Pa’ Fuera el 2008

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén recibiendo el Año Nuevo!

Mientras escribo esto, ya la mayor parte del mundo habrá recibido el año 2009; yo todavía estoy a la espera de que sean las 12:00 AM (o sea, las 04:00 UTC) del día primero del año.  De todos modos, sé que muchos de ustedes estarán ansiosos por dejar atrás las penurias que nos trajo el año que nos deja, y por supuesto, yo también lo estoy.  El único problema con esto es que se anticipa que los polvos que se generaron en el 2008 (e incluso antes), se espera que nos traigan unos lodos bastante sucios.  Muestra de ello es la innecesaria pelea que se ha estado armando desde el pasado fin de semana, entre palestinos e israelíes.  Una más en la histórica cadena de animosidades entre ambos pueblos, que amenaza con tener consecuencias bastante funestas, para ambos pueblos y para el mundo.  Y por supuesto, siempre salen perdiendo quienes menos culpa tienen de los antojos de los caudillos de guerra: los civiles inocentes (de una y otra parte).  Pero así es como esos caudillos de guerra quieren las cosas, porque para ellos de eso es de lo que se trata…

Pero a eso no fue precisamente a lo que vine hoy aquí, sino a desear a toda persona en el mundo que pueda tener paz, prosperidad, felicidad, y esperanza, en este nuevo año 2009, al que estoy esperando mientras escribo.  Va a ser un año de nuevos retos, de nuevas oportunidades para aprender las lecciones que nos da la vida.  Ojalá y podamos aprovechar esas oportunidades.

¡Y vamos a dejar el 2008 ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, y sobre todo, disponganse a emprender la nueva travesía del año que entra.  (¡Ah!  Y por favor, celebren responsablemente—y ustedes saben a qué me refiero ¿OK?)

¡NOS SEGUIREMOS VIENDO EN EL 2009!

LDB

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Por Que No Te Callas?

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

¡Ahora sé yo que los pájaros le han declarado la guerra—a muerte—a las escopetas!  O por lo menos, eso es lo que se desprende de la más reciente controversia (desafortunadamente, una más) dentro del Partido Nuevo Progresista (PNP).  Se trata de la nueva aventura protagonizada por “Jack Bauer”… ¡perdón!… por el senador Jorge de Castro Font.  (¡Sí, ése mismo!  El mismo de este mensaje, y de este otro mensaje.)

(A mí personalmente no me interesa la teleserie 24, pero si me preguntan a mí, el papel del héroe le quedaría muuuuuuuuuuy graaaaaaaaaande al “distinguido” senador.  Es más, se me ocurre que ya que es un aficionado a las armas de fuego, él pudo haber hecho el papel de pistolero en algún episodio de viejeras como “La Ley del Revólver”—Gunsmoke—o “Revólver a la Orden”—Have Gun, Will Travel—, aunque a la hora de la verdad, el “distinguido” hubiese acabado tirado en la calle con la dosis mínima recomendada de plomo.  Pero bueno, soñar no cuesta nada… 🙂 )

El caso es que luego de que las autoridades estadounidenses representadas en Puerto Rico—con la versión oficial de estar investigando la venta de influencias a cambio de la aprobación de varios proyectos legislativos de intereses especiales—le allanaron al “distinguido” su oficina en el Capitolio de Puerto Rico (pues ya que empezaron por ahí, deberían seguir haciendo la limpieza, ¿no?), su apartamento y una gasolinera en la que él surte de combustible toda su flota vehicular, las cosas parecen haber ido en picada.  (¡Cuando no!)  De un lado, las afirmaciones iniciales del presidente del PNP, Luis G. Fortuño, suenan más a desconfianza que ninguna otra cosa (y si eso no es lo que representa una frase como “Yo no votaría por él”, ¡que venga Dios y lo vea!).  De otro lado estuvo el regaño velado del “honorable” legislador al presidente de su partido actual (Fortuño), a fin de que como abogado que es, se calle la boca y no haga más señalamientos públicos sobre el asunto (los que al decir del presunto implicado, dan la impresión de que su dirigente conoce detalles de la presunta investigación federal).  Añádase a esto expresiones veladas del implicado contra la madre y la esposa del presidente penepeísta, seguidas de amenazas de este último de aplicar disciplina, “gústele a quien le guste”, y lo que yo describiría como the usual gang of idiots (la frase “afectuosa” de la revista satírica estadounidense Mad): las urracas parlanchinas de siempre, hablando las mismas estupideces a las que nos tienen (mal) acostumbrados…

Resultado: un sal pa’fuera que deja chiquita la “tira’era” de Don Omar, Residente-Calle_13, Ivy Queen, Daddy Yankee (el nuevo BFF [“mejor amigo por siempre”] del candidato presidencial republicano John McCain), et al.

Francamente, ¿qué clase de espectáculo es éste?  Queramos o no, éste es el pan de cada día, el lifeline de los expertos en los dimes, diretes, broncas y bochinches que pasan como “análisis y noticias” (y por si acaso: ustedes saben quiénes son y saben que estoy hablando de ustedes).  Pero además de eso, deja un mal sabor ver gente por lo demás inteligente (pero que nunca serán sabios… sorry for you, baby!), actuando como los personajes de la peor de las telenovelas que nos atosigan Telemundo y Univisión, en las que algunos personajes se comportan como clonos mal hechos de The Sopranos.  (Y como siempre estoy diciendo, todo lo que les falta es comenzar a asesinar a sus rivales del “negocio”.)  Y si le añadimos los asomos de un chantaje que se observan en la actitud del senador de Castro, al éste implicar que si lo tratan de callar (para lo cual él dijo, “tendrán que matarme”… ¿se fijan?), podría divulgar secretos de negociaciones relacionadas con el control de la Asamblea Legislativa… es como le dice un delincuente que sabe que está arrinconado, a quien está—quiera o no—irremediablemente involucrado en el mismo delito que él,

Si yo caigo, tú caerás conmigo.

¡Qué vergüenza!  ¿Será posible que la política en Puerto Rico caiga más bajo que esto?  Quiera Dios (o el Ser Supremo, o lo que cada quien entienda) que esto no sea así, porque si no…

Es más: ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta la próxima!

LDB

De Vuelta al Paseo

EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

San Gerónimo Caribe Project, Inc.;
Firstbank Puerto Rico, Inc.

Apelados-Peticionarios

v.

Estado Libre Asociado de Puerto Rico, representado por el Secretario de Justicia; Junta de Planificación representada por su Presidente; Administración de Reglamentos y Permisos representada por su Administrador, Departamento de Recursos Naturales y Ambientales representado por su Secretario

Apelantes-Recurridos

Hilton International of Puerto Rico, Inc.; Hotel Development Corp.

Demandados
***********************************

CT-2008-04

Certificación

Opinión del Tribunal emitida por el Juez Presidente SEÑOR HERNÁNDEZ DENTON

San Juan, Puerto Rico, a 31 de julio de 2008.

En esta ocasión, nos corresponde resolver una controversia que trasciende las particularidades fácticas del caso de epígrafe. En esencia, debemos determinar si ciertos terrenos ganados al mar mediante rellenos realizados en la entrada de la Isleta de San Juan a mediados del siglo pasado –sobre los cuales actualmente se erige parte del proyecto de desarrollo mixto comúnmente conocido como Paseo Caribe- son bienes privados o de dominio público.

Al resolver dicha interrogante, tenemos presente que las obras de relleno en controversia formaron parte de una política urbanista promovida por el Estado durante la primera mitad del siglo XX que resultó en la modificación de una tercera parte del litoral de San Juan y en el asentamiento de diversas zonas históricas del área metropolitana, tales como Puerta de Tierra, Barrio Obrero, Isla Verde, Sabana, Amelia, Ocean Park, Isla Grande, Juana Matos y el Condado. No cabe duda que la clasificación dominical que hoy le otorguemos a las tierras objeto de este pleito tendrá serias consecuencias sobre los derechos propietarios y la seguridad jurídica de las miles de familias que habitan en esas comunidades de San Juan y de otras partes de Puerto Rico con un tracto similar, pues gran parte de éstas también se cimentaron sobre terrenos ganados al mar.

Luego de analizar el derecho aplicable, concluimos que al momento de realizarse los mencionados rellenos era suficiente cumplir con un esquema administrativo para la desafectación de los terrenos ganados al mar. Toda vez que las agencias competentes autorizaron a título de dominio las obras de relleno realizadas en el Coast Guard Parcel en el año 1941 y en el Condado Bay Parcel en la década de los cincuenta, resolvemos que dichos predios son bienes patrimoniales susceptibles de apropiación particular. En vista de que no se desprende de los autos que se presentara prueba sobre error o fraude en la concesión de los permisos correspondientes, y dado que San Gerónimo Caribe Project, Inc. es el titular de los referidos terrenos privados, confirmamos la sentencia dictada por el Tribunal de Primera Instancia.

(Caso CT-2008-04, 31 de julio de 2008, páginas 1–2 [de un total de 146 páginas].  Énfasis añadido.)

íSaludos, mi gente, dondequiera que estén!

Francamente, todavía estoy tratando de entender lo que acaba de suceder.  Y lo que acaba de suceder es que el Tribunal Supremo de Puerto Rico, por voz de su presidente, Hon. Federico Hernández-Denton, ha determinado (pese a la opinión disidente de la Hon. Liana Fiol Matta) que los terrenos del lujoso proyecto residencial conocido como “Paseo Caribe” no constituyen bienes de dominio público del Pueblo de Puerto Rico, toda vez que el gobierno que en su momento debió haber ejercido su autoridad en ese sentido, permitió que se transformaran esos terrenos en unos dedicados a fines particulares.

(Para quienes leen esto fuera de Puerto Rico, si no se acuerdan de lo que trata este caso, les refiero a este mensaje que escribí en junio del año pasado.  Y también a este mensaje de agosto del año pasado.  Y a éste otro, sobre el papelón de “siete machos” representado por un senador estatal en los predios del proyecto.)

La certificación que cito arriba plantea la consideración de un proceso histórico de desarrollo urbano en la zona metropolitana de San Juan, el cual ha producido como resultado la ubicación de una serie de comunidades como las que se mencionan en la cita.  Por supuesto, para el momento histórico en que se da ese tipo de urbanismo, no existía mucho del conocimiento que hoy tenemos sobre riesgos costeros, entre otras áreas, ni existía mucha de la preocupación (o tal vez, conciencia) que existe hoy en día por proteger vidas y propiedades; si hubiera sido así, creo que tal vez muchas de esas comunidades nunca se hubieran ubicado donde hoy están.  Pero como dicen por ahí, “los perros nacen sabiendo”… ¡y lamentablemente no somos perros!

Una cosa que me llama la atención de la certificación emitida por nuestro más alto tribunal es que basa su determinación, entre otros criterios, en un concepto esbozado por dos catedráticos puertorriqueños de Derecho, sobre lo que determina el carácter público de un bien:

[e]l carácter de dominio público de un bien no depende de su naturaleza física o geológica. Lo determinante es su finalidad: el uso público del mismo. De ahí que un bien, originalmente de dominio público, pueda transformarse en bien patrimonial, susceptible de enajenación, si su uso cesa de ser público.

M. Godreau y J.A. Giusti, Las concesiones de la Corona y propiedad de la tierra en Puerto Rico, Siglos XVI-XX: Un estudio jurídico, 62 Rev. Jur. U.P.R. 351, pág. 563 (1993).  (Citado en la página 52 de la Certificación CT 2008-04).

A mí lo anterior me da a entender que las mismas acciones pasadas del gobierno, como parte de la referida política urbanística practicada en tiempos anteriores, llevó a que el uso de esos terrenos cesara de tener un fin público, como lo es el acceso del público a la playa, lo cual lo abrió a ser aprovechado para el disfrute de particulares.  Así que al perder ese carácter, el Estado no puede reclamarlos para un fin público, como se pretende.

Sin entrar en los méritos de la legalidad (o falta de la misma) de la concesión de los permisos para el proyecto (algo que se supone que sea de mi incumbencia, de todos modos), la decisión del Tribunal Supremo resuelve que los terrenos de Paseo Caribe pertenecen a la entidad que está desarrollando el proyecto y no son bienes de dominio público en terrenos ganados al mar.  Sin embargo, en la misma decisión se establece que dicha entidad debe proveer una servidumbre para permitir el acceso al Fortín San Gerónimo del Boquerón, tanto para las obras de mantenimiento que tanta falta le hacen en estos momentos, como para el disfrute del público.  Me imagino que esto último debe ser algo así como un “premio de consolación” para quienes abogan por el libre acceso del público a nuestras playas y facilidades de recreación costera, algo así como un intento de complacer a la mayor parte de la gente la mayor parte del tiempo.

No voy a entrar en las reacciones que siguieron a esta decisión, porque las mismas son tan y tan y tan predecibles que no vale la pena entrar en ellas (para eso están los mensajes míos anteriores que les refiero arriba).  Pero aún sigo creyendo que situaciones como la de Paseo Caribe, bien pueden evitarse que lleguen a un punto en el que la injusticia sea la norma, venga del lado de donde venga.  Como dije en mi mensaje de hace un año,

. . . el caso es que hasta que no se reformen las leyes para prevenir que se repitan situaciones como la que me ocupa hoy, pero más aún, hasta que no se asegure que el proceso gubernamental de concesión de permisos para desarrollo no se preste para la burda manipulación por parte de quienes creen que pueden abusar del resto de nosotros, tendremos que seguir tolerando que cualquiera, con cualquier agravio por más tonto que sea, trate de poner de rodillas a una sociedad civilizada, sin que haya la voluntad de defenderla de quienes creen actuar “por el pueblo”.

(El énfasis lo añadí yo esta vez.)

Y creo que mientras pueda, voy a seguir insistiendo en ello.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

LDB

El Final de Un Calvario

Íngrid Betancourt in Pisa, Italia 2008
Image via Wikipedia

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Hoy no creo que yo vaya a escribir mucho. Sin embargo, no puedo dejar pasar la oportunidad de unirme a todos aquellos y todas aquellas que a través del mundo están regocijados por la liberación de la ex-candidata presidencial franco-colombiana, Ingrid Betancourt Pulecio, luego de seis azarosos años en cautiverio a manos de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Regocijo, porque se devuelve a una persona al pleno disfrute de su vida, porque se le permite regresar a donde están los seres que la quieren, los que siempre ansiaron su regreso, los que siempre mantuvieron la fe de que la verían de nuevo con vida. Regocijo para quienes aprecian—más bien, apreciamos—la libertad, no porque la conceda automáticamente pertenecer a un rango social particular, o a un grupo basado en una creencia particular (filosófica, religiosa o la que sea), o favorecer una ideología política en particular (como lamentablemente lo piensan algunos ilusos en Puerto Rico, y ellos saben quienes son), sino porque es un derecho del ser humano que—gústele a quien le guste—nada ni nadie lo puede quitar.

(Cierto es que en nombre de la libertad se han cometido algunos excesos a través de la historia de la humanidad, pero eso es otra cosa de la que hablaremos dentro de un par de semanas…)

Lo importante es que con el rescate y liberación de la señora Betancourt, de tres contratistas estadounidenses de seguridad y de varios otros prisioneros (incluidos soldados del ejército colombiano), se pone fin a una larga odisea, a una odisea en la que no faltaron los momentos en los que se perdía la fe de que se resolviera la situación de una manera razonable. Como cuando circuló hace poco tiempo un vídeo en el que la señora Betancourt se veía de un ánimo decaído—muy diferente a la dama elegante y llena de vida que en medio de su campaña política por la presidencia, tomó un riesgo y se dirigió en el año 2002 a una zona de conflicto para mostrar su solidaridad con las autoridades locales. Lamentablemente, ese riesgo resultó ser muy costoso, al precio de seis años de su vida

Y que conste: Bien o mal que ella se tomara ese riesgo, yo no soy quién para juzgar eso, ni éste es el momento oportuno para pasar ese juicio. Dejemos eso para cuando se escriba la historia de un mundo convulso a comienzos del Siglo 21.

El caso es que ya la odisea terminó. Ya la señora Betancourt está de regreso con los suyos, tras un rescate (efectuado el pasado miércoles, 2 de julio de 2008 ) en el que no hubo necesidad de disparar una sóla bala (o por lo menos, eso es lo que dicen los partes de prensa). Y tras ello, ¿cómo quedan entonces los actores del drama político colombiano que quisieron hacer lo que en buen español puertorriqueño llamamos “un statement” con ese secuestro? Ciertamente quedaron muy mal, en una posición muy difícil, que se agudiza tras la muerte de uno de sus líderes históricos hace uno o dos meses. Sobre todo, ¿qué se ganó con ello, especialmente en el ámbito político del que ellos han querido apropiarse? Nada. Definitiva y absolutamente, nada.

Pero como dije al principio, mediante mi mensaje de hoy uno mi voz al coro de voces de regocijo por la liberación de Ingrid Betancourt Pulecio, y le pido a Dios que la siga iluminando en su camino (como parece haber sido el caso durante su cautiverio), a fin de que este amargo capítulo de su vida quede atrás, para siempre. No será nada fácil, pero ¿quién dice que eso es totalmente imposible?

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Nos vemos la próxima vez!


NOTA DE EDICIÓN (7 DE JULIO DE 2008 ): Me acaban de informar que mi panita Mr. Cool  8)  estuvo de visita aquí ayer…  Ahora en serio: Parece que cuando escribí la fecha del rescate de la Sra. Ingrid Betancourt Pulecio (correspondiente al miércoles de la semana pasada), el 8 en el número del año quedó junto al cierre de paréntesis, de manera tal que se leía como uno de esos emoticons que vemos a cada rato en los emails y demás mensajes.  Les pido me disculpen por cualquier interpretación incorrecta que haya podido resultar.


LDB

El Cierre Gubernamental de 2006, 24 Meses Después

Sugar cane workers resting, Rio Piedras, Puert...
Image by The Library of Congress via Flickr

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

(Se ve que en estos días tengo algún tiempo en mis manos, ¿no? Pero como dicen por ahí, “eso es bueno”…)

Continuando con el tema de los aniversarios, hoy quiero traer a colación otro aniversario importante para muchos de nosotros en Puerto Rico. Se trata del segundo aniversario, a cumplirse mañana jueves (1 de mayo de 2008), de la implantación del cierre de agencias gubernamentales estatales en medio de una controversia por el presupuesto de gastos públicos, con lo cual se dejó en la calle a unos 95 762 servidores públicos—incluido quien les escribe—durante unos 14 días naturales. Quienes hayan leído los mensajes que coloqué durante esos días (así como la parte inicial de mi mensaje escrito un año después, titulado Un Cierre Olvidado, Una Cadena y Varios Errores), habrán visto las posiciones encontradas que llevaron a que ocurriera el cierre, las acciones de uno y otro bando—específicamente, el poder ejecutivo y el legislativo puertorriqueño—por tratar de demostrar quién tenía los “pantalones” más grandes (ustedes entenderán por qué no quiero usar aquí la palabra que mejor describe este concepto), y las lecciones que pude extraer entonces de esta experiencia lamentable.

¿Qué ha sucedido desde entonces? ¡Pues, que las cosas—como es de esperarse—no han cambiado gran cosa! Y si no me lo creen, vean esto:

1) Continúan las batallas ideológicas entre los representantes del poder ejecutivo y los del poder legislativo, como la muestra visible de cómo NO debió implantarse el gobierno compartido entre los dos partidos políticos principales luego de las elecciones generales de 2004. Y quiero recalcar que yo creo en el gobierno compartido, pero siempre y cuando se ejerza de una manera sabia, con madurez e integridad, que anteponga el bienestar del pueblo a los intereses mezquinos y los protagonismos. Así se llegó a hacer en algún momento en el pasado (por ejemplo, a comienzos de la década de 1980); lamentablemente, ésa NO es la manera en la que se está ejerciendo en estos momentos. Y que conste, que eso no significa que tengamos que regresar a los tiempos del pasado, los de “una sóla cruz, debajo de _________” (llene el blanco con el nombre de su emblema político favorito).

2) Los representantes del poder ejecutivo—que con las recientes acusaciones emitidas en el foro federal, no necesitan meterse en aguas más profundas—siguen demostrando cuán débiles son en su manejo de los asuntos que afectan el diario vivir del pueblo, mientras que los representantes del poder legislativo—le guste a quien le guste—siguen dando cátedra de su falta de madurez, integridad y compromiso social. Es más, creo oportuno recalcar lo que dije hace un año:

Después de todo, los políticos siempre serán políticos, y seguirán proponiendo soluciones equivocadas a problemas que ellos ni siquiera tienen la capacidad para resolver del todo.

(Y a la capacidad yo añadiría: la sabiduría, la voluntad, el corazón, y otras cualidades positivas.)

3) Siguen aumentando los costos de los servicios básicos (electricidad, agua, teléfonos de línea y celular, etc.) y de los bienes de consumo, especialmente los productos agrícolas, los que además se están haciendo difíciles de conseguir en cantidad suficiente y de la calidad adecuada.

4) Y ni hablar de la gasolina, pero… ¿de veras quieren que yo entre en ese tema? Cuando escribí el año pasado sobre el cierre, la gasolina estaba rondando los US$0 75 por litro (US$2 84 por galón estadounidense). Luego que pasó el verano del año pasado, el precio llegó a descender según iban “mejorando” las condiciones del mercado; en algún momento yo lo vi descender levemente por debajo de los US$0 60 por litro (US$2 27 por galón estadounidense). Lamentablemente, con los eventos más recientes, incluida la aparente recesión en la economía estadounidense (palabra que parece ser anatema para algunos líderes de esa nación) y con el alza del barril de petróleo por encima de los US$100 00, el precio de la gasolina ha vuelto a subir al punto de que el costo más barato que he visto en estos días es de US$0 90 por litro (US$3 41 por galón estadounidense).

[Aparte, en una estación de gasolina en el camino a mi oficina, vi ayer que el precio del combustible diesel ya había superado la barrera de US$1 00 por litro (US$3 79 por galón estadounidense). Me pregunto qué más tendrá que ocurrir antes de que las cosas salgan fuera del control de quienes tienen el poder para decidir.]

5) Y por supuesto, hay que hablar de lo que el cantautor puertorriqueño José Nogueras llamó durante las navidades pasadas, “el odioso IVU… el odioso IVU… el odioso IVU”. El famoso (o infame, como usted lo vea) Impuesto de Ventas y Usos cuyo propósito (como escribí hace un año) era que hubiesen fondos para poder mantener flotantes las nóminas públicas y evitar la posibilidad de otro cierre gubernamental… ¡Sí, Pepe! Si el año pasado a esta fecha, de los recaudos generados por el IVU no se veía “del lobo, un pelo”, ¡al día de hoy no se ve ni el lobo!  (Y tal vez el próximo año habrá que pregunarse, “¿Lobo?  ¿Qué lobo?”) De hecho, el propio gobernador Acevedo Vilá llegó a proponer en su mensaje presupuestario a la legislatura en febrero de 2008 que se disminuyera el IVU a una tasa de 2% y se volviera a imponer el arbitrio que se cobraba hasta la implantación del IVU por la mercancía que se recibía en los muelles puertorriqueños (de un 6 6%). No sé si eso será ir de lo malo a lo peor… pero entonces, ¿qué se yo de esas cosas? Se supone que los líderes de gobierno son más inteligentes que yo y están para orientarme, ¿no?

Si eso es así al día de hoy, yo tengo que preguntarme: ¿A dónde han ido a parar los recaudos del IVU? ¿Quién más (que no sea el pueblo de Puerto Rico) se está beneficiando con esos recaudos? ¿Por qué no se le dice al público—el mismo al que se le recalca cada año su responsabilidad de aportar al bienestar del país—lo que ocurre en la realidad?

Y lo peor de todo sigue siendo lo que expresé en una parte de mi escrito de hace un año:

Aún me parece que las lecciones que muchos de nosotros sacamos de esa lamentable experiencia no han sido aprendidas del todo…. Probablemente no hay mucha esperanza de cambios en esa situación, cambios que sean positivos para Puerto Rico, y menos en estos momentos, cuando se nos dice por el propio gobierno que estamos por entrar en la parte más fuerte de una recesión económica…

Y probablemente seguirá siendo así, por mucho, mucho tiempo…  Pero bueno, no queda otra salida.  Hay que seguir batallando.  Hay que seguir echando pa’ lante…  Mientras tanto…

ESTA SEMANA (28 DE ABRIL–4 DE MAYO DE 2008): Qué sucede cuando el principal rabino judío de Inglaterra se somete al ritual de consagración como Caballero del Imperio Británico…  Advierten a un reparador de electrodomésticos… discúlpenme, parece que de tanto sintonizar Univisión y Televisión Española Internacional se me han pegado algunas palabritas estrambóticas… que debe cuidarse de no hablar con una cotorra…  ¡Cuidado!  ¡Mucho cuidado!  Big Bad John anda suelto por ahí…  Y… Un hombre quiere humillar a su esposa contándole las… ejem… “virtudes” de su nueva secretaria.

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¡Y vamos a dejarlo ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB