¡Que vengan los payasos!

clowns
Image by Craft*ology via Flickr

¡Saludos, amigas y amigos, mi gente!  Antes de comenzar, tengo una noticia de última hora:

“La modelo puertorriqueña Maripily se encuentra en franca recuperación de la cirugía que le realizara ayer el doctor Anire Okpaku, en el Mercy Hospital de Miami, para eliminar la marcada separación que lucía entre sus senos.

“‘i’m back! mi amores de twitter, estoy nuevamente aqui con ustedes. Gracias a Dios me encuentro bien, super contenta, quedaron de show!’, expresó esta mañana Maripily, a través de la red social Twitter.

“La también anfitriona de televisión compartió con Primera Hora unas imágenes de parte del proceso quirúrgico.”

(“Maripily asegura que los senos le ‘quedaron de show’”, Primera Hora, 27 de mayo de 2011)

OK, ya mencioné a Maripily, salí de eso.  Pasemos a otra cosa, shall we?

Parece mentira que con el pretexto de evaluar la prestación de servicios en las agencias del gobierno puertorriqueño se cometan barbaridades.  Pero así fue que trascendió en la prensa el viernes 27 de mayo de 2011.  Dos funcionarias gubernamentales… no, creo que sería más justo describirlas como parte de lo que ya conocemos como los “gatilleros” gubernamentales, han estado dejando correr su vena histriónica y se han ido a varias oficinas del Departamento de la Familia (antes llamado “de Servicios Sociales”) a montar un espectáculo bastante patético.  Es más, voy a dejar que la siguiente descripción hable por sí misma:

“Usualmente, visten de forma impecable y elegante para cumplir con sus labores como funcionarias de la Secretaría Auxiliar para Asuntos Gubernamentales y Federales en Fortaleza.

“ […]  En esta ocasión, el outfit de María Sánchez Bras y María Fullana Hernández cambia drásticamente para estelarizar a ‘Fulana’ y ‘Mengana’, dos mujeres desempleadas que acuden de forma incógnita… a alguna oficina local del Departamento de la Familia (DF) a solicitar los servicios del Programa de Asistencia Nutricional (PAN), el cual les ofrece ayuda económica a las personas o familias de bajos ingresos.

“Su arribo a las oficinas—como parte del show—conlleva que vayan vestidas de forma descuidada, sin maquillaje, un moñito mal hecho y, en ocasiones, con la tira del brassiere por fuera.

“Después de todo, según ellas mismas les han explicado a algunos empleados de Familia, ‘tenemos que vestir como los clientes’.

[…]

“Ahí no queda la cosa, pues el teatro—cuya deprimente función se ha escenificado en unas 36 oficinas del DF—incluye también incurrir en un comportamiento indisciplinado.

“‘Ellas llegan, cada una por su lado, y se sientan en la sala de espera.  Esperan un ratito y de momento una—en mi caso fue la licenciada Fullana Hernández—se para y empieza a decir de forma gritona: ­«Quiero que me atiendan ahora…  Quiero que me den una emergencia».  Entonces la recepcionista trata de explicarle que tiene que hacer turno y esperar por una cita y ahí se alborota el gallinero’, dijo otra fuente, esta vez de la región de Mayagüez, donde casualmente se realizan las visitas sorpresa esta semana….

“Tras Fullana Hernández hacer su aparición estelar, entra a escena Sánchez Bras a realizar un ‘numerito’ similar.

[…]

“… una vez finalizada la actuación, Sánchez Bras y Fullana Hernández continúan tratando con arrogancia a los supervisores de las oficinas, quienes en ocasiones se han quedado con la palabra en la boca.”

(“Bochornoso espectáculo de María Sánchez Bras y María Fullana Hernández”, Primera Hora, 27 de mayo de 2011)

A simple vista, lo anterior parece la descripción de uno de esos sainetes de calle con los que Allen Funt (1914–1999) ponía—y sus miles de “herederos putativos” en todo el mundo (que en Puerto Rico van desde Efraín López Neris hasta Tita Guerrero) siguen poniendo—en aprietos a la gente común, la gente de la calle, sólo para terminar indicándole al (a la) incaut@ de turno que mirara hacia donde se ocultaba la cámara mientras le decía, “smile, you’re on Candid Camera!” (o “¡sonríe, estás en ‘La Cámara Cómica’!”, o “¡mira que ‘T-V-O’!”).  Y si las dos funcionarias en cuestión creen que con ello están haciendo un “statement” en forma de chiste, nadie (excepto tal vez, el secretario de la gobernación—el mismo que abogó en su momento por “sacar a patadas” de la Universidad de Puerto Rico a los revoltosos de izquierda, ya fuesen profesores o estudiantes, que a él lo mismo le da) se está riendo a juzgar por reacciones como la que sigue… con perdón de “Minga y Petraca”:

“‘Con ese espectáculo quedaron como «Minga y Petraca»…  Si tienen tanto guille de ser actrices, que se vayan a Hollywood en lugar de estereotiparnos a nosotros, que ya bastante que nos marginan diciéndonos «buscones», «vagos» y «cafres»’, dijo furioso y en su estilo picoso el líder comunitario Roberto ‘Papo Christian’ Pérez.

“Y es que para el vecino del residencial Manuel A. Pérez, en San Juan, el fabuloso plan teatral no es la forma adecuada de fiscalizar el servicio que se ofrece en las agencias gubernamentales.

“‘Por qué mejor no le preguntan directamente a los clientes cómo nos sentimos con el trato, en lugar de estar con este espectáculo.  Ésas no son formas… ¿qué están queriendo decir?  Que los que cogen cupones, incluyendo el montón de profesionales que quedaron desempleados con la Ley 7, somos unos indisciplinados, vulgares y sin educación.  Porque, pa’ que les quede claro, la mayoría del pueblo no somos gente como «Minga y Petraca»’, dijo Papo Christian.”

( “¿María Sánchez Bras y María Fullana Hernández se creen ‘Minga y Petraca’?”, Primera Hora, 27 de mayo de 2011)

A mí, francamente, me deja un mal sabor el que haya esa clase de funcionario de gobierno en Puerto Rico.  La clase de funcionario que se cree superior al resto de los seres humanos, la clase de funcionario que ostenta su poder y sus influencias, para “restregárselos” en la cara a quienes no tienen acceso a ese mismo poder.  Y no hay que ir muy lejos: sólo hay que recordar la burla de que fueron objeto las comunidades cercanas a la antigua base naval Roosevelt Roads en Ceiba, a manos del funcionario ostentoso e insensible que quiso zafarse del asunto con su “Such is life!” (que no fue el único en burlarse, como lo vimos a la semana siguiente).  Y ésta es la clase de funcionario público que asume una conducta enajenada de la realidad, en la que se resalta en forma burlona lo desagradable de la persona, con tal de “marcar su territorio”.  Y si esta clase de funcionario cree estar actuando en el mejor interés de los ciudadanos, e incluso se va “hasta el ñu” para justificar una maroma como ésa (como lo hizo posteriormente una de las funcionarias en cuestión—que por cierto, fue la encargada de la implantación de la famosa, o infame, Ley Número 7 de 2009)… ¡qué tal si a continuación me hace un chiste de “Pepito”!

Miren, mi gente, de que ha habido—y hay—deficiencias en los servicios que las agencias de gobierno le dan a los ciudadanos, eso no es nada nuevo.  Y en el caso de una agencia como el Departamento de la Familia, que en nuestro caso es la agencia que todo gobierno—que se enorgullezca de serlo—posee para fomentar el bienestar social y atender las necesidades de los menesterosos entre nosotros: niños, adultos, ancianos, personas con incapacidad física, personas que necesitan del apoyo de su gente para ponerse de pie y seguir adelante en la vida… ésa ha sido una realidad dolorosa por muchos años.  Y los elementos que causan ese problema—y hasta lo agrandan—siempre han estado ahí: poco personal para atender la clientela (muchas veces enorme) que viene a solicitar un servicio (problema amplificado por los efectos de la Ley Número 7 de 2009—ya expirada, por cierto), poca competencia del personal asignado a dar ese servicio (aunque aclaro: no son todos, ¿OK?), supervisión deficiente de los empleados, condiciones de trabajo que no son ni para una bestia de carga… y no sigo enumerando porque eso no es lo que quiero hacer aquí.

¿Y qué se ha hecho o se hace para atender esos elementos, para anular, o si no aliviar, su impacto, especialmente su impacto sobre esa misma clientela?

[…]

(¡Por favor, no contesten tod@s a la vez!)

[…]

(“¡No se oye!  ¡No se oye!  ¡No se oye!”)

[…]

OK, me cansé de esperar por la respuesta.  Aunque todavía tengo fe de recibir la misma algún día.  Pero en lo que llega ese día, ¿qué será lo próximo?  ¿Otra incursión de “Fulana” y “Mengana” (que ahora que se sabe a lo que van, seguramente las potenciales “víctimas” estarán en alerta)?  ¿O qué tal si envían los payasos?  ¿Y el resto del circo—con todo y animales?

¡Y vamos a dejarlo ahí!  (Digo, a menos que ustedes quieran que yo vuelva a lo de las “nenas” copa DD de Maripily… ¡yo sabía que no!)  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

Espectaculo Bochornoso

Saludos, mi gente,

Al empezar a escribir esto me siento… digamos… no muy cómodo con darme cuenta que el tiempo me ha dado la razón. Recordarán que en mi mensaje de la semana pasada comencé así:

Yo siempre estoy diciendo que algo debe estar tan terriblemente mal para que quienes ponen una mano (preferiblemente la mano derecha) sobre la Biblia y juran ante Dios (o el Ser Supremo, según cada quien lo entienda) que protegerán y servirán al pueblo, sean los primeros en violar el mismo régimen de ley y orden con el que hicieron tan solemne compromiso…./i>

Por supuesto, no hay que tener un Doctorado en Física Nuclear para darse cuenta de que me estoy refiriendo al vergonzoso despliegue de cafrería que Puerto Rico y el resto del mundo vio el pasado martes (31 de mayo), cuando una sesión del Senado de Puerto Rico se convirtió en una discusión callejera fundamentada en la lucha de poder por la presidencia de dicho cuerpo legislativo. Fue como si los mismos que deben dar un ejemplo de madurez y de civismo dejaran dichas cualidades en el estacionamiento del Capitolio. Ciertamente fue bochornoso ver senadores y senadoras (lo siento, pero tengo que escribirlo en minúsculas) que se condujeron con insultos, ofensas, gritos, abucheos y rechiflas, falta de deferencia a los importantes cargos que ostentan, etc.

¿Y quién gana con ese bochornoso despliegue de cafrería? ¿El presidente del Senado, electo por sus propios compañeros (los mismos que aspiran a hacer el papel de Bruto en esa tragedia romana)? ¿Su retador, el ex-gobernador de Puerto Rico y ahora senador de distrito que ambiciona ese puesto? ¿Los seguidores de uno u otro bando? ¿La oposición (en minoría parlamentaria, pero de la cual procede el actual gobernador, debidamente electo, nos guste o no)? ¿La prensa, que vive del espectáculo diario que hacen los legisladores? ¿El resto del pueblo que observa atónito este lamentable espectáculo?

Repitan conmigo: ¡NADIE! ¡ABSOLUTAMENTE NADIE!

Y lo peor de todo es que este asomo de garata callejera se produce en momentos en que hace falta la misma madurez y civismo que no demuestran estos servidores públicos (que lo son, les guste o no) de los partidos políticos principales para cooperar con Puerto Rico para que salga a flote de su actual crisis económica y social. Crisis que (les guste o no) también se refleja en la salud emocional y social de nuestro pueblo. A menos que todos los bandos implicados desarrollen esa madurez y ese sentido de compromiso, el experimento de gobierno compartido entre dichos bandos no será viable.

Como lo dije la semana pasada, así lo reitero hoy:

Sea como sea, una cosa sí es segura: Algo anda terriblemente mal en Puerto Rico, y es algo que debe detenerse lo antes posible, antes que se salga de control.

Es en momentos como éste cuando de veras necesitamos de Dios (o el Ser Supremo, según cada quien lo entienda) y su santa ayuda, para empezar…

Mientras tanto…

ESTA SEMANA, CERRAMOS LA PÁGINA DE MAYO DE 2005 CON: Un individuo que se molesta lo mismo, con o sin aire acondicionado. Y EN “¡QUÉ HAY DE NUEVO!” ABRIMOS EL EXPEDIENTE DE JUNIO DE 2005 CON: Individuos de la ciudad tratan de agarrar de… ¡ejem!… de zoquete a un campesino… Un hombre que llega a su casa y encuentra a su esposa en una situación… ¡ejem!… difícil… Y… Otro lamentable incidente en la… ¡ejem!… “Guerra Global Contra el Terrorismo”. (¿Qué es esto? Hasta aquí me estoy carraspeando también… ¡ejem!)

OK, repitan conmigo: ¡Aquí es que es! ¡Aquí es que es!

OK, antes de irme, tengo dos cosas que mencionar:

1) Quiero aprovechar para reconocer el mensaje de Eugenio, quien me notificó ayer (4 de junio) de que este blog ha sido añadido al Directorio de Blogs puertorriqueños del wiki Wikeo.com. Estoy sumamente agradecido por este privilegio, y espero que cualquier lector o lectora que llegue a mi blog desde ese directorio me haga saber sus comentarios e impresiones. Una vez más, muchas gracias.

2) Junto con ese mensaje, recibí un comentario del lector Edwin Vázquez al enlace que coloqué el sábado 28 de mayo sobre la niña actriz japonesa Saaya Irie, a la cual se le atribuye un mensaje en la red para tratar de aliviar las tensiones políticas entre su país y la China. La niña en cuestión tiene la particularidad de que a sus 11 añitos, ya ella tiene apariencia de “mujer hecha y derecha”, como lo atestiguan las dos fotos colocadas en la página a la que apunta el enlace (en el sitio ‘web’ de la columna semanal This is TRUE, escrita por Randy Cassingham). Quiero aclarar que la colocación de dicho enlace fue con el propósito de presentar esa información como algo curioso, como una de esas cosas insólitas que suceden en nuestro mundo o que aparecen en la red de vez en cuando.* Ahora bien, es necesario destacar que ello no implica que yo esté necesariamente apoyando que una niña de esa edad, no importa cuán avanzado sea su desarrollo físico, no importa en que lugar del mundo ella esté, se exponga de la manera en la que ella lo está haciendo. De hecho, si se fijan en mi respuesta al comentario del señor Vázquez, notarán que coincido con el señor Cassingham en que esta maniobra, que bien podría ser obra de los padres de esta niña (por razones obvias), es algo mal concebido y (ante la situación que genera el mensaje que se le atribuye a ella, que es a lo que realmente viene esta discusión) puede ponerla en graves aprietos, al ella quedar como peón político. Aunque ella pueda superar este incidente y seguir adelante con su carrera, sólo el tiempo dirá cuán duraderas serán las consecuencias.

*Que conste: Siempre que yo encuentre en mis viajes por la Internet algo que sea insólito o curioso, “pónganle el sello” de que ustedes lo verán a través de mi blog ¿OK?

Bueno, y ahora sí que los dejo por hoy. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB