La caída del gracioso

2003 Bentley Azure Mulliner Final Series Photo...
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OK, amigas y amigos, mi gente.  En la entrada anterior terminé pidiendo que vinieran los payasos.  Pero tal vez con la prisa de escribir se me olvidó (¿de veras?) mencionar que de unos meses a esta parte teníamos un payaso entre nosotros.  Una figura que ha querido darle un entretenimiento gratuito a Puerto Rico y al mundo.  Un individuo que a falta de la capacidad para desarrollar ideas que ayuden a su pueblo a superar su infortunio, se ha convertido a la trágala en una figura folclórica, en un referente cultural populista, en un bufón que tal vez cree que todo mundo debe reírle las gracias.  Y en el proceso, ha puesto en entredicho muchas cosas, tales como el prestigio (por lo menos, el poco que pudiera tener en estos momentos) de la profesión política, y hasta la afición de ciertos medios convencionales por la trivialización y el sensacionalismo.

Pero vamos por partes, comenzando por lo que escribí hace menos de un año:

“… todavía es la hora en que se me hace difícil entender cómo es posible que elijamos para los puestos públicos en Puerto Rico, personas que por lo demás deberían asumir una conducta pública digna… para entonces echar por tierra esas expectativas.  Pero a veces, la vida nos demuestra que no siempre el que más se llena la boca predicando la honestidad es el más honesto, no siempre el que más se llena la boca predicando la paz y el amor hacia el prójimo es el más tolerante hacia quienes no son sus iguales, no siempre el que más firmemente se apega a la prédica de la moral y la decencia es el mejor ejemplo a seguir.

“Prueba de ello nos la dieron la semana atrasada… dos ‘servidores públicos’, quienes se han visto envueltos en situaciones que apuntan hacia su carácter y su entereza moral (o a la falta de los mismos).  (Uno) de ellos…  el senador (of all people!) Antonio Soto Díaz, que se hace llamar “el chuchin”, quiso caer en gracia durante un programa matinal en la radio FM local… y se ufanó de que la contratación como su ayudante, de la conocida modelo profesional Yadira Hidalgo… esteeeeeeeeee… no fue precisamente por sus cualificaciones profesionales, si entienden lo que quiero decir…

(OK, voy a decirlo como es: fue… esteeeeeeeeee… ¡porque ella tenía unas tremendas nalgas!  PUNTO.)

Francamente, con un antecedente como ése, no cabría esperar nada bueno.  Al contrario, sólo tienen cabida las payasadas cada vez más espectaculares.  Como la supuesta capacidad de ese individuo para “adivinar” el resultado de un campeonato deportivo o la candidata delegada (¿así las llaman ahora?) ganadora de Miss Esto o Miss Aquello o Miss Lo Otro, porque él alega ser “brujo” (y no precisamente en referencia al cognomento de los oriundos de la ciudad de Guayama, en el sur de Puerto Rico para los que me leen en el extranjero).  Aunque yo no sé: creo que el pulpo aquél que predijo que España vencería a los Países Bajos en la Copa Mundial de Fútbol/Soccer/Balompié del año pasado, acertaba más que el “honorable” en cuestión.  (¡Una pena que nuestro amigo el cefalópodo ya no esté con nosotros; a lo mejor aún se lo están cenando en escabeche!)

Pero para hacer el cuento corto, lo que parece haber tirado a ese individuo a la fosa de los leones es su admisión de que maneja un costoso automóvil Bentley blanco de 1999, de esos que ni yo ni muchos de mis lectores y lectoras nos podríamos costear por más que quisiéramos (el precio de un Bentley nuevo del año-modelo 2011 ronda los US$200000—y si no me lo creen, háganse una búsqueda en Yahoo! Autos para que lo vean con sus propios ojos).  Y entonces, ¿cómo una persona como ésa puede acceder a un vehículo así de lujoso, sin ser un empresario de esos a los que el éxito les sonríe, o sin ser uno de esos afortunados que gastan su dinero en lujos, como si su vida dependiera de tanta ostentación?  Ésa es la gran interrogante, y el muy “distinguidísimo” senador ha tratado de contestarla… ¡de tres o cuatro maneras diferentes!  O lo compró (cosa que yo dudo, nada más en vista del precio mencionado arriba en este párrafo), o lo usa mediante un arriendo, o se lo prestaron (naaaaaaaaaah!)… o se lo regaló una persona “anónima” porque como él es diz que “buena gente”…  (Si por eso último fuera, a lo mejor manejaría un auto de mayor “distingancia”—sorry, doña Jacinta!—que la guagüita que yo manejo de momento… total, soñar no cuesta nada…)

(O quién sabe si otros le “prestaron” a él su buen nombre, su crédito, para él poder adquirir ese costosísimo vehículo y así tener de qué ufanarse ante un país que le ríe las gracias.  Digo, uno nunca sabe…)

Pero si es patético ver la clase de ejemplo que da una figura pública como ésa, para mí es más patético que se le dé foro en los medios de comunicación principales, que se le dé lo que llaman un “outlet” para él poder hacer los disparates que le dé la gana, tal vez esperando a cambio la risa de una ciudadanía que no aguanta el incremento en el costo de sobrevivir (más que de vivir), que tiene que salir a la calle con el temor de no poder regresar con vida a su casa, que sufre y padece serios problemas de salud y bienestar a los que sus líderes le dan la espalda.  Y esta experiencia pone en evidencia la parte que desempeñan los medios de comunicación social, cuando se dejan llevar por lo trivial, por lo que no es sustancia, por lo que apela al instinto más bajo del ser humano.  Cualquiera diría que muchos de estos medios se han dejado perder el respeto de sí mismos, a cambio de lograrse una posición de privilegio en el favor del público.

Total, que ya yo lo venía diciendo hace tiempo (de la misma fuente que en la cita de arriba)…

“… eventos como éstos apuntan hacia un síntoma bastante serio, en lo que respecta al liderato político del país.  Un liderato político sin carácter, sin vocación de servicio, que se deja llevar por sus impulsos más bajos…

“Tal vez ésa es una de las consecuencias de elegir ‘cualquier cosa’, lo que sale de debajo de la tapa de un zafacón (‘papelera’, ‘cesto para la basura’, etc.), como la persona que ha de representar y defender los intereses del pueblo, en lugar de buscar personas que tengan un sentido de responsabilidad, que tengan un sólido carácter moral, que asuman con seriedad la función pública, que manifiesten dominio propio.

“Tal vez, es ahora que nos damos cuenta de ello.”

O tal vez nos dimos cuenta de ello hace mucho tiempo y no lo hemos querido admitir… ¡qué sé yo!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, mi gente.

P.S. También les interesará leer esta entrada del blog de Benjamín Torres Gotay en la edición del 5 de junio de 2011 de El Nuevo Día.  No creo haber visto hasta el momento una crítica más contundente (o tal vez la hay en otro sitio, pero para muestra, basta con este botón).


ACTUALIZACIÓN PARA EL RÉCORD (16 de septiembre de 2011): ¡Ya era hora!  Luego de varias semanas en las que no se sabía de él, toda vez que la “luna de miel” con la prensa ahora le sabe a otra cosa, el senador Antonio “el Chuchin” Soto Díaz presentó su renuncia al puesto que mal ostentaba.  Desde aquí, le esperan vistas e investigaciones en su contra, por cosas que van desde cómo obtuvo el vehículo lujoso del que tanto se jactaba que se lo habían regalado por “ser buena gente” y porque lo “quieren” mucho, hasta posibles casos de evasión contributiva (yo no sé, pero tal vez le hubiera sido de provecho pensar en el destino de cierto Alphonse Gabriel Capone, 1899–1947…).  Pero al menos, lo importante en el momento en que escribo esta actualización (porque ya yo no lo puedo hacer como comentario aparte, al haber pasado más de 30 días desde que publiqué esta entrada) es que esto debe servirnos a tod@s como una lección sobre el cuidado que hay que tener a la hora de escoger candidatos a puestos electivos, que no debemos escoger “cualquier cosa” porque nos parezca simpático, sino a escoger los hombres y las mujeres que asuman responsablemente la función de manejar los destinos de un pueblo con dignidad y respeto.  Mientras tanto, habrá que ver quién será el (la) próxim@ que caiga enredado en su propia trampa.

Alas, poor Chuchin, we hardly knew ye…


LDB

Palabras… Con Luz?

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

En el mundo de hoy, no hay garantía de empleo para nadie.

Esas fueron las palabras del Lcdo. Jorge Silva-Puras, Secretario de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico, al referirse a las perspectivas que tienen los servidores públicos de Puerto Rico en cuanto a sus empleos. Silva-Puras hizo este señalamiento en su discusión de las reformas que deben hacerse en todo el aparato gubernamental, particularmente la reestructuración de muchas agencias de gobierno que deberían ajustar su tamaño si quieren ser eficientes y rendir un mejor servicio a los ciudadanos. Valga decir que entre esas agencias, él destacó el Departamento de Educación… ¡el mismo que se encarga de administrar el sistema de enseñanza pública en Puerto Rico!

Me pregunto si ello será una admisión de lo que expresé en mi mensaje anterior, sobre el efecto que el reciente cierre de las agencias del gobierno puertorriqueño tiene (y creo que tendrá en adelante) sobre lo que yo llamo “el mito” de la seguridad de empleo de los servidores públicos, algo que trasciende de los más de 95,000 servidores públicos que estuvimos “en la calle” y sin cobrar nuestros sueldos durante 2 semanas. Pero ahora yo me cuestiono, ¿estaremos llegando al punto en el que el gobierno siga las reglas de juego de la empresa privada y despida empleados a su discreción (porque la agencia-empresa no esté logrando las ganancias que esperaba o porque no se le ocurre otra manera de recortar sus gastos o de ser más eficiente)?

¿No será que en adelante debemos ver la cuestión de los beneficios que reciben los empleados públicos—a los cuales muchos de ellos, con mayor o menor razón, se aferran como si su vida dependiera de ello—como algo que depende de la “buena voluntad” de quienes manejan el sistema? ¿O como algo que puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos?

Ya veremos si las palabras “con luz” del licenciado Silva-Puras se vuelven realidad, especialmente luego de haber sentido los efectos de la inmadurez, insensibilidad y falta de carácter de quienes nos llevaron al punto en el que estamos hoy en día. Mientras tanto…

ESTA SEMANA (22—28 DE MAYO DE 2006): Cambiar un bulbo (o bombilla) no debe ser muy difícil, ¿ah? Preguntamos cómo lo harían distintas razas de perro… Y… También preguntamos cuántos gatos se necesitan para cambiar un bulbo… ¡si es que les da la gana!

Así que si se le fundió el bulbo… delegue en su perro o gato y visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán. Y si su perro o gato se niega… ¡aplíquele la cita de hoy!

Bueno, ahora sí los dejo. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Vacaciones Forzadas – Y Paso La Primera Semana

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Ya ha pasado una semana desde que se produjo el cierre de las principales agencias del gobierno de Puerto Rico, con el saldo de más de 95 mil servidores públicos (incluido quien les escribe) en la calle. A la verdad que ya uno no sabe ni qué pensar, si ésta es la nueva realidad del Puerto Rico de comienzos del Siglo 21, o si es una pesadilla de la que podríamos despertar de un momento a otro y tratarla como eso, como una pesadilla. En todo caso, los estragos del cierre se están haciendo sentir, no únicamente entre los propios servidores públicos, sino en muchos de los componentes del sector privado, que al no tener el insumo de dinero de sus clientes, los servidores públicos, ven sus economías particulares afectadas.

Es más, mientras escribo esto, me pregunto cómo le estará yendo a aquellas compañeras de mi trabajo que tienen niños pequeños (¡y algunas de ellas no hace mucho que dieron a luz!), mientras tratan de arreglárselas para que ellos no carezcan de su alimento de cada día… No les sorprenda si en el momento en que escribo se me están asomando las lágrimas… ¡Para mí que ESTO NO ES JUSTO!

Pero bueno, lo peor de esto es que todavía una semana después, seguimos en la misma parálisis. Seguimos siendo testigos de la misma incompetencia e inmadurez… OK, y también NECEDAD… de quienes tienen en sus manos aliviar esta situación. Desde el Gobernador, que quiso reproducir el gesto del “Presidente Barlett” en The West Wing, en este caso caminando desde la Fortaleza (el palacio de gobierno de Puerto Rico, para quienes estén leyendo esto en América Latina) hasta el Capitolio para hacer presión sobre su posición… hasta la legisladora* que para dar el show citó a una conferencia de prensa para reproducir una grabación del episodio de esa serie televisiva en la que se realizaba esa caminata… ¡y se molestó cuando los periodistas le preguntaron si ella sabía cómo terminaba ese episodio televisivo! (Yo no soy precisamente seguidor de esa serie, pero creo que al final el Speaker cameral se reúne en secreto con “Bartlett” y negocian una solución al cierre agencial, si lo entiendo correctamente, pero qué sé yo de política…)** También fuimos testigos de cuanta bajeza adorna a las “lumbreras” que se dedican a la política en este bendito país, desde la imprudencia del Presidente de la Cámara de aquí de ofrecerle en tono burlón al Gobernador un pañuelo, “para que se seque las lágrimas” si tan compungido se sentía por la situación de los servidores públicos… o el comportamiento de legisladores a quienes en un tiempo veíamos como héroes o heroínas, cuando se dirigen amenazantes a otros legisladores con los que tienen diferencias, aun los de su propio bando político…

A todo esto, yo me pregunto: ¿Se merece Puerto Rico pasar por una vergüenza así? Yo digo que NO. ¡ABSOLUTAMENTE NO! NADIE SE MERECE PASAR POR ESTA TRAGEDIA. ¡ABSOLUTAMENTE NADIE!

Pero dejemos que ellos se arranquen las cabezas… Mientras tanto, ¿qué pasará con el resto de nosotros, los que estamos haciendo de peones en este peligroso juego de ajedrez? Ya muchos están empezando a hacer sus malabares para poder tener algo que comer o darle de comer a sus familias. Pero lo peor es que hay quienes están pensando “tirar la toalla” y “chillarlas” pa’ fuera, especialmente para los Estados Unidos, en busca de “una mejor calidad de vida”… algo que no se puede conseguir en Puerto Rico en las actuales circunstancias.

OK, lo confieso, hasta yo me he contagiado con esa idea. De hecho, una de las cosas en las que he tenido que entretenerme en estos días (luego de haber tramitado las moratorias en los pagos de mis deudas y de calcular con cuánto sobreviviré estos dos meses en los que no cobraré mi sueldo) ha sido enviar resumés a distintas firmas de reclutamiento de los Estados Unidos o a aquéllas que brindan servicios de consultoría ambiental, en particular en el campo de análisis de impactos ambientales, procesos de permisos para desarrollos y áreas afines de mi interés.

Digo, francamente, yo no quisiera pensar que habrá que llegara a esos extremos, pero uno nunca sabe…

Pero bueno, mientras tanto, sigamos viendo esto como una aventura, en la que debemos esperar siempre lo mejor, aunque tengamos que prepararnos para lo peor. Después de todo…

Un ingrediente clave en cualquier situación de supervivencia es la actitud mental del (de los) individuo(s) involucrado(s). Tener destrezas de supervivencia es importante; tener la voluntad para sobrevivir es esencial.

(Increíblemente, lo anterior lo acabo de traducir del manual de supervivencia del Ejército de los Estados Unidos… Go figure! A donde se me ocurre buscar inspiración… ¡Ah, y el énfasis es mío!)

Pero bueno, ya basta de tanta queja, que todavía tengo otras 7 semanas para eso… Mientras tanto…

ESTA SEMANA (8—15 DE MAYO DE 2006),CERRAMOS EL MES DE ABRIL CON: Un diplomático británico se mete en tremendo lío durante un baile de gala. Y ABRIMOS EL MES DE MAYO CON: Un abogado alcurnioso se compadece de dos hombres a los que encuentra comiendo yerba en la carretera… (Cualquier parecido con la situación por la que estamos atravesando más de 95 mil servidores públicos en Puerto Rico—incluido quien les escribe—durante los meses de mayo y junio… ¡ustedes saben quienes tienen la culpa!)… Y… Si la pasada semana ustedes se estremecieron con los relatos sobre las burradas que se registran en la “línea directa” de General Motors… ¡prepárense para compadecerse de los ingenieros de sistemas de información!

Ya lo sabe, visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Antes de irme por hoy, quiero cerrar con una cita que espero que si hay alguno de mis hermanos en el servicio público que esté leyendo esto (y por favor, háganmelo saber, ¿OK?), pueda al menos tener una base con la cual inspirarse en estos días difíciles:

Así, aunque llenos de problemas, no estamos sin salida; tenemos preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos persiguen, pero no estamos abandonados; nos derriban, pero no nos destruyen.

(Segunda Carta de San Pablo a los Corintios, Capítulo 4, Versos 8 y 9; Versión Dios Habla Hoy, CELAM, 1983)

Y con esto los dejo por hoy. Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!


NOTAS:

*¿Se acuerdan del “huevo” que puso el año pasado una legisladora anexionista cuando confundió al insigne escritor puertorriqueño Enrique Laguerre con un productor de programas de TV? Pues bien, se trata de la misma legisladora esta vez… ¿Tendrá ella una fijación con la TV? ¡Quién sabe! Enigüei, por si no se acuerdan del incidente, he aquí el enlace a mis comentarios de entonces.

**Éste es el enlace a la sinopsis del episodio de la serie The West Wing objeto de la acción del Gobernador: Shutdown. Este episodio, el número 8 de la quinta temporada, o el número 96 de toda la serie, se estrenó en la cadena NBC el miércoles, 19 de noviembre de 2003.


LDB