¡Cuidado! El habito de pensar puede ser muy peligroso para su salud…

Chess board with a knight and pawns illustrati...
Image via Wikipedia

“El inteligente no hace alarde de su saber, pero el necio hace gala de su estupidez.”
(Proverbios 12:23, Versión “Dios Habla Hoy”, CELAM, 1983)

Amigas y amigos, cualquiera diría que en el Puerto Rico de nuestros días, el que no ve las cosas como las propone la versión oficial de las mismas es considerado como un enemigo al que hay que combatir sin cuartel.  Y este último par de semanas hemos visto dos ejemplos de esa actitud oficialista en acción.

Empiezo con la censura a nueve de unas 120 caricaturas que forman parte de una exhibición que la Asociación de Caricaturistas de Puerto Rico tenía previsto exhibir en el local de la Comisión Estatal de Elecciones de Puerto Rico (CEE).  Esta censura se ejerció cuando el presidente de esa entidad gubernamental—irónicamente, la misma que está llamada a proteger la expresión libre y democrática de los ciudadanos a través del voto cada cuatro años—ordenó el retiro de las nueve caricaturas implicadas, que hacen referencia a figuras actualmente activas en la política puertorriqueñas, por razones de “contexto histórico” contrarias a la “idiosincrasia” de la CEE (whatever they mean by that!).

Menos mal que en lo que presumo que fue una muestra de dignidad (de la que evidentemente carecen muchos de nuestros funcionarios públicos hoy en día), el presidente de la Asociación de Caricaturistas, Gary Javier, decidió cancelar la exhibición en la CEE, en protesta por esta censura (vean el comunicado del señor Javier a través del sitio web de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico, ASPPRO).  Quién sabe si después de esto, a lo mejor se ejemplifica aquello que se dice de que “cuando una puerta se cierra, otra se abre”, ya que siempre habrá quien quiera acoger la muestra que la CEE quiso manipular con todo desprecio por la realidad.*  Pero todo este lío ha dejado un mal sabor en la boca colectiva puertorriqueña, como lo reflejan las  críticas que he visto de parte de Mayra Montero, las organizaciones de periodistas y fotoperiodistas de Puerto Rico, y compañeros de la blogosfera como Ordinaria, Myrisa, Ivonne, Gil C., Kofla… ¡y hasta los reporteros de El Ñame!  Un mal sabor que hace sospechar razones y motivos difíciles de entender, y que por lo demás ponen en duda la imparcialidad del organismo electoral y de su presidente.

Digo, ¿será que el presidente de la CEE tiene algún tipo de compromiso con figuras actuales del poder, para evitar que se las critique?  ¿O será que él no tiene las herramientas emocionales para lidiar con el escrutinio público de las acciones de la misma gente que le da su razón de ser a la entidad que él dirige?  Si es así, de seguro no le gustarán los espectáculos de “Los Rayos Gamma”, que por cuatro décadas, contra viento y marea, han cumplido exitosamente su misión de “ofender a todos por igual”.  O tampoco le gustarán los espectáculos de “stand-up comedy” en los que se comenta la realidad de Puerto Rico, la misma que muchos en los círculos del poder querrán barrer bajo la alfombra, porque no es consecuente con sus estrechas ideologías.

Sinceramente, a mí me da mucha pena con gente como ésa.  Pero qué se va hacer.

Caballo de ajedrez

Pero si lo de la censura a la exhibición de caricaturas en la CEE estuvo mal, peor ha estado lo sucedido esta semana en el Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR), cuando una asociación bona fide de empleados de esa agencia dio a conocer una presunta prohibición de la práctica del ajedrez en las escuelas públicas de Puerto Rico.  (¡!)  Según dicha asociación bona fide, un ayudante del director del programa de educación física del DEPR—un funcionario de menor jerarquía—expresó en una reunión con directores escolares que el ajedrez era “un juego sedentario” y que estaba atado a problemas de obesidad en el estudiantado escolar, por lo que se estaba prohibiendo su práctica en el sistema escolar público.

Pero entonces yo me cuestiono qué hace un funcionario de menor jerarquía en una agencia de gobierno, dictando la política pública de su agencia (y créanme que una determinación de prohibir el juego ciencia en todo el sistema escolar público de Puerto Rico es un asunto de política pública).  Ni yo mismo me disparo una maroma así donde yo trabajo—aunque más bien, puedo hacer recomendaciones de posibles políticas públicas en función de mi trabajo… que hagan caso a lo que yo recomiendo, ya eso es otra cosa.

Por supuesto, el secretario del DE tuvo que salir a la luz diciendo que eso no era cierto y que el susodicho funcionario de tercera o cuarta categoría no estaba autorizado a emitir una información en contrario.  Pero ello no ocurrió sin que antes se sonara la alarma, desde el principio.  Y nuevamente la blogosfera puertorriqueña dijo presente: Elco Lao (quien añadió ulteriormente una deliciosa secuela a su escrito original, además de incluir en el mismo información sobre Aleksandra Kosteniuk, una dama que—por lo que he visto—desafía todos los estereotipos de lo que debe ser un Gran Maestro de ajedrez),** Gil C., Ivonne (quien hizo una secuela a su comentario inicial, luego de la media vuelta del secretario del DE), y… (redoble de tambores, por favor…) nuevamente los reporteros de El Ñame.  Porque a decir verdad, una cosa como ésta es bastante cuestionable.  Es como para desalentar el que los niños desarrollen su capacidad para pensar (digo, ¿no es para eso que están se educando?), para sopesar situaciones como aquéllas con las que se encontrarán en su vida adulta y buscar la mejor manera de resolverlas.

Digo, ¿no es esa la razón de ser de un juego de tanto abolengo como el ajedrez?  Si alguien tiene dudas, permítame ilustrarle:

Propósitos Generales de la Enseñanza del Ajedrez:

  • Desarrollar en el individuo una actitud favorable hacia el ajedrez que permita apreciarlo como elemento generador de cultura.
  • Desarrollar en el individuo su potencial intelectual.
  • Garantizar al individuo la adquisición de conocimientos, habilidades y destrezas básicas necesarias para la incorporación a la vida activa.
  • Favorecer la asimilación de las características del ajedrez que contribuyen con el armonioso desarrollo intelectual, moral y ético de la personalidad.
  • Priorizar la resolución de problemas.  El aprendizaje orientado a la resolución de problemas les brinda la oportunidad de analizar, evaluar y proponer alternativas de solución a situaciones de la vida diaria.

(Adaptado del artículo, “El Ajedrez”, en Monografías.com.  La lista que estoy citando aquí se accede a través del inciso #9 en esa página.)

¿O qué tal este otro ejemplo, de una fuente casi centenaria, pero que bien nos podría educar a las generaciones de hoy en día?

“La idea fundamental del ajedrez es la estrategia en su aspecto de lucha por la vida y de combate por la victoria desinteresada y noble de la actividad personal, y eso es lo que presta duración, elevación e interés al antiguo juego.

“Que el que enseñe ajedrez no pierda nunca de vista esa idea según la cual fortalece lo que podría llamar el instinto de estrategia….  (L)a estrategia es el uso inteligente de la fuerza.  De modo que al aprender a usarla se aprende solo el principio del arte.

“La vida moderna depende del apoyo mutuo para la consecución de intentos comunes y de la competencia.  La manera de proceder en la cooperación con los demás y en el antagonismo, es, pues, un importante objeto de estudio; y es evidentemente más difícil alcanzar esos conocimientos que comportarse según la libre elección.  Se necesita aprender la obediencia tanto como la capacidad de mando; se debe conocer los propios derechos tanto como los ajenos; es preciso adquirir el valor de defender su dignidad tanto como el valor—que es más grande—, de reconocer la de los otros. Todo eso es estrategia….  Y todo esto marcha paralelamente a los principios inculcados por el uso inteligente de las piezas del ajedrez.

“Las piezas se mueven de acuerdo a reglas estrictas.  En otros juegos los adversarios pueden infringir las leyes según las cuales se desarrolla la partida; en el ajedrez no.  El jugador adquiere así el hábito de la honradez; comprende que el caballo debe moverse de tal manera, el alfil de aquella otra, y los demás trebejos de modos diferentes; comienza entonces su partida con el conocimiento completo de lo que le está permitido y le está prohibido.

“Además, las piezas del ajedrez representan una multitud; el jugador tiene que dirigirlas  y ve con claridad las ventajas de la cooperación.  Quien se encuentre al frente de una empresa desempeña la misma tarea; tiene muchos ayudantes e importa que cada cual ocupe su sitio de modo que se apoyen entre sí todos recíprocamente.  El medio de orientar la influencia de las piezas hacia un propósito común es extraordinariamente complicado; el jugador, pues, se ve precisado a resolver en cada caso un problema semejante a los que se presentan en la vida diaria.  El instructor tiene con ello buena tarea en demostrar las analogías referidas y preparar esas lecciones en formas variadas.

“El jugador lucha con otro que posee el mismo número de piezas con las mismas libertades e idénticos derechos que las propias.  El hecho reviste importancia.  Es muy difícil ser justo con el enemigo, y en el ajedrez la justicia y la igualdad es ley fundamental.  Los derechos de los adversarios están claramente definidos.  Cada jugador sabe que después de su movimiento su contrincante tendrá igual oportunidad, y este es un gran ejemplo, porque destruye la ilusión de todo privilegio natural. Los golpes se dan y se reciben, metafóricamente, bien entendido.

“En conclusión, se ve que el jugador de ajedrez debe aprender a obedecer las leyes, que es la capacidad de mando, la facultad de gobernar con sabiduría, y mientras dirige sus piezas, adquiere la idea de la defensa de sus derechos y del respeto de los ajenos, que es el resultado natural de un combate ordenado e inteligente entre dos adversarios.”

(Citado de: “El ajedrez como elemento de instrucción”, por el Dr. Emanuel Lasker, Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, 31 de julio de 1913.  Y como es de suponer, los énfasis los añadí con toda intención.)

Yo no sé qué piensen ustedes—a menos que se dignen en dejarme sus comentarios en la entrada o a través del botón de “¡Envíame un email!” abajo.  Pero a mí las palabras del doctor Lasker me parecen tan vigentes en las primeras décadas del Siglo 21 como lo fueron en las primeras décadas del Siglo 20.  Y esas palabras dicen mucho de la nobleza que reviste la actividad del juego de ajedrez.  Me pregunto entonces quién puede tenerle miedo a todo esto, quién puede estar en contra de todo esto, escondiéndose detrás de la excusa de que el ajedrez sea “un juego sedentario”.

¡Y vamos a darle jaque mate a esto y dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, mi gente.


* ACTUALIZACIÓN (26 de septiembre de 2010): Acabo de leer en la prensa de hoy que algunas de las “víctimas” del “ataque” de los nueve dibujos “prohibidos” por la CEE por razones de “contexto histórico” y de “idiosincrasia” están dispuestas a acoger la exhibición de caricaturas de la Asociación de Caricaturistas de Puerto Rico (especialmente los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes de Puerto Rico, Thomás Rivera Schatz y Jennifer González Colón, respectivamente).  A lo mejor resulta que—contrario a lo que se esperaría normalmente—los objetos de estas caricaturas en particular tienen la capacidad de reírse de sí mismos, de aceptar que son seres humanos que despliegan cada día a la vista del público sus defectos y virtudes, que tienen “el cuero duro” para poder aceptar las críticas, muy a diferencia de otros funcionarios como el presidente de la CEE.  ¡Que para bien sea!

** SEGUNDA ACTUALIZACIÓN (3 de abril de 2011): Yo no sé si ella se habrá enterado de que la menciono en esta entrada, pero acabo de recibir una notificación de que Aleksandra Kosteniuk está siguiendo mis mensajitos en Twitter.  Digo, para mí es un gran honor contar con su presencia en mi cuenta de Twitter… ¡y viceversa (ya que también la añadí a mi lista de “seguidos”)!  De paso, si desean seguirla y conocerla un poco mejor, aquí tienen: la cuenta de Aleksandra en Twitter y su sitio ‘web’ para los que no sabemos nyet de ruso… ¡huy, se me zafó eso!


LDB

Receta para un ente que no se atreve a decir su nombre

A PRPD traffice officer writing a ticket on a ...
Image via Wikipedia

Amigas y amigos, mi gente, el programa debe continuar.

Pero no sin que antes haga mención—como lo prometí en mi entrada anterior—del cambio en el nombre de mi blog, que en adelante se conocerá como Desde el Escritorio de Luis Daniel Beltrán.  Ustedes saben, como en esas libretitas de mensajes que se suele imprimir para identificar un mensaje que proviene de una persona en particular (“desde el escritorio de Fulano” o “de Mengano”, etc.).  Total, eso es prácticamente lo que he estado haciendo desde 2003: dejando los mensajes que genero desde mi escritorio, mis impresiones, mi sentir sobre las cosas que pasan a mi alrededor.  Y no creo que eso deje de ser así, mientras pueda seguir teniendo acceso a esta maravillosa forma de comunicación que son las bitácoras cibernéticas, los web logs o blogs.

Habiendo dicho esto, entramos en la segunda mitad del 2010.

Lamentablemente, la segunda mitad del 2010 comienza con las secuelas de la penosa situación ocurrida en los predios del Capitolio de Puerto Rico el miércoles 30 de junio, en el último día de la presente sesión ordinaria de la asamblea legislativa puertorriqueña.  Allí, Puerto Rico y el mundo fueron testigos del uso excesivo de la fuerza bruta por parte de efectivos de la Policía de Puerto Rico contra estudiantes universitarios, mujeres, sindicalistas, y otros que—según se dice—habían acudido allí a presenciar esa última sesión legislativa por el momento, a escudriñar el desempeño de quienes juraron representar los intereses de sus ciudadan@s, a recordarles a los legisladores a quién es que se deben en la realidad.  ¿Y qué recibieron por respuesta quienes fueron allí—según se dice—a “retomar” el Capitolio para el pueblo de Puerto Rico?  Macanazos, gases lacrimógenos, gas pimienta, amagues de disparos de las “fuerzas del orden público”, brutalidad sin sentido y sin proporción.  El saldo: ciudadanos agredidos, tirados en el piso, con los moretones y los golpes a la vista, con los síntomas de la inhalación de los gases, pidiendo piedad a agentes policiales que no parecen saber lo que eso significa, mientras estos últimos hacen gala de su fuerza física (probablemente magnificada por el uso de las mismas sustancias que han hecho caer en desagracia a muchos atletas en años recientes), de su saña y de sus deseos de “cobrárselas” a quienes ven como un enemigo al que hay que neutralizar a toda costa—hasta con el uso de armas de fuego, con o sin intención (como el caso del teniente uniformado que quedó retratado ante el mundo, arma en mano, y del que se dice tiene un largo historial de uso indebido de su fuerza y autoridad).

Y mientras “Roma” ardía afuera, dentro del Capitolio el presidente senatorial, Thomás Rivera Schatz, y varios de sus correligionarios proclamaban que se había devuelto la “paz” y la “decencia” a la mal llamada Casa de las Leyes.  Yo no sé, pero a mí me pareció haber leído en algún lugar algo como esto:

“La paz que se consigue a base del miedo no es paz.”
(Melody Beattie, Finding Your Way Home.)

Yo prefiero creer que mi conocimiento de la vida y sus cosas es el correcto, pero a cada quien, su santo.

A todo esto, el gobernador de Puerto Rico, Luis G. Fortuño Bruset, defendió al día siguiente la labor de la Policía de Puerto Rico y del superintendente de la misma, José Figueroa Sancha (el mismo que como segundo en mando en el FBI en Puerto Rico, coordinó la redada que culminó en el lamentable incidente aquél de febrero de 2006).  Interesantemente, el ejecutivo estatal se había negado a contestar preguntas de la prensa durante una actividad pública la mañana de ese día, pero accedió a acudir al programa televisivo del titiritero Antulio “Kobbo” Santa Rosa, SuperXclusivo, tal vez porque—aparente y alegadamente—creyó que encontraría un público más receptivo en una conocida muñeca de trapo que cuenta chismes… ¿he mencionado nombre yoooooooooo?  Lamentablemente para él, varios eventos durante esa comparecencia probaron que esa pretensión no sería nada fácil: la intervención de uno de los periodistas presentes durante el incidente, Rafael Lenín López (quien trabaja para la misma estación televisiva, WAPA-TV, y para la radioemisora Radio Isla 1320—y quien, por cierto, fue el moderador del panel en el que intervinieron los compañeros de Poder 5 y Digizen en el recién celebrado Segundo BloggerCon), quien cuestionó valientemente el conocimiento del gobernador sobre el incidente y su apoyo al dirigente policial; y la expresión en vídeo de dos de las perjudicadas por la violencia policial, madre e hija, cuyo suplicio ante “el míster con macana” recorrió el país y el mundo entero a través de las primeras planas periodísticas (como las de El Nuevo Día y Primera Hora).

Al final de la audición, el gobernador se despidió—¿será para nunca más volver?—con una expresión muy interesante (que por cierto, ya la había empleado para referirse a un incidente similar al del miércoles 30, durante la huelga de 2010 en la Universidad de Puerto Rico):

“No voy a permitir que esto se convierta en una república bananera…  Aquí todo el mundo se tiene que responsabilizar.”

Lógicamente, además de la evidente obsesión que se destila de sus palabras, me llama la atención el uso de la frase despectiva “república bananera” (o como la llamaba hace muchos años un viejo comentarista radial derechista, “republiquita de opereta”) para referirse a lo que muchos más que él ven como un intento de reivindicación de los espacios que le han sido arrebatados.  Uso que ha sido muy cuestionado, en particular por el periodista sanlorenceño (por ser oriundo de San Lorenzo, municipio puertorriqueño colindante con el mío), Jay Fonseca, a través de esta intervención en vídeo (a la cual llegué, nuevamente gracias a Poder 5).  Y después de ver ese vídeo, yo también me quedé pensando si el incumbente estatal sabe exactamente (o prefiere no saber) de qué es de lo que se trata, o cómo un país puede convertirse en una república bananera.

Y eso me trae a un artículo que encontré esta semana a través de Global Voices Online, el cual reproduce los 10 pasos a seguir para convertir un país, una nación, en una república bananera.  A continuación, me permito hacer una síntesis de los mismos:

  1. Reduce a tus ciudadanos al nivel de los monos. Trata a tus ciudadanos como incompetentes, inertes y pasivos, hasta que acaben convirtiéndose en eso mismo, en gentuza inerte y pasiva, interesada únicamente en llenarse su estómago cada día (o en buen puertorriqueño, “darse la jartera”).  Arrincona a las masas y enséñales que ése es su lugar, donde se sentirán complacidas con su condición de inercia y pasividad.
  2. Determina quién será el Líder. Aun si fuese elegido democráticamente—hasta los líderes más terribles y nefastos en la historia de la humanidad llegaron así al poder—, el líder tiene todo el derecho de “cortar cabezas” como lo vea conveniente durante su mandato.  En una república bananera, todo gira (o debe girar) alrededor del Líder, el cual es puesto por encima de los restantes meros mortales e infunde un temor reverencial.
  3. Mina la confianza del pueblo. Las masas no deben tener criterio propio, confianza propia, respeto propio, ni oportunidades de autorrealización.  O sea, no deben ser capaces de actuar por su cuenta, porque de lo contrario, entenderían que cada quién pueden lograr las cosas por su esfuerzo propio, sin la ayuda (¿no sería mejor, “sin la bendición”?) del Líder.  Todos los beneficios sociales—como los empleos, donaciones, permisos, concesiones, grados universitarios, etc.—les deben ser dados al pueblo, sin ninguna otra consideración que no sea el juicio y control personal del Líder.  (¿Mérito?  ¿Qué es eso?  ¿Es de queso y se come con melao?)
  4. Conquista al pueblo dándole “dulces” o “caramelos”. Compra la obediencia y el afecto de tus ciudadanos, refiriéndote a ellos como “hermanos y hermanas”, “compañeros y compañeras”, “camaradas”, etc., al tiempo que los acorralas siempre que te convenga.  Así, no te cuestionarán después cuando los lleves con rumbo al matadero o al abismo.
  5. Divide las masas. Debilita las masas, ponlas a pelear entre sí.  Así, podrás controlar su atención.  Crea problemas de manera consciente y planificada, lo que te permitirá obtener ciertas ventajas:
    • Problemas más importantes que requieren mayor atención, quedan relegados a un segundo o tercer plano;
    • Dictas la agenda pública y lo que los demás pensarán y discutirán;
    • Resuelves los problemas de tu propia creación, de la manera más conveniente para ti; y
    • Si causas un problema y te apartas lo suficiente del mismo, a los demás les parecerá como que cediste, cuando en realidad estás comprando tiempo para hacer algo que te sea más importante.
  6. Imponle al pueblo tus grandes obras. Asegura tu sitial en la memoria colectiva de tu país emprendiendo empresas grandiosas (proyectos de infraestructura, edificaciones, campañas, eventos, etc.), ya que las mismas te asegurarán un influjo de dinero y otros recursos, a la vez que te crean las oportunidades para repartirlos como lo creas más conveniente, a quién sea y cuanto sea.
  7. Dosifica el miedo. Inculca el miedo entre tus ciudadanos, en dosis controladas, mediante la presentación y propagación selectiva de escenas y eventos intimidatorios.  Muéstrale a las masas cómo acaban tus oponentes y quienes no comparten tu ideología.  Emplea el uso excesivo de la fuerza represiva al tratar con criminales o sospechosos, o hasta contra oponentes de poca monta.  (“Mano dura contra el crimen”, anyone?)  Demuestra tu fuerza contra los más débiles para logar un efecto que inspire al miedo y la reverencia, combinado con una sumisión y pasividad subconsciente.
  8. Incorpora la irracionalidad en la vida pública. A mayor irracionalidad, a las masas se les hará cada vez más difícil lograr soluciones propias a sus problemas, así como distinguir entre la realidad y la ficción, entre lo existente y lo imaginario, entre la verdad y la falsedad.  Realiza actos ilógicos para lograr que el  pueblo se enoje, actos que operan contra toda razón, lógica o expectativas reales.  Así, cuando lo irracional sea la regla y no la excepción, ahí comenzará el juego de la manipulación.
  9. Dale nombre a tu enemigo. Nombra de manera directa y clara quién es “el enemigo”, el “traidor”, el “oponente”, el que amenaza con virar tu mundo patas arriba, por medio de algún cambio radical o de la comisión de algún acto nefasto, que eche tierra sobre eso que te es más sagrado.  (Odio decir esto, pero me parece que esta es una forma no deseada de interpretar el dicho puertorriqueño, “cada guaraguao tiene su pitirre”.)  Combina esto con la dosificación del miedo, para que así tú puedas quedar como el que “salvará” al pueblo del enemigo de turno.
  10. Incita a la práctica de los rituales. Haz que las acciones de benevolencia, los rituales religiosos, y hasta las actividades recreativas y deportivas, se vistan de un matiz político para que puedas diseminar el poder, de arriba para abajo.

Para ser sincero con ustedes, mientras más repaso esta lista, más me doy cuenta de que todos los elementos que su autor ha observado en (of all places) Macedonia, han estado presentes en el Puerto Rico de los últimos 30, 40 ó 50 años, y se siguen observando en el Puerto Rico de hoy en día, bajo administraciones del PNP y del PPD.  Ninguno de los dos partidos puede reclamar estar libre de polvo y paja, y ciertamente la historia no les da la razón a ninguno.

Así que a mí me parece que quien venga a decirme que “no permitirá que Puerto Rico se convierta en una ‘república bananera’”… está tan peligrosamente alejado de la realidad, o vive en un universo paralelo, y no en el Puerto Rico de hoy en día.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

LDB

Porque YO soy la ley

Close-up of a lamp post outside El Capitolio
Image via Wikipedia

Mi gente, esto es alarmante.  Alarmante. ¡ALARMANTE! No se me ocurre otra manera de calificar lo observado la semana pasada, luego de una serie de situaciones muy lamentables.

Primero, luego de que se llegara a varios acuerdos para poner fin al paro huelgario en la Universidad de Puerto Rico, y de que los estudiantes en paro ratificaran los mismos en una Asamblea Nacional el lunes 21, la administración universitaria—en lo que se ve muy a las claras como un acto de burdo revanchismo—optó por retractarse de dichos acuerdos y reanudó una acción judicial que llevaba para que se sancionara a los estudiantes en paro.  Esto, no sin que antes la asamblea legislativa puertorriqueña aprobara a toda carrera y sin discusión, y el gobernador Luis G. Fortuño Bruset refrendara, una medida para aumentar la cantidad de miembros de la Junta de Síndicos de la UPR, de 14 a 17 miembros, de modo—según se dice—de inclinar aún más la balanza a favor del partido en el poder (el PNP).

(Y no conformes con eso, una de las acciones en disputa, la imposición de una cuota de US$800 por estudiante para poderse matricular a partir de enero, a fin de “cuadrar” el presupuesto universitario, ha sido aprobada por la “new-and-improved” Junta de Síndicos para implantarse a partir de enero de 2011.  Yo no sé, pero a mí me huele a que habrá pelea otra vez…)

Después de eso, ante las acusaciones por corrupción de las que fuera objeto el Senador Héctor “Macaracachimba” Martínez—el mismo que a pesar de su aparente juntilla con un presunto narcotraficante ya fallecido, no quiere que lo llamen ‘narcosenador’—en el ámbito legal estadounidense, casi toda la delegación senatorial de la mayoría (PNP) (menos una senadora que se encontraba fuera de la Isla) hizo un despliegue de apoyo y solidaridad detrás de su figura, como no se había visto anteriormente.  Apoyo que incluso ha llevado al presidente del Senado, Thomás Rivera Schatz, a emprenderla contra el SAC (siglas en inglés para “agente especial a cargo”) del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, al que tildó como “el rey de la feca” (o sea, el rey de la mentira).

A mí este “cambio” de opinión me parece sumamente extraño.  ¿Será porque contrario a otras ocasiones, el imputado no es del bando político contrario—como en el caso del hoy ex-gobernador Aníbal Acevedo Vilá (PPD)?  Para eso tanto el FBI como la fiscalía estadounidense eran buenas entonces, ¿no?  ¿O será por alguna públicamente desconocida complicidad de muchos de estos senadores, en los manejos turbios de los que hoy se acusa a su correligionario?  Yo no sé, pero si esto último fuese así, a mí me parece que estos senadores se están subiendo demasiado la falda, a riesgo de que se les vea… esteeeeeeeeee… ¡el refajo!

Para completar, y probablemente para evitar que se cuestionara públicamente la presencia del narcosenador (¡y dale, que es tarde!) senador Martínez en el último día de aprobación de proyectos de la sesión ordinaria actual, el propio presidente senatorial Rivera Schatz, obstruyó—según los afectados, de manera injusta y arbitraria y con aires de fascismo—la labor de los periodistas que cubren el Capitolio insular, impidiéndoles el acceso a la cada vez peor vista “Casa de las Leyes”.  Obstrucción e impedimento que—aun si como argumenta Prometeo, los propios periodistas puertorriqueños ‘se los buscaron’ por dejarse chantajear mediante la pauta de anuncios gubernamentales en los medios para los cuales trabajan—no deja de ser un síntoma de abuso y de la “borrachera” del poder, y una falta de respeto al mismo pueblo al que estos políticos dicen representar, y a los medios que tienen la ingente labor de alertar al público sobre cómo se manejan sus impuestos… y a fin de cuentas, su destino.

Por supuesto, él dirá luego que se sacó a los periodistas del Capitolio porque un “periodista” aparentemente no acreditado “se pasó de la raya”.  ¿Cómo exactamente?  Habrá que darle tiempo a los libretistas de siempre, a ver qué (o a quién) inventan para justificar eso.  Pero entonces, por culpa de un supuesto “periodista no acreditado”, ¿tienen que pagar los platos rotos los demás periodistas que—bueno o malo—están haciendo su trabajo?  Para mí que eso no era.  ¡ESO NO ERA!

Irónicamente, esa obstrucción y ese impedimento contradicen las prédicas de libertad y democracia que constan en la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de Norteamérica, las cuales nos atan para bien o para mal.  Así que, ¿con qué cara vienen ellos a hablarle al resto de nosotros de democracia y de buscar “la igualdad” con “nuestros conciudadanos del norte”, si sus acciones son contrarias a lo que predican?  (No en balde, hay muchos puertorriqueños que creen—porque no han dejado de creer de buena fe, con toda la mejor voluntad del mundo—en el mismo ideal anexionista que estos pseudolíderes defienden de la boca hacia afuera, pero que están completamente desencantados, o más bien, desengañados con lo que ven cada día.  Y ésa es la realidad, gústele a quien le guste y duélale a quien le duela. Pero ya eso es otro tema…)

Creo que voy a aprovechar para citar de nuevo lo que escribí un tiempito atrás sobre el afán de protagonismo del “distinguidísimo” líder senatorial, para que no se nos olvide:

“Para mí hay una cosa que es segura, y es que él quiere que la gente hable de él—bien o mal, pero que hablen de él—, que lo vea como el gran protagonista, como un hombre de poder, que puede hacer y deshacer sin que se le cuestione su capacidad, porque quien lo cuestione, quien lo critique es su enemigo, es de los que ‘no le gusta que se digan las cosas positivas que él el Senado está haciendo por Puerto Rico y sólo destacan lo negativo’, como dijo de ‘algunos sectores de la prensa’ puertorriqueña. (Y aunque eso no me impide pensar lo que ya en otras ocasiones he dicho aquí sobre algunos sectores de la prensa, sospecho que por lo demás él es de los que prefiere matar al mensajero cuando éste se atreve a cantarle las verdades.)”

“La vida es como una caja de chocolates…” (23 de agosto de 2009). (Noten que el énfasis en “él” está en el original; otros énfasis, los hago ahora con toda intención.  Y mi referencia a lo dicho en este blog sobre algunos sectores de la prensa… bueno, ustedes ya la conocen: no todos los periodistas—ni todos los medios de prensa en Puerto Rico—son “hermanitas de la caridad”.  Pero eso no significa que tengan que pagar justos por pecadores.)

Yo aún tengo la fe de que la misma prensa puertorriqueña a la que este “distinguidísimo” senador quiere mandar a callar, despierte y se atreva a cantarle las verdades… ¡y prevalezca!  ¡Y cuanto antes, mejor!

Pero en lo que el hacha va y viene, tengo que cuestionar la prepotencia de estas personas, el afán desmedido de conducirse como si estuvieran librando continuamente una batalla contra quienes no comulgan con su visión de mundo, desde los grupos comunitarios cuyo único “delito” es brindarle nuevas posibilidades a los sectores marginados de nuestra comunidad, pasando por los abogados y los grupos que defienden sinceramente—no de la boca para afuera—el medio ambiente de nuestro archipiélago boricua, hasta los estudiantes universitarios que buscan salvar el semillero del que saldrán las nuevas ideas que ayuden a poner a todo un país sobre sus pies.  Digo, ¿qué se gana con crear una seria crisis económica y social, que lo único que hace es empeorar lo que desde el principio ha sido una mala situación?  ¿Qué se gana con estar en una guerra constante contra quienes no encajan dentro de la visión de mundo “oficial”?  ¿Qué se gana con dividir a una sociedad que de por sí ya está enferma, que tiene que lidiar con una crisis delictiva en cada vez mayor deterioro, con una oleada de violencia doméstica (o más correctamente, violencia de género) como nunca se había visto (donde la víctima puede ser acribillada a balazos frente a sus hijos, o hasta se le rocía combustible y se le incendia), con un cuadro desalentador en su salud mental?  ¿Qué se gana con actuar de manera irresponsable y sin ponderar consecuencias?

La respuesta a estas preguntas… bueno, en todo lo que este blog lleva de existencia he gastado demasiados unos y ceros en ella, pero a veces no hay más remedio que repetirla: ¡NADA!  ¡ABSOLUTAMENTE NADA!

¡Y vamos a dejar eso—y la primera mitad del 2010—ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB