(Otros) Animalitos (Aun Mas) Peligrosos

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

¡Sí!  Aquí estoy de vuelta, disfrutando de un muy necesario par de semanas de vacaciones por las Navidades—o séase, the holidays, para sonar políticamente correcto—, gracias a la generosidad de la administración saliente de mi lugar de trabajo.  Tiempo que me imagino que mis jefes aprovecharán para tratar de darle caza a la pantera (o lo que se alega que es una pantera) que anda suelta por el Barrio Caimito de Río Piedras, antes que culmine el mandato de la actual administración de gobierno.  Y la verdad es que estos animales (y que conste que me refiero a aquéllos como la presunta pantera, no a quienes salieron a perseguirla, ¿OK?), queramos o no, es de preocupar que anden sueltos por ahí, alimentándose de animales domésticos, causando pavor en la ciudadanía… y convirtiéndose en la comidilla de mis querid@s compañer@s en la blogósfera.

(De hecho, muchos de los blogs puertorriqueños que enumero en el lateral de mi blog le han sacado bastante punta al tema.  Lamentablemente, yo no estoy precisamente en la mejor posición para comentar este asunto, por las razones que ya ustedes conocen.  Pero como yo digo a veces, ¿quién dijo que la vida era justa?)

Lo más malo del asunto es que, como se ha conjeturado públicamente, esto puede haber sido el resultado de que alguna persona hubiera importado ese animal a Puerto Rico de manera ilícita.  Probablemente, el responsable haya sido alguien vinculado con el bajo mundo, una de esas personas que con la ganancia económica que sacan del dolor ajeno (y ustedes saben exactamente a qué me refiero), pueden ostentar su poder—y quién sabe si hasta su dominio sobre las esferas del poder—mediante el lucimiento y la ostentación.  Vestimentas caras, automóviles de lujo (que comoquiera no serán de mucha utilidad en nuestras autopistas, ataponadas de un tiempo a esta parte), viviendas de urbanización “con acceso controlado” cuyo precio de venta comienza en “los bajos” US$500,000 (y que ciertamente ni yo me podría costear como están las cosas ahora, y mucho menos en la presente etapa de mi vida), animales exóticos arrancados de las junglas remotas de la América del Sur o del Oriente Lejano… ¡y paren ustedes de contar!

(Y aparte, aunque recién acabo de implicar que me estoy absteniendo de entrar en el tema por tratarse de una acción de la entidad gubernamental para la que yo trabajo, creo pertinente añadir el siguiente elemento a la discusión: Existe reglamentación que establece cuáles son las especies exóticas que se pueden importar a Puerto Rico, siempre y cuando las mismas no sean liberadas al medio ambiente, y que además prohíbe expresamente la importación de las especies exóticas que no sean aquéllas a las que me acabo de referir.  Para más información, échenle una mirada al Reglamento Para Regir la Conservación y el Manejo de la Vida Silvestre, las Especies Exóticas y la Caza en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Reglamento 6765 del 10 de febrero de 2004, especialmente el Artículo 7 y el Apéndice 4 de dicho reglamento.  ¡Y ciertamente no verán allí que la pantera esté en la lista de especies permitidas! ¡Ni de chiste!)

Pero bueno, dejemos que las cosas sigan su rumbo.  Mientras tanto, quiero traer a la atención de ustedes una situación que se relaciona con un tipo de animal más peligroso que cualquier pantera, puma, chupacabras, “comecogollo”, vampiro, o algún otro animal de ésos.  Se trata de lo que a mí me da por llamar…

(Redoble de tambores, por favor…)

El Homo ignorantus histericus.

OK, yo sé que se supone (dije “se supone“) que el ser humano (Homo sapiens) es el nivel más alto del desarrollo de la vida en la tierra, supuestamente superior a todos los demás animales de la tierra (y el énfasis es con todo propósito), e incluso a los primates, de los cuales nos dice la teoría evolutiva que somos descendientes, gústele a quien le guste.  Pero a veces surge uno que otro ejemplo de entes derivados de ese nivel superior que parecen echar por tierra todos los logros de la humanidad, y encima de eso, quieren que el resto del género humano baile al mismo son que ellos.

Pues bien, el ejemplo al que me estoy refiriendo se pudo observar en todo su esplendor hace un par de semanas en los EE.UU., cuando uno o varios grupos (¿no sería mejor llamarles “manadas”?) de estos “animalitos” trataron de varias maneras de impugnar el triunfo electoral de Barack Obama como su nuevo presidente.  Para ello, estos rudimentos de ser humano acudieron a los tribunales estadounidenses para esgrimir el argumento de que Mr. Obama no es un ciudadano estadounidense natural, por haber nacido en algún otro lugar fuera de sus límites from sea to shining sea.  Veamos lo que dice este artículo de la revista Salon sobre lo que argumentan los presuntos implicados en esta “conspiración”:

The gist of the conspiracy theory is that Obama doesn’t meet the Constitution’s requirement that a president be a “natural born citizen.”  Somehow Obama is concealing the fact that he was either born in Kenya (or maybe Indonesia) or that he renounced his U.S. citizenship as a child.  One of (the) alarmists . . . said Obama is an undocumented immigrant.  Most of this “evidence” is easily debunked, though it can get confusing as it gets more feverish.

At any rate, the theory goes, Obama’s not fit to take office, and (the main alarmists), along with a few followers and . . . anti-tax activist Bob Schultz, aim to stop him.  Schultz feels so strongly about the threat Obama poses to the republic that he spent tens of thousands of dollars on full-page newspaper ads last week, and plans to hold a citizens’ conference after Inauguration Day if the courts don’t intervene — just the first step, apparently, in a process that Schultz says is devoted to resisting a government that has turned lawless.

(De hecho, si quieren reírse un poco—aunque sea para “reírse por no llorar”, como diría la que fuese mi secretaria en la oficina en la que yo trabajé al comienzo de mis labores en el DRNA—, en este otro artículo encontrarán el play-by-play de lo sucedido en la conferencia de prensa de estas “personas”.  Cualquier parecido con el cuento del pollito que se puso a proclamar que el cielo se estaba cayendo . . . ¡es pura pocavergüenza!  Y PUNTO.)

Yo no sé cómo lo vean ustedes, pero luce como que aún existen heridas abiertas en algunos sectores de la población estadounidense, que no han querido sanar.  Digo, ver a personas (creo que soy demasiado benévolo al llamarlos “personas”) que por lo demás parecen tener dedos de frente, exponer argumentos que desafían toda razón, y pretender que el público acepte dichos argumentos como si fuesen la verdad—como los “dignos” promotores que parecen ser de la máxima expresada en su momento por el propagandista alemán Paul Joseph Goebbels (1897–1945):

Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad.

(Cita tomada de Proverbia.net)

Y encima de ello, estos subhumanos se ponen en el plan de regañar a los medios de prensa (“los medios masivos liberales, como siempre”) por no darles crédito a sus exageraciones.  Y aunque yo insisto en que algunos periodistas y sus medios no son precisamente aspirantes a la santidad, por lo menos en este caso, los hubo quienes le vieron la costura al refajo y no se dejaron engañar por estas personas.  (¡Menos mal que a ninguno de estos periodistas se le ocurrió el gesto “amistoso” del periodista iraquí que le “regaló” sus zapatos al presidente George W. Bush durante su reciente visita relámpago a Irak el domingo antepasado!)

Para colmo, no parece haber indicios de que seres como éstos estén en vías de extinguirse.  Otro artículo que encontré hace unos días sobre el mismo tema indica que aunque el Tribunal Supremo estadounidense rechazó—sin dar más explicación ni estar obligado a ello—la demanda civil de un abogado del estado de New Jersey que impugnaba la ciudadanía estadounidense del mandatario entrante, ello no parece haber detenido a quienes insisten en esta controversia, ya que aún hay otros casos judiciales pendientes al respecto.  El autor de ese artículo opina que el que dichos casos se caigan en los tribunales no es más importante que la atención que se les dedique a estos subhumanos, la publicidad que ellos se puedan agenciar para su causa, y la maldad que puedan ocasionarle a la “tarjeta” objeto de sus ataques (y repito, ésa es la opinión del autor del artículo).  El autor del artículo distingue entre el escrutinio continuo que tendrán las actuaciones de Mr. Obama como el máximo funcionario público estadounidense durante el periodo 2009–2013 (algo que es parte de la vida diaria de todo funcionario público), y el ataque personalista basado en absurdos sin fin (creo que Luigi Pirandello no podría estar más que satisfecho), dirigido a hacer daño a la persona que está en vías de asumir las riendas de “la nación más poderosa del mundo”, sólo por ser “diferente” (¿por no ser un white anglo-saxon protestant?).

¿Cuántos ejemplos similares no vemos a diario aquí en Puerto Rico, de quienes se obstinan en vivir de las mentiras—ajenas o propias, o ajenas y propias—que llevan en su interior?  ¿De quienes se empeñan en atacar a quienes no se ven igual que ellos, no piensan igual que ellos, no ostentan los mismos ideales que ellos, no son iguales que ellos?  ¿De quienes se han alimentado mil veces con la misma mentira, para aceptarla como una verdad absoluta, y también para imponerla a los demás como si con ello estuvieran “salvando” a la humanidad de su propia destrucción?

Queramos o no, ésa es una clase de animal más peligroso que cualquiera otro que pueda estar suelto por ahí.  Lo importante es estar alerta al peligro siempre, y saberlo enfrentar.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho, pórtense bien, y a disfrutar las fiestas de fin de año en familia.  ¡Feliz Navidad a todos!

(¡Ah!  Y no se hagan l@s tont@s… ¡yo sé que me echaron de menos este último par de semanas! 😉 )

LDB

Algunas Cosas Que Me Llaman la Atencion

¡Hola, mi gente!  ¿Cómo están?

Pues sí, aquí estoy, luego de sobrevivir al pavo del Día de Acción de Gracias y sus secuelas, el alboroto creado por las recién concluidas “fiestas de pueblo” (que no son ni un remedo de lo que en su tiempo fueron las Fiestas Patronales en honor a la Inmaculada Concepción de María), el enredo que se formó anteayer (30 de noviembre) en la llegada del Trigésimo Segundo Medio Maratón Internacional Modesto Carrión (cuando en los últimos kilómetros del evento se formó una confusión tal que varios corredores tomaron la ruta que no era y unos corredores llegaron a la meta por una ruta y los otros corredores por otra… y aquéllos a quienes les incumbe nunca se dignan en resolver el problema que representa la falta de un control adecuado del tránsito vehicular en la ruta de la carrera… pero eso debería ser un tema para otro día)…

Eeeeeeeeeenigüei, vamo’ a’l mambo.

Lo importante es que me la pasé descansando en estos días, preparándome mentalmente para el próximo fin de semana, cuando celebro el haber llegado a lo que quiero creer que es el punto medio de mi vida (es que quiero ser optimista sobre eso; ya hablaremos sobre eso en la próxima entrada).  Una de las cosas que hice en estos días fue aprovechar una herramienta que hasta el momento me ha resultado muy valiosa.  Se trata de Bloglines.com, un portal de Internet mediante el cual ustedes se pueden poner al día con los temas que más les interesan, ya sean noticias, política estadounidense e internacional, asuntos del hogar, estilos de vida, etc.  (Por cierto, yo conocía a Bloglines.com desde octubre de 2005, pero no vine a acordarme de ese portal sino hasta que lo vi reseñado la semana pasada en uno de los newsletters de Kim Komando.)  Y una de las cosas buenas que tiene ese portal es que permite al usuario marcar aquellos artículos de su interés y publicarlos a manera de un blog (que puede hacerse público o privado, según se desee).  Como es de suponer, se me pegó esa fiebre y ahora puedo anunciarles que tengo mi blog en Bloglines.com (además del que ustedes están leyendo), al que bauticé como Lo Que Me Llama la Atención.

Notarán que en ese blog hay unos cuantos artículos interesantes que me llamaron la atención (y de ahí, el título), como la reflexión que hace el gobernador del estado de South Carolina, Mark Sanford, sobre las causas de la derrota del Partido Republicano en las elecciones presidenciales estadounidenses del 4 de noviembre de 2008 (¡hace ya casi un mes!).  Según el gobernador Sanford, la derrota de los Republicanos no se debió a que el electorado hubiera rechazado—como lo pretenderían los Demócratas y otros ideólogos de la izquierda estadounidense—los principios de impuestos más bajos, un gobierno de menor escala (y que “interfiera” menos en la vida de los ciudadanos, especialmente en la libre empresa) y una mayor libertad individual, esbozados por los ideólogos conservadores.  Más bien lo que hizo el electorado estadounidense, añade Sanford, fue rechazar a quienes hacían campaña abrazados a esos tres principios (y otros principios afines con éstos), pero fueron consecuentes en fallar de manera estrepitosa en el uso de esos mismos principios para gobernar.  En otras palabras, según el gobernador Sanford, los estadounidenses no rechazaron el conservadurismo en las urnas electorales; más bien rechazaron a quienes fingieron ser conservadores (el énfasis es mío).

Ahora bien, ¿qué propone el gobernador Sanford para que su partido recupere el norte que parece haberse perdido?  Primero, él señala que su partido debe ser consecuente en el mensaje que se le lleva al electorado, como si fuese la marca de un producto comercial; así, de la misma manera en que el fabricante de un producto X se esfuerza por fabricar un producto X mejor para aumentar sus ventas (o recuperarse si las ventas están bajando), el partido en el que él milita debe esforzarse por “producir un mejor producto” si quiere recuperar su posición “en el mercado”.  Segundo, si debe haber tal cosa como lealtad dentro de un partido político, la misma debe ser hacia las ideas y los principios básicos (como los que mencioné en el párrafo anterior) y no hacia las personas (¿personalidades?) individuales.  Y tercero, se deben buscar las soluciones a los problemas apremiantes del país, no en una sede central de gobierno (como Washington, DC, en el caso de este artículo), sino en los niveles inferiores (los estados individuales, donde se está más cerca del problema).

La cosa es que cuando terminé de leer ese artículo, pensé que por lo menos, los primeros dos planteamientos del gobernador Sanford deberían tener su aplicabilidad a la situación política de Puerto Rico.  Digo, afrontemos esto.  Los partidos políticos puertorriqueños necesitan ser consecuentes en el mensaje que le llevan al electorado, necesitan ser consecuentes en el cumplimento con las cosas que prometen, o de lo contrario pierden toda su credibilidad.  Y al igual que lo que menciona Sanford, se debe acabar con la lealtad (yo espero que eso no esté llegando al nivel de un culto) a la persona o la personalidad, como si se tratara del “salvador de la patria”—o sea, ¿el “Mesías”? (y para que lo entiendan bien quienes tienen que entenderlo, esa palabra merece usarse con mucho RESPETO)—, y en su lugar se debe regresar a la esencia de todo movimiento político, o sea, a las ideas que el mismo esboza (a lo mejor se evitan las divisiones que dicen demasiado—y nada de ello, positivo—de nuestros partidos políticos de hoy en día).

Digo, a lo mejor me equivoco, pero ésa es sólo mi opinión…

Pero bueno, basta ya de hablar de ese tema, porque hay otra cosa que me llamó la atención (y con la que quiero cerrar esta entrada de hoy).  Pero dejemos que sea mi amigo, el Sargento Viernes, quien se las narre con su es-ti-lo ú-ni-co:

Lunes, 31 de noviembre… Hacía una calor en Los Angeles… Trabajábamos durante el día en la División de Delincuentes Juveniles… Mi compañero es el Sargento Mengano de Tal… Nuestro jefe es el Capitán Zutano de Cual… Soy el Sargento José Viernes… Eran las tres de la tarde cuando mataron a Lola… Perdón… Eran las tres de la tarde cuando nos dirigimos a la Escuela Intermedia Francisca (Paca) Garmendía Domingo… a la Oficina del Director… Allí nos informaron de que un estudiante había atacado a sus compañeros de estudio tirándoles… esteeeeeeeeee… retortijones… El atacante fue descrito como cruel y despiadado… Nuestra tarea: detenerlo.

Pues sí, aunque ustedes no lo crean, la policía en una localidad del estado de Florida intervino a comienzos del mes pasado con un estudiante de escuela intermedia por estarse tirando… esteeeeeeeeee… más bien, por estar soltando sus gases intestinales en pleno salón de clase; igualmente se le imputó apagarle las computadoras a otros estudiantes que las estaban utilizando.  Ulteriormente, el chamaquito fue arrestado por los agentes locales del orden público—luego de confesar su “fechoría”—y puesto bajo la custodia de su madre… aunque habría que ver si eso no sería lo más adecuado, no sea que en su casa se la pasen… esteeeeeeeeee… haciendo alardes de su capacidad para contaminar el aire.  Digo, ¡quién sabe!  Pero por si acaso, vean esta entrada de The Huffington Post (el artículo fue publicado originalmente por The Associated Press a comienzos de noviembre pasado).

Es más, yo creo que si lo que hizo ese manganzón se tipificara como delito… ¡las cárceles de los Estados Unidos (¿qué tal las de Puerto Rico, ah?) no darían abasto con tanto “delincuente” que debe haber por ahí!

Es más, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta la próxima.

P.S. Antes de terminar, quiero expresar desde aquí mi pena y mi solidaridad con los centenares de víctimas (entre muertos y heridos) de los ataques terroristas del fin de semana pasado en Mumbai (antigua Bombay), India.  Que nos sirva esto como una nueva lección en el ejercicio de sobrevivir en un mundo que de la noche a la mañana se ha vuelto siniestro y peligroso, y un recordatorio de que quienes cometen actos tan salvajes como éstos, tarde o temprano responderán por los mismos.

LDB

Chiquillos en Pijamas? Me Salve Yo Ahora…

Alaska Governor Sarah Palin on June 2, 2007.
Image via Wikipedia

¡Saludos, mi gente!

¡Ahora sí que estoy alarmado!  Justo cuando estaba por irme a dormir en la madrugada de hoy (domingo 16), pasé a ver lo más reciente en el blog de Ivonne Acosta (Sin Mordazas), y lo que encontré me sorprendió mucho.  Según lo reporta la distinguida colega, la ex-candidata a la vicepresidencia estadounidense por los republicanos, Sarah Louise Heath Palin (ustedes saben… la perra pitbull con lápiz labial—¡y así se queda!), concedió el lunes pasado una entrevista al medio noticioso Fox News (el que alega que presenta noticias “justas y equilibradas” [fair and balanced]… si eso es así, ¡yo soy candidato al Premio Nobel de Biología de 2009!),* en la que echó culpas sobre su derrota, entre otros… ¡a los blogueros!  (¡Adió’ cará’!)  Según la preclara, prístina y efervescente gobernadora de Alaska, uno de los factores que le impidieron salir electa en la papeleta republicana del 4 de noviembre de 2008 fue que los blogueros, a los que describió como “chiquillos en pijamas sentados en el sótano de la casa de sus papás”, se pusieron a escribir cosas malas e inexactas sobre ella…

¡Ay, qué dolor… dolor… dolorrrrrrrrrr!  ¡Ténganle pena a la pobre Sarita!

* (By the way, no existe tal cosa como un Premio Nobel en Biología, para que lo sepan.  Lo más cercano a eso son los Premios Crafoord, de la misma Academia Sueca, y sobre los cuales les dejo esta reseña en Wikipedia.)

La verdad es que en mi libro eso se llama “sangrar por la herida”.  Y más cuando eso viene de una persona sobre la cual se han dicho muchas cosas, cosas que ella no ha podido (¿no ha querido?) refutar, aun cuando ella pueda tener argumentos válidos que sustenten su posición.  Irónicamente, la ideología de la señora Palin aboga mucho por que los seres humanos asumamos la responsabilidad personal por nuestros actos, si queremos salir del hoyo en el que nos metemos (una de las pocas ideas que comparto con esa ideología, pero sólo hasta cierto punto).  Y lo primero que se nota es que esta señora, no está únicamente viviendo en el estado de Alaska… ¡más parece que está viviendo en un estado de negación (que en inglés se escribiría como Denial… aunque ella quiera leerlo como Denali)!

De mi parte, yo no creo que la generalización que hace la señora Palin sobre (¿en contra de?) los blogueros sea justa, aunque tampoco debería preocuparme.  Después de todo, yo hace raaaaaaaaaato que dejé de ser un chiquillo—y puedo decir con orgullo que dentro de tres semanas cumpliré mi medio siglo de vida, ¿OK?—.  Y sí, vivo en la casa de mi padre, pero tengo mis razones para ello (digo, a estas alturas de mi vida, ¿tendré el chance de mudarme a San Juan con lo cara que está la vivienda, y sin la expectativa de formar mi propia familia?).  Pero ello no significa que yo tenga que estar respondiendo por cosas que yo no tengo por qué aclarar.  De nuevo, cada quién responderá por lo que hizo o no hizo o dejó de hacer.  Y esta señora no es la excepción.

Tal vez la señora Palin debería quitarse las gríngolas de integrista (tengo entendido que “integrista” es sinónimo de “fundamentalista”; por favor, me corrigen si me equivoco) y darse cuenta de lo malo que esa generalización.  Es más…

Todas las generalizaciones son malas (especialmente, ésta que acabo de escribir).

(¡Ejem!  Lo único que voy a admitir es que la gran mayoría de las casi 300 entradas que llevo escribiendo desde 2003 en mi blog las he escrito en mis pijamas… pero creo que eso es mucho más de lo que ustedes quieren saber sobre mí, ¿OK?  Digo, tengo que cuidar mi modestia… 😉 )

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

Extreme Makeover… Edición LDB

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

No es que yo haya recibido la “oportuna” visita de los diseñadores y reconstructores que cada semana van donde alguna familia estadounidense que está pasando las de Caín porque la casita en la que vive se le está cayendo en pedazos y quieren tener una casa nueva… etc., etc.

Más bien, habrán notado que decidí abrir una nueva dirección para mi blog, que espero que sea más fácil de recordar que “ludan1958pr1”,* o sea, el embeleco que tenía hasta la mañana de hoy (6 de octubre de 2008 ).  Pero llegar hasta donde me ven en este momento no hubiese sido posible sin que yo pasara un poco de trabajo: transfiriendo las entradas, fotos y comentarios que ya estaban en el blog anterior; recreando mi lista de enlaces a sitios web que considero de interés, o sea, mi blogroll (y de paso, añadiendo algunos enlaces oportunos para el momento político que estamos viviendo en estos días); recreando las categorías para cada uno de esos enlaces; modificando los datos de mi blog en Sitemeter.com (que lleva el conteo de las visitas), FeedBurner.com (que maneja las suscripciones a mi blog) y Technorati.com (para quienes quieran añadir mi blog a su lista de blogs favoritos); y enmendar las páginas de mi sitio web personal (LuisDBeltránPR.com) para que el enlace a mi blog apunte hacia la nueva dirección.

Es más, yo creo que hice todo el trabajo en menos tiempo que el que le tomaría a los susodichos diseñadores y reconstructores hacer los “milagros” que hacen cada semana en la TV…  Y lo mejor de todo es que no tuvieron que enviarme de vacaciones… porque comoquiera aún estoy de vacaciones, ¿OK?

Enigüei, espero que todo el trabajo que pasé haya valido la pena y que puedan seguir visitando mi blog, ahora que la dirección es un poco más fácil de seguir.  Así que en esa línea…

¡Vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

* Por si acaso, la razón para la dirección anterior de mi blog (ludan1958pr1) es que mi intención era tener dos blogs aquí en WordPress.com: el que están leyendo aquí en español, más una versión del mismo en inglés (ludan1958pr2).  Lamentablemente, por razones que no vienen al caso mencionar, tuve que descontinuar la versión en inglés de mi blog después de apenas cuatro entradas.  Sin embargo, yo no descarto la idea de hacer una que otra entrada en inglés en el blog que están leyendo ahora, pero eso sería sólo cuando fuese necesario.  De todos modos, stay tuned!

LDB

Una Forma de Expresion Personal

El hecho es que los blogs se han convertido en la útlima trinchera de la expresión personal, en la que cualquier individuo puede manifestar lo que desee sin tener que sujetarse a los criterios de los medios de comunicación tradicionales.  En ellos se comparten, con la infinita amplitud que ofrece el ciberespacio, sueños, desdichas, opiniones o cualquier cosa que se le antoje al bloguero o bloguera.  No hay reglas.
Sara del Valle Hernández, “La última trinchera”, Revista Domingo (El Nuevo Día), 4/27/2008

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Este pasado fin de semana, la Revista Domingo del Periódico El Nuevo Día publicó un artículo dedicado a la presencia puertorriqueña en la blogosfera, del cual me he tomado la libertad de citar arriba uno de los párrafos iniciales… ¡con la debida atribución, por supuesto!  El artículo destaca cómo los blogs se han convertido en un medio de expresión tan personal, que hasta requiere a muchos de sus autores y autoras un gran sacrificio: el de estar actualizandolos continuamente… ¡al punto de que ello puede causar stress—y en algunos casos, hasta la muerte!  (Digo, yo me imagino que eso será en el caso de aquellos blogs en los que se comenta el acontecer diario, que requieren un esfuerzo considerable para mantenerse a la par con el ritmo vertiginoso de los acontecimientos.  ¡Pero no es para tanto!)

La cosa es que aunque la rutina que yo sigo para escribir mi blog tal vez no es la misma que la de otros blogueros o blogueras, al leer el artículo puedo identificarme con el sentir de estas personas.  Como dicen algunos de los blogueros boricuas entrevistados para el artículo, escribir un blog todos los días representa mucho trabajo, y conlleva sacar tiempo del ajetreo diario para pensar en algo sobre qué escribir y entonces escribirlo.  Peor aún: a diferencia de algunos blogueros y algunas blogueras en otros países (que parece que le e$tán $acando el jugo a lo$ blog$ con lo$ anuncio$ in$ertado$ en lo$ mi$mo$), los blogueros y blogueras de Puerto Rico no perciben… o más bien, NO PERCIBIMOS alguna ganancia económica discernible por escribir nuestros blogs.  O sea, que lo estamos haciendo “por amor al arte”…  😦

La verdad es que no debería decirlo, pero tan sólo al leer lo anterior me tranquiliza saber que ése no es mi caso, en tanto lo normal sea que yo escriba mi blog los domingos por la noche… a menos que llegue el domingo por la noche y yo no tenga el más mínimo deseo de escribir sobre nada… pero también está el lunes… o el martes… o… ¡ustedes entienden!   ¡Y además, les aseguro que NUNCA faltarán temas sobre los cuales escribir, aunque no me paguen por ello!  Pero ya esos son otros veinte pesos…

Lo importante es que en la blogosfera puertorriqueña hay de todo, como lo reseña el artículo de la Revista Domingo.  Desde la discusión seria y razonada de los asuntos que afectan al país y al mundo (y puedo dar fe de lo que he visto hasta la fecha), hasta lo que algún iluminado (que de momento no recuerdo quién fue) bautizó en su momento como “la guacahafita criolla”… ¡y no tengo que explicar mucho a qué me refiero ni por qué elegí esa frase en particular para describirlo!  Pero más importante aún: Hay autores y autoras diestros, gente bien preparada (o al menos, yo entiendo que ése es el caso con la mayoría de nuestros blogueros y blogueras)… en una palabra: gente comprometida y dispuesta a aprovechar lo que la tecnología de información le ofrece para expresarle su sentir al mundo.

Sirva entonces este mensaje como un humilde reconocimiento a la labor que hacen los blogueros y las blogueras de Puerto Rico, y sobre todo al empeño y la dedicación que ponen en esa labor.  Con ello, yo creo que pueden inspirar a otros (incluido quien les escribe) y otras a expresarse libremente sobre lo que les plazca.  Sirva esto también para invitar a quienes leen este blog allende los mares de Puerto Rico (y sé que ustedes están ahí… ¡apláudanse!), a que si no lo han hecho todavía, honren con su visita a cualquiera de los blogs de discusión y análisis que se enumeran en el artículo que me sirve como referencia, y que con mucho gusto me permito enumerar a continuación (y en la columna lateral de mi blog):

De mi parte, yo me comprometo a visitarlos lo más frecuentemente posible, ¿OK?

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

LDB