Con el agua hasta más arriba del cuello

English: This graphic describes the sea-level ...
English: This graphic describes the sea-level rise. (Photo credit: Wikipedia)

Amigas y amigos, mi gente: Acaba de llamar mi atención un artículo en el Daily Mail de Londres, en el que se reseña una serie de imágenes modificadas por el artista Nickolay Lamm, de Pittsburg, PA.  Dichas imágenes ilustran la manera en la que quedarían varias de las principales atracciones turísticas en la costa este de los Estados Unidos, si se cumplieran las predicciones de los científicos sobre el calentamiento global.  La verdad es que mete miedo pensar que algo así ocurra en un futuro que quizás no veremos, pero las generaciones futuras tal vez lo vean.

‘Waterworld: How America’s cities will look in five centuries if sea level rises predicted by scientists prove correct’, Daily Mail, 10 de abril de 2013.

Y antes que nos quedemos con el agua al cuello… ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

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Era una mañana como tantas otras…

Les digo una cosa, amigas y amigos, mi gente: no es nada fácil observar una imagen como ésta sin pensar en lo que pudo haber sido.

Ciudad de New York, NY, desde el observatorio en el piso 86 del Empire State Building.  Julio de 1984.

Fue la tarde de un sábado de julio de 1984, creo que fue el 7 de julio de ese año (dato que puedo estimar gracias al calendario de mi computadora y a un recuerdo más o menos vago de cuándo fue que yo estuve por allí).  Fue mi primer viaje fuera de Puerto Rico, y ese día, el plan de mi primo de “la banda allá” y su esposa fue que diéramos un paseo por la ciudad de New York.  Así que recorrimos durante un par de horas el trayecto desde su casa—en algún lugar cercano a la capital de Connecticut que no viene al caso identificar—hasta llegar a ese monstruo de ciudad.  Luego de dar varias vueltas y hacer turismo en el “Chinatown” cercano, nos dimos a la tarea de subir en un moderno ascensor al piso 86 del Empire State Building para desde allí mirar la ciudad por los cuatro costados.

(Por cierto, una cosa que nunca me gustó del barrio chino fue la manera en la que desplegaban para la venta los mariscos, especialmente las cocolías—lo que en inglés se suele llamar, “blue crab”, o sea, el cangrejo del género Callinectes u otros géneros similares—, en la acera, demasiado pegados del área por donde deambulaban las gentes, unas con rumbo y otras no.)

De más estaría decir lo impresionante que se ve una ciudad tan complicada, tan llena de Historia y de historias como la ciudad de New York, para alguien que sale por primera vez de su lar nativo (aunque en mi caso, fue de vacaciones).  Tal vez tan impresionado, que no reparé (para quienes se les hace un poquito extraño que yo use esa palabra, léanla como “fijé mi atención”) en lo que parecían dos columnas que sostenían algo encima de la ciudad, escondidas detrás de la bruma de aquella tarde del 7 de julio de 1984.  Para mí, aquello era algo que formaba parte del paisaje de la ciudad, una de esas cosas que se dan por hechas, que pueden prevalecer contra viento y marea.

Y también estaría de más decir que ni yo mismo hubiera podido vislumbrar que esas “columnas” de la gran ciudad serían objeto de atentados como el de 1993, o que acabarían trágicamente destruidas, como ocurriría 17 años después, un 11 de septiembre de 2001.  O sea, un día como el de hoy en el que les escribo… o como el de hace exactamente seis años, cuando escribí en este blog lo siguiente:

“Para cuando escribo esto, se habrá cumplido el cuarto aniversario del día que cambió la faz del mundo para siempre, de una manera que yo no me hubiera imaginado que ocurriría durante mi vida.  Ya a la hora en que escribo, la magnitud de la tragedia que se cernía sobre New York, NY, y Washington, DC, estaba empezando a palparse.  Por supuesto, para hacer mayor la magnitud de la tragedia, ese mismo día un avión de pasajeros cayo en la campiña de Shanksville, PA.  ¿Y qué tenían en común estas tragedias?  La intención criminal de un grupo de terroristas de hacer una reparación de supuestos agravios contra su gente, su religión y su cultura, mediante el estrellamiento de aviones de pasajeros contra ‘los símbolos del poder’ estadounidense (el World Trade Center, el Pentágono y—según se especula—la Casa Blanca).  Y lo peor de todo es que dichos terroristas se valieron de gente inocente, que no tenía NADA que ver con sus causas (fuesen justas o no), para llevar su ‘mensaje’.”

Y eso último es una de las cosas que más duele.  Que esas dos columnas de la ciudad, así como los aviones que fueron usados como misiles, tenían en su interior gente inocente.  Gente con sus sueños, ilusiones y esperanzas.  Gente que se levantó ese 11 de septiembre de 2001 por la mañana para trabajar, o para atender sus asuntos de negocios, o para despejar su mente y energizar de nuevo sus vidas… para no volver a sus casas ni llegar a sus destinos al final de ese trágico día.

Miro de nuevo la foto que tomé ese 7 de julio de 1984 y me pregunto, ¿habrá sido la bruma que lo cubre el presagio de que muchos años después sucedería?  ¿De lo que empezó como un día brillante, para terminar escondido entre una bruma siniestra?

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Lo escribí en este mismo blog hace seis años, y lo reitero aquí, a 10 años de una tragedia sin sentido:

“¡Que Dios tenga a su lado a los inocentes que perecieron el 11 de septiembre de 2001!”

¡Que así sea!

LDB

Boricua Suprema… so that you know!

¡Weeeeeeeeeepaaaaa, mi gente!

Ocurrió lo que tenía que ocurrir (y que como recordarán, hasta yo también estaba deseando).  El pasado jueves 6 de agosto, el Senado estadounidense confirmó—en votación de 68 a favor y 31 en contra, con la notable ausencia del senador demócrata Edward M. Kennedy (Massachusetts)—la designación de la hasta entonces jueza apelativa federal Sonia Sotomayor, nacida en New York de padres puertorriqueños (pero que todos nosotros en la Isla adoptamos como nuestra), como nueva magistrada del Tribunal Supremo de los Estados Unidos.  Y eso es algo que nos tiene que llenar de orgullo a todos.  Porque ello demuestra que cuando se tiene la capacidad profesional para el desempeño de un puesto de la naturaleza de un cargo jurídico en lo que se suele llamar (con o sin razón) “el más alto tribunal sobre la tierra”, poco importa llevar el sello de una identidad étnica, poco importa hablar un idioma distinto al idioma dominante (y ostentar un gusto por los elementos culturales asociados con ese idioma, como la música de salsa o los cuchifritos), poco importa llevar un color de piel distinto al de quienes se creen “superiores”, poco importa si se es hombre o mujer…

A su paso por el ejercicio de confirmación al cargo, Sonia Sotomayor dio cátedra de su temple, su dignidad y su profesionalismo, sin caer en el “desplome emocional” que algunos de los miembros más conservadores del alto foro deliberativo hubieran querido que ella exhibiera.  E imagino que en el ámbito de lo subconsciente, eso fue lo que senadores republicanos como Lindsey Graham, de South Carolina, hubieran querido (aunque tal vez él podría justificarle eso al gobernador de su propio estado, Mark Sanford, pero ya eso es otra historia)…  Menos mal que Graham supo trascender la óptica estrecha que parece haberse adueñado del pensamiento reciente de la derecha estadounidense y votó (aunque fuese “riendo con las muelas de atrás”) a favor de la confirmación de la jueza Sotomayor, con base en los méritos que claramente desplegó la designada—algo por lo cual me quito el sombrero ante este señor, y ante los otros 8 republicanos que siguieron el mismo ejemplo.

La cosa es que ya ella prestó juramento ayer (sábado 8 de agosto) como la ocupante número 111 de una banca en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de Norteamérica, en las ceremonias correspondientes (una en privado y la otra en público).  Ahora nos queda ver qué es lo que le espera durante los años que esté ocupando esa banca, tanto para ella, como para los Estados Unidos, como para Puerto Rico.  ¿Qué asuntos trascendentales ocuparán su atención?  ¿Cuáles serán sus oportunidades para hacer historia jurídica?  ¿Cómo enfrentará asuntos delicados y de importancia?  Su evaluación de los asuntos que se le presenten, ¿inclinará ideológicamente el balance del máximo tribunal estadounidense hacia un lado liberal, o hacia un lado conservador… o no será ni una cosa ni la otra, sino todo lo contrario?  Y sobre todo, ¿cómo ayudará (o no) la presencia de una figura de ascendencia puertorriqueña en el máximo foro judicial estadounidense, a dilucidar la situación “complicada y contenciosa” (como la describió hace unos días el presidente Obama en una rueda de prensa con medios de prensa de habla hispana) de los puertorriqueños en su relación con los Estados Unidos?

Sólo el tiempo nos dará las respuestas a estas interrogantes.  Mientras tanto, ¡a disfrutar este triunfo!  El triunfo de una Boricua Suprema… ¡pa’ que tú lo sepas!

¡Y vamos a dejar eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

Episodio 301: De permisos, despidos y el surgimiento de una estrella

¡Saludos, amigas y amigos, donde quiera que estén!

Les doy la bienvenida al inicio oficial del cuarto centenar de entradas de mi blog….  O por lo menos, a la entrada de hoy la voy a tener como la número 301 desde que inicié esta fase de mi blog (en Blogger.com) en mayo de 2004.  (Cinco años… ¡como pasa el tiempo!)  Y es así, si consideramos que como administrador de mi blog he tenido que eliminar una que otra entrada por X o Y razón (y si fuera por eso, la entrada de hoy sería en realidad… no sé… la número 306 o la 308).  Pero no hay mal que por bien no venga, si eso me ayuda a dedicar este blog, más hacia las cosas de las que me interesa escribir, las cosas que a mí me preocupan, que a cosas sobre las que al mirar hacia atrás veo que no tiene sentido escribirlas.  Y mientras pueda seguirlo haciendo—y yo pienso seguirlo haciendo, y con mucho gusto—, ése será el camino a seguir.  Así que les doy las gracias a todos ustedes, mi gente, por permitirme llegar hasta aquí.

Pero ya basta de esta digresión.  El caso es que esta semana han saltado a la luz tres situaciones que creo que voy a tener que comentar aquí, así que voy a tratar de que esto quede tan short and sweet como me sea posible.  Así que… ¡vamo’ al mambo!

1) Y seguimos de bofetada en bofetada: Los proyectos legislativos de la nueva ley de permisos

Y empiezo en la misma línea con la que cerré la entrada anterior, cuando mencioné las demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPP) de las que tanto se ha abusado en los Estados Unidos.  Junto con los proyectos de ley que pretenden (a la larga) privar de sus tierras a las ocho comunidades circundantes al Caño Martín Peña, otro par de proyectos presentados en ambos hemiciclos legislativos están causando bastante furor: el Proyecto del Senado 880 y el Proyecto de la Cámara 1649.  Ambos proyectos pretenden crear la “Ley para la Reestructuración y Unificación del Proceso de Evaluación y Otorgamiento de Permisos”, con el fin de agilizar y mejorar el proceso por medio del cual se otorgan los permisos de desarrollo en Puerto Rico.  Me imagino que ello responde a una queja—que a mi entender, es casi tan vieja como el frío—de los sectores desarrollistas del país, sobre lo lento y complicado del otorgamiento de permisos para el desarrollo en Puerto Rico y lo que ello representa en términos de los costos en los que tienen que incurrir y de la “competitividad” de Puerto Rico para la inversión en el desarrollo.  (¿No se les parece eso a la excusa que tuvo en su momento el que fuera el vicepresidente de los EE.UU., L. Danforth “Dan” Quayle, para echar por tierra todo lo que se había logrado allí en el terreno medioambiental?)  Ambos proyectos conllevan transformar la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE) en una nueva agencia que se conocería como la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPE), y crear las siguientes figuras y oficinas relacionadas: el “Profesional Autorizado”, los “Gerentes de Permisos” y “Oficiales de Permisos”, el “Inspector General de Permisos” (con su oficina correspondiente), la “Junta de Apelaciones de Permisos”…

(¡Sí!  Ya sé que los estoy mareando…)

Sin embargo, para no hacer esta entrada más larga de lo que creo que me va a salir de todos modos, hay un aspecto que parece enlazar bastante bien con las triquiñuelas legales como la que mencioné la vez pasada.  Por ejemplo, se le da a la agencia a crearse—y al “Profesional Autorizado” (que por lo general será un ingeniero, un arquitecto o un inspector)—la facultad de tomar determinaciones finales (o sea, definitivas) sobre las solicitudes de endoso o permiso ante su atención.  Se presume la certeza de las “determinaciones finales” favorables a los permisos solicitados, al punto de que…

El descubrimiento de un error de hecho o de derecho en el otorgamiento de un permiso o recomendación favorable expedido por la Oficina de Gerencia y por un Profesional Autorizado, luego de finalizada la construcción de una obra al amparo de los mismos y obtenido el permiso de uso para la misma, no conllevará la revocación del permiso ni la destrucción de la obra.  Disponiéndose que las disposiciones de este párrafo no crearán un precedente reclamable por terceros ajenos a la propiedad objeto del permiso.

Artículo 9.10, tanto del Proyecto de la Cámara 1649 como del Proyecto del Senado 880 (énfasis añadido intencionalmente).

Con esto, parece que se quiere evitar la ola de protestas que han surgido contra proyectos como Paseo Caribe, cuyos permisos están todavía en tela de juicio.  Pero esto no es lo único.  Cualquier parte afectada por una de estas “determinaciones finales” puede solicitar un recurso de apelación ante la Junta Apelativa, dentro de los 30 días laborables siguientes a la notificación de dicha determinación.  Sin embargo, para procurar la suspensión de una “determinación final”…

En dicha petición, el apelante deberá demostrar claramente cuáles los daños irreparables que sufrirá de no concederse la suspensión solicitada y prestará una fianza equivalente al estimado de las costas y daños en que pueda incurrir o que pueda sufrir la parte apelada de concederse dicha solicitud….  La mencionada fianza no será requerida al Estado Libre Asociado de Puerto Rico, sus municipios, agencias o instrumentalidades ni a ninguno de sus funcionarios en su carácter oficial.

Artículo 12.3, tanto del Proyecto de la Cámara 1649 como del Proyecto del Senado 880 (de nuevo, énfasis añadido intencionalmente).

O sea, que tras de que como apelante tengo que demostrar los daños que le está haciendo una obra (objeto de una “determinación final favorable”) a mi comunidad, ¿tengo yo que pagarle a la parte apelada por los “daños” que sufrirá si no se lleva a cabo la misma?  ¿Y qué tal si el monto de la fianza equivale al costo diario de las labores en la obra de la parte apelada?  Peor aún, ¿tendrá una comunidad de escasos recursos—por más conscientes y organizados que estén sus residentes—los recursos para enfrentarse a un desarrollador poderoso cuyo proyecto sea una amenaza contra su bienestar?  ¿Será ésta una estrategia similar a la de las demandas SLAPP, para “mandar a callar” a las comunidades pobres y someterlas a un régimen de marginación y dependencia de las dádivas gubernamentales?

Personalmente, yo me resisto a creer que ésa sea la intención detrás de proyectos legislativos como éstos y como los que mencioné en mi entrada anterior.  Más aún, me resisto a creer que esa injusticia se pueda sostener.

2) Y la recuperación económica… ¿a’onde e’tá?

Después de las renuncias “involuntariamente voluntarias” de empleados públicos en Puerto Rico, ha llegado el momento para los despidos “voluntariamente involuntarios”.  Y éstos ya comenzaron a notificarse el pasado viernes, 29 de mayo de 2009.  Como ya dije anteriormente, con estos movimientos el gobierno de Puerto Rico espera ponerse en camino de la “recuperación” económica y de la disminución de tamaño y agilización de las agencias y servicios públicos.

Lógicamente, mi lugar de trabajo no ha sido la excepción, y ya se ha iniciado el despido de varios de los empleados irregulares, transitorios y por contrato que fueron reclutados en años recientes.  (Y aun si alguno de ellos fue reclutado en violación a la ley que prohíbe reclutar personal en el gobierno pocos meses antes de las elecciones, debe quedar claro que no es su culpa.)  Y eso es algo que me tiene un tanto apenado, porque muchos de los que se nos van de esta manera son jóvenes de cuyo talento y dedicación he sido testigo, sobre todo en la evaluación de solicitudes de endosos para desarrollos y en el área de informática.  Debe ser que en este momento siento lo que los especialistas estadounidenses en conducta humana denominan como “la culpa del sobreviviente”, como si me pareciera injusto que gente prometedora como ésta tenga que sucumbir ante una crisis de la que no tienen culpa, y dejarnos en el camino a nosotros, los “veteranos” en estas lides, en momentos en los que más los necesitamos.

Pero bueno, así es la vida, y lo mejor que puedo hacer desde aquí es darles las gracias por el tiempo que estuvieron con nosotros, desearles a tod@s ell@s la mejor de las suertes, y recordarles que cuando nos necesiten… ¡pa’ eso estamos!

Pero esto no quita que yo llame la atención sobre algo curioso que encontré ayer: Según las cifras anunciadas el viernes 29 de mayo por el gobernador Luis G. Fortuño Bruset, estarán saliendo de la nómina pública unos 10401 empleados públicos.  De éstos, 2585 se acogieron a las renuncias “involuntariamente voluntarias”, mientras que los 7816 restantes cayeron en la redada de los despidos “voluntariamente involuntarios”; noten que de estos últimos, 6797 (o un 87%) son empleados transitorios (los mismos que yo creo que no deberían estar más de dos años bajo esa condición—aunque lamentablemente, hay empleados transitorios que llevan años de espera para que se le haga regulares, pero eso ya es otro cuento).

Vamos bien hasta ahí, ¿no?  Pero hay un problema cuando uno observa las cifras de las “economías” que se estarían logrando por estos medios:

Fase Monto (US$)
1: Renuncias y reducción laboral "voluntaria" 51800000
2: Despidos (Primera ronda) 153000000
3: Reducciones salariales y cancelación de beneficios 186800000
TOTAL 391600000
META DEL AHORRO GUBERNAMENTAL 2000000000

Interesantemente, si comparamos el ahorro que se lograría a través de las tres fases del plan gubernamental (US$391600000), con la meta de reducción del déficit que se propone en el mismo (US$2000000000), encontraremos que todavía falta un tramo largo por recorrer, ya que el porciento de diferencia entre uno y otro (que cualquiera que lea esto puede calcular, si quiere) es de –80.4% (-80,4%).  En otras palabras, aun si hasta el momento se ahorra aproximadamente unos US$37650 por cada empleado eliminado de la plantilla gubernamental (y por supuesto, no todos ellos ganan esa cantidad al año), eso prácticamente no hace ni una mella en el problema del déficit gubernamental.  ¡Y eso no pare más!  Es más, como decía el finado Raúl Vale… “les dejo ésa de asignación”.

3) Puerto Rico’s Got Talent!

Último, pero no por ello menos importante: La designación, por parte del presidente Barack H. Obama, de la jueza apelativa federal Sonia Sotomayor a la plaza que David Hackett Souter (cuya biografía se encuentra en esta página, en formato PDF) se espera que deje vacante en el Tribunal Supremo estadounidense, también ha causado furor desde que se anunció en Washington, D.C. la semana pasada.  Ciertamente se ha dicho mucho sobre ella, sobre su historia de haber nacido de padres puertorriqueños en un caserío en el Bronx neoyorquino, sobre la pérdida de su padre cuando ella tenía 9 años de edad, sobre que ella “salió del caserío” para destacarse académicamente en las universidades en las que estudió, sobre su participación en decisiones trascendentales, como la que ella emitió para terminar la huelga de los peloteros de grandes ligas de 1994–1995 (a favor de los peloteros), y un montón de cosas más que se han repetido hasta el cansancio.

Por supuesto, no han faltado los detractores que le han salido al paso—que como era de suponerse, se trata principalmente de elementos pertenecientes a los sectores más recalcitrantes de la derecha estadounidense.  Muchos de ellos la recriminan por haber planteado—en lo que tal vez fue un desacertado ejercicio verbal—la diferencia entre un juez que no ha tenido la experiencia de convivir en “el Barrio” con “los de abajo”, de experimentar sus penurias, de luchar por sobrevivir en un mundo hostil, y un juez (o una jueza) que sí ha vivido esa experiencia.

Justice (Sandra Day) O’Connor has often been cited as saying that a wise old man and wise old woman will reach the same conclusion in deciding cases.  I am not so sure Justice O’Connor is the author of that line…  I am also not so sure that I agree with the statement.  First, as Professor Martha Minnow has noted, there can never be a universal definition of wise.  Second, I would hope that a wise Latina woman with the richness of her experiences would more often than not reach a better conclusion than a white male who hasn’t lived that life.

[…]

However, to understand takes time and effort, something that not all people are willing to give.  For others, their experiences limit their ability to understand the experiences of others.  Other simply do not care….  Personal experiences affect the facts that judges choose to see.  My hope is that I will take the good from my experiences and extrapolate them further into areas with which I am unfamiliar.  I simply do not know exactly what that difference will be in my judging.  But I accept there will be some based on my gender and my Latina heritage.

Lecture: A Latina judge’s voice (The New York Times, 15 de mayo de 2009) (y—¡adivinaron!—el énfasis lo añadí intencionalmente).

Huelga decir que la primera parte de esta cita es la que ha causado que se la caiga la boca de tanto hablar bazofia a cuanto comentarista conservador existe en estos momentos (empezando por Rush Limbaugh, un adicto confeso a los analgésicos controlados, que desde su programa de radio parece haber tomado la batuta de la derecha vocinglera estadounidense).  Y a muchos de estos comentaristas les cayó como una bomba el que una simple leguleya proveniente de una minoría étnica se comparara con un juez blanco-anglosajón-protestante (WASP)… ¡y en la comparación ella saliera airosa!  De hecho, hasta la han tildado se ser “racista” (¿no será eso lo que Freud denominó “proyección”?), de ser “no tan brillante” (como la senadora Evelyn Vázquez dijo aquella vez)…

Alarmante, ¿no es verdad?  Como que se confirma la primera oración en el segundo párrafo de la cita que hice de la jueza Sotomayor (y hasta me alegra haber hecho intencionalmente el énfasis en esa oración): entender, sobre todo entender las experiencias de los demás, saber qué es lo que motiva a la gente, qué es lo que la gente siente, qué es lo que la gente padece, es una capacidad que requiere dedicar tiempo y esfuerzo—y yo añadiría a ello una frase: “hacer un sacrificio”—, y eso algo a lo que no todo el mundo está dispuesto (y por eso, la jueza Sotomayor añade que hay a quien simple y sencillamente eso no le importa).  Pero qué se va a hacer…

Ya veremos qué sucede desde este punto en adelante, ya que el presidente Obama quiere que el Congreso estadounidense confirme a la jueza Sotomayor lo antes posible, antes de que se inicie el periodo de sesiones de 2009–2010 el lunes, 5 de octubre de 2009 (como es la tradición).  En lo que el hacha va y viene, envío desde aquí a la jueza Sonia Sotomayor mis mejores deseos de éxito en su designación como magistrada del Tribunal Supremo estadounidense, y que sea confirmada cuanto antes, para que pueda representar a Puerto Rico con mucho orgullo en ese alto foro judicial… ¡y que no pierda esa capacidad de entendimiento que a muchos parece molestar!  Después de todo, como dice una frase que se suele atribuir al Quijote de Cervantes (aunque erróneamente; vean la explicación aquí):

Si los perros ladran es señal de que avanzamos, Sancho.

 

¡Y vamos a dejar todo eso ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, que nos estaremos viendo al comienzo del quinto centenar de entradas, ¿OK?

LDB

Paisaje Urbano de la Internet

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está ocurriendo!

¿Se han preguntado cómo sería la Internet, si la misma se representara como el paisaje de una gran ciudad como New York, Los Angeles, Londres, París, etc.? Pues bien, gracias a la gente de Irony.com (cuyo lema es, “sátira social para las masas”… o sea, pa’l resto ‘e nosotros), ya podemos verlo.

If The World Wide Web Were A City…

¡Y de momento vamos a dejarlo ahí, que para lo demás tengo toda esta semana! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB