Haz Lo Que Yo Digo, No Lo Que Hago – Version 2008

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Quienes han visitado alguna que otra vez este blog desde que lo inicié en su versión actual,* notarán que antes de la Semana Santa yo solía escribir un mensaje en el que indicaba que me tomaría un receso durante esa semana. Lamentablemente, por alguna razón de la que no tengo certeza, parece que este año mi receso sólo se limitará al Viernes Santo. Me pregunto si es que se acabó la luna de miel entre el gobierno de Puerto Rico y sus servidores públicos (como yo), después que el propio gobierno los mal acostumbró a tomar extensos periodos libres (aunque con cargo a las vacaciones regulares). Digo, por lo menos a mí me parece que ése va a ser el caso en la agencia para la que yo trabajo, pero creo que así son las cosas en este negocio. Una vez estás de buenas y otras… ¡Mejor ni hablar del tema!

(* Para los que aún no lo sepan, mi blog nació realmente en octubre de 2003, y entonces estaba alojado en Tripod.com como parte de mi sitio web, hoy llamado LuisDBeltránPR.com. Fue en mayo de 2004 que cerré ese blog y abrí en Blogger.com el blog que ustedes conocen hoy en día, y que actualmente está alojado en WordPress.com.)

Pero bueno, la verdad es que esta semana ha sido interesante. Sobre todo, dos eventos han llamado bastante mi atención, a saber: el resultado de las primarias de los dos partidos políticos principales en Puerto Rico** y la caída en desgracia del (hasta la hora en la que escribo esto—las 22:00 UTC -04:00) gobernador del estado de New York, Elliot Spitzer, tras una investigación de agentes federales. De las primarias no voy a escribir mucho, tal vez porque siento que las cosas no cambiarán significativamente para los puertorriqueños en los años venideros. Y ello, independientemente de cuánto se llenen la boca los candidatos políticos hablando del “cambio” que viene. Le guste a quien le guste, ésa es la realidad.

(** Para quienes me leen en otros países, me refiero al Partido Popular Democrático o PPD, favorecedor del actual status semiautónomo, actualmente en el poder ejecutivo; y el Partido Nuevo Progresista o PNP, favorecedor de convertir a Puerto Rico en estado de los EE.UU., que controla las dos cámaras legislativas.)

Ahora bien, aun cuando no se trate de un funcionario cuyas decisiones afecten directamente a Puerto Rico (excepto a la comunidad puertorriqueña que ha hecho de New York City, como quien dice, “la segunda gran ciudad de Puerto Rico”—después de San Juan, por supuesto), lo del señor Spitzer me ha dejado bastante sorprendido (aunque tal vez, no debería ser así). Toda una estrella de la lucha contra la delincuencia y la corrupción… ¡y ahora resulta que él hacía cosas como aquéllas contra las que él mismo combatía! La verdad es que hay que tener lo que aquí en Puerto Rico llamamos “fuerza ‘e cara” para—por ejemplo—haber encabezado redadas contra operaciones de prostitución… ¡para entonces resultar que él era cliente de una de esas mismas operaciones! Y por supuesto, para una figura bien importante como él (o séase, un VIP), sólo lo mejor: ¡una chica de US$1,000 la noche!

Lo primero que se me ocurre es pensar en esa ley no escrita que dice que cada acción trae sus consecuencias. En el caso del señor Spitzer, a mí me parece que esta acción, aparte del impacto que tendrá sobre su profesión de abogado y de la vergüenza que trajo sobre su familia, tendrá el efecto de restarle credibilidad, no sólo a él (que ya no puede hablar de ley y orden con algún atisbo de seriedad), sino a cualquier otra persona que ahora o en el futuro se quiera erigir como un paladín de la moral y la sana convivencia en sociedad. Yo no soy quién para decir si ésa es la clase de herida de la que la sociedad se pueda recuperar fácilmente, pero de que es una herida profunda, de veras que lo es.

Pero bueno, creo que esto es deprimente, y no quiero terminar hoy así. Es más: quiero aprovechar que el lunes 3/17/2008 es el día de San Patricio, para despedirme con la Bendición Irlandesa:

May the road rise up to meet you
May the wind be always at your back
May the sun shine warm upon your face
And the rain falls soft upon your fields
And until we meet again
May God hold you in the palm of his hand.

(Que el camino se levante para encontrarte
 Que el viento siempre sople a tu favor
 Que el Sol brille cálidamente sobre tu rostro
 Y la lluvia caiga suave sobre tus campos
 Y hasta que nos volvamos a ver
 Que Dios te sostenga en la palma de su mano.)

Así que hasta que nos volvamos a ver… ¡vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB

Lloramos la Muerte o Celebramos la Vida?

Saludos,

Yo creo que coincidirán conmigo en que la semana que acaba de terminar fue muy fuerte, por el papel estelar que jugó la muerte, la misma que nunca se toma unas vacaciones. Comenzamos con la muerte de Theresa Marie Schindler-Schiavo, una mujer de por sí atractiva (en mejores tiempos, claro), cuya lucha por satisfacer una necesidad de cariño y aceptación la llevó a resolver un problema de sobrepeso “de cantazo”, lo que le causó un desequilibrio químico que afectó su corazón y dejó su cerebro sin recibir oxígeno por un tiempo crucial, y que en 1990 la llevó en última instancia a un estado vegetativo persistente, que 15 años después la llevaría al valle de sombra de muerte… Y que lamentablemente la convirtió, sin ella quererlo, en otro peón del ajedrez político. Y cuida’o que tanto estuvieron sus ahora deudos entre prolongarle la vida, quitarle la sonda alimentaria que la mantenía viva, ir al tribunal a pedir que le reconectaran la sonda, recibir tantos NO HA LUGAR de los tribunales…

A esto siguió la agonía y fin de la vida del Papa Juan Pablo II el sábado 2 de abril. Y aquí quiero hacer un aparte, porque aunque en estos momentos me siento un poco distante de mis raíces, no deja de dolerme la pérdida de quien en 26 años de pontificado tuvo una activa participación en los eventos del mundo. Además de todo lo que se ha dicho sobre él en los pasados días, no queda mucho más que decir, excepto que luchó hasta el fin, que siempre libró la buena batalla… Ahora lo que resta es preguntarse como en el título de la semana pasada, ¿a dónde vamos desde aquí?

Para completar, apenas al levantarme lo primero que me da la radio es la noticia del fallecimiento del cantante italoargentino Tony Croatto, a causa de un cáncer que le fue diagnosticado no hace mucho. Tony llegó a Puerto Rico hacia la década de 1970 (si mi recuerdo es correcto), y con su hermana Nelly se dieron a conocer en El Show de las 12 (SÍ, el mismo programa de TV que hace apenas unas semanas fue cancelado después de 40 años de emisión continua, como ya saben de un par de mensajes atrás). Con los años, Tony fue compenetrándose de aquellos elementos culturales que nos caracterizan, al punto de que echó raíces en Puerto Rico y se convirtió en “un jíbaro termina’o”, como diría una de sus canciones.

La verdad es que cuando una persona muere, la vida propia adquiere unos matices diferentes. La vida se ve desde otra perspectiva, como un sendero que quienes nos quedamos en este valle de lágrimas debemos seguir trillando, como una constante aventura que debe vivirse, sentirse, experimentarse… guiados siempre por los faros de luz de quienes trillaron el sendero antes que nosotros, y cuyo recuerdo seguirá con nosotros para siempre…

Para mis tres Huéspedes de Honor de esta semana, cito (más o menos) de la Bendición Irlandesa: “Hasta que nos volvamos a ver, que Dios los tenga en la palma de Su mano.”

Para el resto de nosotros aquí abajo, cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

P.S. Como muestra de respeto ante el deceso del Papa Juan Pablo II, creí prudente no sacar las páginas de marzo y abril de mi sección de humor. Las mismas estarán de vuelta el próximo fin de semana.