El verano del descontento

A day without immigrants, May 1, 2006. Descrip...
A day without immigrants, May 1, 2006. Descriptions shall come later. (Photo credit: Wikipedia)

Cualquiera diría que las fuerzas supremas que rigen el universo se levantaron un día de este verano por el lado de la cama que está pegado a la pared—y créanme, no es muy agradable despertar así.  Que mientras el mundo se entretenía en Brasil viendo cómo 22 jugadores de bandos opuestos corrían de lado a lado dándole patadas a un balón, en un regio baile mundial que terminó cuando los alemanes le hicieron “flippenfläppenmuckenßpræden” a los argentinos (y por favor, no me pregunten qué significa la claje ‘e disparate que acabo de escribir), en varios lugares de ese mismo mundo había una olla de conflictos por hervir o en plena ebullición.

Tenemos un ejemplo bastante gráfico en el nuevo conflicto entre los israelíes y los palestinos de Gaza—uno de tantos conflictos entre ambos bandos que se remontan a los “good old days” del Antiguo Testamento bíblico—, supuestamente desatado tras el secuestro y asesinato de 3 adolescentes israelíes y el supuesto secuestro y asesinato de un joven palestino en represalia.  Un conflicto en el que cada bando tiene su parte de responsabilidad, en el que cada bando trata de defender lo que entiende es suyo.

Y lamentablemente, un conflicto en el que la respuesta de cada bando no guarda ni la más mínima simetría.  Cohetes palestinos que pocas veces alcanzan su objetivo, ante las astutas defensas israelíes.  Cohetes israelíes que supuestamente alcanzan su objetivo en Gaza… o al menos, eso es lo que se le quiere hacer creer al resto del mundo.

El saldo hasta el momento refleja esa asimetría.  Una gran cantidad de víctimas civiles en el lado palestino, frente a sólo 2 ó 3 civiles del lado israelí (más un par de decenas de militares—pero en Tel Aviv dirán que “eso no es ná’, ellos son reemplazables”).  Hombres, mujeres y niños.  Más o menos un millar de víctimas palestinas en el momento en el que escribo esto.  Víctimas en una cacería de terroristas en la que todo se vale.  Bombardear escuelas, hospitales, balnearios playeros, hasta los refugios administrados por la Organización de las Naciones Unidas (la misma que para ambos bandos es buena cuando les conviene).  Y todo, porque los israelíes alegan que los palestinos de Gaza ocultan sus lanzadores de cohetes en esos mismos lugares, y utilizan a su propia gente como escudos humanos.

Pero déjenme decir algo: tan mal está el que se esconde detrás de gente inocente para atacar y hacer daño a otros, como el que mata o manda a matar a esa misma gente inocente para evitar que “nazcan” los futuros terroristas—y después se lava las manos como Pilatos y trata de manipular la opinión mundial para que ésta acepte su historia como “la realidad”.

Pero ¡ay! de quien trate de descorrer el velo que oculta la otra cara de esa realidad por estar “en el lugar correcto en el momento correcto”, como lo sabe de primera mano el periodista de la NBC estadounidense que tuvo que sufrir una represalia de sus jefes tras ser testigo de primera mano del bombardeo de una playa en la que apenas unos minutos antes había jugado con unos niños que más tarde se convertirían en víctimas.  (Digo, ¿no es para eso que existen los periodistas, para ser testigos de aquello de lo que se hace la historia de la humanidad?)  Y aunque el medio para el que trabaja lo llegó a remover de esa asignación “por su seguridad”—para reemplazarlo con otro periodista de mayor estelaridad cuya “seguridad” debía preocupar igual—, la molestia con dicha decisión ha permitido que él siga ahí, mostrando las cosas desde otra perspectiva.   La de quienes dicen no tener nada que ver con los cohetes que se lanzan contra Israel, la de las ciudades y villas de Gaza destrozadas por una guerra que no parece tener más sentido que el de los viejos odios de antaño, una guerra en la que hay hombres, mujeres, y sobre todo, niños que llevan la peor parte.

Y ya que hablamos de niños que llevan la peor parte, no hay más que mirar un poco más de cerca, al influjo creciente de menores centroamericanos que cruzan la frontera de los Estados Unidos de México con los Estados Unidos de América.  Como todas aquellas masas hacinadas de inmigrantes desamparados y azotados por la tempestad a las que le cantaba la poetisa estadounidense Emma Lazarus (1849–1887) en “The New Colossus”,* llegan buscando respirar en libertad, buscando aquello que llaman “the American dream”.  Y por todo el riesgo que corren sus vidas en el intento, todo lo que encuentran es un sistema de control fronterizo estadounidense que hace lo que puede por atenderlos, a veces más allá de su propia capacidad.

Eso, y los efectos de la ignorancia, el odio y la intolerancia, con los que se han rechazado los vehículos que los tratan de llevar a las facilidades donde se les debía dar el cuido que la más elemental humanidad exige.  Sentimientos que muchos estadounidenses, lamentablemente, lucen como si fuera una medalla de honor, como si eso los hiciera superiores al resto de los seres humanos.  Sentimientos que son alimentados por ideologías que descuentan a quienes no son “iguales” que quienes las impulsan y las propagan, y mucho menos que quienes caen en la trampa de seguirles sin cuestionar esas ideologías.  (Y ésa es la misma gente capaz de esperar a que culmine la administración del presidente Barack H. Obama en enero de 2017—y haya un nuevo presidente—para diz que “residenciarlo”, de tanto que los ciega el odio contra “el otro”.)

Lo malo del caso es que ese odio y esa intolerancia no permiten ver con claridad—mucho menos entender—la(s) razón (razones) por la(s) que tantos niñ@s centroamerican@s se ven obligados a abandonar sus países para hacer ese arriesgado y peligroso viaje hacia el norte.  En particular la violencia generada por las pandillas juveniles en muchos de esos países centroamericanos.  (De paso, aprovecho para recomendarles este informe del 2009 sobre la violencia juvenil y las “maras” y pandillas en El Salvador, especialmente las páginas 6–15, en las que se presenta el marco conceptual del estudio—una excelente descripción que tal vez nos ayude entender un poco mejor ese problema… y quizás en el proceso podamos ver cuán retratados estamos en esa realidad, nos guste o no.)  O la violencia ocasionada por el tráfico de drogas provenientes de la América del Sur, a través de los mismos países centroamericanos, para satisfacer una necesidad de consumo en los propios EE.UU.de A.—o sea, un caso de “oferta y demanda” como cualquier otro, como lo plantea una entrada reciente en el blog “Two Weeks Notice”.  Pero no, tal vez entender eso sea un esfuerzo sobrehumano para las “mentes”—si se les puede llamar así—de aquellas personas para las cuales la ignorancia es su savia, lo que les da la vida.

No me sorprendería que ése sea el mismo caso entre israelíes y palestinos, que desde tiempo inmemorial no pueden entenderse los unos a los otros, no se pueden ver las caras los unos a los otros, y están cegados por su propio odio y su propia intolerancia.

¡Quién sabe!  Tal vez si se acabara con ese odio, con esa intolerancia, con esa ignorancia que te hace levantarte un día y decidir que quieres atacar la casa de tu vecino para liquidarlo a él y a su familia y “prevenir” que éstos te ataquen, o decidir que no le vas a permitir la entrada a tu casa a alguien de otro lugar que esté huyendo de una situación problemática en su propia casa, porque es “diferente” a ti, se podría evitar muchos de los conflictos que han plagado a la humanidad.  Cuántos esfuerzos no se han hecho para acabar con los conflictos alrededor del mundo, principalmente por quienes aún quieren ser optimistas, por quienes no pierden la fe en la discusión sosegada de los asuntos, quienes quieren buscar las causas de los problemas, en lugar de dar palos a diestro y siniestro como “disuasivo”.

Pero como dije al principio, parece que esta vez, las fuerzas supremas que rigen el universo se levantaron un día de este verano de muy mal humor.  Tal vez debería ser tiempo de que esa rabieta se les pase pronto.  O por lo menos, debemos aspirar a que esa rabieta se les calme.  Cuanto antes, mejor.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y sean personas razonables.


* Cortesía del traductor de Google (con alguna ayudita de mi parte), ésta es la cita del poema de Emma Lazarus a la que hago referencia:

“Dame tus cansados​​, tus pobres,
Tus masas hacinadas anhelando respirar en libertad,
El desamparado desecho de tus rebosantes playas.
Envía estos, los desamparados, azotados por la tempestad, a mí:
Levanto mi lámpara junto a la puerta dorada.”


LDB

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Conoce a tu enemigo… conocete a ti mismo

Sun-tzu
Image via Wikipedia

“If you know the enemy and know yourself, you need not fear the result of a hundred battles.  If you know yourself but not the enemy, for every victory gained you will also suffer a defeat.  If you know neither the enemy nor yourself, you will succumb in every battle.”

(Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no deberás temer el resultado de cien batallas.  Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria lograda también sufrirás una derrota.  Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en todas las batallas.)

Sun Tzu (comandante militar chino, 544–496 antes de Cristo)
Citado y traducido de “El Arte de la Guerra” (según traducido al inglés y comentado por Lionel Giles, 1910)

¡Qué tal, mi gente!

OK, puede que parezca extraño que yo encuentre un poco de sabiduría en lo que se considera como un “manual para la guerra”, actividad del género humano con la que personalmente no simpatizo.  Sin embargo, creo que si miramos con atención la cita de arriba (y mi traducción entre paréntesis), veremos que se aplica a muchos eventos recientes (y a otros no tan recientes en los que no voy a entrar hoy—y a muchos de los eventos que aún no han ocurrido, y que ocurrirán muy a nuestro pesar).

(Aprovecho de una vez para dirigir la atención de ustedes al excelente análisis que Elco Lao hace de esta obra en su blog, aplicado al conflicto entre las organizaciones magisteriales principales de Puerto Rico.)

Por ejemplo, el paro huelgario en el sistema de la Universidad de Puerto Rico se ha estado llevando como si fuera una batalla, en la cual las fuerzas antagónicas desplegaron sus capacidades.  De una parte, un estudiantado vigoroso, lleno de vida, que aprovechó los recursos a su alcance, incluidos los adelantos tecnológicos que ya hubieran querido tener los huelguistas de 1981 o aun los de 1948 (obviamente, me refiero a Facebook, Twitter, YouTube y demás), para poder llevar su mensaje al resto de nosotros.  De la otra parte, una administración universitaria cuyo mensaje era predecible, desgastado, reflejo de una mentalidad de “guerra fría” (no muy diferente de la del bando político que la apoya—¡el que sea, siempre ha sido y será lo mismo!), que pretendió recurrir a la manipulación de la opinión pública, e incluso a la violencia, para afirmarse como “los que mandan”.

Mientras escribo esto, esta “batalla” estaba por concluir luego de que gracias a la intervención de un mediador (que se nos dice es un ex-juez de intachable reputación—la misma que parece que le falta a algunos de los participantes en el conflicto), se han podido lograr acuerdos que permitan completar el tiempo lectivo remanente.  Según yo lo veo, esto representa un triunfo para la parte estudiantil en huelga, ya que logró conseguir básicamente todos los puntos en conflicto, incluida la no enmienda a la exención de matrícula por méritos, que no se “privaticen” los recintos universitarios (algo que no creo que ocurra en los propios estados de los EE.UU., particularmente en las universidades llamadas “estatales”, contrario a la noción que algunos puedan tener) y que no se aumenten los costos de matrícula hasta tanto se analice la situación y se agoten todas las medidas que permitan hacer llegar los fondos necesarios a las arcas universitarias.  Del otro lado, la administración universitaria queda como un ejército abocado a sucumbir en cualquier batalla, al aparecer como un bando que cree conocer sus propias fuerzas y las de su enemigo, cuando en realidad no conoce ni una ni la otra.

Paso entonces a otro ejemplo.  En la entrada anterior hice referencia a la repartición de suertes que se ha estado tratando de hacer en Caguas, tras la muerte del alcalde, Hon. William Miranda Marín.  En particular hice referencia a lo siguiente:

“Total, si ha habido quien no ha esperado a que las cenizas del difunto se enfríen—porque, si entiendo bien, su última voluntad fue que lo cremaran—para empezar a hacer campaña para ocupar la silla que hoy queda huérfana, para luego asumir un martirologio que le queda demasiado grande, con cara de ‘yo no fui’.”

Lo menos que se esperaba cuando escribí eso fue la manera en la que sucederían las cosas.  Resulta que el “mártir” en este caso, el representante cameral José “Conny” Varela (PPD), quiso dar todo un espectáculo público y asumir una postura de que él no aspiraba a ocupar la silla alcaldicia recién dejada vacante, y que en su lugar apoyaba que uno de los hijos del difunto, William Miranda Torres, asumiera el puesto como lo han hecho otros alcaldes—en particular los de Orocovis y Bayamón (ambos, del PNP) y el de Carolina (PPD)—a fin de “continuar la dinastía”.  Sin embargo, a mí me parece que el legislador quiso apropiarse del concepto esbozado por Sun Tzu en la siguiente cita (nuevamente en “El Arte de la Guerra”):

“In war, practice dissimulation, and you will succeed….  Let your plans be dark and impenetrable as night, and when you move, fall like a thunderbolt….  He will conquer who has learnt the artifice of deviation.”

(En la guerra, practica el disimulo y tendrás éxito.…  Haz que tus planes sean oscuros e impenetrables como la noche, y cuando te muevas, cae como un rayo….  El que conquiste será aquél que ha aprendido el arte de la desviación.)

Huelga decir que aparentemente, su estrategia de “caer como un rayo” le surtió efecto, cuando ante una asamblea de delegados municipales de su partido, él se presentó sorpresivamente como candidato y prevaleció sobre el mencionado descendiente alcaldesco, en una movida que lo dejó ver como una persona poco confiable, que recurrió a la mentira y al engaño para poder conseguir su parcela de poder y administrar el legado—sin dudas, innegable—del alcalde fallecido.

Tal vez el problema aquí reside en que el representante Varela no se conoce a sí mismo, tan bien como él lo cree.  Y eso, sumado al exceso de confianza, lo debe haber llevado a subestimar a su “enemigo”—su propio partido (PPD), que aun con su innegable ambivalencia ideológica, no se puede descontar—, por lo que al final de cuentas, él podría acabar sucumbiendo aun creyendo que fue el vencedor.  Pero así son las cosas.

Y así podría estar citando ejemplo tras ejemplo de situaciones en las que el conocimiento propio y el de los retos, obstáculos y demás que archivamos convenientemente con el mote de “el enemigo”—o la falta de ese conocimiento—representa el triunfo supremo o las más aplastante derrota… pero creo que estoy estirando demasiado esta entrada.  Mientras tanto, ahora que “la fiebre” (o si lo quieren, la pasión) de la Copa Mundial de Balompié (fútbol, soccer, whatever!) está en todo su apogeo, acabo de recibir una invitación para una práctica amistosa (¡!).  Así que con el permiso de ustedes, me voy a “conocer al enemigo”…  8)

Con un equipo así... ¡que se cuiden el Messi. Ronaldinho, Kaká, David B., et al.!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

¡Buen Viaje, Luciano!

¡Saludos, mi gente!

Al igual que gran parte del mundo, yo que no soy tan fanático de la música clásica como alguna de la gente que me rodea (especialmente en mi lugar de trabajo), tengo que lamentar grandemente la partida de una figura de la talla del gran tenor italiano, Luciano Pavarotti, fallecido el miércoles 5 de septiembre de 2007 a los 71 años de edad en su pueblo natal de Modena, Italia. Para mí, es como perder a alguien a quien se aprecia grandemente, no únicamente por su talento, sino por su condición de ser humano.

De acuerdo con dos notas publicadas por la agencia de noticias Reuters (PERFIL-Pavarotti: La estrella de ópera que quiso ser futbolista, DATOS-Hechos claves sobre la vida de Luciano Pavarotti), Pavarotti fue desde niño un entusiasta del deporte, toda vez que soñaba con ser un famoso jugador de balompié (lo que otros países latinoamericanos llaman “fútbol” o soccer). Ninguna de las dos notas explica qué fue lo que disuadió al joven de entonces de seguir ese camino, pero al menos se sabe que más tarde en su vida pudo conciliar ambas cosas al cantar el aria Nessum Dorma (Que Nadie Duerma) de la ópera Turandot de Giacommo Puccini durante el Mundial de Balompié de Italia en 1990. Según Reuters, desde entonces esta aria se asocia tanto con Pavarotti como con el balompié.

Ciertamente me tomaría bastante espacio escribir todo lo que ya se ha dicho o escrito sobre Pavarotti—por ejemplo, su debut exitoso en los 1960s con otra ópera de Puccini, La Boheme; su asociación con los tenores Plácido Domingo y José Carreras, nacida en el concierto del Mundial de Italia al que ya me referí, de la cual surgió el concepto de “Los Tres Tenores”; su decisión de divorciarse de su primera esposa luego de 37 años de matrimonio, para casarse con su asistente, Nicoletta Mantovani, 34 años menor que él y de quien se dice era mucho menor que las hijas de él; y un larguísimo “et cétera”. Para mí, todo lo que ha habido que decir sobre Pavarotti, ya se ha dicho.

No obstante, algo de lo que no quisiera dejar de hablar es de la impresión que una figura como ésta que nos deja pueda causar en alguien como yo, que no peco de ser un conocedor de los clásicos. Para mí, en Luciano Pavarotti se reflejaba un aire de humanidad, de dignidad, aun con todas sus fallas. Observar o escuchar sus actuaciones en el escenario era como si él me invitara a entrar en su mundo, con la confianza de que cada nota que cantaba me llenaría de emoción…

Yo no sé lo que piensen, pero es como si la humanidad hubiese perdido a uno de sus más dignos miembros. Y ciertamente, lo echaremos muchísimo de menos. Pero estoy seguro que al unir su voz a las del coro celestial, él estará sumamente satisfecho de haber cumplido con su misión en este valle de lágrimas.

¡Buono viaggio, Luciano! ¡Hasta que podamos ir hasta allá a escucharlo cantar en el gran escenario celestial!

Bueno, vamos a hablar de otra cosa: Luego de un par de semanas haciendo mi blog en inglés en la plataforma de WordPress.com, se me ocurrió hacer nuevamente el intento de migrar desde Blogger.com el blog que ustedes están leyendo. Y a diferencia de lo que me ocurrió cuando traté de hacer eso con mi otro blog, esta vez la migración se produjo exitosamente. Así que con este mensaje me estoy despidiendo de Blogger.com (por lo pronto, por aquello de dejar las puertas abiertas), para iniciar una nueva etapa de mi blog en español WordPress.com. Y a pesar de que dejo atrás muchas cosas buenas en Blogger.com, definitivamente, yo creo que no hay comparación posible entre ambas plataformas. Entre otras cosas, en mis blogs de WordPress.com podré incluir una serie de adiciones que eran un poco difíciles de incluir en las versiones anteriores, como estadísticas de visitas, “nubes” de temas (tag clouds), y hasta enlaces a mis fotos en el sitio de Flickr.com. (Más sobre eso, en breve.) Además de que los diseños de las plantillas en WordPress.com me parecen más atractivos (digo, a juzgar por lo que he visto hasta el momento). En fin, me siento satisfecho de haber hecho el cambio de plataforma en ambos blogs, y espero que ello sea de su agrado y que los sigan visitando.

Y ya que menciono mis fotos en Flickr.com, habrán notado que estoy publicando un nuevo grupo de fotos… OK, no tan nuevo, y les explicaré porqué. Se trata de series de fotos y diapositivas tomadas mayormente por mí desde la década de 1980 hasta el presente, y que reflejan distintas vivencias mías. Estas incluyen viajes que he hecho fuera de Puerto Rico, excursiones con grupos de interés ambiental, y hasta cosas relacionadas con mis “viejos tiempos” en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. (Pero si yo no me veo muy diferente de como era entonces… ¿o sí?) En todo caso, me propongo hacer esto durante las próximas semanas, así que ya veremos cómo me va.

OK, yo creo que ya yo estoy estirando demasiado esto…

ESTA SEMANA (10–16 DE SEPTIEMBRE DE 2007): Tres cigueñas conversan sobre lo que sigfnfica para ellas llevar los bebés…  Amigo que me lee: Si usted creía que nosotros los varones tenemos el monopolio de los piropos… ¡tenga mucho cuidado, porque hasta ELLAS los dicen!… Una costurera experimenta la gracia divina, pero esperen a ver qué la motiva… Un explorador británico tiene un encuentro cercano con el Yeti… Dos amigos se encuentran en la calle, y uno de ellos le cuenta al otro sus penurias maritales… En su noche de bodas, una mujer se lleva una decepción cuando encuentra en su maleta algo que ella no empacó… Un individuo recibe un consejo para su luna de miel… ¡que su esposa lamentará por mucho tiempo!… Mucho cuidado con la clase de carro que manejas, porque tu carro dice mucho de ti… Y… ¡Conozca en qué se parecen el malestar de la próstata y la tartamudez!

… Y PORQUE NO HAY MANERA DE QUE NOS PODAMOS ESCAPAR DE ESO… ¡VÍDEOS!: BELLEZAS PRESENTA… ¡EL INFAME VÍDEO EN EL QUE LA CONCURSANTE EN MISS TEEN USA 2007, TRATARÁ DE EXPLICAR A QUÉ SE DEBE QUE MUCHOS ESTADOUNIDENSES NO PUEDAN ENCONTRAR SU PROPIO PAÍS EN UN MAPA DEL MUNDO!

(Y a todo esto, ¿qué clase de pregunta es esa?)

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB