Que Hace Toda Esa Gente Metida En Una Cama?

¡Hola, mi gente!  Seguro que me echaron de menos por el pasado par de semanas, pero no se preocupen, que aquí estoy nuevamente con ustedes.  La cosa es que…

No van ni las primeras tres semanas del 2008, y las controversias se ponen cada vez más fuertes en Puerto Rico y en el mundo.  Aun entre quienes profesan estar en un mismo bando, no deja de haber molestia por algún comentario sobre un tema delicado, que se toma como algo ofensivo (real o potencialmente).  (Algo más o menos como la controversia entre los dos pre-candidatos del Partido Demócrata estadounidense a la presidencia de los EE.UU., Hillary Clinton y Barack Obama, por un comentario de la primera—o del esposo de ésta, el ex-presidente Bill Clinton—que algunos tomaron como un insulto al recuerdo del Dr. Martin L. King, al valorar más la firma de la Ley Federal de Derechos Civiles por el entonces presidente Lyndon B. Johnson.)  Pero no es a esa clase de controversia a lo que quiero dedicar mi tiempo hoy.

A lo que voy es a comentar sobre la controversia que lleva algún tiempo, en torno a la propuesta de la legislatura puertorriqueña para que se eleve a rango constitucional el matrimonio entre las parejas heterosexuales en Puerto Rico, mediante una enmienda que se votaría en las elecciones generales del 11/04/2008.  La Resolución 99 (que presumo es una resolución conjunta de la Cámara de Representantes y el Senado) procura que sea política pública del Estado Libre Asociado reconocer el matrimonio como la unión hombre-mujer, lo que podría dejar fuera de la protección de la carta magna a las parejas heterosexuales que cohabitan sin haberse casado y a los matrimonios entre parejas del mismo sexo.  Como es de esperarse, se han tomado bandos en torno a la medida: los sectores religiosos y defensores de la familia, se agarran de la resolución aun si ésta fuese un clavo caliente, por considerar que se protege a la familia según se concibe tradicionalmente; por su parte, los sectores más liberales y “progresistas” (y las comillas no se las pongo con mala intención, ¡que conste!) atacan la medida, por considerar que deja fuera las parejas del mismo sexo y que la pretendida política pública que se implantaría podría degenerar en una campaña de odio contra las mismas.

Tal vez una manera interesante de ver este asunto sería definiendo lo que es política pública.  Para los fines presupuestarios del gobierno de Puerto Rico, esta frase se define así:

Política Pública – Posición básica o curso de acción seleccionado por el gobierno para orientar las decisiones respecto a una necesidad o situación de interés público. Las principales fuentes de expresión de política pública son la Constitución, el Código Político, las leyes, el Programa de Gobierno y los pronunciamientos oficiales del gobierno. Las políticas públicas definen un orden de prioridad y el ámbito de acción del gobierno en el tratamiento de los problemas o necesidades, según su naturaleza y urgencia.

(FUENTE: Definiciones Presupuesto de Gastos del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.)

Si mi entendimiento de esta controversia es el correcto, esto implica que el gobierno de Puerto Rico, ante lo que percibe como una necesidad o interés apremiante de sus ciudadanos, estaría llamado a adoptar una posición básica en el sentido de validar el matrimonio entre el hombre y la mujer, y daría prioridad a ese único tipo de unión legal en la validación de sus derechos y prerrogativas.  Si eso es así, me pregunto si quienes impulsan la resolución saben exactamente cuales son las implicaciones de lo que están proponiendo, y si hay alguna manera de aliviar las situaciones que se podrían generar como consecuencia de que se implante la resolución.  Por ejemplo, ¿qué habrá que hacer con las parejas de hecho?  ¿Qué derechos cobijarán a este otro tipo de unión, a la que se dejará de lado en favor del matrimonio legal?  ¿Y qué hay de los hijos que se produzcan de las uniones de hecho?  Y en cuanto a las parejas del mismo sexo—que dicho sea de paso, es un estilo de vida que yo personalmente no favorezco, aunque sí respeto a quien hace esa elección personal—, ¿estarán compitiendo en desigualdad de condiciones con las parejas “normales”?  ¿Serán objeto de la ignorancia, el odio y la ira de quienes creen ser mejores hijos de Dios que los demás?  O si viene alguna de esas personas bañadas de “rectitud” de arriba para abajo, a decirme que eso no es así, ¿qué soluciones propondrá para atender el problema que resultaría si se elevara el matrimonio heterosexual  a un rango constitucional?

(Y que conste, esta vez las comillas en la palabra “rectitud” son con todo propósito.  Y además, la última pregunta en el párrafo anterior es para ver cómo enmudece gente como ésa… ¡eso nunca falla!)

Y ya que hablamos de personas bañadas de “rectitud” de arriba para abajo, no hay más que mirar a los legisladores que propulsan esa resolución.  Del lado senatorial, la resolución es impulsada por Jorge de Castro, el mismo senador que protagonizó la patética “sacá ‘e pecho” de hace unas semanas frente al sitio donde se construye el proyecto Paseo Caribe (si se perdieron eso, vean mi mensaje de 12/16/2007).  Ahora bien, recién acaba de darse una ironía: el “distinguidísimo” senador se divorció de su esposa hace apenas un par de días… ¡por trato cruel!  ¿Y ésa es la clase de ejemplo que los legisladores le quiere dar a los demás, a quienes les tiene que aplicar la misma ley que ellos evaden?  Por su parte, la portaestandarte de la resolución en la Cámara de Representantes es Liza Fernández, a quien ya conocimos como alguien que parece que pasó por la Universidad, sin que necesariamente la Universidad pasara por ella.  (Por si acaso, es a ella a quien me refiero—aunque no la identifiqué entonces; sorry!—en el mensaje Luces Apagadas, en el que vemos cómo ante el fallecimiento de Don Enrique Laguerre ella demostró su cultura… ¡o la falta de la misma!)  ¿Será para congraciarse ambos legisladores con los sectores favorecedores de la medida?  ¿Tanto necesitarán de los votos de ese sector de nuestra sociedad para mantenerse en el poder?

Yo lo lamento mucho.  Pero por mejores intenciones que pueda tener una medida como la Resolución 99, la misma no me parece la forma más adecuada de resolver un problema social apremiante, como lo es la crisis del entorno familiar en Puerto Rico.  Esa es una crisis que requiere atención directa, que se busque ayudar a las familias en problemas, en lugar de perjudicarlas.  Es una crisis que debe atacarse de frente, con firmeza, responsabilidad y voluntad.  Y lamentablemente, ésas son cosas que le faltan a quienes actualmente tienen en sus manos el poder para resolver esa crisis, y en su lugar pueden acabar creando un problema mayor.

Bueno, ¡vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta la próxima.  Bye!

LDB

Vacaciones Forzadas – Y Paso La Primera Semana

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Ya ha pasado una semana desde que se produjo el cierre de las principales agencias del gobierno de Puerto Rico, con el saldo de más de 95 mil servidores públicos (incluido quien les escribe) en la calle. A la verdad que ya uno no sabe ni qué pensar, si ésta es la nueva realidad del Puerto Rico de comienzos del Siglo 21, o si es una pesadilla de la que podríamos despertar de un momento a otro y tratarla como eso, como una pesadilla. En todo caso, los estragos del cierre se están haciendo sentir, no únicamente entre los propios servidores públicos, sino en muchos de los componentes del sector privado, que al no tener el insumo de dinero de sus clientes, los servidores públicos, ven sus economías particulares afectadas.

Es más, mientras escribo esto, me pregunto cómo le estará yendo a aquellas compañeras de mi trabajo que tienen niños pequeños (¡y algunas de ellas no hace mucho que dieron a luz!), mientras tratan de arreglárselas para que ellos no carezcan de su alimento de cada día… No les sorprenda si en el momento en que escribo se me están asomando las lágrimas… ¡Para mí que ESTO NO ES JUSTO!

Pero bueno, lo peor de esto es que todavía una semana después, seguimos en la misma parálisis. Seguimos siendo testigos de la misma incompetencia e inmadurez… OK, y también NECEDAD… de quienes tienen en sus manos aliviar esta situación. Desde el Gobernador, que quiso reproducir el gesto del “Presidente Barlett” en The West Wing, en este caso caminando desde la Fortaleza (el palacio de gobierno de Puerto Rico, para quienes estén leyendo esto en América Latina) hasta el Capitolio para hacer presión sobre su posición… hasta la legisladora* que para dar el show citó a una conferencia de prensa para reproducir una grabación del episodio de esa serie televisiva en la que se realizaba esa caminata… ¡y se molestó cuando los periodistas le preguntaron si ella sabía cómo terminaba ese episodio televisivo! (Yo no soy precisamente seguidor de esa serie, pero creo que al final el Speaker cameral se reúne en secreto con “Bartlett” y negocian una solución al cierre agencial, si lo entiendo correctamente, pero qué sé yo de política…)** También fuimos testigos de cuanta bajeza adorna a las “lumbreras” que se dedican a la política en este bendito país, desde la imprudencia del Presidente de la Cámara de aquí de ofrecerle en tono burlón al Gobernador un pañuelo, “para que se seque las lágrimas” si tan compungido se sentía por la situación de los servidores públicos… o el comportamiento de legisladores a quienes en un tiempo veíamos como héroes o heroínas, cuando se dirigen amenazantes a otros legisladores con los que tienen diferencias, aun los de su propio bando político…

A todo esto, yo me pregunto: ¿Se merece Puerto Rico pasar por una vergüenza así? Yo digo que NO. ¡ABSOLUTAMENTE NO! NADIE SE MERECE PASAR POR ESTA TRAGEDIA. ¡ABSOLUTAMENTE NADIE!

Pero dejemos que ellos se arranquen las cabezas… Mientras tanto, ¿qué pasará con el resto de nosotros, los que estamos haciendo de peones en este peligroso juego de ajedrez? Ya muchos están empezando a hacer sus malabares para poder tener algo que comer o darle de comer a sus familias. Pero lo peor es que hay quienes están pensando “tirar la toalla” y “chillarlas” pa’ fuera, especialmente para los Estados Unidos, en busca de “una mejor calidad de vida”… algo que no se puede conseguir en Puerto Rico en las actuales circunstancias.

OK, lo confieso, hasta yo me he contagiado con esa idea. De hecho, una de las cosas en las que he tenido que entretenerme en estos días (luego de haber tramitado las moratorias en los pagos de mis deudas y de calcular con cuánto sobreviviré estos dos meses en los que no cobraré mi sueldo) ha sido enviar resumés a distintas firmas de reclutamiento de los Estados Unidos o a aquéllas que brindan servicios de consultoría ambiental, en particular en el campo de análisis de impactos ambientales, procesos de permisos para desarrollos y áreas afines de mi interés.

Digo, francamente, yo no quisiera pensar que habrá que llegara a esos extremos, pero uno nunca sabe…

Pero bueno, mientras tanto, sigamos viendo esto como una aventura, en la que debemos esperar siempre lo mejor, aunque tengamos que prepararnos para lo peor. Después de todo…

Un ingrediente clave en cualquier situación de supervivencia es la actitud mental del (de los) individuo(s) involucrado(s). Tener destrezas de supervivencia es importante; tener la voluntad para sobrevivir es esencial.

(Increíblemente, lo anterior lo acabo de traducir del manual de supervivencia del Ejército de los Estados Unidos… Go figure! A donde se me ocurre buscar inspiración… ¡Ah, y el énfasis es mío!)

Pero bueno, ya basta de tanta queja, que todavía tengo otras 7 semanas para eso… Mientras tanto…

ESTA SEMANA (8—15 DE MAYO DE 2006),CERRAMOS EL MES DE ABRIL CON: Un diplomático británico se mete en tremendo lío durante un baile de gala. Y ABRIMOS EL MES DE MAYO CON: Un abogado alcurnioso se compadece de dos hombres a los que encuentra comiendo yerba en la carretera… (Cualquier parecido con la situación por la que estamos atravesando más de 95 mil servidores públicos en Puerto Rico—incluido quien les escribe—durante los meses de mayo y junio… ¡ustedes saben quienes tienen la culpa!)… Y… Si la pasada semana ustedes se estremecieron con los relatos sobre las burradas que se registran en la “línea directa” de General Motors… ¡prepárense para compadecerse de los ingenieros de sistemas de información!

Ya lo sabe, visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Antes de irme por hoy, quiero cerrar con una cita que espero que si hay alguno de mis hermanos en el servicio público que esté leyendo esto (y por favor, háganmelo saber, ¿OK?), pueda al menos tener una base con la cual inspirarse en estos días difíciles:

Así, aunque llenos de problemas, no estamos sin salida; tenemos preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos persiguen, pero no estamos abandonados; nos derriban, pero no nos destruyen.

(Segunda Carta de San Pablo a los Corintios, Capítulo 4, Versos 8 y 9; Versión Dios Habla Hoy, CELAM, 1983)

Y con esto los dejo por hoy. Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!


NOTAS:

*¿Se acuerdan del “huevo” que puso el año pasado una legisladora anexionista cuando confundió al insigne escritor puertorriqueño Enrique Laguerre con un productor de programas de TV? Pues bien, se trata de la misma legisladora esta vez… ¿Tendrá ella una fijación con la TV? ¡Quién sabe! Enigüei, por si no se acuerdan del incidente, he aquí el enlace a mis comentarios de entonces.

**Éste es el enlace a la sinopsis del episodio de la serie The West Wing objeto de la acción del Gobernador: Shutdown. Este episodio, el número 8 de la quinta temporada, o el número 96 de toda la serie, se estrenó en la cadena NBC el miércoles, 19 de noviembre de 2003.


LDB

Luces Apagadas

Saludos, mi gente,

Cuánto se apuestan en otros países a que la gran mayoría de quienes me leen en Puerto Rico tuvieron que pasar (al igual que yo) por la desagradable experiencia de tener lo que en buen español sería un dress rehearsal de lo que nos espera en la presente temporada de huracanes. Resulta que el jueves pasado (16 de junio de 2005), medio Puerto Rico se quedó sin servicio de energía eléctrica debido a una avería en una línea de transmisión de electricidad en el sur del país, la cual provocó que se privara a una gran cantidad de abonados por varias horas. En mi oficina en San Juan, nunca llegamos a notar lo sucedido, pero en el resto de la Isla, ¡ya eso era otra cosa! En Juncos, por ejemplo, estuvimos a oscuras desde media tarde hasta casi las 21:40 (-04:00)… Tiempo más que suficiente y oportuno para sentarnos a hablar de las cosas que suceden en nuestras vidas y en el entorno en que nos movemos. Tiempo más que suficiente para pensar y soñar… ¡sobre todo, para esperar que restablecieran el servicio, caramba!

Pero como una de esas cosas extrañas de la vida, ese mismo día Puerto Rico perdió a uno de sus más grandes hombres, a Don Enrique Laguerre (quien estaba a pocos días de cumplir 100 años de vida). Para los que no han pulsado aún el enlace a la sección especial en El Nuevo Día (vea el mensaje anterior), Laguerre fue el autor de varias obras de gran prestigio en la literatura puertorriqueña, como La Llamarada y Cauce Sin Río; fue también profesor universitario de gran prestigio, y uno de los fundadores del Instituto de Cultura Puertorriqueña… irónicamente, el mismo instituto que por razones que uno no entiende, le dio de codo en los útimos años de su vida. Pero así son las cosas, y así es la gente…

Comoquiera, Don Enrique se nos ha ido, pero queda para siempre su obra literaria y de opinión (incluidas varias obras inéditas que están por ver la luz próximamente), para dar luz, sentido y dirección a todo un pueblo que la necesita… ¡y unos más que otros, por cierto! Si no me creen esto último, fíjense lo que ocurrió a los pocos minutos de darse a conocer la noticia del fallecimiento de Don Enrique, cuando una legisladora novata estaba a punto de ser entrevistada en la emisora radial WKAQ-AM sobre otro tema:

Me enteré cuando venía de camino para acá. Es muy triste. Yo de pequeña recuerdo algunas de las producciones que mencionaron de él y uno creció con toda la producción local que había antes, que era muy diferente y un estilo… me parece mucho más productivo, más beneficioso y más positivo de lo que tiene la televisión local ahora. Y no quisiera que se me malinterprete. Ciertamente es muy triste, muy lamentable. Perdimos a una gran leyenda, si se puede decir así, de lo que fue la producción local. Que descanse en paz. A su familia nuestras condolencias. Y yo quisiera exhortar ahora que esta persona falleció que emulen la calidad con la cual él preparaba sus escritos, sus telenovelas y sus producciones locales.

Pero… ¿EN QUIÉN CA***O ESTABA PENSANDO ELLA? ¿EN TOMMY MUÑIZ? ¿EN ÁNGEL DEL CERRO? OK, yo no llamaría a eso “pensar”… Es más, eso me recuerda al rótulo que uno ve detrás de algunos escritorios secretariales (¡no todos!),

No me pidas que piense… ¡Me dieron el empleo por mi belleza!

¡Cosas de la vida! Mientras tanto…

ESTA SEMANA, CONTINÚA LA ACCIÓN DE JUNIO DE 2005… OK, NO ES PA’ TANTO… CON: Cómo rescatar a una linda princesa que está a merced de un dragón, según su estilo musical… Aprenda a insultar de manera elegante, con las figuras históricas de la política hispanoamericana… Un abogado quiere pasarse de listo con un policía que lo detiene por desobedecer una señal de tránsito… Y… Un aviso muy importante para los técnicos de urgencia médica.

Ya lo saben, aquí es donde está todo esto, más las “LDB’S DANCERS”.

Bueno, y aquí los dejo por hoy, no sin antes declarar a Don Enrique Laguerre (1905–2005) mi huésped de honor de esta semana y desearle desde aquí un buen viaje hacia la eternidad. Y a ustedes, pues… Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB