… y Porque Soy El Mas Macho!

¡Saludos otra vez, mi gente! La cosa es que…

Hay quien dice que las maravillas nunca cesan. No hago más que comentar las “hazañas” del legislador estatal Jorge de Castro Font en mi mensaje del pasado fin de semana, cuando esta semana que acaba de concluir él nos ha dado una muestra visible de por qué se está ganando una antipatía tal en muchos sectores del público. Seguramente ustedes sabrán que el pasado miércoles (12/12/2007), el flamante senador fue a donde se está protestando la construcción de los apartamentos “Paseo Caribe” a la entrada de la isleta de San Juan (isleta que contiene los sectores Viejo San Juan, La Perla y Puerta de Tierra), objeto de controversia por la posibilidad de que los permisos para su desarrollo fueran otorgados ilegalmente y por estar parcialmente en terrenos que bajo las leyes “de tiempos de España” vigentes al día de hoy son un bien común del Pueblo de Puerto Rico (y por ello no se pueden privatizar). Allí, el flamante senador hizo gala de lo que aquí llamamos vulgarmente “peste a guapo” y se vio en una batalla verbal contra varios de los opositores al proyecto, a los cuales tildó de “comunistas”, entre otras lindezas más apropiadas para los tiempos de la guerra fría que para los primeros años del Siglo 21.

Personalmente, yo no soy comunista porque yo no creo en esa ideología (ni siquiera en sus variantes light). Pero de ahí a etiquetar a una persona como “comunista” por oponerse a un proyecto con notables visos de ilegalidad, como si la persona etiquetada fuera un criminal, como si tener una ideología distinta a la ideología oficial fuera un delito, o conviertiera a esa persona en alguien que no debe ser visto(a) en compañía de “gente decente”, como un “enemigo de la sociedad civilizada” al que hay que erradicar de la faz de la tierra a como dé lugar…

Eso como que dice muchísimo de quien aplica esa etiqueta, ¿no? Dice mucho del rechazo a entender y aceptar otras formas de pensar; del fanatismo ciego (al punto de la idolatría) hacia una ideología, en rechazo a todo aquello que se le oponga (como lo escribí la semana pasada); de la inseguridad personal que lleva a muchos de nosotros los seres humanos a actuar con miedo

Total, asumir esa actitud de guapo de barrio, de “aquí mando yo, y tú te callas”, no es de personas sabias. Es más, permítanme citar algo que lo dejará claramente expresado:

El inteligente no hace alarde de su saber, pero el necio hace gala de su estupidez.
(Proverbios 12:23)

Y bastante alarde que hizo ese senador en el incidente de marras.  Pero bueno, habrá que seguir cargando con gente así por un tiempo más, pero al mismo tiempo, habrá que ponerles el ojo constantemente…

Es más: ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta la próxima!

LDB

Vamonos, Muchachos, A Trepar La Grua

¡Saludos, mi gente!

Si la vez pasada yo escribía sobre cómo el que haya líderes de agencias de gobierno haciendo campaña política desde sus puestos oficiales es una de esas cosas que son difíciles de entender, ahora vemos algo un poco más difícil de entender: Cómo un sistema de gobierno permite que ocurran situaciones innecesarias y que en última instancia pueden ser riesgosas para las partes involucradas.

Pero antes, hagamos un poco de historia. Si regresan en este blog hasta hace apenas dos meses y medio, recordarán que yo les comentaba sobre el caso de un individuo que por segunda (¿o tercera?) ocasión se subió a una grúa de construcción en el sector turístico de San Juan conocido como “El Condado”, en protesta porque no se le dejaba ver a sus hijos, tras uno de esos líos de familia que se producen cuando las cosas no se hacen bien. (No voy a entrar en detalles aquí, aunque sí lo pienso hacer en mi blog en inglés. Pero por si acaso, vean “Que No Me Da La Gana, No Me Bajo de Aquí, Hasta Por La Mañana [http://luisdbeltranpr.blogspot.com/2007/05/que-no-me-da-la-gana-no-me-bajo-de-aqui.html].”)

(ACTUALIZADO EL 26 DE ENERO DE 2009: Que No Me Da la Gana, No Me bajo de Aquí, Hasta por la Mañana.)

Pues bien, parece que algunos elementos dentro de nuestra sociedad han querido llevar esto a los extremos. El caso más reciente, se está produciendo en estos días, cuando un grupo de jóvenes militantes de lo que yo llamaría “ambientalismo radical” han decidido ocupar tres de las grúas que operan en la construcción de un proyecto llamado “Paseo Caribe”, localizado en terrenos pertenecientes al Hotel Caribe Hilton (a la entrada de la llamada “isleta de San Juan”, donde se encuentran el Viejo San Juan y los barrios conocidos como Puerta de Tierra y La Perla). El objeto del descontento de estas personas es la construcción de dicho proyecto, que alegadamente se inició mediante la presunta obtención ilegal de los permisos correspondientes, de un lado para favorecer los intereses de ciertos políticos influyentes, y del otro en perjuicio de los recursos de la costa. Una de las cosas que empeora esta situación es que el proyecto está situado junto a los predios de un pequeño fortín de los tiempos de España, denominado “Fortín de San Gerónimo del Boquerón”, del que se dice que está sufriendo un marcado deterioro, fomentado por la erosión acelerada por la colocación de estructuras en la costa; también se ha mencionado la posibilidad de la presencia de varios yacimientos arqueológicos en el lugar donde se realiza la construcción.

El caso es que se ha formado una situación en la que puede que no salga ganando nadie. Los manifestantes (al menos mientras escribo esto) aún permanecen en sitio, arriesgando sus vidas (¿para qué? ¿para convertirse en “mártires” de la causa ambiental?), mientras que los trabajadores del proyecto, QUE NO TIENEN NINGUNA CULPA DE LOS DESMANES QUE HAYAN RESULTADO EN ESTA SITUACIÓN, están dejando de percibir el dinero con qué sustentar a sus familias.

Y mientras tanto, ¿dónde están los reponsables de toda esta situación? Los desarrolladores del proyecto están tratando de aparecer como los “santos varones de Dios” que hicieron todo el proceso de permisos de manera legal, al tiempo que contratan compañías de guardias de seguridad (algunos de ellos, enmascarados… ¿por qué?) para impedir que se les provea alimentos y agua a los manifestantes. ¿Y el gobierno estatal que permitió que ocurriera esto, algunos de cuyos elementos activos o inactivos tienen un interés manifiesto en este desarrollo? El mismo gobierno estatal que permite que algunos sectores de la sociedad se envalentonen en un preludio a la anarquía…

En fin, el caso es que hasta que no se reformen las leyes para prevenir que se repitan situaciones como la que me ocupa hoy, pero más aún, hasta que no se asegure que el proceso gubernamental de concesión de permisos para desarrollo no se preste para la burda manipulación por parte de quienes creen que pueden abusar del resto de nosotros, tendremos que seguir tolerando que cualquiera, con cualquier agravio por más tonto que sea, trate de poner de rodillas a una sociedad civilizada, sin que haya la voluntad de defenderla de quienes creen actuar “por el pueblo”.

Y parafraseando lo que dice el monólogo inicial de una serie televisiva de los 1950s, “… y Dios sabe que ellos odian eso…”

Bueno, vamos a otra cosa.

ESTA SEMANA (6–12 DE AGOSTO DE 2007): ¡Lo último en la avenida! En los Estados Unidos proponen la solución “perfecta” para resolver tres problemas apremiantes… Y… Los expertos de una conocida revista de orientación al consumidor—¿he mencionado nombre yoooooooooo?—le orientan… ¡sobre cómo conseguir una novia!

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

ACTUALIZACIÓN (AL 8 DE AGOSTO DE 2007): MIENTRAS YO ESCRIBÍA ANOCHE EL TEXTO QUE ACABAN DE LEER, LOS ÚLTIMOS MANIFESTANTES QUE QUEDABAN DESCENDIERON DE LAS GRÚAS, LO QUE DEJA MÁS O MENOS RESUELTA LA CRISIS INICIAL. PERO CUÁL NO SERÍA MI SORPRESA AL ENTERARME DE QUE EL MISMO INDIVIDUO QUE PROVOCÓ LA CRISIS OCURRIDA HACE UNOS MESES (AL QUE ME REFERÍ ANTERIORMENTE EN ESTE ESCRITO), ¡TAMBIÉN SE HABÍA SUBIDO A UNA DE LAS GRÚAS SIN QUE NADIE SE ENTERARA (Y HASTA FUE EL ÚLTIMO EN BAJAR)! ¿SERÁ QUE EL INDIVIDUO ESTÁ EMPEZANDO A COSECHAR LOS FRUTOS DE SU RECIÉN ADQUIRIDA FAMA? TOTAL, DECÍA SHAKESPEARE QUE TODO EL MUNDO ES UN ESCENARIO…

LDB

Los Portones de la Discordia

Hola, mi gente. ¡Vamos a lo que vinimos!

Hay veces en las que me levanto por un momento de mi escritorio, salgo de mi oficina por unos minutos, y me detengo a contemplar el panorama. Claro, ahora lo que tengo para mirar desde donde trabajo es un paisaje interrumpido por la vía del Tren Urbano de San Juan, pasando a desnivel sobre los terrenos de la Estación Experimental Agrícola de la UPR (específicamente, la instalación conocida como la “Planta Piloto de Ron”), seguido por edificios, parques recreativos, urbanizaciones, cementerios… ¡uy, qué deprimente! Para colmo, el mar que solía calmar mis estados de ánimo en la antigua ubicación de mi oficina está ahora más lejos… Pero bueno, todo sea para mejorar…

La cosa es que en algunas de esas ocasiones me pongo a pensar si el tipo de trabajo que yo hago vale la pena. Si alguina vez se aceptan las recomendaciones que yo hago, basándome en argumentos técnicos sólidos que arrojen luz sobre las consecuencias ambientales que podrían resultar de llevar a cabo un desarrollo propuesto o de utilizar incorrectamente uno de nuestros recursos naturales. Si alguna vez se ponderan, se sopesan cuidadosamente y se incorporan a las acciones que impliquen hacer política pública ambiental en Puerto Rico. Entonces me doy cuenta que no siempre ése parece ser el caso. Y lo peor de todo es que a veces, se toman decisiones sin que necesariamente se consideren las consecuencias de éstas sobre aquellos seres humanos que se verán afectados, de una u otra manera. Y a veces esas consecuencias son preocupantes.

Ejemplo de esto último fue lo que presencié la semana pasada, pero para lo cual hubo un antecedente. Sucede que en uno de los sectores pudientes del área metropolitana de San Juan—conocido como Ocean Park, en las cercanías del aeropuerto internacional Muñoz-Marín—alguien (presuntamente, residentes del sector) colocó una o varias verjas para controlar el acceso a las playas, especialmente en horas de la noche. La premisa de la que me imagino que parten quienes hicieron esta acción es la de ponerle un alto a la ola delictiva provocada (supuestamente) por residentes de un cercano complejo de vivienda pública. Hasta ahí, todo bien.

Pero el problema es que esa acción no le cayó bien a un grupo de interés ambiental, el cual considera que mediante esa acción, los residentes de ese sector están privando al pueblo de su derecho a acceder a las playas afectadas. Para ello, dicho grupo de interés invoca el hecho de que desde tiempos de España (más exactamente, desde la Ley de Puertos de 1886, según implantada en Puerto Rico), se le confiere a las playas de Puerto Rico un carácter público, es decir, que son de todos nosotros en general y de ninguno de nosotros en particular. (Y que conste que ésa es una de las disposiciones de ley que tiene mucha influencia en el tipo de trabajo ambiental en el que me desempeño.)

Así las cosas, dicho grupo de interés ambiental, ante lo que consideró como un atropello, se dirigió a la zona playera de Ocean Park a derribar los susodichos portones, con sierras y otras herramientas. De más está decir que lo sucedido fue intenso, con forcejeos, gritos, empujones, etc. Al final, por lo menos uno de los portones fue derribado… ¡pero el destino de ese portón no terminó ahí!

Y es así como en mi hora de almuerzo, mientras me asomo a la calle para tratar de poner mis pensamientos en alguna semblanza de orden, observo cómo el mismo grupo de interés ambiental que minutos antes había derribado el portón ofensor, trasladó el mismo al nuevo Edificio de Agencias Ambientales de Puerto Rico, y luego de arengar por varios minutos, se dispusieron (en una acción que a mi modo personal de ver, más fue una acción de vandalismo contra la propiedad pública) a empotrar el portón derribado sobre una de las varandas de dicho edificio… Y todo ello, ¡para exhibirse como si hubieran tenido una caza exitosa y tuvieran una presa para ufanarse!

Al observar todo lo que acontecía, pensaba si no era que estaba teniendo una pesadilla, o si lo que estaba viendo era un grupo envalentonado por causa de una mala decisión. Y si así era, ¿qué sería lo próximo? ¿Que para reparar un agravio, aquel sector de nuestro pueblo que se vea afectado tenga que recurrir a la violencia? ¿Que cada vez que alguien en el gobierno tome una decisión sin medir consecuencias, tenga que venir una muchedumbre con mentalidad de “guapetón de barrio” a reclamar responsabilidades?

Esto sí que no le hace ningún bien a nadie. ¡ABSOLUTAMENTE A NADIE!

OK, ya me desahogué un poco. Vamos a otra cosa…

ESTA SEMANA (12–18 DE FEBRERO DE 2007): ASÍ CERRAMOS LA PÁGINA DE ENERO: Conozca cuáles son los distintos tipos de suegra… Cómo cambiar un foco (o sea, una bombilla) según su signo zodiacal… Ahora resulta que el pie derecho es más inteligente de lo que creíamos… Y… Lo último en la autopista informática: ¡Poemas haiku para los usuarios del sistema Windows! Y ECHAMOS PA’LANTE CON FEBRERO: Llega para imponer el orden y la justicia… el héroe… esteeeeeeeeee… ¿quién rayos es ese enmascarado?… Momentos de tensión en el aeropuerto de Londres por un exabrupto de la torre de control… Algo para pensar sobre por qué a las mujeres les gustan los gatos… Y… El relato de la Creación, no como usted y yo lo conocemos… ¡sino como pudo haber ocurrido!

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta la próxima, que será la número 200!

LDB

La Mayor de Todas las Peleas

Hola, mi gente, ¿cómo están hoy? Aquí estoy de nuevo, porque lo prometido es deuda…

La semana que acaba de pasar nos ha traído toda clase de noticias. Algunas de ellas tocan de cerca mis intereses profesionales, como cuando trascendió que se estaba iniciando la ampliación de unas instalaciones hoteleras cercanas al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz-Marín (asentado en el sector turístico Isla Verde de Carolina, al Este de San Juan para quienes me estén leyendo en otros países). El problema es que las nuevas instalaciones hoteleras propuestas parecen invadir terrenos cuyo carácter es de dominio público, es decir, que le pertenecen al Pueblo de Puerto Rico en general y a nadie en particular (y esa lindeza de nuestras leyes viene “desde los tiempos de España”, ¿OK?). Eso, por no hablar de que esas obras estarían situadas de forma tal que podrían verse afectadas (¡Dios no lo quiera!) por marejadas ciclónicas y hasta tsunamis como el que afectó el Sudeste asiático el 26 de diciembre de 2004. Además, y esto es una de las quejas principales de los ambientalistas, la construcción de dichas estructuras afectaría el balneario público adyacente, el cual recién acaba de ser designado bajo el programa de playas “Bandera Azul”. Añádese a todo eso aparentes vicios en el proceso por el cual se autorizó la construcción del proyecto (de hecho, no me pregunten si ese asunto pasó por el cedazo de mi oficina alguna vez, porque NUNCA fue así), y ahí tienen todos los ingredientes para una controversia que no tiene razón de ser, pero que debe atenderse EN SERIO.

Cerca del lugar que presenta toda esta controversia, el pasado lunes 28 de febrero ocurrió un accidente aéreo cuando una avioneta que llevaba varios pasajeros (mayormente estadounidenses) con rumbo de San Juan (SJU) a las Islas Vírgenes Británicas cayó sobre unos manglares al no poder alzar vuelo como debía. Y si no han tenido oportunidad de visitar las páginas ‘web’ de El Nuevo Día u otros periódicos de Puerto Rico, sepan que la investigación del accidente arrojó… ¡que el avión había sido cargado con combustible de jet (jet-fuel)!… ¡NO ES BROMA! Sucede que el piloto de la nave accidentada hizo que la cargaran con combustible de jet, porque le resultaba menos costoso que el combustible que se usa normalmente para aviones de menor tamaño y envergadura. (Eso sí, les agradeceré que no me pregunten cuál es la diferencia entre un tipo de combustible y otro… acuérdense que yo no soy piloto, sino biólogo de pesquerías y vida silvestre en funciones de planificador, ¿OK?) Ahora bien, lo peor de todo este asunto es que el piloto de la nave accidentada, quien junto con los pasajeros tuvo que ser atendido por los médicos, parece que (como hubiese dicho mi madre, QEPD) las vio malas y no buenas y decidió HUIR (porque ésa es la palabra que le cuadra) antes que verse en medio de una investigación sobre el accidente.

Pero cobardías aparte, la noticia que más ha llamado la atención por las circunstancias extrañas en las que se dio es la del atentado contra la vida del boxeador Joseph Serrano. Y ustedes se preguntarán, ¿y quién es Joseph Serrano? Pues bien, Joseph Serrano es un joven prospecto que apenas se está iniciando en el boxeo en Puerto Rico, luego de una excelente actuación en el olimpismo local. De hecho, su primera actuación fue el sábado 26 de febrero, durante la cartelera que vio el triunfo de Miguel Cotto sobre su rival. Pues bien, la alegría que Serrano pudo haber tenido tras salir airoso en su combate de esa fecha, quedó tronchada apenas 2 días después, cuando alguien le hizo varios disparos a la cabeza y al cuerpo, mientras salía de un gimnasio en la ciudad de Caguas (al Oeste de mi pueblo de Juncos). Durante los pasados días, Serrano ha estado en una condición grave y se llegó a temer que no sobreviviría. Sin embargo, tras una delicada cirugía, parece que va en camino de una recuperación lenta, pero segura. Mientras tanto, se investiga el porqué de esa agresión, la cual no guarda sentido al decir de quienes conocen personalmente a Serrano, quienes han dicho que es una persona sana a la que no se le conocen vicios… aunque hay quien alega (por satisfacer el contraya’o morbo) que en la agresión hay una raíz pasional (¿un lío de faldas?)… La verdad es que en este país ya no hay a quién creerle…

La verdad es que cosas como lo que le sucedió a Joseph Serrano nos llevan a pensar hacia dónde estamos dejando que nuestras sociedades (supuestamente) civilizadas estén dirigiéndose. Y créanme, no es hacia un buen rumbo.

(Por lo menos una cosa buena se puede sacar de esto, y es que sucesos trágicos como éstos le están quitando un poco del protagonismo a las payasadas diarias de nuestros políticos, especialmente aquéllos que después que buscan que haya un careo que permita desarrollar ideas para ayudar a que Puerto Rico salga de su marasmo político y social, se dan a la huida, como hizo el piloto de la avioneta accidentada… Go figure! ¡Quién los entiende!)

Mientras tanto, ESTA SEMANA:

COMENZAMOS EL MES DE MARZO CON: Un individuo se empeña en poner a prueba una motocicleta con “lo último en la avenida”… Qué sucedería si Hillary Clinton fuera electa Presidenta de los EE.UU…. Un piloto aterriza su avión F-16 junto a una gasolinera (¿será el mismo de la avioneta aquélla?)… Y… Una nueva definición de lo que es un cobarde.

AÑADIDO A LA PÁGINA DE FEBRERO: Muy a propósito de lo del piloto del F-16, dos mecánicos de aviación en el aeropuerto de Atlanta se agarran “una nota” con jet-fuel.

Y SI TODO LO ANTERIOR NO FUESE SUFICIENTE…

AÑADIDO A LA PÁGINA DE 2001: Cuáles son los secretos para el éxito en la vida (y por qué los mismos se ven como si fuera la curva de notas o calificaciones de colegio).

Y con eso los dejo. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB