Lo que nos deja el 2010

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Bueno, amigas y amigos, para cuando yo coloque esta entrada en los servidores de WordPress.com, el resto del mundo aún no habrá recibido el nuevo año 2011—cosa que deberá empezar a ocurrir cuando en Puerto Rico sean las 8 de la mañana (08:00 UTC –04:00) del viernes, 31 de diciembre de 2010.  (O por lo menos, eso es a lo que yo aspiro.)  Así que a ésta la considero como la última entrada oficial de mi blog para el 2010.  Un año en el que en Puerto Rico se vieron muchas cosas.

Se vieron los efectos de una ola delictiva que parece no tener fin, muy a pesar de que se alega oficialmente que la misma “está bajo control”—or is it?  Una ola delictiva en la que cualquiera se cree con poder sobre la vida y la muerte y los inocentes se convierten en un blanco fácil.

Se registraron más y más actos de violencia dentro del seno familiar, con resultados cada vez más escalofriantes—y siempre, quienes menos pueden defenderse, especialmente l@s niñ@s, ya sean l@s del residencial público, o l@s de la barriada pobre, o l@s de la ruralía, o hasta l@s de las supuestamente seguras urbanizaciones de “acceso controlado”, acaban pagando los platos rotos.

Se continuaron implantando las medidas de “estabilización” y “recuperación” fiscal, con la salida de más empleados públicos de sus puestos en el gobierno estatal—medidas que han traído un desmejoramiento en la calidad de los servicios que se le prestan al público, al sobrecargar a l@s emplead@s que quedan para hacer las tareas de l@s que “se fueron”.  Y en cuanto a l@s que “se fueron”, muchos de ést@s tratan de arreglárselas como pueden, ya que la suerte de volver a tener un empleo no parece favorecerles por lo pronto.  Y l@s que no pueden arreglárselas… no pueden más con su carga y caen.

La mediocridad se paseó de la mano de la codicia una vez más, especialmente en el lugar donde se elaboran las normas que deben ayudar a la sana convivencia de quienes preferimos vivir en sociedad a vivir sin reglas—con una profusión de necios, ignorantes, elementos con más ambición de servirse de los demás que de servir a los demás, o aquéllos cuya conducta pública evoca un sentimiento de vergüenza.

Sobre todo, el conflicto y la confrontación se hicieron sentir mucho durante este año que nos deja.  Se hicieron sentir en las acciones contra entidades de la confianza de los ciudadanos, como el Colegio de Abogados, y contra las comunidades pobres, cuyo único “delito” es interponerse en el camino del “progreso”.  Se hicieron sentir en la Universidad del estado, cuando imperaron la retórica de un tiempo que muchos creíamos muerto y sepultado, la intolerancia y la mala voluntad, sobre el consenso y la razón.  Y todo eso, ¿para qué?

Es curioso que estos días del feriado de Navidad y fin de año del 2010 han transcurrido en Puerto Rico bajo una lluvia persistente.  Tal vez para cuando yo coloque esta entrada en los servidores de WordPress.com, ya haya dejado de llover y empiece a brillar el Sol, como un signo de esperanza, de que no todo está perdido.  A mí me gustaría pensar que eso será así, pero con los barruntos que nos deja el año 2010 que se va… la pregunta que me hago es: ¿hacia dónde vamos desde aquí?

(Y eso, que ni siquiera voy a mencionar el temblor de tierra de magnitud 5.4, que se sintió en Puerto Rico la noche del 24 de diciembre de 2010.  Interesantemente, el epicentro del mismo se estimó como a 15 millas o 24 kilómetros al oeste de donde vivo… lo suficiente como para que se sintiera como si un tren hubiera chocado contra mi casa.  ¡Así de fuerte se sintió ese temblor!  ¡UY!)

Y ahora sí, ¡vamos a dejar el 2010 ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Nos vemos en el 2011.

LDB

Conoce a tu enemigo… conocete a ti mismo

Sun-tzu
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“If you know the enemy and know yourself, you need not fear the result of a hundred battles.  If you know yourself but not the enemy, for every victory gained you will also suffer a defeat.  If you know neither the enemy nor yourself, you will succumb in every battle.”

(Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no deberás temer el resultado de cien batallas.  Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria lograda también sufrirás una derrota.  Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en todas las batallas.)

Sun Tzu (comandante militar chino, 544–496 antes de Cristo)
Citado y traducido de “El Arte de la Guerra” (según traducido al inglés y comentado por Lionel Giles, 1910)

¡Qué tal, mi gente!

OK, puede que parezca extraño que yo encuentre un poco de sabiduría en lo que se considera como un “manual para la guerra”, actividad del género humano con la que personalmente no simpatizo.  Sin embargo, creo que si miramos con atención la cita de arriba (y mi traducción entre paréntesis), veremos que se aplica a muchos eventos recientes (y a otros no tan recientes en los que no voy a entrar hoy—y a muchos de los eventos que aún no han ocurrido, y que ocurrirán muy a nuestro pesar).

(Aprovecho de una vez para dirigir la atención de ustedes al excelente análisis que Elco Lao hace de esta obra en su blog, aplicado al conflicto entre las organizaciones magisteriales principales de Puerto Rico.)

Por ejemplo, el paro huelgario en el sistema de la Universidad de Puerto Rico se ha estado llevando como si fuera una batalla, en la cual las fuerzas antagónicas desplegaron sus capacidades.  De una parte, un estudiantado vigoroso, lleno de vida, que aprovechó los recursos a su alcance, incluidos los adelantos tecnológicos que ya hubieran querido tener los huelguistas de 1981 o aun los de 1948 (obviamente, me refiero a Facebook, Twitter, YouTube y demás), para poder llevar su mensaje al resto de nosotros.  De la otra parte, una administración universitaria cuyo mensaje era predecible, desgastado, reflejo de una mentalidad de “guerra fría” (no muy diferente de la del bando político que la apoya—¡el que sea, siempre ha sido y será lo mismo!), que pretendió recurrir a la manipulación de la opinión pública, e incluso a la violencia, para afirmarse como “los que mandan”.

Mientras escribo esto, esta “batalla” estaba por concluir luego de que gracias a la intervención de un mediador (que se nos dice es un ex-juez de intachable reputación—la misma que parece que le falta a algunos de los participantes en el conflicto), se han podido lograr acuerdos que permitan completar el tiempo lectivo remanente.  Según yo lo veo, esto representa un triunfo para la parte estudiantil en huelga, ya que logró conseguir básicamente todos los puntos en conflicto, incluida la no enmienda a la exención de matrícula por méritos, que no se “privaticen” los recintos universitarios (algo que no creo que ocurra en los propios estados de los EE.UU., particularmente en las universidades llamadas “estatales”, contrario a la noción que algunos puedan tener) y que no se aumenten los costos de matrícula hasta tanto se analice la situación y se agoten todas las medidas que permitan hacer llegar los fondos necesarios a las arcas universitarias.  Del otro lado, la administración universitaria queda como un ejército abocado a sucumbir en cualquier batalla, al aparecer como un bando que cree conocer sus propias fuerzas y las de su enemigo, cuando en realidad no conoce ni una ni la otra.

Paso entonces a otro ejemplo.  En la entrada anterior hice referencia a la repartición de suertes que se ha estado tratando de hacer en Caguas, tras la muerte del alcalde, Hon. William Miranda Marín.  En particular hice referencia a lo siguiente:

“Total, si ha habido quien no ha esperado a que las cenizas del difunto se enfríen—porque, si entiendo bien, su última voluntad fue que lo cremaran—para empezar a hacer campaña para ocupar la silla que hoy queda huérfana, para luego asumir un martirologio que le queda demasiado grande, con cara de ‘yo no fui’.”

Lo menos que se esperaba cuando escribí eso fue la manera en la que sucederían las cosas.  Resulta que el “mártir” en este caso, el representante cameral José “Conny” Varela (PPD), quiso dar todo un espectáculo público y asumir una postura de que él no aspiraba a ocupar la silla alcaldicia recién dejada vacante, y que en su lugar apoyaba que uno de los hijos del difunto, William Miranda Torres, asumiera el puesto como lo han hecho otros alcaldes—en particular los de Orocovis y Bayamón (ambos, del PNP) y el de Carolina (PPD)—a fin de “continuar la dinastía”.  Sin embargo, a mí me parece que el legislador quiso apropiarse del concepto esbozado por Sun Tzu en la siguiente cita (nuevamente en “El Arte de la Guerra”):

“In war, practice dissimulation, and you will succeed….  Let your plans be dark and impenetrable as night, and when you move, fall like a thunderbolt….  He will conquer who has learnt the artifice of deviation.”

(En la guerra, practica el disimulo y tendrás éxito.…  Haz que tus planes sean oscuros e impenetrables como la noche, y cuando te muevas, cae como un rayo….  El que conquiste será aquél que ha aprendido el arte de la desviación.)

Huelga decir que aparentemente, su estrategia de “caer como un rayo” le surtió efecto, cuando ante una asamblea de delegados municipales de su partido, él se presentó sorpresivamente como candidato y prevaleció sobre el mencionado descendiente alcaldesco, en una movida que lo dejó ver como una persona poco confiable, que recurrió a la mentira y al engaño para poder conseguir su parcela de poder y administrar el legado—sin dudas, innegable—del alcalde fallecido.

Tal vez el problema aquí reside en que el representante Varela no se conoce a sí mismo, tan bien como él lo cree.  Y eso, sumado al exceso de confianza, lo debe haber llevado a subestimar a su “enemigo”—su propio partido (PPD), que aun con su innegable ambivalencia ideológica, no se puede descontar—, por lo que al final de cuentas, él podría acabar sucumbiendo aun creyendo que fue el vencedor.  Pero así son las cosas.

Y así podría estar citando ejemplo tras ejemplo de situaciones en las que el conocimiento propio y el de los retos, obstáculos y demás que archivamos convenientemente con el mote de “el enemigo”—o la falta de ese conocimiento—representa el triunfo supremo o las más aplastante derrota… pero creo que estoy estirando demasiado esta entrada.  Mientras tanto, ahora que “la fiebre” (o si lo quieren, la pasión) de la Copa Mundial de Balompié (fútbol, soccer, whatever!) está en todo su apogeo, acabo de recibir una invitación para una práctica amistosa (¡!).  Así que con el permiso de ustedes, me voy a “conocer al enemigo”…  8)

Con un equipo así... ¡que se cuiden el Messi. Ronaldinho, Kaká, David B., et al.!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

La Vida y la Muerte, Desde lo Alto de un Cerro

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Antes que nada, sé que echaron de menos este blog la semana pasada.  Pero no se preocupen.  Estoy aprovechando los días que al gobierno de Puerto Rico, en su “infinita sabiduría” (o sea, para no tener que gastar en salarios, porque las cosas siguen sin estar como cuando empezaron), se le ha ocurrido conceder a los servidores públicos (como yo) ante la retahíla de días feriados del mes de julio (que por cierto, es una de las pocas épocas que me gustan del año natural, pero ya eso es otro tema).  Para quienes leen esto fuera de Puerto Rico, noten la gran cantidad de eventos que se conmemoran durante este mes en Puerto Rico.  Está el aniversario de la independencia estadounidense (4 de julio), el natalicio del prócer autonomista Luis Muñoz Rivera (17 de julio—por ley se celebra actualmente el tercer lunes de julio, es decir, ayer lunes 21), el aniversario de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (25 de julio) y el natalicio del Dr. José Celso Barbosa (27 de julio—este año se traslada el feriado al lunes 28).  En otras palabras, aquí hay de todo para todos.

Pero también existe una particularidad: el mismo día 25 de julio se conmemoran dos eventos que por su naturaleza no son de interés oficial.  Uno de éstos es el desembarco de las fuerzas militares estadounidenses en Puerto Rico por las costas de Guánica,* durante la Guerra Hispanoamericana de 1898.  A pesar de que alguno que otro de los que “atesoran” (o dicen atesorar) la relación política con los Estados Unidos—con todo lo que eso conlleva, como la ciudadanía, la defensa común, la moneda común… ¡$obre todo e$ta última, y en grande$ cantidade$!—lo celebra como si se tratara de un evento “por invitación” (¿algo así como lo de Irak?), son los grupos de la izquierda independentista los que llevan la voz cantante ese día, en protesta por la relación colonial que esa intrusión trajo consigo.  (Como decimos en mi barrio, eso ya no “pare” más.)

* Para beneficio de los lectores fuera de Puerto Rico, Guánica es un municipio de la costa Sur de Puerto Rico, distante a media hora por carretera al Oeste de Ponce.

El otro evento al que me refiero es de lo que se trata el resto de este mensaje, y que en cierta medida ha afectado un poco mi forma de ver las cosas desde que ocurrió en 1978.  (Y aquí quiero pedir la indulgencia de quienes leen esto mismo en Puerto Rico, pero la explicación para el resto del mundo se hace necesaria.)  Ese año, en la ciudad de Bayamón (al Oeste de San Juan), el gobierno estatal de entonces—de la derecha anexionista del PNP—conmemoraba por obligación la implantación de una fórmula de gobierno que le sabía—y le sigue sabiendo—a excremento (¿verdad que es irónico?).  Durante la actividad conmemorativa, se corrió la voz de que la policía había frustrado un “atentado terrorista” contra una torre de radiocomunicación federal** situada en el Cerro Maravilla, entre los municipios de Villalba y Jayuya (en el interior montañoso central de la Isla), y había matado a dos de los tres supuestos “terroristas” (que para cometer su “fechoría”, habían secuestrado un chofer de transporte público)… ¡y el único “terrorista” sobreviviente resultó ser un agente policial encubierto!  De inmediato la reacción de los anfitriones del “festejo” no se hizo esperar, y el gobernador de entonces, Hon. Carlos Romero Barceló, se apresuró a proclamar como “héroes” a los policías que intervinieron en esa operación.

** La supuesta “torre de radiocomunicación federal” resultó ser la torre de la estación de televisión ponceña WRIK-TV, hoy WSTE-TV/DT (la cual se supone que sea una afiliada de TeleFutura un día de éstos).

Hasta ahí, todo iba bien.  O por lo menos, hasta que la víctima del “secuestro” fue donde un abogado a quien le relató que la versión oficial de los hechos no era lo que en realidad había ocurrido.  Mientras la versión oficial decía que los policías habían repelido la “agresión” de los supuestos terroristas, el chofer secuestrado había dicho que los policías los habían emboscado.  Donde la historia oficial hablaba de una sóla ráfaga de disparos, la víctima sobreviviente hablaba de dos ráfagas.  Donde la versión oficial hablaba de que los agentes policiales habían actuado “en defensa propia”, el pobre hombre hablaba de un ajusticiamiento.

¡Y ahí fue donde ardió Troya!  Así fue como surgieron las primeras investigaciones oficiales, que dejaban limpios de polvo y paja a los asesinos con placa; las sensacionales (o sensacionalistas, según el color del cristal con que se mire) pesquisas senatoriales, que en sus “mejores” momentos le robaron los índices de audiencia a las telenovelas nocturnas, mientras presentaban todo un cuadro de “buenos” y “malos” digno del más mediocre espectáculo de lucha libre; la eterna sensitividad (con visos de alergia) del propio licenciado Romero Barceló a todo lo que a él le huela al Cerro Maravilla, y que ha hecho que nunca se pueda probar si tuvo o no un papel de “autor intelectual” de esta tragedia—un secreto que seguramente él se llevará a su sepulcro…

El caso es que este 25 de julio de 2008 se conmemoran 30 años de este episodio trágico en la vida de Puerto Rico.  Un episodio trágico motivado por muchas razones.  Tal vez haya sido un reflejo de la mentalidad de “guerra fría” que imperaba entonces, y que llevó a muchos países latinoamericanos a hacer todo lo posible por detener la influencia de las ideas y los movimientos de izquierda, a fin de “defender a la dignidad de la patria”—o como expresó en su momento uno de los gestores policiales de la operación, para “dar un escarmiento” a la izquierda puertorriqueña.  (Y para ser una imitación de lo que hacían otros, resultó ser bastante patética.)  O tal vez haya sido una continuación—llevada a un extremo burdo y nefasto—de políticas que se practicaron en Puerto Rico en un pasado muy distante, para marginar a grupos que no encajaban dentro del pensamiento oficial, para el cual desplegar los símbolos patrios como la bandera puertorriqueña era un delito… ¡y hoy en día, los mismos que condenaron entonces esa práctica son los primeros en desplegar la bandera puertorriqueña!  ¡Otra ironía!

(De hecho, esto último lo digo teniendo en mente el libro La Mordaza.  Puerto Rico 1948–1957 [San Juan, P.R. Editorial Edil, 1987], de la reconocida historiadora Ivonne Acosta Lespier, autora del blog Sin Mordazas.  El libro, actualmente en su quinta edición [2008], ilustra los esfuerzos del gobierno de Puerto Rico, entonces bajo el autonomista PPD, para restringir el avance que llevaban las fuerzas independentistas puertorriqueñas—que en las elecciones de 1952 se habían convertido en la segunda fuerza política de Puerto Rico, posición que no han podido recuperar desde entonces—mediante una serie de medidas represivas que atentaban contra su libertad de expresión.  Para mí—y esto quiero aprovechar para expresarlo públicamente aquí—, La Mordaza es uno de los libros que me ha ayudado a ver cosas que aunque muy distantes del inicio de mi paso por este valle de lágrimas, han sentado las bases para este mundo en el que me ha tocado vivir.)

Para mí, lo importante de todo esto es que desde entonces veo la manera en que se hace la política en Puerto Rico con algo de cautela.  La veo como un ejercicio de poder, en el cual se busca exaltar la fuerza de un bando político particular (se llame PNP o PPD) en menosprecio al bando rival.  La veo como una actividad en la que algunas personas demuestran no tener escrúpulos para lograr sus ambiciones, de la manera que sea, a como dé lugar.

Quiera Dios que eventos como lo ocurrido en el Cerro Maravilla, entre Villalba y Jayuya, el día 25 de julio de 1978, no se repita nunca.  ¡NUNCA JAMÁS! Aunque con la clase de liderato político con el que cuenta Puerto Rico en estos momentos… ¡uno nunca sabe!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

LDB

La Pasion de Benazir

¡Qué tal, mi gente!  La cosa es que…

A veces creo que hay quienes no quieren despertar a la realidad de que vivimos en una época supuestamente más iluminada, en la que el imperio de la violencia y el sectarismo no tienen cabida.  Y esa es una realidad válida tanto para Puerto Rico como para el mundo, ahora que nos estamos despediendo del año 2007 para recibir el 2008.

Prueba de ello nos la da el asesinato de la que fuese Primera Ministra de Pakistán, Benazir Bhutto, ocurrido el pasado jueves (12/27/2007) tras dirigirse a sus seguidores en una localidad del Norte de su país.  País al que regresó a pesar del riesgo que ello implicaba para su vida, ante el clima de inestabilidad causado por las acciones del mismo gobierno del que ella era opositora—como el estado de excepción que se estableció hace unas semanas y que a pesar de los pesares, ese mismo gobierno tuvo que levantar hace unos días, no sin antes rajarle la cabeza a dos o tres manifestantes—, enmascaradas bajo la excusa de un ataque frontal a los elementos terroristas que operan en su suelo.  (Total, dicen que desde que se inventaron las excusas, todo el mundo sale ganando…).

Por supuesto, mucho se ha dicho en la Red Mundial sobre los hechos mediante los cuales se tronchó la vida de la ex-mandataria—que con todo y eso, tampoco se podía considerar como una hermanita de la caridad, ya que tuvo que salir de Pakistán en medio de acusaciones de corrupción y nepotismo durante su mandato.  Pero lo que a mí me llama la atención mientras escribo esto es que las circunstancias en las que ella perdió su vida están siendo objeto de alguna clase de juego, sabe Dios para el beneficio de quién.  Por ejemplo, testigos de los hechos (¡y estoy hablando de gente que estuvo allí!) dicen que ella fue abaleada primero por detrás de la cabeza y en el torso, tras lo cual estalló una bomba adosada al cuerpo del asesino (o asesinos, porque ahora resulta que son dos).  Pero eso no es todo: Varias cámaras de vídeo captaron (a pesar del movimiento que sería de esperar en la imagen, ante una situación como esa que se desarrolla frente a uno) la secuencia de los hechos según la acabo de mencionar.

Hasta ahí vamos bien, ¿sí?  ¡PUES NO!  Porque según el propio gobierno de Pakistán, NUNCA hubo tales disparos (y entonces, ¿qué fue eso que se vio en los vídeos? ¿una pistolita de fulminantes?); sí hubo una explosión y como consecuencia, la señora Bhutto se dio un fuerte mameyazo (me disculpan, pero no se me ocurrió usar otra palabra menos colorida) contra el carro en el que se encontraba en ese momento y eso fue lo que la mató.  PUNTO.  ¡Aquí no ha pasado nada, todo quedó como estaba!  ¡Ah!  Y por defecto (lo que en buen español llamamos default), la culpa es de los terroristas.  PUNTO Y YA.  SE ACABÓ.  ¡Y NO HAY MÁS NÁ’!

Pregunta que les hago: ¿No se les parece eso a la excusa que dio el gobierno español de Aznar cuando el 11 de marzo de 2004, apenas unos días antes de las elecciones generales, quiso inculpar a los separatistas vascos de los siniestros atentados terroristas que cobraron la vida de 191 personas—hombres, mujeres y niños—en cuatro trenes en las cercanías de Madrid?  Total, todos sabemos como terminó ese asunto, con la derrota electoral del partido gobernante entonces y con la responsabilidad dirigida más bien hacia los elementos terroristas que creen tener al mundo en sus manos, los mismos que se envalentonaron después de los viles hechos de 9/11/2001.  O para no ir muy lejos, ¿no se les parece a las excusas que algunos regímenes en América Latina esgrimieron en su momento para actuar contra los movimientos sociales en los 1960s, 70s y 80s?  Excusas de las que muy torpemente se copiaron algunos políticos en Puerto Rico durante esos mismos años, diz que para “defender la democracia”.  ¿Acaso para defender la democracia hay que actuar como un asesino?  (Y lamentablemente, Puerto Rico nunca estuvo, ni está ajeno a que algo así suceda…)

Por supuesto, ésta no es la primera, ni será la última vez que el mundo verá cómo un político es asesinado por sus rivales… o más bien por aquéllos a quienes éstos manden a hacer ese “trabajito”, por aquello de no ensuciarse las manos.  (Acuérdense de aquel candidato presidencial mexicano, Luis Donaldo Colossio, que fuese asesinado durante un mítin en Tijuana el día 3/23/1994.)  Lamentablemente ese es el precio de vivir a comienzos del Siglo 21, una época supuestamente más iluminada.  Pero así son las cosas, y así es la gente.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Y…

¡NOS VEMOS EN EL 2008!

LDB

… y Porque Soy El Mas Macho!

¡Saludos otra vez, mi gente! La cosa es que…

Hay quien dice que las maravillas nunca cesan. No hago más que comentar las “hazañas” del legislador estatal Jorge de Castro Font en mi mensaje del pasado fin de semana, cuando esta semana que acaba de concluir él nos ha dado una muestra visible de por qué se está ganando una antipatía tal en muchos sectores del público. Seguramente ustedes sabrán que el pasado miércoles (12/12/2007), el flamante senador fue a donde se está protestando la construcción de los apartamentos “Paseo Caribe” a la entrada de la isleta de San Juan (isleta que contiene los sectores Viejo San Juan, La Perla y Puerta de Tierra), objeto de controversia por la posibilidad de que los permisos para su desarrollo fueran otorgados ilegalmente y por estar parcialmente en terrenos que bajo las leyes “de tiempos de España” vigentes al día de hoy son un bien común del Pueblo de Puerto Rico (y por ello no se pueden privatizar). Allí, el flamante senador hizo gala de lo que aquí llamamos vulgarmente “peste a guapo” y se vio en una batalla verbal contra varios de los opositores al proyecto, a los cuales tildó de “comunistas”, entre otras lindezas más apropiadas para los tiempos de la guerra fría que para los primeros años del Siglo 21.

Personalmente, yo no soy comunista porque yo no creo en esa ideología (ni siquiera en sus variantes light). Pero de ahí a etiquetar a una persona como “comunista” por oponerse a un proyecto con notables visos de ilegalidad, como si la persona etiquetada fuera un criminal, como si tener una ideología distinta a la ideología oficial fuera un delito, o conviertiera a esa persona en alguien que no debe ser visto(a) en compañía de “gente decente”, como un “enemigo de la sociedad civilizada” al que hay que erradicar de la faz de la tierra a como dé lugar…

Eso como que dice muchísimo de quien aplica esa etiqueta, ¿no? Dice mucho del rechazo a entender y aceptar otras formas de pensar; del fanatismo ciego (al punto de la idolatría) hacia una ideología, en rechazo a todo aquello que se le oponga (como lo escribí la semana pasada); de la inseguridad personal que lleva a muchos de nosotros los seres humanos a actuar con miedo

Total, asumir esa actitud de guapo de barrio, de “aquí mando yo, y tú te callas”, no es de personas sabias. Es más, permítanme citar algo que lo dejará claramente expresado:

El inteligente no hace alarde de su saber, pero el necio hace gala de su estupidez.
(Proverbios 12:23)

Y bastante alarde que hizo ese senador en el incidente de marras.  Pero bueno, habrá que seguir cargando con gente así por un tiempo más, pero al mismo tiempo, habrá que ponerles el ojo constantemente…

Es más: ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta la próxima!

LDB