Como pasa el tiempo…

Amigas y amigos, mi gente:

Si me perdonan el odioso cliché, “habrán notado algo extraño” en la entrada de hoy.  Pero ese algo tiene su explicación.

Como se podrán dar cuenta si miran el Archivo en la columna de al lado, mayo de 2014 es el mes en el que este blog, para todos los efectos prácticos, cumple oficialmente los 10 años de su existencia—o por lo menos 10 años desde que lo lancé en una plataforma que lo hiciera más visible al mundo, como lo fue en su momento Blogger.com y ahora lo es WordPress.com (sin menospreciar los pininos que hice a través de Tripod.com, a los que le tengo dedicada una página).

Pero sea como sea, son 10 años los que llevo expresando mi sentir y mi manera de ver el mundo que me rodea, desde lo que me toca de cerca hasta lo que pasa en tierras lejanas.  Y sí que han pasado muchas cosas en mi mundo interior y en el mundo a mi alrededor, en esos 10 años.  Alegrías y penas, el mundo a mi alrededor las ha vivido en estos 10 años, como cada quien y cada cual las ha vivido y las vive, y yo también las he vivido y las vivo.

Pero lo importante es que aún sigo aquí tanto tiempo después.  Y que trato de aprender lo que pueda de muchas de esas experiencias—algunas que puedo haber tocado aunque sea a la ligera en este blog y otras que me reservo.  Y haciendo eso, busco seguir mi camino hacia adelante.

Y creo que me mantendré haciendo este blog, porque es algo que me gusta, y que me sigue gustando hacer, y seguiré haciéndolo mientras pueda seguir hacia adelante.

OK, creo que aún les debo la explicación que prometí.  Para celebrar el décimo aniversario de mi blog (aunque eso debe ser oficialmente con la entrada del 25 de mayo de 2004, en la que proclamo mi mudanza de Tripod.com a Blogger.com), decidí cambiar el estilo de la plantilla al primer estilo que utilicé cuando me mudé a WordPress.com (en algún momento de junio o julio de 2007), denominado “Ocean Mist”.  Lamentablemente, ya no tengo el récord de la plantilla que yo utilicé en Blogger.com, así que esto es lo más “retro” que se me ocurre de momento (menos mal que esta plantilla ya tiene una versión para los navegadores en los teléfonos móviles de hoy en día, así que no todo está perdido).  De todos modos, así se mantendrá durante este mes únicamente, como símbolo de este aniversario tan especial, luego de lo cual pienso cambiarla por un diseño un poco más moderno que tenga todo lo que me interesa tener.

Así que luego de este autobombo, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y sean personas razonables, hoy y siempre.

¡Y que vengan los próximos 10 años!


ADENDO (5 DE MAYO DE 2014):

Captura de pantalla de la primera entrada colocada en mi blog, entonces llamado 'Novedades de Luis Daniel Beltrán' y alojado en Blogger.com, pero con el título actual de mi blog y utilizando la plantilla 'Ocean Mist' de WordPress.com.  (Que conste: a falta de la plantilla que usé entonces en Blogger.com, esto es lo mejor que puedo hacer...) © 2014 Luis Daniel Beltrán Burgos. Derechos reservados.
Captura de pantalla de la primera entrada colocada en mi blog, entonces llamado ‘Novedades de Luis Daniel Beltrán’ y alojado en Blogger.com, pero con el título actual de mi blog y utilizando la plantilla ‘Ocean Mist’ de WordPress.com. (Que conste: a falta de la plantilla que usé entonces en Blogger.com, esto es lo mejor que puedo hacer…)
© 2014 Luis Daniel Beltrán Burgos. Derechos reservados.

 


LDB

PODER 5: El Mundo de Luis Daniel Beltrán

Bueno, amigas y amigos, tarde o temprano tenía que suceder…  Que nuestro colega cibernético, Prometeo, le dedicara una reseña a mi blog en el suyo.  Y aunque francamente no sé qué más decir, en realidad tengo que estarle muy agradecido por el impulso que eso le da a mi habitual conversación con ustedes.  Y que mientras Dios me lo permita—no es que yo vaya a tener problema alguno para ello—continuaré haciendo aquí.

Nuevamente, muchas gracias, Prometeo.

PODER 5: El Mundo de Luis Daniel Beltrán.

¡Y vamos a dejarlo ahí—aunque de veras, con mucho gusto! Cuídense mucho y pórtense bien, mi gente, que nos seguimos viendo por aquí.

LDB

Episodio 301: De permisos, despidos y el surgimiento de una estrella

¡Saludos, amigas y amigos, donde quiera que estén!

Les doy la bienvenida al inicio oficial del cuarto centenar de entradas de mi blog….  O por lo menos, a la entrada de hoy la voy a tener como la número 301 desde que inicié esta fase de mi blog (en Blogger.com) en mayo de 2004.  (Cinco años… ¡como pasa el tiempo!)  Y es así, si consideramos que como administrador de mi blog he tenido que eliminar una que otra entrada por X o Y razón (y si fuera por eso, la entrada de hoy sería en realidad… no sé… la número 306 o la 308).  Pero no hay mal que por bien no venga, si eso me ayuda a dedicar este blog, más hacia las cosas de las que me interesa escribir, las cosas que a mí me preocupan, que a cosas sobre las que al mirar hacia atrás veo que no tiene sentido escribirlas.  Y mientras pueda seguirlo haciendo—y yo pienso seguirlo haciendo, y con mucho gusto—, ése será el camino a seguir.  Así que les doy las gracias a todos ustedes, mi gente, por permitirme llegar hasta aquí.

Pero ya basta de esta digresión.  El caso es que esta semana han saltado a la luz tres situaciones que creo que voy a tener que comentar aquí, así que voy a tratar de que esto quede tan short and sweet como me sea posible.  Así que… ¡vamo’ al mambo!

1) Y seguimos de bofetada en bofetada: Los proyectos legislativos de la nueva ley de permisos

Y empiezo en la misma línea con la que cerré la entrada anterior, cuando mencioné las demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPP) de las que tanto se ha abusado en los Estados Unidos.  Junto con los proyectos de ley que pretenden (a la larga) privar de sus tierras a las ocho comunidades circundantes al Caño Martín Peña, otro par de proyectos presentados en ambos hemiciclos legislativos están causando bastante furor: el Proyecto del Senado 880 y el Proyecto de la Cámara 1649.  Ambos proyectos pretenden crear la “Ley para la Reestructuración y Unificación del Proceso de Evaluación y Otorgamiento de Permisos”, con el fin de agilizar y mejorar el proceso por medio del cual se otorgan los permisos de desarrollo en Puerto Rico.  Me imagino que ello responde a una queja—que a mi entender, es casi tan vieja como el frío—de los sectores desarrollistas del país, sobre lo lento y complicado del otorgamiento de permisos para el desarrollo en Puerto Rico y lo que ello representa en términos de los costos en los que tienen que incurrir y de la “competitividad” de Puerto Rico para la inversión en el desarrollo.  (¿No se les parece eso a la excusa que tuvo en su momento el que fuera el vicepresidente de los EE.UU., L. Danforth “Dan” Quayle, para echar por tierra todo lo que se había logrado allí en el terreno medioambiental?)  Ambos proyectos conllevan transformar la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE) en una nueva agencia que se conocería como la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPE), y crear las siguientes figuras y oficinas relacionadas: el “Profesional Autorizado”, los “Gerentes de Permisos” y “Oficiales de Permisos”, el “Inspector General de Permisos” (con su oficina correspondiente), la “Junta de Apelaciones de Permisos”…

(¡Sí!  Ya sé que los estoy mareando…)

Sin embargo, para no hacer esta entrada más larga de lo que creo que me va a salir de todos modos, hay un aspecto que parece enlazar bastante bien con las triquiñuelas legales como la que mencioné la vez pasada.  Por ejemplo, se le da a la agencia a crearse—y al “Profesional Autorizado” (que por lo general será un ingeniero, un arquitecto o un inspector)—la facultad de tomar determinaciones finales (o sea, definitivas) sobre las solicitudes de endoso o permiso ante su atención.  Se presume la certeza de las “determinaciones finales” favorables a los permisos solicitados, al punto de que…

El descubrimiento de un error de hecho o de derecho en el otorgamiento de un permiso o recomendación favorable expedido por la Oficina de Gerencia y por un Profesional Autorizado, luego de finalizada la construcción de una obra al amparo de los mismos y obtenido el permiso de uso para la misma, no conllevará la revocación del permiso ni la destrucción de la obra.  Disponiéndose que las disposiciones de este párrafo no crearán un precedente reclamable por terceros ajenos a la propiedad objeto del permiso.

Artículo 9.10, tanto del Proyecto de la Cámara 1649 como del Proyecto del Senado 880 (énfasis añadido intencionalmente).

Con esto, parece que se quiere evitar la ola de protestas que han surgido contra proyectos como Paseo Caribe, cuyos permisos están todavía en tela de juicio.  Pero esto no es lo único.  Cualquier parte afectada por una de estas “determinaciones finales” puede solicitar un recurso de apelación ante la Junta Apelativa, dentro de los 30 días laborables siguientes a la notificación de dicha determinación.  Sin embargo, para procurar la suspensión de una “determinación final”…

En dicha petición, el apelante deberá demostrar claramente cuáles los daños irreparables que sufrirá de no concederse la suspensión solicitada y prestará una fianza equivalente al estimado de las costas y daños en que pueda incurrir o que pueda sufrir la parte apelada de concederse dicha solicitud….  La mencionada fianza no será requerida al Estado Libre Asociado de Puerto Rico, sus municipios, agencias o instrumentalidades ni a ninguno de sus funcionarios en su carácter oficial.

Artículo 12.3, tanto del Proyecto de la Cámara 1649 como del Proyecto del Senado 880 (de nuevo, énfasis añadido intencionalmente).

O sea, que tras de que como apelante tengo que demostrar los daños que le está haciendo una obra (objeto de una “determinación final favorable”) a mi comunidad, ¿tengo yo que pagarle a la parte apelada por los “daños” que sufrirá si no se lleva a cabo la misma?  ¿Y qué tal si el monto de la fianza equivale al costo diario de las labores en la obra de la parte apelada?  Peor aún, ¿tendrá una comunidad de escasos recursos—por más conscientes y organizados que estén sus residentes—los recursos para enfrentarse a un desarrollador poderoso cuyo proyecto sea una amenaza contra su bienestar?  ¿Será ésta una estrategia similar a la de las demandas SLAPP, para “mandar a callar” a las comunidades pobres y someterlas a un régimen de marginación y dependencia de las dádivas gubernamentales?

Personalmente, yo me resisto a creer que ésa sea la intención detrás de proyectos legislativos como éstos y como los que mencioné en mi entrada anterior.  Más aún, me resisto a creer que esa injusticia se pueda sostener.

2) Y la recuperación económica… ¿a’onde e’tá?

Después de las renuncias “involuntariamente voluntarias” de empleados públicos en Puerto Rico, ha llegado el momento para los despidos “voluntariamente involuntarios”.  Y éstos ya comenzaron a notificarse el pasado viernes, 29 de mayo de 2009.  Como ya dije anteriormente, con estos movimientos el gobierno de Puerto Rico espera ponerse en camino de la “recuperación” económica y de la disminución de tamaño y agilización de las agencias y servicios públicos.

Lógicamente, mi lugar de trabajo no ha sido la excepción, y ya se ha iniciado el despido de varios de los empleados irregulares, transitorios y por contrato que fueron reclutados en años recientes.  (Y aun si alguno de ellos fue reclutado en violación a la ley que prohíbe reclutar personal en el gobierno pocos meses antes de las elecciones, debe quedar claro que no es su culpa.)  Y eso es algo que me tiene un tanto apenado, porque muchos de los que se nos van de esta manera son jóvenes de cuyo talento y dedicación he sido testigo, sobre todo en la evaluación de solicitudes de endosos para desarrollos y en el área de informática.  Debe ser que en este momento siento lo que los especialistas estadounidenses en conducta humana denominan como “la culpa del sobreviviente”, como si me pareciera injusto que gente prometedora como ésta tenga que sucumbir ante una crisis de la que no tienen culpa, y dejarnos en el camino a nosotros, los “veteranos” en estas lides, en momentos en los que más los necesitamos.

Pero bueno, así es la vida, y lo mejor que puedo hacer desde aquí es darles las gracias por el tiempo que estuvieron con nosotros, desearles a tod@s ell@s la mejor de las suertes, y recordarles que cuando nos necesiten… ¡pa’ eso estamos!

Pero esto no quita que yo llame la atención sobre algo curioso que encontré ayer: Según las cifras anunciadas el viernes 29 de mayo por el gobernador Luis G. Fortuño Bruset, estarán saliendo de la nómina pública unos 10401 empleados públicos.  De éstos, 2585 se acogieron a las renuncias “involuntariamente voluntarias”, mientras que los 7816 restantes cayeron en la redada de los despidos “voluntariamente involuntarios”; noten que de estos últimos, 6797 (o un 87%) son empleados transitorios (los mismos que yo creo que no deberían estar más de dos años bajo esa condición—aunque lamentablemente, hay empleados transitorios que llevan años de espera para que se le haga regulares, pero eso ya es otro cuento).

Vamos bien hasta ahí, ¿no?  Pero hay un problema cuando uno observa las cifras de las “economías” que se estarían logrando por estos medios:

Fase Monto (US$)
1: Renuncias y reducción laboral "voluntaria" 51800000
2: Despidos (Primera ronda) 153000000
3: Reducciones salariales y cancelación de beneficios 186800000
TOTAL 391600000
META DEL AHORRO GUBERNAMENTAL 2000000000

Interesantemente, si comparamos el ahorro que se lograría a través de las tres fases del plan gubernamental (US$391600000), con la meta de reducción del déficit que se propone en el mismo (US$2000000000), encontraremos que todavía falta un tramo largo por recorrer, ya que el porciento de diferencia entre uno y otro (que cualquiera que lea esto puede calcular, si quiere) es de –80.4% (-80,4%).  En otras palabras, aun si hasta el momento se ahorra aproximadamente unos US$37650 por cada empleado eliminado de la plantilla gubernamental (y por supuesto, no todos ellos ganan esa cantidad al año), eso prácticamente no hace ni una mella en el problema del déficit gubernamental.  ¡Y eso no pare más!  Es más, como decía el finado Raúl Vale… “les dejo ésa de asignación”.

3) Puerto Rico’s Got Talent!

Último, pero no por ello menos importante: La designación, por parte del presidente Barack H. Obama, de la jueza apelativa federal Sonia Sotomayor a la plaza que David Hackett Souter (cuya biografía se encuentra en esta página, en formato PDF) se espera que deje vacante en el Tribunal Supremo estadounidense, también ha causado furor desde que se anunció en Washington, D.C. la semana pasada.  Ciertamente se ha dicho mucho sobre ella, sobre su historia de haber nacido de padres puertorriqueños en un caserío en el Bronx neoyorquino, sobre la pérdida de su padre cuando ella tenía 9 años de edad, sobre que ella “salió del caserío” para destacarse académicamente en las universidades en las que estudió, sobre su participación en decisiones trascendentales, como la que ella emitió para terminar la huelga de los peloteros de grandes ligas de 1994–1995 (a favor de los peloteros), y un montón de cosas más que se han repetido hasta el cansancio.

Por supuesto, no han faltado los detractores que le han salido al paso—que como era de suponerse, se trata principalmente de elementos pertenecientes a los sectores más recalcitrantes de la derecha estadounidense.  Muchos de ellos la recriminan por haber planteado—en lo que tal vez fue un desacertado ejercicio verbal—la diferencia entre un juez que no ha tenido la experiencia de convivir en “el Barrio” con “los de abajo”, de experimentar sus penurias, de luchar por sobrevivir en un mundo hostil, y un juez (o una jueza) que sí ha vivido esa experiencia.

Justice (Sandra Day) O’Connor has often been cited as saying that a wise old man and wise old woman will reach the same conclusion in deciding cases.  I am not so sure Justice O’Connor is the author of that line…  I am also not so sure that I agree with the statement.  First, as Professor Martha Minnow has noted, there can never be a universal definition of wise.  Second, I would hope that a wise Latina woman with the richness of her experiences would more often than not reach a better conclusion than a white male who hasn’t lived that life.

[…]

However, to understand takes time and effort, something that not all people are willing to give.  For others, their experiences limit their ability to understand the experiences of others.  Other simply do not care….  Personal experiences affect the facts that judges choose to see.  My hope is that I will take the good from my experiences and extrapolate them further into areas with which I am unfamiliar.  I simply do not know exactly what that difference will be in my judging.  But I accept there will be some based on my gender and my Latina heritage.

Lecture: A Latina judge’s voice (The New York Times, 15 de mayo de 2009) (y—¡adivinaron!—el énfasis lo añadí intencionalmente).

Huelga decir que la primera parte de esta cita es la que ha causado que se la caiga la boca de tanto hablar bazofia a cuanto comentarista conservador existe en estos momentos (empezando por Rush Limbaugh, un adicto confeso a los analgésicos controlados, que desde su programa de radio parece haber tomado la batuta de la derecha vocinglera estadounidense).  Y a muchos de estos comentaristas les cayó como una bomba el que una simple leguleya proveniente de una minoría étnica se comparara con un juez blanco-anglosajón-protestante (WASP)… ¡y en la comparación ella saliera airosa!  De hecho, hasta la han tildado se ser “racista” (¿no será eso lo que Freud denominó “proyección”?), de ser “no tan brillante” (como la senadora Evelyn Vázquez dijo aquella vez)…

Alarmante, ¿no es verdad?  Como que se confirma la primera oración en el segundo párrafo de la cita que hice de la jueza Sotomayor (y hasta me alegra haber hecho intencionalmente el énfasis en esa oración): entender, sobre todo entender las experiencias de los demás, saber qué es lo que motiva a la gente, qué es lo que la gente siente, qué es lo que la gente padece, es una capacidad que requiere dedicar tiempo y esfuerzo—y yo añadiría a ello una frase: “hacer un sacrificio”—, y eso algo a lo que no todo el mundo está dispuesto (y por eso, la jueza Sotomayor añade que hay a quien simple y sencillamente eso no le importa).  Pero qué se va a hacer…

Ya veremos qué sucede desde este punto en adelante, ya que el presidente Obama quiere que el Congreso estadounidense confirme a la jueza Sotomayor lo antes posible, antes de que se inicie el periodo de sesiones de 2009–2010 el lunes, 5 de octubre de 2009 (como es la tradición).  En lo que el hacha va y viene, envío desde aquí a la jueza Sonia Sotomayor mis mejores deseos de éxito en su designación como magistrada del Tribunal Supremo estadounidense, y que sea confirmada cuanto antes, para que pueda representar a Puerto Rico con mucho orgullo en ese alto foro judicial… ¡y que no pierda esa capacidad de entendimiento que a muchos parece molestar!  Después de todo, como dice una frase que se suele atribuir al Quijote de Cervantes (aunque erróneamente; vean la explicación aquí):

Si los perros ladran es señal de que avanzamos, Sancho.

 

¡Y vamos a dejar todo eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, que nos estaremos viendo al comienzo del quinto centenar de entradas, ¿OK?

LDB

Guardianes de la moral . . . o propagadores de chismes?

¡Saludos, mi gente!

En una de mis antiguas entradas de Blogger trasplantadas a WordPress, yo escribí lo siguiente en relación con lo ridícula que me parecía la campaña de miedo que los sectores reaccionarios conservadores estadounidenses—y en particular los “pastores evangélicos” como Pat Robertson, el mismo tele-evangelista que abogó en el año 2005 por que se asesinara al presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías—tienen en contra de los homosexuales, lesbianas, etc., etc., etc.:

Por supuesto, el concepto del american way of life que esboza ese predicador, no me parece que sea conducente a una plena realización de la sociedad occidental contemporánea, sobre todo con sus postulados de subyugación de la mujer al hombre (cuando la realidad es que hombres y mujeres son socios con iguales derechos y responsabilidades en esto que llamamos "la vida") y sus maquinaciones sobre las motivaciones de los homosexuales, lesbianas y sus similares en la búsqueda de su reconocimiento social (or so they say).  (¿Se imaginan algo así como una de esas antiguas películas episódicas de "Buck Rogers", en las que el enemigo máximo en lugar del Emperador Ming sea un homosexual "salido del closet"?  ¿Cómo será eso de batallar contra una "loca arrebatá’" y sus hordas y testaferros para salvar la santidad de la familia… o cualquier otro motivo para el que "la familia" sirva de escondite?)

Pues bien, vine a acordarme de eso cuando me enteré de que la semana pasada, a un senador del PNP le ha entrado la vena de chismoso (¿no será más bien que le sacaron “el ‘mostro’” machista que lleva adentro?) y ha hecho insinuaciones sobre las “preferencias sexuales” de muchas de las miembros femeninas de la Cámara de Representantes, preferencias que él dice que “no comparte” (¿?).  Ello se dio en el marco del rechazo senatorial a la confirmación de Johanne Vélez (y creo que esta vez escribí correctamente su nombre) al cargo de Procuradora de las Mujeres de Puerto Rico, para el que había sido nominada por el gobernador Luis G. Fortuño Bruset (vea los comentarios a La imagen de un mundo enfermo) y para el que ella contaba con un gran apoyo entre los sectores feministas y progresistas sociales del país.

Yo me pregunto qué puede llevar a una persona supuestamente sensata como este senador a expresar un prejuicio como ése, a pintar con un mismo brochazo a quienes mantienen un estilo de vida que cualquier sociedad “civilizada” encontraría “normal” y “aceptable” y a quienes llevan estilos de vida a los que se estigmatiza como “torcidos” (más o menos el calificativo que utilizó el presidente del Senado, Tomás Rivera Schatz, para referirse a las parejas del mismo sexo… digo, a menos que eso hubiese sido un “desliz freudiano” parecido al comentario de la senadora Evelyn L. Vázquez sobre los dominicanos… ¡huy, parece que eso se está contagiando más rápido que la gripe porcina A[H1N1]!).  ¿Será que la mentalidad de estos senadores es parecida a la de quienes como el “pastor” Robertson—y muchos de quienes lo siguen a ciegas, mientras él los explota económicamente para financiar su imperio televisivo—creen en la teoría de la “agenda” de los “torcidos” para destruir la institución de la familia, para corromper “la moral y las buenas costumbres”, para apoderarse del mundo?

Permítanme hacer algo diferente esta vez: Quiero dirigir los siguientes planteamientos a quienes se arropan con la bandera de una supuesta superioridad moral, para juzgar a los demás por la manera en la que eligen vivir su vida—algo que yo, como heterosexual que favorece la relación entre hombre y mujer, he elegido no hacer.  Mi reto se basa en tres reclamos sencillos:

  1. Diga quiénes son esas personas cuyas preferencias (sexuales o de la índole que sea) usted “no comparte”.  Si usted tiene la certeza de que esas personas representan algún “peligro” para la moral y el bienestar de la sociedad puertorriqueña, entonces usted tiene la responsabilidad (tanto social como personal) de decir las cosas de frente, de denunciar con nombre y apellido.
  2. Una vez usted las haya expuesto a la luz pública, prepárese a explicar qué es lo que descalifica a estas personas para desempeñarse en sus empleos—y con ello, servir al país—, o hasta para convivir al lado de la “gente decente” (o lo que sea que eso signifique).  Mejor aún: explique—si tiene la valentía para hacerlo—cómo el estilo de vida de esas personas, lo que éstas hayan elegido hacer con sus vidas, afecta el bienestar de quienes “no comparten” esos estilos de vida, o incluso, perjudica la buena marcha del país.  Ah, y por favor utilice argumentos lógicos, razonados y convincentes, en lugar de esconderse detrás de que “es así porque sí”, o que se debe a “X” o a “Y”, o porque lo dice Fulano, Zutano o alguien más… o “porque Dios me lo dijo”.  (Y lamento darle a usted—o a quien crea igual que usted—una mala noticia: Usted NO ES Dios… ¡a mí usted me habla con pruebas, con evidencia… o NO me habla!  PUNTO.)
  3. Ahora que usted acaba de justificar su odio repudio prejuicio denuncia, ¿qué es lo que usted propone hacer con estas personas cuyas preferencias (sexuales o de otra índole) “no comparte”?  ¿Someterlas a la burla y el escarnio público?  ¿Someterlas públicamente al rechazo, al ostracismo y la marginación… y hasta a la violencia?  ¿Aislarlas de todo contacto con la sociedad, como si se tratara de leprosos, o de delincuentes altamente peligrosos que hubiera que confinar “en solitario”?  ¿O tal vez ”reeducarlas” para que adopten una conducta y un estilo de vida que sean socialmente “correctos” y “aceptables”?

Es más, quiero cerrar esta entrada enviando un mensaje para el “distinguidísimo” senador y para quienes piensen (¿dije “piensen”?) como él:

Si usted no tiene la valentía ni la honradez de responder a los reclamos anteriores… ¡entonces CÁLLESE LA BOCA y deje vivir en paz a estas personas, y búsquese la paz para SU propia vida!  (Ah, y si se siente que con esto le estoy “faltando el respeto”… ¡lo siento mucho, pero no venga a exigirme a mí un respeto que usted parece no tener por los demás—y creo que tampoco por usted mismo!) 

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

LDB

Episodio 100: De Regreso a la Calle

Saludos, mi gente.

Aquí estoy, muy contento de colocar el mensaje número 100 desde que inicié este blog en Blogger.com, algo que con toda honestidad, yo no pensé que sucedería… pero aquí estoy, gracias a Dios.

Al mismo tiempo, estoy tratando de no pensar en que mañana me reintegro a mis labores regulares, después de tres semanas y media de vacaciones que mucha falta me hacían. Pero no hay más remedio, excepto seguir cumpliendo con mi deber. Al menos no tengo de qué quejarme, porque pude hacer el viaje que quise hacer a la ciudad de Tampa, Florida… ¡antes que el huracán Katrina se asomara en el horizonte! Pero qué digo yo, en Florida están bastante “cura’os de ese espanto”, ¿no?

Enigüei, la semana que termina nos dejó las palabras de un conocido tele-evangelista estadounidense… ¿he mencionado nombre yooooooooooooo?… que “sin querer decir lo que la gente cree que él dijo” abogó por que el gobierno estadounidense asesine al presidente de Venezuela. La verdad es que a mí me choca grandemente que una persona que se dice ser “cristiano”, que dice ser “una nueva criatura en Jesucristo”, abogue abiertamente por privar a un mandatario de otro país del mismo derecho a la vida que todos los seres humanos tenemos (le guste o no), porque sus acciones (incluido su amiguismo con el mandatario de Cuba) sean una amenaza al american way of life. (Y que conste, el mandatario venezolano en cuestión tampoco es santo de mi devoción, pero eso no me da derecho a abogar por que él sea “neutralizado”, como lo pretende el predicador en cuestión. Digo, hay maneras de atender esas situaciones… ¡y hay maneras!)

Por supuesto, el concepto del american way of life que esboza ese predicador, no me parece que sea conducente a una plena realización de la sociedad occidental contemporánea, sobre todo con sus postulados de subyugación de la mujer al hombre (cuando la realidad es que hombres y mujeres son socios con iguales derechos y responsabilidades en esto que llamamos “la vida”) y sus maquinaciones sobre las motivaciones de los homosexuales, lesbianas y sus similares en la búsqueda de su reconocimiento social (or so they say). (¿Se imaginan algo así como una de esas antiguas películas episódicas de “Buck Rogers”, en las que el enemigo máximo en lugar del Emperador Ming sea un homosexual “salido del closet“? ¿Cómo será eso de batallar contra una “loca arrebatá'” y sus hordas y testaferros para salvar la santidad de la familia… o cualquier otro motivo para el que “la familia” sirva de escondite?)

(Y seguramente, las nuevas generaciones retratadas en las Mindset Lists del Beloit College—vea el mensaje anterior—se estarán preguntando, “‘Mano, ¿pero y quién c***jo es Buck Rogers?” Total, yo también me preguntaba lo mismo a finales de los 1960s…)

En fin, que cada pueblo tiene los líderes que se merece… ¡pero con alguien así yo no cruzaría el Río Jordán, ni aunque me ofrecieran un millón de dólares para eso! ¿Y él quiso ser alguna vez presidente de los Estados Unidos? ¡UUUUUUUUUYYYYYYYYYY!

Si alguien se cree ser algo cuando no es nada, a sí mismo se engaña.
(Gálatas, capítulo 6, verso 3)

Pero bueno, como dice la cantante Gisselle, “y después del vino… ¡a lo que vinimos!”

(¡NO! YO NO SÉ A QUÉ SE REFERÍA GISSELLE CON ESO, ¿OK? ADEMÁS, HACE ALGÚN TIEMPO QUE YO… ¡NO TOMO VINO! PERO POR SER MI MENSAJE NÚMERO 100, HARÉ UNA EXCEPCIÓN.)

¿QUÉ HAY DE NUEVO ESTA SEMANA? Un hombre se queda con LA DUDA tras un encuentro casual en la fila del supermercado… ¡y hace una sorprendente revelación! (Cualquier parecido con un avance que yo escribí en junio pasado… ¡no es mi problema!)… Una prueba sencilla para determinar cuándo debe recluirse a un paciente mental… Colocan a un anciano árabe americano en una égida judía… Tremendo artificio para vender cepillos dentales… Una mujer llega tarde a su casa y trata de evitar despertar a su esposo… MIENTRAS QUE… Otra mujer consulta con un siquiatra sobre el problema de su hija.

Ya lo saben, aquí es donde está todo esto.

Bueno, y con esto los dejo por hoy, que ya para mañana, el cuerpo lo que me pide es calle, calle, calle… ¡eso es lo mío! Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

¡Por los próximos 100!

LDB