Quien necesita de quien?

¡Qué es lo que hay, mi gente!

En el suplemento dominical, La Revista de El Nuevo Día, encontré algo que me dejó pensando bastante.  Se trata de una discusión sobre la relación entre el auge que la delincuencia en Puerto Rico ha estado cobrando de un tiempo a esta parte—acentuado por la matanza de 7 personas, más un feto que estaba en su octavo mes de gestación en el vientre de su madre (la cual resultó herida en el incidente, junto a otras 19 personas), la noche del 17 de octubre de 2009 en el local de entretenimiento “La Tómbola”, en Toa Baja—y los esfuerzos (o la falta de los mismos) que el gobierno estatal trata de hacer para combatirla.  De esa discusión, me llamó mucho la atención lo siguiente:

“Roberto Saviano, el autor de Gomorra, decía hace poco que la mafia no es sólo droga, tiroteo, extorsión.  Y al referirse específicamente a la napolitana, a la conocidísima Camorra, hizo un curioso planteamiento que podríamos aplicar aquí: dijo que es la política la que necesita a la Camorra y no al revés.  Que la necesita para conseguir votos, financiación de actividades y campañas, gestión de territorios y otros oscuros favores diversos e inimaginables.  Explicó que a medida que esos clanes delictivos invierten en negocios considerados “normales”, y a medida que infiltran diversas instancias financieras y empresariales—convirtiéndose en grandes clientes de bancos y comercios, y adquiriendo hasta bonos del Estado—logran una importante capacidad de presión.

“Saviano subrayaba que, si hubiera voluntad política, más voluntad empresarial, la expansión de las organizaciones criminales podría pararse.

[…]

“Si un periodista aquí, emulando a Saviano, tirara del hilo para descubrir vínculos entre los grandes narcotraficantes y ciertos sectores de la sociedad legítima: políticos, inversionistas, jueces, empresarios y hasta congregaciones religiosas, sacaría a flote una madeja espeluznante.  Estamos hasta las narices manchados por el dinero negro….”

"Gomorra", por Mayra Montero (La Revista de El Nuevo Día, 25 de octubre de 2009) (Énfasis añadido por mí intencionalmente.)

Me imagino que algo como lo que postula Roberto Saviano a través de la columna de Mayra Montero podría explicar varias cosas.  Por ejemplo, podría explicar la influencia aparente de personas del bajo mundo sobre algunas de nuestras figuras políticas destacadas, especialmente quienes entran a la carrera legislativa con poco a su haber, y de momento acumulan bienes o saldan sus deudas en menos tiempo del que se le requeriría a quienes se sacrifican trabajando para poder cumplir con sus compromisos económicos, para entonces darle el sustento a su familia con “lo que sobre de la quincena”.  Lamentablemente, quienes son objeto de esa influencia no parecen considerar el grave peligro que conlleva; yo creo que a ellos ni les importa que alguno de esos bienes se hayan conseguido a costa del dolor y del sufrimiento que produce el vicio de la droga.

(Me niego a pensar que la niñita china sobre la que escribí varias entradas atrás quiera aspirar a un junte como ése, pero uno nunca sabe…)

También podría explicar el poder, el dominio, que tienen los elementos del bajo mundo sobre algunos de los sectores marginados de nuestra sociedad, que los idolatran y hasta les erigen “altares” para glorificarlos (altares que a la larga, no quedarán en pie).  Me imagino que en las calles alrededor del escenario de la matanza que mencioné arriba habrá quien le rinda pleitesía a esa clase de elemento (y francamente, no me interesa confirmar eso… ¡gracias, pero no, gracias!).  Pleitesía a cambio de obedecer la ley del silencio, a cambio de tolerar más muertes, más desasosiego.  Pleitesía a cambio de ver cómo una generación perdida se luce agrediendo a sus blancos… y a todo lo demás que esté en el “aquí” equivocado y el “ahora” equivocado.  Pleitesía a cambio de faltarle al respeto, de burlarse de una autoridad que parece no saber cómo atender una situación tan complicada, que parece no querer tocar los “puntos” de tráfico de drogas, ni con el pétalo de una rosa (a menos que sea por miedo o desinterés de enfrentar cuanta triquiñuela legal se saque de la manga para borrar todo el esfuerzo policial de un plumazo).

(O claro, a menos que a la Policía le sea más fácil “meterle mano” a los universitarios de Río Piedras que quieren beber cerveza y licor hasta “las tantas” de la madrugada, o a quienes protestan por las secuelas de la Ley 7 de 2009 y los despidos gubernamentales, o a quienes se quejan del menosprecio contra las organizaciones ambientales y/o comunitarias, o a…)

Sea como sea, lo que plantea Roberto Saviano en la columna de Mayra Montero—si interpreté correctamente lo que leí—es una posibilidad escalofriante.  Y ello significa que el gobierno (sea del partido que sea) necesita de la actividad criminal para justificar su existencia, para poder darle al mundo un espectáculo en el que aparezca como el héroe, como la salvación de un pueblo oprimido por una violencia sin freno—eso, de un lado, mientras que tras bastidores se beneficia (de alguna manera) de la influencia que dicha actividad criminal puede ganar mediante su participación en empresas e intereses legítimos.  Y quienes están (más bien, estamos) atrapados entre los unos y los otros… ¿a quién le importa eso?

Si es así la cosa, yo creo que vamos por muy mal camino.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Ahora más que nunca, cuídense mucho y pórtense bien.  Bye!

LDB

Cuando yo sea grande, quiero ser…

¡Última hora, mi gente!  Esta mañana, mientras yo revisaba si tenía mensajes en mi correo electrónico, me encontré con una nota que podría sonar cómica, si no reflejara una realidad tan trágica.

Resulta que al inicio del presente periodo escolar en China (el pasado 1 de septiembre de 2009 ), se le hizo a varios niños de lo que en Puerto Rico sería una escuela elemental (grados primero al sexto, o aproximadamente de 6 a 12 años de edad) la tan gastada y antipática pregunta, “¿Qué quieres ser cuando seas grande?”.  Una niñita le contestó al entrevistador que ella quería llegar a ser un funcionario público, pero cuando el entrevistador le preguntó qué clase de funcionario público quería ser, ella—me imagino que con toda la candidez y la inocencia del mundo—contestó…

(¡Sí!  Ya saben lo que viene aquí: Redoble de tambores, por favor…)

¡UN FUNCIONARIO PÚBLICO CORRUPTO, PORQUE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS CORRUPTOS SIEMPRE TIENEN MUCHAS COSAS (PERTENENCIAS, POSESIONES) LINDAS!

(¡Exactamente como lo están leyendo!  Y por favor, después no digan que no les advertí al comienzo de esta entrada.)

Y como con la censura a las obras literarias por parte del Departamento de Educación de la que escribí en mi entrada anterior, “las reacciones no se hicieron esperar”.  (Otra vez el maldito cliché ése…)  Desde que no se debe tomar muy en serio ese tipo de comentario por parte de un niño—que de todos modos, no ha desarrollado aún la malicia suficiente para sobrevivir en la olla de grillos que le espera—hasta que la expresión de la niña representa un comentario triste sobre la realidad, sobre la falta de una sólida enseñanza de valores, sobre la inocencia que dice en público lo que los adultos no se atreven a admitir (¿se acuerdan de “El Traje Nuevo del Emperador”?), sobre la forma en la que se ejercita el poder del estado sobre sus ciudadanos—con todos sus excesos, con toda su codicia.

Por supuesto, cabría pensar que cosas como ésa sólo ocurren en países como China, donde un poder centralizado dicta las vidas de sus ciudadanos, mientras quienes ostentan ese poder se dan la buena vida (¿acaso necesito mencionar nombres?).  ¿Pero aquí en Puerto Rico?  ¿Quién dijo eso?  Digo, hasta el momento, con tantos ejemplos que vemos a diario (legisladores que adquieren riquezas de la noche a la mañana, como si tuvieran ese derecho por la gracia divina, o funcionarios que insultan y ofenden a quienes no son tan “agraciados” como ellos porque such is life… ¿de veras quieren que siga citando ejemplos?), dudo mucho que una cosa como ésa vaya a ocurrir en Puerto Rico… digo, eso creo…

Pero bueno, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

(¡Ah!  Y antes de que se me olvide, aquí está el enlace a la síntesis que hace Global Voices Online de la contestación de la niña y las reacciones de la blogósfera china—traducidas al inglés.  Allí también está el vídeo del reportaje en cuestión—en su idioma original—, en el que el rostro de la niña aparece borroso, presumo que para protegerla de cualquier posible represalia.)

LDB

Nota Administrativa Para Retirar Un Mensaje

Saludos. Notarán que este mensaje es un poco más serio de lo usual, pero tengo que expresarme ante una situación ocasionada por el que hasta hoy había sido uno de los mensajes más populares en este blog.

Permítanme empezar haciendo un poco de historia. Hace aproximadamente 3 años (el 28 de mayo de 2005), yo publiqué en mi blog (cuando el mismo todavía estaba en Blogger.com) una referencia a una noticia que, si bien curiosa, no dejaba de ser un poco preocupante. Se trataba de la aparente decisión de alguien en Japón, de propagar un mensaje presuntamente proveniente de la cantante y modelo infantil Saaya Irie, quien entonces tendría unos 11 años de edad. Si bien no entré entonces en los detalles de la noticia—prefiriendo que la descripción del mismo en el portal humorístico-noticioso This is TRUE, hablara por sí misma—la nota informaba que aparentemente la niña, que para su edad ya estaba mostrando un desarrollo físico comparable con el de una adolescente 3 ó 4 años mayor, había emitido un mensaje para que se redujeran las tensiones diplomáticas entre su país y la República Popular China, y que ella se estaba ofreciendo como voluntaria para el logro de ese propósito.

Por supuesto, no ha faltado desde entonces quien considere que el asunto “apesta a pedofilia”, como lo expresó el único lector que comentó mi mensaje de entonces. A esto, el día 5 de junio de 2005 yo contesté lo siguiente:

Bueno, si ese asunto “apesta a pedofilia” o no, yo en realidad no estoy seguro de ello. Ahora bien, hay muchos elementos posiblemente envueltos en esto, como lo indica el boletín semanal del que obtuve la información y al que hice referencia en ese mensaje (This is TRUE, por Randy Cassingham). Puede tratarse de una decisión mal concebida por parte de los padres de la niña (que en función de su edad presumo que son quienes están manejando su carrera) u otros que se están beneficiando de ella o de su imagen. Comoquiera, la decisión de exponerla de la manera a la que se refiere la página (y aquí me hago eco de lo que expresa el señor Cassingham), al punto de supuestamente convertirla en un peón político en las relaciones diplomáticas entre China y Japón (que es de lo que realmente se trata todo ese rollo), no es la clase de decisión conciente (el énfasis es mío) que ella tomaría a menos que fuese adulta, y por consiguiente, eso la pone a ella en una situación sumamente difícil. Aún así (y también coincido con el señor Cassingham en ello), ella deberá salir bien de ésta, aunque sabe Dios cuánto le pueda beneficiar en el futuro….

Presumí entonces que mi intención al destacar esa controversia había quedado aclarada debidamente, y que quien fuese a leer mi mensaje trascendería el impacto que le ocasionaría ver las fotos de esta modelo precoz y comprendería el papel que—quisiera ella o no—estaba jugando en un asunto tan delicado, como las relaciones diplomáticas entre dos naciones del Oriente Lejano.

Poco más de dos años después de haber publicado ese mensaje, es que surge la mudanza de este blog a WordPress.com, donde ustedes lo están leyendo en estos momentos. Ahora bien, permítanme detenerme aquí un minuto. Una de las ventajas de haber mudado mi blog a WordPress.com es que cuenta con mejores herramientas que las que yo tenía disponibles en Blogger.com. Entre éstas están las herramientas administrativas que me permiten ver cuáles de los mensajes que contiene mi blog son los que ustedes leen con más frecuencia. De hecho, entre los mensajes que más se pide ver están el que se relaciona con el portal cibernético del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico (gracias al cual he podido orientar a quienes han tenido la gentileza de preguntarme sobre dicha agencia gubernamental), mi reseña del simposio de la misma agencia efectuado en octubre de 2007, mi nota sobre el vídeo de la universitaria a la que se le hace difícil quitarse unos mahones/vaqueros/jeans tan y tan pegados, mi comentario sobre las seis reglas para el uso del teléfono celular en la oficina… y hasta el día de hoy, mi comentario sobre el asunto de Saaya Irie.

Paso ahora a explicarles a qué viene esta nota administrativa. Durante la tarde de hoy (16 de mayo de 2008 ), mientras hacía una verificación de la bandeja de entrada de correo de mi cuenta particular de Internet, me encontré con que había un comentario pendiente de moderación para el mensaje sobre el caso de Saaya Irie. Al abrir dicho mensaje, me topé con que el autor del comentario expresó un sentir que no era consecuente con el propósito por el que yo había destacado esa noticia curiosa, al tiempo que me resultó patentemente ofensivo. No quisiera entrar en muchos detalles, pero el comentarista expresó que aunque conocía que Saaya Irie tendrá actualmente sus 15 años de edad, con el desarrollo físico adquirido por ella para los 11 años… ya él se sentía excitado sexualmente.

¡EXACTAMENTE LO QUE ESTÁN LEYENDO! (Y por favor, no me pidan que sea más gráfico.)

De más está decirles que al leer ese comentario me sentí indignado. Ciertamente, ésa no fue mi intención al destacar ese caso a través de mi blog. Digo, todo lo que quise al escribir esa nota fue destacar lo errado de utilizar a una niña de 11 años de edad, que demuestra un desarrollo físico muy adelantado para su edad, como pieza en un juego de ajedrez político entre Japón y China. Mi intención no fue destacar el desarrollo físico adelantado de esa niña, ni alentar a nadie a tener fantasías sexuales con ella. Si alguien cree que ése no fuera el caso, lamento decirle que se equivoca.

Dicho todo esto, les informo que para cuando ustedes estén leyendo este mensaje, el mensaje sobre el caso de la modelo japonesa Saaya Irie habrá sido eliminado de este blog. Desde ya les pido me disculpen si esta acción les causa algún inconveniente.  Lamentablemente, ya no hay vuelta atrás.

Hasta luego.


NOTA DE EDICIÓN (7 DE JULIO DE 2008 ): Como sé que aún existe interés en el asunto, acabo de crear una página en la que encontrarán el mensaje y los comentarios originales al mismo, más el comentario indecente que me llevó a tomar la decisión de eliminar el mensaje original.  Vean: El Caso de la Diplomática Precoz.

ACTUALIZACIÓN (3 DE MAYO DE 2014): Con posterioridad a la nota del 7 de julio de 2008, decidí como Administrador eliminar la página a la que se hace referencia, con el propósito de evitar problemas ulteriores.  De ahí que la nota anterior esté completamente tachada.  Me disculpo con ustedes.


LDB