Categorías
educación Estados Unidos figuras públicas gobierno noticias política Puerto Rico sociedad tragedia

Intermedio solidario: Mutis por el foro

Amigas y amigos, hubiera querido comenzar de otra manera la segunda mitad del 2010—además del cambio en el título de este blog (por si no se habían dado cuenta), pero ya otro tiempo será oportuno para eso.

Lamentablemente, esta mañana desperté para enterarme del fallecimiento del analista político puertorriqueño, Juan Manuel García Passalacqua, a quien dediqué una entrada anterior (cuyo título es la frase a la izquierda de los dos puntos en el título de la presente entrada).  Como lo mencioné entonces, “Juanma”, como se le conocía afectuosamente, era el esposo de la conocida historiadora y autora del blog, Sin Mordazas, Ivonne Acosta Lespier.  Tanto Juanma como Ivonne tuvieron que mudarse (imagino que temporalmente, porque como dije entonces, una voz como la de ella siempre hace falta en Puerto Rico, y más en los momentos terribles que estamos viviendo, pero—vuelvo y repito—ya otro tiempo será oportuno para eso) al estado de Ohio, de modo de pasar junto a su familia los días que a él le quedaran por vivir.

Sirvan ahora estas líneas para reiterar el apoyo, comprensión y solidaridad que le expresé en su momento a Ivonne, cuando apenas empezaba a enfrentar este amargo trance.  Ya se hizo la voluntad del Divino Creador (o la Fuerza Suprema de la Creación, según cada quien la concibe), y ahora él estará donde no hay sufrimiento, donde no hay dolor, donde hay paz.  La misma paz que esperamos que reine en los corazones de Ivonne y su familia, ahora que este proceso ha culminado.

¡Que así sea!  ¡Buen viaje, Juanma!  ¡Y a ti, Ivonne, mucha paz y mucho consuelo!  Aquí a tus órdenes, siempre.

LDB

Categorías
comunidad cultura espiritualidad figuras públicas gobierno libros noticias política Puerto Rico sociedad

Del arbol caido…

Caguas seal
Image via Wikipedia

¡Qué tal, mi gente!

No debe haber duda alguna.  El fin de semana pasado se convirtió en “el final de una era” (otro de esos clisés que me ponen grave, pero ahí va) en la política puertorriqueña con el deceso del alcalde de Caguas, William Miranda Marín, la mañana del viernes 4 de junio de 2010.  “Don Willie”, como muchos de sus conciudadanos lo llamaban, sucumbió en su batalla contra el cáncer del páncreas que se le había diagnosticado en septiembre pasado.

Localización de Caguas en el mapa de Puerto Rico.

Sin embargo, no quiso irse sin hacerse sentir, al dejar una serie de obras de beneficio para los cagüeños (que para beneficio de quienes me leen en América Latina y España, es el gentilicio de los nacidos en y residentes de Caguas, ciudad a unos 13 kilómetros al oeste de mi lugar de residencia), así como una expresión de que la actual fórmula para la relación política con los Estados Unidos de América del Norte ya rindió su vida útil y necesita evolucionar hacia un mayor desarrollo de los poderes soberanos de los que carece actualmente.

Y lo mejor de todo fue que él hiciera esa expresión apenas en febrero de este año (2010), durante la conmemoración del natalicio del fundador de la misma fórmula política que criticó, Luis Muñoz Marín (1898–1980).  Tal vez él pensó que no tenía nada que perder, ante la inminencia de su muerte, y decidió “bailar en la casa del trompo” y poner el dedo en la llaga, llamando la atención a los miembros de su partido político (el Partido Popular Democrático, PPD) para buscar la manera de evolucionar en su ideología y llevar a Puerto Rico hacia el futuro, en lugar de quedarse estancado en el pasado.

(Digo, yo que no comulgo personalmente con la ideología que él representaba en vida, es así como interpreto su sentir.  Si me equivoco, ya saben a dónde escribirme…)

Yo me imagino que en estos últimos meses, Miranda Marín habrá comprendido un poco mejor lo que es la muerte, eso de trascender el cuerpo físico para ascender a un plano espiritual más elevado, suponiendo que esta visión sobre la muerte esté en lo correcto (y espero que quienes no crean en esas cosas me disculpen, pero ése es mi sentir sobre el tema).  A lo mejor, él llegó a comprender una de las lecciones que da la vida cuando ésta amenaza con terminarse, la lección de la rendición.

“¿Cómo nos rendimos?  ¿Cómo dejamos de pelear?  Es como terminar una lucha de cuerda (‘tug-of-war’)—simplemente, dejamos ir.  Dejamos ir nuestra manera de hacer las cosas.  Aprendemos a confiar en Dios, en el universo, al empezar, por primera vez en nuestras vidas, a descansar.

“Al dejar ir, soltamos nuestros retratos mentales de cómo deberían resultar las cosas y aceptar lo que el universo nos trae.  Aceptamos que no sabemos en realidad cómo deben ser las cosas. Los moribundos aprenden esto mientras reflexionan sobre sus vidas….  Por eso tenemos que dejar ir el querer saber hacia dónde la vida nos llevará, debemos dejar de insistir en que siempre sabemos lo que es correcto y debemos dejar de tratar de controlar lo incontrolable.  Esas veces en las que creíamos que sabíamos absolutamente qué era lo mejor, estábamos peleando contra ilusiones.  Nunca hemos sabido, y nunca sabremos.

(Traducido y adaptado de: Life Lessons, por Elizabeth Kübler-Ross y David Kessler, New York: Scribner, 2000.  Y aquí el énfasis es mío, con toda intención, como siempre.)

Me pregunto si ésta es una lección que muchos de quienes quedan aquí en este valle de lágrimas aprenderán algún día, aunque como están las cosas, tal vez ni les importe eso.  Total, si ha habido quien no ha esperado a que las cenizas del difunto se enfríen—porque, si entiendo bien, su última voluntad fue que lo cremaran—para empezar a hacer campaña para ocupar la silla que hoy queda huérfana, para luego asumir un martirologio que le queda demasiado grande, con cara de “yo no fui”.  Y hasta se habla de postular a uno de los hijos del difunto para la poltrona municipal hoy vacía.

Francamente, yo no sé, pero me parece que eso es no dejar ir la ambición, el poder, el deseo de aparecer ante los demás—ante el resto del mundo—como el que siempre sabe lo que es correcto, como el que puede controlar lo incontrolable.  Ciertamente, eso es hacer leña de un árbol fuerte que recién acaba de caer.  Y tal vez, cuando a gente como ésa le llegue el momento de aprender esa lección—porque queramos o no, todos tendremos que recibir esa lección a su debido tiempo—, será algo tarde para dejar ir.  Pero así es la gente, y así son las cosas…

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Nos vemos en la próxima… si es que el Mundial de Balompié de Sudáfrica no me saca de tiempo, ¿OK?

LDB

Categorías
agravio artistas blogs cine cultura Estados Unidos eventos figuras públicas gobierno injusticia música modelos niños noticias Puerto Rico sociedad televisión tragedia viajes videos web sites

Haz lo que YO digo, NO lo que YO hago… Uh, shouldn’t it read, “Do as I say, NOT as I do”?

¡Saludos, mi gente!

Como creo haber dicho en alguna otra entrada, a veces lo que ocurre en otros lares es más interesante que lo que ocurre con nuestros líderes locales.  Y para mí, lo ocurrido esta semana en el estado de South Carolina fue hasta más interesante que el circo puertorriqueño de tres pistas que presentó su espectáculo en Washington, D.C.

(Obviamente y de manera no muy sutil, me refiero con lo último a la vista efectuada el 25 de junio de 2009 ante la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes estadounidense, sobre el Proyecto H.R. 2499, de la autoría del Resident Commissioner Pedro Pierluissi, para que se trate de iniciar el proceso para resolver dentro del presente cuatrienio—como lo insinuó en su momento el presidente Barack Obama—el centenario problema de la relación política entre Puerto Rico y los Estados Unidos.  Pero en lo que a mí se refiere, no amerita gastar unos y ceros en discutir esta vista, ya que todas las partes implicadas en el asfixiante debate diario sobre el tema fueron a hacer más de lo mismo—o sea, que cada quién fue a llevarle los mismos chismes de siempre al Congreso estadounidense, el mismo que, queramos o no, tiene la última palabra sobre este asunto.  Es más, hasta el presidente de la susodicha Comisión optó por no quedarse hasta el final de la vista, porque tenía “asuntos más importantes que atender”.  Y ése es el problema con el Congreso estadounidense: ¡siempre hay “asuntos más importantes que atender”!  Pero así es la vida…)

¿Y qué fue lo que desvió mi atención de las actuaciones de los mismos payasos de siempre?  Pues nada menos que la saga protagonizada por el gobernador del estado de South Carolina, Mark Sanford.  Saga que comenzó a trascender a comienzos de la semana pasada cuando los medios noticiosos dijeron que él había desaparecido sin dejar rastro, sin que nadie tuviera ni p…erra idea de dónde se le podía encontrar si hubiera ocurrido una situación de emergencia, que hasta sus propios alcahuetes, alzacolas y soplapotes ayudantes decían que él se había tomado unos días libres para caminar por el Appalachian Trail (el sendero de 3500 kilómetros de largo que recorre los estados de Georgia, North Carolina, Tennessee, Virginia, West Virginia, Maryland, Pennsylvania, New Jersey, New York, Connecticut, Massachusetts, Vermont, New Hampshire y Maine).*  Saga que llegó a su punto culminante cuando Mr. Sanford regresó el martes a los Estados Unidos (vía Miami Atlanta) para presentarse al día siguiente en una conferencia de prensa en la capital de su estado y admitir que él no estuvo caminando por el Appalachian Trail. . . sino que él se había ido de viaje… ¡nada menos que para la Argentina!¡y a verse con una mujer que no era su esposa (y ya saben lo que eso significa)!

(¿Así que Mr. Sanford, diz que desapareció para irse de hiking por el Appalachian Trail?  ¡Sí Pepe!  Y el redneck dijo, “¡unjú!”—o un facsímil razonable del “¡unjú!”)**

Digo, lo menos que se pudiera pensar cuando un funcionario del nivel del gobernador Sanford desaparece por varios días sin dejar rastro, es que a él le hubiese ocurrido algo grave, algo trágico, especialmente en este mundo post-9/11.  (Menos mal que a ninguno de los gobernadores en la historia reciente de Puerto Rico se le ha ocurrido semejante barbaridad… ¡pero uno nunca sabe!)  Y me pregunto si el gobernador Sanford pensó en eso cuando llevó a cabo su acción.  (Y cuando digo “pensó”, me refiero a pensar con la cabeza que todos los seres humanos—hombres y mujeres—llevamos sobre nuestros hombros, y no con… esteeeeeeeee… ¡ustedes me entienden!)

Pero para mí, hay algo más sorprendente aún: Se trata de una de las estrellas en ciernes del Partido Republicano estadounidense, que se ha estado haciendo sentir en el esfuerzo por sacar a su partido del enajenamiento—de mucho tiempo—que lo aqueja y volverlo a llevar al favor del pueblo estadounidense.  Como ejemplo de ello, hace unos meses incluí en mi blog de los artículos que me llaman la atención, un escrito del propio gobernador Sanford, en el que discutía las razones de la derrota electoral republicana de noviembre de 2008 y planteaba varias recomendaciones para la recuperación de su partido.  Estas recomendaciones incluían (énfasis añadido intencionalmente):

  1. Hablar en serio y de frente sobre los problemas que aquejan a la nación estadounidense,
  2. Lealtad a las ideas, y no a los individuos, y
  3. Elevar los estándares del partido, especialmente en lo que se relaciona con sus principios fundamentales: la expansión de la libertad individual, el fomento de la libre empresa, y limitar la intervención del gobierno federal en la vida cotidiana de los ciudadanos.

Interesantemente, Sanford atribuyó la derrota electoral de los republicanos a que los electores no rechazaron esos principios fundamentales, sino a quienes hacían campaña bajo esos tres temas, pero fallaron de manera consecuente en el uso de esos mismos principios para gobernar.  En otras palabras, según el gobernador Sanford, los estadounidenses no rechazaron el conservadurismo; más bien rechazaron a quienes fingieron ser conservadores.

El problema es que con sus acciones de los últimos días, el gobernador de South Carolina, Mark Sanford, acaba de quedar como uno de aquéllos a quienes tanto criticó, de esos que predican una conducta de moral y rectitud, una conducta regida por valores y principios sólidos, para entonces hacer a espaldas de sus conciudadanos todo lo contrario de lo que predican.  Otro “digno” ejemplo del “haz lo que yo digo, no lo que yo hago”.  Y eso acarreará sus consecuencias a la larga, si no de inmediato.

Y créanme, no es nada bueno ser un@ mism@ lo que tanto critica en los demás.  ABSOLUTAMENTE, NADA BUENO.  Es más, ahora hasta creo que Groucho Marx tenía razón cuando dijo…

Estos son mis principios.  Si no le gustan, aquí tengo otros.


Interrumpo momentáneamente el final de esta entrada, para dejar constancia de la pérdida de varias figuras del mundo artístico durante la semana que acaba de concluir:

  1. Ed McMahon, conocido animador de la televisión estadounidense, más recordado como la contrafigura “seria” del comediante Johnny Carson durante unos 30 años;
  2. Farrah Fawcett, a quien siempre recordaremos como ‘la “Jill Munroe” de Charlie’s Angels (la serie televisiva de mediados de los 1970s), así como por el famoso afiche con el bañador enterizo rojo, su ondulante cabellera rubia y su sonrisa que derretía hasta el metal más duro (OK, lo siento, lo último es una exageración);
  3. Michael Jackson, cantante y bailarín que marcó un hito en la historia de la música pop estadounidense y mundial (muy a pesar del misterio y la controversia que rodeó su vida a causa del blanqueamiento de su piel, las cirugías plásticas a través de las cuales alteró bastante sus facciones, y una afición infantil que pudo haberle costado demasiado caro); y
  4. (Añadido al último minuto, al anunciarse su muerte después que yo empecé a escribir esta entrada) Billy Mays, conocido promotor de diversas líneas de productos para el hogar, conocido por su publicidad A PURO GRITO y por su talento para venderle un refrigerador a un esquimal.

Cuatro personas que murieron de maneras tan diversas: McMahon, de una serie de complicaciones de salud que se complicaron aún más, ante la precaria situación económica en la que pasó sus últimos años; Farrah, de un cáncer de colon (y que conste que no voy a utilizar la palabra con la que se ha descrito ese cáncer en la prensa, a riesgo de que esta entrada de mi blog quede “filtrada”) que hizo metástasis hacia el hígado y los pulmones; Jackson, de un aparente paro cardiorrespiratorio que sufrió mientras se preparaba para una gira de conciertos que marcaría su “regreso” al mundo del entretenimiento, del que se había alejado a causa de las controversias que ya mencioné; y Mays, del que se dice que pudo haberse golpeado la cabeza ayer (sábado 27) durante el aterrizaje forzoso de un vuelo que lo traía de regreso a su hogar en Tampa, Florida.***

No creo que que yo vaya a entrar en más de lo que se ha estado diciendo sobre estas cuatro muertes.  Pero lo interesante es que las mismas—o por lo menos, las de Farrah Fawcett y Michael Jackson, ocurridas el mismo día (25 de junio de 2009), con apenas seis horas de diferencia—parecen haber abierto un proceso de penar como no se ve todos los días.  De hecho, mientras buscaba hoy la referencia al artículo del gobernador Sanford que cité arriba, tropecé con un artículo escrito por David Kessler (un colaborador y amigo de la Dra. Elisabeth Kübler-Ross, QEPD), en el cual se aplica el concepto de las cinco etapas del dolor al proceso que estamos viendo en estos días.  Kessler explica en su artículo que en el caso de Farrah, al mundo le fue fácil seguir este proceso, desde la negación que representó enterarse de que ella padecía de cáncer del colon, la ira de pensar que esa enfermedad le arrebatara al mundo uno de sus “ángeles” más queridos, la negociación en la que todos supondríamos que ella podría vencer el cáncer si hacía el mayor esfuerzo posible, la depresión al ver cómo su salud se deterioraba, y finalmente la aceptación de que ella ya no sufrirá más, y que (como siempre digo) ella está mejor que todos nosotros, dondequiera que ella esté.

Y un proceso más o menos parecido es lo que está ocurriendo en el caso de Michael Jackson, mientras escribo esto (aunque a mí me parece que lo están llevando al punto de la exageración, pero ya eso es otra historia).

Así que sigamos adelante, celebrando la vida, y celebrando a quienes hicieron su aporte para un mundo mejor.

(Y ahora regresamos a nuestra programación regular…)


¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.


* Si usted interesa más información sobre el Appalachian Trail, aquí dejo el enlace de la organización no gubernamental dedicada a cuidar de ese monumento natural estadounidense, The Appalachian Trail Conservancy.

** Les dejo aquí una décima del poeta, periodista y escritor puertorriqueño don Luis Llorens Torres (n. Juana Díaz, 1876; m. Santurce, 1944) que retrata a nuestro campesino, el jíbaro, como alguien que no se deja convencer fácilmente por los cantos de sirena, sobre todo en la ciudad—y que imagino que también aplica al redneck genérico que menciono arriba:

Llegó un jíbaro a San Juan,
y unos cuantos pitiyanquis
lo atajaron en el parque
queriéndolo conquistar.
Le hablaron del Tío Sam,
de Wilson, de Mr. Root,
de New York, de Sandy-Hook,
de la libertad, del voto,
del dólar, del hábeas corpus…
y el jíbaro dijo ¡unjú!”

*** RECTIFICACIÓN (29 DE JUNIO DE 2009): La autopsia efectuada por la oficina forense de la ciudad de Tampa, Florida, determinó que la muerte de Billy Mays fue ocasionada por una condición cardiaca y no por algún trauma producido por el cantazo que se dio en la cabeza durante el aterrizaje de su vuelo del sábado.


LDB

Categorías
blogs espiritualidad figuras públicas internacional libros noticias política Puerto Rico radio sociedad televisión

Intermedio Solidario

¡Saludos, mi gente!

Hoy quisiera hacer una breve intervención fuera de lo habitual, ya que acabo de enterarme de la difícil situación por la que está atravesando una de las que a mi juicio, constituyen figuras estelares en la blogosfera puertorriqueña.  Se trata de la historiadora Ivonne Acosta Lespier, cuyo blog, Sin Mordazas, he mencionado en entradas anteriores como ésta.  De hecho, también mencioné en una entrada anterior su obra reconocida (y ciertamente, uno de mis libros favoritos), La Mordaza, sobre las leyes de mordaza que se llegaron a imponer en Puerto Rico durante la década de 1950, como uno de varios intentos para frenar el avance de los movimientos en favor de la independencia de Puerto Rico.

En estos momentos, Ivonne está enfrentando la lamentable noticia del padecimiento de cáncer de su esposo, el conocido analista político, Juan Manuel García Passalacqua.  Considerado como el decano de los analistas políticos en Puerto Rico, con una extensa trayectoria, tanto en el gobierno como en la academia y en los medios de comunicación locales, García Passalacqua fue hospitalizado el lunes pasado (2 de febrero de 2009) en San Juan, luego de que se le detectara una masa en el colon que requirió que se le practicara una cirugía urgente.

Ante esa penosa situación, Ivonne ha publicado esta entrada en su blog, en la que anuncia que hará un alto (que yo espero que sea momentáneo, porque una voz como la de ella hace falta) en sus escritos mientras dure la crisis, y agradeciendo a todos los que le han hemos escrito en muestra de solidaridad, comprensión y apoyo.

Sirvan entonces estas líneas para expresar desde aquí mi apoyo, comprensión y solidaridad con Ivonne y con Juanma, y que la voluntad que haga el Divino Creador (o la Fuerza Suprema de la Creación, según cada quien la concibe) sea para bien, y que al final de este proceso, reine la paz en los corazones de esta familia puertorriqueña.

¡Que así sea!

LDB

Categorías
agravio espiritualidad salud tragedia

El Quinto Dia de las Madres

Saludos, mi gente.

Para empezar, ya estoy prácticamente recuperado de la gripe que me estuvo aquejando el pasado par de semanas. Créanme, que de ésta recibí una buena lección, sobre todo cuando creí que podía dominarla por mis propios medios y a la vez seguir con mi vida laboral habitual. Pero no hay mal que por bien no venga… Enigüei, permitanme por hoy alterar el orden de este mensaje.

ESTA SEMANA EN LA PÁGINA DE MAYO: Un hombre se va a su casa con un dolor de cabeza y… ¡ya verán lo que pasó!… Por su parte, otro hombre busca curarse de una fobia… Un programa de 12 pasos para los adictos a la Red… ¿Ha pensado usted alguna vez en su cuerpo como si fuera un carro?… Tareas domésticas: cómo las hacen las damas vs. las mujeres “de a verdad”… Fracasa en su primera emisión un programa televisivo dirigido a la gente de mayor edad… Y… Compañía de transporte público anuncia oferta para las novias “juyilonas”.

Y ya ustedes saben dónde encontrarán todo esto.

Hablando de otra cosa, éste es el quinto Día de las Madres que paso sin mi madre, luego de perderla a causa de un cáncer inoperable del hígado en septiembre de 2000. ¿Cómo me siento? Pues unas veces pienso que todo es una pesadilla de la que despertaré pronto, solamente para darme cuenta de que ya no es así, de que ya no está conmigo la mujer que me dio la vida, la que guió mis primeros pasos… Aún hoy se me hace doloroso pensar en su sufrimiento, en todo el tiempo que estuvo entre mi casa y el hospital donde murió… Y me da hasta miedo sólo de pensar que mi madre está en un plano en el que no siente nada, ni puede experimentar ninguna sensación como lo hacemos quienes nos hemos quedado aquí, en este valle de lágrimas.

Pero lo peor de todo para mí es la vergüenza que siento de que hasta el último momento, quienes debieron ser honestos conmigo tomaron muy a la letra el deseo de mi madre de que yo no me enterara, “para evitar que yo sufriera”… ¡Y NO ME DIJERON LA VERDAD! Así, como lo están leyendo. Y para colmo, en ese desconocimiento desinformé a otros(as) que me preguntaban por ella, algo que yo personalmente no me perdonaré mientras viva.

(Y si van a activar el enlace de “Comentarios” para este mensaje, ¡absténganse de hacerme pasar un mal rato, por favor! Bastante tengo ya…)

Si mi madre hubiera sabido que las cosas no siempre resultan como uno quiere, y que ahora que ella no está es cuando más estoy sufriendo su pérdida, contrario a lo que piensan quienes no me dijeron la verdad. Pero nada, yo personalmente estoy acostumbrado a que alguna gente se equivoque conmigo… Mejor yo dejo que esa gente se siga creyendo sus propias mentiras, que de eso es de lo que viven.

Yo sé que lo que les acabo de contar suena trágico y bastante fuerte, pero me gustaría que sirva como alerta para que las relaciones entre padres e hijos sean más honestas, francas, en amor y en verdad. Y por supuesto, a quienes ya no tenemos a nuestra madre con nosotros, que por lo menos honremos su recuerdo. Tal vez para mí ya no será fácil la vida sin ella, pero tengo que seguir hacia adelante.

Bueno, hasta aquí llegué yo por hoy. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB