registre un consumo excesivo de electricidad o deje de funcionar del todo…

(Y valga decir que el ejemplo anterior se basa en una experiencia verídica, que me ocurrió con un abanico de mesa que tuve por largos años—un viejo abanico de fabricación japonesa, marca KDK, con aspas verdes de metal, que tuve desde julio de 1969 hasta hace 4 ó 5 años… ¡y esto no lo estoy inventando yo!—, en cuyo interruptor encontré una vez una colonia de hormigas muertas que interrumpían la debida operación del abanico.)

Pero hay un par de problemas (o tal vez, más de eso, pero no quiero adelantarme a mí mismo) con la explicación del Director Ejecutivo de la AEE: primero, estamos hablando de un problema registrado en el medidor de electricidad, que en sí es un equipo cerrado a propósito para evitar cualquier clase de manipulación por ciertos “animalitos” del género humano, específicamente aquéllos que quieren consumir electricidad sin pagar por la misma.  Y lo segundo es que la explicación en sí luce tan auténtica como un billete o nota monetaria de US$3.00, y con ella se pretende despachar fácilmente un escandaloso problema de facturación excesiva por el servicio de electricidad.

Sea como sea, el caso es que esta expresión del Director Ejecutivo de la AEE le ganó una rechifla bastante grande entre el público general, al punto de que para el viernes 10, el funcionario se estaba disculpando públicamente por haberla hecho.  Pero ello no quedó ahí, ya que ese mismo día se supo que el abonado que había sufrido la lamentable experiencia con los “animalitos” en su medidor de electricidad, y que había solicitado el crédito en su cuenta… ¡era el propio Director Ejecutivo de la AEE!

Tal vez muchos de ustedes que me leen fuera de Puerto Rico se habrán quedado atónitos con la última oración del párrafo anterior (aunque estoy seguro de que alguno que otro está “curado del espanto”).  Se preguntarán, ¿qué clase de funcionario público es ése?  ¿Creería él que con la excusa de los “animalitos” estaba haciendo un chiste, y que el público se lo iba a reír?  Además, da la impresión de que él tiene una manera muy particular de “sumar 2 y 2″—que si él fuera a aplicar “creativamente” los métodos del cálculo diferencial, le daría un resultado de 3.9999999999999999999999… para valores de “2” que tienden hacia el infinito.

Pero más que todo eso, el funcionario ha quedado como un “ganso”, como alguien que se quiere pasar de listo con su propia cuenta de electricidad, mientras que el resto de nosotros meros mortales, tenemos que hacer sacrificios para poder pagar cuentas de electricidad excesivamente altas, a riesgo de que la ley nos caiga encima.  (¿No les suena eso como “haz lo que yo digo, no lo que yo hago”?)  Sobre todo, cuentas en las que una porción exageradamente alta de las mismas (aproximadamente un 80% en mi caso particular, como ya yo expresé en una entrada anterior) es para la adquisición de combustible fósil para las plantas generatrices, algo que la propia AEE debía poder costear con los recursos económicos que genera… a menos que sustentar algo así como “los estilos de vida de los ricos y famosos” en la alta gerencia de esa corporación sea la prioridad en el uso de esos recursos económicos.

Como ven, así es el mundo en el que me muevo.  Un mundo en el que algunos funcionarios quieren ser graciosos, más que caer en gracia.  Un mundo en el que se hace gala de la necedad, de la incompetencia, de la soberbia.  Un mundo en el que el que está adelante busca salir ganando con cualquier excusa… ¡aunque la misma no valga ni el papel sobre el cual está escrita!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

NOTA: Antes de comenzar a escribir esta entrada, verifiqué el medidor de consumo de electricidad de mi residencia para asegurarme de que no se hubiera infiltrado ningún “animalito” responsable del escandaloso aumento en mi consumo de electricidad.  Les puedo decir con toda certeza que hasta el momento no ha sucedido tal cosa.  Pero como uno nunca sabe…

LDB

Nota Administrativa Para Retirar Un Mensaje

Saludos. Notarán que este mensaje es un poco más serio de lo usual, pero tengo que expresarme ante una situación ocasionada por el que hasta hoy había sido uno de los mensajes más populares en este blog.

Permítanme empezar haciendo un poco de historia. Hace aproximadamente 3 años (el 28 de mayo de 2005), yo publiqué en mi blog (cuando el mismo todavía estaba en Blogger.com) una referencia a una noticia que, si bien curiosa, no dejaba de ser un poco preocupante. Se trataba de la aparente decisión de alguien en Japón, de propagar un mensaje presuntamente proveniente de la cantante y modelo infantil Saaya Irie, quien entonces tendría unos 11 años de edad. Si bien no entré entonces en los detalles de la noticia—prefiriendo que la descripción del mismo en el portal humorístico-noticioso This is TRUE, hablara por sí misma—la nota informaba que aparentemente la niña, que para su edad ya estaba mostrando un desarrollo físico comparable con el de una adolescente 3 ó 4 años mayor, había emitido un mensaje para que se redujeran las tensiones diplomáticas entre su país y la República Popular China, y que ella se estaba ofreciendo como voluntaria para el logro de ese propósito.

Por supuesto, no ha faltado desde entonces quien considere que el asunto “apesta a pedofilia”, como lo expresó el único lector que comentó mi mensaje de entonces. A esto, el día 5 de junio de 2005 yo contesté lo siguiente:

Bueno, si ese asunto “apesta a pedofilia” o no, yo en realidad no estoy seguro de ello. Ahora bien, hay muchos elementos posiblemente envueltos en esto, como lo indica el boletín semanal del que obtuve la información y al que hice referencia en ese mensaje (This is TRUE, por Randy Cassingham). Puede tratarse de una decisión mal concebida por parte de los padres de la niña (que en función de su edad presumo que son quienes están manejando su carrera) u otros que se están beneficiando de ella o de su imagen. Comoquiera, la decisión de exponerla de la manera a la que se refiere la página (y aquí me hago eco de lo que expresa el señor Cassingham), al punto de supuestamente convertirla en un peón político en las relaciones diplomáticas entre China y Japón (que es de lo que realmente se trata todo ese rollo), no es la clase de decisión conciente (el énfasis es mío) que ella tomaría a menos que fuese adulta, y por consiguiente, eso la pone a ella en una situación sumamente difícil. Aún así (y también coincido con el señor Cassingham en ello), ella deberá salir bien de ésta, aunque sabe Dios cuánto le pueda beneficiar en el futuro….

Presumí entonces que mi intención al destacar esa controversia había quedado aclarada debidamente, y que quien fuese a leer mi mensaje trascendería el impacto que le ocasionaría ver las fotos de esta modelo precoz y comprendería el papel que—quisiera ella o no—estaba jugando en un asunto tan delicado, como las relaciones diplomáticas entre dos naciones del Oriente Lejano.

Poco más de dos años después de haber publicado ese mensaje, es que surge la mudanza de este blog a WordPress.com, donde ustedes lo están leyendo en estos momentos. Ahora bien, permítanme detenerme aquí un minuto. Una de las ventajas de haber mudado mi blog a WordPress.com es que cuenta con mejores herramientas que las que yo tenía disponibles en Blogger.com. Entre éstas están las herramientas administrativas que me permiten ver cuáles de los mensajes que contiene mi blog son los que ustedes leen con más frecuencia. De hecho, entre los mensajes que más se pide ver están el que se relaciona con el portal cibernético del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico (gracias al cual he podido orientar a quienes han tenido la gentileza de preguntarme sobre dicha agencia gubernamental), mi reseña del simposio de la misma agencia efectuado en octubre de 2007, mi nota sobre el vídeo de la universitaria a la que se le hace difícil quitarse unos mahones/vaqueros/jeans tan y tan pegados, mi comentario sobre las seis reglas para el uso del teléfono celular en la oficina… y hasta el día de hoy, mi comentario sobre el asunto de Saaya Irie.

Paso ahora a explicarles a qué viene esta nota administrativa. Durante la tarde de hoy (16 de mayo de 2008 ), mientras hacía una verificación de la bandeja de entrada de correo de mi cuenta particular de Internet, me encontré con que había un comentario pendiente de moderación para el mensaje sobre el caso de Saaya Irie. Al abrir dicho mensaje, me topé con que el autor del comentario expresó un sentir que no era consecuente con el propósito por el que yo había destacado esa noticia curiosa, al tiempo que me resultó patentemente ofensivo. No quisiera entrar en muchos detalles, pero el comentarista expresó que aunque conocía que Saaya Irie tendrá actualmente sus 15 años de edad, con el desarrollo físico adquirido por ella para los 11 años… ya él se sentía excitado sexualmente.

¡EXACTAMENTE LO QUE ESTÁN LEYENDO! (Y por favor, no me pidan que sea más gráfico.)

De más está decirles que al leer ese comentario me sentí indignado. Ciertamente, ésa no fue mi intención al destacar ese caso a través de mi blog. Digo, todo lo que quise al escribir esa nota fue destacar lo errado de utilizar a una niña de 11 años de edad, que demuestra un desarrollo físico muy adelantado para su edad, como pieza en un juego de ajedrez político entre Japón y China. Mi intención no fue destacar el desarrollo físico adelantado de esa niña, ni alentar a nadie a tener fantasías sexuales con ella. Si alguien cree que ése no fuera el caso, lamento decirle que se equivoca.

Dicho todo esto, les informo que para cuando ustedes estén leyendo este mensaje, el mensaje sobre el caso de la modelo japonesa Saaya Irie habrá sido eliminado de este blog. Desde ya les pido me disculpen si esta acción les causa algún inconveniente.  Lamentablemente, ya no hay vuelta atrás.

Hasta luego.


NOTA DE EDICIÓN (7 DE JULIO DE 2008 ): Como sé que aún existe interés en el asunto, acabo de crear una página en la que encontrarán el mensaje y los comentarios originales al mismo, más el comentario indecente que me llevó a tomar la decisión de eliminar el mensaje original.  Vean: El Caso de la Diplomática Precoz.

ACTUALIZACIÓN (3 DE MAYO DE 2014): Con posterioridad a la nota del 7 de julio de 2008, decidí como Administrador eliminar la página a la que se hace referencia, con el propósito de evitar problemas ulteriores.  De ahí que la nota anterior esté completamente tachada.  Me disculpo con ustedes.


LDB