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El cuento de los bobos

Illustration in a collection of Anderson's Fai...
Illustration in a collection of Anderson’s Fairy tales. (Photo credit: Wikipedia)

“-¡Pero si no lleva nada! -exclamó de pronto un niño.

“… y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño.

“-¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada!

“-¡Pero si no lleva nada! -gritó, al fin, el pueblo entero.

“Aquello inquietó al Emperador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.”

(El traje nuevo del emperador (Keiserens nye Klæder), 1837, por Hans C. Andersen [1805–1875].  Vía Ciudad Seva.)

Dicen que la mentira tiene patas cortas y que por eso no puede llegar muy lejos.  Y como acabo de leer en una cadena de comentarios en algún foro en la red, eso tiene más o menos el mismo sentido que la frase española, “se agarra antes a un mentiroso que a un cojo”.

Por supuesto, para cuando estoy escribiendo esto, el cojo—por aquello de no dejarse postergar y ser la excepción que confirma la regla—está más o menos a tiro de piedra de que lo atrapen (aunque tiene a mi juicio mejor sentido que el que tiene el mentiroso).  Porque a quien se ha dedicado recientemente a estafar a funcionarios públicos, haciéndose pasar por un funcionario político de alto nivel, aún no lo han agarrado.

Y en un mundo en el que se maneja la mentira como si fuera moneda de curso legal, alguien se salió con las suyas en estos días.  Alguien que haciéndose pasar por un ex-legislador convertido hoy en día en secretario de asuntos públicos de la gobernación puertorriqueña actual, le estuvo pidiendo donativos a varias entidades públicas.  Las más notables entre éstas son la Universidad de Puerto Rico (y la verdad es que como universitario que me sigo sintiendo después de casi 3 décadas de haber obtenido mi Maestría en Biología, como que siento una vergüenza ajena; digo, la UPR, “of all people!”), a la cual le fajaron 3 cheques de US$50’000 cada uno, y la Administración de Compensaciones por Accidentes de Automóviles (ACAA).

Y ambas entidades de gobierno, entre otras cuántas, se dejaron estafar.

Francamente, yo no entiendo esto.  Entidades públicas que por manejar los dineros que cada medio abril les damos, yo diría que “a ciegas”, al rendir nuestras planillas de contribución sobre ingresos.  Que se supone que tengan mecanismos establecidos para controlar el desembolso de esos dineros (me vienen a la mente las auditorías).  Que se supone que no hagan ese tipo de operación “a ciegas”—mi madre hubiera dicho que “a tontas y locas”—, sin saber a quién le están confiando esos dineros.

Pero la verdad es que se dejaron engañar.  Se dejaron engañar por algún truhán o truhanes como los del cuento de Andersen, de esos que, como decimos en Puerto Rico, son capaces de venderle una nevera (refrigerador) a un esquimal.  De esos que se encuentran por todas partes, hasta cuando se levanta la tapa del zafacón (recipiente de basura) o de la alcantarilla.

¿Y entonces, qué hacer?  Tal vez seguir “dando cara” como el emperador del cuento, porque ya el daño está hecho y hay que seguir dando la apariencia de que nada ocurrió.  Mientras que seguramente el autor (o los autores) de la estafa tal vez se sentirán “intocables” (si partimos de que el cuento de Andersen no establece qué sucedió al final con los 2 bribones, más allá de haber sido condecorados y declarados como “tejedores reales”) y se estarán riendo de sus víctimas.  Víctimas que estarán tratando de hacer de todo para mantener lo que les quede de dignidad y tratar de recuperar los dineros que perdieron—aunque yo espero que no lleguen al extremo que plantean los “reporteros-estrellas” de El Ñame (aunque—si me disculpan por como suene esto—para mí eso sería tan drástico como eliminar a todo un perro para controlar un problema de pulgas o garrapatas o ambas).

Sea como sea, para mí lo importante es que hubo un engaño, que algún vividor (¿o más de uno?) se aprovechó y estafó a varias instituciones y entidades públicas, haciéndoles creer que les estaban vendiendo un traje nuevo, un traje que sólo la inocencia y la honestidad vieron que no existía.

Como lo hubiera dicho Facundo Cabral, “no hay manera de esconder semejante afrenta”.

Mientras tanto, la mentira sigue corriendo con sus patas cortas.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

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Quien… Diantre Manda Aqui?

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Aquí, como siempre, viendo las cosas extrañas que suceden en Puerto Rico. La verdad es que ya yo no sé si debe sorprenderme o no que ocurran cosas como las que se vieron esta semana que termina. Como por ejemplo, que una muchedumbre tome por asalto el Capitolio de Puerto Rico, para protestar de manera violenta por un homenaje. Para quienes no sepan todavía a qué me refiero, se trata de la “tremenda” idea de una representante del partido de mayoría en la legislatura actual (PNP) de rendirle homenaje al Sr. Julio Labatut, un florista cubano que lleva radicado en Puerto Rico muchos años, y que suele rendir servicios a por lo menos una de las emisoras de TV locales (WAPA-TV/DT). La realización de esta idea ha dejado al descubierto una serie de cosas que uno no puede creer. Por ejemplo, el que la resolución legislativa para dicho homenaje fuese aprobada, sin que los legisladores hubieran leído la medida… ¡EXACTAMENTE COMO USTEDES LO ESTÁN LEYENDO! Y después acaban quejándose de que los engañaron, de que firmaron la resolución “sin darse cuenta” de lo que estaban firmando… OOOOOOOOOOPS!!! HELLOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!… ¿Cuántas otras cosas ellos habrán firmado (o firman) “sin darse cuenta”?

Además, ¿a qué venía el homenaje para empezar? ¿Será que el “homenajeado” aporta $ignificativamente a las arcas de la legisladora en cuestión (y no precisamente arreglos de flores)? (¡Y cuida’o que la tipa es fea con co… uy, perdón… con ganas! ¡Yo no me le pegaría a ella ni bailando, así fuese para salvar mi vida!)

Pero bueno, allá Juana con sus pollos… ¡si éstos sobrevivieron lo que voy a contar ahora!

La cosa es que llegó el miércoles 29 de marzo, casi al atardecer. Frente al Capitolio se juntó una muchedumbre para protestar contra la realización del homenaje. La premisa básica de la protesta es la implicación del señor Labatut en los hechos que llevaron al asesinato de otro cubano, de nombre Carlos Muñiz-Varela, ocurrido alrededor de un cuarto de siglo atrás. Muñiz-Varela era el dueño de una agencia de viajes (Viajes Varadero) que a comienzos de la década de 1980 estaba organizando una serie de vaijes de reunificación de las familias cubanas exiliadas con sus semejantes en la Antilla Mayor. Aparentemente, a los infaltables elementos de derecha que florecieron durante los años de la Guerra Fría (y algunos de los cuales están dando sus postreros aleteos) esa iniciativa no le gustó, y con la complicidad de algunos elementos derechistas locales (tal vez los mismos que con los eventos del Cerro Maravilla en julio de 1978 quisieron “dar un escarmiento” a quienes no pensaran como ellos, especialmente a los independentistas) asesinaron a Muñiz-Varela en una calle de San Juan, mientras éste conducía su automóvil en ruta hacia su trabajo. Al día de hoy, no se ha podido someter cargo alguno contra la(s) persona(s) responsable(s) de este sangriento hecho, pero para muchos sectores de la izquierda boricua, en todo este tiempo ha quedado la “espinita” de que Labatut estuviese implicado.

(Por cierto, en una ocasión cuando yo trabajaba como técnico de investigación para una unidad de la Universidad de Puerto Rico, tuve que ir a Viajes Varadero a procurar los pasajes para mi jefe de entonces, quien tenía previsto viajar a Cuba como parte del estudio de aves migratorias en el Caribe, en el que él estaba trabajando como investigador principal. De más está decir que tuve entonces cierta aprehensión por estar en ese lugar, sobre todo dado que aún en la segunda mitad de los 1980s existían algunos rezagos de la mentalidad retrógrada que nos trajo los tristes eventos que acabo de mencionar. Afortunadamente, mi vida NUNCA corrió riesgo mortal, y el caballero que me atendió en esa ocasión NO me lavó el cerebro para convencerme de las “bondades” del comunismo, y mi jefe de entonces pudo efectuar su viaje de investigación científica sin ningún contratiempo… ¡en fin, que no sucedió NADA de lo que las mentes mediocres hubieran creído que sucedería!)

Pero bueno, fast forward al miércoles pasado. Como decía, se congregó la multitud en protesta por el homenaje a Labatut. Obviamente, hasta entonces el público estaba claro en cuanto a que eso iba a ocurrir. Pero con lo que nadie de ahí hacia afuera contó fue con que se iba a formar un motín, al emplear la táctica de distraer a la policía, haciéndola ir a detener el intento de uno de los manifestantes de quemar la bandera de los EE.UU. ¡Ahí fue que se formó Troya! Hubo empujones, forzamiento de puertas (que no son precisamente de las más sólidas), rotura de vidrios en las ventanas… ¡y hasta agresiones contra los miembros de la Policía! Y para colmo de males… ¡hasta la urna que guarda la Constitución de Puerto Rico (la que para bien o para mal nos rige desde 1952) por poco se nos pierde!

¿Quién puede estar ganando con esto? Las mentes mediocres que legislan como si eso fuera un juego (por cierto, quienes leen esto en América Latina, ¿sabían que en el año 2000 se aprobó una ley*–derogada al comienzo del año siguiente**–para implantar en Puerto Rico el Daylight Saving Time estadounidense, en desprecio del conocimiento científico disponible que indica claramente que en Puerto Rico no se cumple el propósito por el cual se implanta en latitudes subtropicales y templadas? Total, los legisladores la habían aprobado… ¡y que “pa’ probar”, a ver cómo es la cosa!)… las mentes mediocres de quienes incitaron a la muchedumbre a vandalizar, a agredir, a faltarle el respeto a los símbolos de autoridad constituida (los mismos que se cantan como que no pueden controlar lo que hagan sus huestes, o sea, “yo aquí afuera, tranquilito, y allá ellos, que se jo…”)… las mentes mediocres de los mismos que se dejaron utilizar como instrumentos de agresión… Definitivamente, NADIE. ¡ABSOLUTAMENTE NADIE!

Y al final, ¿qué logró cada quién con todo lo que sucedió? Salvo por el inminente endurecimiento de las medidas de seguridad en el Capitolio (algo a lo que me alegra muchísimo no tener que enfrentarme, ahora que mi oficina en el DRNA se mudó a Río Piedras hace un par de semanas)… SIMPLE Y SENCILLAMENTE… ¡NADA BUENO!

EEEEEEEEEEnigüei…

ESTA SEMANA (3—8 DE ABRIL DE 2006) TERMINAMOS EL MES DE MARZO CON: Una joven monja se indigna por el nombre con el que quieren bautizarla… Las 30 ventajas que tienen las mujeres… Tremenda confusión cuando un chino hace una llamada telefónica… Cuáles son los secretos para una buena relación entre el hombre y la mujer… Y… Cómo saber si usted está en una iglesia para los rednecks.

Así que ya lo sabe, visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán.

(OK, yo sé que estoy un poco atrasado… es más, todavía es la hora que no he hecho mis números de income tax… pero el próximo sábado vengo con lo nuevo de abril, ¿estamos?)

Bueno, nos vemos el próximo sábado, antes de comenzar mi habitual receso de Semana Santa. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

* Ley para establecer en Puerto Rico el Daylight Saving Time.

** Ley para derogar la ley para establecer en Puerto Rico el Daylight Saving Time.

LDB