Donde la celebración es pura fachada

Celebration, Florida
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¡Saludos, amigas y amigos, mi gente!

Yo creo que ahora sí que me echaron de menos, ¿no?  Pero no se asusten.  Si no he podido estar con ustedes este pasado par de semanas, es por lo que me propongo explicar a continuación.

Habrán notado que mis “status” recientes en Facebook y en Twitter reflejan que he estado atendiendo una situación familiar difícil, ocasionada por una caída que sufrió mi padre hace unas dos semanas, mientras él trataba de colocar unos adornos de Navidad en mi casa.  Como podrán suponer, eso, sumado a la presión para completar algunas de mis tareas en la oficina antes de que termine el 2010, me habían dejado con muy poco ánimo para poder escribir en este blog.

No obstante, eso no significa que yo me haya desconectado de los recientes acontecimientos en la Universidad de Puerto Rico, y en el resto del país para todos los efectos prácticos.  Y si lo vamos a ver bien, este último par de semanas nos da indicios de la clase de camino que nos queda por recorrer, en el segundo par de años del actual ciclo de gobierno puertorriqueño.  Un camino sumamente difícil y peligroso.

Pero de eso hablaremos antes de que se acabe el año.  Es más, yo creo que ésa será mi próxima entrada, la última del 2010.  Pueden contar con eso.

Comoquiera, ya que estas próximas 2 semanas dispondré de algún tiempo para descansar (¡lo que pueda!) y hacer mis cosas personales, a la vez que atiendo la situación que mencioné al comienzo, voy a tratar de compartir con ustedes algunas cosas que he encontrado en estos días.  Primera en la agenda es una situación ocurrida hace unas semanas en Celebration (28°19′12″ N, 81°32′25″ O), una comunidad planificada situada en el condado Osceola del estado de Florida.

Celebration, Florida, EE.UU. (a 21 millas o 34 kilómetros al sudoeste de Orlando; a 67 millas o 108 kilómetros al nordeste de Tampa).

Sintetizando un poco lo que aparece en esta entrada de Wikipedia (si se creían que yo me iba a referir al “otro Wiki”, ¡se han podido…!), Celebration es un experimento creado durante la década de 1990 por la corporación que nos trajo a Mickey Mouse y todo su corillo, para desarrollar una comunidad inspirada en las comunidades de las primeras décadas del Siglo 20, en terrenos cercanos a la propiedad un poco más famosa que tiene algunas millas al norte en la carretera I-4.  Celebration ocupa una cabida aproximada de más de 10-y-media millas cuadradas (28 kilómetros cuadrados), la cual alberga una población aproximada de 11,860 (11.860) habitantes según el Censo decenal del 2010 (casi 9 mil personas más que a la fecha del Censo decenal del 2000).  De esta población, casi un 94% la conforman estadounidenses de raza blanca; lamentablemente, la proporción de Latinos en Celebration es de apenas 26 centésimas del 1% (0.26% / 0,26%), mientras que la de otras “minorías” oscila alrededor del 1%.  Casi 2 de cada 3 núcleos familiares (66.5% / 66,5%) se componen de la tradicional pareja casada hombre-mujer, y casi la mitad de esos núcleos familiares (45.1% / 45,1%) son familias con hijos menores de 18 años.  Un 4.3% (4,3%) de las familias de Celebration viven por debajo del nivel de la pobreza.

De acuerdo con esta reseña en About.com, las aproximadamente 2,500 (2.500) viviendas de Celebration están agrupadas alrededor de un pequeño distrito comercial, de naturaleza peatonal.  Estos comercios están agrupados alrededor de un paseo peatonal que bordea un pequeño lago, con el fin de alentar la caminata y el disfrute al aire libre.  Muchos de los edificios en el distrito comercial tienen una apariencia “de libro de cuentos de hadas”, algo “como de Disney”, con paredes en estuco, pretiles, persianas, verandas y arcadas, mientras que las casas y los apartamentos reproducen estilos históricos tales como el colonial o el Victoriano, con todos los edificios construidos y pintados en materiales similares entre sí.  De hecho, la reseña de About.com señala que a Celebration se le suele citar como un ejemplo del llamado “nuevo urbanismo”, o sea, el diseño de comunidades habitadas mediante formas neo-tradicionales.

Vamos bien hasta aquí, ¿no?  Pero si nos dejamos llevar por lo que dice la siguiente cita, detrás hay algo más:

“Se supone que el poblado sea perfecto y que todos los residentes estén felices.  Pero—chocantemente—los periodistas revelan que debido a la falsa nieve… la música zumbada desde altavoces en el centro urbano… y una arquitectura tradicional que se acerca más a la realidad que el schlock característico, todo es falso—una fachada.…

“Una serie de eventos en la pasada semana más o menos, revelaron cuán imperfecta puede ser la vida para los 11000 residentes de un poblado de 14 años de antigüedad con un nombre que suena como un perpetuo buen rato.  Un hombre fue asesinado, el primer homicidio en la historia de Celebration.  Pocos días después, un hombre agobiado, que había perdido su empleo y había visto desplomarse su matrimonio, se mató de un balazo en una casa rodeada por barricadas policiales.

[…]

“Celebration, por supuesto, nunca ha ocupado el terreno de la ilusión, un dominio en algún lugar fuera del mundo real.  Los residentes tienen empleos y los pierden.  Tienen familias que en ocasiones se rompen.  Hay drogas, enfermedades (físicas) y enfermedades mentales.  El poblado no ha estado inmune a las penurias económicas de la nación (estadounidense), especialmente en Florida, donde los valores de las viviendas se han desplomado.  El (New York) Times se complació en informar que la sala de cine cerró el Día de Acción de Gracias, y (hoy) los precios de las viviendas son como la mitad de lo que eran durante su auge.”

Adaptado y traducido por mí de: “News flash: Celebration is not perfect”, por Robert Steuteville (The New Urban Network, 5 de diciembre de 2010).

El principal argumento del autor del artículo citado, Robert Steuteville, es que a pesar de su apariencia de felicidad y de su evocación de cosas buenas, Celebration es apenas un asentamiento humano como cualquier otro, con sus defectos y sus virtudes, con sus cosas buenas y con sus imperfecciones.  Steuteville alega que aun cuando el diseño del poblado, su mezcla de residencias, comercios y espacios públicos, tenga el propósito de aportarle al poblado un sentido de comunidad y de un ambiente social más diverso, no todos quedarán satisfechos ni felices—lo mismo que en todos los asentamientos humanos que han existido, existen y existirán alrededor del mundo, desde los comienzos de la humanidad y para siempre.  En otras palabras, Celebration no es un asentamiento humano perfecto, ni siquiera un escenario sacado de una película de Hollywood—aunque algunos de los periodistas que Steuteville menciona en la cita de arriba han osado comparar a Celebration con el poblado ficticio de “Stepford”, Connecticut, donde se desarrolla la obra de Ira Levin, “The Stepford Wives” (“Las Esposas Perfectas”) (versión de 1975, Dir. Bryan Forbes; versión de 2004, Dir. Frank Oz).  En todo caso, Celebration es un asentamiento verdadero.  Es una realidad sobre el terreno.  Y como tal es que se debe tratar.

Afortunadamente, añade Steuteville hacia el final de su artículo, la compañía de Walt Disney no estará construyendo poblados en el futuro inmediato, y eso es bueno.  O sea, que aunque—en opinión de Steuteville—tuvo sus intenciones buenas y nobles cuando desarrolló Celebration, es mejor que la compañía de Walt Disney siga con lo suyo, que es hacer películas y construir y operar parques temáticos.  O sea, ¡zapatero, a sus zapatos!

¡Y yo secundo esa moción!  Sí, porque no quiero imaginarme lo que sucedería, por ejemplo, si a la compañía de Walt Disney se le ocurriera desarrollar un poblado típico puertorriqueño (OK, estoy exagerando, pero por favor, síganme la corriente), un poblado a la usanza de los tiempos “d’enantes”, con su placita del mercado y sus ventorrillos que ofrecen generosamente los frutos de nuestra tierra, con su plaza central frente a la iglesia (y que sea la Católica, ni más ni menos), con sus casitas de madera, con su gente amable y cortés, siempre dispuesta a ayudar al prójimo…  No, that’s never gonna happen!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  (Aunque eso no quiere decir, “vamos a dejar el 2010 ahí”.  O por lo menos, todavía no, porque aún falta.)  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

(Otros) Animalitos (Aun Mas) Peligrosos

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

¡Sí!  Aquí estoy de vuelta, disfrutando de un muy necesario par de semanas de vacaciones por las Navidades—o séase, the holidays, para sonar políticamente correcto—, gracias a la generosidad de la administración saliente de mi lugar de trabajo.  Tiempo que me imagino que mis jefes aprovecharán para tratar de darle caza a la pantera (o lo que se alega que es una pantera) que anda suelta por el Barrio Caimito de Río Piedras, antes que culmine el mandato de la actual administración de gobierno.  Y la verdad es que estos animales (y que conste que me refiero a aquéllos como la presunta pantera, no a quienes salieron a perseguirla, ¿OK?), queramos o no, es de preocupar que anden sueltos por ahí, alimentándose de animales domésticos, causando pavor en la ciudadanía… y convirtiéndose en la comidilla de mis querid@s compañer@s en la blogósfera.

(De hecho, muchos de los blogs puertorriqueños que enumero en el lateral de mi blog le han sacado bastante punta al tema.  Lamentablemente, yo no estoy precisamente en la mejor posición para comentar este asunto, por las razones que ya ustedes conocen.  Pero como yo digo a veces, ¿quién dijo que la vida era justa?)

Lo más malo del asunto es que, como se ha conjeturado públicamente, esto puede haber sido el resultado de que alguna persona hubiera importado ese animal a Puerto Rico de manera ilícita.  Probablemente, el responsable haya sido alguien vinculado con el bajo mundo, una de esas personas que con la ganancia económica que sacan del dolor ajeno (y ustedes saben exactamente a qué me refiero), pueden ostentar su poder—y quién sabe si hasta su dominio sobre las esferas del poder—mediante el lucimiento y la ostentación.  Vestimentas caras, automóviles de lujo (que comoquiera no serán de mucha utilidad en nuestras autopistas, ataponadas de un tiempo a esta parte), viviendas de urbanización “con acceso controlado” cuyo precio de venta comienza en “los bajos” US$500,000 (y que ciertamente ni yo me podría costear como están las cosas ahora, y mucho menos en la presente etapa de mi vida), animales exóticos arrancados de las junglas remotas de la América del Sur o del Oriente Lejano… ¡y paren ustedes de contar!

(Y aparte, aunque recién acabo de implicar que me estoy absteniendo de entrar en el tema por tratarse de una acción de la entidad gubernamental para la que yo trabajo, creo pertinente añadir el siguiente elemento a la discusión: Existe reglamentación que establece cuáles son las especies exóticas que se pueden importar a Puerto Rico, siempre y cuando las mismas no sean liberadas al medio ambiente, y que además prohíbe expresamente la importación de las especies exóticas que no sean aquéllas a las que me acabo de referir.  Para más información, échenle una mirada al Reglamento Para Regir la Conservación y el Manejo de la Vida Silvestre, las Especies Exóticas y la Caza en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Reglamento 6765 del 10 de febrero de 2004, especialmente el Artículo 7 y el Apéndice 4 de dicho reglamento.  ¡Y ciertamente no verán allí que la pantera esté en la lista de especies permitidas! ¡Ni de chiste!)

Pero bueno, dejemos que las cosas sigan su rumbo.  Mientras tanto, quiero traer a la atención de ustedes una situación que se relaciona con un tipo de animal más peligroso que cualquier pantera, puma, chupacabras, “comecogollo”, vampiro, o algún otro animal de ésos.  Se trata de lo que a mí me da por llamar…

(Redoble de tambores, por favor…)

El Homo ignorantus histericus.

OK, yo sé que se supone (dije “se supone“) que el ser humano (Homo sapiens) es el nivel más alto del desarrollo de la vida en la tierra, supuestamente superior a todos los demás animales de la tierra (y el énfasis es con todo propósito), e incluso a los primates, de los cuales nos dice la teoría evolutiva que somos descendientes, gústele a quien le guste.  Pero a veces surge uno que otro ejemplo de entes derivados de ese nivel superior que parecen echar por tierra todos los logros de la humanidad, y encima de eso, quieren que el resto del género humano baile al mismo son que ellos.

Pues bien, el ejemplo al que me estoy refiriendo se pudo observar en todo su esplendor hace un par de semanas en los EE.UU., cuando uno o varios grupos (¿no sería mejor llamarles “manadas”?) de estos “animalitos” trataron de varias maneras de impugnar el triunfo electoral de Barack Obama como su nuevo presidente.  Para ello, estos rudimentos de ser humano acudieron a los tribunales estadounidenses para esgrimir el argumento de que Mr. Obama no es un ciudadano estadounidense natural, por haber nacido en algún otro lugar fuera de sus límites from sea to shining sea.  Veamos lo que dice este artículo de la revista Salon sobre lo que argumentan los presuntos implicados en esta “conspiración”:

The gist of the conspiracy theory is that Obama doesn’t meet the Constitution’s requirement that a president be a “natural born citizen.”  Somehow Obama is concealing the fact that he was either born in Kenya (or maybe Indonesia) or that he renounced his U.S. citizenship as a child.  One of (the) alarmists . . . said Obama is an undocumented immigrant.  Most of this “evidence” is easily debunked, though it can get confusing as it gets more feverish.

At any rate, the theory goes, Obama’s not fit to take office, and (the main alarmists), along with a few followers and . . . anti-tax activist Bob Schultz, aim to stop him.  Schultz feels so strongly about the threat Obama poses to the republic that he spent tens of thousands of dollars on full-page newspaper ads last week, and plans to hold a citizens’ conference after Inauguration Day if the courts don’t intervene — just the first step, apparently, in a process that Schultz says is devoted to resisting a government that has turned lawless.

(De hecho, si quieren reírse un poco—aunque sea para “reírse por no llorar”, como diría la que fuese mi secretaria en la oficina en la que yo trabajé al comienzo de mis labores en el DRNA—, en este otro artículo encontrarán el play-by-play de lo sucedido en la conferencia de prensa de estas “personas”.  Cualquier parecido con el cuento del pollito que se puso a proclamar que el cielo se estaba cayendo . . . ¡es pura pocavergüenza!  Y PUNTO.)

Yo no sé cómo lo vean ustedes, pero luce como que aún existen heridas abiertas en algunos sectores de la población estadounidense, que no han querido sanar.  Digo, ver a personas (creo que soy demasiado benévolo al llamarlos “personas”) que por lo demás parecen tener dedos de frente, exponer argumentos que desafían toda razón, y pretender que el público acepte dichos argumentos como si fuesen la verdad—como los “dignos” promotores que parecen ser de la máxima expresada en su momento por el propagandista alemán Paul Joseph Goebbels (1897–1945):

Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad.

(Cita tomada de Proverbia.net)

Y encima de ello, estos subhumanos se ponen en el plan de regañar a los medios de prensa (“los medios masivos liberales, como siempre”) por no darles crédito a sus exageraciones.  Y aunque yo insisto en que algunos periodistas y sus medios no son precisamente aspirantes a la santidad, por lo menos en este caso, los hubo quienes le vieron la costura al refajo y no se dejaron engañar por estas personas.  (¡Menos mal que a ninguno de estos periodistas se le ocurrió el gesto “amistoso” del periodista iraquí que le “regaló” sus zapatos al presidente George W. Bush durante su reciente visita relámpago a Irak el domingo antepasado!)

Para colmo, no parece haber indicios de que seres como éstos estén en vías de extinguirse.  Otro artículo que encontré hace unos días sobre el mismo tema indica que aunque el Tribunal Supremo estadounidense rechazó—sin dar más explicación ni estar obligado a ello—la demanda civil de un abogado del estado de New Jersey que impugnaba la ciudadanía estadounidense del mandatario entrante, ello no parece haber detenido a quienes insisten en esta controversia, ya que aún hay otros casos judiciales pendientes al respecto.  El autor de ese artículo opina que el que dichos casos se caigan en los tribunales no es más importante que la atención que se les dedique a estos subhumanos, la publicidad que ellos se puedan agenciar para su causa, y la maldad que puedan ocasionarle a la “tarjeta” objeto de sus ataques (y repito, ésa es la opinión del autor del artículo).  El autor del artículo distingue entre el escrutinio continuo que tendrán las actuaciones de Mr. Obama como el máximo funcionario público estadounidense durante el periodo 2009–2013 (algo que es parte de la vida diaria de todo funcionario público), y el ataque personalista basado en absurdos sin fin (creo que Luigi Pirandello no podría estar más que satisfecho), dirigido a hacer daño a la persona que está en vías de asumir las riendas de “la nación más poderosa del mundo”, sólo por ser “diferente” (¿por no ser un white anglo-saxon protestant?).

¿Cuántos ejemplos similares no vemos a diario aquí en Puerto Rico, de quienes se obstinan en vivir de las mentiras—ajenas o propias, o ajenas y propias—que llevan en su interior?  ¿De quienes se empeñan en atacar a quienes no se ven igual que ellos, no piensan igual que ellos, no ostentan los mismos ideales que ellos, no son iguales que ellos?  ¿De quienes se han alimentado mil veces con la misma mentira, para aceptarla como una verdad absoluta, y también para imponerla a los demás como si con ello estuvieran “salvando” a la humanidad de su propia destrucción?

Queramos o no, ésa es una clase de animal más peligroso que cualquiera otro que pueda estar suelto por ahí.  Lo importante es estar alerta al peligro siempre, y saberlo enfrentar.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho, pórtense bien, y a disfrutar las fiestas de fin de año en familia.  ¡Feliz Navidad a todos!

(¡Ah!  Y no se hagan l@s tont@s… ¡yo sé que me echaron de menos este último par de semanas! 😉 )

LDB

Chiquillos en Pijamas? Me Salve Yo Ahora…

Alaska Governor Sarah Palin on June 2, 2007.
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¡Saludos, mi gente!

¡Ahora sí que estoy alarmado!  Justo cuando estaba por irme a dormir en la madrugada de hoy (domingo 16), pasé a ver lo más reciente en el blog de Ivonne Acosta (Sin Mordazas), y lo que encontré me sorprendió mucho.  Según lo reporta la distinguida colega, la ex-candidata a la vicepresidencia estadounidense por los republicanos, Sarah Louise Heath Palin (ustedes saben… la perra pitbull con lápiz labial—¡y así se queda!), concedió el lunes pasado una entrevista al medio noticioso Fox News (el que alega que presenta noticias “justas y equilibradas” [fair and balanced]… si eso es así, ¡yo soy candidato al Premio Nobel de Biología de 2009!),* en la que echó culpas sobre su derrota, entre otros… ¡a los blogueros!  (¡Adió’ cará’!)  Según la preclara, prístina y efervescente gobernadora de Alaska, uno de los factores que le impidieron salir electa en la papeleta republicana del 4 de noviembre de 2008 fue que los blogueros, a los que describió como “chiquillos en pijamas sentados en el sótano de la casa de sus papás”, se pusieron a escribir cosas malas e inexactas sobre ella…

¡Ay, qué dolor… dolor… dolorrrrrrrrrr!  ¡Ténganle pena a la pobre Sarita!

* (By the way, no existe tal cosa como un Premio Nobel en Biología, para que lo sepan.  Lo más cercano a eso son los Premios Crafoord, de la misma Academia Sueca, y sobre los cuales les dejo esta reseña en Wikipedia.)

La verdad es que en mi libro eso se llama “sangrar por la herida”.  Y más cuando eso viene de una persona sobre la cual se han dicho muchas cosas, cosas que ella no ha podido (¿no ha querido?) refutar, aun cuando ella pueda tener argumentos válidos que sustenten su posición.  Irónicamente, la ideología de la señora Palin aboga mucho por que los seres humanos asumamos la responsabilidad personal por nuestros actos, si queremos salir del hoyo en el que nos metemos (una de las pocas ideas que comparto con esa ideología, pero sólo hasta cierto punto).  Y lo primero que se nota es que esta señora, no está únicamente viviendo en el estado de Alaska… ¡más parece que está viviendo en un estado de negación (que en inglés se escribiría como Denial… aunque ella quiera leerlo como Denali)!

De mi parte, yo no creo que la generalización que hace la señora Palin sobre (¿en contra de?) los blogueros sea justa, aunque tampoco debería preocuparme.  Después de todo, yo hace raaaaaaaaaato que dejé de ser un chiquillo—y puedo decir con orgullo que dentro de tres semanas cumpliré mi medio siglo de vida, ¿OK?—.  Y sí, vivo en la casa de mi padre, pero tengo mis razones para ello (digo, a estas alturas de mi vida, ¿tendré el chance de mudarme a San Juan con lo cara que está la vivienda, y sin la expectativa de formar mi propia familia?).  Pero ello no significa que yo tenga que estar respondiendo por cosas que yo no tengo por qué aclarar.  De nuevo, cada quién responderá por lo que hizo o no hizo o dejó de hacer.  Y esta señora no es la excepción.

Tal vez la señora Palin debería quitarse las gríngolas de integrista (tengo entendido que “integrista” es sinónimo de “fundamentalista”; por favor, me corrigen si me equivoco) y darse cuenta de lo malo que esa generalización.  Es más…

Todas las generalizaciones son malas (especialmente, ésta que acabo de escribir).

(¡Ejem!  Lo único que voy a admitir es que la gran mayoría de las casi 300 entradas que llevo escribiendo desde 2003 en mi blog las he escrito en mis pijamas… pero creo que eso es mucho más de lo que ustedes quieren saber sobre mí, ¿OK?  Digo, tengo que cuidar mi modestia… 😉 )

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

Animalitos Peligrosos

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!  Saludos desde mi nueva casa en WordPress.com.

Quiero empezar esta entrada con unas preguntas, y me gustaría extenderlas a toda persona que lee este blog en Puerto Rico, Estados Unidos, España y América Latina:

  1. ¿Cuántos de ustedes han tenido la oportunidad de verificar el medidor de consumo de electricidad (en Puerto Rico lo llamamos coloquialmente “contador de la luz”) de su vivienda o negocio, y se han encontrado con que el mismo ha sido penetrado por “animalitos” que muy inocentemente quedaron atrapados dentro de las entrañas mecánicas y eléctricas de ese aparato y perecieron electrocutadas?
  2. ¿Cuántos de ustedes han notado que el consumo del que se informa en la factura de su compañía de electricidad ha aumentado a unos niveles astronómicamente altos, aunque lo único que consume electricidad todo el santo día en su casa es una nevera (refrigerador) pequeña y en lugar de un acondicionador de aire utilizan un abanico (ventilador) eléctrico de mesa o de pedestal?
  3. ¿Qué tal si alguno de ustedes hace el intento de “sumar 2 y 2” y encuentra que una cosa y la otra están relacionadas?

Pues sí, más o menos eso fue que hizo el miércoles de la semana pasada (8 de octubre de 2008 ) el Director Ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (AEE) (sitio web en español; website in English), Ing. Jorge Rodríguez, cuando contestó a la pregunta de una entrevistadora radial sobre los factores que han llevado al increíble aumento en el costo de la electricidad que se provee a los abonados.  El funcionario citó el caso de un abonado de la AEE que había visto un aumento en la factura de electricidad de su vivienda, que atribuyó a que unos “animalitos” que él no describió habían penetrado el susodicho medidor, y que por ello el abonado tuvo que pedir que se le diera un crédito por la cantidad de electricidad consumida en exceso, cada vez que uno de estos “animalitos” se electrocutaba dentro del medidor.

Cuando vi en la prensa local estas expresiones, pensé por un momento en lo siguiente: Supongamos que por alguna razón misteriosa, una colonia de hormigas se siente atraída hacia el medidor de electricidad y se aloja en el interior de ese aparato.  (Y que conste: yo no soy entomólogo para descifrar esa razón misteriosa; eso se lo dejo a aquellos de mis colegas biólogos que se especializan en ese campo, ¿OK?)  Se acumulan cientos y cientos y cientos de hormigas dentro del medidor, y todas esas hormigas perecen electrocutadas, pero en el proceso ocasionan que el medidor registre un consumo excesivo de electricidad o deje de funcionar del todo…

(Y valga decir que el ejemplo anterior se basa en una experiencia verídica, que me ocurrió con un abanico de mesa que tuve por largos años—un viejo abanico de fabricación japonesa, marca KDK, con aspas verdes de metal, que tuve desde julio de 1969 hasta hace 4 ó 5 años… ¡y esto no lo estoy inventando yo!—, en cuyo interruptor encontré una vez una colonia de hormigas muertas que interrumpían la debida operación del abanico.)

Pero hay un par de problemas (o tal vez, más de eso, pero no quiero adelantarme a mí mismo) con la explicación del Director Ejecutivo de la AEE: primero, estamos hablando de un problema registrado en el medidor de electricidad, que en sí es un equipo cerrado a propósito para evitar cualquier clase de manipulación por ciertos “animalitos” del género humano, específicamente aquéllos que quieren consumir electricidad sin pagar por la misma.  Y lo segundo es que la explicación en sí luce tan auténtica como un billete o nota monetaria de US$3.00, y con ella se pretende despachar fácilmente un escandaloso problema de facturación excesiva por el servicio de electricidad.

Sea como sea, el caso es que esta expresión del Director Ejecutivo de la AEE le ganó una rechifla bastante grande entre el público general, al punto de que para el viernes 10, el funcionario se estaba disculpando públicamente por haberla hecho.  Pero ello no quedó ahí, ya que ese mismo día se supo que el abonado que había sufrido la lamentable experiencia con los “animalitos” en su medidor de electricidad, y que había solicitado el crédito en su cuenta… ¡era el propio Director Ejecutivo de la AEE!

Tal vez muchos de ustedes que me leen fuera de Puerto Rico se habrán quedado atónitos con la última oración del párrafo anterior (aunque estoy seguro de que alguno que otro está “curado del espanto”).  Se preguntarán, ¿qué clase de funcionario público es ése?  ¿Creería él que con la excusa de los “animalitos” estaba haciendo un chiste, y que el público se lo iba a reír?  Además, da la impresión de que él tiene una manera muy particular de “sumar 2 y 2″—que si él fuera a aplicar “creativamente” los métodos del cálculo diferencial, le daría un resultado de 3.9999999999999999999999… para valores de “2” que tienden hacia el infinito.

Pero más que todo eso, el funcionario ha quedado como un “ganso”, como alguien que se quiere pasar de listo con su propia cuenta de electricidad, mientras que el resto de nosotros meros mortales, tenemos que hacer sacrificios para poder pagar cuentas de electricidad excesivamente altas, a riesgo de que la ley nos caiga encima.  (¿No les suena eso como “haz lo que yo digo, no lo que yo hago”?)  Sobre todo, cuentas en las que una porción exageradamente alta de las mismas (aproximadamente un 80% en mi caso particular, como ya yo expresé en una entrada anterior) es para la adquisición de combustible fósil para las plantas generatrices, algo que la propia AEE debía poder costear con los recursos económicos que genera… a menos que sustentar algo así como “los estilos de vida de los ricos y famosos” en la alta gerencia de esa corporación sea la prioridad en el uso de esos recursos económicos.

Como ven, así es el mundo en el que me muevo.  Un mundo en el que algunos funcionarios quieren ser graciosos, más que caer en gracia.  Un mundo en el que se hace gala de la necedad, de la incompetencia, de la soberbia.  Un mundo en el que el que está adelante busca salir ganando con cualquier excusa… ¡aunque la misma no valga ni el papel sobre el cual está escrita!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

NOTA: Antes de comenzar a escribir esta entrada, verifiqué el medidor de consumo de electricidad de mi residencia para asegurarme de que no se hubiera infiltrado ningún “animalito” responsable del escandaloso aumento en mi consumo de electricidad.  Les puedo decir con toda certeza que hasta el momento no ha sucedido tal cosa.  Pero como uno nunca sabe…

LDB

Y Los Que Estaban Dentro del Paseo, Se Fueron de Paseo

¡Saludos, mi gente!  La cosa es que…

Mientras yo me preparo para recibir una Navidad más, me estoy tratando de acordar quién fue el que dijo que Puerto Rico “es un país natal”.  Si dejamos de lado el más reciente capítulo en el misterio del pica pica de Miss Puerto Rico Universe en su bañador o traje de baño y en uno de sus vestidos de gala (el vestido negro de la fase semifinal, no el blanco de la final)—y si esas piezas de ropa fueron contaminadas con gas pimienta o pepper spray—, vemos cómo se está formando una cadena de acciones y reacciones sobre el asunto “Paseo Caribe”.  De un lado, siguen las manifestaciones de quienes creen (al igual que yo, pero desde otro punto de vista) que ese proyecto no tiene razón de estar donde está ubicado (en terrenos que LA LEY dice que son parte del patrimonio de los puertorriqueños) y que se autorizó a construir el mismo de una manera que deja muchísimas dudas (¿permisos por debajo de la mesa? ¿alguien en el gobierno habrá sido objeto de lo que los mexicanos llaman “mordida”?).  Del otro, está una gama de intereses, desde quienes tienen una aversión casi a muerte por quienes (con o sin razón) se han manifestado contra el proyecto hasta los propios intereses desarrollistas y quienes los respaldan…

Pero, esperen un momento: No es que estos últimos intereses se vayan a tirar a la calle a protestar, a exponerse a que las “fuerzas del orden público”—las mismas que quedaron como “guardias de palito” cuando “Tito Kayak” se les fue de las manos, en una huída “de película”—se den gusto y gana tomándolos como pera de boxeo (digo, eso está bien si no es a ellos a quienes se lo hacen, ¿no?), como sucedió una vez con los obreros de la Puerto Rico Telephone Company (PRTC) hace varios años cuando se anunció la venta de la misma a intereses particulares.*  Entonces, ¿qué hacer?

(¿Cómo yo dibujo aquí la clásica bombilla o bulbo que se enciende cuando surge una idea?)

Seguramente ellos habrán dicho, “¡Eureka!  ¿Qué tal si nos escondemos detrás de los obreros del proyecto?”

Y así es como un buen día, los obreros salieron a la calle en el Viejo San Juan a protestar “por sus habichuelas” (y qué tal si también “por mi arroz” o “por mis chuletas” o “por mis huevos”…), porque los que están protestando frente al proyecto no los dejan trabajar, para que los “pen____s comunistas izquierdistas” (como los llamó el otro día el senador de la “peste a guapo”) se vayan para Venezuela con el dictador de allí…

Digo, por supuesto que los obreros también tienen el derecho de protestar por que sin quererlo, se están viendo afectados por algo de lo que ellos no tienen la más mínima culpa.  (Digo, que yo haya visto en casi dos décadas de trabajar con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico, nunca he tenido que atender a algún obrero de construcción interesado en saber si el proyecto en el que va a trabajar tiene algún tipo de restricción ambiental que pueda afectar su labor… ¡aunque yo también creo que a los obreros les convendría interesarse más por esas cosas!)  Pero lo que me preocupa es que ellos, a sabiendas o no, se están dejando utilizar como peones en un juego de ajedrez, entre quienes (recalco, con razón o sin ella) buscan que impere la justicia y quienes sólo les importa ostentar su poder sin apego a la ley y al bien común.

Aquí viene bien recordar un viejo proverbio italiano que leí hace algún tiempo, y que dice más o menos así:

Al final del juego, tanto el rey como el peón vuelven a la misma caja.

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, y tengan todos una Feliz Navidad.  ¡Hasta luego!

* Actualmente, la Puerto Rico Telephone Company (PRTC) es propiedad de la compañía mexicana América Móvil, que la adquirió de la compañía estadounidense Verizon, luego de que ésta la adquiriera de GTE… ¡ay, me cansé!

LDB