Y Cuando Nos Vamos De Vacaciones?

¡Hola, mi gente!

Probablemente muchos de ustedes que leen esto me van a envidiar. Sucede que durante toda esta semana, estaré libre con cargo a mis vacaciones regulares. Quienes me estén leyendo en Puerto Rico saben el por qué, pero para beneficio del resto del mundo les explicaré: Sucede que esta semana incluye la conmemoración de dos días feriados separados por un día laborable regular.

Primero, el miércoles 25 de julio se conmemora el cuadragésimo quincuagésimo quinto (“45” “55” para los no iniciados) aniversario de la implantación de la Constitución del Estado Libre Asociado de 1952. Sin pretender entrar en una defensa de algo que no me compete defender, lo único que diré es que nuestra presente carta magna es un documento de avanzada en ciertos aspectos, como en la defensa del medio ambiente puertorriqueño. Esto se ve en la Sección 19 del artículo 6, la cual establece que el sistema de gobierno implantado tendrá como política pública la protección, conservación y desarrollo de los recursos naturales y el medio ambiente, para el beneficio de los puertorriqueños de entonces, de los de hoy y de los del futuro.

(Eso es, mientras nos queden recursos naturales y un medio ambiente que podamos proteger, conservar y desarrollar, pero ya eso es otra historia.)

Y el viernes 27 de julio se conmemora el natalicio del Dr. José Celso Barbosa Alcalá (1857-1921), distinguido médico y líder político. Barbosa es muy admirado por su capacidad inetlectual y su perseverancia, que lo llevó a graduarse de medicina en 1880 en la Universidad de Michigan en Ann Arbor; su aportación al quehacer cultural y educativo, como vicepresidente del Ateneo Puertorriqueño y como uno de sus primeros catedráticos; por ser uno de los primeros propulsores del cooperativismo en Puerto Rico; y por su participación en los procesos políticos de su tiempo, primero defendiendo la causa del autonomismo hasta el cambio de soberanía de 1898 entre España y Estados Unidos, y luego promoviendo la causa de la anexión de Puerto Rico a los Estados Unidos. Claro está, es por esto último por lo que alguna gente prefiere recordarlo únicamente (porque es lo único a lo que le dan importancia), pero cada quien con lo suyo.

Por cierto, tal vez para “equilibrar” ideológicamente los recesos del mes, el 17 de julio se conmemora el natalicio de Luis Muñoz Rivera (1859-1916), reconocido literato, periodista y político de ideas liberales. Se le reconoce por su producción poética, por ser el fundador del periódico La Democracia (desde donde hacía fuertes críticas a las figuras políticas más importantes de su tiempo), y por ser el gestor de la Carta Autonómica que se implantó en Puerto Rico el 25 de noviembre de 1897. (Y cuya vigencia apenas duró ocho meses, al ocurrir la ocupación estadounidense de Puerto Rico… ¡que interesantemente, se inició un 25 de julio de 1898!)

Eh, ¿y por casualidad yo mencioné que en Puerto Rico se observa también el feriado federal del 4 de julio?

Sea como sea, el hecho es que el mes de julio provee muchas… o serán demasiadas… oportunidades para dejar de lado el trabajo. Y conociendo a mucha de la gente que trabaja conmigo, la verdad es que no hace falta mucho para que dejen de lado lo que están haciendo. Desde una serenata con mariachis (¡no es broma!), como las que acostumbraba recibir de su esposo una compañera de trabajo, hasta una falla en los sistemas de electricidad y aire acondicionado del edificio principal. Y no hay que esperar a que algo como eso suceda en el mes de julio.

Pero bueno, la verdad es que todo esto me hace pensar en un informe noticioso que vi la semana pasada en la TV (no me acuerdo si en NBC o en CNN), relacionado con el hecho de que los Estados Unidos es uno de los países cuya fuerza trabajadora dedica menos tiempo a irse de vacaciones, comparados con otros países, particularmente en los de Europa (cuyos gobiernos otorgan a sus empleados hasta 20 días de vacaciones anuales, aparte de los días feriados). De hecho, una búsqueda de información sobre este tópico en la red indica que en 2006, un 25% de los estadounidenses no se tomaron vacación alguna, mientras que un 43% no se tomó ni una semanita libre. Peor aún, los estadounidenses se toman el menor tiempo de vacaciones entre las naciones industrializadas del mundo. Ello resulta en que la persona se siente separada de aquéllas cosas que considera importantes, como su familia y sus amigos, y hasta puede ser perjudicial para su salud física y su bienestar emocional.

Yo me imagino que entonces, en Puerto Rico debemos sentirnos afortunados, ¿sí?

Bueno, vamos a cambiar de tema…

ESTA SEMANA (23–29 DE JULIO DE 2007): Un médico que quiere tener un día libre para jugar al golf deja su clínica en manos de su asistente… Un hombre se pone bien meloso con su esposa y la acaricia como nunca… Y… Un hombre medio miedoso va al dentista para que le extraigan un diente… ¡pero esperen a ver lo que el dentista le ofrece para aguantar el dolor!

NUEVO EN ¡VÍDEOS!: ¡Objetivo Fama NUNCA tuvo una concursante como ella!

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán, ahora en su nueva ubicación (que espero sea temporal, mientras resuelvo un problema que se me ha presentado con mi cuenta de Tripod.com) y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB

Una Relacion de Amor y Odio

Hola, espero que tod@s se estén portando bien.  (¡No como yo!)

Como prometí el domingo pasado, hoy voy a tratar el por qué se hace a veces difícil (como seguro se le ha hecho a muchos puertorriqueños) explicarle a la gente de otros países cómo se vive en Puerto Rico bajo las actuales circunstancias políticas.  Traigo el tema a colación, siendo hoy (25 de julio de 2004) el día en que se celebra la implantación de la actual Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, hace unos 52 años.  La forma de gobierno que se esboza en ese documento es de tipo autonómico, en la que Puerto Rico asume control de muchas áreas de su vida, con excepción de aquellas áreas reservadas al gobierno estadounidense, como las comunicaciones, el transporte aéreo y otras.  Además, esta reación política provee para la existencia de conceptos tales como la moneda común (o sea, para quien esté leyendo esto en Ecuador, ya hace rato estamos dolarizados) y la “defensa común” (aunque ya yo quisiera ver al ejército o a la marina defendiéndonos de algún ataque un día de éstos…).

El caso es que en Puerto Rico subsisten tres tendencias políticas bastante disímiles: una tendencia que aspira a que Puerto Rico remache su más-que-centenaria relación política con los Estados Unidos mediante la integración (algunos opositores a esta idea dicen más bien, asimilación) a dicha nación como estado; una tendencia a que se mantenga la presente relación, aun cuando algunos de nosotros pensemos que es ambigua y transitoria (hacia una opción de mayor soberanía); y una tendencia a que Puerto Rico siga el camino de las naciones libres y soberanas del orbe mediante su independencia política y económica.  Las dos primeras tendencias acaparan la mayor parte del favor público (generalmente, 47 ó 48% cada una), mientras que la tercera (que a mediados de los años 1950s llegó a ser la segunda fuerza política del país) prefiere un “premio de consolación” del 5%.  (Y encima de eso, los simpatizantes de la independencia no se llevan unos con otros.  De hecho, recuerdo como si fuera hoy una hoja suelta en la universidad, en la que un grupo acusaba a otro de ser marxista… ¡pero de los de Groucho, no de los de Karl!)

Recuerdo que durante mi estadía en Guayaquil (Ecuador) hace casi dos años, se me hizo un poco difícil explicarle a mi anfitriona cómo era posible que hubiera simpatías en Puerto Rico (país que en sí tiene unos rasgos culturales definidos) por la relación actual o potencial con un país de orígenes históricos y culturales diferentes.  (Para entonces, el ingeniero sobre cuyo secuestro escribí la semana pasada era el líder de los que apoyan la estadidad.)  La mejor explicación que le pude ofrecer a mi anfitriona fue que tal vez a muchos simpatizantes de las dos tendencias principales les faltaba una base filosófica que apoyara sus creencias (que habrá que buscarla con una lupa, en todo caso) y más bien estaban interesados en los beneficios económicos que pudieran derivar de dicha relación política.  (Y aunque sea un poco duro de decir, esto se extiende también a varios de los simpatizantes de la independencia.)  ¿Será algo así como Yankee, go home (and take the Navy with you), but leave us your money!?

Yo quisiera pensar que aún hay posibilidades de crear conciencia en los puertorriqueños, una conciencia que permita trascender las pequeñeces que vivimos todos los días, que permita mirar más allá de qué político me pueda conseguir más dinero para asistencia económica estadounidense (de la que algunos abusan, como si no tuvieran sentido de responsabilidad), o de quién es el que más roba, o quién es el mayor bravucón, o si ocurrieron actos corruptos y el gobernador de turno “lo sabía”…

(¿O será que a alguien más le conviene que los puertorriqueños nos estemos “arrancando las cabezas” por idioteces?)

Mientras tanto,

ESTA SEMANA (2004-29): Una mujer que no tiene NADA que ponerse (literalmente)…  Eva no fue el único ser humano tentado por la serpiente…  Aprenda en pocos minutos a hablar Náhuatl (aunque ni usted ni yo seamos mexicanos)…  Mensajes motivacionales que usted NUNCA verá en su lugar de trabajo…  Errores y horrores de los resumés…  En la ciudad de Nueva York, un turista precavido vale por dos…  Un anciano judío hará LO QUE SEA por recaudar fondos para Israel…  Y…  Un general retirado recluta a su antiguo valet… ¡sin saber el lío que se ha buscado!  (http://espanol.geocities.com/luisdaniel101/humor/index.htm)

OK, ahora sí los dejo.  Pórtense bien, ¡porfa!  Bye!

LDB