Porque Aqui Mando Yo!

¡Saludos, mi gente!  Aquí con un añito más a cuestas.  Pero bueno, la cosa es que…

Entre todo lo sucedido la semana pasada (más allá del tapaboca que el valiente pueblo venezolano le dio a las pretensiones de dictadura vitalicia de su presidente, de la “dramedia” del pepper spray con pica pica en la vestimenta de la nueva Miss Puerto Rico Universe—que yo he optado por archivar en el expediente de “¡Ahí viene el Lobo!”—y del chisme entre el Gobernador y las autoridades federales—digo, ¿lo arrestarán o no lo arrestarán?), hay dos cosas muy relacionadas entre sí que me tienen bastante preocupado.  Ambas cosas me hacen pensar en lo que yo he dicho consecuentemente en este blog, en el sentido de que el actual experimento de “gobierno compartido” en Puerto Rico ha estado abocado al fracaso desde el principio, ante la prepotencia, inmadurez y la falta de carácter de los líderes políticos de los dos bandos representados (PNP y PPD).

(No hay más que recordar el cierre del gobierno de Puerto Rico en mayo de 2006, que nos afectó a unos 95 000 servidores del pueblo, incluido quien les escribe.  Y por lo que les comenté en su momento, todos saben quiénes fueron los culpables…)

Lógicamente, me estoy refiriendo a las “sacadas de pecho” de dos de los líderes de la actual mayoría-parlamentaria/minoría-ejecutiva (PNP), en el sentido de que no aprobarán proyectos de índole económica de la mayoría-ejecutiva/minoría-parlamentaria (PPD; léase “el Gobernador”) en lo que resta del presente periodo gubernatorial (2005–2008 ).  De hecho, uno de estos pseudolíderes, el Rep. Jorge de Castro Font (PNP)—de por sí controvertible por su intención de desbandar una comisión que estudia las reformas al actual Código Civil (especialmente aquéllas que a él no le gustan, porque alterarían las formas tradicionales de la familia puertorriqueña)—ha proclamado que no se aprobará ninguna legislación del poder ejecutivo actual hasta el final del cuatrienio, a fin de que esa legislación pendiente sea ponderada por un futuro gobierno que él da por sentado que será dominado por su partido.  En mi libro, eso es sinónimo de una confianza extrema, o de una arrogancia desmedida, o tal vez—¿por qué no?—de temeridad.

Cualquiera diría que líderes como éste—que por cierto, tiene un primo que es gay y que además es activista por los derechos de un sector que, queramos o no, es parte de nuestra sociedad—tienen una devoción tal por la política partidista, que prácticamente se ha convertido en un dios (así, en minúsculas) para ellos.  (Y que no vengan después con fariseísmos e hipocresías, a cantarse más cristianos que Aquél cuyo nacimiento humano recordamos cada Navidad.  Total, ellos no engañan a nadie—excepto a sí mismos—y además, ya tienen asegurado su premio para cuando crucen la meta de la carrera de la vida…)  Es como si el ejercicio del poder les diera la única razón de su existencia, como si tuvieran ante sí un tesoro que debe ser defendido a toda costa contra “el enemigo”, sea cual sea, ya sea que esté en el bando opositor, o en la prensa (¡siempre la prensa!), o en instituciones con mayor dignidad (a pesar de los pesares) como la Iglesia Católica, o en sectores económicos pudientes (como aquéllos que no armonizan con sus proyectos y visiones)…  ¿Tendrán dentro de sí los “Jorge de Castro Font” de la vida algún espacio para la humildad, para la comprensión, para el consenso, y sobre todo, para la reconciliación que tanto necesitamos los puertorriqueños en estos momentos?

¿Tiene sentido todo esto?  Para mí que no lo tiene.

Es más, cuando veo que ocurren como ésta me vienen a la mente las siguientes palabras, sencillas y hasta joviales, pero que encierran una gran enseñanza sobre la humildad y el poder:

The more powerful you become, the more you learn to access the powers of the universe, the more important is to remember to be humble…. If you don’t, someone or something is always going to come around that shows you it has more power than you.
(Virginia Mayhew, maestra espiritual, citada por Melody Beattie en Finding Your Way Home.)

Quiera Dios (o el Ser Supremo según cada quién lo entienda) que podamos aprender a ser humildes, a no dejarnos cegar por una ambición desmedida, por un deseo de alcanzar un poder y utilizarlo, más para dividir y destruir que para unir y construir.

¿Será esto pedir demasiado?  Tal vez en su ceguera los “Jorge de Castro Font” de la vida crean que lo es… ¡pero yo no lo veo así!  Es más, lo siento mucho por gente como ésa, porque eso es algo que en esa misma ceguera, nunca podrán comprender…  ¡NUNCA!

Pero como dice cierto productor artístico convertido en psicólogo, “así son las cosas, y así es la gente”…

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

LDB

Y Los Monstruos Todavia Andan Sueltos

¡Saludos, mi gente!

Tal vez muchos de quienes estén leyendo esto fuera de Puerto Rico se estén preguntando cómo podemos vivir en medio de tanta tragedia como la que nos está afectando en los últimos días.  Como para desviarnos un poco del pica pica que alguien le echó a la ropa y el maquillaje de la nueva Miss Puerto Rico Universe 2008 (asunto que en sí tiene aspectos que implican algún tipo de manejo turbio, pero del que no me voy a ocupar aquí) o de la posibilidad de que las autoridades estadounidenses pongan bajo arresto al Gobernador de Puerto Rico por posibles recaudaciones monetarias ilegales (un asunto en el que todo el mundo puede salir perdiendo, aun las mismas autoridades federales, pero en el que tampoco voy a entrar aquí), nos llega la terrible noticia de que otro angelito ha pasado a mejor vida a manos de un homicida.

Algo ciertamente tiene que andar terriblemente mal en Puerto Rico cuando una señora deja (a sabiendas) su hija de 4 años de edad al cuidado de un hombre de esos que no pueden controlar su temperamento, sabe Dios por cuál de esas frustraciones de nuestro diario vivir, y que éste cometa una abominable agresión sexual contra la niña y luego la mate.  Y encima de eso, que cuando la prensa (¡como siempre!) le pregunte por lo que hizo, él se ponga a narrar su hazaña con toda pasmosidad, con una sangre muy fría, como si el estuviera hablando de matar una cucaracha.

Hasta al escribir este mensaje me siento indignado, de sólo pensar en una tragedia como ésta.  Me cuestiono qué es lo que tiene alguna gente como ese individuo, en contra de la niñez.  ¿Será que no tiene la madurez suficiente para dejar de lado su priopia conveniencia a la hora de atender las necesidades de los niños que tiene a su cargo?  ¿Será que tiene la mentalidad de que lo único que importa en este mundo, “soy yo y mis necesidades” (por más insignificantes que sean), y el resto del mundo, ¡que se joda!

(Y por favor, sólo por esta vez me disculpan por el uso de esa mala palabra, pero creo que ayuda a describir esta actitud egoísta y negativa de alguna gente.)

¿Hasta cuándo vamos a permitir que los niños siempre sean los que carguen con las culpas de los adultos?  No sé si se han fijado, pero los niños siempre llevan las de perder, desde que se les usa como fichas de tranque (como en el juego de dominó) en los procesos de divorcio (especialmente cuando el padre indispone al niño o niña contra la madre, o la madre indispone al niño o niña contra el padre, sabe Dios con qué propósito), hasta las tragedias como la cruel muerte de esta niña a manos de un padrastro asesino (y por qué no, de la irresponsable madre que permitió que eso sucediera), e incluso con el cobarde aprovechamiento de otra niña como escudo humano en medio de una fallida transacción de drogas (como el caso de la niña Paola Nicole, de Las Piedras, que ya ustedes conocen).  ¿Acaso necesito decir más?

Desde aquí pido que Dios acoja en su regazo a la niña que pereció como una víctima inocente de la brutal agresión de un delincuente.  Pidamos a Dios por ella, y por los niños y niñas que no volverán ver la luz del día a causa de la violencia nuestra de cada día.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta la próxima!

LDB

Estoy Haciendo Un Inventario – Version 2006

¡Hola, mi gente! ¡Esto es lo que está ocurriendo!

Posiblemente, para cuando yo termine de escribir esto y oprima el botón de “Publicar”, ya habrá comenzado el año 2007 al otro lado del mundo. Total, yo no sé si habrá quien me esté leyendo desde tan lejos. Pero lo que sé es que éste es técnicamente el último mensaje que escribo en 2006. De todos modos, para este mensaje en particular, he querido hacer un inventario de las cosas más importantes (como siempre, a mi juicio) que han afectado mi vida de alguna manera en el año que nos deja.

Lo primero que viene a mi mente es el (los) efecto(s) de la incompetencia, inmadurez y necedad de la clase política puertorriqueña, sobre aspectos sumamente delicados de la vida cotidiana. De dichos efectos, el más notorio (y que me afectó lastimosamente de cerca) fue el cierre de las agencias gubernamentales del estado durante las primeras dos semanas de mayo, el cual afectó a unos 95 000 servidores públicos (entre ellos, quien les escribe). Dicho cierre fue el producto de la garata política y el interés partidista, que busca demostrar la aparente superioridad ideológica de un bando frente al (a los) otro(s).

El problema es que mientras nuestra zahorria política discute, como si en ello le fuera la vida al país, aquello de que “los míos tienen más ‘pelotas’ que los tuyos” (y ustedes entienden lo que quiero decir con una expresión así de cruda), ¡al país se lo llevan enredado! Le imponen un arbitrio sobre ventas y uso (el IVU, de un máximo de 7%), le manipulan la aprobación de su presupuesto de gastos para no darle ninguna ventaja a los contrarios, le aumentan los costos de los servicios esenciales (electricidad, agua, etc.)… ¡hasta dejan que se maten unos a otros con tanto acto delictivo! Peor aún: hasta dejan que los seres más indefensos, los niños, pierdan sus vidas a causa del maltrato de quienes se supone que los cuiden y los guíen en su desarrollo.

Y muchísimo peor se ven las cosas cuando resulta que algunos de estos pseudolíderes políticos, los mismos que juraron servir y proteger al pueblo, aparentan estar asociados de alguna manera a elementos delictivos (particularmente vinculados al tráfico de drogas). Como yo vengo diciendo desde hace algún tiempo, Dios quiera que quienes estén así implicados no se vean (a sí mismos y a sus familias) en una situación de esas en las que no hay salida… ¡y no creo que esa advertencia sea una exageración!

Pero no todo se ha perdido (¡cuánto odio usar este cliché!). Por lo menos el año 2006 nos dejó algunas cosas buenas, como la elección de Zuleyka Rivera como la quinta Miss Universe que ha dado Puerto Rico (por cierto, ¿alguien sabe por dónde anda ella en estos días?), y el que la temporada de huracanes no fuese tan fiera como la pintaron al principio (cuando se decía que sería tan intensa como la de 2005, si no más). Claro, también nos dejó algunas cosas no muy buenas, como el fallecimiento de las dos Rocío (las cantantes españolas Rocío Dúrcal y Rocío Jurado) y de la cantante colombiana Soraya, todas ellas a causa del cáncer; sin embargo, por lo menos la partida de estas tres mujeres hacia los escenarios celestiales nos deja un mensaje de esperanzas, de abrirnos a la vida, de aceptarla y vivirla con todo: lo bueno y lo malo, la risa y el llanto, el triunfo y el fracaso…

Y es así como seguiremos adelante en el año que está por comenzar… ¡si no es que ya comenzó al otro lado del mundo, para cuando yo termine de escribir esto y apriete el botón de “Publicar”!

Bueno, ya será hasta el año que viene, porque le guste a quien le guste… ¡seguiremos echando pa’lante! ¡Cuídense mucho y pórtense bien! Hasta luego.

LDB