Todos somos… ¿quién?

English: San Juan Tramway down Ponce de León i...
English: San Juan Tramway down Ponce de León in Miramar, Santurce, Puerto Rico (Photo credit: Wikipedia)

Lo primero que escuché sobre el caso del joven publicista José Enrique Gómez Saladín fue como para darme algo de miedo.  Llevaba informado como “desaparecido” desde el jueves 29 de noviembre de 2012 (exactamente una semana después del Día de Acción de Gracias), y entre las primeras cosas que habían salido a relucir estaba el vía crucis que lo llevaría a retirar dinero de un cajero automático o máquina ATH, mientras un delincuente—su presunto secuestrador—se le mantenía detrás observándole para que no hiciera ningún truco que fuera a empeorar las cosas.  Dicen que en su rostro se notaba la desolación de no poder zafarse de eso, de saber que su tiempo en este mundo estaba contado, que en cualquier momento podría perder ese algo tan valioso que se aprecia de veras cuando se está en una situación difícil: la vida.

(Normalmente, esa clase de imagen me causa pesadillas, tan sólo de pensar en lo que debía estar pasando por la mente de la persona en ese momento aciago.  Tal vez será por eso que trato de evitar esa clase de imagen a toda costa.)

Y mientras sucedía eso, todo el mundo estaba en vilo, esperando por un milagro que lo devolviera a donde sus seres queridos, aun si fuera que se hubiese “perdido en el camino a su casa”.  Espera en la que mucha gente se solidarizó con el desaparecido, en la que mucha gente asumió otra identidad: #YoSoyJoseEnrique.  Espera y esperanza que en ese momento me parecieron un poco cuestionables, tal vez por tratarse de la profesión de este caballero: publicista.  Y les aclaro que digo esto porque yo me preguntaba entonces (aún sin conocer los detalles del caso) si la vida de un publicista tenía más valor que la del hijo o la hija de la empleada doméstica o de la conserje escolar o la de la empleada de un comedor escolar—también expuesta a ser objeto del desquicio de quien quiera privarl@ de su libertad por el dinero que le pueda sacar a un cajero automático—, como para desatar toda una ola de solidaridad que produjera el tan ansiado milagro.

Lo próximo fue saber que el ansiado milagro no se habría de dar nunca.  Saber que el joven había sido víctima de una trama en la que estaban involucrados individuos movidos por el vicio de la droga ilegal y por la prostitución.  Saber que después de retirar dinero de la máquina ATH su destino sería otro, un destino en el que sería agredido de muerte y dejado abandonado en lo que una vez fuera un campamento penal en Cayey, no muy lejos de donde empezó el drama final, en lo que se dice que es un foco de prostitución en Caguas.  Y ahí fue donde se empezó a caer la esperanza.  Donde la cruda realidad confesada por quienes habrían participado de su suplicio salió a la luz.  Donde una prostituta, una amiga de ésta y dos varones, todos ellos enviciados, atraparon su presa y le causaron su sufrimiento final, sólo por satisfacer su vicio sin más consideración.

Y ese golpe que nos dio la realidad fue muy duro y contundente.

Fue un golpe que nos llevó a despertar a una de esas realidades que nos empeñamos en no querer ver, por más que insiste en dejar ver su feo rostro: la de los focos de prostitución, como el lugar de Caguas al que me refería anteriormente (un sector de la calle José Padial), donde se practica la prostitución femenina y masculina.  (Que tal vez sea igual de peligroso que la zona entre las “paradas”* 15 y 18 en Santurce.)  Pero también destapó—sin proponérselo—una caja de Pandora, luego de que una conocida muñeca chismosa que ostenta a los cuatro vientos conducir el programa #1 de la televisión puertorriqueña… ¿he mencionado nombre yo?… editorializara y cuestionara la razón de que la víctima hubiera encontrado la muerte en las circunstancias en las que la encontró.  En el que a juicio de much@s de nosotr@s—y yo también me incluyo—fue el momento más inoportuno.  Un momento en el que—como diría una querida ex-compañera de trabajo que siguió hacia el ejercicio de la abogacía—la conocida muñeca chismosa juzgó y adjudicó, olvidando que hay heridas emocionales que todavía no habían sanado (o no han sanado para cuando escribo esto) y que siempre habrá un tiempo para saber el por qué, el cómo y el cuándo de lo que ocurrió.  Y eso, le guste o no, tiene consecuencias económicas para el medio en el cual se difunde su programa (WAPA-TV), ya que por más que el presidente de ese medio lo defienda,** en pocos días ha perdido pautas publicitarias importantes, de productos y servicios que parece que no quieren seguirse ensuciando las manos, invirtiendo en publicidad para un vehículo de odio y de desprecio.

(Aunque lo cierto es que de una persona que tal vez no resistiría el escrutinio que hice un tiempo atrás, al final de esta entrada, no podría esperarse algo positivo.  Máxime cuando es de l@s que por un lado echan bendiciones, pero por el otro buscan destruir a quien no se amolda a su mundo perfecto.  Un mundo en el que las cosas—gústele a quien le guste—no son “en blanco y negro”, o más bien, tienen demasiados tonos de gris.  Pero ya eso es otra cosa.)

Y aun si estuviéramos de acuerdo en que un hecho violento y trágico como éste no tenía razón de haber ocurrido, ese no era el momento para condenar a la víctima por infligirse su propio daño (¿no será acaso otra variación de “matar al mensajero por ser quien llevó la mala noticia”?).  Total, ya habrá tiempo para que las autoridades averigüen por qué la víctima fue a parar a este matadero, si hubo algún afán de parte de esta persona, de sentirse mejor que lo que estaba—a la vista del mundo, particularmente de sus amigos y compañeros que entendían conocerlo bien—, o si esta persona tenía alguna necesidad emocional no resuelta (y cuán apremiante era)… ya habrá tiempo para entender mejor lo que ocurrió.

Pero ya, como quien dice, lo hecho ya está hecho, particularmente el daño.  Y dondequiera que esté, el espíritu del joven publicista José Enrique Gómez Saladín estará observando con asombro el mundo terrenal que fue forzado a dejar, observando con asombro las trágicas consecuencias de lo que le sucedió.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y—por lo que más quieran en esta vida—pórtense bien.


* Para los que no conocen realmente la ciudad de San Juan, la designación “parada #” hace referencia a las paradas (creo que son alrededor de 40) que hacía un antiguo sistema de tren liviano o “trolley” que circulaba por San Juan—especialmente a lo largo del eje formado por las avenidas Manuel Fernández Juncos, Luis Muñoz Rivera y Juan Ponce de León, desde Santurce hasta Río Piedras Pueblo—a principios del Siglo 20.  Esa designación ha sobrevivido hasta nuestros días, y es usada principalmente por el sistema de transporte.

** Ésta no es la primera vez que el presidente de la televisora en cuestión, Sr. José Ramos, defiende el espacio televisivo en el que se hicieron las manifestaciones de la discordia.  Ya anteriormente tuvo que defenderlo cuando se levantó una protesta en torno al odio que la conocida muñeca chismosa destila en contra de las personas homosexuales, lesbianas, etc.  (O sea, los que otras personas con mentalidad similar llamarían “torcidos”.)  Ahora bien, me pregunto si esta defensa es por puro interés empresarial (y que conste, él tiene todo el derecho de defender a su empresa)… ¿o será que la conocida muñeca chismosa le tiene un precio a la cabeza del señor Ramos?  Es algo que debería dar de qué pensar.


LDB

Conoce a tu enemigo… conocete a ti mismo

Sun-tzu
Image via Wikipedia

“If you know the enemy and know yourself, you need not fear the result of a hundred battles.  If you know yourself but not the enemy, for every victory gained you will also suffer a defeat.  If you know neither the enemy nor yourself, you will succumb in every battle.”

(Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no deberás temer el resultado de cien batallas.  Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria lograda también sufrirás una derrota.  Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en todas las batallas.)

Sun Tzu (comandante militar chino, 544–496 antes de Cristo)
Citado y traducido de “El Arte de la Guerra” (según traducido al inglés y comentado por Lionel Giles, 1910)

¡Qué tal, mi gente!

OK, puede que parezca extraño que yo encuentre un poco de sabiduría en lo que se considera como un “manual para la guerra”, actividad del género humano con la que personalmente no simpatizo.  Sin embargo, creo que si miramos con atención la cita de arriba (y mi traducción entre paréntesis), veremos que se aplica a muchos eventos recientes (y a otros no tan recientes en los que no voy a entrar hoy—y a muchos de los eventos que aún no han ocurrido, y que ocurrirán muy a nuestro pesar).

(Aprovecho de una vez para dirigir la atención de ustedes al excelente análisis que Elco Lao hace de esta obra en su blog, aplicado al conflicto entre las organizaciones magisteriales principales de Puerto Rico.)

Por ejemplo, el paro huelgario en el sistema de la Universidad de Puerto Rico se ha estado llevando como si fuera una batalla, en la cual las fuerzas antagónicas desplegaron sus capacidades.  De una parte, un estudiantado vigoroso, lleno de vida, que aprovechó los recursos a su alcance, incluidos los adelantos tecnológicos que ya hubieran querido tener los huelguistas de 1981 o aun los de 1948 (obviamente, me refiero a Facebook, Twitter, YouTube y demás), para poder llevar su mensaje al resto de nosotros.  De la otra parte, una administración universitaria cuyo mensaje era predecible, desgastado, reflejo de una mentalidad de “guerra fría” (no muy diferente de la del bando político que la apoya—¡el que sea, siempre ha sido y será lo mismo!), que pretendió recurrir a la manipulación de la opinión pública, e incluso a la violencia, para afirmarse como “los que mandan”.

Mientras escribo esto, esta “batalla” estaba por concluir luego de que gracias a la intervención de un mediador (que se nos dice es un ex-juez de intachable reputación—la misma que parece que le falta a algunos de los participantes en el conflicto), se han podido lograr acuerdos que permitan completar el tiempo lectivo remanente.  Según yo lo veo, esto representa un triunfo para la parte estudiantil en huelga, ya que logró conseguir básicamente todos los puntos en conflicto, incluida la no enmienda a la exención de matrícula por méritos, que no se “privaticen” los recintos universitarios (algo que no creo que ocurra en los propios estados de los EE.UU., particularmente en las universidades llamadas “estatales”, contrario a la noción que algunos puedan tener) y que no se aumenten los costos de matrícula hasta tanto se analice la situación y se agoten todas las medidas que permitan hacer llegar los fondos necesarios a las arcas universitarias.  Del otro lado, la administración universitaria queda como un ejército abocado a sucumbir en cualquier batalla, al aparecer como un bando que cree conocer sus propias fuerzas y las de su enemigo, cuando en realidad no conoce ni una ni la otra.

Paso entonces a otro ejemplo.  En la entrada anterior hice referencia a la repartición de suertes que se ha estado tratando de hacer en Caguas, tras la muerte del alcalde, Hon. William Miranda Marín.  En particular hice referencia a lo siguiente:

“Total, si ha habido quien no ha esperado a que las cenizas del difunto se enfríen—porque, si entiendo bien, su última voluntad fue que lo cremaran—para empezar a hacer campaña para ocupar la silla que hoy queda huérfana, para luego asumir un martirologio que le queda demasiado grande, con cara de ‘yo no fui’.”

Lo menos que se esperaba cuando escribí eso fue la manera en la que sucederían las cosas.  Resulta que el “mártir” en este caso, el representante cameral José “Conny” Varela (PPD), quiso dar todo un espectáculo público y asumir una postura de que él no aspiraba a ocupar la silla alcaldicia recién dejada vacante, y que en su lugar apoyaba que uno de los hijos del difunto, William Miranda Torres, asumiera el puesto como lo han hecho otros alcaldes—en particular los de Orocovis y Bayamón (ambos, del PNP) y el de Carolina (PPD)—a fin de “continuar la dinastía”.  Sin embargo, a mí me parece que el legislador quiso apropiarse del concepto esbozado por Sun Tzu en la siguiente cita (nuevamente en “El Arte de la Guerra”):

“In war, practice dissimulation, and you will succeed….  Let your plans be dark and impenetrable as night, and when you move, fall like a thunderbolt….  He will conquer who has learnt the artifice of deviation.”

(En la guerra, practica el disimulo y tendrás éxito.…  Haz que tus planes sean oscuros e impenetrables como la noche, y cuando te muevas, cae como un rayo….  El que conquiste será aquél que ha aprendido el arte de la desviación.)

Huelga decir que aparentemente, su estrategia de “caer como un rayo” le surtió efecto, cuando ante una asamblea de delegados municipales de su partido, él se presentó sorpresivamente como candidato y prevaleció sobre el mencionado descendiente alcaldesco, en una movida que lo dejó ver como una persona poco confiable, que recurrió a la mentira y al engaño para poder conseguir su parcela de poder y administrar el legado—sin dudas, innegable—del alcalde fallecido.

Tal vez el problema aquí reside en que el representante Varela no se conoce a sí mismo, tan bien como él lo cree.  Y eso, sumado al exceso de confianza, lo debe haber llevado a subestimar a su “enemigo”—su propio partido (PPD), que aun con su innegable ambivalencia ideológica, no se puede descontar—, por lo que al final de cuentas, él podría acabar sucumbiendo aun creyendo que fue el vencedor.  Pero así son las cosas.

Y así podría estar citando ejemplo tras ejemplo de situaciones en las que el conocimiento propio y el de los retos, obstáculos y demás que archivamos convenientemente con el mote de “el enemigo”—o la falta de ese conocimiento—representa el triunfo supremo o las más aplastante derrota… pero creo que estoy estirando demasiado esta entrada.  Mientras tanto, ahora que “la fiebre” (o si lo quieren, la pasión) de la Copa Mundial de Balompié (fútbol, soccer, whatever!) está en todo su apogeo, acabo de recibir una invitación para una práctica amistosa (¡!).  Así que con el permiso de ustedes, me voy a “conocer al enemigo”…  8)

Con un equipo así... ¡que se cuiden el Messi. Ronaldinho, Kaká, David B., et al.!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

Del arbol caido…

Caguas seal
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¡Qué tal, mi gente!

No debe haber duda alguna.  El fin de semana pasado se convirtió en “el final de una era” (otro de esos clisés que me ponen grave, pero ahí va) en la política puertorriqueña con el deceso del alcalde de Caguas, William Miranda Marín, la mañana del viernes 4 de junio de 2010.  “Don Willie”, como muchos de sus conciudadanos lo llamaban, sucumbió en su batalla contra el cáncer del páncreas que se le había diagnosticado en septiembre pasado.

Localización de Caguas en el mapa de Puerto Rico.

Sin embargo, no quiso irse sin hacerse sentir, al dejar una serie de obras de beneficio para los cagüeños (que para beneficio de quienes me leen en América Latina y España, es el gentilicio de los nacidos en y residentes de Caguas, ciudad a unos 13 kilómetros al oeste de mi lugar de residencia), así como una expresión de que la actual fórmula para la relación política con los Estados Unidos de América del Norte ya rindió su vida útil y necesita evolucionar hacia un mayor desarrollo de los poderes soberanos de los que carece actualmente.

Y lo mejor de todo fue que él hiciera esa expresión apenas en febrero de este año (2010), durante la conmemoración del natalicio del fundador de la misma fórmula política que criticó, Luis Muñoz Marín (1898–1980).  Tal vez él pensó que no tenía nada que perder, ante la inminencia de su muerte, y decidió “bailar en la casa del trompo” y poner el dedo en la llaga, llamando la atención a los miembros de su partido político (el Partido Popular Democrático, PPD) para buscar la manera de evolucionar en su ideología y llevar a Puerto Rico hacia el futuro, en lugar de quedarse estancado en el pasado.

(Digo, yo que no comulgo personalmente con la ideología que él representaba en vida, es así como interpreto su sentir.  Si me equivoco, ya saben a dónde escribirme…)

Yo me imagino que en estos últimos meses, Miranda Marín habrá comprendido un poco mejor lo que es la muerte, eso de trascender el cuerpo físico para ascender a un plano espiritual más elevado, suponiendo que esta visión sobre la muerte esté en lo correcto (y espero que quienes no crean en esas cosas me disculpen, pero ése es mi sentir sobre el tema).  A lo mejor, él llegó a comprender una de las lecciones que da la vida cuando ésta amenaza con terminarse, la lección de la rendición.

“¿Cómo nos rendimos?  ¿Cómo dejamos de pelear?  Es como terminar una lucha de cuerda (‘tug-of-war’)—simplemente, dejamos ir.  Dejamos ir nuestra manera de hacer las cosas.  Aprendemos a confiar en Dios, en el universo, al empezar, por primera vez en nuestras vidas, a descansar.

“Al dejar ir, soltamos nuestros retratos mentales de cómo deberían resultar las cosas y aceptar lo que el universo nos trae.  Aceptamos que no sabemos en realidad cómo deben ser las cosas. Los moribundos aprenden esto mientras reflexionan sobre sus vidas….  Por eso tenemos que dejar ir el querer saber hacia dónde la vida nos llevará, debemos dejar de insistir en que siempre sabemos lo que es correcto y debemos dejar de tratar de controlar lo incontrolable.  Esas veces en las que creíamos que sabíamos absolutamente qué era lo mejor, estábamos peleando contra ilusiones.  Nunca hemos sabido, y nunca sabremos.

(Traducido y adaptado de: Life Lessons, por Elizabeth Kübler-Ross y David Kessler, New York: Scribner, 2000.  Y aquí el énfasis es mío, con toda intención, como siempre.)

Me pregunto si ésta es una lección que muchos de quienes quedan aquí en este valle de lágrimas aprenderán algún día, aunque como están las cosas, tal vez ni les importe eso.  Total, si ha habido quien no ha esperado a que las cenizas del difunto se enfríen—porque, si entiendo bien, su última voluntad fue que lo cremaran—para empezar a hacer campaña para ocupar la silla que hoy queda huérfana, para luego asumir un martirologio que le queda demasiado grande, con cara de “yo no fui”.  Y hasta se habla de postular a uno de los hijos del difunto para la poltrona municipal hoy vacía.

Francamente, yo no sé, pero me parece que eso es no dejar ir la ambición, el poder, el deseo de aparecer ante los demás—ante el resto del mundo—como el que siempre sabe lo que es correcto, como el que puede controlar lo incontrolable.  Ciertamente, eso es hacer leña de un árbol fuerte que recién acaba de caer.  Y tal vez, cuando a gente como ésa le llegue el momento de aprender esa lección—porque queramos o no, todos tendremos que recibir esa lección a su debido tiempo—, será algo tarde para dejar ir.  Pero así es la gente, y así son las cosas…

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Nos vemos en la próxima… si es que el Mundial de Balompié de Sudáfrica no me saca de tiempo, ¿OK?

LDB

La guerra que se libra frente a nosotros

Croatian police helicopter Bell 206 B Jetrange...
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¡Qué tal, mi gente!

Las noticias que llegan de la calle últimamente son para alarmarse y salir corriendo a buscar dónde refugiarse:

  1. Participantes de una matanza masiva (no sé, pero tengo entendido que la palabra “masacre” es un calco del inglés o algo así y por eso yo no la uso aquí) salen absueltos porque un juez no encontró que la evidencia presentada y el testimonio de los testigos fuese prueba suficiente de su culpabilidad—muy a pesar de la solidez de esa evidencia y del testimonio de dichos testigos.  Y encima de eso, ¡el mismo juez quiso mandar a prisión a los testigos!  (Menos mal que mientras escribo, se habla de que las autoridades federales están investigando a dicho juez por presuntas irregularidades, pero ya veremos qué sucede…)
  2. Un helicóptero de la Policía Municipal de San Juan es tiroteado desde un caserío, mientras ayudaba a la Policía de Puerto Rico en una intervención con otros delincuentes.  El piloto—un policía—resulta herido, pero gracias a su pericia logra aterrizar la nave siniestrada y sobrevive el ataque.  Lamentablemente, su copiloto—un civil, ex-reportero gráfico para la televisión local—no corre la misma suerte y muere a causa de las heridas recibidas.
  3. Una discusión iniciada en el estacionamiento de un local de diversión, donde hubo hasta tiros al aire, culmina kilómetros más adelante en un tiroteo de madrugada entre autos, en el que muere un presunto miembro de la organización criminal encabezada por un conocido narcotraficante, mientras que su pareja—una conocida modelo y bailarina desnudista—queda gravemente herida.

Cualquiera diría que la violencia se está apoderando de las calles de San Juan y—¿por qué no decirlo?—del resto de Puerto Rico, con una ferocidad cada vez más espantosa.  (Por supuesto, ya vimos algo de eso hace un par de meses.)  Ahora, los delincuentes se sienten como si fueran los dueños de Puerto Rico, si no tal vez del mundo.  Se sienten envalentonados, con un total desprecio por la vida y la tranquilidad de otros seres humanos.  Ahora muestran un completo desprecio por la autoridad, o sea, aquella autoridad que no se deja intimidar, aquella autoridad que no se deja corromper, que no pueden comprar tan fácilmente, que no pueden manipular para sus propósitos.  Es más, es algo que vengo diciendo… ¡desde cuándo!

“…  Pero el caso es que los delincuentes no se conforman con sólo ventilar su ira contra sus rivales de negocios, sino que las cosas están al nivel de llevarse por el medio a todo el mundo, tenga o no que ver con la rencilla que se esté ventilando en el momento.  Y es así como caen los inocentes: niños escolares, amas de casa, trabajadores humildes, hasta familias enteras (como el caso de un ex procurador que cayó abatido junto a dos hijas y una amiga de éstas, dentro de su carro hace tres o cuatro años, por tener la mala suerte de estar justo en el medio de un tiroteo entre pandillas rivales, o sea, en el lugar equivocado en el momento equivocado)…  ¡Total!  ¿Qué les importa a estos delincuentes que caiga también quien no tiene que caer?

“Y lo peor de todo es que muchas de estas cosas ocurren casi en la cara de las mismas autoridades que supuestamente están ahí para proteger al pueblo.  Como que a los delincuentes les ha dado con reírse abiertamente de la policía, y de quienes se la pasan enajenados en los vaivenes con los que justifican su existencia…”

( “‘Mambrú se fue a la guerra’, versión 2007”, 15 de enero de 2007 )

¿Será que estamos asistiendo al comienzo de una verdadera guerra, como las que los soldados estadounidenses libran en Irak y Afganistán—quieran o no, en nombre de una “guerra contra el terrorismo”?  Como le comentaba a algunos de mis compañeros de trabajo, si en el caso del helicóptero siniestrado, el ataque fue con rifles de asalto de alta potencia AK-47, ¿qué será lo próximo?  ¿Granadas disparadas desde el nivel del hombro?  ¿Algo mucho peor que eso?

Y quién sabe hasta dónde han penetrado los tentáculos de la delincuencia en las esferas del poder, donde se toman las decisiones que pueden llevar a un pueblo hacia la prosperidad o hacia el fracaso.  Es más, yo también lo vengo diciendo, ¡desde cuándo!

“Yo siempre estoy diciendo, como lo saben quienes tienen la cortesía de leer lo que escribo en este blog, que algo está terriblemente mal cuando quienes juran ante Dios (el Ser Supremo según cada quien lo entienda) y ante los seres humanos obedecer y respetar las leyes y las instituciones políticas de un país, y actuar en favor del bienestar del pueblo al que juran servir, son los primeros en actuar de manera contraria a lo que han jurado.  Y si estas personas exhiben lo que aparenta ser alguna afinidad con elementos destacados en el ámbito de quienes violan abiertamente esas mismas leyes en busca de su lucro particular, ciertamente el cuadro que se conforma es poco halagador.

[…]

“Y luego estos pseudolíderes quieren hacernos creer que son unas blancas ovejas, limpias e inmaculadas…  Pero en el proceso, han dejado ver pedazos de su verdadero rostro.  Y todo eso, gracias a (si no a pesar de) un elemento delictivo que de una forma u otra, los atrapó a todos ellos en sus redes…”

(“Dime con quién andas…”, 7 de agosto de 2006)

Yo creo que más claro que esto, no canta un gallo.  Y mientras las cosas sigan ocurriendo como hasta ahora, tendremos que tener mucho cuidado al salir a la calle, especialmente de la amenaza que no se ve, pero es igual de peligrosa que la que se ve, y sus consecuencias son lamentables.

OK, voy a cambiar de tema y de tono, porque no quiero dejar pasar por alto que estuve presente en el Segundo Encuentro Nacional de Blogueros de Puerto Rico (también conocido como el Puerto Rico BloggerCon), que se llevó a cabo el sábado 8 de mayo de 2010, en las facilidades del Columbia Centro Universitario (no, no es un typo) en la ciudad centro oriental de Caguas.  Durante la actividad pudimos conocer cosas interesantes, tales como el uso de los blogs como herramienta empresarial, las tecnologías de fuentes abiertas (open source) y cómo éstas se relacionan con los blogs, el papel de la mujer en la blogósfera, el uso de los blogs como herramienta de activismo social—panel de discusión en el que participaron el amigo Prometeo (Poder5) y el Prof. Mario Núñez Molina (Digizen)—, la usabilidad y optimización de los blogs y la publicación de blogs mediante plataformas móviles como el Blackberry y el iPhone (moblogging).  Finalmente, tuvimos la participación de Alexéi Tellerías (Catarsis Diaria), quien nos ofreció una amena charla sobre la blogósfera caribeña dominicana.

En fin, fue una actividad bastante bien organizada, de la cual los presentes disfrutamos mucho.  Es más, hasta los “reporteros estrellas” de El Ñame se dieron la vueltecita por allá, diz que para cumplir con su promesa/amenaza de cachetearse el almuerzo… Pero bueno, lo que me queda es felicitar encarecidamente a los organizadores de la actividad, especialmente al periodista José Hernández Falcón,  cuya reseña de la actividad aparece en su blog de Primera Hora, y esperar a ver qué nos traerá el año que viene.

Mientras tanto, desde aquí exhorto a todos los blogueros de Puerto Rico y del mundo entero, a que continuemos la conversación, que bien vale la pena.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Y sobre todo… ¡MUCHO CUIDADO ALLÁ AFUERA!

LDB

La Mayor de Todas las Peleas

Hola, mi gente, ¿cómo están hoy? Aquí estoy de nuevo, porque lo prometido es deuda…

La semana que acaba de pasar nos ha traído toda clase de noticias. Algunas de ellas tocan de cerca mis intereses profesionales, como cuando trascendió que se estaba iniciando la ampliación de unas instalaciones hoteleras cercanas al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz-Marín (asentado en el sector turístico Isla Verde de Carolina, al Este de San Juan para quienes me estén leyendo en otros países). El problema es que las nuevas instalaciones hoteleras propuestas parecen invadir terrenos cuyo carácter es de dominio público, es decir, que le pertenecen al Pueblo de Puerto Rico en general y a nadie en particular (y esa lindeza de nuestras leyes viene “desde los tiempos de España”, ¿OK?). Eso, por no hablar de que esas obras estarían situadas de forma tal que podrían verse afectadas (¡Dios no lo quiera!) por marejadas ciclónicas y hasta tsunamis como el que afectó el Sudeste asiático el 26 de diciembre de 2004. Además, y esto es una de las quejas principales de los ambientalistas, la construcción de dichas estructuras afectaría el balneario público adyacente, el cual recién acaba de ser designado bajo el programa de playas “Bandera Azul”. Añádese a todo eso aparentes vicios en el proceso por el cual se autorizó la construcción del proyecto (de hecho, no me pregunten si ese asunto pasó por el cedazo de mi oficina alguna vez, porque NUNCA fue así), y ahí tienen todos los ingredientes para una controversia que no tiene razón de ser, pero que debe atenderse EN SERIO.

Cerca del lugar que presenta toda esta controversia, el pasado lunes 28 de febrero ocurrió un accidente aéreo cuando una avioneta que llevaba varios pasajeros (mayormente estadounidenses) con rumbo de San Juan (SJU) a las Islas Vírgenes Británicas cayó sobre unos manglares al no poder alzar vuelo como debía. Y si no han tenido oportunidad de visitar las páginas ‘web’ de El Nuevo Día u otros periódicos de Puerto Rico, sepan que la investigación del accidente arrojó… ¡que el avión había sido cargado con combustible de jet (jet-fuel)!… ¡NO ES BROMA! Sucede que el piloto de la nave accidentada hizo que la cargaran con combustible de jet, porque le resultaba menos costoso que el combustible que se usa normalmente para aviones de menor tamaño y envergadura. (Eso sí, les agradeceré que no me pregunten cuál es la diferencia entre un tipo de combustible y otro… acuérdense que yo no soy piloto, sino biólogo de pesquerías y vida silvestre en funciones de planificador, ¿OK?) Ahora bien, lo peor de todo este asunto es que el piloto de la nave accidentada, quien junto con los pasajeros tuvo que ser atendido por los médicos, parece que (como hubiese dicho mi madre, QEPD) las vio malas y no buenas y decidió HUIR (porque ésa es la palabra que le cuadra) antes que verse en medio de una investigación sobre el accidente.

Pero cobardías aparte, la noticia que más ha llamado la atención por las circunstancias extrañas en las que se dio es la del atentado contra la vida del boxeador Joseph Serrano. Y ustedes se preguntarán, ¿y quién es Joseph Serrano? Pues bien, Joseph Serrano es un joven prospecto que apenas se está iniciando en el boxeo en Puerto Rico, luego de una excelente actuación en el olimpismo local. De hecho, su primera actuación fue el sábado 26 de febrero, durante la cartelera que vio el triunfo de Miguel Cotto sobre su rival. Pues bien, la alegría que Serrano pudo haber tenido tras salir airoso en su combate de esa fecha, quedó tronchada apenas 2 días después, cuando alguien le hizo varios disparos a la cabeza y al cuerpo, mientras salía de un gimnasio en la ciudad de Caguas (al Oeste de mi pueblo de Juncos). Durante los pasados días, Serrano ha estado en una condición grave y se llegó a temer que no sobreviviría. Sin embargo, tras una delicada cirugía, parece que va en camino de una recuperación lenta, pero segura. Mientras tanto, se investiga el porqué de esa agresión, la cual no guarda sentido al decir de quienes conocen personalmente a Serrano, quienes han dicho que es una persona sana a la que no se le conocen vicios… aunque hay quien alega (por satisfacer el contraya’o morbo) que en la agresión hay una raíz pasional (¿un lío de faldas?)… La verdad es que en este país ya no hay a quién creerle…

La verdad es que cosas como lo que le sucedió a Joseph Serrano nos llevan a pensar hacia dónde estamos dejando que nuestras sociedades (supuestamente) civilizadas estén dirigiéndose. Y créanme, no es hacia un buen rumbo.

(Por lo menos una cosa buena se puede sacar de esto, y es que sucesos trágicos como éstos le están quitando un poco del protagonismo a las payasadas diarias de nuestros políticos, especialmente aquéllos que después que buscan que haya un careo que permita desarrollar ideas para ayudar a que Puerto Rico salga de su marasmo político y social, se dan a la huida, como hizo el piloto de la avioneta accidentada… Go figure! ¡Quién los entiende!)

Mientras tanto, ESTA SEMANA:

COMENZAMOS EL MES DE MARZO CON: Un individuo se empeña en poner a prueba una motocicleta con “lo último en la avenida”… Qué sucedería si Hillary Clinton fuera electa Presidenta de los EE.UU…. Un piloto aterriza su avión F-16 junto a una gasolinera (¿será el mismo de la avioneta aquélla?)… Y… Una nueva definición de lo que es un cobarde.

AÑADIDO A LA PÁGINA DE FEBRERO: Muy a propósito de lo del piloto del F-16, dos mecánicos de aviación en el aeropuerto de Atlanta se agarran “una nota” con jet-fuel.

Y SI TODO LO ANTERIOR NO FUESE SUFICIENTE…

AÑADIDO A LA PÁGINA DE 2001: Cuáles son los secretos para el éxito en la vida (y por qué los mismos se ven como si fuera la curva de notas o calificaciones de colegio).

Y con eso los dejo. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB