A río revuelto, ganancia de… ¿buitres?

Poverty
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OK, yo sé que el refrán no dice así, que dice “ganancia de pescadores”.  Pero parece que en el lío revelado esta semana, sobre el aparente vaciamiento del fondo conocido como el “Fideicomiso Perpetuo para las Comunidades Especiales”, ha habido tanta pesca como para romper las nasas.  Pesca a la que ha contribuido la garata entre “niños chiquitos” protagonizada por la ex-gobernadora Sila M. Calderón y su sucesor en esa poltrona (y “Resident Commissioner” bajo los años de su mandato), el ex-gobernador Aníbal Acevedo Vilá (uno de los miembros del fracasado experimento de “gobierno compartido” que—en conjunto con una legislatura rival cargada de incompetencia y falta de carácter—trajo los 14 días de “vacaciones forzadas” que 95,000 empleados públicos tuvimos que pasar en la calle en mayo de 2006, y que elevaron a la categoría de “mito” la seguridad de empleo en el servicio público puertorriqueño… y gústele a quien le guste, yo no pienso “pasar la página” sobre eso, ni mientras este blog esté en pie, ni mientras viva).  Y todo, debido a unos documentos que son parte de una investigación federal sobre el destino de unos fondos que se habían separado para un fin noble: dar apoyo a las iniciativas para el desarrollo de las comunidades pobres, para que las mismas pudieran superarse y vivir dentro del clima de bienestar al que tod@s tenemos derecho.

Ciertamente, no abonó para nada el que la ex-gobernadora se sintiera supuestamente “amenazada” cuando su sucesor le advirtió que habría de divulgar algunos de esos documentos (copia de los cuales le envió con dicha advertencia) y tuviera que salir corriendo a pedir protección de la fiscalía estadounidense en San Juan…  Digo, a menos que eso fuera algún reconocimiento de incompetencia o falta de capacidad o algo por el estilo.  Bueno, tal vez falta de capacidad para prever que si no se implantaban los debidos controles desde el principio, el fondo se podía prestar para manipulaciones, para que quienes no debían meter las manos al “pote” las metieran, o para que esos fondos se utilizaran en cosas que no eran aquéllas para las que se creó ese fideicomiso.

Y según están las cosas en este momento, no me sorprendería que esa falta de previsión de las consecuencias produjo lo que ocurrió con los fondos del fideicomiso—lo cual todavía debe tener a algunas personas inescrupulosas salivando como los famosos perros de Pavlov.  (Y esas personas saben quiénes son.)

Pero dejando de lado esa garata infantil, ¿dónde deja esto a las mismas comunidades a las que se le prometieron “villas y castillos”?  (No, mi gente, no es para tanto…)  O sea, a estas comunidades se les prometió mejorar sus condiciones de vida, se les prometió darle las herramientas con las cuales desarrollar su potencial, con las cuales se liberarían del clientelismo y de las dádivas de los políticos (sean del PNP o del PPD, da lo mismo), con las cuales podrían finalmente “echar pa’lante” (sin que ahora vengan los de “El Gran Combo” a tratar de demostrar que aún son relevantes en el quehacer musical boricua, reescribiendo—con ayuda del Banco Popular de Puerto Rico—su éxito de finales de la década de 1970, “Y no hago más na’” [letra], para trocar la imagen del vago vividor dependiente de las ayudas federales por la del trabajador que no se detiene en su empeño de ser productivo y vivir con dignidad… discúlpenme, ¿dónde yo estaba?).

¿Y qué están recibiendo las comunidades especiales a cambio de esas promesas?  …  …  …  OK, no me contesten tod@s a la vez.  …  …  …  No se oye, no se oye, no se oye… …  …

A mí me parece que lo que están recibiendo son sólo mentiras, promesas de una vida mejor que no acaban de cumplirse, que tal vez se tarden “un tiempito” en llegar.  (Y eso, que hay quien dice—medio en broma, medio en serio—que alguna de nuestra gente pobre todavía está esperando… ¡la “nueva vida” que don Luis A. Ferré prometió en su campaña electoral de 1968!  Y de eso a la fecha en que escribo ya van 43 años.  La verdad es que hay que tener una paciencia…)

Promesas que no acabarán de cumplirse, mientras se deje que un fondo como el Fideicomiso “Perpetuo” de las Comunidades Especiales languidezca como el animal moribundo, al tiempo que los buitres (conocidos o desconocidos, da lo mismo) lo sobrevuelan en círculos, esperando el momento oportuno para saciarse.

Pero eso no importará, mientras haya quien pierda su tiempo en una garata como la que desafortunadamente protagonizan ambos ex-incumbentes.  Y en la que de todos modos, ambos tienen responsabilidad.

Cualquiera diría que no hay suficiente madurez en el liderato político de Puerto Rico para dar el frente a los problemas apremiantes.  Total, ése es el ejemplo que los políticos nos dan cada día; tal vez deberían aprender de las mismas comunidades a las que pretenden poner de rodillas.  Pero ya eso es mucho pedir.

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

Misas sueltas de agosto–versión de 2011

From his vantage point high above the earth in...
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Amigas y amigos, mi gente: Aquí estoy de regreso, aunque nunca me he ido—como tal vez se habrán dado cuenta por los dos o tres cambios de diseño que me da por hacerle al blog de un día para otro.  Pero bueno, lo único que les pido es que me tengan un poco de paciencia cuando eso sucede, aunque voy a tratar de hacerlo lo menos seguido posible, ¿OK?

Dicho eso, voy a tratar de ponerme al día con varias cosas que llamaron bastante mi atención mientras no estuve escribiendo este blog.  El único “pero” que tengo es que esta entrada podría salir más larga de lo debido, pero como la moda ahora es decir como la nueva versión (de 2011) del clásico tema del grupo, “El Gran Combo de Puerto Rico”, “echar pa’lante, nunca pa’atrás”… pues echemos pa’lante, shall we?

1) El caso del asesinato “atenuadito”

Primero en la agenda es el furor que ha causado la decisión de una jueza de primera instancia (emitida el 11 de agosto de 2011, pero divulgada casi una semana después) de declarar a un acusado en un caso de violencia de género de tipo conyugal, culpable de “asesinato atenuado”* por los hechos (irónicamente, ocurridos el 2 de abril de 2010, o sea, el Viernes Santo de ese año) en los que le dio muerte a su esposa (de la que estaba separado) mediante golpes en el rostro con un tubo de los que se utilizan en el reemplazo de gomas para autos (“llantas” o “neumáticos” en otros países hispanohablantes).  O sea, que a pesar de toda la prueba desfilada, incluida la confesión que se alega que el individuo hizo a las autoridades en el momento en el que intervinieron con él, una jueza de primera instancia optó por no hallarlo culpable de asesinato en primer grado—dada la saña y la premeditación que él habría mostrado en la comisión del delito—y, a mi entender, se dejó llevar por el “¡ay bendito!”, ese sentimiento de pena y hasta solidaridad que (para bien o para mal) nos caracteriza a los puertorriqueños, y lo declaró culpable de “asesinato atenuado”.

(Baidegüei, la versión original que yo quería hacer de esta parte de la entrada incluiría una cita directa de los artículos en el Código Penal de Puerto Rico de 2004, relacionados con el asesinato, sus modalidades y las distintas penas a aplicarse.  Pero para no hacer esta entrada más larga de lo debido, les ofrezco lo que dice el Artículo 108 sobre el “asesinato atenuado”: es aquel asesinato que “tiene lugar en ocasión de súbita pendencia o arrebato de cólera”, y en Puerto Rico se penaliza como asesinato en tercer grado—el mismo grado que constituye la muerte ocasionada como lo indica el Artículo 109 que le sigue, “al conducir un vehículo de motor bajo los efectos de bebidas embriagantes, sustancias controladas o con claro menosprecio de la seguridad de los demás; o al apuntar y disparar con un arma de fuego hacia un punto indeterminado”.  Aquí les dejo la referencia: Delitos contra la vida (Código Penal de Puerto Rico 2004), Biblioteca PopJuris, visitado por mí el 14 de agosto de 2011.)

Hay veces en las que no sé si estas cosas suceden a propósito, porque haya quien se divierte creando situaciones sociales delicadas, sólo por ver reaccionar a los sectores sociales con mayor conciencia y sentido de humanidad…  OK, estoy estirando un poco el “chicle” porque aquí viene uno de esos “clichés” que yo odio a muerte: Como siempre, las reacciones no se hicieron esperar.  (Reacciones que en esta ocasión recoge la Lcda. Verónica Rivera Torres en su blog, Mujeres en Puerto Rico.)  Y esas reacciones han sido principalmente de indignación por la decisión tomada, de preocupación por apuntar a un retroceso hacia los tiempos en los que estos casos se hacían llamar “crímenes pasionales”, en los que al calor del momento se priva de la vida al ser que alguna vez se juró amar para siempre.

Pero una de las reacciones más interesantes ha sido la de cuestionar a la jueza que tomó la nefasta decisión.  Para much@s(incluido quien les escribe), no tiene sentido que una jueza que tiene ante sí prueba de los delitos cometidos, que incluso evaluó la confesión del acusado—que se presume que la prestó libre y voluntariamente y sin ninguna clase de presión indebida—, hubiera sentido “pena” por el acusado, incluso excusándole su conducta conyugal hacia la víctima.  Poco hubiera faltado para que la “distinguida” jueza determinara que la víctima se infligió a sí misma las heridas que la mataron (¡!), o que la víctima fuera la clase de persona que resultaría herida de un balazo, ¡si tuviera la mala suerte de estar en el medio de una pelea a cuchillazos!

Francamente, me rehúso a creer que en la judicatura puertorriqueña hayan personas capaces de tomar decisiones como ésa, aun teniendo las pruebas ante sí.  Lamentablemente, para que quienes leen esto fuera de Puerto Rico lo sepan (aunque con la experiencia de sus propios países no les sorprenda), no todos los jueces en Puerto Rico se consideran adalides de la justicia—problema que se ha estado criticando por años y años.  Y aunque—ALERTA DE CLICHÉ… ALERTA DE CLICHÉ… ALERTA DE CLICHÉ—la gran  mayoría de los jueces en Puerto Rico son honestos y decentes, gente que tiene que arar con los bueyes que el sistema de justicia les da, lamentablemente, algunos miembros de la judicatura no tienen la sensibilidad para atender situaciones como la de este caso.  Tal vez no tienen ni idea del desamparo que dejan a las víctimas, si éstas logran sobrevivir (aunque para ellas, la vida no será lo mismo), o a quienes les sobrevivan, como consecuencia de decisiones a todas luces malas.  Y esas víctimas o quienes les sobreviven acaban por perder la fe en un sistema al que acudieron en busca de justicia, sólo para acabar derrotados y dejados a morder el polvo.

Lamentablemente, esa es una de esas cosas que ya dejó de sorprenderme que ocurran.

2) El caso de la querellante fantasma

Lo otro que me llamó la atención esa misma semana fue el extraño ataque contra la reputación del reconocido salubrista puertorriqueño, José “Chaco” Vargas Vidot, fundador y líder de la organización no gubernamental, Iniciativa Comunitaria.  Todo surgió de lo siguiente:

“Una doctora boricua de nombre María Rodríguez presentó una querella ante el secretario de Justicia Federal, Eric Holder, contra el reconocido salubrista y líder de la entidad Iniciativa Comunitaria, José Vargas Vidot.

“Entre las alegaciones de Rodríguez están, que Vargas Vidot se hace pasar por médico aun sin tener licencia para practicar la medicina y que utiliza instrumentos médicos. Así como que utiliza vestimenta ‘médica’ y que permite que en los medios de comunicación se refieran a él como médico y galeno.”

(Adaptado de: Presentan querella federal contra Vargas Vidot y alegan que no es doctor, Primera Hora, 10 de agosto de 2011 @ 13:06 UTC –4.)

Ante esto, Vargas Vidot ofreció una conferencia de prensa horas después, en la que explicó que a pesar de que estudió medicina y de estar diplomado debidamente, optó en su momento por no tomar el examen de reválida y decidió hacer su práctica en salud pública.  O sea, que en lugar de sentarse cómodamente detrás de un escritorio en un consultorio con aire acondicionado, recetando sabe Dios cuántas Valium a pacientes depresivos o bipolares, él quiso dedicar su vida a ayudar a los deambulantes, a los adictos a drogas, a las prostitutas, en fin, a todos aquéllos a quienes la vida ha relegado a vivir eternamente en la miseria, a quedar en el olvido de una sociedad que se niega a verlos, que no quiere mirarse en el espejo porque le duele ver su propio reflejo.

Pero lo peor del asunto es que la doctora que presentó la querella ante la justicia estadounidense, una tal “Dra. María Rodríguez”, con “licencia número 606”, o no existe o es tan cobarde como para esconderse detrás de un seudónimo y de una licencia falsa (ya que ni siquiera ese número de licencia está activo en el organismo puertorriqueño que regula la práctica profesional de la medicina).  Y aun cuando el propio Vargas Vidot sonó un poco conciliatorio durante su conferencia de prensa y tuvo a bien perdonar a la supuesta doctora por su proceder (con lo que demostró aquello de lo que Prometeo da testimonio en esta entrada de Poder 5), muchos de nosotros (y de nuevo me incluyo) pensamos que lo ocurrido fue un acto mezquino, una muestra de la peor cobardía posible.  Un acto que como se puede leer de la cita que hice un momento atrás, denota muchas cosas: envidia, inmadurez, deseo de perjudicar a terceros, en fin, maldad absoluta.

Y siempre sucede que lo que cree quien comete actos como éste, o hasta quien los propicia (porque siempre queda la sospecha de que alguien los propicia—y no me sorprendería de que así fuera en este caso), es que con ello destruye cualquier esfuerzo que vaya dirigido a mejorar la vida de los marginados, a darles nuevas posibilidades, a darles la esperanza de una vida mejor.  Pero como siempre sucede, quien así crea se equivoca.  Creerá que al destruir a un hombre (o por lo menos, tratar de destruirlo) destruirán su misión, destruirán su propósito, su función en la vida.  Al contrario, no lo lograrán, porque siempre existirá la necesidad de darle apoyo a los marginados, de decirles que son seres humanos, de decirles que tienen tanto derecho a una vida digna y decente como el que más, de decirles que no están solos en este mundo.

Y mientras haya esa necesidad, siempre habrá gente como el Dr. José Vargas Vidot… ¡gústele a quien le guste!

3) Los vientos huracanados de agosto

Por último, demás está decir lo sorprendente que ha sido recibir sistemas ciclónicos tan temprano en la temporada de huracanes del Océano Atlántico Norte como en el mes de agosto.  Digo, hasta ahora, mi experiencia había sido que las tormentas más fuertes se sintieran ya entrado septiembre y hasta mediados de octubre (que los meteorólogos—no “metereólogos”, como solemos escucharle a alguna gente supuestamente culta—nos dicen que es la punta estadística de la incidencia de sistemas atmosféricos con potencial ciclónico).

Pero la cosa es que durante el mes de agosto han sido dos los sistemas atmosféricos que nos ha dado más dolores de cabeza—¡y lo que falta todavía!  “Emily”, hace dos semanas, pasó al sur de Puerto Rico con secuelas de lluvias fuertes.  Pero entonces, para hacerme quedar mal, creíamos que el próximo sistema que apuntaba hacia el Caribe seguiría el mismo rumbo, y no fue así.  “Irene” pasó por Puerto Rico como tormenta tropical en la madrugada del lunes 22 de agosto de 2011, pero se convirtió en huracán a su salida de la isla a mar abierto.  (Mientras escribo esto, “Irene” se mantiene como huracán y apunta a rozar la costa este de los EE.UU.—y hasta penetrar los estados del noreste—, probablemente desarrollándose con mayor intensidad en el proceso.)

Y nuevamente, ha quedado al descubierto las fallas que suelen ocurrir en los sistemas vitales para los ciudadanos: líneas eléctricas tumbadas por los vientos o por ramas de árboles, viviendas sin servicio de agua potable, derrumbes de tierra o roca suelta (o ambas) sobre las carreteras, particularmente las del interior montañoso boricua, viviendas afectadas por las crecidas de los ríos, al lado de los cuales ni se debió haber construido las mismas…

¿Será que no hemos aprendido de tantas veces que la naturaleza descarga su furia contra nuestra isla?  ¿Cuantas veces tendremos que darnos con la cabeza contra la misma pared?  (Y esa pared, hace rato está teñida de rojo sangre…)  Digo, para muchas personas es evidente que ello es el reflejo de años en los que la planificación no era lo suficientemente proactiva como lo debería ser hoy en día.  (Y aún así, hay áreas de la planificación que creo que aún no han evolucionado desde el siglo pasado, pero ya eso es otro tema.)

Pero en fin, habrá que ver cuántos de estos fenómenos atmosféricos tendrán que pasar por Puerto Rico, aunque sea “por un pelo”, antes de buscar la manera de prevenir sus efectos más adversos.  Yo prefiero creer que no será muy tarde para ello.

Y ahora sí, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

La (verdadera) satisfaccion del deber cumplido

(NOTA: Originalmente, escribí la siguiente entrada como comentario a una entrada anterior relacionada con la cancelación del programa “El Show de las 12” en Telemundo de Puerto Rico y lo que ello significaba para mí.  Sin embargo, decidí eliminar ese comentario para convertirlo en una entrada aparte, que es lo que sigue.)

¡Qué tal, mi gente!

Cuatro años con cuatro meses y diez días después del fin de una era, tengo que referirme a la muerte de quien gestó "El Show de las 12" y muchos otros éxitos de la televisión puertorriqueña, Francisco (Paquito) Cordero Báez.  Ya con él son muchos los pioneros de la televisión puertorriqueña que se nos han ido en lo que va del 2009 (y no hace falta que les lea la lista).  Figuras que tal vez no contaban con los recursos técnicos con los que se cuenta hoy en día (aunque de todos modos sería injusto comparar la televisión analógica de tubos de vacío y kinescopios de mediados de la década de 1950 con la televisión digital de 2009), pero que pusieron su corazón en hacer un trabajo digno, que ayudara a la gente a divertirse y olvidar las penas de la vida diaria sentada frente al televisor, aunque fuera por unos pocos minutos al mediodía.

Aunque se nos dice que en sus últimos días, Paquito Cordero gozaba de bastante lucidez y se mantenía al día con mucho del quehacer artístico, también se nos dice que la muerte le sobrevino a causa de una serie de enfermedades que le aquejaban desde hace algún tiempo.  Ello ha llevado a algunas personas—y creo que yo también me voy a apuntar en esa lista—a preguntarse (preguntarnos) si la pena causada por perder su “caballito de batalla” diario (“El Show de las 12”) no fue un factor que contribuyera a que su salud fuera declinando en estos últimos años.  Digo, hay quienes después de dejar de hacer aquello que tanto han amado hacer diariamente durante mucho tiempo, mueren poco tiempo después… aunque habrá alguno que otro para quien la muerte será lenta y dolorosa, como la ocasionada por una enfermedad prolongada…

Total, ya ocurrió lo que tendría que ocurrir tarde o temprano.  Ya don Paquito estará disfrutando desde dondequiera que esté, de la satisfacción de haber sido uno de los pioneros de la televisión puertorriqueña (y quién sabe si—como dije hace unos meses sobre su compinche, la otra mitad de “Los Muchachos de la Alegría”,* Tommy Muñiz—él también le hubiera metido mano al reto de la televisión digital), de ser quien propulsó la carrera artística de figuras que siguen en el favor público (como Chucho Avellanet, Lissette Álvarez, Lucecita Benítez, Nydia Caro, El Gran Combo de Puerto Rico y muchos otros), de haber ayudado a proyectar la imagen de Puerto Rico en el escenario internacional (con la participación puertorriqueña en el Festival OTI).  Ahora lo que nos queda de él es un legado que las generaciones actuales tienen el deber de mantener con vida, para que no quede—como tal vez pretendan algunos, movidos por un afán mercantilista que se quiere anteponer a nuestra idiosincrasia (y al que le caiga el sayo… ¡que se lo ponga!)—como una nota al calce en la historia de Puerto Rico.

¡Buen viaje hacia la eternidad, don Paquito!  ¡Muchísimas gracias!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

* “Los Muchachos de la Alegría” es una adaptación al español de la obra de Neil Simon, “The Sunshine Boys”, de la cual se hizo una película en 1976 con George Burns y Walter Matthau (información en IMDb).

LDB

"Survivor" Reta a "La Isla de la Fantasia"

“Life is full of infinite absurdities, which, strangely enough, do not even need to appear plausible, since they are true.”

(Luigi Pirandello, “Six Characters in Search of an Author”)

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Bueno, a comienzos de la semana que concluye hoy, el Gobernador de Puerto Rico dio su segundo mensaje de situación del país, ante una sesión conjunta de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico. Por lo menos no se hablaba de otra cosa durante la semana, especialmente ante las proyecciones de llevar a cabo una serie de obras de gran envergadura. Entre éstas se destacan la creación de una “Metrópolis del Caribe” que integre los municipios que componen el Área Metropolitana de San Juan en un desarrollo unitario; la creación de un nuevo frente marítimo para la porción Sur de la Isleta de San Juan, incluida la remodelación de algunos de los muelles por los que arriban los turistas que llegan en cruceros; y la construcción (por encima de la Avenida Román Baldorioty de Castro, uno de los principales accesos al Viejo San Juan desde el Aeropuerto LMM) de un concepto llamado “Zona Modelo Baldorioty” (abreviado “cariñosamente” como “Zona MoBa”). Esto último constaría de la construcción (sobre unas plataformas que serían colocadas encima de dicha avenida principal) de viviendas, áreas comerciales, áreas públicas y vías que conectarían físicamente a los sectores Santurce y El Condado. Además, se colocaría unas 1,000 cámaras de vídeo de seguridad, 70 de las cuales serían instaladas en los caseríos. (Me pregunto cuántas más se instalarían en las exclusivas urbanizaciones cerradas, las mismas que se supone que no permitan el paso de la criminalidad de afuera… ¡mientras mantienen intacta la criminalidad de adentro!)

O sea que… Big Brother will be watching YOU!

Obviamente, no se hicieron esperar las reacciones ante estas proyecciones. Que si son una utopía (la más que he escuchado)… que si otros gobernadores (desde Luis Muñoz-Marín—LMM en el párrafo anterior—hasta Pedro Rosselló) han hecho ese tipo de promesa en el pasado, de proyectar obras de gran envergadura para el país… y así por el estilo.

La verdad es que se han hecho muchas promesas a lo largo de la historia, de obras que (bien ejecutadas) a la larga podrían servir de orgullo para todos nosotros en Puerto Rico. Pero hay una realidad que se estrella contra esas proyecciones: ¿a qué costo? Más aún, ¿cómo se beneficiarán los sectores menos privilegiados, los que los servidores públicos (como yo) estamos llamados a servir por encima de cualquier otra consideración?

Tal vez de una preocupación similar surgieron unas expresiones del Director Ejecutivo de la Compañía de Parques Nacionales (nótese que en Puerto Rico, hay algunas personas para las que hablar de Puerto Rico como “nación” todavía es un tabú) a la prensa escrita y radial, en las que el funcionario se quejaba de que su presupuesto dejaba fuera la atención de una serie de áreas vitales para los bienes que administra… ¡que da la casualidad de que son como el Disney World de los que no pueden sacar de su bolsillo los más de US$200 que cuesta darse la ida y vuelta a Orlando! Según el ejecutivo en cuestión, el dinero que tiene presupuestado no da para el mantenimiento y limpieza de los parques… ¡y ni siquiera para papel higiénico!

(Conste, aquí yo hubiera sugerido que si a él se le acababa el papel higiénico en los parques que administraba—en breve les diré por qué uso el tiempo pasado—, probablemente se hubiera resuelto utilizando las páginas del mismo documento presupuestario…)

Así las cosas, él quiso llamar la atención a que se resolvieran dichos problemas, por el bien del mismo pueblo al que juró servir y defender. ¿Y cuál fue la respuesta que recibieron sus esfuerzos de parte del Estado?

Le cantaron como El Gran Combo… “¡PA’ FUERA! ¡PA’ LA CALLE!”

¡ASÍ COMO LO ESTÁN LEYENDO! Los ancianos de la tribu han hablado (¡ni que esto fuera “Survivor”!). Desde una fría implicación oficial de “falta de creatividad”, hasta una “petición de renuncia”. Y para colmo, se añade a todo eso una amenaza implícita (lo siento mucho, pero a mí no me convencen de lo contrario) de que cualquier otro funcionario que no pueda “trabajar en equipo” y abra la boca para hablar… ¡le pasará lo mismo!

Así que como decía Ricardo Montalbán… Güelcom tu Fantasi Áilan!

(Total, que Puerto Rico es como esa serie de TV, pero sin el enano aquél de… “¡El avión! ¡El avión!”)

Bueno, con eso los dejo hasta más adelante. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

El Fin de Una Era… y la Satisfaccion del Deber Cumplido?

¡Quiúbole, mis cuates!….

(‘Perate un momentito… así no es como yo abro mis mensajes…)

Saludos, mi gente. Nada nuevo que contar sobre mí, excepto que las cosas en mi lugar de trabajo se están haciendo más complicadas, debido a movimientos de personal, cambios en responsabilidades y demás. Pero hay que dar la batalla, no queda otro remedio…

Enigüei, mi tema de hoy es el final de una era, específicamente de un tiempo glorioso para la TV de Puerto Rico, con la cancelación del programa de entretenimiento del mediodía que durante los pasados 40 años se transmitió por lo que hoy es la semifilial de Telemundo en Puerto Rico (y de la que sigo creyendo que la empresa de Miami se apoderó del nombre y otras cosas, pero ya ese es otro tema). El “Show de las 12” era para muchos de nosotros como una institución en Puerto Rico, como un punto obligado de reunión para el público que quería entretenerse con sus cantantes y agrupaciones musicales favoritas, y reirse con sus divertidas comedias (aunque en cuanto a algunas de las comedias más recientes, the jury is still out). Por el “Show de las 12” pasó una gran variedad de artistas que se abrieron paso y cosecharon éxitos ulteriormente, como El Gran Combo, el duo de Olga Chorens y Tony Álvarez (más sus hijas Lissette y Olguita), Sylvia de Grasse (que con su esposo Chapusseaux y el pianista Damirón eran “Los Alegres Tres”), el Conjunto Quisqueya… en fin, que si sigo enumerando, me pondrán más edad que los 46 que tengo.

Pero no tengo por qué quejarme, porque ese es uno de mis recuerdos de la niñez y temprana adolescencia… Si hasta fui con mi madre (QEPD) a ver el programa en el propio estudio de la hoy Telemundo-PR con una excursión de mi escuela a fines de los 1960s… ¡Total! Esos eran otros tiempos…

Pero como suele suceder, con el paso del tiempo las cosas y la gente evolucionan. Y parece que también los gustos de las gerencias de nuestras televisoras evolucionan, aunque no necesariamente para bien. Y en este caso, la gerencia de Telemundo-PR (que se quiera o no, es movida por los cachanchanes estadounidenses de NBC-Universal) decidió que el espacio de tiempo del “Show de las 12” debía evolucionar hacia otra cosa. (¿No será hacia algún show con acento mexicano, como los de la rival TeleLata… perdón… Univisión—que por cierto, también tiene sus barbas en remojo—… o argentino… o colombiano?) De todos modos, ya el daño se hizo el pasado viernes 25 de febrero, al realizarse la última edición del programa. De más está decirlo, pero por lo que me cuenta un familiar que vio el programa hubo muchas lágrimas, unas disimuladas, otras más visibles, pero lágrimas a fin de cuentas. Era como darle el último adiós a quien se quiso durante toda una vida, a quien nunca más se volverá a ver…

Desde esta humilde tribuna, vaya mi mayor solidaridad con todos aquellos y aquellas que hicieron posible la tarea de mantener vivo en el corazón del pueblo puertorriqueño un punto de encuentro con nosotros mismos, como lo fue en su día “El Show de las 12”.

Y por supuesto, espero que los de la gerencia de Telemundo-PR (¡irónicamente, la misma que le celebró por todo lo alto el cumpleaños 40 al show apenas el mes pasado!) puedan dormir tranquilos por la noche, con “la satisfacción del deber cumplido”…

OK, ya esta bueno de tanta queja. Vamos a lo nuevo para esta semana…

NUEVO EN LA PÁGINA DE FEBRERO: Una mujer hace contacto con el espíritu de su difunto esposo para saber cómo es el más allá… Deploran en el Cielo la aparente obsesión de los mortales con el sexo oral… Un paciente psiquiátrico que también parece estar obsesionado con el sexo… Y… AHORA QUE TENGO SU ATENCIÓN… La versión en español de las Tres Reinas Magas de la página de 2001.

Sitio ‘Web’ de LUIS DANIEL BELTRÁN – Humor

Bueno, y así me voy cantando casi como Los Alegres Tres…

Este programa se acabó,
Se acabó,
Se acabó.
Pero (el domingo) volveremos
A la misma hora
Otra vez.

Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB