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Porque YO soy la ley

Close-up of a lamp post outside El Capitolio
Image via Wikipedia

Mi gente, esto es alarmante.  Alarmante. ¡ALARMANTE! No se me ocurre otra manera de calificar lo observado la semana pasada, luego de una serie de situaciones muy lamentables.

Primero, luego de que se llegara a varios acuerdos para poner fin al paro huelgario en la Universidad de Puerto Rico, y de que los estudiantes en paro ratificaran los mismos en una Asamblea Nacional el lunes 21, la administración universitaria—en lo que se ve muy a las claras como un acto de burdo revanchismo—optó por retractarse de dichos acuerdos y reanudó una acción judicial que llevaba para que se sancionara a los estudiantes en paro.  Esto, no sin que antes la asamblea legislativa puertorriqueña aprobara a toda carrera y sin discusión, y el gobernador Luis G. Fortuño Bruset refrendara, una medida para aumentar la cantidad de miembros de la Junta de Síndicos de la UPR, de 14 a 17 miembros, de modo—según se dice—de inclinar aún más la balanza a favor del partido en el poder (el PNP).

(Y no conformes con eso, una de las acciones en disputa, la imposición de una cuota de US$800 por estudiante para poderse matricular a partir de enero, a fin de “cuadrar” el presupuesto universitario, ha sido aprobada por la “new-and-improved” Junta de Síndicos para implantarse a partir de enero de 2011.  Yo no sé, pero a mí me huele a que habrá pelea otra vez…)

Después de eso, ante las acusaciones por corrupción de las que fuera objeto el Senador Héctor “Macaracachimba” Martínez—el mismo que a pesar de su aparente juntilla con un presunto narcotraficante ya fallecido, no quiere que lo llamen ‘narcosenador’—en el ámbito legal estadounidense, casi toda la delegación senatorial de la mayoría (PNP) (menos una senadora que se encontraba fuera de la Isla) hizo un despliegue de apoyo y solidaridad detrás de su figura, como no se había visto anteriormente.  Apoyo que incluso ha llevado al presidente del Senado, Thomás Rivera Schatz, a emprenderla contra el SAC (siglas en inglés para “agente especial a cargo”) del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, al que tildó como “el rey de la feca” (o sea, el rey de la mentira).

A mí este “cambio” de opinión me parece sumamente extraño.  ¿Será porque contrario a otras ocasiones, el imputado no es del bando político contrario—como en el caso del hoy ex-gobernador Aníbal Acevedo Vilá (PPD)?  Para eso tanto el FBI como la fiscalía estadounidense eran buenas entonces, ¿no?  ¿O será por alguna públicamente desconocida complicidad de muchos de estos senadores, en los manejos turbios de los que hoy se acusa a su correligionario?  Yo no sé, pero si esto último fuese así, a mí me parece que estos senadores se están subiendo demasiado la falda, a riesgo de que se les vea… esteeeeeeeeee… ¡el refajo!

Para completar, y probablemente para evitar que se cuestionara públicamente la presencia del narcosenador (¡y dale, que es tarde!) senador Martínez en el último día de aprobación de proyectos de la sesión ordinaria actual, el propio presidente senatorial Rivera Schatz, obstruyó—según los afectados, de manera injusta y arbitraria y con aires de fascismo—la labor de los periodistas que cubren el Capitolio insular, impidiéndoles el acceso a la cada vez peor vista “Casa de las Leyes”.  Obstrucción e impedimento que—aun si como argumenta Prometeo, los propios periodistas puertorriqueños ‘se los buscaron’ por dejarse chantajear mediante la pauta de anuncios gubernamentales en los medios para los cuales trabajan—no deja de ser un síntoma de abuso y de la “borrachera” del poder, y una falta de respeto al mismo pueblo al que estos políticos dicen representar, y a los medios que tienen la ingente labor de alertar al público sobre cómo se manejan sus impuestos… y a fin de cuentas, su destino.

Por supuesto, él dirá luego que se sacó a los periodistas del Capitolio porque un “periodista” aparentemente no acreditado “se pasó de la raya”.  ¿Cómo exactamente?  Habrá que darle tiempo a los libretistas de siempre, a ver qué (o a quién) inventan para justificar eso.  Pero entonces, por culpa de un supuesto “periodista no acreditado”, ¿tienen que pagar los platos rotos los demás periodistas que—bueno o malo—están haciendo su trabajo?  Para mí que eso no era.  ¡ESO NO ERA!

Irónicamente, esa obstrucción y ese impedimento contradicen las prédicas de libertad y democracia que constan en la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de Norteamérica, las cuales nos atan para bien o para mal.  Así que, ¿con qué cara vienen ellos a hablarle al resto de nosotros de democracia y de buscar “la igualdad” con “nuestros conciudadanos del norte”, si sus acciones son contrarias a lo que predican?  (No en balde, hay muchos puertorriqueños que creen—porque no han dejado de creer de buena fe, con toda la mejor voluntad del mundo—en el mismo ideal anexionista que estos pseudolíderes defienden de la boca hacia afuera, pero que están completamente desencantados, o más bien, desengañados con lo que ven cada día.  Y ésa es la realidad, gústele a quien le guste y duélale a quien le duela. Pero ya eso es otro tema…)

Creo que voy a aprovechar para citar de nuevo lo que escribí un tiempito atrás sobre el afán de protagonismo del “distinguidísimo” líder senatorial, para que no se nos olvide:

“Para mí hay una cosa que es segura, y es que él quiere que la gente hable de él—bien o mal, pero que hablen de él—, que lo vea como el gran protagonista, como un hombre de poder, que puede hacer y deshacer sin que se le cuestione su capacidad, porque quien lo cuestione, quien lo critique es su enemigo, es de los que ‘no le gusta que se digan las cosas positivas que él el Senado está haciendo por Puerto Rico y sólo destacan lo negativo’, como dijo de ‘algunos sectores de la prensa’ puertorriqueña. (Y aunque eso no me impide pensar lo que ya en otras ocasiones he dicho aquí sobre algunos sectores de la prensa, sospecho que por lo demás él es de los que prefiere matar al mensajero cuando éste se atreve a cantarle las verdades.)”

“La vida es como una caja de chocolates…” (23 de agosto de 2009). (Noten que el énfasis en “él” está en el original; otros énfasis, los hago ahora con toda intención.  Y mi referencia a lo dicho en este blog sobre algunos sectores de la prensa… bueno, ustedes ya la conocen: no todos los periodistas—ni todos los medios de prensa en Puerto Rico—son “hermanitas de la caridad”.  Pero eso no significa que tengan que pagar justos por pecadores.)

Yo aún tengo la fe de que la misma prensa puertorriqueña a la que este “distinguidísimo” senador quiere mandar a callar, despierte y se atreva a cantarle las verdades… ¡y prevalezca!  ¡Y cuanto antes, mejor!

Pero en lo que el hacha va y viene, tengo que cuestionar la prepotencia de estas personas, el afán desmedido de conducirse como si estuvieran librando continuamente una batalla contra quienes no comulgan con su visión de mundo, desde los grupos comunitarios cuyo único “delito” es brindarle nuevas posibilidades a los sectores marginados de nuestra comunidad, pasando por los abogados y los grupos que defienden sinceramente—no de la boca para afuera—el medio ambiente de nuestro archipiélago boricua, hasta los estudiantes universitarios que buscan salvar el semillero del que saldrán las nuevas ideas que ayuden a poner a todo un país sobre sus pies.  Digo, ¿qué se gana con crear una seria crisis económica y social, que lo único que hace es empeorar lo que desde el principio ha sido una mala situación?  ¿Qué se gana con estar en una guerra constante contra quienes no encajan dentro de la visión de mundo “oficial”?  ¿Qué se gana con dividir a una sociedad que de por sí ya está enferma, que tiene que lidiar con una crisis delictiva en cada vez mayor deterioro, con una oleada de violencia doméstica (o más correctamente, violencia de género) como nunca se había visto (donde la víctima puede ser acribillada a balazos frente a sus hijos, o hasta se le rocía combustible y se le incendia), con un cuadro desalentador en su salud mental?  ¿Qué se gana con actuar de manera irresponsable y sin ponderar consecuencias?

La respuesta a estas preguntas… bueno, en todo lo que este blog lleva de existencia he gastado demasiados unos y ceros en ella, pero a veces no hay más remedio que repetirla: ¡NADA!  ¡ABSOLUTAMENTE NADA!

¡Y vamos a dejar eso—y la primera mitad del 2010—ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

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Seis Meses Despues de las Vacaciones Forzadas

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está ocurriendo!

Para mí, estas “vacaciones” han sido en la práctica lo que los estadounidenses llamarían un ‘emotional rollercoaster’. Muchas han sido las emociones vividas durante estos 16 días (si incluimos el fin de semana previo al inicio del cierre agencial), como decepción, desengaño, ira, frustración, miedo… hasta deseos de “tirar la toalla” y “dejarles el canto” a quienes muy hipócritamente dicen estar trabajando “por el pueblo”. Y la verdad es que muchos de nosotros aún sufrimos de ese desengaño, al ver la verdadera cara de aquéllos(as) a quienes se da una confianza que no se merecen. Y lo peor de todo es que a mi modo de ver, no hay certeza de que una crisis como ésta no se repita en el futuro…

Con estas palabras, yo me expresé hace apenas unos seis meses en lo relacionado con el cierre patronal que vivmos entonces nos 95,000 (95.000) servidores públicos en Puerto Rico, incluido quien les escribe. Y como es de esperarse, no han cambiado mucho las cosas en Puerto Rico. Siguen tomándose decisiones “a lo loco” y sin pensar en las consecuencias (y sobre todo, sin leer la medida legislativa que se está aprobando, como la que nos impondrá un impuesto a las ventas y usos—el IVU—de 7%, por implantarse dentro de 10 días a la fecha en que escribo esta entrada). Siguen nuestros supuestos líderes haciendo gala de su naturaleza oscura, por más que se pretenda vestir la misma con ropajes de terciopelo (como lo demuestra el veredicto de culpabilidad contra los dos ex-funcionarios estadoístas acusados de extorsión en el proyecto de infraestructura del “Superacueducto”, a los que me refería en mi entrada de hace un par de semanas). Y sobre todo, parece cobrar más fuerza la idea de que la pretendida seguridad de empleo de que gozan los servidores públicos en Puerto Rico es cosa del pasado.

De hecho, también recordarán que a la semana de yo haber escrito mi mensaje sobre las lecciones aprendidas de los eventos de esas dos semanas, trascendieron en la prensa las palabras de quien entonces era el Secretario de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico, el Lcdo. Jorge Silva-Puras,

En el mundo de hoy, no hay garantía de empleo para nadie.

Más aún, entonces yo me cuestionaba esto,

… ¿(E)staremos llegando al punto en el que el gobierno siga las reglas de juego de la empresa privada y despida empleados a su discreción (porque la agencia-empresa no esté logrando las ganancias que esperaba o porque no se le ocurre otra manera de recortar sus gastos o de ser más eficiente)? ¿No será que en adelante debemos ver la cuestión de los beneficios que reciben los empleados públicos—a los cuales muchos de ellos, con mayor o menor razón, se aferran como si su vida dependiera de ello—como algo que depende de la “buena voluntad” de quienes manejan el sistema? ¿O como algo que puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos?

La cosa es que al poco tiempo de haber expresado sus famosas palabras, el Lcdo. Silva-Puras fue nombrado como Secretario de la Gobernación de Puerto Rico. Y lo peor es que ha venido a esa posición para una anunciada reorganización del gobierno de Puerto Rico, con un enfoque de tipo empresarial, o sea, de manejar el gobierno como si fuera una empresa comercial dirigida a obtener ganancias… pero, ¿y el servicio a nuestro pueblo? ¿Dónde queda eso dentro de ese esquema? ¿Habrá que despedir servidores públicos en aras de aumentar la eficiencia y la competitividad?

Bueno, tal vez él dirá que el resultado podría ser una prestación más eficiente de los servicios públicos. Después de todo, Silva-Puras ha estado leyendo el libro sobre la reinvención del gobierno (Reinventing Government, por David Osborne y Ted Gaebler. Reading, MA: Addison-Wesley [1992]. Y por supuesto que tengo mi ejemplar del mismo, o ¿de dónde creen que me saqué la referencia bibliográfica, ah?)…

 

 

‘Pérate un momentito… ¿no era ESE el mismo libro que la cúpula de la administración estadoísta dentro de la cual ocurrieron los hechos que llevaron al veredicto en el caso de Superacueducto estaban leyendo? Claro, cada quien lee las obras literarias como conviene a sus intereses…

¿Dónde nos deja esto en cuanto a las lecciones de vida que por lo menos a mí me dejó esta absurda situación? Pues yo sigo insistiendo en que hay decisiones, sobre todo en lo que al sistema de gobierno se refiere, que deben tomarse con muho cuidado, pues las mismas pueden tener efectos devastadores; que cada una de las partes involucradas en un conflicto debe asumir su responsabilidad y aportar a la solución del mismo, y que la solución a los graves problemas que vive Puerto Rico debe trascender la estrecha óptica político-partidista que permea actualmente; que para la solución de los problemas que tenemos, tanto individual como colectivamente, no podemos (ni debemos) confiar en los políticos de turno, quienes han demostrado que no tienen la capacidad, la enterza de carácter, ni la madurez necesaria para resolver nuestros problemas; y que los seres humanos tenemos, en mayor o menor grado, algo que se llama “voluntad para sobrevivir”, y que por más que hayan seres con mala intención que nos la ponen a prueba, NADIE… ABSOLUTAMENTE NADIE… puede ni podrá quebrantarla.

Y yo, Luis Daniel Beltrán-Burgos, seguiré insistiendo en ello, le guste a quien le guste, le duela a quien le duela…

OK, ahora cambiamos de tema…

ESTA SEMANA (6–12 DE NOVIEMBRE DE 2006): LE DECIMOS “HASTA EL AÑO QUE VIENE” A OCTUBRE CON: Consejos útiles sobre cómo NO buscar empleo. Y LE DECIMOS HELLOOOOO A NOVIEMBRE CON: Una hermosa señora lleva a sus tres hijas (no menos hermosas) al médico para un chequeo muy particular… En un supermercado, dos monjas tendrán que lidiar con la tentación de la cerveza… Y… Dos camioneros de Kentucky también tendrán que lidiar… ¡pero con un viaducto más bajo que su vehículo!

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán, y haga click donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”. (¡Ah! Y yo no cobro el IVU por visitar mi sitio ‘web’, ¿OK?)

¡Y ya, vamos a dejarlo ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

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Vacaciones Forzadas – Lecciones de las Dos Semanas Perdidas en el Tiempo

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Aquí están a punto de terminar las “vacaciones” que más de 95 mil servidores públicos en Puerto Rico—entre los cuales está quien les escribe… no tengo por qué ocultar ese hecho—nos vimos forzados a tomar desde el día 1 de mayo de 2006 (irónicamente, en la efeméride no reconocida oficialmente del “Día Internacional de los Trabajadores”). Para mí, estas “vacaciones” han sido en la práctica lo que los estadounidenses llamarían un emotional rollercoaster. Muchas han sido las emociones vividas durante estos 16 días (si incluimos el fin de semana previo al inicio del cierre agencial), como decepción, desengaño, ira, frustración, miedo… hasta deseos de “tirar la toalla” y “dejarles el canto” a quienes muy hipócritamente dicen estar trabajando “por el pueblo”. Y la verdad es que muchos de nosotros aún sufrimos de ese desengaño, al ver la verdadera cara de aquéllos(as) a quienes se da una confianza que no se merecen. Y lo peor de todo es que a mi modo de ver, no hay certeza de que una crisis como ésta no se repita en el futuro, a pesar de las medidas que se aprobaron este fin de semana en la Asamblea Legislativa para la firma del Gobernador. (Y yo que lo decía medio en broma y medio en serio antes de que ocurriera el cierre agencial…)

(Por cierto, todavía pienso seguir enviando resumés a firmas de consultoría en los Estados Unidos, especialmente en Florida, “por si las moscas”…)

En todo caso, personalmente creo que hay varias lecciones que podemos extraer de lo sucedido en los pasados 16 días, tanto en lo individual como en lo colectivo, y a eso quiero dedicar el resto de esta sección de mi entrada de hoy. Según las mismas salieron de mi cabeza (a eso de las 07:00:00 UTC -04:00:00 del domingo 14) y sin un orden estricto, estas lecciones son:

1. Hay decisiones que deben tomarse con mucho cuidado, pues las mismas pueden tener efectos devastadores. Tomar una decisión como la de cerrar un taller de trabajo, ya sea una fábrica (como sucedió precisamente anteayer, 12 de mayo de 2006, con la fábrica en la que se hacen las mentas “Tic Tac” en Caguas), una tienda o hasta las mismas agencias de la rama ejecutiva de gobierno, puede causar efectos adversos en la salud física, mental, económica y demás de las personas a quienes se les quita su oportunidad de ganarse el sustento diario.

2. Cada una de las partes involucradas en un conflicto debe asumir su responsabilidad y aportar a la solución del mismo. Algo que se vio muy claramente durante esta crisis fue la actitud de cada una de las partes, de evadir la cuota de responsabilidad que le tocaba, y dirigiendo la culpa del conflicto hacia la parte contraria. Ciertamente, eso dice muchísimo de quienes se supone que tengan madurez y carácter para enfrentar las situaciones apremiantes. (¡Ya yo quiero ver lo que harán estos seudolíderes si, Dios no lo quiera, nos azota un huracán peor que Katrina… y eso, que la temporada de huracanes del 2006 está a la vuelta de la esquina!)

3. La solución a los graves problemas que vive Puerto Rico debe trascender la estrecha óptica político-partidista que permea actualmente. Aquí no se trata de una falaz superioridad ideológica (más o menos al estilo de la Guerra Fría entre los Estados Unidos de América y la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), de demostrarle al mundo (o al menos, a los fanáticos recalcitrantes) “quién es el más macho aquí”, o quién es el que va a “salvar” a Puerto Rico de caer en la ruina económica. ¿Será acaso mucho pedir?

4. Se necesita un mayor involucramiento (a mí esta palabra me parece mejor que el horrible calco de “envolvimiento”) de sectores de nuestra sociedad que no tengan “los deditos amarrados” con la política partidista en la solución de conflictos como el que nos ha traído hasta aquí. En otras palabras, se necesita de lo que Einstein llamó las “mentes brillantes”, como las de los 4 miembros de la comisión de CIUDADANOS RESPETABLES (uno de ellos, un ex-juez del Tribunal Supremo de Puerto Rico) que en apenas un par de días, logró solucionar un tranque que las “mentes mediocres” no tenían la voluntad ni el deseo de resolver. Ciertamente, Puerto Rico tiene que estar agradecido de que en Puerto Rico aún existen estas mentes brillantes, y sobre todo, que las mismas SE DIERON A RESPETAR. PUNTO. NADA MÁS QUE AÑADIR.

5. Todos(as) debemos reconocer que las crisis como ésta sacan a relucir lo mejor de nosotros… ¡y desgraciadamente, también lo peor de nosotros! Desde el insulto gratuito contra el adversario, la burla, el gesto altanero, la posición de que “no vamos a permitir que se solucione este asunto porque a nosotros… ejem… ¡A MÍ!… no nos da la gana” (aunque no se diga exactamente con estas palabras)… y hasta la manía de estar tirando palos a ciegas (como hicieron los miembros de uno de los gremios que cobija a los maestros de escuela pública, al irse a piquetear frente a un crucero lleno de turistas que querían ver el Viejo San Juan… dizque para meter en el debate a “los grandes intereses”)…

6. Es triste decirlo, pero para la solución de los problemas que tenemos, tanto individual como colectivamente, no podemos (ni debemos) confiar en los políticos de turno. Definitivamente, éstos nos han demostrado que no tienen la capacidad, la entereza de carácter, ni la madurez necesaria para resolver nuestros problemas, sobre todo mientras no trasciendan la estrecha óptica político partidista, como dije arriba.

7. Mucho se ha dicho sobre la presunta “seguridad de empleo” de la que alegadamente disfrutan los servidores públicos en Puerto Rico. Sin embargo, esta crisis ha puesto esa supuesta seguridad en entredicho, al dejarla a merced de la voluntad (o falta de la misma) de los políticos de turno y de cómo ellos manejen estas crisis, bien o mal.

(Por cierto, a mi gente en la empresa privada, por favor, no nos tengan envidia, ¿OK?)

8. Sobre todo, y esto es lo que yo creo es la lección más importante para cada uno de nosotros, debemos recordar que los seres humanos tenemos, en mayor o menor grado, algo que se llama “voluntad para sobrevivir” (si recuerdan la cita en el mensaje de la semana pasada, tomada del Manual de Supervivencia del Ejército de Estados Unidos). En nuestro caso, la nuestra fue puesta a prueba de una manera que nunca se había esperado. Pero lo más importante es que hemos demostrado que NADIE… ABSOLUTAMENTE NADIE… puede ni podrá quebrantar nuestra voluntad para sobrevivir.

Y QUIEN NO LO CREA… ¡QUE HAGA LA PRUEBA!

OK, ya está bueno de tanta queja. Ahora viene lo que ustedes siempre están esperando…

(Digo, ¿ustedes están esperando esto, o no? No me hagan quedar mal, porfa…)

ESTA SEMANA (15—21 DE MAYO DE 2006): ALGO QUE SE ME QUEDÓ DEL MES DE ABRIL: Lo que te dice tu médico vs lo que eso realmente significa. Y CONTINUAMOS EN MAYO CON: Una anciana se ve en problemas en el supermercado cuando quiere comprar comida para sus mascotas… Más una viejita que está muy cansada, otra viejita que va de visita a la cárcel, y un viejito que se compra “lo último en la avenida” en aparatos para la sordera… Tres toros se ponen “endiabla’os” con la noticia de que pronto se les sumará un toro nuevo (¡y esperen a enterarse de cómo es ese toro nuevo!)… Un niño es objeto de burla constante por el valor de las monedas de 5¢ y 10¢… Un sacerdote católico, un ministro evangélico y un rabino judío enfrentan el reto de llevar el evangelio a los osos… Y… Estimado hombre soltero o divorciado: si no estás seguro de qué buscas en tu pareja… ¡sométela a un cuestionario!

Así que ya lo sabe, visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Bueno, ahora sí los dejo, que ya mañana vuelvo a la lucha diaria. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB