¿Y el hueso? ¡Pa’ los demás!

A photo of a marinated steak
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Déjenme ver si entendí bien las expresiones que voy a citar a continuación, hechas por el Secretario de Educación de Puerto Rico, Jesús Rivera Sánchez al comienzo del nuevo año escolar 2011–2012:

“Cuando hoy se le preguntó al funcionario sobre la educación privada que reciben sus hijos, Rivera Sánchez contestó en entrevista con el periodista Julio Rivera Saniel en Radio Isla que ‘por el momento se quedan en la escuela privada donde están por varias razones.  Número uno, yo quiero la mejor educación para mis hijos.  Esa es la mejor herencia que yo les puedo dejar a ellos’.

“‘¿La mejor educación no está en el sistema público?’, le inquirió el periodista.

“‘Yo soy producto del sistema público de enseñanza y estoy sumamente satisfecho y contento con la mayoría de los maestros del sistema.  Y como iba diciendo, mis niños se quedan donde están.  Quiero lo mejor para ellos, y por eso estoy trabajando arduamente para que lo mismo que le estoy dando a mis hijos en la escuela privada, nosotros se lo podamos dar también en el sistema público’, respondió.”

(‘Secretario de Educación reconoce que escuelas públicas no son las mejores’, El Nuevo Día, San Juan, P.R., 8 de abril de 2011)

Todo aquél (o toda aquélla) que tiene hijos tiene que preocuparse por darle lo mejor a sus hijos—eso es algo que no se puede negar bajo ningún concepto.  Sin embargo, ¿qué puede leerse de la cita anterior, cuando la persona que administra un sistema público de enseñanza admite que lo mejor para sus hijos es la escuela privada?  ¿Será que el funcionario—aunque lo niegue públicamente una y mil veces—no confía lo suficiente en el sistema que administra para exponer a sus propios hijos a un ambiente distinto de aquél al que están acostumbrados?  (¿No será más bien, “mal acostumbrados”?)

Puede ser que el funcionario no quiera exponer a sus niños al “trauma” de acudir a una escuela en la que los salones no reciben el debido mantenimiento, o las paredes de los mismos no están bien pintadas, o los patios no están bien desyerbados, o los servicios sanitarios están en pésimas condiciones… o tal vez será que él no quiere que sus hijos—con el permiso de “Doña Florinda”—se junten con “esa chusma”.

Yo no sé, pero para mí que esas expresiones del Secretario de Educación, como que no fueron bien pensadas, como que son más bien un reflejo de una cultura en la cual se distingue entre “los míos” y “los demás”.  Para los míos, lo mejor de la vida.  Para los demás, cualquier otra cosa.  Para los míos, el lujo y la ostentación.  Para lo demás, lo barato, aunque se rompa de tan sólo mirarlo.  Para mí y los míos, lo mejor del asado, la carne más rica y jugosa.  Pero, ¿y qué hay del hueso?  ¡Eso es pa’ los demás!  Para mí y los míos, el poder y la gloria.  Para los demás, la miseria y el desespero.

Aunque valga decir que por lo menos a este funcionario no se le ocurrió “salir de atrás pa’lante” como hizo hace unas semanas el actual gobernador republicano de New Jersey, Chris Christie:

“El confrontativo gobernador de Nueva Jersey, quien apareció en un reciente programa de entrevistas telefónicas para una televisora pública local, en efecto mandó a callar a una señora que le preguntó por qué él envía a sus niños a una escuela privada.

“‘¿Sabe qué?  Para empezar, eso a usted no le importa’, soltó Christie, luego de que se le pidiera justificar cómo él puede imponer recortes al sistema escolar público, al tiempo que mantenía a sus hijos fuera del mismo.

“‘Segundo’, continuó, ‘yo pago 38 mil dólares al año en impuestos a la propiedad para un sistema escolar público… que mi esposa y yo hemos elegido no utilizar, porque creemos, que hemos decidido como padres que creemos que una educación religiosa debe ser parte de la educación diaria de nuestros hijos.  Así que enviamos a nuestros hijos a la escuela parroquial.’”

(Traducido por mí de: Christie to Caller: ‘None of Your Business’ Where My Kids Go to School, FoxNews.com, 21 de junio de 2011.  Y me van a tener que disculpar si cito del medio “justo” y “balanceado”, pero no se me ocurrió una fuente mejor que ésta. Confundido )

(Me pregunto qué clase de educación religiosa habrá tenido este individuo para dispararse una maroma como ésa.  Para mí que él se comportó en este incidente con toda la suavidad y sutileza… ¡de una hoja de papel de lija!  Y si eso es así, yo no quiero saber cómo saldrán los hijos…)

Definitivamente, otro ejemplo de la actitud de “distancia y categoría” que distingue a algunas personas cuando se hacen de su parcela de poder.  O sea, tú te las arreglas como puedas con lo poco que tengas, pero con lo mío, tú no te metes.

Me pregunto si esa energía que personas como éstas gastan en defender sus privilegios mientras los demás arrean con los bueyes que tienen, no sería mejor dedicarla a lograr que los sistemas públicos de enseñanza se mejoren a un nivel que puedan competir favorablemente con los sistemas de educación privada.  Digo yo, que tengan la misma calidad educativa, unas mejores facilidades físicas, unos mejores servicios a los estudiantes… una escuela pública con la calidad de una escuela privada.  (Bueno, una escuela pública que sea como la escuela privada, pero sin la coprofagia.  Y por si les chocó esta palabra dominguera, “coprofagia” significa lo que muchos de ustedes están pensando—¡no se hagan los inocentes!—que caracteriza el ambiente en las escuelas privadas, ¿OK?)  Como dicen, ¡soñar no cuesta nada!

Pero mientras tanto, seguirá habiendo personas que se vanaglorien de estar cenando lo más jugoso del asado, mientras que nos dejan los huesos al resto de nosotros.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

¡Cuidado! El habito de pensar puede ser muy peligroso para su salud…

Chess board with a knight and pawns illustrati...
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“El inteligente no hace alarde de su saber, pero el necio hace gala de su estupidez.”
(Proverbios 12:23, Versión “Dios Habla Hoy”, CELAM, 1983)

Amigas y amigos, cualquiera diría que en el Puerto Rico de nuestros días, el que no ve las cosas como las propone la versión oficial de las mismas es considerado como un enemigo al que hay que combatir sin cuartel.  Y este último par de semanas hemos visto dos ejemplos de esa actitud oficialista en acción.

Empiezo con la censura a nueve de unas 120 caricaturas que forman parte de una exhibición que la Asociación de Caricaturistas de Puerto Rico tenía previsto exhibir en el local de la Comisión Estatal de Elecciones de Puerto Rico (CEE).  Esta censura se ejerció cuando el presidente de esa entidad gubernamental—irónicamente, la misma que está llamada a proteger la expresión libre y democrática de los ciudadanos a través del voto cada cuatro años—ordenó el retiro de las nueve caricaturas implicadas, que hacen referencia a figuras actualmente activas en la política puertorriqueñas, por razones de “contexto histórico” contrarias a la “idiosincrasia” de la CEE (whatever they mean by that!).

Menos mal que en lo que presumo que fue una muestra de dignidad (de la que evidentemente carecen muchos de nuestros funcionarios públicos hoy en día), el presidente de la Asociación de Caricaturistas, Gary Javier, decidió cancelar la exhibición en la CEE, en protesta por esta censura (vean el comunicado del señor Javier a través del sitio web de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico, ASPPRO).  Quién sabe si después de esto, a lo mejor se ejemplifica aquello que se dice de que “cuando una puerta se cierra, otra se abre”, ya que siempre habrá quien quiera acoger la muestra que la CEE quiso manipular con todo desprecio por la realidad.*  Pero todo este lío ha dejado un mal sabor en la boca colectiva puertorriqueña, como lo reflejan las  críticas que he visto de parte de Mayra Montero, las organizaciones de periodistas y fotoperiodistas de Puerto Rico, y compañeros de la blogosfera como Ordinaria, Myrisa, Ivonne, Gil C., Kofla… ¡y hasta los reporteros de El Ñame!  Un mal sabor que hace sospechar razones y motivos difíciles de entender, y que por lo demás ponen en duda la imparcialidad del organismo electoral y de su presidente.

Digo, ¿será que el presidente de la CEE tiene algún tipo de compromiso con figuras actuales del poder, para evitar que se las critique?  ¿O será que él no tiene las herramientas emocionales para lidiar con el escrutinio público de las acciones de la misma gente que le da su razón de ser a la entidad que él dirige?  Si es así, de seguro no le gustarán los espectáculos de “Los Rayos Gamma”, que por cuatro décadas, contra viento y marea, han cumplido exitosamente su misión de “ofender a todos por igual”.  O tampoco le gustarán los espectáculos de “stand-up comedy” en los que se comenta la realidad de Puerto Rico, la misma que muchos en los círculos del poder querrán barrer bajo la alfombra, porque no es consecuente con sus estrechas ideologías.

Sinceramente, a mí me da mucha pena con gente como ésa.  Pero qué se va hacer.

Caballo de ajedrez

Pero si lo de la censura a la exhibición de caricaturas en la CEE estuvo mal, peor ha estado lo sucedido esta semana en el Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR), cuando una asociación bona fide de empleados de esa agencia dio a conocer una presunta prohibición de la práctica del ajedrez en las escuelas públicas de Puerto Rico.  (¡!)  Según dicha asociación bona fide, un ayudante del director del programa de educación física del DEPR—un funcionario de menor jerarquía—expresó en una reunión con directores escolares que el ajedrez era “un juego sedentario” y que estaba atado a problemas de obesidad en el estudiantado escolar, por lo que se estaba prohibiendo su práctica en el sistema escolar público.

Pero entonces yo me cuestiono qué hace un funcionario de menor jerarquía en una agencia de gobierno, dictando la política pública de su agencia (y créanme que una determinación de prohibir el juego ciencia en todo el sistema escolar público de Puerto Rico es un asunto de política pública).  Ni yo mismo me disparo una maroma así donde yo trabajo—aunque más bien, puedo hacer recomendaciones de posibles políticas públicas en función de mi trabajo… que hagan caso a lo que yo recomiendo, ya eso es otra cosa.

Por supuesto, el secretario del DE tuvo que salir a la luz diciendo que eso no era cierto y que el susodicho funcionario de tercera o cuarta categoría no estaba autorizado a emitir una información en contrario.  Pero ello no ocurrió sin que antes se sonara la alarma, desde el principio.  Y nuevamente la blogosfera puertorriqueña dijo presente: Elco Lao (quien añadió ulteriormente una deliciosa secuela a su escrito original, además de incluir en el mismo información sobre Aleksandra Kosteniuk, una dama que—por lo que he visto—desafía todos los estereotipos de lo que debe ser un Gran Maestro de ajedrez),** Gil C., Ivonne (quien hizo una secuela a su comentario inicial, luego de la media vuelta del secretario del DE), y… (redoble de tambores, por favor…) nuevamente los reporteros de El Ñame.  Porque a decir verdad, una cosa como ésta es bastante cuestionable.  Es como para desalentar el que los niños desarrollen su capacidad para pensar (digo, ¿no es para eso que están se educando?), para sopesar situaciones como aquéllas con las que se encontrarán en su vida adulta y buscar la mejor manera de resolverlas.

Digo, ¿no es esa la razón de ser de un juego de tanto abolengo como el ajedrez?  Si alguien tiene dudas, permítame ilustrarle:

Propósitos Generales de la Enseñanza del Ajedrez:

  • Desarrollar en el individuo una actitud favorable hacia el ajedrez que permita apreciarlo como elemento generador de cultura.
  • Desarrollar en el individuo su potencial intelectual.
  • Garantizar al individuo la adquisición de conocimientos, habilidades y destrezas básicas necesarias para la incorporación a la vida activa.
  • Favorecer la asimilación de las características del ajedrez que contribuyen con el armonioso desarrollo intelectual, moral y ético de la personalidad.
  • Priorizar la resolución de problemas.  El aprendizaje orientado a la resolución de problemas les brinda la oportunidad de analizar, evaluar y proponer alternativas de solución a situaciones de la vida diaria.

(Adaptado del artículo, “El Ajedrez”, en Monografías.com.  La lista que estoy citando aquí se accede a través del inciso #9 en esa página.)

¿O qué tal este otro ejemplo, de una fuente casi centenaria, pero que bien nos podría educar a las generaciones de hoy en día?

“La idea fundamental del ajedrez es la estrategia en su aspecto de lucha por la vida y de combate por la victoria desinteresada y noble de la actividad personal, y eso es lo que presta duración, elevación e interés al antiguo juego.

“Que el que enseñe ajedrez no pierda nunca de vista esa idea según la cual fortalece lo que podría llamar el instinto de estrategia….  (L)a estrategia es el uso inteligente de la fuerza.  De modo que al aprender a usarla se aprende solo el principio del arte.

“La vida moderna depende del apoyo mutuo para la consecución de intentos comunes y de la competencia.  La manera de proceder en la cooperación con los demás y en el antagonismo, es, pues, un importante objeto de estudio; y es evidentemente más difícil alcanzar esos conocimientos que comportarse según la libre elección.  Se necesita aprender la obediencia tanto como la capacidad de mando; se debe conocer los propios derechos tanto como los ajenos; es preciso adquirir el valor de defender su dignidad tanto como el valor—que es más grande—, de reconocer la de los otros. Todo eso es estrategia….  Y todo esto marcha paralelamente a los principios inculcados por el uso inteligente de las piezas del ajedrez.

“Las piezas se mueven de acuerdo a reglas estrictas.  En otros juegos los adversarios pueden infringir las leyes según las cuales se desarrolla la partida; en el ajedrez no.  El jugador adquiere así el hábito de la honradez; comprende que el caballo debe moverse de tal manera, el alfil de aquella otra, y los demás trebejos de modos diferentes; comienza entonces su partida con el conocimiento completo de lo que le está permitido y le está prohibido.

“Además, las piezas del ajedrez representan una multitud; el jugador tiene que dirigirlas  y ve con claridad las ventajas de la cooperación.  Quien se encuentre al frente de una empresa desempeña la misma tarea; tiene muchos ayudantes e importa que cada cual ocupe su sitio de modo que se apoyen entre sí todos recíprocamente.  El medio de orientar la influencia de las piezas hacia un propósito común es extraordinariamente complicado; el jugador, pues, se ve precisado a resolver en cada caso un problema semejante a los que se presentan en la vida diaria.  El instructor tiene con ello buena tarea en demostrar las analogías referidas y preparar esas lecciones en formas variadas.

“El jugador lucha con otro que posee el mismo número de piezas con las mismas libertades e idénticos derechos que las propias.  El hecho reviste importancia.  Es muy difícil ser justo con el enemigo, y en el ajedrez la justicia y la igualdad es ley fundamental.  Los derechos de los adversarios están claramente definidos.  Cada jugador sabe que después de su movimiento su contrincante tendrá igual oportunidad, y este es un gran ejemplo, porque destruye la ilusión de todo privilegio natural. Los golpes se dan y se reciben, metafóricamente, bien entendido.

“En conclusión, se ve que el jugador de ajedrez debe aprender a obedecer las leyes, que es la capacidad de mando, la facultad de gobernar con sabiduría, y mientras dirige sus piezas, adquiere la idea de la defensa de sus derechos y del respeto de los ajenos, que es el resultado natural de un combate ordenado e inteligente entre dos adversarios.”

(Citado de: “El ajedrez como elemento de instrucción”, por el Dr. Emanuel Lasker, Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, 31 de julio de 1913.  Y como es de suponer, los énfasis los añadí con toda intención.)

Yo no sé qué piensen ustedes—a menos que se dignen en dejarme sus comentarios en la entrada o a través del botón de “¡Envíame un email!” abajo.  Pero a mí las palabras del doctor Lasker me parecen tan vigentes en las primeras décadas del Siglo 21 como lo fueron en las primeras décadas del Siglo 20.  Y esas palabras dicen mucho de la nobleza que reviste la actividad del juego de ajedrez.  Me pregunto entonces quién puede tenerle miedo a todo esto, quién puede estar en contra de todo esto, escondiéndose detrás de la excusa de que el ajedrez sea “un juego sedentario”.

¡Y vamos a darle jaque mate a esto y dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, mi gente.


* ACTUALIZACIÓN (26 de septiembre de 2010): Acabo de leer en la prensa de hoy que algunas de las “víctimas” del “ataque” de los nueve dibujos “prohibidos” por la CEE por razones de “contexto histórico” y de “idiosincrasia” están dispuestas a acoger la exhibición de caricaturas de la Asociación de Caricaturistas de Puerto Rico (especialmente los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes de Puerto Rico, Thomás Rivera Schatz y Jennifer González Colón, respectivamente).  A lo mejor resulta que—contrario a lo que se esperaría normalmente—los objetos de estas caricaturas en particular tienen la capacidad de reírse de sí mismos, de aceptar que son seres humanos que despliegan cada día a la vista del público sus defectos y virtudes, que tienen “el cuero duro” para poder aceptar las críticas, muy a diferencia de otros funcionarios como el presidente de la CEE.  ¡Que para bien sea!

** SEGUNDA ACTUALIZACIÓN (3 de abril de 2011): Yo no sé si ella se habrá enterado de que la menciono en esta entrada, pero acabo de recibir una notificación de que Aleksandra Kosteniuk está siguiendo mis mensajitos en Twitter.  Digo, para mí es un gran honor contar con su presencia en mi cuenta de Twitter… ¡y viceversa (ya que también la añadí a mi lista de “seguidos”)!  De paso, si desean seguirla y conocerla un poco mejor, aquí tienen: la cuenta de Aleksandra en Twitter y su sitio ‘web’ para los que no sabemos nyet de ruso… ¡huy, se me zafó eso!


LDB

Cuando yo sea grande, quiero ser…

¡Última hora, mi gente!  Esta mañana, mientras yo revisaba si tenía mensajes en mi correo electrónico, me encontré con una nota que podría sonar cómica, si no reflejara una realidad tan trágica.

Resulta que al inicio del presente periodo escolar en China (el pasado 1 de septiembre de 2009 ), se le hizo a varios niños de lo que en Puerto Rico sería una escuela elemental (grados primero al sexto, o aproximadamente de 6 a 12 años de edad) la tan gastada y antipática pregunta, “¿Qué quieres ser cuando seas grande?”.  Una niñita le contestó al entrevistador que ella quería llegar a ser un funcionario público, pero cuando el entrevistador le preguntó qué clase de funcionario público quería ser, ella—me imagino que con toda la candidez y la inocencia del mundo—contestó…

(¡Sí!  Ya saben lo que viene aquí: Redoble de tambores, por favor…)

¡UN FUNCIONARIO PÚBLICO CORRUPTO, PORQUE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS CORRUPTOS SIEMPRE TIENEN MUCHAS COSAS (PERTENENCIAS, POSESIONES) LINDAS!

(¡Exactamente como lo están leyendo!  Y por favor, después no digan que no les advertí al comienzo de esta entrada.)

Y como con la censura a las obras literarias por parte del Departamento de Educación de la que escribí en mi entrada anterior, “las reacciones no se hicieron esperar”.  (Otra vez el maldito cliché ése…)  Desde que no se debe tomar muy en serio ese tipo de comentario por parte de un niño—que de todos modos, no ha desarrollado aún la malicia suficiente para sobrevivir en la olla de grillos que le espera—hasta que la expresión de la niña representa un comentario triste sobre la realidad, sobre la falta de una sólida enseñanza de valores, sobre la inocencia que dice en público lo que los adultos no se atreven a admitir (¿se acuerdan de “El Traje Nuevo del Emperador”?), sobre la forma en la que se ejercita el poder del estado sobre sus ciudadanos—con todos sus excesos, con toda su codicia.

Por supuesto, cabría pensar que cosas como ésa sólo ocurren en países como China, donde un poder centralizado dicta las vidas de sus ciudadanos, mientras quienes ostentan ese poder se dan la buena vida (¿acaso necesito mencionar nombres?).  ¿Pero aquí en Puerto Rico?  ¿Quién dijo eso?  Digo, hasta el momento, con tantos ejemplos que vemos a diario (legisladores que adquieren riquezas de la noche a la mañana, como si tuvieran ese derecho por la gracia divina, o funcionarios que insultan y ofenden a quienes no son tan “agraciados” como ellos porque such is life… ¿de veras quieren que siga citando ejemplos?), dudo mucho que una cosa como ésa vaya a ocurrir en Puerto Rico… digo, eso creo…

Pero bueno, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

(¡Ah!  Y antes de que se me olvide, aquí está el enlace a la síntesis que hace Global Voices Online de la contestación de la niña y las reacciones de la blogósfera china—traducidas al inglés.  Allí también está el vídeo del reportaje en cuestión—en su idioma original—, en el que el rostro de la niña aparece borroso, presumo que para protegerla de cualquier posible represalia.)

LDB

El pez muere por la boca

¡Qué tal, mi gente!

Yo no sé cómo lo vean ustedes, pero la administración de gobierno que nos ha tocado para estos cuatro años está llena de contrastes.  Por un lado, promete en su programa de gobierno (el del PNP) que procurará resolver la crisis económica puertorriqueña, ocasionada por años (¿no sonaría mejor “décadas”?) de mala administración gubernamental, sin recurrir al despido de empleados públicos.  Por el otro lado, proyecta despedir unos 30000 empleados públicos para lograr un “ahorro” de US$3200 millones (y con los primeros 8000 despidos no han conseguido ni una quinta parte del ahorro pretendido).  Por un lado, proclama un plan para detener el avance de la delincuencia, bajo la premisa de que “está funcionando”.  Por el otro lado, la delincuencia se dispara a niveles alarmantes, hasta en las propias narices de la Policía de Puerto Rico—y ésta, para curarse en salud, alega que ello demuestra el “éxito” de su plan.  Por un lado, promete ayudar al desarrollo de las comunidades pobres, aquéllas que buscan salir de la miseria para construirse un futuro de esperanza.  Por el otro lado, hacen todo lo posible por socavar esa esperanza, ya sea eliminando los instrumentos legales que ayudarían a las comunidades a levantarse en sus pies por su propio esfuerzo (como en el caso de las ocho comunidades alrededor del Caño Martín Peña), o indisponiéndose contra las comunidades que reclaman beneficiarse de aquello que tanto esfuerzo y sacrificio les ha costado defender.

Muestra de lo tercero han sido las expresiones vertidas el 29 de agosto de 2009 por el asesor del proyecto “Portal de Futuro” “Riviera del Caribe”, José R. (“Cheo”) Madera, en la estación radial NotiUno (y recogidas después por la prensa puertorriqueña cuando se divulgaron por otra estación de radio, WKAQ-AM 580, luego de que se le hicieran llegar al periodista de esa emisora, Julio Rivera Saniel), en las que se refirió a los líderes comunitarios del municipio de Ceiba (en la costa este de Puerto Rico) como “crápulas”, “garrapatitas” y “vividores”…

¡Exactamente lo que están leyendo!  Así fue como ese “funcionario público” se refirió a aquéll@s cuyo único “pecado”—si lo entiendo correctamente, y si me equivoco me corrigen (pero con evidencia)—es reclamar una justa participación en la bonanza económica que se espera que resulte del aprovechamiento de los terrenos de lo que hasta hace un par de años se conocía como la base Roosevelt Roads del U.S. Navy (la cual tiene una función importante en la trama del episodio “The Immortals” de la serie televisiva NCIS, estrenado en Estados Unidos en octubre de 2003).  A quienes no tienen porqué estarle aguantando insultos a nadie… ¡a nadie!… como los que les espetó semanas antes el hoy ex-administrador del mismo proyecto, Jaime González* (y que también gracias al periodista Rivera Saniel trascendieron a la luz pública, con el resultado que ya conocemos).

(* Aparte: Habrán notado que ni en esta entrada ni en la anterior me he dignado en utilizar el nombre completo de esta persona, Jaime González Goenaga, ya que su apellido materno es el mismo de uno de mis más recordados amigos de otros tiempos, el profesor Carlos Goenaga Portela, quien murió hará unos 15 años más o menos, haciendo lo que más le gustaba hacer: enseñando a las nuevas generaciones a apreciar y conservar las riquezas del fondo marino, a valorar lo sustantivo por encima de lo aparente.  Y entenderán que prefiero honrar el recuerdo de ese apellido, y no lo contrario.)

Es interesante ver cómo estos insultos vienen de parte de una persona cuyo historial deja un espacio tan grande para la duda, como para un@ caerse si se descuida.  Una persona a la que se le imputa participar en un esquema para cobrar dos veces una factura por servicios prestados como contratista gubernamental, y sobre cuyos contratos actuales—particularmente un contrato por US$96000 con el Senado de Puerto Rico, para asesorarlo en quién sabe qué—parece imperar la “ley del silencio” (como en los sectores marginados que tanto asco le dan), ya que nadie—empezando por el gobernador Luis G. Fortuño Bruset—sabe nada, y nadie dice nada.

Lo único que sí se sabe es que su contrato como asesor del Portal del Futuro de la Riviera del Caribe fue cancelado el mismo día en que se divulgaron sus tan desafortunadas expresiones (el 9/09/09… ¡uy!), como lo informan tanto El Nuevo Día como Primera Hora en sus ediciones cibernéticas.  Y la razón que invoca quien lo contrató—por cierto, el mismo secretario de gabinete que proclamó a los intereses privados como los dueños de Puerto Rico—fue que “sus servicios ya no son necesarios”.  O sea, que ya cumplió su función como hired gun en el tema del redesarrollo de Roosevelt Roads, y todo lo que necesitaba para coronar su gestión fue menospreciar a quienes no son tan “agraciados” como él, a quienes no tendrán la oportunidad de disfrutar de unos terrenos que—le guste a quien le guste—también son de ellos, a quienes tendrán que enviciarse y seguir jugando a la Loto o al “Pega 3” para poder aspirar a los beneficios del poder.

¿Qué es lo que está ocurriendo aquí?  ¿De dónde está saliendo todo este despliegue de arrogancia, de prepotencia, de mostrar hostilidad hacia quienes tratan de hacer las cosas bien, quienes tratan de destetar a los más necesitados del mantengo y de la limosna que le tiran quienes se proclaman como los líderes electos del país?  ¿Será que como en el caso de las comunidades del Caño Martín Peña, a los poderosos les molesta esa competencia “por el corazón y las mentes” de los residentes de las comunidades?  ¿O será que a la larga los sectores poderosos y sus aliados gubernamentales querrán “darle un escarmiento” a quienes se atreven a quitarles el control de todo un pueblo (de la misma manera que el mismo partido que hoy está en el poder—el PNP—quiso en su momento “darle un escarmiento” a los independentistas por medio de los lamentables hechos del Cerro Maravilla), y quieren comenzar socavando la confianza de los residentes de las comunidades en sus líderes?

Pero peor aún, ¿es ésa la política pública sancionada oficialmente por la actual administración puertorriqueña?  Yo sigo deseando que ello no sea así, pero cada vez que veo a algún personero gubernamental hacer “con su boca de comer” unas expresiones que laceran la dignidad—la misma que la Constitución de Puerto Rico de 1952 dice en su Carta de Derechos que “es inviolable”—de los sectores que no son “agraciados”, me lleno más y más de dudas.  Pero bueno, a fin de cuentas (expresión que últimamente se suele sustituir con el impropio calco, “al final del día”), dice el refrán que “el pez muere por la boca”… ¡y hasta el momento vamos por dos “peces muertos”!  (Y Dios sabe cuántos más les seguirán después de esto…)

¡Y vamos a dejar eso ahí!  A mi gente buena de verdad: Cuídense mucho y pórtense bien.  Y a quienes se creen mejores que los demás… ¡piénsenlo bien, antes de morir por la boca!


No, todavía no lo puedo dejar ahí, porque no quiero dejar pasar la oportunidad para comentar sobre la noticia de que el Departamento de Educación de Puerto Rico ha mandado a prohibir el uso de ciertos textos literarios en español en el undécimo grado (tercer año de escuela superior) por contener un lenguaje ‘inaceptable’, ‘extremadamente burdo y soez’.  Y lo peor de eso es que el funcionario responsable de ejecutar esta orden, admite “con su boca de comer” (¿les huele aquí también a pez muerto?) que desconocía el valor de los libros en cuestión… ¡porque él no los había leído!  Total, lo único que él estaba haciendo era seguir (irreflexivamente) las instrucciones de sus jefes—más o menos lo mismo que en su momento hizo el Col. Oliver North cuando el escandaloso caso Irán-Contra.

OK, voy con esa frase que ya se ha vuelto un clisé: “Las reacciones no se han hecho esperar.”  (¡Ya está, ahí la tienen!)  Y ciertamente la blogósfera boricua ha sido bastante implacable con el tema.  De todas las reacciones que he visto hasta el momento en que escribo—entre las que quiero destacar las de Edwin, Isabel, Prometeo e Ivonne—, la que me parece la más contundente ha sido la de la escritora Mayra Santos Febres, quien diseca la lista de las obras “prohibidas” en el ánimo de ver si hay alguna razón lógica que justifique por qué no se debe exponer a un adolescente que está empezando a conocer la vida a un “lenguaje soez y chabacano”, que comoquiera lo está escuchando a diario en la calle, y en su propia casa, bajo su propio techo.  (Y por si la señora Santos llegara a leer esto: yo leí en mis años universitarios El entierro de Cortijo y al sol de hoy yo tampoco entiendo porqué estos señores lo están censurando.  ¡Que conste!)  Sobre todo, ella da en el clavo al cuestionar dónde, en qué parte de esos libros, hay algún mensaje “pernicioso” para el desarrollo integral de nuestros niños y adolescentes, que pueda preocupar tanto a las mentes estrechas (que de tan estrechas que son, yo no las llamaría “mentes”, para mí eso no sería lo correcto) que dominan en el país.  Definitivamente, ésa es una entrada cuya lectura les recomiendo encarecidamente.

Y ciertamente es importante cuestionar el por qué de decisiones disparatadas como ésta.  ¿Tendrá alguien tanto miedo de que se enseñe a los estudiantes del sistema escolar público a expandir sus mentes, a cuestionar lo que tanto se da por sentado, a PENSAR?  ¿Le convendrá a alguien que nuestros estudiantes no desarrollen su sensibilidad como seres humanos que son (que somos) y se conviertan en autómatas, en seres que no puedan aprender de la rica experiencia humana?  ¿Será que la misión del sistema educativo puertorriqueño es evitar que se formen “crápulas”, “garrapatitas” y “vividores”, y más bien formar seres que se conformen con no ser “agraciados”?

Yo me niego a creer que eso sea así…


Y ahora sí… ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

A Mi Me Gusta la Gasolina – Pero Barata

Hola, mi gente.

No mucho que contar esta semana, salvo que la misma estuvo dominada por las noticias que han surgido tras la muerte de un niño de corta edad, al que sus padres dejaron como si fuera una bolsa de basura frente a las puertas del Instituto de Ciencias Forenses en San Juan. Digo, una cosa así suena muy, pero que muy atroz… pero más atroz aún es el cuadro de la familia de ese niño, si a ESO se le puede llamar “familia”: un hombre que se cree ser Dios, que convive con tres mujeres (con las que convive también otro hombre), más 11 niños cuyo padre no se sabe quién es, que no están inscritos en el Registro Demográfico (o sea, no tienen certificado de nacimiento… o sea… ¡que ellos no existen!), que no tienen las vacunas requeridas, que no van a la escuela porque los están “educando” en la casa (el llamado homeschooling)… Y muchísimo peor aún… ¡el gobierno no hizo nada que ayudara aprevenir esta tragedia! Ni los departamentos de Salud, de Educación y de la Familia… ¡NINGUNO!

Por supuesto, todos esos departamentos se han estado “cooleando”, haciendo lo que en su momento hizo Poncio Pilatos.

Ahora, ¿qué hacer para que algo como esto no siga sucediendo? (¡SÍ! Porque existen muchos casos similares a éste, particularmente en municipios con extensas áreas rurales, algunas de ellas, bastante aisladas.)

Mientras seguimos ponderando esto, por lo menos hay algo bueno. ¿Recuerdan que les hablé de una gasolinera situada en la ruta que yo tomo de ida y vuelta a mi trabajo en San Juan, que había subido los precios de la gasolina a US$0.857 por litro (US$3.244 por galón estadounidense)? Pues bien, ahora resulta que están empezando a bajar leeeeeeeeeevemente los precios de la gasolina, a niveles como los que casi me dan un ataque al corazón hace un mes cuando regresé de mi viaje a Tampa. La última vez que me asomé por allí el viernes, la gasolina regular estaba a US$0.627 por litro (US$2.373 por galón estadounidense). Digo, por lo menos, es una señal de que debe poderse aliviar la crisis, ¿no? Todo lo que falta es que los árabes de la OPEP empiecen a aumentar su producción y que con ello disminuyan los precios a un nivel tolerable, que permita tener más dinero en el bolsillo para enfrentar los demás aumentos en el costo de la vida. ¿Será eso mucho pedir?

¿Será mucho pedir que la gasolina en Puerto Rico baje a US$0.317 por litro (US$1.199 por galón estadounidense), como estaba no hace mucho?

Mientras ponderamos la respuesta a esa otra interrogante…

¿QUÉ HAY DE NUEVO ESTA SEMANA? Un as de la Segunda Guerra Mundial logra impresionantes hazañas en su primer día como piloto de combate… Y… Una señora de la Tercera Edad disfruta de todas las atenciones en un crucero… ¡pero esperen a ver por qué!

OK, como que la cosecha de esta semana estuvo floja…

CORRECCIÓN EN LA PÁGINA DE AGOSTO DE 2004: Una reseña de la película Open Water… ¡por un par de buzos! (Añadimos el identificador del mensaje original.)

AÑADIDO A LA PÁGINA DE MAYO DE 2002: ¿Se acuerdan de Who Wants To Be A Millionaire? Pues la fiebre de ese concurso televisivo se hace sentir… ¡hasta en el matrimonio!

Aquí es donde está todo esto.

Bueno, por hoy los dejo con esto. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB