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Ignorancia legítima

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William Todd Akin, member of the United States House of Representatives. (Photo credit: Wikipedia)

Amigas y amigos, mi gente: ¿Alguien tiene la bondad de explicarme si existe una manera legítima para hacer un daño?

Ya sea que tengamos o no un sistema de creencias establecido como parte de nuestra formación como seres humanos más o menos completos y complejos—algunos más completos y complejos que otros, pero ya eso es otra historia—, tod@s tenemos que estar de acuerdo en que no se justifica, bajo ningún concepto, hacer ningún tipo de daño, el que sea, contra otros seres humanos, contra otras formas de vida con las que convivimos, aun contra el propio medio ambiente en el que llevamos esa convivencia.

Y ciertamente se justifica menos hacerle daño a otra persona—principalmente a una mujer—cuando ese daño se hace con el propósito de satisfacer violentamente un impulso, una necesidad biológica que tenemos todos los seres humanos, sin excepción.  Peor aún, cuando esa misma forma de satisfacción violenta de ese impulso deja huellas difíciles de borrar en la persona que es objeto de la agresión.  Huellas que acompañarán a la víctima por el resto de su vida.

Habiendo hecho constar esto, a mí—como a prácticamente todo el mundo (tal vez con una que otra excepción)—me parecen chocantes las expresiones vertidas por el congresista Todd Akin (Republicano por el estado de Missouri), sobre lo que el llamaría una violación “legítima” (o “auténtica” o “justificada”, según quien traduzca la nota periodística sobre ese tema) y los supuestos efectos de la misma en el cuerpo de la mujer que la sufre.  Para quienes tengan una atención que dure tanto como la de un pececillo dorado en una pecera, cito las expresiones de la discordia (por las cuales el congresista Akin se disculpó ulteriormente), en el contexto de que la convención de su partido se efectúa la semana entrante en (“of all cities“) Tampa, Florida:

“The latest uproar began when Republican Congressman Todd Akin, who is running for a Senate seat from Missouri, set off an explosion with his response to a radio interviewer’s question about abortion rights for rape victims.

“‘It seems to me, first of all, from what I understand from doctors, that’s really rare.  If it’s a legitimate rape, the female body has ways to try to shut that whole thing down,’ said Akin, who, like Ryan, opposes abortion even in cases of rape and incest.”

(“El más reciente escándalo comenzó cuando el congresista republicano Todd Akin, quien aspira a un escaño en el Senado por Missouri, provocó una explosión con su respuesta a la pregunta de un entrevistador de la radio sobre el derecho al aborto para las víctimas de violación.

“‘A mí me parece, en primer lugar, por lo que entiendo de los médicos, que es realmente raro.  Si se trata de una violación legítima, el cuerpo femenino tiene formas para tratar de eliminar todo eso’, dijo Akin, quien, como Ryan, se opone al aborto incluso en casos de violación e incesto.”)

(Fuente: Todd Akin rape remarks highlight divide in GOP over abortion, Christian Science Monitor, 23 de agosto de 2012.  El énfasis completamente intencional es mío.  “Ryan” se refiere aquí al virtual candidato vicepresidencial—al momento de yo escribir esta entrada—, el congresista Paul Ryan, Republicano por el estado de Wisconsin.)

Leo la cita anterior y me pregunto varias cosas.  Por ejemplo, ¿a qué médicos habrá consultado el congresista Akin sobre las consecuencias de una agresión sexual en el cuerpo de la mujer que la sufre?  Me imagino que no habrán sido médicos generalistas o “del campo”, de los que todavía hacen visitas a domicilio—y aunque usted no lo crea, de esos quedan todavía.  Aunque en el peor de los casos—y por razones en las que no creo prudente entrar aquí—yo espero que tampoco hayan sido otorrinolaringólogos.  (Repitan despacio conmigo: o-to-rri-no-la-rin-gó-lo-gos…  OK, si eso no les funciona, llámenlos “ENT” y sanseacabó.)

¿Con qué base los médicos a los que él consultó pueden decir que el riesgo de embarazo en una mujer víctima de agresión sexual (que presumo es lo que se está discutiendo en esa cita) es “realmente raro”?  ¿Será que tienen a la mano estudios clínicos que aseguren de manera objetiva y estadísticamente probable que ese riesgo sea raro?  Si es así—aunque la medicina nunca fue mi área de especialización en biología—, me encantaría ver algún día esa clase de estudio.

Pero más importante aún es esto: ¿con qué base—o como algun@s dirán, con qué cara—el congresista Akin puede afirmar que el cuerpo de la mujer puede repeler esa agresión, puede contraatacar el material genético que en su violento frenesí le está introduciendo el agresor, para impedir que ese material fertilice uno de sus óvulos y desarrolle una nueva vida, la de un ser que no tuvo la culpa de venir al mundo en las circunstancias en las que vino?  Digo, a mí se me ocurre pensar que con un intelecto así de genial, el congresista Akin podría ser un excelente candidato al Premio Nobel de Biología… si no fuera porque como escribí en una ocasión anterior, no existe tal cosa como eso.  Pero bueno, no está de más soñar…

Muchísimo peor aún: ¿a qué se refería el congresista Akin con “a legitimate rape”, “una violación legítima”?  Vuelvo a tomar la pregunta que hice al comienzo de la entrada: ¿cuándo una agresión sexual ha sido o es legítima para este señor?  A lo mejor, a él se le debe haber ocurrido la idea de una confrontación de las que se ven en las películas y teleseries del Viejo Oeste estadounidense, en las que dos hombres se enfrentan entre sí en una presunta igualdad de condiciones, cada uno cuadrado frente al otro, sacando al mismo tiempo sus revólveres para dispararse el uno al otro… y el uno matando al otro “en buena lid”.  En otras palabras, una “pelea justa”, un “fair fight”.

Pero para quienes han vivido esa experiencia, la derrota que significa la agresión, la humillación, el verse despojada de aquello que más se estima… ésa no es una “pelea justa”.

Tal vez le haría un bien al congresista Akin—aunque yo dudo que él tenga la voluntad para hacerlo—leer la carta abierta que le escribe Eve Ensler en respuesta a sus disparates.  Sí, ella misma, la autora de “Los Monólogos de la [CENSURADO]”.  (Y me tendrán que disculpar si lo escribo así, porque sucede que para los Republicanos estadounidenses como el congresista Akin, es una blasfemia que se digan en público palabras como “vagina”…  ¡Huy, se me zafó eso!  I’m sorry!  Ruborizado )

“Como sobreviviente de una violación, repaso una y otra vez en mi cabeza sus recientes declaraciones, aquellas en las que afirma haberse confundido al decir que las mujeres no se embarazan como resultado de una violación legítima y que esas declaraciones fueron pronunciadas ‘sin pensar’.

[…]

“Usted empleó la expresión ‘violación legítima’, implicando así la existencia de ‘violaciones ilegítimas’.  Permítame explicarle el impacto que eso tiene en las mentes, los corazones y las almas de los millones de mujeres en este mundo que han sido víctimas de violación.  El supuesto que subyace a sus dichos es que no es posible tomar en serio a las mujeres ni las experiencias que padecen, que la manera en que entienden la violación ha de ser ponderada por alguna especie de autoridad superior que conoce mejor el tema.  Este supuesto deslegitimiza, minimiza y trivializa el horror, la invasión y la profanación que viven las víctimas, y las hace sentirse tan solas e impotentes como en el momento de ser violadas.

[…]

“Ahora pretende convencernos de que se confundió al decir que nadie se puede embarazar tras una violación ‘legítima’.  ¿De veras cree que el semen eyaculado en una violación es distinto del semen eyaculado en una relación de amor?  ¿Cree que durante la violación ocurre alguna especie de misterio religioso y el esperma se autodestruye gracias a la malignidad de la que es vehículo?  ¿O lo que quería implicar es que las mujeres y sus cuerpos tienen de alguna forma la responsabilidad de rechazar el semen eyaculado en una violación legítima, estigmatizando nuevamente a las víctimas?”

Tomado de: Carta abierta de Eve Ensler a Todd Akin, por Eve Ensler (traducido por Atenea Acevedo), Rebelion.org, 23 de agosto de 2012.  (Versión original: Dear Mr. Akin: I want you to imagine…, por Eve Ensler, Huffington Post, 20 de agosto de 2012.)

Y aunque técnicamente hay cosas en las que personalmente no estoy de acuerdo con Ms. Ensler (como el aborto en general), me parece que ella acierta a describir el desacierto de las expresiones del congresista Akin y las implicaciones de ese desacierto.

Pero francamente, no es mucho lo que se puede esperar hoy en día de muchas de las personas, hombres y mujeres, que se abrazan a la carrera política.  Y esto es cierto en los Estados Unidos, en Puerto Rico, en cualquier parte del mundo.  Personas que por quererse destacar en la cotidianidad pública, por querer que la gente hable de ell@s—en la calle, en los pasillos de la oficina, en la cafetería o en el restaurante, en la sala de espera del consultorio médico, donde sea, para bien o para mal—se sacan de la manga algún disparate y hacen gala de su ignorancia.  (Y si alguien sabe cómo lucirse, es la famosa senadora y otrora “modelo y talento actoral”, Evelyn Lissette Vázquez Nieves, PNP-Mayagüez/Aguadilla)  Puede ser que en algunos casos quieran dejar ver su mala fe cuando las cosas no salen como sus expectativas le decían que iban a salir las cosas.  Como eso de decir, por poner un ejemplo, que la derrota de la propuesta enmienda constitucional para restringir el derecho a la fianza obedeció a que los capos, los “bichotes”, el dueño del “punto”, todos ellos o alguno de ellos, pagaron a los electores para votar contra la propuesta enmienda, como si fuera algo sacado de la vida del capo colombiano Pablo Escobar.

Es más, ahora se me ocurre pensar que tengo otro punto de acuerdo con la carta abierta de Ms. Ensler sobre los señalamientos del congresista Akin:

“Aclaración: lo que hizo no fue despacharse a la ligera una especie de comentario desenfadado, sino una declaración por demás concreta e ignorante que evidencia su falta de conciencia respecto de lo que significa haber sufrido una violación….  Acaso lo que revelan sus palabras sea aún más terrorífico: nos obsequian una ventana a la psique del GOP.”

Tomado de la versión en español de la carta anteriormente citada.  “GOP” es una referencia al Partido Republicano estadounidense, el “Grand Old Party“.

Sí, yo creo que Ms. Ensler tiene razón; es algo que mete miedo, mucho miedo.  Y la idea de que ése sea un atisbo a la mentalidad general de una organización con todo el poder que tiene un partido político—se llame Republicano o Demócrata, PNP o PPD, como sea que se llame—, mete más miedo aún.

Y ese miedo, hay que combatirlo.  ¿Cómo?  Asumiendo una actitud que conlleve valentía y honradez, que conlleve responder honestamente a los retos de la vida, de manera seria, sensata y razonada.  Una actitud que no tenga como su “faro” la ignorancia y el prejuicio.  Y sobre todo, una actitud que busque la paz y el bienestar de tod@s, así como el bienestar propio.

Es más, creo que voy a dedicarle al congresista Todd Akin uno de mis cierres favoritos (con todo y el énfasis—intencional, como siempre):

Si usted no tiene la valentía ni la honradez de responder a los reclamos anteriores… ¡entonces CÁLLESE LA BOCA y deje vivir en paz a estas personas, y búsquese la paz para SU propia vida!  (Ah, y si se siente que con esto le estoy ‘faltando el respeto’… ¡lo siento mucho, pero no venga a exigirme a mí un respeto que usted parece no tener por los demás—y creo que tampoco por usted mismo!)

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

Soy Luis Daniel Beltrán, y legítima, auténtica y justificadamente… ¡yo apruebo esta entrada! Pulgar hacia arriba

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Estampida de Reyes

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Image via Wikipedia

Miro las primeras planas de los periódicos del viernes, 7 de enero de 2011, y con toda franqueza, ésta es una de esas veces que se me hace difícil entender cómo puede pasar una cosa como ésta.  Veamos cómo lo describe la periodista Cynthia López Cabán en El Nuevo Día:

“Un caos fue lo que vivieron muchas de las personas que hoy acudieron con sus hijos a buscar regalos en la actividad del Día de Reyes que organiza el Gobierno, este año en el Coliseo Roberto Clemente.

“Y es que un conato de motín se desarrolló a eso del mediodía en el segundo piso del recinto cuando miles de personas, incluyendo niños, intentaban entrar para obtener sus regalos.  Todos quedaron atrapados cuando la Policía tuvo que cerrar los portones que daban acceso al lugar.  Personas brincaron, gritaron, los niños lloraban y una decena de policías buscaba cómo controlar la muchedumbre.  Otros se desmayaron y se marearon.”

Caos, gritos y llanto en Fiesta de Reyes (El Nuevo Día, 6 de enero de 2011)

La verdad es que yo no sé a quién, en su sano juicio, se le ocurre congregar una cantidad enorme de personas—más bien, de familias con niños pequeños—en un lugar cerrado como lo es el Coliseo Roberto Clemente,* situado frente al centro comercial Plaza Las Américas en Hato Rey, para una actividad de repartición de regalos por la festividad del Día de los Tres Reyes Magos (o como también se le conoce, Día de la Epifanía).  Una actividad que sirve al gobierno puertorriqueño, independientemente del color del partido que lo dirija en el momento, para dar una impresión de que está honrando una de las tradiciones que son—se quiera o no—parte de lo que somos como Puertorriqueños.

Pero si mal estuvo congregar una gran cantidad de personas en un espacio cerrado, peor estuvo no tener una planificación efectiva de la logística del lugar.  No prever la cantidad de familias con niños que acudirían a la actividad—atraídos como la proverbial mosca hacia la miel por la novedad de que se regalarían, entre otros, reproductores “mp3” y computadoras portátiles tipo “laptop”—y organizar la actividad para que el proceso de llevara de manera ordenada.  (Por cierto, esto me recuerda el cuarto punto en las listas—en español y en inglés—de los 10 pasos para la formación de una república bananera: regalarle “dulces” o “caramelos” a los ciudadanos, con el propósito de comprar su afecto.)  Y el resultado de esa mala planificación… bueno, a mí se me ocurre compararlo con una de esas ventas del “viernes negro” (término que ya expliqué en una entrada anterior), en las que se forma una estampida justo cuando abren las puertas de la megatienda por departamentos (o el comercio que sea)—y en ocasiones, ese resultado ha sido trágico.

Yo no sé cómo lo vean, pero me luce que lo que en otros años se hacía ordenadamente (con algunas excepciones no muy honrosas), en esta ocasión se improvisó.  Se realizó una actividad en la que se tiró a la gente “a los leones”, sin importar mucho las consecuencias que esto acarrearía.   Y francamente, las consecuencias fueron bastante serias: empujones, golpes, malos ratos, gente conducida como si fueran las reses que llevan al matadero, niños a los que se les hace pasar un susto innecesario, y que probablemente habrán salido de allí traumatizados, con un mal recuerdo de lo que debió ser un día de alegría, en el que se conmemora el reconocimiento de la grandeza de un niño en particular por parte de tres sabios del Oriente cercano (y no hace falta explicar a qué me refiero).

Lógicamente, después de la tempestad debe venir la calma, ¿no?  Y con la calma, la explicación de tan soberana metida de pata, como la ilustra esta cita del Primera Hora:

“El secretario de la Gobernación, Marcos Rodríguez-Ema, catalogó los momentos de tensión que se vivieron en la fila del coliseo Roberto Clemente, donde muchos se desmayaron y se lastimaron por los empujones, como «lamentables».

“Destacó que la actividad «se hizo con la mejor intención», pero «obviamente hubo fallas en la planificación».

“«Lamentamos los inconvenientes que pasaron muchas personas, muchos niños.  También hay que hacer un llamado en este tipo de evento a la cordura, a la paciencia y a los padres, a ver si es prudente que lleven bebés a este tipo de evento donde va a haber muchísima gente», manifestó Rodríguez-Ema.

[…]

“«Creo que, por lo que he visto, creo que fue mucha más gente de lo esperado.  Me parece que definitivamente el sitio donde se tenían que haber repartido los juguetes y los regalos posiblemente no debió ser en un segundo piso, debió ser en el espacio más amplio posible como lo fue el año pasado en el parque (Luis) Muñoz Rivera, y ése es el tipo de situación y cosa que debemos mirar ahora con detalle de cómo se pudo haber mejorado.»”

El Gobierno reconoce errores en el Día de Reyes (Primera Hora, 8 de enero de 2011)

Digo, si el Secretario de la Gobernación de Puerto Rico dice que la actividad del Día de Reyes se hizo “con la mejor intención”… bueno, dice el viejo refrán que así también se hizo el camino hacia el infierno.  Además, si apenas el año anterior se realizó la actividad en un espacio abierto en el que no hubiera posibilidad de formar un tumulto que se saliera de control, ¿por qué el cambio a un espacio cerrado, donde el riesgo de que la gente salga lastimada es mayor?  Y créanme que yo me he visto en locales en los que se ha congregado tanta y tanta gente, al punto de que la preocupación era que el Cuerpo de Bomberos de Puerto Rico fuera a intervenir y a desalojar el local.  Afortunadamente, en esas situaciones la cosa no pasó de ahí, pero la posibilidad no deja de ser un problema.

(Y ahora que lo pienso mientras escribo esto, ¿se imaginan lo que hubiera sucedido si allí, en ese mismo momento, se hubiese producido entonces un temblor de tierra como el de la pasada nochebuena, que mencioné de paso en mi entrada final del 2010?  Con eso lo digo todo.)

Pero lo más que me saca por el techo de esta situación es la tendencia oficialista de culpar a las personas, las familias que asistieron a la actividad, a las que se les crearon expectativas para esta actividad, por un comportamiento que a todas luces se les fomentó, motivado por la expectativa de que se iban a regalar computadoras portátiles y reproductores “mp3”.  Familias a las que se les inculcó un deseo de tener “lo último de la avenida”, tal vez con una expectativa de contentarlas y tenerlas de su lado a la hora de revalidar en el poder.  Pero eso no debería ser de extrañarse cuando se trata con quienes no se ven como parte del problema—que como bien lo dice Alberto Cortez, se olvidan que son “los demás de los demás”—y proclaman a los cuatro vientos que los pobres no salen de pobres porque no les da la gana, porque quieren, porque no aprovechan las dádivas que se les ofrecen en bandeja de plata.

Total, que a veces es más fácil ver la paja en el ojo ajeno, en lugar de asumir responsabilidades y evitar lo que podría acabar en una tragedia lamentable.  Pero ya eso último me parece demasiado pedir.

Y vamos a dejarlo ahí, que ya habrá más de que (pre)ocuparse en el año que acaba de comenzar.  Cuídense mucho y pórtense bien.


Ubicación de los municipios de San Juan y Carolina, Puerto Rico.
Ubicación del Coliseo Roberto Clemente en San Juan, Puerto Rico.
Ubicación del Estadio Roberto Clemente-Walker y del Complejo Ciudad Deportiva Roberto Clemente, en Carolina, Puerto Rico.

* Para quienes me estén leyendo fuera de Puerto Rico: El Coliseo Roberto Clemente situado en San Juan no debe confundirse con el Estadio Roberto Clemente-Walker, situado a la salida de Carolina hacia el municipio de Canóvanas (que también es aparte del complejo conocido como la Ciudad Deportiva Roberto Clemente, cercano al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín).


LDB

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O Antes, De Ser Necesario: Por Que el Horario De Verano No Funcionaria en Puerto Rico

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Después del mensaje de la semana pasada me quedé pensando en el ejemplo que cité de la Ley 243 aprobada en el año 2000, mediante la cual P.R. adoptaría el sistema de horario de verano (DST) que actualmente está operando en los EE.UU. (El mismo que, por cierto, a partir del próximo año se extenderá por 4 semanas adicionales, del domingo 11 de marzo al domingo 4 de noviembre.) Como recordarán, esta ley tuvo que ser derogada por la Ley 5 de 2001, a fin de evitar algo tan innecesario como imprudente, o sea, crear un descalabro en el orden de la vida cotidiana puertorriqueña, nada más que “pa’ probar, a ver cómo es”.

OK, lo que voy a hacer es colocar otra vez los enlaces a ambas leyes, para que quienes leen esto fuera de Puerto Rico tengan la oportunidad de ver en lo que nuestra legislatura pierde el tiempo (cuando no están haciendo homenajes, por ejemplo, al Pato Donald… ¡porque después de viejo, sigue siendo pato!)

(¡NO! ¡Va a ser gallina después de haber llegado a viejo!)

Ley para establecer un sistema de ahorro de luz solar “Daylight Saving Time”: LEY NUM. 243 DEL 30 DE AGOSTO DE 2000

Ley para derogar la ley 243 del 30 de agosto de 2001: Cambio de hora: LEY NUM. 5 DE 30 DE MARZO DE 2001

Pero también hay varias referencias excelentes que explican la justificación para el horario de verano (especialmente en lo que se refiere al ahorro en el consumo de energía, algo que, como lo hubiese dicho mi madre, “le llenó el ojo” a los legisladores) y por qué el horario de verano NO FUNCIONA EN LAS LATITUDES TROPICALES como la nuestra (AYUDITA: tiene que ver con cuán consecuente es la duración del día y la noche, precisamente en esas latitudes).

Historia del DST (Cortesía de la gente de National Geographic)

Justificación para el DST

Por último, hay una crítica bastante mordaz al “ingenio” de nuestros legisladores, de esas “lumbreras” que tuvieron la tan excelente idea… por aquí, que es camino.

Bueno, yo espero que con esto podamos aprender un poco sobre por qué no se puede jugar con las fuerzas de la naturaleza.

Y ahora sí, los dejo como lo prometí anoche. Recuerden, estamos de lleno en la Semana Santa, y aún cuando haya entre mis lectores quienes no manifiesten creer en el Ser Supremo (según el resto de nosotros lo entiende), no deja de ser momento para reflexionar hacia dónde queremos que vaya Puerto Rico. Cuídense mucho y recójanse a buen vivir, ¿OK? Nos vemos después de Semana Santa…

… o antes, de ser necesario.

LDB