La vida es como una caja de chocolates…

¡Saludos, mi gente!

Leo en la prensa diaria sobre lo mal que está la economía puertorriqueña, muy a pesar de los pronósticos que aseguran que los Estados Unidos y otros países están pudiendo salir—poco a poco, pero a paso seguro—del hoyo económico que se cavaron.  Leo cómo se pretende la idea de resolver “a la trágala” problemas que, por las razones que sean, no debió haberse permitido que ocurrieran, como la gesta de los residentes de Villas del Sol en Toa Baja, un grupo de personas pobres, las mismas que quedan excluidas por omisión de la posibilidad de adquirir una vivienda en el mercado actual (donde la vivienda más barata está hoy en día en los “bajos” US$190000), cuyo único delito es reclamar unos terrenos en los cuales construir sus viviendas (aun cuando la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, FEMA, ha determinado que los terrenos donde está asentada esa comunidad son inundables—y no creo que ése sea un dato para sacarse “de la manga”, sobre todo si así consta en los mapas de zonas inundables que dicha agencia federal prepara), y que por los pasados años han estado a la expectativa de cualquier intento gubernamental de desalojarlos, como puede leerse en este resumen (en inglés) (vean también la traducción al español).  (Y a muchos de nosotros, esos intentos de desalojo nos traen a la mente el violento desalojo policial en la comunidad Villa Sin Miedo en 1982, ante la posibilidad—latente, pero nunca lejana—de que eso sea lo que acabe por suceder.)

Y tal vez ustedes crean que nuestros políticos “del patio” mostrarán algún interés por atender problemas como los que acabo de mencionar (sólo por mencionar algunos).  Pero no.  Parece que el interés de nuestros pseudolíderes es mantenerse siempre en el candelero, aunque sea por cualquier estupidez que se les ocurra, de manera que la gente les ría las gracias que hacen y l@s apoye de todos modos a la hora de votar.  Tal vez será como decía en una ocasión la cantante Madonna, que lo importante es que la gente hable de un@… bien o mal, ¡pero que hablen!

Ejemplos de lo anterior (de los miles que vemos a diario) saltan a la vista.  Uno de ellos lo provee la “distinguida” senadora Evelyn Vázquez (les refiero a mi más reciente comentario en la entrada que le dediqué), el cual el blog Poder 5 resume en todos sus sórdidos detalles…  (Michael, si estás leyendo esto, discúlpame la exageración, ¿OK?).  El otro ejemplo se dio a finales de esta semana, cuando el Senado de Puerto Rico publicó en los principales rotativos del país un folleto publicitario—de esos que dan de qué hablar, pero no necesariamente por las razones correctas—en el que divulga asuntos de interés para el país.  Digo, hasta ahí vamos bien, ¿no?  Pero ése no es el problema.  Veamos los siguientes "exhibits":

  • Exhibit 1: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz con la recién juramentada Jueza Asociada del Tribunal Supremo de los EE.UU., Sonia Sotomayor. Me imagino que cuando ella se retire mirará esta foto y se preguntará, "What the hell was I thinking? Who the hell's this guy?"
  • Exhibit 2: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, ayuda al alcalde (en chaqueta y corbata) y a la Primera Dama estatal (Sra. Lucé Vela de Fortuño) a sembrar un árbol de almácigo en una escuela de Trujillo Alto. ¡Así cualquiera siembra un árbol!
  • Exhibit 3: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz (do you see a pattern here?) parece que está en campaña todo el tiempo. (¡Adió'! Y la rubia que está a la derecha en la foto, ¿no es la senadora Evelyn Vázquez? Hasta en esta entrada ella se cuela…)
  • Y por último, Exhibit 4: El presidente del… OK, ustedes ya saben quién, rodeado de los jóvenes del Campamento de Verano del Taller de Fotoperiodismo de San Juan. Yo no sé, pero en mi casa me enseñaron de niño a no acercarme mucho a los extraños…

¿Notan algo extraño en estos "exhibits"?  Pues sí, en todos ellos aparece el presidente del Senado, Thomas (Tomás, si lo quieren escribir así) Rivera Schatz.  De hecho, él aparece en unas 15 fotos de todas las que “engalanan” las 12 páginas del folleto.  Desde retratarse con la recién juramentada Jueza Asociada del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, Sonia Sotomayor (de quien espero que ninguna de sus decisiones futuras "se sale" después de haberse tomado esa foto), hasta retratarse con los Niños Escuchas, los participantes del Taller de Fotoperiodismo (o de periodismo gráfico, que así suena a tono con nuestros tiempos) o los presidentes de organizaciones cívicas… ¡y algunos vicepresidentes también!

Y yo me pregunto, ¿qué necesidad tiene este señor de darse tanta exposición?  ¿Será que él aspira a la gobernación de Puerto Rico en el 2012, y quiere empezar el ascenso a la cima desde ya?  ¿Será que él quiere dar la impresión de que él es quien gobierna realmente en Puerto Rico, y no el gobernador Luis G. Fortuño Bruset, a quien el pueblo eligió democráticamente (aunque parece que algunos de quienes lo eligieron se están empezando a arrepentir por las razones que todos conocemos)?  Para mí hay una cosa que es segura, y es que él quiere que la gente hable de él—bien o mal, pero que hablen de él—, que lo vea como el gran protagonista, como un hombre de poder, que puede hacer y deshacer sin que se le cuestione su capacidad, porque quien lo cuestione, quien lo critique es su enemigo, es de los que “no le gusta que se digan las cosas positivas que él el Senado está haciendo por Puerto Rico y sólo destacan lo negativo”, como dijo de “algunos sectores de la prensa” puertorriqueña.  (Y aunque eso no me impide pensar lo que ya en otras ocasiones he dicho aquí sobre algunos sectores de la prensa, sospecho que por lo demás él es de los que prefiere matar al mensajero cuando éste se atreve a cantarle las verdades.)

Pero bueno, ya que establecimos el propósito de este ejercicio de autopromoción del senador Rivera Schatz, creo que lo que procede es invocar la sabiduría de cierto retardado sureño estadounidense con incapacidad de aprendizaje, Forrest Gump:

My momma always says, ‘Life is like a box of chocolates. . . you never know what you gonna get!’

(¿Alguien sabe si el DVD de esta película se consigue todavía?)

Y como recordarán los que vieron esa película, un punto fuerte de dicho personaje es su habilidad para insertarse dentro de la historia, hacer un cuento tan y tan verosímil que el resto del mundo se lo podría creer.  (Claro está, ayuda mucho a ello el que se emplearan efectos digitales en esa película para, por ejemplo, ubicar a Forrest en una ceremonia en la que recibe una medalla de honor de parte del presidente Kennedy, pero ya eso es otra cosa…)  Es más, ¿qué tal si hacemos algunas sugerencias para ubicar a esta versión boricua (porque lo es, quiera o no) de Forrest Gump?  Permítanme sugerir varios ejemplos:

  • Él ayudó a rescatar algunas de las víctimas del incendio en el Dupont Plaza, el día de año viejo de 1986, y salió retratado en todos los periódicos de esa época;
  • Él se ganó todos los eventos de pista y campo (atletismo… pero me gusta más la frase “pista y campo”) de los Juegos Panamericanos San Juan 1979, y salió retratado en todos los periódicos;
  • Cuando ocurrieron los trágicos eventos del 11 de septiembre de 2001, el salió inmediatamente en un avión hacia Nueva York y llegó a tiempo para salvar a varios centenares de personas, antes de que se cayera la primera de las torres gemelas…

Podría estar todo este rato proponiendo ejemplos y más ejemplos, pero creo que con éstos es más que suficiente.  Pero en fin, ésta es la realidad de nuestra faena política cotidiana, una faena en la que más se destaca el o la que más “roba cámara”, el o la que se presenta hasta en los bautizos de muñecas, el o la que se desvive porque hablen de él o ella—bien o mal… ¡pero que hablen!

Y los que estamos en la rueda de abajo… ¡bien, gracias!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

P.S.  Antes de terminar, aprovecho para agradecer a la autora del resumen al que me refería al final del primer párrafo de esta entrada, la periodista Firuzeh Shokooh Valle, de Global Voices, por citar parte de mi entrada anterior sobre los despidos en el departamento de noticias de la televisora pública WIPR-DT de San Juan en su reseña de lo que la blogosfera puertorriqueña ha estado comentando al respecto.  Digo, eso me hace sentir halagado, en tanto hice mi aportación para ayudar al resto del mundo a entender la lamentable situación por la que Puerto Rico atraviesa en estos momentos.  Nuevamente, ¡muchas gracias!

NOTA ADMINISTRATIVA (8 DE SEPTIEMBRE DE 2009 A LA 01:42 UTC): Para los que se estén preguntando qué pasó con las cuatro fotos que eran los “exhibits” de la ubicua presencia del presidente del Senado a través de su folleto publicitario, sepan que decidí eliminar las mismas de la entrada para evitar problemas con los derechos de autoría que pueda reclamar el Senado de Puerto Rico por dicho folleto.  Es solamente ésa y ninguna otra razón.  Gracias.

LDB

Un Accidente Que Espero Por Ocurrir… Y Ocurrio

¡Saludos, mi gente!

No es cosa fácil ver cómo se desenvuelve una tragedia ante los propios ojos de uno. Ya pasamos por eso en muchas ocasiones: el incendio ocurrido la tarde de Año Viejo de 1986 en el antiguo hotel Dupont-Plaza (hoy Marriot) de San Juan, donde 97 vidas fueron segadas por delincuentes escondidos bajo el manto de obreros unionados; la explosión que causó daños significativos y 33 muertos en el edificio Humberto Vidal de Río Piedras (1996); el derribo de las torres del Centro Mundial de Comercio en Nueva York (9/11/2001), que segó cerca de 3,000 vidas ajenas a cualquier pretendido agravio contra un concepto extremista de cierta religión particular; y otros eventos similares en los que las vidas inocentes siempre salen perdiendo.

El caso es que así fue como me sentí cuando el pasado lunes (4/16/2007) encendía mi televisor en horas del mediodía (tiempo de Puerto Rico, UTC -04), para presenciar la tragedia que se estaba desarrollando en esos momentos en la Universidad Tecnológica de Virginia (Virginia_Tech), antiguamente conocida como el Instituto Politécnico de Virginia. A esa hora, se informaba de que un atacante armado había asesinado a dos personas en una de las residencias estudiantiles de esa universidad, y se había desplazado a otro edificio dentro del mismo recinto (que se indicaba en el momento que era un edificio de la facultad de ingeniería de Virginia_Tech) para continuar su racha asesina. Para entonces, se sabía que había por lo menos 22 víctimas fatales, un total al que se añadirían otras 10 víctimas al final del día. Eso, sin contar con que el mismo individuo que cedió ante la fiebre de matar, también caería víctima de su propia violencia.

No había manera de escapar a esa realidad. De momento, la vida de una apacible comunidad universitaria (situada al pie de las montañas del Oeste de ese estado) había cambiado en un abrir y cerrar de ojos.

Y ciertamente cambió, al convertirse de golpe y porrazo en el centro de una atención inmerecida. De momento, los edificios donde se perpetraron los dos incidentes violentos se convertía en un escenario de crímen. De momento, las hordas de los medios masivos de comunicación social llegaban a Blacksburg como las moscas a la miel (o al animal muerto… ustedes escojan qué imagen debe aplicarse aquí).

Según pasaban los días, la tragedia de Virginia_Tech iba adquiriendo una dimensión más humana, al conocerse los detalles de las 33 víctimas fatales. Entre estas vidas tronchadas estaba una muchacha de 18 años que hacía especialización en Relaciones Internacionales, que soñaba con trabajar en las Naciones Unidas; un profesor de ingeniería y matemáticas, sobreviviente del Holocausto, que dio su vida en defensa de sus estudiantes, al protegerlos de las balas asesinas; un estudiante de maestría en ingeniería y ayudante de cátedra, PUERTORRIQUEÑO para más señas, descrito como un exclente hijo, padre y esposo…

(Quien desee conocer quienes fueron estas 32 vidas que murieron sin razón, he aquí un enlace.)

También con el correr del tiempo, la personificación de la maldad desatada sobre estas 32 personas se dejaba ver. Se trató de un estudiante oriundo de Corea del Sur, a quien se ha descrito como un ser profundamente perturbado. De hecho, ello quedó de manifiesto, cuando en el intervalo entre los dos incidentes violentos, el individuo tuvo la desfachatez de ir a la oficina de correos de Virginia_Tech a enviar un paquete a la sede de la cadena televisiva NBC en New York. Y lo peor de todo es que ese paquete contenía una especie de “manifiesto” audiovisual, en el que él declaraba los porqué de su ira homicida, en el que él la emprendía contra “los riquitos”, los privilegiados, los que siempre se salen con la suya. Y todo eso, aderezado con discursos incoherentes, pronunciados en un tono de voz que denotaba ira, una ira que lo estaba carcomiendo, y que él estaba convencido (por lo menos, en su propia realidad alterada) de podía aplacarla atacándola en su raíz.

(Ahora creo estar oyendo a mi madre, que Dios la tenga en su gloria, cuando decía que “la culpa siempre es huérfana”…)

Y también con el correr del tiempo, nos enteramos que se conocía que el joven asesino había tenido encontronazos con el sistema de justicia, al ser objeto de dos querellas por acosar a sendas estudiantes femeninas, querellas que nunca prosperaron. Y encima de eso, hubo atisbos, en escritos como los que él le envió a NBC el día de los hechos, de que su estado mental era inestable, al punto de que una catedrática de la propia Virginia_Tech quiso recomendarle al joven que buscara ayuda profesional. El problema es que se le puede ofrecer alternativas a quienes así las necesiten, pero si no hay VOLUNTAD, las mejores intenciones no sirven de nada. Y eso fue lo que sucedió con este joven: él no quiso aprovechar las oportunidades que se le ofrecieron. Y más inexplicable aún, el mismo estado de Virginia le permitió adquirir dos pistolas automáticas (con las que perpetró los sangrientos hechos), al no haber procesado oportunamente la información sobre su salud mental, que de lo contrario hubiera impedido (o tal vez no, ¡quién sabe!) el fatal desenlace del lunes pasado.

A decir verdad, este trágico suceso nos deja a todos con más preguntas que respuestas: ¿Cómo es que la sociedad contemporánea estadounidense permite que ocurran cosas como ésta? ¿Será la “mentalidad del Viejo Oeste” (o “de la frontera”) la que fomenta que cualquier persona, en el estado emocional en que se encuentre, tenga en sus manos un instrumento de matanza (elemento traído a colación cuatro días después por un contratista en vías de ser despedido, que provocó un incidente de rehenes en el Centro Espacial Johnson de Texas, durante el cual él se privó de la vida tras matar a un rehén)? ¿Había alguna manera de parar en seco al joven victimario, antes que su condición mental lo llevara al fatal desenlace de su propia vida, tras tronchar otras 32 vidas sin razón alguna? ¿Cómo podrá evitarse que una situación como ésta se repita en el futuro, en otra universidad, en otra escuela, en otro lugar de trabajo? Y la vida en Virginia_Tech, ¿regresará a la normalidad después de una trágica semana como la que acaba de vivir?

Yo no sé cómo lo vean ustedes, pero creo que algo de cada uno de nosotros también murió con las 32 víctimas inocentes de los trágicos incidentes en Virginia_Tech…

OK, cambiemos de tema, que ya esto se me hace deprimente…

ESTA SEMANA (23–29 DE ABRIL DE 2007): Más disparates citados de los reportes de accidente de tránsito… Lanzan un nuevo sello de correos con la imagen del Presidente del Gobierno español, pero el experimento fracasa rotundamente… El deseo de un granjero de que sus vacas le den crías, puede resultarle… esteeeeeeeeee… un poquito embarazoso… Y… Conozca cuál es la mayor deducción a la hora de llenar su planilla de contribución sobre ingresos.

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

Termino hoy expresando desde aquí mi mayor solidaridad con las familias de las víctimas de los sangrientos incidentes del lunes pasado en Virginia_Tech, y mis esperanzas de que su paso por este mundo no haya sido en vano, y que inspire a otros a crear, y no a destruir. ¡Buen viaje hacia la eternidad!

LDB

Ya Empezamos Mal El 2007

¡Saludos, mi gente! ¡Vamos a lo que vinimos!

Bueno, se fueron las Navidades OTRA VEZ… ¡Sí! La temporada navideña (por lo menos para mis efectos) culminó ayer (sábado 6 de enero) con la tradicional celebración de la Epifanía, o de los Tres Reyes Magos y su peregrinar en busca de aquel Divino Niño que nació en un establo o pesebre de Belén de Judea… Yo no sé de ustedes, pero para mí es una pena inmensa ver que las Navidades pasan demasiado rápido, que tenemos que volver a las rutinas gastadas de siempre, a lidiar con las fuerzas (ocultas o visibles) que hacen todo lo posible por desmoralizar a los demás, mientras que salen por la puerta ancha en son de burla.

Y si a eso se le añade que el propio año lo comenzamos con un susto de proporciones cataclísmicas… OK, no es para tanto… La cosa es que justo en la mañana del mismo lunes 1 de enero, Puerto Rico despertaba a la noticia de que el sistema eléctrico de la Isla se estaba viendo afectado por una serie de incendios en una de las principales centrales generatrices de electricidad (Palo Seco), los que se habían producido desde la noche del sábado anterior. Según lo que se indicaba entonces, los incendios llegaron a afectar una porción considerable de esa planta generatriz, lo que llevó a temer por el suministro de electricidad a la zona metropolitana de San Juan (en particular), especialmente si se llegaban a afectar unas líneas de alta tensión que provienen desde una de las dos plantas generatrices en la zona Sur del país (Central Aguirre) hacia la zona Norte.

Peor aún: estos incendios se producen en momentos en los que la corporación pública que opera el sistema eléctrico de Puerto Rico (Autoridad de Energía Eléctrica) se encuentra en negociaciones con la principal unión obrera que agrupa a los empleados de dicha corporación (Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego, UTIER) para implantar un nuevo convenio colectivo…

… y ahí empezaron a llover las sospechas e implicaciones de parte y parte. De un lado, la gerencia de la Autoridad, aunque no quisiese implicar a miembros de una conocida unión obrera… ¿he mencionado nombre yoooooooooo?… alzó la bandera de la posibilidad de que los incendios en el sistema hubiesen sido producto de actos de sabotaje por parte de “desconocidos”. Del otro lado, los líderes de la unión implicada mantuvieron todo el tiempo que los incendios se atribuyeron a una falta de mantenimiento del sistema, que impidió que se pudiera controlar la situación antes de que la misma pasara a mayores. Así las cosas, casi toda esta semana se fue en: una restricción de entrada a los unionados, una movilización de la Guardia Nacional a vigilar las instalaciones del sistema eléctrico, investigaciones de lo sucedido por parte de las autoridades federales (DHS, FBI, ATF… WTF!)

Al final de cuentas, resultó que la causa de los incendios en la planta eléctrica Palo Seco… ¡no se puede determinar como “mano criminal” ya que no hay evidencia de la misma! ¡QUÉ CO… y dale que es tarde… QUÉ PANTALONES! O sea, que después de todo el show, de todo el despliegue de efectivos militares, de todas las recriminaciones de parte y parte, entonces resultó que sí hubo una falla en el sistema que impidió que un sistema de enfriamiento operara apropiadamente y que eso fue lo que causó los incendios. Y nadie, NADIE metió la mano donde no tenía que meterla… ni aquellos elementos dentro del sindicato que con o sin el conocimiento de sus líderes (¡no, qué va, van a quererlo admitir!) son propensos a perpetrar actos lamentables… ni aquellos elementos dentro de la propia corporación pública (o asociados a la misma de alguna manera) que también son capaces de perpetrar actos lamentables…

(Y duélale a quien le duela, ninguna de las dos parte consta de “hermanitas de la caridad”. La clase de elementos malsanos a la que me refiero existe EN AMBOS BANDOS, como lo demostró dolorosamente la tragedia del Dupont Plaza—hoy Marriot de San Juan—ocurrida hace exactamente 20 años, un 31 de diciembre de 1986.)

(Y hablando de todo un poco, ¡y pensar que yo estuve cerca de ese hotel apenas una hora antes de que esa tragedia ocurriera! Pero ya eso es harina de otro costal…)

De todos modos, el daño ya se hizo. La unión, envalentonada (¡para variar!), se proclamó victoriosa en este asunto, afirmando que siempre tuvo la razón en cuanto a la causa de los incendios. Y la adminsitración de gobierno hizo lo que mejor sabe hacer… ¡cantar como Britney, la lampiña! Oops, I Did It Again! ¿Que cómo se corrigió esa metida de pata? Despidiendo al Director Ejecutivo de la corporación. Total, él fue el que se “esmandó” a implicar lo del sabotaje, etc., etc. Pero claro, el “don” no se fue con las manos vacías: ¡se retira con una jugosa pensión de US$100,000 mensuales y una serie de bonificaciones no reveladas (ni que fuera el CEO de Home Depot, que también hizo lo que dice el título de la película aquélla, Take the Money and Run).

¿Y el resto del pueblo? ¡Bien, gracias! (Por no decir, “¡Que se fastidie!”) Pero así es la vida. Mientras tanto…

ESTA SEMANA (8–14 DE ENERO DE 2007):

LO QUE NOS QUEDÓ DE DICIEMBRE DE 2006: Ahora resulta que ni el trineo de Santa Claus es lo suficientemente seguro como para irse de viaje*… Y… Escándalo en el mundo de la computación personal: ¡La revista Penthouse (y ustedes saben a qué revista me refiero… ¡no se hagan los inocentones!) hace su incursión en el negocio de las computadoras personales!

(*Este chiste era el que yo tenía para la semana anterior, 1–7 de enero de 2007. Sin embargo, he querido incluirlo con los de esta semana.)

Y EMPEZAMOS ENERO DEL 2007 CON: Una “magnífica” pregunta de un fiscal lleva a una “mejor” respuesta del acusado… Entérese de lo que ocurre cuando un inspector agrícola hace alardes de su autoridad… Y… Si durante estas Navidades, usted se la pasó “de palo en palo” como el mono… ¡prepárese para la classe ‘e resaca que le espera!

Y ya que volví a ubicar todas mis páginas en Tripod.com, lo que procede es decirles: Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor… según Luis Daniel Beltrán”.

Bueno, como ven, estoy empezando el año con ímpetu. Así que… ¡vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien, TODO EL AÑO, ¿OK? ¡Hasta luego!

LDB