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Y luego preguntan, ‘¿por que nos quejamos?’

Yo no puedo creer esto, amigas y amigos, mi gente.  De un tiempo a esta parte, se ha estado dando un descontento con el proceder de la administración gubernamental de turno,  y la respuesta oficialista a ese descontento es hacer como si el mismo no tuviera motivo, como si no hubiera razón para quejarse.  Veamos.

Si se le plantea al máximo ejecutivo de las emisoras públicas de Puerto Rico, Israel “Ray” Cruz (el mismo que hace un año vació prácticamente todo su departamento de noticias), que las transmisiones televisivas de las actividades de apertura y clausura de los Vigesimoprimeros Juegos Centroamericanos y del Caribe (Mayagüez 2010)—los cuales culminaban el día en que escribo esto, luego de dos semanas de bastante actividad (incluida una que mencionaré un poco más abajo en la entrada, si tienen la paciencia de seguir conmigo hasta allí)—fueron una soberana porquería y no contaron con la calidad que se espera de un evento de trascendencia mundial, lo más seguro es que el ejecutivo replique:

  1. Que la transmisión sí fue de alta calidad, y que se utilizaron los más recientes adelantos de la televisión digital, y
  2. Que no hay razón alguna para quejarse, a menos que a un allegado de quien se queja no se le hubiera otorgado la producción de un programa televisivo, o que la parte agraviada hubiese sido despedida del elenco de otro programa.

A ver si entiendo esto: Tanto la atracción estelar de la ceremonia inaugural, la cantante Olga Tañón (a cuyo esposo no se le otorgó un contrato para producir un programa estelar sobre las cosas lindas y positivas de los municipios de Puerto Rico), como la respetada actriz y locutora puertorriqueña—y por si se me olvida, ella es además jugadora de golf a tiempo parcial—, Cordelia González, hacen planteamientos válidos, basados en su experiencia con los medios y en su interés de llevarle a Puerto Rico, y a los demás países representados en “Mayagüez 2010”, un espectáculo que haga brillar a Puerto Rico ante la región y ante el mundo.  ¿Y cómo la oficialidad trata esos planteamientos?  ¿Al nivel del betún?  ¿Como si se tratara de un chisme propagado por gente despechada?  ¿Como si las cosas que originan esas preocupaciones no existieran—por lo menos, en el universo en el que vive el directivo de medios?

Otro ejemplo: Se le cuestiona al alcalde de Barceloneta (municipio costero en el norte de Puerto Rico) sobre su operativo de eliminar una serie de ‘estorbos’ en la zona costera—entre los que está una comunidad pesquera cuyo único “delito” es procurarse su propio bienestar, sin tener que estarse dejando amamantar por el gobierno—para allanarle el camino a un desarrollo de marinas y paseos costeros, lo más seguro es que el incumbente municipal conteste:

  1. Estableciendo que el proyecto en cuestión es para “proteger” la costa y los bienes públicos en la misma, y que se pretende preservar las áreas de alta sensibilidad ecológica (como las playas de anidamiento de tortugas marinas en peligro de desaparecer), histórica y cultural (como una serie de cuevas que poseen petroglifos de nuestros pobladores precolombinos), y
  2. Que todo está bien, que no hay motivo para quejarse, y que quien se atreva a llevarle la contraria, específicamente la líder comunitaria que está ayudando a organizar a los residentes de la villa pesquera, es “una loca”.

Francamente, a mí me da una gran vergüenza cuando oigo o veo que los que se hacen llamar líderes en Puerto Rico se rebajan al nivel de la alcantarilla—muy a diferencia de las víctimas de su ira.  Y ciertamente al incumbente en cuestión, Sol Luis Fontanes Olivo, se le conoce un historial de rebajarse a ese nivel cuando no tiene argumentos para rebatir, o cuando se ve en medio de una situación peliaguda.  (Y si alguien todavía lo duda, vea en la noticia enlazada arriba cómo este alcalde maltrató de palabra—alegadamente—a un pescador cuya propiedad fue expropiada.  O si quiere, échese un poco hacia atrás en el tiempo, hasta llegar a donde les presento a este mismo alcalde en el contexto del famoso—más bien, infame—incidente de los perros realengos arrojados por un puente.)

Es más, si me permiten una nota personal y sin que me quede nada por dentro: Yo conozco personalmente a la líder comunitaria a la que este individuo (y yo lo siento mucho, pero el título de “Alcalde” reviste cierta dignidad que no quiero manchar al aplicarlo a este señor) quiso injuriar públicamente, la Sra. Laylanie Ruiz Olmo.  Ella fue en su momento una compañera de trabajo en el DRNA.  Durante el tiempo que estuvo trabajando con nosotros, a mí me constó su seriedad, su capacidad profesional y su dedicación a la protección del medio ambiente y los recursos naturales.  Por eso, yo no tengo razón alguna para creer que ella no esté actuando en defensa de una comunidad que ve amenazada su supervivencia.  Pero sobre todo, creo que tanto ella como la comunidad a la que representa, tienen algo que no se puede comprar… y ese algo se llama dignidad.

¿Podrá decir lo mismo el ocasionalmente destemplado primer ejecutivo municipal?  ¿O será que quien(es) esté(n) detrás del desarrollo propuesto le tiene(n) a él un precio puesto?  Por aquello de que todo se compra, todo se vende…

Pero volvamos al planteamiento inicial.  Si se le plantea al gobernador de Puerto Rico, Luis G. Fortuño Bruset, que algunas de las más de 1500 escuelas del sistema educativo público de Puerto Rico no están preparadas en su planta física, o en su dotación de maestros o directores para el inicio del nuevo año escolar 2010–2011 (¿no les parece que están escuchando el mismo disco rayado de siempre?), y que las organizaciones magisteriales amenazan con realizar paros y manifestaciones de protesta al inicio del primer semestre escolar, el primer ejecutivo responde que:

  • ¿Para qué las protestas de las organizaciones magisteriales, si las más de 1500 escuelas de Puerto Rico estarán listas para el comienzo de las clases del primer semestre?  Todo está bien, no hay de qué quejarse.

La verdad es que oigo una expresión como ésa y no sé si estoy en el planeta Tierra o si estoy en un universo paralelo.  ¡Qué horrible!

Es más, déjenme salirme de ese tema para volver al de “Mayagüez 2010” como lo prometí arriba.  En la segunda de las dos semanas de la fiesta deportiva—que contratiempos aparte, resultó ser muy exitosa—, la noticia más importante no fue el desempeño de las distintas delegaciones deportivas, sino el hecho de que se reportara un ataponamiento en las tuberías sanitarias de la Villa Centroamericana… ¡causado por la disposición de ‘miles de condones’!  Como el proverbial árbol caído, de esta noticia todo el mundo hizo leña… especialmente los “reporteros estrellas” de El Ñame, quienes sugieren que los miembros masculinos (como dicen en inglés, pun intended!) de las delegaciones presentes tomen un curso ‘educativo’ a ese respecto.  Por supuesto, los organizadores de “Mayagüez 2010” buscaron justificarse diciendo que todo estaba bien, que no había necesidad de quejarse y que el problema se había resuelto, aunque ulteriormente no quisieron dar cara a la prensa y dar explicaciones más comprometedoras.

Pero no deja de darme gracia el que tantos atletas masculinos hayan querido… esteeeeeeeeee… dar rienda suelta a sus impulsos “competitivos”, descargar todo ese exceso de energía “atlética”, como para poner a prueba la capacidad de todo un sistema sanitario para asimilar esa carga.  (Además de que debe haber mejores maneras para disponer de…  No, por favor no hagan caso a lo que acabo de escribir.)

Pero bueno, no sé ni por qué me quejo.  Todo está bien en este universo paralelo en Puerto Rico.  ¡No hay razón para quejarse, problema resuelto!  Y a todos los atletas masculinos de “Mayagüez 2010”… ¡medalla de látex!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

LDB

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Sin Ley Ni Orden: Intencion Animal

¡Saludos, mi gente! ¡Esto es lo que está pasando!

Seguramente ustedes se habrán enterado ya de lo que se dio a conocer la semana pasada, cuando se reveló que una compañía, supuestamente contratada por el gobierno municipal de Barceloneta (un municipio de la costa Norte de Puerto Rico, famoso por sus sembrados de piñas y por ser la sede de un desarrolo farmacéutico extenso) dispuso de una gran cantidad de perros de los que en Puerto Rico conocemos como “satos” (para que lo entiendan en otros países hispanohablantes, es como decir que son perros “de la calle”) tirándolos por un puente alto (más de 50 pies o 15 metros) de una de las principales vías que conducen hacia San Juan… ¡ASÍ COMO LO ESTÁN LEYENDO! Se dice que dicha compañía había sido contratada con el fin de recoger todos los perros realengos que encontrara en los residenciales públicos de Barceloneta, en supuesto cumplimento a una política pública que impide la tenencia de mascotas en esos residenciales (con multas y otras penalidades).

Por supuesto, cuando se dio a conocer esta noticia, la culpa (como siempre) se hizo ajena. Por ejemplo, el alcalde de Barceloneta citó a una conferencia de prensa en la que negaba que hubiese ordenado que se tiraran los perros por el puente para abajo, y amenazó con quitarle la administración de los residenciales al gobierno estatal (Departamento de la Vivienda) para que sea el municipal el que los administre. (Desde luego, cualquier excusa es buena para muchos alcaldes como éste, cuya apariencia—a mi juicio—da la impresión de que a veces actúa destempladamente. Pero bueno, así es alguna gente…) Por su parte, el dueño de la compañía que tuvo a su cargo el operativo, en un aparente deseo de imitar al Apóstol Pedro, negó más de tres veces (¿qué tal “setenta veces siete”?) haber tenido algo que ver con la desafortunada acción. Pero para hacer más difíciles las cosas, él hizo incinerar unos perros muertos que ya estaban en los refrigeradores de su compañía, porque y que “ya estaban oliendo mal”.

Pero una cosa: ¿y si alguno de los perros que este señor… no no no, este individuo mandó a incinerar, hubiese sido de los que cayeron en la redada en los caseríos de Barceloneta? ¿Serían evidencia de que sí estuvo involucrado, y quiso disponer de ella antes de que la misma lo implicara? Si me preguntan a mí, yo diría que ni en series de TV como Miami Vice o Law & Order: Criminal Intent había visto tanta intriga criminal.

Aparte de eso, todo esto ha tenido el efecto de causar furor, no sólo en Puerto Rico, sino fuera de nuestras costas. Prueba de esto es la cantidad de noticias que a la fecha en que escribo circulan por la Red, como cualquiera de mis lectores puede comprobar haciendo una búsqueda de la siguiente secuencia (sin las comillas) en Google: “Puerto Rico pet massacre”. Y eso atrae la clase de atención negativa que ninguno de nosotros desea. Pero también atrae la preocupación genuina de quienes se ponen de pie y están dispuestos a alzar su voz en contra de la injusticia, especialmente la que se comete contra los pobres y los marginados (como en este caso).

De hecho, valga mencionar que en la Red se están haciendo hasta campañas de peticiones para que las autoridades investiguen lo sucedido y fijen las responsabilidades correspondientes. De éstas quiero destacar la que se lleva a través de The Petition Site para que se le pida al Gobernador de Puerto Rico que ordene una detallada y completa investigación del asunto y se lleve ante la justicia a los responsables de esta matanza, y se penalice a éstos acorde con una ley estatal que condena la crueldad en contra de los animales. La campaña, cuya meta inicial era recolectar 1,000 (1.000) firmas ya había levantado 11.240 (11.240) firmas al momento en que escribo; por cierto, la mía es la número 10,972 (10.972). Si alguno de ustedes está interesado y la campaña no ha cesado, éste es el enlace a la petición.

Mientras tanto, dejo una pregunta en el aire: ¿qué le decimos a los niños de nuestros residenciales públicos, que pueda aliviar el dolor de perder a los que ellos entienden que son sus mascotas, por causa de individuos sin sensibilidad ni sentido de humanidad?

OK, vamos a otra cosa, que ya esto es muy deprimente…

ESTA SEMANA (22–28 DE OCTUBRE DE 2007): En busca de un milagro, un paralítico se echa agua bendita en las piernas… Olvídese de “La Cocina de Giovanna” o del Chef Piñeiro: Aquí les traigo la más novedosa receta de pollo relleno para asar en el horno… Y… Un anciano estadounidense de visita en Francia le da una lección de “civismo” a un funcionario de la aduana local.

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB