Asi hacen todos . . . y tu madre tambien!

¡Hola, mi gente!  ¿Cómo están hoy?

La verdad es que estamos viviendo tiempos interesantes, como dice una famosa maldición china.  Tiempos en los que hay que esperar lo inesperado, como lo que se está divulgando en el juicio contra el ex-gobernador Aníbal Acevedo Vilá y una de sus ayudantes legales (Luisa Inclán Bird), por delitos que incluyen la malversación de fondos para la campaña del funcionario a Resident Commissioner en el Congreso estadounidense (puesto que, para quienes aún no lo saben, Acevedo Vilá ocupó entre 2001 y 2004, antes de advenir a la gobernación de Puerto Rico… igual que el gobernador actual, Luis G. Fortuño, ¡qué casualidad!).  Son interesantes las revelaciones sobre la forma en la que los principales partidos políticos de Puerto Rico (y ciertamente me refiero al PPD y al PNP) se las ingenian para hacerse de fondos de campaña política por medios moralmente dudosos, como hacer cheques a favor de agencias de publicidad, que éstas canalizan hacia las arcas de campaña del principal acusado.  Pero si de estratagemas se trata, no hay más que ver la madre de todas las estratagemas: implicar a la propia familia del principal acusado (o sea, la madre, una de las hermanas y hasta un primo del ex-gobernador) como que produjeron algunos de los referidos cheques.

Para mí, eso está de madre.

Y francamente, eso no dista mucho de los medios empleados por quien viene al gobierno a lucrarse, en lugar de servirle al país como se comprometió al prestar el juramento a su cargo.  (Y aún sigo creyendo que a esa clase de gente, les tomaron el juramento con un ejemplar de la guía telefónica comercial del área de San Juan, que es gruesa con… esteeeeeeeee… ¡con ganas!)  Algo así como las fuertes sumas de dinero que pagan los intereses poderosos a políticos, a cambio de que éstos les favorezcan en los contratos para los grandes proyectos de infraestructura (algo que caracterizó la gestión del senador Jorge de Castro Font antes de caer en desgracia, como ya hemos visto, pero eso es otro tema).

Yo no sé cómo lo vean, pero si alguien se creía el cuento ése de que su partido o candidato favorito está limpio de polvo y paja (no como “ese otro”), y que “las pequeñas aportaciones de muchos _______________” (blanco a llenar con cualquiera de las siguientes: “populares” o “novoprogresistas”… ¡o ambas!) eran las que contribuían a la victoria de su partido o candidato favorito… bueno, mi consejo es que se despierte de ese sueño.

Mientras eso sucede, el resto de los animales políticos en este circo de tres (¿o más?) pistas hace todo lo que le es posible hacer para mantenerse en el candelero.  Como lo que trascendió la semana pasada sobre lo que yo llamaría…

El caso del pega’o fraudulento…

Se trata de una investigación—para la que tal vez hubiera sido mejor consultar con Perry Mason o llamar a los agentes de CSI o NCIS… es más, yo hasta me conformaría con que Roselyn Sánchez viniera con los de Without a Trace a investigar este caso—que la presidenta de la Cámara de Representantes, Jennifer González, ha pedido sobre el costo de los alimentos que se sirven en la cafetería del Capitóilet… ¡uy, perdón!… del Capitolio de Puerto Rico.  La investigación se basa, a mi juicio, en la premisa de que las raciones de alimentos que se están sirviendo son muy pequeñas para el precio que se cobra por las mismas.  O sea, más por menos… más costo por menos comida.  Así que ahora hay que mandar a inspeccionar la proporción de los churrascos, la ternera, el pollo asado, el arroz blanco y el guisado… ¡hasta el pega’o!,* a ver si se está cobrando el precio justo.  (¿Notan el interés apremiante aquí?  Si lo notan, por favor me avisan.)

Yo no sé si los sándwiches de pavo en pan integral que yo compraba allí (algo que hice por última vez hace unos tres años—que se cumplen en marzo de 2009—, cuando mi lugar de trabajo estaba justo al lado del Capitolio) habrán caído también en esa redada, pero no me sorprendería si la sospecha es que las porciones de jamón de pavo y de pan son ahora más pequeñas de la cuenta…

Y así es como pasan los días.  Claro está, no hay que preocuparse taaaaaaaaaanto por la cantidad elevada de asesinatos ocurridos en los primeros dos meses de 2009, por la cantidad de incidentes de violencia doméstica (conyugal y familiar) que se están registrando (y muchos de ellos, con consecuencias mortales), por la posibilidad de que muchos padres y madres de familia se tengan que quedar en la calle (hasta en el propio gobierno estatal, del que se dice que en las próximas semanas podrían quedar desempleados hasta 40000 empleados públicos… incluidos algunos empleados con puestos regulares… ¡y eso es bien alarmante!)…

Total, si éstos son los líderes que elegimos para echar al país pa’lante…  Pero bueno, así hacen todos…

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

* Para quienes leen esto más allá de nuestros mares: si quieren saber lo que es el pega’o, sólo tienen que chequear el tagline en el blog ¡Sal Pa’ Fuera!  ¿OK?

LDB

Por Que No Te Callas?

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

¡Ahora sé yo que los pájaros le han declarado la guerra—a muerte—a las escopetas!  O por lo menos, eso es lo que se desprende de la más reciente controversia (desafortunadamente, una más) dentro del Partido Nuevo Progresista (PNP).  Se trata de la nueva aventura protagonizada por “Jack Bauer”… ¡perdón!… por el senador Jorge de Castro Font.  (¡Sí, ése mismo!  El mismo de este mensaje, y de este otro mensaje.)

(A mí personalmente no me interesa la teleserie 24, pero si me preguntan a mí, el papel del héroe le quedaría muuuuuuuuuuy graaaaaaaaaande al “distinguido” senador.  Es más, se me ocurre que ya que es un aficionado a las armas de fuego, él pudo haber hecho el papel de pistolero en algún episodio de viejeras como “La Ley del Revólver”—Gunsmoke—o “Revólver a la Orden”—Have Gun, Will Travel—, aunque a la hora de la verdad, el “distinguido” hubiese acabado tirado en la calle con la dosis mínima recomendada de plomo.  Pero bueno, soñar no cuesta nada… 🙂 )

El caso es que luego de que las autoridades estadounidenses representadas en Puerto Rico—con la versión oficial de estar investigando la venta de influencias a cambio de la aprobación de varios proyectos legislativos de intereses especiales—le allanaron al “distinguido” su oficina en el Capitolio de Puerto Rico (pues ya que empezaron por ahí, deberían seguir haciendo la limpieza, ¿no?), su apartamento y una gasolinera en la que él surte de combustible toda su flota vehicular, las cosas parecen haber ido en picada.  (¡Cuando no!)  De un lado, las afirmaciones iniciales del presidente del PNP, Luis G. Fortuño, suenan más a desconfianza que ninguna otra cosa (y si eso no es lo que representa una frase como “Yo no votaría por él”, ¡que venga Dios y lo vea!).  De otro lado estuvo el regaño velado del “honorable” legislador al presidente de su partido actual (Fortuño), a fin de que como abogado que es, se calle la boca y no haga más señalamientos públicos sobre el asunto (los que al decir del presunto implicado, dan la impresión de que su dirigente conoce detalles de la presunta investigación federal).  Añádase a esto expresiones veladas del implicado contra la madre y la esposa del presidente penepeísta, seguidas de amenazas de este último de aplicar disciplina, “gústele a quien le guste”, y lo que yo describiría como the usual gang of idiots (la frase “afectuosa” de la revista satírica estadounidense Mad): las urracas parlanchinas de siempre, hablando las mismas estupideces a las que nos tienen (mal) acostumbrados…

Resultado: un sal pa’fuera que deja chiquita la “tira’era” de Don Omar, Residente-Calle_13, Ivy Queen, Daddy Yankee (el nuevo BFF [“mejor amigo por siempre”] del candidato presidencial republicano John McCain), et al.

Francamente, ¿qué clase de espectáculo es éste?  Queramos o no, éste es el pan de cada día, el lifeline de los expertos en los dimes, diretes, broncas y bochinches que pasan como “análisis y noticias” (y por si acaso: ustedes saben quiénes son y saben que estoy hablando de ustedes).  Pero además de eso, deja un mal sabor ver gente por lo demás inteligente (pero que nunca serán sabios… sorry for you, baby!), actuando como los personajes de la peor de las telenovelas que nos atosigan Telemundo y Univisión, en las que algunos personajes se comportan como clonos mal hechos de The Sopranos.  (Y como siempre estoy diciendo, todo lo que les falta es comenzar a asesinar a sus rivales del “negocio”.)  Y si le añadimos los asomos de un chantaje que se observan en la actitud del senador de Castro, al éste implicar que si lo tratan de callar (para lo cual él dijo, “tendrán que matarme”… ¿se fijan?), podría divulgar secretos de negociaciones relacionadas con el control de la Asamblea Legislativa… es como le dice un delincuente que sabe que está arrinconado, a quien está—quiera o no—irremediablemente involucrado en el mismo delito que él,

Si yo caigo, tú caerás conmigo.

¡Qué vergüenza!  ¿Será posible que la política en Puerto Rico caiga más bajo que esto?  Quiera Dios (o el Ser Supremo, o lo que cada quien entienda) que esto no sea así, porque si no…

Es más: ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta la próxima!

LDB

De Vuelta al Paseo

EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

San Gerónimo Caribe Project, Inc.;
Firstbank Puerto Rico, Inc.

Apelados-Peticionarios

v.

Estado Libre Asociado de Puerto Rico, representado por el Secretario de Justicia; Junta de Planificación representada por su Presidente; Administración de Reglamentos y Permisos representada por su Administrador, Departamento de Recursos Naturales y Ambientales representado por su Secretario

Apelantes-Recurridos

Hilton International of Puerto Rico, Inc.; Hotel Development Corp.

Demandados
***********************************

CT-2008-04

Certificación

Opinión del Tribunal emitida por el Juez Presidente SEÑOR HERNÁNDEZ DENTON

San Juan, Puerto Rico, a 31 de julio de 2008.

En esta ocasión, nos corresponde resolver una controversia que trasciende las particularidades fácticas del caso de epígrafe. En esencia, debemos determinar si ciertos terrenos ganados al mar mediante rellenos realizados en la entrada de la Isleta de San Juan a mediados del siglo pasado –sobre los cuales actualmente se erige parte del proyecto de desarrollo mixto comúnmente conocido como Paseo Caribe- son bienes privados o de dominio público.

Al resolver dicha interrogante, tenemos presente que las obras de relleno en controversia formaron parte de una política urbanista promovida por el Estado durante la primera mitad del siglo XX que resultó en la modificación de una tercera parte del litoral de San Juan y en el asentamiento de diversas zonas históricas del área metropolitana, tales como Puerta de Tierra, Barrio Obrero, Isla Verde, Sabana, Amelia, Ocean Park, Isla Grande, Juana Matos y el Condado. No cabe duda que la clasificación dominical que hoy le otorguemos a las tierras objeto de este pleito tendrá serias consecuencias sobre los derechos propietarios y la seguridad jurídica de las miles de familias que habitan en esas comunidades de San Juan y de otras partes de Puerto Rico con un tracto similar, pues gran parte de éstas también se cimentaron sobre terrenos ganados al mar.

Luego de analizar el derecho aplicable, concluimos que al momento de realizarse los mencionados rellenos era suficiente cumplir con un esquema administrativo para la desafectación de los terrenos ganados al mar. Toda vez que las agencias competentes autorizaron a título de dominio las obras de relleno realizadas en el Coast Guard Parcel en el año 1941 y en el Condado Bay Parcel en la década de los cincuenta, resolvemos que dichos predios son bienes patrimoniales susceptibles de apropiación particular. En vista de que no se desprende de los autos que se presentara prueba sobre error o fraude en la concesión de los permisos correspondientes, y dado que San Gerónimo Caribe Project, Inc. es el titular de los referidos terrenos privados, confirmamos la sentencia dictada por el Tribunal de Primera Instancia.

(Caso CT-2008-04, 31 de julio de 2008, páginas 1–2 [de un total de 146 páginas].  Énfasis añadido.)

íSaludos, mi gente, dondequiera que estén!

Francamente, todavía estoy tratando de entender lo que acaba de suceder.  Y lo que acaba de suceder es que el Tribunal Supremo de Puerto Rico, por voz de su presidente, Hon. Federico Hernández-Denton, ha determinado (pese a la opinión disidente de la Hon. Liana Fiol Matta) que los terrenos del lujoso proyecto residencial conocido como “Paseo Caribe” no constituyen bienes de dominio público del Pueblo de Puerto Rico, toda vez que el gobierno que en su momento debió haber ejercido su autoridad en ese sentido, permitió que se transformaran esos terrenos en unos dedicados a fines particulares.

(Para quienes leen esto fuera de Puerto Rico, si no se acuerdan de lo que trata este caso, les refiero a este mensaje que escribí en junio del año pasado.  Y también a este mensaje de agosto del año pasado.  Y a éste otro, sobre el papelón de “siete machos” representado por un senador estatal en los predios del proyecto.)

La certificación que cito arriba plantea la consideración de un proceso histórico de desarrollo urbano en la zona metropolitana de San Juan, el cual ha producido como resultado la ubicación de una serie de comunidades como las que se mencionan en la cita.  Por supuesto, para el momento histórico en que se da ese tipo de urbanismo, no existía mucho del conocimiento que hoy tenemos sobre riesgos costeros, entre otras áreas, ni existía mucha de la preocupación (o tal vez, conciencia) que existe hoy en día por proteger vidas y propiedades; si hubiera sido así, creo que tal vez muchas de esas comunidades nunca se hubieran ubicado donde hoy están.  Pero como dicen por ahí, “los perros nacen sabiendo”… ¡y lamentablemente no somos perros!

Una cosa que me llama la atención de la certificación emitida por nuestro más alto tribunal es que basa su determinación, entre otros criterios, en un concepto esbozado por dos catedráticos puertorriqueños de Derecho, sobre lo que determina el carácter público de un bien:

[e]l carácter de dominio público de un bien no depende de su naturaleza física o geológica. Lo determinante es su finalidad: el uso público del mismo. De ahí que un bien, originalmente de dominio público, pueda transformarse en bien patrimonial, susceptible de enajenación, si su uso cesa de ser público.

M. Godreau y J.A. Giusti, Las concesiones de la Corona y propiedad de la tierra en Puerto Rico, Siglos XVI-XX: Un estudio jurídico, 62 Rev. Jur. U.P.R. 351, pág. 563 (1993).  (Citado en la página 52 de la Certificación CT 2008-04).

A mí lo anterior me da a entender que las mismas acciones pasadas del gobierno, como parte de la referida política urbanística practicada en tiempos anteriores, llevó a que el uso de esos terrenos cesara de tener un fin público, como lo es el acceso del público a la playa, lo cual lo abrió a ser aprovechado para el disfrute de particulares.  Así que al perder ese carácter, el Estado no puede reclamarlos para un fin público, como se pretende.

Sin entrar en los méritos de la legalidad (o falta de la misma) de la concesión de los permisos para el proyecto (algo que se supone que sea de mi incumbencia, de todos modos), la decisión del Tribunal Supremo resuelve que los terrenos de Paseo Caribe pertenecen a la entidad que está desarrollando el proyecto y no son bienes de dominio público en terrenos ganados al mar.  Sin embargo, en la misma decisión se establece que dicha entidad debe proveer una servidumbre para permitir el acceso al Fortín San Gerónimo del Boquerón, tanto para las obras de mantenimiento que tanta falta le hacen en estos momentos, como para el disfrute del público.  Me imagino que esto último debe ser algo así como un “premio de consolación” para quienes abogan por el libre acceso del público a nuestras playas y facilidades de recreación costera, algo así como un intento de complacer a la mayor parte de la gente la mayor parte del tiempo.

No voy a entrar en las reacciones que siguieron a esta decisión, porque las mismas son tan y tan y tan predecibles que no vale la pena entrar en ellas (para eso están los mensajes míos anteriores que les refiero arriba).  Pero aún sigo creyendo que situaciones como la de Paseo Caribe, bien pueden evitarse que lleguen a un punto en el que la injusticia sea la norma, venga del lado de donde venga.  Como dije en mi mensaje de hace un año,

. . . el caso es que hasta que no se reformen las leyes para prevenir que se repitan situaciones como la que me ocupa hoy, pero más aún, hasta que no se asegure que el proceso gubernamental de concesión de permisos para desarrollo no se preste para la burda manipulación por parte de quienes creen que pueden abusar del resto de nosotros, tendremos que seguir tolerando que cualquiera, con cualquier agravio por más tonto que sea, trate de poner de rodillas a una sociedad civilizada, sin que haya la voluntad de defenderla de quienes creen actuar “por el pueblo”.

(El énfasis lo añadí yo esta vez.)

Y creo que mientras pueda, voy a seguir insistiendo en ello.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

LDB

Que Hace Toda Esa Gente Metida En Una Cama?

¡Hola, mi gente!  Seguro que me echaron de menos por el pasado par de semanas, pero no se preocupen, que aquí estoy nuevamente con ustedes.  La cosa es que…

No van ni las primeras tres semanas del 2008, y las controversias se ponen cada vez más fuertes en Puerto Rico y en el mundo.  Aun entre quienes profesan estar en un mismo bando, no deja de haber molestia por algún comentario sobre un tema delicado, que se toma como algo ofensivo (real o potencialmente).  (Algo más o menos como la controversia entre los dos pre-candidatos del Partido Demócrata estadounidense a la presidencia de los EE.UU., Hillary Clinton y Barack Obama, por un comentario de la primera—o del esposo de ésta, el ex-presidente Bill Clinton—que algunos tomaron como un insulto al recuerdo del Dr. Martin L. King, al valorar más la firma de la Ley Federal de Derechos Civiles por el entonces presidente Lyndon B. Johnson.)  Pero no es a esa clase de controversia a lo que quiero dedicar mi tiempo hoy.

A lo que voy es a comentar sobre la controversia que lleva algún tiempo, en torno a la propuesta de la legislatura puertorriqueña para que se eleve a rango constitucional el matrimonio entre las parejas heterosexuales en Puerto Rico, mediante una enmienda que se votaría en las elecciones generales del 11/04/2008.  La Resolución 99 (que presumo es una resolución conjunta de la Cámara de Representantes y el Senado) procura que sea política pública del Estado Libre Asociado reconocer el matrimonio como la unión hombre-mujer, lo que podría dejar fuera de la protección de la carta magna a las parejas heterosexuales que cohabitan sin haberse casado y a los matrimonios entre parejas del mismo sexo.  Como es de esperarse, se han tomado bandos en torno a la medida: los sectores religiosos y defensores de la familia, se agarran de la resolución aun si ésta fuese un clavo caliente, por considerar que se protege a la familia según se concibe tradicionalmente; por su parte, los sectores más liberales y “progresistas” (y las comillas no se las pongo con mala intención, ¡que conste!) atacan la medida, por considerar que deja fuera las parejas del mismo sexo y que la pretendida política pública que se implantaría podría degenerar en una campaña de odio contra las mismas.

Tal vez una manera interesante de ver este asunto sería definiendo lo que es política pública.  Para los fines presupuestarios del gobierno de Puerto Rico, esta frase se define así:

Política Pública – Posición básica o curso de acción seleccionado por el gobierno para orientar las decisiones respecto a una necesidad o situación de interés público. Las principales fuentes de expresión de política pública son la Constitución, el Código Político, las leyes, el Programa de Gobierno y los pronunciamientos oficiales del gobierno. Las políticas públicas definen un orden de prioridad y el ámbito de acción del gobierno en el tratamiento de los problemas o necesidades, según su naturaleza y urgencia.

(FUENTE: Definiciones Presupuesto de Gastos del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.)

Si mi entendimiento de esta controversia es el correcto, esto implica que el gobierno de Puerto Rico, ante lo que percibe como una necesidad o interés apremiante de sus ciudadanos, estaría llamado a adoptar una posición básica en el sentido de validar el matrimonio entre el hombre y la mujer, y daría prioridad a ese único tipo de unión legal en la validación de sus derechos y prerrogativas.  Si eso es así, me pregunto si quienes impulsan la resolución saben exactamente cuales son las implicaciones de lo que están proponiendo, y si hay alguna manera de aliviar las situaciones que se podrían generar como consecuencia de que se implante la resolución.  Por ejemplo, ¿qué habrá que hacer con las parejas de hecho?  ¿Qué derechos cobijarán a este otro tipo de unión, a la que se dejará de lado en favor del matrimonio legal?  ¿Y qué hay de los hijos que se produzcan de las uniones de hecho?  Y en cuanto a las parejas del mismo sexo—que dicho sea de paso, es un estilo de vida que yo personalmente no favorezco, aunque sí respeto a quien hace esa elección personal—, ¿estarán compitiendo en desigualdad de condiciones con las parejas “normales”?  ¿Serán objeto de la ignorancia, el odio y la ira de quienes creen ser mejores hijos de Dios que los demás?  O si viene alguna de esas personas bañadas de “rectitud” de arriba para abajo, a decirme que eso no es así, ¿qué soluciones propondrá para atender el problema que resultaría si se elevara el matrimonio heterosexual  a un rango constitucional?

(Y que conste, esta vez las comillas en la palabra “rectitud” son con todo propósito.  Y además, la última pregunta en el párrafo anterior es para ver cómo enmudece gente como ésa… ¡eso nunca falla!)

Y ya que hablamos de personas bañadas de “rectitud” de arriba para abajo, no hay más que mirar a los legisladores que propulsan esa resolución.  Del lado senatorial, la resolución es impulsada por Jorge de Castro, el mismo senador que protagonizó la patética “sacá ‘e pecho” de hace unas semanas frente al sitio donde se construye el proyecto Paseo Caribe (si se perdieron eso, vean mi mensaje de 12/16/2007).  Ahora bien, recién acaba de darse una ironía: el “distinguidísimo” senador se divorció de su esposa hace apenas un par de días… ¡por trato cruel!  ¿Y ésa es la clase de ejemplo que los legisladores le quiere dar a los demás, a quienes les tiene que aplicar la misma ley que ellos evaden?  Por su parte, la portaestandarte de la resolución en la Cámara de Representantes es Liza Fernández, a quien ya conocimos como alguien que parece que pasó por la Universidad, sin que necesariamente la Universidad pasara por ella.  (Por si acaso, es a ella a quien me refiero—aunque no la identifiqué entonces; sorry!—en el mensaje Luces Apagadas, en el que vemos cómo ante el fallecimiento de Don Enrique Laguerre ella demostró su cultura… ¡o la falta de la misma!)  ¿Será para congraciarse ambos legisladores con los sectores favorecedores de la medida?  ¿Tanto necesitarán de los votos de ese sector de nuestra sociedad para mantenerse en el poder?

Yo lo lamento mucho.  Pero por mejores intenciones que pueda tener una medida como la Resolución 99, la misma no me parece la forma más adecuada de resolver un problema social apremiante, como lo es la crisis del entorno familiar en Puerto Rico.  Esa es una crisis que requiere atención directa, que se busque ayudar a las familias en problemas, en lugar de perjudicarlas.  Es una crisis que debe atacarse de frente, con firmeza, responsabilidad y voluntad.  Y lamentablemente, ésas son cosas que le faltan a quienes actualmente tienen en sus manos el poder para resolver esa crisis, y en su lugar pueden acabar creando un problema mayor.

Bueno, ¡vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta la próxima.  Bye!

LDB

Y Los Que Estaban Dentro del Paseo, Se Fueron de Paseo

¡Saludos, mi gente!  La cosa es que…

Mientras yo me preparo para recibir una Navidad más, me estoy tratando de acordar quién fue el que dijo que Puerto Rico “es un país natal”.  Si dejamos de lado el más reciente capítulo en el misterio del pica pica de Miss Puerto Rico Universe en su bañador o traje de baño y en uno de sus vestidos de gala (el vestido negro de la fase semifinal, no el blanco de la final)—y si esas piezas de ropa fueron contaminadas con gas pimienta o pepper spray—, vemos cómo se está formando una cadena de acciones y reacciones sobre el asunto “Paseo Caribe”.  De un lado, siguen las manifestaciones de quienes creen (al igual que yo, pero desde otro punto de vista) que ese proyecto no tiene razón de estar donde está ubicado (en terrenos que LA LEY dice que son parte del patrimonio de los puertorriqueños) y que se autorizó a construir el mismo de una manera que deja muchísimas dudas (¿permisos por debajo de la mesa? ¿alguien en el gobierno habrá sido objeto de lo que los mexicanos llaman “mordida”?).  Del otro, está una gama de intereses, desde quienes tienen una aversión casi a muerte por quienes (con o sin razón) se han manifestado contra el proyecto hasta los propios intereses desarrollistas y quienes los respaldan…

Pero, esperen un momento: No es que estos últimos intereses se vayan a tirar a la calle a protestar, a exponerse a que las “fuerzas del orden público”—las mismas que quedaron como “guardias de palito” cuando “Tito Kayak” se les fue de las manos, en una huída “de película”—se den gusto y gana tomándolos como pera de boxeo (digo, eso está bien si no es a ellos a quienes se lo hacen, ¿no?), como sucedió una vez con los obreros de la Puerto Rico Telephone Company (PRTC) hace varios años cuando se anunció la venta de la misma a intereses particulares.*  Entonces, ¿qué hacer?

(¿Cómo yo dibujo aquí la clásica bombilla o bulbo que se enciende cuando surge una idea?)

Seguramente ellos habrán dicho, “¡Eureka!  ¿Qué tal si nos escondemos detrás de los obreros del proyecto?”

Y así es como un buen día, los obreros salieron a la calle en el Viejo San Juan a protestar “por sus habichuelas” (y qué tal si también “por mi arroz” o “por mis chuletas” o “por mis huevos”…), porque los que están protestando frente al proyecto no los dejan trabajar, para que los “pen____s comunistas izquierdistas” (como los llamó el otro día el senador de la “peste a guapo”) se vayan para Venezuela con el dictador de allí…

Digo, por supuesto que los obreros también tienen el derecho de protestar por que sin quererlo, se están viendo afectados por algo de lo que ellos no tienen la más mínima culpa.  (Digo, que yo haya visto en casi dos décadas de trabajar con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico, nunca he tenido que atender a algún obrero de construcción interesado en saber si el proyecto en el que va a trabajar tiene algún tipo de restricción ambiental que pueda afectar su labor… ¡aunque yo también creo que a los obreros les convendría interesarse más por esas cosas!)  Pero lo que me preocupa es que ellos, a sabiendas o no, se están dejando utilizar como peones en un juego de ajedrez, entre quienes (recalco, con razón o sin ella) buscan que impere la justicia y quienes sólo les importa ostentar su poder sin apego a la ley y al bien común.

Aquí viene bien recordar un viejo proverbio italiano que leí hace algún tiempo, y que dice más o menos así:

Al final del juego, tanto el rey como el peón vuelven a la misma caja.

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, y tengan todos una Feliz Navidad.  ¡Hasta luego!

* Actualmente, la Puerto Rico Telephone Company (PRTC) es propiedad de la compañía mexicana América Móvil, que la adquirió de la compañía estadounidense Verizon, luego de que ésta la adquiriera de GTE… ¡ay, me cansé!

LDB