Estampida de Reyes

Picture of Roberto Clemente Coliseum Stadium i...
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Miro las primeras planas de los periódicos del viernes, 7 de enero de 2011, y con toda franqueza, ésta es una de esas veces que se me hace difícil entender cómo puede pasar una cosa como ésta.  Veamos cómo lo describe la periodista Cynthia López Cabán en El Nuevo Día:

“Un caos fue lo que vivieron muchas de las personas que hoy acudieron con sus hijos a buscar regalos en la actividad del Día de Reyes que organiza el Gobierno, este año en el Coliseo Roberto Clemente.

“Y es que un conato de motín se desarrolló a eso del mediodía en el segundo piso del recinto cuando miles de personas, incluyendo niños, intentaban entrar para obtener sus regalos.  Todos quedaron atrapados cuando la Policía tuvo que cerrar los portones que daban acceso al lugar.  Personas brincaron, gritaron, los niños lloraban y una decena de policías buscaba cómo controlar la muchedumbre.  Otros se desmayaron y se marearon.”

Caos, gritos y llanto en Fiesta de Reyes (El Nuevo Día, 6 de enero de 2011)

La verdad es que yo no sé a quién, en su sano juicio, se le ocurre congregar una cantidad enorme de personas—más bien, de familias con niños pequeños—en un lugar cerrado como lo es el Coliseo Roberto Clemente,* situado frente al centro comercial Plaza Las Américas en Hato Rey, para una actividad de repartición de regalos por la festividad del Día de los Tres Reyes Magos (o como también se le conoce, Día de la Epifanía).  Una actividad que sirve al gobierno puertorriqueño, independientemente del color del partido que lo dirija en el momento, para dar una impresión de que está honrando una de las tradiciones que son—se quiera o no—parte de lo que somos como Puertorriqueños.

Pero si mal estuvo congregar una gran cantidad de personas en un espacio cerrado, peor estuvo no tener una planificación efectiva de la logística del lugar.  No prever la cantidad de familias con niños que acudirían a la actividad—atraídos como la proverbial mosca hacia la miel por la novedad de que se regalarían, entre otros, reproductores “mp3” y computadoras portátiles tipo “laptop”—y organizar la actividad para que el proceso de llevara de manera ordenada.  (Por cierto, esto me recuerda el cuarto punto en las listas—en español y en inglés—de los 10 pasos para la formación de una república bananera: regalarle “dulces” o “caramelos” a los ciudadanos, con el propósito de comprar su afecto.)  Y el resultado de esa mala planificación… bueno, a mí se me ocurre compararlo con una de esas ventas del “viernes negro” (término que ya expliqué en una entrada anterior), en las que se forma una estampida justo cuando abren las puertas de la megatienda por departamentos (o el comercio que sea)—y en ocasiones, ese resultado ha sido trágico.

Yo no sé cómo lo vean, pero me luce que lo que en otros años se hacía ordenadamente (con algunas excepciones no muy honrosas), en esta ocasión se improvisó.  Se realizó una actividad en la que se tiró a la gente “a los leones”, sin importar mucho las consecuencias que esto acarrearía.   Y francamente, las consecuencias fueron bastante serias: empujones, golpes, malos ratos, gente conducida como si fueran las reses que llevan al matadero, niños a los que se les hace pasar un susto innecesario, y que probablemente habrán salido de allí traumatizados, con un mal recuerdo de lo que debió ser un día de alegría, en el que se conmemora el reconocimiento de la grandeza de un niño en particular por parte de tres sabios del Oriente cercano (y no hace falta explicar a qué me refiero).

Lógicamente, después de la tempestad debe venir la calma, ¿no?  Y con la calma, la explicación de tan soberana metida de pata, como la ilustra esta cita del Primera Hora:

“El secretario de la Gobernación, Marcos Rodríguez-Ema, catalogó los momentos de tensión que se vivieron en la fila del coliseo Roberto Clemente, donde muchos se desmayaron y se lastimaron por los empujones, como «lamentables».

“Destacó que la actividad «se hizo con la mejor intención», pero «obviamente hubo fallas en la planificación».

“«Lamentamos los inconvenientes que pasaron muchas personas, muchos niños.  También hay que hacer un llamado en este tipo de evento a la cordura, a la paciencia y a los padres, a ver si es prudente que lleven bebés a este tipo de evento donde va a haber muchísima gente», manifestó Rodríguez-Ema.

[…]

“«Creo que, por lo que he visto, creo que fue mucha más gente de lo esperado.  Me parece que definitivamente el sitio donde se tenían que haber repartido los juguetes y los regalos posiblemente no debió ser en un segundo piso, debió ser en el espacio más amplio posible como lo fue el año pasado en el parque (Luis) Muñoz Rivera, y ése es el tipo de situación y cosa que debemos mirar ahora con detalle de cómo se pudo haber mejorado.»”

El Gobierno reconoce errores en el Día de Reyes (Primera Hora, 8 de enero de 2011)

Digo, si el Secretario de la Gobernación de Puerto Rico dice que la actividad del Día de Reyes se hizo “con la mejor intención”… bueno, dice el viejo refrán que así también se hizo el camino hacia el infierno.  Además, si apenas el año anterior se realizó la actividad en un espacio abierto en el que no hubiera posibilidad de formar un tumulto que se saliera de control, ¿por qué el cambio a un espacio cerrado, donde el riesgo de que la gente salga lastimada es mayor?  Y créanme que yo me he visto en locales en los que se ha congregado tanta y tanta gente, al punto de que la preocupación era que el Cuerpo de Bomberos de Puerto Rico fuera a intervenir y a desalojar el local.  Afortunadamente, en esas situaciones la cosa no pasó de ahí, pero la posibilidad no deja de ser un problema.

(Y ahora que lo pienso mientras escribo esto, ¿se imaginan lo que hubiera sucedido si allí, en ese mismo momento, se hubiese producido entonces un temblor de tierra como el de la pasada nochebuena, que mencioné de paso en mi entrada final del 2010?  Con eso lo digo todo.)

Pero lo más que me saca por el techo de esta situación es la tendencia oficialista de culpar a las personas, las familias que asistieron a la actividad, a las que se les crearon expectativas para esta actividad, por un comportamiento que a todas luces se les fomentó, motivado por la expectativa de que se iban a regalar computadoras portátiles y reproductores “mp3”.  Familias a las que se les inculcó un deseo de tener “lo último de la avenida”, tal vez con una expectativa de contentarlas y tenerlas de su lado a la hora de revalidar en el poder.  Pero eso no debería ser de extrañarse cuando se trata con quienes no se ven como parte del problema—que como bien lo dice Alberto Cortez, se olvidan que son “los demás de los demás”—y proclaman a los cuatro vientos que los pobres no salen de pobres porque no les da la gana, porque quieren, porque no aprovechan las dádivas que se les ofrecen en bandeja de plata.

Total, que a veces es más fácil ver la paja en el ojo ajeno, en lugar de asumir responsabilidades y evitar lo que podría acabar en una tragedia lamentable.  Pero ya eso último me parece demasiado pedir.

Y vamos a dejarlo ahí, que ya habrá más de que (pre)ocuparse en el año que acaba de comenzar.  Cuídense mucho y pórtense bien.


Ubicación de los municipios de San Juan y Carolina, Puerto Rico.
Ubicación del Coliseo Roberto Clemente en San Juan, Puerto Rico.
Ubicación del Estadio Roberto Clemente-Walker y del Complejo Ciudad Deportiva Roberto Clemente, en Carolina, Puerto Rico.

* Para quienes me estén leyendo fuera de Puerto Rico: El Coliseo Roberto Clemente situado en San Juan no debe confundirse con el Estadio Roberto Clemente-Walker, situado a la salida de Carolina hacia el municipio de Canóvanas (que también es aparte del complejo conocido como la Ciudad Deportiva Roberto Clemente, cercano al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín).


LDB

Ya Empezamos Mal El 2007

¡Saludos, mi gente! ¡Vamos a lo que vinimos!

Bueno, se fueron las Navidades OTRA VEZ… ¡Sí! La temporada navideña (por lo menos para mis efectos) culminó ayer (sábado 6 de enero) con la tradicional celebración de la Epifanía, o de los Tres Reyes Magos y su peregrinar en busca de aquel Divino Niño que nació en un establo o pesebre de Belén de Judea… Yo no sé de ustedes, pero para mí es una pena inmensa ver que las Navidades pasan demasiado rápido, que tenemos que volver a las rutinas gastadas de siempre, a lidiar con las fuerzas (ocultas o visibles) que hacen todo lo posible por desmoralizar a los demás, mientras que salen por la puerta ancha en son de burla.

Y si a eso se le añade que el propio año lo comenzamos con un susto de proporciones cataclísmicas… OK, no es para tanto… La cosa es que justo en la mañana del mismo lunes 1 de enero, Puerto Rico despertaba a la noticia de que el sistema eléctrico de la Isla se estaba viendo afectado por una serie de incendios en una de las principales centrales generatrices de electricidad (Palo Seco), los que se habían producido desde la noche del sábado anterior. Según lo que se indicaba entonces, los incendios llegaron a afectar una porción considerable de esa planta generatriz, lo que llevó a temer por el suministro de electricidad a la zona metropolitana de San Juan (en particular), especialmente si se llegaban a afectar unas líneas de alta tensión que provienen desde una de las dos plantas generatrices en la zona Sur del país (Central Aguirre) hacia la zona Norte.

Peor aún: estos incendios se producen en momentos en los que la corporación pública que opera el sistema eléctrico de Puerto Rico (Autoridad de Energía Eléctrica) se encuentra en negociaciones con la principal unión obrera que agrupa a los empleados de dicha corporación (Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego, UTIER) para implantar un nuevo convenio colectivo…

… y ahí empezaron a llover las sospechas e implicaciones de parte y parte. De un lado, la gerencia de la Autoridad, aunque no quisiese implicar a miembros de una conocida unión obrera… ¿he mencionado nombre yoooooooooo?… alzó la bandera de la posibilidad de que los incendios en el sistema hubiesen sido producto de actos de sabotaje por parte de “desconocidos”. Del otro lado, los líderes de la unión implicada mantuvieron todo el tiempo que los incendios se atribuyeron a una falta de mantenimiento del sistema, que impidió que se pudiera controlar la situación antes de que la misma pasara a mayores. Así las cosas, casi toda esta semana se fue en: una restricción de entrada a los unionados, una movilización de la Guardia Nacional a vigilar las instalaciones del sistema eléctrico, investigaciones de lo sucedido por parte de las autoridades federales (DHS, FBI, ATF… WTF!)

Al final de cuentas, resultó que la causa de los incendios en la planta eléctrica Palo Seco… ¡no se puede determinar como “mano criminal” ya que no hay evidencia de la misma! ¡QUÉ CO… y dale que es tarde… QUÉ PANTALONES! O sea, que después de todo el show, de todo el despliegue de efectivos militares, de todas las recriminaciones de parte y parte, entonces resultó que sí hubo una falla en el sistema que impidió que un sistema de enfriamiento operara apropiadamente y que eso fue lo que causó los incendios. Y nadie, NADIE metió la mano donde no tenía que meterla… ni aquellos elementos dentro del sindicato que con o sin el conocimiento de sus líderes (¡no, qué va, van a quererlo admitir!) son propensos a perpetrar actos lamentables… ni aquellos elementos dentro de la propia corporación pública (o asociados a la misma de alguna manera) que también son capaces de perpetrar actos lamentables…

(Y duélale a quien le duela, ninguna de las dos parte consta de “hermanitas de la caridad”. La clase de elementos malsanos a la que me refiero existe EN AMBOS BANDOS, como lo demostró dolorosamente la tragedia del Dupont Plaza—hoy Marriot de San Juan—ocurrida hace exactamente 20 años, un 31 de diciembre de 1986.)

(Y hablando de todo un poco, ¡y pensar que yo estuve cerca de ese hotel apenas una hora antes de que esa tragedia ocurriera! Pero ya eso es harina de otro costal…)

De todos modos, el daño ya se hizo. La unión, envalentonada (¡para variar!), se proclamó victoriosa en este asunto, afirmando que siempre tuvo la razón en cuanto a la causa de los incendios. Y la adminsitración de gobierno hizo lo que mejor sabe hacer… ¡cantar como Britney, la lampiña! Oops, I Did It Again! ¿Que cómo se corrigió esa metida de pata? Despidiendo al Director Ejecutivo de la corporación. Total, él fue el que se “esmandó” a implicar lo del sabotaje, etc., etc. Pero claro, el “don” no se fue con las manos vacías: ¡se retira con una jugosa pensión de US$100,000 mensuales y una serie de bonificaciones no reveladas (ni que fuera el CEO de Home Depot, que también hizo lo que dice el título de la película aquélla, Take the Money and Run).

¿Y el resto del pueblo? ¡Bien, gracias! (Por no decir, “¡Que se fastidie!”) Pero así es la vida. Mientras tanto…

ESTA SEMANA (8–14 DE ENERO DE 2007):

LO QUE NOS QUEDÓ DE DICIEMBRE DE 2006: Ahora resulta que ni el trineo de Santa Claus es lo suficientemente seguro como para irse de viaje*… Y… Escándalo en el mundo de la computación personal: ¡La revista Penthouse (y ustedes saben a qué revista me refiero… ¡no se hagan los inocentones!) hace su incursión en el negocio de las computadoras personales!

(*Este chiste era el que yo tenía para la semana anterior, 1–7 de enero de 2007. Sin embargo, he querido incluirlo con los de esta semana.)

Y EMPEZAMOS ENERO DEL 2007 CON: Una “magnífica” pregunta de un fiscal lleva a una “mejor” respuesta del acusado… Entérese de lo que ocurre cuando un inspector agrícola hace alardes de su autoridad… Y… Si durante estas Navidades, usted se la pasó “de palo en palo” como el mono… ¡prepárese para la classe ‘e resaca que le espera!

Y ya que volví a ubicar todas mis páginas en Tripod.com, lo que procede es decirles: Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor… según Luis Daniel Beltrán”.

Bueno, como ven, estoy empezando el año con ímpetu. Así que… ¡vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien, TODO EL AÑO, ¿OK? ¡Hasta luego!

LDB

Por Fin Llegaron Las Navidades

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está ocurriendo!

La semana pasada comencé diciendo que las Navidades estaban a la vuelta de la esquina. Pues bien, la cosa es que como suele suceder una vez pasamos del el Día de Acción de Gracias… ¡comienzan a sentirse los aires navideños! (Lamentablemente, aún no puedo decir esto sobre la temperatura, cuya máxima diaria de noviembre sigue oscilando entre 85°F y 92°F [29°C–32°C] mientras escribo, pero esperen a que lleguemos a mediados de diciembre…) Y por supuesto, no podía ser el comienzo de la temporada navideña, si no fuera por las ventas navideñas “del madrugador”. (Ustedes saben: la costumbre copiada de algún lugar del mundo… ¿he mencionado nombre de lugar del mundo yoooooooooo?… de amanecerse el viernes inmediatamente después de Acción de Gracias para entrar en tropel—como la manada de animales que somos… ¡porque lo somos!—a las tiendas para aprovechar y ser “los primeros” en llevarnos “la mejor mercancía” para nuestros regalos de Navidad.)

Ahora bien, lo interesante es que según varios medios, a pesar de que se hizo cuanta promoción se les ocurrió a los comercios, tanto los grandes como los pequeños… ¡no fue tanta gente a comprar como en otros años! De hecho, los medios locales nos dicen que este año, se aparecieron menos animales… ¡perdón!… compradores durante la “venta del madrugador”… ¡pero se lograron más ventas!

¿Cómo es eso? ¿Menos compradores pero más ventas? ¿Será que como yo lo he venido planteando por el último par de semanas, la reciente implantación del IVU sí tuvo el efecto de que mucha gente adelantara sus compras navideñas? ¡Quién sabe!

De mi parte, yo ya hice mis compras de Navidad… o más bien, ya yo compré lo que me interesaba comprar antes de que se formara la barahunda de compradores en los centros comerciales, donde ni siquiera puedo encontrar un estacionamiento en caso de que yo tenga que detenerme allí un lunes a comprarme alguna tontería. (Y si alguno de los lectores y lectoras nunca ha tratado de llegar hasta Plaza Las Américas durante esta época… pues prepárese, porque todas las áreas de estacionamiento de ese centro comercial sanjuanero están llenas… las 24 horas del día… los 7 días de la semana… o sea, ¡un lleno perpetuo durante esta época del año!)

Así que mientras escribo esto, estoy de lleno en mi moratoria personal, que me impide ir a centros comerciales hasta que pase el Día de los Tres Reyes Magos, excepto cuando ello fuese necesario. Y así me quedo a ver pasar otra Navidad, soñando con un futuro que traiga más cosas buenas y positivas, y menos desconsuelo y decepción…

(Y lo anterior es doblemente cierto, tanto en mi vida personal como en el diario vivir de mi tierra…)

Pero bueno, vamos a poner desde ya una nueva cara… ¡es Navidad! Mientras tanto, vamo’ a echar pa’lante. Hablando de lo cual…

ESTA SEMANA (27 DE NOVIEMBRE–3 DE DICIEMBRE DE 2006): Si usted cree que con la implantación del IVU en Puerto Rico, estamos en crisis, recuerde que siempre hay quien está peor que usted… La historia de un hombre, su esposa… ¡y un espejo!… Un ama de casa enfrenta el desafío de contestar la pregunta de los 65,000 dólares (¡y qué pregunta!)… Y… Un diálogo en un bar gira en torno a los leones.

Visite Humor… según Luis Daniel Beltrán. (Por cierto, espero que les agrade el nuevo diseño de la página de entrada a esa sección.)

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB

Año Nuevo… ¿Vida Nueva? (Versión de 2005)

Hola, mi gente. Bienvenidos a un año más que nos da la vida.

Es muy posible que el título de hoy les parezca haberlo visto anteriormente. De hecho, lo usé en mi primer mensaje de 2004 cuando mi blog estaba en Tripod.com. Para entonces ya sabíamos más o menos qué nos depararía el futuro al entrar al año 2004, específicamente qué nos traería el año (politiquería electoral “por un tubo y 7 llaves”) y qué no nos traería (las famosas olimpiadas a las que San Juan aspiró en alguna ocasión como sede). Eso sí, no contamos con que sucederían eventos como el paso de la tormenta Jeanne en septiembre, con sus secuelas de varios días sin electricidad ni agua, el paro en la Autoridad de Acueductos (que como anticipé, llegó a feliz término el pasado domingo 26) y fallecimientos como los del Hon. Rafael Cordero-Santiago y de José Miguel Agrelot… por no hablar de la garata por los resultados de la pasada contienda electoral.

En fin, que como dije la semana pasada, ahora hay que vivir con los resultados, incluyendo lo del gobernador de P.R. por un partido (quien, dicho sea de paso, prestó juramento en la tarde de hoy a eso de las 16:00:00 -0400) y la legislatura por el otro partido… ¡Y lo que nos depara el futuro, señoras y señores, es más garata política desde hoy hasta el final del 2008!

Pero bueno, veamos algo completamente diferente…

ESTA SEMANA (2005-01) ABRIMOS EL AÑO 2005 CON: Un paciente con pocas semanas de vida y muchos menos recursos… Cómo es que la vida es como un teclado… Sugerimos varias frases que no suenen insultantes en el ambiente de oficina… Un esposo cumple con un pedido inusitado de su esposa… Una iglesia sufre la mar de desventuras a causa de un burro… Y… La oración de un niño puede ser mortal para su familia.

ADEMÁS…

AÑADIDO A LA PÁGINA 2004-50: Un mono y un lagartijo fuman marihuana… ¡y un cocodrilo busca ponerle vergüenza al mono!

Sitio ‘Web’ de LUIS DANIEL BELTRÁN – Humor: http://netdial.caribe.net/~ldbelt/humor/index.htm.

Por cierto, habrán notado que con la llegada del Año Nuevo, además de haber hecho (exitosamente) la migración de mi sitio ‘web’ a Caribe.net, hay algunos cambios de apariencia y contenido. De este último, diré que las páginas de los mensajes que yo emití en mi antiguo blog en Tripod.com, fueron consolidadas en un sólo documento generado en MS Word y guardado en formato PDF, que está disponible a través de la página principal.

Y así termino por hoy, que ya se me acabó el guiso (aunque todavía queda el Día de los Reyes…). Cuídense mucho y pórtense bien, hoy que acaba de comenzar un año más… y siempre. Bye!

LDB