Me pareció haber escuchado un eco

Shutdown button MouseHover.
Shutdown button MouseHover. (Photo credit: Wikipedia)

La verdad es que hay que ser temerario.  Hay que ser tan capaz de sacrificar las piezas de un juego sólo por mostrarle al mundo que se está ganando una batalla.  Sólo por hacer ver que eso es lo que quieren los combatientes—ya sea que esa expresión de “satisfacción del deber cumplido” sea sincera o un simple desliz mental.

Sea como sea, eso es lo que estoy viendo, ahora que el gobierno de la que se hace llamar “la nación más poderosa del mundo” está de cierre.  Sí, amigas y amigos, mi gente.  El gobierno de los Estados Unidos de América está de cierre (“shutdown”, en el idioma en el que alguna gente en algunos bastiones pudientes de Puerto Rico pretenden que muchos de nosotr@s hablemos, ¡aunque ni ell@s mism@s lo sepan hablar bien!).  Y los empleados del gobierno federal, particularmente los que no desempeñan funciones esenciales e imprescindibles para la nación estadounidense, están de receso.  Un receso durante el cual no pueden cumplir con sus responsabilidades económicas ni atender “como Dios manda” las necesidades de sus familias.  Y esas familias se deben estar viendo en estos momentos en la disyuntiva de no saber si se podrá pagar la hipoteca de la casa este mes, o llevar a los niños a la escuela o a los infantes al cuido, o darles una alimentación digna, o comprar los medicamentos “de mantenimiento” si padecen condiciones de salud que les seguirán hasta la tumba.

Y todo eso, por la maldita temeridad.  Por la temeridad de bandos políticos que no tienen la madurez, ni la fuerza de carácter que se requiere para atender situaciones tan graves como ésta.  Bandos cuya única razón de ser es acumular puntos con sus huestes.  Ya sean republicanos de esos que harían de todo por sacar de carrera a un presidente “otro” (y entenderán por qué lo escribo como lo ven aquí) al que nunca quisieron—y para lo cual, de todos modos, ya se les está haciendo un poquito tarde, a menos que lo quieran hacer el mes antes de las elecciones federales de 2016—o los demócratas encabezados por el presidente Barack H. Obama, empeñados en imponer lo más cercano a una cobertura de salud universal (cariñosamente llamada “Obamacare”) a como dé lugar, son bandos a los que no les importa sacrificar a los demás, siempre y cuando no les toque a ell@s compartir ese sacrificio con los demás—dicho eso con una cara “de lechuga”, así de fresca.

¿Les suena conocido todo lo anterior?  Por supuesto que debería.  Primero, porque en Puerto Rico pasamos por una situación similar en mayo de 2006.  Y esa situación ha sido sacada del baúl de los recuerdos por muchos de los medios puertorriqueños, como para que no se nos olvide que las cosas siempre podrían ser peores, como para enfatizar que en todos lados se cuecen habichuelas.  Que allá tal como aquí, la rencilla partidista está tan metida en el debate público, que no le importa tomar rehenes en aras de un triunfo sobre “los otros”, en aras de ser vistos como “los héroes”, los que salvaron al mundo de su propia destrucción.

(Es más, quien esté interesad@ vaya al archivo de mayo de 2006 y vea todo lo que escribí entonces sobre el tema.)

Y segundo, porque ya vimos lo que pasó cuando hubo una amenaza similar hace un par de años.  Justo cuando se discutía elevar el límite de la deuda gubernamental estadounidense, bajo pena de quedar como un mala paga (o en “buen” puertorriqueño, incurrir en un “default”) llegado el momento.  Aunque por lo menos, en ese momento se logró evitar el cierre del gobierno federal, esta vez no se pudo correr igual suerte.

Es más, aunque l@s acabo de referir al enlace, permítanme abrir mi baúl por un momento y decirlo de nuevo (yo creo que vale la pena repetirlo tanto como pueda—aunque sea actualizando la referencia de tiempo):

“Obviamente, cada quién tiene que arrimar la brasa a su sardina, cada quién tiene su derecho a defender los intereses que más le convenga defender. Pero en el proceso, los hoy debatientes se podrían llevar enredados a quienes menos interés tienen de oír el chisme de barrio en el que toda la discusión se ha vuelto, y más interés tienen de que se gobierne de manera justa y honrada.

“Y tanto yo como ésos que se verán afectados… nos preguntamos: ¿habrá alguna manera de que pueda lograrse un acuerdo en cuanto a la limitación de la deuda pública estadounidense? Como en el caso que me afectó (a mí, entre otros) [en el 2006], parecería que los que están manejando el tema no lo están haciendo con la debida capacidad; más bien, lo que despliegan es un ansia de protagonismo, de querer aparecer como ‘héroes’ en una guerra en la que hay salvar al mundo de las ‘hordas asesinas’ que amenazan con destruirlo.

[…]

“Y en un caso y el otro, me sale hacer la misma pregunta: toda esta gente, ¿no se estará dando cuenta de las consecuencias que sus acciones les podrían acarrear a los demás, a los mismos ciudadanos y ciudadanas a los que se comprometieron a servir desde sus cargos de importancia? (Digo, a menos que el compromiso hubiese sido a servirse de esos mismos ciudadanos y ciudadanas…) Yo creo que a estos funcionarios públicos estadounidenses, eso ni les viene ni les va. Lo único que les importa es ver quien es el más astuto, quién es el que puede aguantar más el fragor de la batalla y ‘triunfar’ sobre ‘el enemigo’.”

Y lo mismo que no vimos que ocurriera en 2011 es lo que estamos viendo ocurrir un par de años después.  Si antes se pudo contener la temeridad de los bandos y evitar que la sangre llegara al río, ya hoy vemos que no se pudo hacer.  Ahora, la gente en los Estados Unidos tendrá que aprender lo que es depender de una claque política—repartida entre dos bandos principales, a cual de los dos más partidista—a la que no parece importarle que los demás se vayan por el abismo para abajo, sólo para quedar decepcionada por las consecuencias de esa dependencia.

Por supuesto, que los estadounidenses aprendan de esta lección, una vez salgan de esta crisis, ya eso será otra cosa—y eso es lo mismo allá, tal como aquí.

¡Así que vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.


ACTUALIZACIÓN (17 DE OCTUBRE DE 2013): Por qué será que no me sorprende que al filo de la medianoche del 16 para el 17 de octubre, los actores principales de esta comedia decidieran que ya era suficiente.  Ya se decidió que el gobierno federal se mantuviera abierto por otros 90 días y a la vez se pudo evitar que el mismo gobierno quedará como un mal apaga.  Pero no importa cuántos esfuerzos haga cada uno de los actores por quedar como “héroe”, el hecho es que habrá que volver a lo mismo, y que volverá a reinar la incertidumbre.  Y entonces, ¿qué se ha ganado con ello?


LDB

Navidades en Noviembre, y Una Malacrianza

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está ocurriendo!

OK, queramos o no, ya las Navidades están a la vuelta de la esquina. Por supuesto, como ya adelanté la semana pasada, las mismas han sido precipitadas por la oleada de ventas especiales anunciadas con antelación a que se implantara el miércoles pasado el sales tax boricua, conocido eufemísticamente como el Impuesto de Ventas y Usos (IVU). No se puede negar, las ventas han sido excelentes para los comercios que han capitalizado el temor de todo un pueblo consumidor a que los artículos de consumo y muchos de los servicios que requiere a diario se les vuelvan un 7% más caros… aunque valga aclarar que esto no es una cosa uniforme.

Si se fijan en mi mensaje de la semana pasada, mencioné que el IVU, en su forma completa, consta de un 5.5% (5,5%) de impuesto estatal, más un 1.5% (1,5%) de impuesto adicional cobrado por cada uno de los 78 municipios de Puerto Rico. El caso es que no todos los municipios están implantando su parte del IVU. Muy pocos municipios cobran el 1.5% (1,5%), otros tantos cobran un 1% (como el el caso del “granito-de-arena tax” de San Juan), y los más (como mi municipio, Juncos) no cobran esa parte del impuesto. Claro, se supone que próximamente (tal vez antes de fines de este año) se logre esa uniformidad mediante legislación y que cada municipio pueda aportar su porción correspondiente.

Pero en todo caso, la implantación del IVU salió como yo anticipaba (si se fijaron en lo que dije la vez pasada). El pueblo se tendría que adaptar a pagar siete centavos más de cada dólar para poder obtener los bienes y servicios necesarios, porque es lo que la ley indica… Pero alguien intente decirle eso a algunos pseudolíderes políticos para quienes la ley es ilegal, si quien la aprueba e implanta es el bando opositor. Eso fue lo que sucedió cuando un líder del bando mayoritario en la legislatura—junto con varios de sus colegas legislativos, y hasta con varios periodistas, que parece que siempre van como los corderos al matadero… ¡y después se quejan!—fue a un restaurante mexicano de San Juan a almorzar, justo el día de la implantación del IVU, y haciendo alarde de su… de su… no sé ni cómo llamar eso… se rehusó a pagar la parte estatal del IVU, ascendente a $2.51 (US$2,51), y sólo pagó la porción correspondiente al “granito-de-arena tax” (ah, ése sí es legal, ¿no?). De más está decir que él puso en aprietos a los empleados del restaurante, que (presumo yo) lo atendieron con la mayor buena fe y la mayor cortesía, ¡sólo para que el “distinguido” comensal les saliera con esa malacrianza!

Suerte que por lo menos, alguien se ofreció para pagar lo adeudado por el “distinguido malcriado”, pero a mi juicio, ello no parece ser suficiente para quitar el mal-sabor-en-la-boca que dejó su acción.

Quiérase o no, la ley es para hacerse cumplir. Cierto es que habrá leyes injustas, como las leyes impositivas impuestas desde lejos que llevaron a las 13 colonias originales a rebelarse y a formar ulteriormente una nación independiente, o como aquéllas que discriminan o imponen cargas injustas contra sectores marginados de nuestra sociedad (y que se siguen viendo a comienzos del Siglo 21). Y ciertamente hay maneras de corregir los agravios causados por esas leyes injustas, siempre que sea con fundamentos legítimos…

Pero desobedecer una ley porque fue aprobada y está siendo implantada por un bando político contrario—el mismo que le “usurpó” el “derecho” de ejercer como gobernante—, y que por ello es “ilegal”… ¡ESA NO ES LA MANERA SANA, MADURA Y RESPONSABLE DE CORREGIR ESE “AGRAVIO”!

Así que a quien le caiga “el sayo”, que se lo ponga. Mientras tanto, vamo’ a echar pa’lante…

ESTA SEMANA (20–26 DE NOVIEMBRE DE 2006): Amigo lector, conozca algunas expresiones femeninas que pueden significar mucho más… Ahora que se ha implantado en Puerto Rico el Impuesto de Ventas y Usos (IVU), ¡le dedicamos un poema!… Cómo ha cambiado la escuela pública en 33 años (¡y sí que ha cambiado!)… Y… Una mujer bautista sureña se mantiene fiel a sus principios… ¡pero a su manera!

Visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Por cierto, notarán que ahora que encontré la manera de albergar mis páginas en el servidor de mi ISP actual, estoy por hacer una serie de cambios en mis páginas. Por el momento, mi sección de Humor se queda en Tripod.com, a menos que suceda alguna otra cosa, pero eso se los dejaré saber, ¿OK?

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB

Las Victimas Mas Inocentes

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está ocurriendo!

Las pasadas semanas, hemos visto con bastante horror cómo los niños se han convertido en las víctimas de la ira de quienes se supone que sean los primeros en defenderlos de cualquier mal. Casos de abuso, maltrato físico, sicológico y hasta sexual. Casos de niños cuyas vidas terminan abruptamente, a manos de quienes por ignorancia, o por no saber manejar los conflictos de su vida, optan por zafarse de ellos, como si con eso se resolviera todo, así de fácil. Padres que no tienen la madurez necesaria para criar hijos, que asumen la paternidad como un deporte, como un simple ejercicio de hombría (y no necesariamente lo que llamamos “hombría de bien”), padres que no les importa destruir esa pequeña vida… “porque a lo mejor ese(a) hijo(a) no es mío…”

Y es esa misma actitud la que llevó a un individuo a pegarle varios tiros y propinarle varios golpes a su propio niño, para entonces dejarlo encerrado dentro de su automóvil a que se muriera, mientras se daba a la huída internándose en un monte. La misma actitud que llevó a otro individuo, tal vez sugestionado por la “hazaña” del otro individuo, a dudar de su propia paternidad (Duuuh!), tomar por el pañal a su infante de pocos meses de nacido y estrellarlo contra el piso, con lo que le causó serios traumas físicos. Y qué decir de la vejación física y hasta sexual de que fueron objeto otras dos niñas (en incidentes separados).

Y lo peor de todo es que de los cuatro niños a los que me acabo de referir, sólo el primero de ellos sobrevivió… y a duras penas, gracias a la acción rápida de dos agentes de la Policía de Puerto Rico, cuyas vidas seguramente quedaron marcadas por este lamentable hecho. Una pena que los otros tres casos no corrieran igual suerte…

La pregunta que yo me hago es: ¿QUÉ ES LO QUE ESTÁ PASANDO CON PUERTO RICO? ¿En qué punto del diario caminar puertorriqueño nos hemos salido de nuestra ruta? ¿Habremos perdido nuestro Norte? ¿Acaso nuestro pueblo no cuenta con modelos de conducta que fomenten la responsabilidad, tanto social como individual, y sobre todo, el respeto a la vida? ¿Estaremos tan embobados con las payasadas de nuestros pseudolíderes políticos, con el consiguiente riesgo para el bienestar colectivo de sus acciones crasamente egoístas, impensadas e irracionales, como para no darnos cuenta de cuán mal estamos?

Definitivamente, hay mucho camino que debemos recorrer. Parte de ese camino incluye educar a nuestros jóvenes para que entiendan que formar una familia no es un juego. Es una inmensa responsabilidad que requiere desarrollar la capacidad para responder a los nuevos retos, especialmente el de traer hijos al mundo. (Y aquí aprovecho para reconocer que muchos jóvenes pueden asumir bien ese reto. De hecho, he conocido mujeres jóvenes que son madres solteras, y para las cuales sus hijos son la razón de ser de su vida, al punto de que son las que se ocupan de llevarlos al hospital cuando se enferman, y están con ellos todo el tiempo hasta que los den de alta. Eso es algo que yo siempre he admirado en ellas.) Otra parte del camino es buscar que se reemplacen poco a poco los modelos de conducta que sigue nuestra sociedad, dejando de lado aquéllos cuyas acciones directas o indirectas fomentan la falta de valores, el egoísmo, lo trivial, en favor de aquéllos que fomenten la tolerancia, el respeto a la vida, el respeto a la dignidad…

Y yo me pregunto: ¿SERÁ TODO ESTO DEMASIADO PEDIR?

OK, vamos a lo que vinimos…

ESTA SEMANA (28 DE AGOSTO—3 DE SEPTIEMBRE DE 2006): Una madre se preocupa por la aparente promiscuidad sexual de su hija adolescente… Imagínese que usted está cenando en el restaurante de Microsoft y de momento… ¡encuentra una mosca en su sopa!… Si usted no cree que hay gente a la que le suceden cosas peores, vea lo que sucede con un “diz que” cazador de venados… Y… En la ciudad de Nueva York, se libra una batalla entre el vicio del alcohol y la virtud… pero, ¿quién la está ganando, ah?

Visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Antes de terminar, me gustaría que cada uno de quienes leen esto piense cómo puede hacer para superar esta situación, para acabar con la violencia que tanto daño hace a nuestra niñez, para fomentar actitudes más saludables… en fin, para honrar la vida. Después de todo, TODOS (TODAS) podemos hacerlo; es cuestión de motivarnos y dar un paso al frente. ¿Nos animamos?

Y ahora sí, vamos a dejarlo ahí. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Vacaciones Forzadas – Lecciones de las Dos Semanas Perdidas en el Tiempo

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Aquí están a punto de terminar las “vacaciones” que más de 95 mil servidores públicos en Puerto Rico—entre los cuales está quien les escribe… no tengo por qué ocultar ese hecho—nos vimos forzados a tomar desde el día 1 de mayo de 2006 (irónicamente, en la efeméride no reconocida oficialmente del “Día Internacional de los Trabajadores”). Para mí, estas “vacaciones” han sido en la práctica lo que los estadounidenses llamarían un emotional rollercoaster. Muchas han sido las emociones vividas durante estos 16 días (si incluimos el fin de semana previo al inicio del cierre agencial), como decepción, desengaño, ira, frustración, miedo… hasta deseos de “tirar la toalla” y “dejarles el canto” a quienes muy hipócritamente dicen estar trabajando “por el pueblo”. Y la verdad es que muchos de nosotros aún sufrimos de ese desengaño, al ver la verdadera cara de aquéllos(as) a quienes se da una confianza que no se merecen. Y lo peor de todo es que a mi modo de ver, no hay certeza de que una crisis como ésta no se repita en el futuro, a pesar de las medidas que se aprobaron este fin de semana en la Asamblea Legislativa para la firma del Gobernador. (Y yo que lo decía medio en broma y medio en serio antes de que ocurriera el cierre agencial…)

(Por cierto, todavía pienso seguir enviando resumés a firmas de consultoría en los Estados Unidos, especialmente en Florida, “por si las moscas”…)

En todo caso, personalmente creo que hay varias lecciones que podemos extraer de lo sucedido en los pasados 16 días, tanto en lo individual como en lo colectivo, y a eso quiero dedicar el resto de esta sección de mi entrada de hoy. Según las mismas salieron de mi cabeza (a eso de las 07:00:00 UTC -04:00:00 del domingo 14) y sin un orden estricto, estas lecciones son:

1. Hay decisiones que deben tomarse con mucho cuidado, pues las mismas pueden tener efectos devastadores. Tomar una decisión como la de cerrar un taller de trabajo, ya sea una fábrica (como sucedió precisamente anteayer, 12 de mayo de 2006, con la fábrica en la que se hacen las mentas “Tic Tac” en Caguas), una tienda o hasta las mismas agencias de la rama ejecutiva de gobierno, puede causar efectos adversos en la salud física, mental, económica y demás de las personas a quienes se les quita su oportunidad de ganarse el sustento diario.

2. Cada una de las partes involucradas en un conflicto debe asumir su responsabilidad y aportar a la solución del mismo. Algo que se vio muy claramente durante esta crisis fue la actitud de cada una de las partes, de evadir la cuota de responsabilidad que le tocaba, y dirigiendo la culpa del conflicto hacia la parte contraria. Ciertamente, eso dice muchísimo de quienes se supone que tengan madurez y carácter para enfrentar las situaciones apremiantes. (¡Ya yo quiero ver lo que harán estos seudolíderes si, Dios no lo quiera, nos azota un huracán peor que Katrina… y eso, que la temporada de huracanes del 2006 está a la vuelta de la esquina!)

3. La solución a los graves problemas que vive Puerto Rico debe trascender la estrecha óptica político-partidista que permea actualmente. Aquí no se trata de una falaz superioridad ideológica (más o menos al estilo de la Guerra Fría entre los Estados Unidos de América y la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), de demostrarle al mundo (o al menos, a los fanáticos recalcitrantes) “quién es el más macho aquí”, o quién es el que va a “salvar” a Puerto Rico de caer en la ruina económica. ¿Será acaso mucho pedir?

4. Se necesita un mayor involucramiento (a mí esta palabra me parece mejor que el horrible calco de “envolvimiento”) de sectores de nuestra sociedad que no tengan “los deditos amarrados” con la política partidista en la solución de conflictos como el que nos ha traído hasta aquí. En otras palabras, se necesita de lo que Einstein llamó las “mentes brillantes”, como las de los 4 miembros de la comisión de CIUDADANOS RESPETABLES (uno de ellos, un ex-juez del Tribunal Supremo de Puerto Rico) que en apenas un par de días, logró solucionar un tranque que las “mentes mediocres” no tenían la voluntad ni el deseo de resolver. Ciertamente, Puerto Rico tiene que estar agradecido de que en Puerto Rico aún existen estas mentes brillantes, y sobre todo, que las mismas SE DIERON A RESPETAR. PUNTO. NADA MÁS QUE AÑADIR.

5. Todos(as) debemos reconocer que las crisis como ésta sacan a relucir lo mejor de nosotros… ¡y desgraciadamente, también lo peor de nosotros! Desde el insulto gratuito contra el adversario, la burla, el gesto altanero, la posición de que “no vamos a permitir que se solucione este asunto porque a nosotros… ejem… ¡A MÍ!… no nos da la gana” (aunque no se diga exactamente con estas palabras)… y hasta la manía de estar tirando palos a ciegas (como hicieron los miembros de uno de los gremios que cobija a los maestros de escuela pública, al irse a piquetear frente a un crucero lleno de turistas que querían ver el Viejo San Juan… dizque para meter en el debate a “los grandes intereses”)…

6. Es triste decirlo, pero para la solución de los problemas que tenemos, tanto individual como colectivamente, no podemos (ni debemos) confiar en los políticos de turno. Definitivamente, éstos nos han demostrado que no tienen la capacidad, la entereza de carácter, ni la madurez necesaria para resolver nuestros problemas, sobre todo mientras no trasciendan la estrecha óptica político partidista, como dije arriba.

7. Mucho se ha dicho sobre la presunta “seguridad de empleo” de la que alegadamente disfrutan los servidores públicos en Puerto Rico. Sin embargo, esta crisis ha puesto esa supuesta seguridad en entredicho, al dejarla a merced de la voluntad (o falta de la misma) de los políticos de turno y de cómo ellos manejen estas crisis, bien o mal.

(Por cierto, a mi gente en la empresa privada, por favor, no nos tengan envidia, ¿OK?)

8. Sobre todo, y esto es lo que yo creo es la lección más importante para cada uno de nosotros, debemos recordar que los seres humanos tenemos, en mayor o menor grado, algo que se llama “voluntad para sobrevivir” (si recuerdan la cita en el mensaje de la semana pasada, tomada del Manual de Supervivencia del Ejército de Estados Unidos). En nuestro caso, la nuestra fue puesta a prueba de una manera que nunca se había esperado. Pero lo más importante es que hemos demostrado que NADIE… ABSOLUTAMENTE NADIE… puede ni podrá quebrantar nuestra voluntad para sobrevivir.

Y QUIEN NO LO CREA… ¡QUE HAGA LA PRUEBA!

OK, ya está bueno de tanta queja. Ahora viene lo que ustedes siempre están esperando…

(Digo, ¿ustedes están esperando esto, o no? No me hagan quedar mal, porfa…)

ESTA SEMANA (15—21 DE MAYO DE 2006): ALGO QUE SE ME QUEDÓ DEL MES DE ABRIL: Lo que te dice tu médico vs lo que eso realmente significa. Y CONTINUAMOS EN MAYO CON: Una anciana se ve en problemas en el supermercado cuando quiere comprar comida para sus mascotas… Más una viejita que está muy cansada, otra viejita que va de visita a la cárcel, y un viejito que se compra “lo último en la avenida” en aparatos para la sordera… Tres toros se ponen “endiabla’os” con la noticia de que pronto se les sumará un toro nuevo (¡y esperen a enterarse de cómo es ese toro nuevo!)… Un niño es objeto de burla constante por el valor de las monedas de 5¢ y 10¢… Un sacerdote católico, un ministro evangélico y un rabino judío enfrentan el reto de llevar el evangelio a los osos… Y… Estimado hombre soltero o divorciado: si no estás seguro de qué buscas en tu pareja… ¡sométela a un cuestionario!

Así que ya lo sabe, visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Bueno, ahora sí los dejo, que ya mañana vuelvo a la lucha diaria. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Vacaciones Forzadas – Y Paso La Primera Semana

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Ya ha pasado una semana desde que se produjo el cierre de las principales agencias del gobierno de Puerto Rico, con el saldo de más de 95 mil servidores públicos (incluido quien les escribe) en la calle. A la verdad que ya uno no sabe ni qué pensar, si ésta es la nueva realidad del Puerto Rico de comienzos del Siglo 21, o si es una pesadilla de la que podríamos despertar de un momento a otro y tratarla como eso, como una pesadilla. En todo caso, los estragos del cierre se están haciendo sentir, no únicamente entre los propios servidores públicos, sino en muchos de los componentes del sector privado, que al no tener el insumo de dinero de sus clientes, los servidores públicos, ven sus economías particulares afectadas.

Es más, mientras escribo esto, me pregunto cómo le estará yendo a aquellas compañeras de mi trabajo que tienen niños pequeños (¡y algunas de ellas no hace mucho que dieron a luz!), mientras tratan de arreglárselas para que ellos no carezcan de su alimento de cada día… No les sorprenda si en el momento en que escribo se me están asomando las lágrimas… ¡Para mí que ESTO NO ES JUSTO!

Pero bueno, lo peor de esto es que todavía una semana después, seguimos en la misma parálisis. Seguimos siendo testigos de la misma incompetencia e inmadurez… OK, y también NECEDAD… de quienes tienen en sus manos aliviar esta situación. Desde el Gobernador, que quiso reproducir el gesto del “Presidente Barlett” en The West Wing, en este caso caminando desde la Fortaleza (el palacio de gobierno de Puerto Rico, para quienes estén leyendo esto en América Latina) hasta el Capitolio para hacer presión sobre su posición… hasta la legisladora* que para dar el show citó a una conferencia de prensa para reproducir una grabación del episodio de esa serie televisiva en la que se realizaba esa caminata… ¡y se molestó cuando los periodistas le preguntaron si ella sabía cómo terminaba ese episodio televisivo! (Yo no soy precisamente seguidor de esa serie, pero creo que al final el Speaker cameral se reúne en secreto con “Bartlett” y negocian una solución al cierre agencial, si lo entiendo correctamente, pero qué sé yo de política…)** También fuimos testigos de cuanta bajeza adorna a las “lumbreras” que se dedican a la política en este bendito país, desde la imprudencia del Presidente de la Cámara de aquí de ofrecerle en tono burlón al Gobernador un pañuelo, “para que se seque las lágrimas” si tan compungido se sentía por la situación de los servidores públicos… o el comportamiento de legisladores a quienes en un tiempo veíamos como héroes o heroínas, cuando se dirigen amenazantes a otros legisladores con los que tienen diferencias, aun los de su propio bando político…

A todo esto, yo me pregunto: ¿Se merece Puerto Rico pasar por una vergüenza así? Yo digo que NO. ¡ABSOLUTAMENTE NO! NADIE SE MERECE PASAR POR ESTA TRAGEDIA. ¡ABSOLUTAMENTE NADIE!

Pero dejemos que ellos se arranquen las cabezas… Mientras tanto, ¿qué pasará con el resto de nosotros, los que estamos haciendo de peones en este peligroso juego de ajedrez? Ya muchos están empezando a hacer sus malabares para poder tener algo que comer o darle de comer a sus familias. Pero lo peor es que hay quienes están pensando “tirar la toalla” y “chillarlas” pa’ fuera, especialmente para los Estados Unidos, en busca de “una mejor calidad de vida”… algo que no se puede conseguir en Puerto Rico en las actuales circunstancias.

OK, lo confieso, hasta yo me he contagiado con esa idea. De hecho, una de las cosas en las que he tenido que entretenerme en estos días (luego de haber tramitado las moratorias en los pagos de mis deudas y de calcular con cuánto sobreviviré estos dos meses en los que no cobraré mi sueldo) ha sido enviar resumés a distintas firmas de reclutamiento de los Estados Unidos o a aquéllas que brindan servicios de consultoría ambiental, en particular en el campo de análisis de impactos ambientales, procesos de permisos para desarrollos y áreas afines de mi interés.

Digo, francamente, yo no quisiera pensar que habrá que llegara a esos extremos, pero uno nunca sabe…

Pero bueno, mientras tanto, sigamos viendo esto como una aventura, en la que debemos esperar siempre lo mejor, aunque tengamos que prepararnos para lo peor. Después de todo…

Un ingrediente clave en cualquier situación de supervivencia es la actitud mental del (de los) individuo(s) involucrado(s). Tener destrezas de supervivencia es importante; tener la voluntad para sobrevivir es esencial.

(Increíblemente, lo anterior lo acabo de traducir del manual de supervivencia del Ejército de los Estados Unidos… Go figure! A donde se me ocurre buscar inspiración… ¡Ah, y el énfasis es mío!)

Pero bueno, ya basta de tanta queja, que todavía tengo otras 7 semanas para eso… Mientras tanto…

ESTA SEMANA (8—15 DE MAYO DE 2006),CERRAMOS EL MES DE ABRIL CON: Un diplomático británico se mete en tremendo lío durante un baile de gala. Y ABRIMOS EL MES DE MAYO CON: Un abogado alcurnioso se compadece de dos hombres a los que encuentra comiendo yerba en la carretera… (Cualquier parecido con la situación por la que estamos atravesando más de 95 mil servidores públicos en Puerto Rico—incluido quien les escribe—durante los meses de mayo y junio… ¡ustedes saben quienes tienen la culpa!)… Y… Si la pasada semana ustedes se estremecieron con los relatos sobre las burradas que se registran en la “línea directa” de General Motors… ¡prepárense para compadecerse de los ingenieros de sistemas de información!

Ya lo sabe, visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Antes de irme por hoy, quiero cerrar con una cita que espero que si hay alguno de mis hermanos en el servicio público que esté leyendo esto (y por favor, háganmelo saber, ¿OK?), pueda al menos tener una base con la cual inspirarse en estos días difíciles:

Así, aunque llenos de problemas, no estamos sin salida; tenemos preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos persiguen, pero no estamos abandonados; nos derriban, pero no nos destruyen.

(Segunda Carta de San Pablo a los Corintios, Capítulo 4, Versos 8 y 9; Versión Dios Habla Hoy, CELAM, 1983)

Y con esto los dejo por hoy. Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!


NOTAS:

*¿Se acuerdan del “huevo” que puso el año pasado una legisladora anexionista cuando confundió al insigne escritor puertorriqueño Enrique Laguerre con un productor de programas de TV? Pues bien, se trata de la misma legisladora esta vez… ¿Tendrá ella una fijación con la TV? ¡Quién sabe! Enigüei, por si no se acuerdan del incidente, he aquí el enlace a mis comentarios de entonces.

**Éste es el enlace a la sinopsis del episodio de la serie The West Wing objeto de la acción del Gobernador: Shutdown. Este episodio, el número 8 de la quinta temporada, o el número 96 de toda la serie, se estrenó en la cadena NBC el miércoles, 19 de noviembre de 2003.


LDB