A río revuelto, ganancia de… ¿buitres?

Poverty
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OK, yo sé que el refrán no dice así, que dice “ganancia de pescadores”.  Pero parece que en el lío revelado esta semana, sobre el aparente vaciamiento del fondo conocido como el “Fideicomiso Perpetuo para las Comunidades Especiales”, ha habido tanta pesca como para romper las nasas.  Pesca a la que ha contribuido la garata entre “niños chiquitos” protagonizada por la ex-gobernadora Sila M. Calderón y su sucesor en esa poltrona (y “Resident Commissioner” bajo los años de su mandato), el ex-gobernador Aníbal Acevedo Vilá (uno de los miembros del fracasado experimento de “gobierno compartido” que—en conjunto con una legislatura rival cargada de incompetencia y falta de carácter—trajo los 14 días de “vacaciones forzadas” que 95,000 empleados públicos tuvimos que pasar en la calle en mayo de 2006, y que elevaron a la categoría de “mito” la seguridad de empleo en el servicio público puertorriqueño… y gústele a quien le guste, yo no pienso “pasar la página” sobre eso, ni mientras este blog esté en pie, ni mientras viva).  Y todo, debido a unos documentos que son parte de una investigación federal sobre el destino de unos fondos que se habían separado para un fin noble: dar apoyo a las iniciativas para el desarrollo de las comunidades pobres, para que las mismas pudieran superarse y vivir dentro del clima de bienestar al que tod@s tenemos derecho.

Ciertamente, no abonó para nada el que la ex-gobernadora se sintiera supuestamente “amenazada” cuando su sucesor le advirtió que habría de divulgar algunos de esos documentos (copia de los cuales le envió con dicha advertencia) y tuviera que salir corriendo a pedir protección de la fiscalía estadounidense en San Juan…  Digo, a menos que eso fuera algún reconocimiento de incompetencia o falta de capacidad o algo por el estilo.  Bueno, tal vez falta de capacidad para prever que si no se implantaban los debidos controles desde el principio, el fondo se podía prestar para manipulaciones, para que quienes no debían meter las manos al “pote” las metieran, o para que esos fondos se utilizaran en cosas que no eran aquéllas para las que se creó ese fideicomiso.

Y según están las cosas en este momento, no me sorprendería que esa falta de previsión de las consecuencias produjo lo que ocurrió con los fondos del fideicomiso—lo cual todavía debe tener a algunas personas inescrupulosas salivando como los famosos perros de Pavlov.  (Y esas personas saben quiénes son.)

Pero dejando de lado esa garata infantil, ¿dónde deja esto a las mismas comunidades a las que se le prometieron “villas y castillos”?  (No, mi gente, no es para tanto…)  O sea, a estas comunidades se les prometió mejorar sus condiciones de vida, se les prometió darle las herramientas con las cuales desarrollar su potencial, con las cuales se liberarían del clientelismo y de las dádivas de los políticos (sean del PNP o del PPD, da lo mismo), con las cuales podrían finalmente “echar pa’lante” (sin que ahora vengan los de “El Gran Combo” a tratar de demostrar que aún son relevantes en el quehacer musical boricua, reescribiendo—con ayuda del Banco Popular de Puerto Rico—su éxito de finales de la década de 1970, “Y no hago más na’” [letra], para trocar la imagen del vago vividor dependiente de las ayudas federales por la del trabajador que no se detiene en su empeño de ser productivo y vivir con dignidad… discúlpenme, ¿dónde yo estaba?).

¿Y qué están recibiendo las comunidades especiales a cambio de esas promesas?  …  …  …  OK, no me contesten tod@s a la vez.  …  …  …  No se oye, no se oye, no se oye… …  …

A mí me parece que lo que están recibiendo son sólo mentiras, promesas de una vida mejor que no acaban de cumplirse, que tal vez se tarden “un tiempito” en llegar.  (Y eso, que hay quien dice—medio en broma, medio en serio—que alguna de nuestra gente pobre todavía está esperando… ¡la “nueva vida” que don Luis A. Ferré prometió en su campaña electoral de 1968!  Y de eso a la fecha en que escribo ya van 43 años.  La verdad es que hay que tener una paciencia…)

Promesas que no acabarán de cumplirse, mientras se deje que un fondo como el Fideicomiso “Perpetuo” de las Comunidades Especiales languidezca como el animal moribundo, al tiempo que los buitres (conocidos o desconocidos, da lo mismo) lo sobrevuelan en círculos, esperando el momento oportuno para saciarse.

Pero eso no importará, mientras haya quien pierda su tiempo en una garata como la que desafortunadamente protagonizan ambos ex-incumbentes.  Y en la que de todos modos, ambos tienen responsabilidad.

Cualquiera diría que no hay suficiente madurez en el liderato político de Puerto Rico para dar el frente a los problemas apremiantes.  Total, ése es el ejemplo que los políticos nos dan cada día; tal vez deberían aprender de las mismas comunidades a las que pretenden poner de rodillas.  Pero ya eso es mucho pedir.

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

La ley de la supervivencia

Glock 35 semiautomatic pistol in .40 S&W
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Yo creo que ya era hora de que ocurriera.  Ya era hora de que alguien hiciera lo posible por defenderse de quienes para satisfacer vicios o por creerse que tienen el derecho de abusar de los demás, tratan de arrebatar lo que otros logran con el esfuerzo propio y con la intención de progresar.  Ya era hora de que alguien dijera, “¡basta ya!”

Mientras nuestros políticos, por no dejar de hacer, protagonizan una nueva controversia en la que las instituciones como el Tribunal Supremo de Puerto Rico, que deben garantizar los derechos de la mayoría, del pueblo, de los ciudadanos de a pie, son tratadas como si fueran el botín de una guerra entre pandillas rivales; mientras la plana mayor de la Policía de Puerto Rico deja ver su complicidad con la agenda ideológica de turno, que la lleva a manipular estadísticas de delitos para crear una falsa impresión de que “se está haciendo algo” y de que por ello, Puerto Rico “se supera” (como si los “líderes” no tuvieran su parte de la culpa de que Puerto Rico esté atrás y no avance); mientras la gran mayoría de los medios de prensa andan más pendientes de las más recientes payasadas de los susodichos políticos y de la más reciente cuita de la modelo empresaria María del Pilar “Maripily” Rivera, quien ahora quiere someterse a una cirugía estética para cerrarse la brecha entre sus pechos (y tengo entendido que esa brecha es del ancho de la Autopista José de Diego a la altura de la estación de peaje de Ft. Buchanan entre Bayamón y Guaynabo—si no más ancho que eso); una mujer que se dice cristiana tuvo que responder al llamado de una ley no menos importante que las leyes divinas: la Ley de la Supervivencia.

Estación de peaje Buchanan, Autopista De Diego (PR-22).  (Imaginen por qué la estoy utilizando como ejemplo... pero ¿qué tal si regresamos a nuestra programación regular, OK?)
Estación de peaje Buchanan, Autopista De Diego (PR-22). (Imaginen por qué la estoy utilizando como ejemplo… pero ¿qué tal si regresamos a nuestra programación regular, OK?)

Todo surge de lo ocurrido el pasado miércoles 11 de mayo, cuando la dueña de un salón de estilismo en Caguas fue objeto de un intento de asalto a manos de un individuo que se le acercó con esa intención mientras ella le daba la espalda.  La víctima, de la que presumo que quiso actuar responsablemente—la clase de responsabilidad que su victimario demostró no tener—se viró y le advirtió que tenía un arma de fuego, pensando que con ello podría disuadirlo.  Por supuesto, los criminales no se distinguen exactamente por tener un sentido de responsabilidad hacia los demás—y por ello, medir las consecuencias… aunque en eso ellos no se diferencian mucho de nuestros “líderes” políticos y gubernamentales, pero ya eso es otro tema—y el del caso que nos ocupa, para no ser la excepción que confirma la regla, le hizo un disparo en el pecho a la dama.

Y amigas y amigos, mi gente, en mi libro eso se llama COBARDÍA.  No hay otra manera de llamarlo que no sea por su nombre: COBARDÍA.

Tal vez a él le hubiera sido mejor escuchar a la señora cuando ésta trató de disuadirlo, ya que ella—aunque herida—logró desenfundar un arma Glock calibre .357* que llevaba en su persona (¿puede alguien explicar esa aparente contradicción?) y le hizo varios disparos a su asaltante, alguno de los cuales lo impactó en… esteeeeeeeeee… bueno, digamos que a él los disparos le podrían reducir sig-ni-fi-ca-ti-va-men-te las probabilidades de formar una familia un día de éstos.

(Sí, ya lo sé.  Si no fuera algo tan trágico, sería completamente gracioso… aunque para el frustrado asaltante, no debe haber sido muy divertido que le pegaran un tiro ahí.  ¡Pero lo siento mucho, mi’jo, la vida no es justa!  Triste   ¡Brega con eso!)

A fin de cuentas, lo sucedido se reduce a que cada quien se vio en una situación en la que lo importante era sobrevivir.  Al delincuente, le era importante sobrevivir ante la amenaza que le representaba enfrentarse a una víctima que le estaba anticipando a él que podía salir lastimado.  A la víctima, le era importante conservar su vida, evitar que un desconocido que le venía pa’ encima con intención de robarle, la convirtiera en parte de la triste situación que se vive con cada vez mayor intensidad en el Puerto Rico de hoy, donde prácticamente cada día cae una vida más, sin que quienes proclaman “protección e integridad” puedan mostrar un mínimo de competencia.  Competencia que deberían tratar de demostrar, si quieren evitar el escenario apocalíptico descrito por el Superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha (el mismo que en el 2006 dirigió el operativo del FBI en el que a varios periodistas se les atacó con gas pimienta), de que en Puerto Rico los ciudadanos tomen la justicia en sus manos.  (Un escenario que por otra parte se está tratando de promover, como si Puerto Rico fuera Texas o Arizona, a juzgar por algunos vientos que soplaron recientemente en nuestra “honorable” Asamblea Legislativa.)

El caso es que ésa, a falta de otra, es la ley por la que nos estamos rigiendo de un tiempo a esta parte: la ley de la supervivencia.  Es una ley con la que todos tratamos de cumplir, desde que salimos de nuestras casas a luchar contra el mundo hasta que regresamos a nuestras casas y nos retiramos a descansar—si tenemos esa fortuna de que lo podemos hacer.  Y no todos la llegamos a cumplir, pero siempre se hace el intento.  Y eso es lo que importa.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, y sobre todo, cumplan con la ley de la supervivencia.


* CORRECCIÓN, 12 de junio de 2011: Se vé que yo no soy experto en armas de fuego—y eso es algo que en realidad yo no tocaría, ni “con el pétalo de una rosa”—, pero en realidad, lo que debí haber escrito ahí era “calibre 9 milímetros“.  Aclarado queda.


LDB

Haz lo que yo digo, no lo que yo hago: Edición legislativa para agosto de 2010

South view of the Puerto Rico Capitol in San Juan.
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Amigas y amigos, empiezo a escribir esto a eso de las 16:40 UTC –04:00 del domingo 29, cuando la temperatura en la calle está a unos 92°F (33°C) y se cierne sobre Puerto Rico la amenaza del alcance del huracán Earl, que aunque se espera que pase a alguna distancia del nordeste de Puerto Rico, su posible impacto no deja de ser objeto de preocupación.  Pero nada, lo importante es que sigamos de pie y en la lucha, sin dejar que los vientos huracanados nos tumben.

Pero voy a lo que vine: Para mí es muy bochornoso ver a quienes ponen una mano sobre la Biblia para prometer que honrarán y respetarán la Constitución y las leyes de Puerto Rico, siendo los primeros en echar tierra sobre ese juramento con las cosas que hacen cuando el ojo público no los está mirando—o tal vez, cuando creen que no los está mirando, pero eso es otra cosa.  Tal parece ser el caso del representante Luis Farinacci (PPD), cuya esposa solicitó y obtuvo una orden de protección en su contra (el mismo mecanismo que, como ya dije en una ocasión anterior, “tiene la misma función que el papel higiénico” para los agresores conyugales), luego de alegar que él la sometió a un patrón continuo de violencia doméstica conyugal durante 12 años, y para cuyo caso se ha designado un Fiscal Especial Independiente (FEI).  La propia denunciante alega también que su esposo es usuario de sustancias controladas, específicamente cocaína, a pesar de que él no se ha hecho prueba alguna de detección de drogas durante su desempeño legislativo.  (Algo a lo que, a juzgar por lo que dice esta noticia en El Nuevo Día, parece que la legislatura puertorriqueña le huye como el diablo a la cruz.  ¡Qué extraño!  ¿Por qué será?)  La situación tocó fondo cuando a mediados de julio pasado, el “distinguido” legislador llamó por teléfono a su esposa y amenazó con matarla a ella y a su familia.

Pero si bochornosas han sido esas revelaciones, aún más bochornosas han sido las secuelas: garatas entre bandos rivales de legisladores (¿por qué debe sorprenderme eso?), insinuaciones de que todos los legisladores del bando del implicado maltratan a sus cónyuges (parece que alguien… OK, la presidenta de la Cámara de Representantes, Jennifer González—PNP—, quien hizo dicha insinuación, se quedó dormida en clase cuando se enseñaba aquello de que “todas las generalizaciones son malas… ¡incluso ésta!”), contraataques en los que se sacó a relucir el caso de otro representante (Eric Correa, del PNP) que también está en problemas legales por ser un esposo maltratante… en fin, la misma m… el estercolero de siempre.

(A lo mejor, el próximo tema de campaña sucia para las elecciones del 2012 será cuál de los dos partidos principales—PPD y PNP—tiene más presuntos agresores conyugales dentro de sus filas…)

Tal vez para algun@s que no le dan mucho pensamiento a las cosas (por no decirles “ingenu@s”), es “un consuelo” saber que los pobres no son los únicos que tienen problemas de violencia dentro de su núcleo familiar—porque como rezaba el título de la telenovela aquélla que protagonizaba la chaparrita mamá de Christian, “Los ricos también lloran”.  Pero en realidad, no se trata de si el agresor hogareño (en su sentido genérico) es un pobretón de esos que le deben una vela a cada santo, o es uno de esos que adviene al servicio público para enriquecerse o para jactarse de ser mejor que los demás.

Se trata, como ya yo creo haber dicho hasta la saciedad, de un problema de salud mental que afecta a todos por igual.  Es más, permítanme repetir la oración anterior, pero con énfasis: Se trata, como ya yo creo haber dicho hasta la saciedad, de un problema de salud mental que afecta a todos por igual.  Una vez más: AFECTA A TODOS POR IGUAL.  Y la mejor manera de atender un problema así es dándole el frente, aceptándolo, buscando ayuda profesional (como se lo ha sugerido al propio legislador la familia de su esposa), y no dando cara de que las cosas están bien cuando la realidad es que no lo están.  (Y a mi entender, eso fue lo que hizo el representante Farinacci cuando fue entrevistado sobre su caso en la radio local y la impresión que dio fue que la cosa no era con él, que él estaba tranquilo, “¿vijte?”, bien cool… tal vez demasiado cool… 8) )

Ya yo desearía que los dos legisladores implicados en estos casos de violencia conyugal—por no desear saber cuántos más merodean por los pasillos del vetusto edificio de mármol de Puerta de Tierra—acogieran esta sugerencia… pero por lo que veo, no parece que haya mucha voluntad para eso.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho, mi gente.  Hasta luego.

P.S.: Terminé de escribir esta entrada a las 22:25 UTC –04:00 del domingo 29 y… ¿me creerían que la temperatura de mi calle no ha bajado de los 90°F (32°C) desde que empecé a escribir?  Y la amenaza del huracán Earl de acercarse a Puerto Rico sigue latente a esta hora.  Yo creo que el clima se ha vuelto loco…

LDB

Por Algo Es Que La Rueda Es Redonda

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Antes que nada, me excuso por no haber podido escribir anoche, pero a la hora en que quise escribir algo me sentía extrañamente cansado… ¿Sería después del esfuerzo que puse para disfrutar el triunfo de Italia sobre Francia en el juego final de la Copa Mundial de Balompié/Soccer/Fútbol (como lo quieran llamar) Alemania 2006? Puede que sí y puede que no. Pero bueno…

En todo caso, los acontecimientos recientes parecen ser una repetición de los del año pasado. La temporada de huracanes de este año es bastante activa, aunque a diferencia del año pasado, los sistemas tropicales que andan por ahí no están tan desarrollados. También sigue la batalla para demostrar quién es políticamente “el más macho”, en cuanto a manejar las finanzas del pueblo (o lo que es casi lo mismo, llevar un pueblo a la ruina mientras éste se ciega inmerso en una ilusión de felicidad). Menos mal que después de la “sacá ‘e pecho” de la semana pasada, el Presidente de la Cámara de Representantes acabó por allanarse y someter la legislación de reforma contributiva que fuera aprobada “sin querer queriendo”, con el 7% de impuesto de consumo. Parece que a cambio de eso, el Gobernador firmó el presupuesto para el año fiscal que está corriendo (2006–2007), especialmente para dar cara a los inversionistas y evitar que los bonos de Puerto Rico sean transformados en basura. Si recuerdan bien, a esta fecha del año pasado el presupuesto vigente en el gobierno de Puerto Rico era el que se dio para 2004–2005. Ahora habrá que ver cómo se va a lograr tanta economía necesaria para poder salir a flote este año… siempre y cuando no haya que recurrir a quien siempre está en la rueda de abajo… ¡el servidor público que siempre paga los platos rotos!

¿Ya ven el por qué del título de hoy?

Mientras tanto…

ESTA SEMANA (10—16 DE JULIO DE 2006): El cuento de un letrerito muy interesante… Varios OVNIs aterrizan en distintas ciudades del mundo… Qué sucede cuando la Posh Spice… ¡perdón!… “la pequeña señora de Beckham” trata de ayudar a su prójimo… Y… Dos hombres abordan de distinta manera la forma en que llegan a sus casas después de estar como el mono,
“de palo en palo”.

Así que no dé más vueltas (no vaya a ser que acabe con un mareo) y visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán.

Bueno, será hasta la próxima. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

P.S. Bueno, en New Jersey el cierre gubernamental no duró tanto tiempo como cuando nos sucedió en Puerto Rico hace ya 2 meses. Aparentemente, los desacuerdos de índole presupuestaria que precipitaron la crisis en NJ se han podido resolver de una mejor manera que como se resolvieron aquí, y ya se ha acordado el presupuesto para el nuevo año fiscal 2007. Hasta los casinos de Atlantic City (que estuvieron cerrados desde el miércoles 5 de julio hasta el domingo 9) están por reabrir, ya que los inspectores de los mismos podrán seguir con sus labores. ¡Ojalá y la crisis por la que atravesamos en mayo se hubiera resuelto así de fácil! Aún así, ello sigue siendo el presagio de que los servidores públicos deben estar alerta, ante la insidia y el oportunismo de los políticos de turno. ¡Seguiremos vigilando!

LDB

Mayo de 2006, Un Mes Que Dejó Su Huella

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Bueno, dentro de unos días (dependiendo de en qué planeta se esté leyendo este blog) terminará el mes de mayo de 2006. (Digo, si en su “gran sabiduría” la Asamblea Legislativa y el Gobernador no deciden extenderlo unos días más… ¡es que son capaces de creerse superiores a Dios!) Para mí, tanto en lo personal como en lo profesional, este mes ha dejado un sabor bastante malo… Es más, hasta se me olvidaron por completo las primeras lluvias de mayo, las que dicen que traen buena suerte… ¡aunque las del año pasado no me funcionaron comoquiera!

Pero bueno, lo importante es que este mes, lo que prevaleció en el ambiente fue la crisis provocada por la pelea sectaria entre el poder ejecutivo y el legislativo, que dejó a 95 000 servidores gubernamentales (incluido el que escribe) sin sus empleos durante unos 14 días calendario. Una crisis que dejó al descubierto, principalmente lo peor de ambos bandos. Una crisis que tuvo que requerir la intervención de las iglesias cristianas para que se pudiera buscar la manera de llegar a un happy medium por el bien de todos esos padres y madres de familia (y aun de quienes no somos ni lo uno ni lo otro) que han tenido que “hacer de tripas, corazones” para poder sobrevivir a esta crisis. Y lo peor de todo, a mi modo de ver, es que esta crisis dejó en quienes la vivimos una huella bastante difícil de borrar, producto de la desconfianza en quienes de un lado juran que vienen a resolver nuestros problemas, y del otro se aprovechan de nuestra buena fe.

Pero aún así, sigo convencido de que en mi pueblo existe la voluntad para sobrevivir… y SOBREVIVIREMOS, le guste a quien le guste…

Mientras tanto…

ESTA SEMANA (29 DE MAYO—4 DE JUNIO DE 2006): ¿Está usted harto de que los telemercaderes lo llamen “a las tantas de la noche” para venderle algo? Conozca cómo puede sacárselos de encima… En Inglaterra anuncian la implantación de una nueva iniciativa para el transporte… ¡que bien podría aplicarse aquí en Puerto Rico!… Unas monjas buscan hacerle más tolerables sus últimos días a una Madre Superiora moribunda… Y… A su llegada de un vuelo desde Suiza, un sacerdote hace un favor muy especial para su compañera de viaje.

Así que visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán.

Bueno, será hasta la próxima. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB