Categorías
agravio fotos gobierno injusticia Puerto Rico sociedad tragedia violencia

La imagen de un mundo enfermo

Imagínense este cuadro, mi gente:

A un lado de la imagen está lo que parece ser una figura femenina, vista desde su costado izquierdo.  Ella está cubierta con una vestimenta corta de color rosado que apenas le llega a cubrir el pecho.  Está arrodillada, con su brazo derecho cruzando sobre su pecho.  No vemos su cabeza, colocada entre la caja de un transformador de electricidad de alto voltaje y un poste del tendido eléctrico.

Del otro lado están unos siete agentes de la Policía de Puerto Rico.  Por lo menos cuatro de ellos son mujeres.  Los siete parecen estar a la espera de que venga el fiscal de turno, o tal vez los peritos en escenarios de crímenes.  Mientras tanto, esos agentes podrían estar comparando notas sobre lo que ha sucedido al otro lado de la imagen, donde está la mujer arrodillada.

Porque resulta que la mujer al otro lado de la imagen, al lado opuesto al de los siete agentes policiales, está muerta.  Su cadáver sin cubrirse con una sábana, como lo dicta el más elemental sentido común (cada vez más, el menos común de los sentidos).  Su cabeza, como ya dije, no la vemos.  Sin embargo, no hay más que imaginar el gesto dibujado en su rostro, un gesto de dolor y angustia, ante la inminencia de lo que le sucedería… un gesto que presumo como reforzado por las marcas dejadas por las balas asesinas…

Arrodillada y escondida de su atacante.  Así, luchando hasta el final, murió ayer Élida Ríos Montañés.  Fue baleada y asesinada por su compañero consensual.

Su cuerpo quedó entre un poste del alumbrado y un generador de electricidad.  Era evidente que el horror y el terror la invadieron antes de caer muerta, en una imagen que estremece, que dramatiza en carne viva el espanto de la violencia doméstica.1

Así fue como la prensa puertorriqueña comenzó a dar cuenta del sangriento hecho de violencia doméstica ocurrido el martes 22 de abril de 2009 frente a una tienda de piezas para autos, en una concurrida avenida de la ciudad de Carolina (al Este de San Juan, para quienes leen esto desde el resto del mundo).  ¿La protagonista del cuadro que acabamos de describir (como si eso fuera fácil de hacer en un caso como éste)?  Una mujer de 30 años de edad, llamada Élida Ríos Montañés, quien se desempeñaba como guardia de seguridad en un hotel del sector turístico "El Condado" en San Juan.  ¿Quién fue su verdugo?  Su compañero consensual, de nombre José de León de Jesús, de 45 años de edad, quien trabajaba a la fecha como guardia de seguridad en un hotel del sector turístico Isla Verde en Carolina.

¿Y qué llevó a Élida a la culminación de su vida?  Aparentemente fue la intención de romper el ciclo de la violencia, de terminar con un patrón de abusos y maltratos de parte de su pareja, de decir ¡BASTA YA!

Intención que tal vez se debió concretar antes, tras varios intentos fallidos de presentar cargos en contra del agresor.  Intentos en los que presumo que las autoridades le habrían dado a ella la oportunidad de buscar un remedio, tal como una orden de protección, pero que ella habría rechazado.  ¿Por qué?  ¿Sería que ella creía amar tanto a su agresor?  ¿Creería ella que su pareja podría "rehabilitarse" por su propia cuenta?  Total, muchas personas creen que los problemas pueden resolverse por sí mismos si les deja sin atender… y no hace falta decir lo que sucede cuando es demasiado tarde para hacer algo.

(Ustedes conocen lo que yo siempre digo sobre las órdenes de protección, pero por respeto al tema que estoy tratando no lo voy a repetir aquí.)

Pero bueno, por lo menos el agresor hizo lo correcto y se entregó a las autoridades poco después de ocurridos los hechos, los cuales él confesó al Ministerio Público (y por los que fue preso, al no poder satisfacer la fianza que se le impuso).  Aunque no deja de inquietarme un poco que, como lo relata Primera Hora, él no tuviera conciencia del lío en el que se metió…

Hasta el mediodía de ayer De León aún creía que su víctima, Élida Ríos Montañés, de 30 años, estaba con vida.  Repetidamente le preguntaba sobre su condición de salud, a los investigadores.

“¿Está malita?”, preguntaba.

Nadie le había dicho que ayer mismo pasó de agresor a homicida.  No vio la desgarradora imagen de Élida sin vida, desamparada y de rodillas.2

Digo, una persona como ésta, a la que el Estado le concede, no el “derecho”, sino el privilegio de portar un arma de fuego en función de su trabajo como guardia de seguridad, y que mal utiliza ese privilegio para hacerle daño a otra persona, ¿será capaz de creer que solamente le hizo “un par de rasguños” a su víctima?

Más inquietante aún para mí fue que él manifestara su arrepentimiento por los hechos que le segaron la vida a su pareja, pero NO por haberla matado, sino por lo que pudiera ocurrirle a sus dos hijas pequeñas (producto de una relación marital anterior) si él iba preso.  ¿Qué es, que la vida de mis niñas es más valiosa que la de mi pareja?  Tal vez él estará pensando… "allá esa…, que se vaya pa’l infierno, ¡pero a mis hijas nadie les toque ni un pelo!"

¿QUÉ CLASE DE MENTALIDAD ES ÉSA?  Tal vez aquélla que alberga la noción de que la mujer vino para servirle al hombre, de que sólo sirve para traer los hijos al mundo, hacer las tareas del hogar (si es que no trabaja fuera del hogar, o si lo hace, le quedan energías suficientes para el trabajo del hogar), atenderle todas las necesidades que él pueda tener, mientras se sienta en la sala de estar a ver la televisión, quizás amargándose la vida por todas aquellas oportunidades que por su complacencia dejó pasar en su vida, tal vez creyendo que él es quien manda y que su palabra se tiene que cumplir sin cuestionamiento.  Tal vez aquella mentalidad para la cual todo lo que está bajo su techo, incluidos la esposa y los hijos, son "su propiedad", de la que sólo él puede disponer como le dé la gana…

Pero así son las cosas, mi gente.  Y así seguirán siendo si no se hace algo para atacar el problema de la violencia doméstica y de género, un problema social que hace rato está supurando.  Y una buena manera de hacer eso es empezar a crear conciencia, aun con imágenes como la imagen de primera plana que describí al principio de esta entrada.  (Y les aclaro que no voy a reproducir aquí esa imagen para evitar tener problemas con los derechos de autoría de Primera Hora sobre la misma.)  Como es de esperar, la foto ha generado bastante controversia,3 bien porque no debió haberse divulgado por respeto a la víctima o porque sí debió haberse divulgado independientemente de ello, bien porque es una escena demasiado impactante o porque es una escena que relata valientemente el estado en el que está nuestra sociedad, bien porque Primera Hora quiso aprovecharse de esa trágica escena para sensacionalizar y para "vender periódicos" o bien porque es un deber cívico de dicho medio de prensa.

Personalmente, yo creo que esta foto sí debió publicarse y aplaudo desde este blog la decisión de Primera Hora; que la foto en cuestión es un retrato valiente de una realidad que nos golpea la cara todos los días, desde las ciudades “prósperas” como San Juan hasta municipios como el de Adjuntas (colindante con la esquina Noroeste de Ponce), considerado como el municipio más pobre de Puerto Rico; y que más allá de si la intención de la familia Ferré Rangel (dueños de Primera Hora y El Nuevo Día) fuera o no la de aprovecharse de esta tragedia para "vender periódicos", se cumplió con el deber de informar lo sucedido y alertar al público sobre las consecuencias de la violencia doméstica, una realidad de la que muchos preferirían alejar el rostro.

Ciertamente tengo que destacar la labor digna y profesional de la fotoperiodista Teresa Canino, quien grabó para la posteridad la dramática escena, una escena que se le quedará grabada en su mente y en su sentir por mucho, mucho tiempo.

… Hay momentos llenos de optimismo y celebración pero hay otros, como el de ayer, que te carcomen por dentro.  Mi responsabilidad, igual que la de mi compañera reportera, era la de no dejar pasar la muerte de Elida por desapercibida.  Es fácil hablar de cifras, señalar víctimas y realizar marchas en contra de la violencia hacia la mujer.* Difícil es capturar una imagen, digerirla y golpearnos con la cruda realidad de la violencia de género en Puerto Rico.  Vemos la foto y ciertamente nos afecta.  Altera nuestra paz, provoca sentimientos de furia indescriptibles.

Son cinco mujeres en lo que va del año, pero ante mis ojos, Élida no es un número más, sino la muestra de que este país no puede seguir dándole la espalda al problema de la violencia doméstica que lo arropa.4

Espero que esta muerte no sea tratada como un número más, como una fría estadística en los informes de la Policía de Puerto Rico, sino que nos abra los ojos a una realidad que tarde o temprano debemos enfrentar, si queremos vivir en paz y armonía, con el mundo y con nosotros mismos.

¡Que así sea!


* Me imagino que ella se refiere a las marchas que se efectúan por las calles del Viejo San Juan, por parte de la Procuraduría de las Mujeres de Puerto Rico, cada vez que una mujer es víctima mortal de la violencia doméstica a manos de su pareja.

Fuentes (en el orden en el que se citan arriba):

  1. Asesinada sin piedad a balazos por su compañero, por Maribel Hernández Pérez (Primera Hora, 22 de abril de 2009)
  2. Preso por matar a su compañera, por Maribel Hernández Pérez (Primera Hora, 24 de abril de 2009)
  3. Más que una foto, por Leysa Caro González y Arys L. Rodríguez (Primera Hora, 24 de abril de 2009)
  4. Habla la fotoperiodista: Ante mis ojos ella no es un número más, por Teresa Canino (Primera Hora, 23 de abril de 2009)

LDB

Categorías
comunidad eventos noticias Puerto Rico sociedad violencia

Cuando Lo Malo Es Malo Hay Que Borrarlo

¡Hola, mi gente! Esto ES lo que está ocurriendo.

Hoy en realidad no tengo deseos de escribir mucho. Sin embargo, creo que amerita que escriba hoy una recapitulación sobre el tema de la semana pasada, relacionado con los murales que glorifican la imagen de los delincuentes (y lo que ello representa como el desahogo de un sector del pueblo, cuando los modelos de conducta aceptable no están a su alcance por las razones que sean). La cosa es que esta semana pasada se efectuó la colocación de pintura nueva en la misma pared del residencial público Torres de Sabana, en Carolina (al Este de San Juan, para los lectores latinoamericanos), donde estaba el mural al presunto narcotraficante conocido como “Coco el Pelotero” o “Coquito” (que como ya he dicho, ha sido vinculado de una manera u otra con varios legisladores estadoístas). Lógicamente, la acción no fue del agrado de muchos de los residentes del residencial, que alzaron la bandera de la “libertad de expresión” y taca-taca-taca-qué-culpa-tiene-la-estaca…

OK, como dijo una vez un ex-compañero de mi oficina, “no siempre se gana”… pero por lo menos ése debe ser un primer paso. Ahora bien, ¿qué tal si quienes tienen que dar el ejemplo de decencia, dignidad, integridad, etc., empiezan a cumplir con su parte del contrato social? Digo, para eso es que el pueblo los pone donde los pone, ¿no?

Pero bueno, cambiando de tema…

ESTA SEMANA (25 DE SEPTIEMBRE—1 DE OCTUBRE DE 2006): Un avión está a punto de estrellarse, y las modelos mejor cotizadas del mundo se tienen que preparar para lo peor… Se revuelve el gallinero… literalmente… cuando una gallina llama a la rebelión en la finca… Y… En el mostrador de lencería de una tienda, una clienta hace una petición… ¡muy particular!

Si quiere saber qué es lo que la clienta de lencería quiere, visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

¡Y vamos a dejarlo ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Categorías
comunidad figuras públicas gobierno injusticia modelos noticias política Puerto Rico sociedad tragedia violencia

Dime Con Quien Andas…

Saludos, mi gente.

Yo siempre estoy diciendo, como lo saben quienes tienen la cortesía de leer lo que escribo en este blog, que algo está terriblemente mal cuando quienes juran ante Dios (el Ser Supremo según cada quien lo entienda) y ante los seres humanos obedecer y respetar las leyes y las instituciones políticas de un país, y actuar en favor del bienestar del pueblo al que juran servir, son los primeros en actuar de manera contraria a lo que han jurado. Y si estas personas exhiben lo que aparenta ser alguna afinidad con elementos destacados en el ámbito de quienes violan abiertamente esas mismas leyes en busca de su lucro particular, ciertamente el cuadro que se conforma es poco halagador.

Tal ha sido el caso desde que se produjo la muerte por asesinato, hace una docena de días atrás, de un conocido empresario de música de reggaetón y presunto traficante de narcóticos (conocido en la calle como “Coquito” o “Coco el Pelotero”), cuya sede era la ciudad de Carolina (al Este de San Juan, para quienes leen esto en el exterior). Aparte de todos los delitos (en los que hubiese participado directa o indirectamente) que se le pudiesen atribuir (y de ninguno de los cuales se le pudiera haber convicto, ya que en varias ocasiones logró zafarse de responder por los mismos), su mayor mérito parece haber sido su aparente influencia sobre varios líderes políticos (específicamente legisladores novoprogresistas del distrito que incluye la ciudad antes mencionada). Desde el liderazgo de una comisión legislativa de seguridad pública (¡!), cuyo presidente ha sido vinculado fuertemente con el occiso en este asunto, hasta dos senadores que aparentemente habrían preguntado por su estado de salud en los días previos a su muerte, “como lo haría con cualquier constituyente (sic) de su distrito”… ¡Ay, por favor! Aquí ha habido de todo: vistas oculares a varias instalaciones penales de la Isla, en las que el occiso habría acompañado a la comisión (¿como asesor?); una licencia de portación de armas de fuego para el occiso, tramitada personalmente por el legislador al que me refiero a mitad de este párrafo; negaciones de muchos de los señalados de haber conocido al hoy occiso, para luego dar un reversazo cuando se les pone la evidencia en su propia cara; intentos de señalar a “los otros” como implicados, para desviar la atención de “los míos”… ¡para que luego resulte que quienes hacen los señalamientos también habrían coincidido con el occiso en alguna actividad!

Y luego estos pseudolíderes quieren hacernos creer que son unas blancas ovejas, limpias e inmaculadas… Pero en el proceso, han dejado ver pedazos de su verdadero rostro. Y todo eso, gracias a (si no a pesar de) un elemento delictivo que de una forma u otra, los atrapó a todos ellos en sus redes…

(… y que dicho sea de paso, por lo menos nos hizo olvidarnos por un momento de… Zuleyka por aquí… Zuleyka por allá… Zuleyka por delante… Zuleyka por detrás.)

Definitivamente, éste es el momento de que quienes se han dejado ver en compañía del ahora desaparecido narcotraficante den al pueblo explicaciones serias y convincentes. Sobre todo, es el momento de que los implicados mediten en las consecuencias desatrosas—para ellos como personas y como ocupantes de puestos electivos, y para quienes depositaron en ellos su confianza—que les podría acarrear esa juntilla. Después de todo, creo que tal vez a ninguno de ellos le agradaría verse (a sí mismos o a sus familias) en la misma situación que a diario pasan las víctimas de la ira de los narcotraficantes (y ustedes entienden a qué es a lo que me refiero)…

OK, ya me cansé de esa porquería. Vamos a lo que vinimos…

ESTA SEMANA (7—13 DE AGOSTO DE 2006): COMPLETANDO EL MES DE JULIO: Un médico recién graduado obra un milagro en un pueblito… ¡pero tal vez tendrá que arrepentirse después!… Y… La tierna (¡ja!) historia de un pescador, una serpiente y una rana. LO NUEVO EN EL MES DE AGOSTO: Antes de irse de viaje, una pareja se ve en apuros por culpa de su gata… Un nuevo estudio científico da al traste con lo que ustedes y yo conocemos sobre la iluminación… Y… Un hombre está en tremendo aprieto por causarle un grave problema a su suegra.

Humor, Según Luis Daniel Beltrán. Aquí todo el mundo es bienvenido… pero ¡cuida’o!

Y vamos a dejarlo ahí. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Categorías
agravio comunidad eventos Medio ambiente naturaleza política Puerto Rico sociedad

La Noche (del "Roadkill") de la Iguana

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Bueno, ya han pasado más de 2 semanas desde que se inauguró el llamado “corredor del Este” (numerado como la carretera PR-66). Para quienes no conocen el asunto del que estoy hablando, se trata de una carretera que se extiende entre los municipios de Carolina y Canóvanas en el Nordeste de Puerto Rico, y mediante la cual se pretende (y luego les diré por qué lo digo de esa manera) aliviar parte del problema de tránsito que acecha al principal acceso vial entre San Juan y el Este de Puerto Rico. A mi entender, es una manera de suavizar la congestión vehicular (o como lo conocemos “cariñosamente” en Puerto Rico, el “tapón” nuestro de cada día) de dicha carretera principal… ¡transfiriéndola ulteriormente a la nueva vía! Go figure!

OK, un poco de historia antigua: El proyecto de la carretera PR-66 es uno de tantos casos con los que me ha tocado lidiar en los casi 17 años que yo llevo en Recursos Naturales. Sin entrar en mucho detalle, cuando se presentó el caso ante mi atención encontramos serias deficiencias en el análisis de los impactos ambientales, sobre todo en lo que respecta a los humedales que existen en segmentos de la ruta de esa carretera. Y eso no fui yo—o Recursos Naturales, para los efectos—quien único lo había dicho: varias organizaciones ambientales, y hasta las comunidades que habrían de ser eliminadas a lo largo de la vía, también alzaron su voz contra el menta’o proyecto… al punto de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico detuvo la obra a fines de los 1990s, ¡con aproximadamente 40% de la obra completada! Obviamente, esto no le cayó nada bien a quienes impulsaban el proyecto, quienes no cesan de ver a su conveniencia el lado político-partidista del asunto… pero bueno, cada quien que lo vea como le convenga… En fin, que cuando se autorizó de nuevo el proyecto a comienzos de la presente década—¿la del cero?—, YA TODO EL DAÑO QUE HABÍA QUE HACER ESTABA HECHO, como lo pude comprobar con otros compañeros de Recursos Naturales durante un nuevo recorrido de la ruta… Pero así es la vida…

Pues bien, parece que la naturaleza (que se me antoja que siempre es más sabia que los que la tratan de manipular a su antojo) está empezando a cobrar algún tipo de venganza. Para ello, ha convocado a una gran población de iguanas importadas, de las que se conocen comúnmente como “gallinas de palo” (Iguana iguana), residentes de uno de los humedales a los que me refería hace un momento, para que las mismas crucen de un lado a otro de la PR-66 como si fuera una calle tranquila. De momento, eso me recuerda mi experiencia por la costa Sudoeste de Ecuador, cuando mi anfitriona y yo atravesábamos un bosque pluvial cercano a la costa. No hace ella más que decirme algo sobre un tipo de araña similar a las tarántulas (de tamaño bastante respetable, por cierto), las cuales cruzan la carretera como si nada… ¡cuando de momento veo por un espejo una de esas arañas cruzando la vía con el mismo desparpajo que una mangosta cruza un camino rural en Puerto Rico de un lado a otro! Menos mal que hicimos ese recorrido durante el día…

Ahora, además de todo lo que la ruta PR-66 ha dado para hablar, incluido el hecho de que por los pocos kilómetros de la vía actualmente en uso (apenas unos 13 kilómetros… ¡eso no da pa’ na’!) y el que hay que pagar US$1.50… ¡tanto por la ida como por la vuelta!… resulta que esta vía es una trampa mortal para las gallinas de palo (que se dicen oriundas de Panamá, donde me imagino que están “por un tubo y 7 llaves”, y que muchas personas han traído a Puerto Rico como mascotas… “mascota”, my a…!). Aunque no parece ser la única: no hace mucho, se ha estado reportando en el Aeropuerto Internacional Muñoz-Marín que estas iguanas entran a las pistas (¿cómo es eso? ¿sin un clearance de la Autoridad de los Puertos, la FAA o el DHS?), donde también se han convertido en “carne de camino” (¿será esto una traducción aceptable para roadkill?).

En fin, que ahora habrá que ver si (como lo planteaba la carta de una lectora en el periódico de hoy, 4/17/2006), de la misma manera en que en varias de nuestras autopistas hay rótulos que avisan de la “posibilidad de ganado en el rodaje” (y eso, que una vaca es evidentemente más grande que una gallina de palo… ¡el que no vea la vaca de frente tiene que estar muy mal de la cabeza!), habrá que ponerle a la PR-66 rótulos que adviertan de la “posibilidad de gallinas de palo en el rodaje”…

Escalofriante, ¿no?

Y ahora, lo que ustedes están esperando…

(Digo, ¿ustedes están esperando esto, o no?)

ESTA SEMANA (17—23 DE ABRIL DE 2006), VENIMOS “VIRA’OS”: Una mujer sobrevive a las quemaduras en su cara, mediante un injerto de piel de su esposo (¡pero esperen a ver DE CUÁL parte del cuerpo del esposo!)… ¿Cuáles son algunas de las fantasías sexuales favoritas de las mujeres? WOW!… Y ahora que tengo su atención… Una discusión por dinero entre un árabe y un judío termina de muy mala manera… ¿Se acuerdan de Lorena? Pues resulta que su hermanita quiere seguirle los pasos… La “verdadera” historia del coyote que murió la semana pasada en el Central Park de la ciudad de New York… Suenan la alarma dentro de un convento… La curiosidad natural de su edad le causa problemas a un niño y a su abuela… Un adolescente se escuda en la Biblia para que le permitan usar el carro familiar… Y… ¿Tiene usted alguna “manzana podrida” en su árbol genealógico? Pues sea “creativo” (como dice nuestro Gobernador) y aprenda a escribir una semblanza que haga que su pariente quede ante el mundo como todo un ángelito.

Así que ya lo sabe, evite convertirse en roadkill y visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán… ¡ahora mejor que nunca!

Bueno, ahora sí los dejo. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Categorías
gasolina gobierno naturaleza noticias Puerto Rico sociedad violencia

La Mayor de Todas las Peleas

Hola, mi gente, ¿cómo están hoy? Aquí estoy de nuevo, porque lo prometido es deuda…

La semana que acaba de pasar nos ha traído toda clase de noticias. Algunas de ellas tocan de cerca mis intereses profesionales, como cuando trascendió que se estaba iniciando la ampliación de unas instalaciones hoteleras cercanas al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz-Marín (asentado en el sector turístico Isla Verde de Carolina, al Este de San Juan para quienes me estén leyendo en otros países). El problema es que las nuevas instalaciones hoteleras propuestas parecen invadir terrenos cuyo carácter es de dominio público, es decir, que le pertenecen al Pueblo de Puerto Rico en general y a nadie en particular (y esa lindeza de nuestras leyes viene “desde los tiempos de España”, ¿OK?). Eso, por no hablar de que esas obras estarían situadas de forma tal que podrían verse afectadas (¡Dios no lo quiera!) por marejadas ciclónicas y hasta tsunamis como el que afectó el Sudeste asiático el 26 de diciembre de 2004. Además, y esto es una de las quejas principales de los ambientalistas, la construcción de dichas estructuras afectaría el balneario público adyacente, el cual recién acaba de ser designado bajo el programa de playas “Bandera Azul”. Añádese a todo eso aparentes vicios en el proceso por el cual se autorizó la construcción del proyecto (de hecho, no me pregunten si ese asunto pasó por el cedazo de mi oficina alguna vez, porque NUNCA fue así), y ahí tienen todos los ingredientes para una controversia que no tiene razón de ser, pero que debe atenderse EN SERIO.

Cerca del lugar que presenta toda esta controversia, el pasado lunes 28 de febrero ocurrió un accidente aéreo cuando una avioneta que llevaba varios pasajeros (mayormente estadounidenses) con rumbo de San Juan (SJU) a las Islas Vírgenes Británicas cayó sobre unos manglares al no poder alzar vuelo como debía. Y si no han tenido oportunidad de visitar las páginas ‘web’ de El Nuevo Día u otros periódicos de Puerto Rico, sepan que la investigación del accidente arrojó… ¡que el avión había sido cargado con combustible de jet (jet-fuel)!… ¡NO ES BROMA! Sucede que el piloto de la nave accidentada hizo que la cargaran con combustible de jet, porque le resultaba menos costoso que el combustible que se usa normalmente para aviones de menor tamaño y envergadura. (Eso sí, les agradeceré que no me pregunten cuál es la diferencia entre un tipo de combustible y otro… acuérdense que yo no soy piloto, sino biólogo de pesquerías y vida silvestre en funciones de planificador, ¿OK?) Ahora bien, lo peor de todo este asunto es que el piloto de la nave accidentada, quien junto con los pasajeros tuvo que ser atendido por los médicos, parece que (como hubiese dicho mi madre, QEPD) las vio malas y no buenas y decidió HUIR (porque ésa es la palabra que le cuadra) antes que verse en medio de una investigación sobre el accidente.

Pero cobardías aparte, la noticia que más ha llamado la atención por las circunstancias extrañas en las que se dio es la del atentado contra la vida del boxeador Joseph Serrano. Y ustedes se preguntarán, ¿y quién es Joseph Serrano? Pues bien, Joseph Serrano es un joven prospecto que apenas se está iniciando en el boxeo en Puerto Rico, luego de una excelente actuación en el olimpismo local. De hecho, su primera actuación fue el sábado 26 de febrero, durante la cartelera que vio el triunfo de Miguel Cotto sobre su rival. Pues bien, la alegría que Serrano pudo haber tenido tras salir airoso en su combate de esa fecha, quedó tronchada apenas 2 días después, cuando alguien le hizo varios disparos a la cabeza y al cuerpo, mientras salía de un gimnasio en la ciudad de Caguas (al Oeste de mi pueblo de Juncos). Durante los pasados días, Serrano ha estado en una condición grave y se llegó a temer que no sobreviviría. Sin embargo, tras una delicada cirugía, parece que va en camino de una recuperación lenta, pero segura. Mientras tanto, se investiga el porqué de esa agresión, la cual no guarda sentido al decir de quienes conocen personalmente a Serrano, quienes han dicho que es una persona sana a la que no se le conocen vicios… aunque hay quien alega (por satisfacer el contraya’o morbo) que en la agresión hay una raíz pasional (¿un lío de faldas?)… La verdad es que en este país ya no hay a quién creerle…

La verdad es que cosas como lo que le sucedió a Joseph Serrano nos llevan a pensar hacia dónde estamos dejando que nuestras sociedades (supuestamente) civilizadas estén dirigiéndose. Y créanme, no es hacia un buen rumbo.

(Por lo menos una cosa buena se puede sacar de esto, y es que sucesos trágicos como éstos le están quitando un poco del protagonismo a las payasadas diarias de nuestros políticos, especialmente aquéllos que después que buscan que haya un careo que permita desarrollar ideas para ayudar a que Puerto Rico salga de su marasmo político y social, se dan a la huida, como hizo el piloto de la avioneta accidentada… Go figure! ¡Quién los entiende!)

Mientras tanto, ESTA SEMANA:

COMENZAMOS EL MES DE MARZO CON: Un individuo se empeña en poner a prueba una motocicleta con “lo último en la avenida”… Qué sucedería si Hillary Clinton fuera electa Presidenta de los EE.UU…. Un piloto aterriza su avión F-16 junto a una gasolinera (¿será el mismo de la avioneta aquélla?)… Y… Una nueva definición de lo que es un cobarde.

AÑADIDO A LA PÁGINA DE FEBRERO: Muy a propósito de lo del piloto del F-16, dos mecánicos de aviación en el aeropuerto de Atlanta se agarran “una nota” con jet-fuel.

Y SI TODO LO ANTERIOR NO FUESE SUFICIENTE…

AÑADIDO A LA PÁGINA DE 2001: Cuáles son los secretos para el éxito en la vida (y por qué los mismos se ven como si fuera la curva de notas o calificaciones de colegio).

Y con eso los dejo. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB