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¿Qué es, que acaso no podemos llevarnos bien?

With his family by his side, Barack Obama is s...
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Como prácticamente todo el mundo, miro de cerca la actual discusión entre los poderes ejecutivo y legislativo estadounidenses sobre el presupuesto de gastos del gobierno federal para el año fiscal 2012, que debe iniciarse el 1 de octubre de 2011.  La misma que se ha caracterizado por la discusión de si se eleva el límite de la deuda pública estadounidense para evitar incumplir con los pagos de sus obligaciones fiscales.  Y como a prácticamente todo el mundo, me tiene que preocupar que se acerque la fecha del 2 de agosto de 2011 (pasado mañana al momento de escribir esta entrada)—la fecha que se entiende que más allá de la misma, el gobierno de Estados Unidos estaría incumpliendo con sus obligaciones fiscales, si no se atiende esta situación—sin un acuerdo que permita atajar la crisis inminente.

¿A qué se debe esto realmente (si me permiten salirme un poco de la línea en la que quiero llevar esta entrada)?  Se trata de algo así como lo que dice un reportaje de CNN-Money (noten en particular los dos párrafos en el medio de la cita):

¿Qué es exactamente el límite de la deuda?  Es un límite establecido por el Congreso (estadounidense) a la cantidad de dinero que el gobierno federal puede tomar prestado legalmente.  La limitación aplica a la deuda contraída con el público (es decir, con cualquiera que compra bonos de los Estados Unidos), más la deuda contraída con los fondos en fideicomiso del gobierno federal como aquéllos para el Seguro Social y el Medicare.

[…]

¿Cuán alto es el límite de la deuda ahora mismo?  El límite está establecido actualmente en 14 millones 294 mil millones de dólares (US$14_294 trillones).  La deuda acumulada nacional llegó a esa marca la mañana del 16 de mayo (de 2011).

“Pero al tomar medidas extraordinarias como suspender las inversiones en fondos de retiro federal, (el Secretario Federal de Hacienda, Timothy) Geithner podrá bajar la deuda total lo suficiente como para permitirle al gobierno tomar prestado hasta el 2 de agosto (de 2011).

[…]

¿Qué pasa si el Congreso (estadounidense) rebasa el límite de la deuda?

La Hacienda Federal no tendría la autoridad para tomar prestado más dinero.  Y eso puede ser un problema, ya que el gobierno federal toma prestado para compensar la diferencia entre lo que gasta y lo que recibe.  (El gobierno federal) utiliza ese dinero prestado para ayudar a sufragar (sus) operaciones y pagarle a sus acreedores.”

(Adaptado de: ‘U.S. Hits Debt Ceiling: Why It Matters’, CNN Money, 17 de mayo de 2011.  Y sí, la traducción es mía.)

Es más, yo creo que no voy ni a entrar a discutir las consecuencias de que el gobierno estadounidense se quede, como decimos en Puerto Rico, “más pela’o que la rodilla de un cabro” para poder pagar sus deudas y demás compromisos.  De hecho, Prometeo enumera varias de esas consecuencias en su blog, así que como decía el finado Raúl Vale, “eso se los dejo de asignación”.  (O si quieren, se hacen una búsqueda en Google con los términos “u.s.”, “debt” y “ceiling” y después hablamos.)  Pero a lo que sí quiero ir es a la manera en la que se ha estado manejando toda esta controversia.  Más bien, me recuerda al toma y dame que nos llevó (a mí y a unos 95000 servidores públicos más) a enfrentar un cierre del gobierno estatal en el 2006, y que se debió principalmente a que se dejó un asunto de tan grave importancia en manos de un “gobierno compartido” compuesto por gente que no estuvo, ni está (y creo que NUNCA lo estará) capacitada para manejarlo, para darle la importancia que se merece ese asunto.

(Y aunque suene exagerado, entre otras cosas se teme un cierre del gobierno federal en el caso que nos ocupa.)

Y lo malo de esto es que la gente que está manejando ese asunto mientras escribo esto—o sea, el presidente Barack H. Obama y los líderes legislativos estadounidenses—están divididos en cuanto a quién debe cargar con la responsabilidad de ayudar a mantener el crédito gubernamental flotante: si los pobres y los segmentos de la sociedad estadounidense que reciben esos beneficios de seguridad social y cuidado médico porque los necesitan para poder enfrentar un sistema injusto, o los sectores más pudientes que aún en tiempos de crisis financiera se las ingenian para hacerse de riquezas, no importa qué o a quién se tengan que llevar enredado en el proceso.  Los primeros a través de recortes en esos mismos beneficios que les ayudan a tener una vida más o menos decente (especialmente la asistencia con los costos de los servicios de salud, cada vez menos asequibles); los segundos, a través de un aumento en los impuestos que pagan, o alguna medida que les haga aportar en su justa medida a la sociedad.

Obviamente, cada quién tiene que arrimar la brasa a su sardina, cada quién tiene su derecho a defender los intereses que más le convenga defender.  Pero en el proceso, los hoy debatientes se podrían llevar enredados a quienes menos interés tienen de oír el chisme de barrio en el que toda la discusión se ha vuelto, y más interés tienen de que se gobierne de manera justa y honrada.

Y tanto yo como ésos que se verán afectados—sobre todo, las miles de personas que, para bien o para mal, dependen de las ayudas federales que recibe Puerto Rico, porque parece que a pedir eso es a lo único que va la representación-sin-voto que el partido que se monte en el poder (PNP o PPD, siempre es lo mismo) envía a Washington, D.C. cada cuatro años—nos preguntamos: ¿habrá alguna manera de que pueda lograrse un acuerdo en cuanto a la limitación de la deuda pública estadounidense?  Como en el caso que me afectó (a mí, entre otros) hace ya cinco años, parecería que los que están manejando el tema no lo están haciendo con la debida capacidad; más bien, lo que despliegan es un ansia de protagonismo, de querer aparecer como “héroes” en una guerra en la que hay salvar al mundo de las “hordas asesinas” que amenazan con destruirlo.

(OK, puede ser que la mentalidad de estas personas no sea muy diferente a la del confeso asesino de setenta-y-tantas personas en Oslo y en la isla de Utoya en Noruega hace un par de semanas, aunque tal vez no se atrevan a llegar a los extremos a los que llegó ese desgraciado—no cabe otra palabra para describirlo…)

Y en un caso y el otro, me sale hacer la misma pregunta: toda esta gente, ¿no se estará dando cuenta de las consecuencias que sus acciones les podrían acarrear a los demás, a los mismos ciudadanos y ciudadanas a los que se comprometieron a servir desde sus cargos de importancia?  (Digo, a menos que el compromiso hubiese sido a servirse de esos mismos ciudadanos y ciudadanas…)  Yo creo que a estos funcionarios públicos estadounidenses, eso ni les viene ni les va.  Lo único que les importa es ver quien es el más astuto, quién es el que puede aguantar más el fragor de la batalla y “triunfar” sobre “el enemigo”.  (¿Habrán estudiado también el libro de Sun Tzu?)

Y en eso tengo que reiterar la descripción del presidente Obama con la que inicié la entrada sobre su visita fugaz a Puerto Rico: ASTUTO.  Y fue astuto al presentarse ante sus ciudadanos en el “prime time” televisivo, con toda la solemnidad de su cargo, para pedirles que inundaran con mensajes los cuadros telefónicos y las bandejas de entrada de email de los miembros del Congreso estadounidense y sus líderes, tal vez para ponerlos públicamente en vergüenza por no hacerle caso a lo que sus representados les piden.  (Que se avergüencen de verdad… bueno, ya eso es otra cosa.)

Mientras escribo, no estoy seguro de cómo acabará ese lío.  O tal vez sí, si se da el que al último minuto antes de la medianoche entre el lunes 1 y el martes 2, salga un “héroe” dispuesto a “salvar” a los estadounidenses de una debacle económica devastadora… o dispuesto a dejar que esa humanidad se hunda para “salvarla” de un peligro mayor… un peligro que puede ser real, o no.

Es más: ¡vamos a dejarlo ahí, a ver qué sucede!  Cuídense mucho y pórtense bien.


ACTUALIZACIÓN (1 de agosto de 2011): Y resulta que mientras yo escribía esto anoche, se logró un compromiso de último minuto (¿por qué será que eso no me sorprende?) para aumentar el límite de la deuda pública estadounidense en dos millones 100 mil millones de dólares (US$2_100 trillones) adicionales, a fin de continuar pagando esa deuda hasta el 2013.  También se procuraría reducir el déficit presupuestario en el transcurso de una década, lo que incluiría la designación de un comité bipartidista que pueda encontrar US$1_5 trillones en ahorros adicionales antes de que se acabe el 2011.  (Me imagino que eso no incluirá comprar de ahora en adelante toda la ropa en “Me Salvé”…)  Aunque se dice que ese negocito aún no está tallado en piedra—porque aún hay que hacerle el cuento ése al Congreso, ¿me entienden?—, se entiende que puede ser un alivio, aunque tal vez no será la cura del mal de fondo que aqueja a la economía estadounidense.  Así que habrá de esperar, hasta que de Washington venga el próximo estornudo… ¡y sabrá Dios cuán fuerte pueda ser la pulmonía por acá!


LDB

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Porque YO soy la ley

Close-up of a lamp post outside El Capitolio
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Mi gente, esto es alarmante.  Alarmante. ¡ALARMANTE! No se me ocurre otra manera de calificar lo observado la semana pasada, luego de una serie de situaciones muy lamentables.

Primero, luego de que se llegara a varios acuerdos para poner fin al paro huelgario en la Universidad de Puerto Rico, y de que los estudiantes en paro ratificaran los mismos en una Asamblea Nacional el lunes 21, la administración universitaria—en lo que se ve muy a las claras como un acto de burdo revanchismo—optó por retractarse de dichos acuerdos y reanudó una acción judicial que llevaba para que se sancionara a los estudiantes en paro.  Esto, no sin que antes la asamblea legislativa puertorriqueña aprobara a toda carrera y sin discusión, y el gobernador Luis G. Fortuño Bruset refrendara, una medida para aumentar la cantidad de miembros de la Junta de Síndicos de la UPR, de 14 a 17 miembros, de modo—según se dice—de inclinar aún más la balanza a favor del partido en el poder (el PNP).

(Y no conformes con eso, una de las acciones en disputa, la imposición de una cuota de US$800 por estudiante para poderse matricular a partir de enero, a fin de “cuadrar” el presupuesto universitario, ha sido aprobada por la “new-and-improved” Junta de Síndicos para implantarse a partir de enero de 2011.  Yo no sé, pero a mí me huele a que habrá pelea otra vez…)

Después de eso, ante las acusaciones por corrupción de las que fuera objeto el Senador Héctor “Macaracachimba” Martínez—el mismo que a pesar de su aparente juntilla con un presunto narcotraficante ya fallecido, no quiere que lo llamen ‘narcosenador’—en el ámbito legal estadounidense, casi toda la delegación senatorial de la mayoría (PNP) (menos una senadora que se encontraba fuera de la Isla) hizo un despliegue de apoyo y solidaridad detrás de su figura, como no se había visto anteriormente.  Apoyo que incluso ha llevado al presidente del Senado, Thomás Rivera Schatz, a emprenderla contra el SAC (siglas en inglés para “agente especial a cargo”) del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, al que tildó como “el rey de la feca” (o sea, el rey de la mentira).

A mí este “cambio” de opinión me parece sumamente extraño.  ¿Será porque contrario a otras ocasiones, el imputado no es del bando político contrario—como en el caso del hoy ex-gobernador Aníbal Acevedo Vilá (PPD)?  Para eso tanto el FBI como la fiscalía estadounidense eran buenas entonces, ¿no?  ¿O será por alguna públicamente desconocida complicidad de muchos de estos senadores, en los manejos turbios de los que hoy se acusa a su correligionario?  Yo no sé, pero si esto último fuese así, a mí me parece que estos senadores se están subiendo demasiado la falda, a riesgo de que se les vea… esteeeeeeeeee… ¡el refajo!

Para completar, y probablemente para evitar que se cuestionara públicamente la presencia del narcosenador (¡y dale, que es tarde!) senador Martínez en el último día de aprobación de proyectos de la sesión ordinaria actual, el propio presidente senatorial Rivera Schatz, obstruyó—según los afectados, de manera injusta y arbitraria y con aires de fascismo—la labor de los periodistas que cubren el Capitolio insular, impidiéndoles el acceso a la cada vez peor vista “Casa de las Leyes”.  Obstrucción e impedimento que—aun si como argumenta Prometeo, los propios periodistas puertorriqueños ‘se los buscaron’ por dejarse chantajear mediante la pauta de anuncios gubernamentales en los medios para los cuales trabajan—no deja de ser un síntoma de abuso y de la “borrachera” del poder, y una falta de respeto al mismo pueblo al que estos políticos dicen representar, y a los medios que tienen la ingente labor de alertar al público sobre cómo se manejan sus impuestos… y a fin de cuentas, su destino.

Por supuesto, él dirá luego que se sacó a los periodistas del Capitolio porque un “periodista” aparentemente no acreditado “se pasó de la raya”.  ¿Cómo exactamente?  Habrá que darle tiempo a los libretistas de siempre, a ver qué (o a quién) inventan para justificar eso.  Pero entonces, por culpa de un supuesto “periodista no acreditado”, ¿tienen que pagar los platos rotos los demás periodistas que—bueno o malo—están haciendo su trabajo?  Para mí que eso no era.  ¡ESO NO ERA!

Irónicamente, esa obstrucción y ese impedimento contradicen las prédicas de libertad y democracia que constan en la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de Norteamérica, las cuales nos atan para bien o para mal.  Así que, ¿con qué cara vienen ellos a hablarle al resto de nosotros de democracia y de buscar “la igualdad” con “nuestros conciudadanos del norte”, si sus acciones son contrarias a lo que predican?  (No en balde, hay muchos puertorriqueños que creen—porque no han dejado de creer de buena fe, con toda la mejor voluntad del mundo—en el mismo ideal anexionista que estos pseudolíderes defienden de la boca hacia afuera, pero que están completamente desencantados, o más bien, desengañados con lo que ven cada día.  Y ésa es la realidad, gústele a quien le guste y duélale a quien le duela. Pero ya eso es otro tema…)

Creo que voy a aprovechar para citar de nuevo lo que escribí un tiempito atrás sobre el afán de protagonismo del “distinguidísimo” líder senatorial, para que no se nos olvide:

“Para mí hay una cosa que es segura, y es que él quiere que la gente hable de él—bien o mal, pero que hablen de él—, que lo vea como el gran protagonista, como un hombre de poder, que puede hacer y deshacer sin que se le cuestione su capacidad, porque quien lo cuestione, quien lo critique es su enemigo, es de los que ‘no le gusta que se digan las cosas positivas que él el Senado está haciendo por Puerto Rico y sólo destacan lo negativo’, como dijo de ‘algunos sectores de la prensa’ puertorriqueña. (Y aunque eso no me impide pensar lo que ya en otras ocasiones he dicho aquí sobre algunos sectores de la prensa, sospecho que por lo demás él es de los que prefiere matar al mensajero cuando éste se atreve a cantarle las verdades.)”

“La vida es como una caja de chocolates…” (23 de agosto de 2009). (Noten que el énfasis en “él” está en el original; otros énfasis, los hago ahora con toda intención.  Y mi referencia a lo dicho en este blog sobre algunos sectores de la prensa… bueno, ustedes ya la conocen: no todos los periodistas—ni todos los medios de prensa en Puerto Rico—son “hermanitas de la caridad”.  Pero eso no significa que tengan que pagar justos por pecadores.)

Yo aún tengo la fe de que la misma prensa puertorriqueña a la que este “distinguidísimo” senador quiere mandar a callar, despierte y se atreva a cantarle las verdades… ¡y prevalezca!  ¡Y cuanto antes, mejor!

Pero en lo que el hacha va y viene, tengo que cuestionar la prepotencia de estas personas, el afán desmedido de conducirse como si estuvieran librando continuamente una batalla contra quienes no comulgan con su visión de mundo, desde los grupos comunitarios cuyo único “delito” es brindarle nuevas posibilidades a los sectores marginados de nuestra comunidad, pasando por los abogados y los grupos que defienden sinceramente—no de la boca para afuera—el medio ambiente de nuestro archipiélago boricua, hasta los estudiantes universitarios que buscan salvar el semillero del que saldrán las nuevas ideas que ayuden a poner a todo un país sobre sus pies.  Digo, ¿qué se gana con crear una seria crisis económica y social, que lo único que hace es empeorar lo que desde el principio ha sido una mala situación?  ¿Qué se gana con estar en una guerra constante contra quienes no encajan dentro de la visión de mundo “oficial”?  ¿Qué se gana con dividir a una sociedad que de por sí ya está enferma, que tiene que lidiar con una crisis delictiva en cada vez mayor deterioro, con una oleada de violencia doméstica (o más correctamente, violencia de género) como nunca se había visto (donde la víctima puede ser acribillada a balazos frente a sus hijos, o hasta se le rocía combustible y se le incendia), con un cuadro desalentador en su salud mental?  ¿Qué se gana con actuar de manera irresponsable y sin ponderar consecuencias?

La respuesta a estas preguntas… bueno, en todo lo que este blog lleva de existencia he gastado demasiados unos y ceros en ella, pero a veces no hay más remedio que repetirla: ¡NADA!  ¡ABSOLUTAMENTE NADA!

¡Y vamos a dejar eso—y la primera mitad del 2010—ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

LDB

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La vida es como una caja de chocolates…

¡Saludos, mi gente!

Leo en la prensa diaria sobre lo mal que está la economía puertorriqueña, muy a pesar de los pronósticos que aseguran que los Estados Unidos y otros países están pudiendo salir—poco a poco, pero a paso seguro—del hoyo económico que se cavaron.  Leo cómo se pretende la idea de resolver “a la trágala” problemas que, por las razones que sean, no debió haberse permitido que ocurrieran, como la gesta de los residentes de Villas del Sol en Toa Baja, un grupo de personas pobres, las mismas que quedan excluidas por omisión de la posibilidad de adquirir una vivienda en el mercado actual (donde la vivienda más barata está hoy en día en los “bajos” US$190000), cuyo único delito es reclamar unos terrenos en los cuales construir sus viviendas (aun cuando la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, FEMA, ha determinado que los terrenos donde está asentada esa comunidad son inundables—y no creo que ése sea un dato para sacarse “de la manga”, sobre todo si así consta en los mapas de zonas inundables que dicha agencia federal prepara), y que por los pasados años han estado a la expectativa de cualquier intento gubernamental de desalojarlos, como puede leerse en este resumen (en inglés) (vean también la traducción al español).  (Y a muchos de nosotros, esos intentos de desalojo nos traen a la mente el violento desalojo policial en la comunidad Villa Sin Miedo en 1982, ante la posibilidad—latente, pero nunca lejana—de que eso sea lo que acabe por suceder.)

Y tal vez ustedes crean que nuestros políticos “del patio” mostrarán algún interés por atender problemas como los que acabo de mencionar (sólo por mencionar algunos).  Pero no.  Parece que el interés de nuestros pseudolíderes es mantenerse siempre en el candelero, aunque sea por cualquier estupidez que se les ocurra, de manera que la gente les ría las gracias que hacen y l@s apoye de todos modos a la hora de votar.  Tal vez será como decía en una ocasión la cantante Madonna, que lo importante es que la gente hable de un@… bien o mal, ¡pero que hablen!

Ejemplos de lo anterior (de los miles que vemos a diario) saltan a la vista.  Uno de ellos lo provee la “distinguida” senadora Evelyn Vázquez (les refiero a mi más reciente comentario en la entrada que le dediqué), el cual el blog Poder 5 resume en todos sus sórdidos detalles…  (Michael, si estás leyendo esto, discúlpame la exageración, ¿OK?).  El otro ejemplo se dio a finales de esta semana, cuando el Senado de Puerto Rico publicó en los principales rotativos del país un folleto publicitario—de esos que dan de qué hablar, pero no necesariamente por las razones correctas—en el que divulga asuntos de interés para el país.  Digo, hasta ahí vamos bien, ¿no?  Pero ése no es el problema.  Veamos los siguientes "exhibits":

  • Exhibit 1: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz con la recién juramentada Jueza Asociada del Tribunal Supremo de los EE.UU., Sonia Sotomayor. Me imagino que cuando ella se retire mirará esta foto y se preguntará, "What the hell was I thinking? Who the hell's this guy?"
  • Exhibit 2: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, ayuda al alcalde (en chaqueta y corbata) y a la Primera Dama estatal (Sra. Lucé Vela de Fortuño) a sembrar un árbol de almácigo en una escuela de Trujillo Alto. ¡Así cualquiera siembra un árbol!
  • Exhibit 3: El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz (do you see a pattern here?) parece que está en campaña todo el tiempo. (¡Adió'! Y la rubia que está a la derecha en la foto, ¿no es la senadora Evelyn Vázquez? Hasta en esta entrada ella se cuela…)
  • Y por último, Exhibit 4: El presidente del… OK, ustedes ya saben quién, rodeado de los jóvenes del Campamento de Verano del Taller de Fotoperiodismo de San Juan. Yo no sé, pero en mi casa me enseñaron de niño a no acercarme mucho a los extraños…

¿Notan algo extraño en estos "exhibits"?  Pues sí, en todos ellos aparece el presidente del Senado, Thomas (Tomás, si lo quieren escribir así) Rivera Schatz.  De hecho, él aparece en unas 15 fotos de todas las que “engalanan” las 12 páginas del folleto.  Desde retratarse con la recién juramentada Jueza Asociada del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, Sonia Sotomayor (de quien espero que ninguna de sus decisiones futuras "se sale" después de haberse tomado esa foto), hasta retratarse con los Niños Escuchas, los participantes del Taller de Fotoperiodismo (o de periodismo gráfico, que así suena a tono con nuestros tiempos) o los presidentes de organizaciones cívicas… ¡y algunos vicepresidentes también!

Y yo me pregunto, ¿qué necesidad tiene este señor de darse tanta exposición?  ¿Será que él aspira a la gobernación de Puerto Rico en el 2012, y quiere empezar el ascenso a la cima desde ya?  ¿Será que él quiere dar la impresión de que él es quien gobierna realmente en Puerto Rico, y no el gobernador Luis G. Fortuño Bruset, a quien el pueblo eligió democráticamente (aunque parece que algunos de quienes lo eligieron se están empezando a arrepentir por las razones que todos conocemos)?  Para mí hay una cosa que es segura, y es que él quiere que la gente hable de él—bien o mal, pero que hablen de él—, que lo vea como el gran protagonista, como un hombre de poder, que puede hacer y deshacer sin que se le cuestione su capacidad, porque quien lo cuestione, quien lo critique es su enemigo, es de los que “no le gusta que se digan las cosas positivas que él el Senado está haciendo por Puerto Rico y sólo destacan lo negativo”, como dijo de “algunos sectores de la prensa” puertorriqueña.  (Y aunque eso no me impide pensar lo que ya en otras ocasiones he dicho aquí sobre algunos sectores de la prensa, sospecho que por lo demás él es de los que prefiere matar al mensajero cuando éste se atreve a cantarle las verdades.)

Pero bueno, ya que establecimos el propósito de este ejercicio de autopromoción del senador Rivera Schatz, creo que lo que procede es invocar la sabiduría de cierto retardado sureño estadounidense con incapacidad de aprendizaje, Forrest Gump:

My momma always says, ‘Life is like a box of chocolates. . . you never know what you gonna get!’

(¿Alguien sabe si el DVD de esta película se consigue todavía?)

Y como recordarán los que vieron esa película, un punto fuerte de dicho personaje es su habilidad para insertarse dentro de la historia, hacer un cuento tan y tan verosímil que el resto del mundo se lo podría creer.  (Claro está, ayuda mucho a ello el que se emplearan efectos digitales en esa película para, por ejemplo, ubicar a Forrest en una ceremonia en la que recibe una medalla de honor de parte del presidente Kennedy, pero ya eso es otra cosa…)  Es más, ¿qué tal si hacemos algunas sugerencias para ubicar a esta versión boricua (porque lo es, quiera o no) de Forrest Gump?  Permítanme sugerir varios ejemplos:

  • Él ayudó a rescatar algunas de las víctimas del incendio en el Dupont Plaza, el día de año viejo de 1986, y salió retratado en todos los periódicos de esa época;
  • Él se ganó todos los eventos de pista y campo (atletismo… pero me gusta más la frase “pista y campo”) de los Juegos Panamericanos San Juan 1979, y salió retratado en todos los periódicos;
  • Cuando ocurrieron los trágicos eventos del 11 de septiembre de 2001, el salió inmediatamente en un avión hacia Nueva York y llegó a tiempo para salvar a varios centenares de personas, antes de que se cayera la primera de las torres gemelas…

Podría estar todo este rato proponiendo ejemplos y más ejemplos, pero creo que con éstos es más que suficiente.  Pero en fin, ésta es la realidad de nuestra faena política cotidiana, una faena en la que más se destaca el o la que más “roba cámara”, el o la que se presenta hasta en los bautizos de muñecas, el o la que se desvive porque hablen de él o ella—bien o mal… ¡pero que hablen!

Y los que estamos en la rueda de abajo… ¡bien, gracias!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

P.S.  Antes de terminar, aprovecho para agradecer a la autora del resumen al que me refería al final del primer párrafo de esta entrada, la periodista Firuzeh Shokooh Valle, de Global Voices, por citar parte de mi entrada anterior sobre los despidos en el departamento de noticias de la televisora pública WIPR-DT de San Juan en su reseña de lo que la blogosfera puertorriqueña ha estado comentando al respecto.  Digo, eso me hace sentir halagado, en tanto hice mi aportación para ayudar al resto del mundo a entender la lamentable situación por la que Puerto Rico atraviesa en estos momentos.  Nuevamente, ¡muchas gracias!

NOTA ADMINISTRATIVA (8 DE SEPTIEMBRE DE 2009 A LA 01:42 UTC): Para los que se estén preguntando qué pasó con las cuatro fotos que eran los “exhibits” de la ubicua presencia del presidente del Senado a través de su folleto publicitario, sepan que decidí eliminar las mismas de la entrada para evitar problemas con los derechos de autoría que pueda reclamar el Senado de Puerto Rico por dicho folleto.  Es solamente ésa y ninguna otra razón.  Gracias.

LDB

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Hasta En La Sopa!

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Miren, la verdad del caso es que lo que empecé a comentar la semana pasada sobre el infame vídeo #3 de la cámara de seguridad 59 en el Capitolio de Puerto Rico… ¡apesta como si fuera un pañal sucio! Y si vamos a ver, las cosas están más o menos como las vimos la semana pasada, con los mismos protagonistas, cada quien en sus respectivas trincheras de lucha, más algunos personajes del tipo de los que se añaden a las telenovelas para tener más teleaudiencia. Ejemplo de esto último es un ex-ayudante del actual senador por Arecibo, a quien se le atribuye haber tenido acceso al vídeo para proveerlo a la senadora “escandalizada” por la mala conducta retratada en el mismo. Pues bien, dicho individuo ha sido objeto de sanciones que incluyen la suspensión de varios contratos de “asesoría” en la “casa de las leyes”. Sin embargo, estas sanciones no cuentan necesariamente con el aval de su ex-jefe, del que el ex-ayudante en cuestión ha dicho que seguirá trabajando para él, aunque sea sin paga. Interesante caso de lealtad a toda prueba, ¿no?

Pero el punto hacia el que quiero dirigirme hoy es que ya la gente común y corriente, la gente que vive todos los días con una actividad delictiva difícil de controlar, con un aumento en la incidencia de enfermedades mentales, con un incremento en los costos de los alimentos y los servicios básicos… en fin, la gente ya está HARTA de ver todos los días la misma porquería. La gente ya está cansada de ver cómo los pseudolíderes políticos que pululan en las ramas principales del gobierno (excluyendo la rama judicial, claro está… pero “eso, pequeño Adam, es otra historia”), en busca del protagonismo que les da su razón para levantarse de la cama cada mañana, no demuestren la suficiente madurez para atender los graves problemas que afectan a nuestra sociedad y se dediquen a debatir estupideces. (Y créanme quienes me estén leyendo en otros lugares donde el español se hable con orgullo, que ninguna de las tribus locales que encabezan el actual “gobierno compartido” [PNP y PPD, y hasta el PIP] tiene en sus líderes el temple y la madurez suficiente como para echar pa’lante y hacer su parte por el bien de Puerto Rico. ABSOLUTAMENTE NINGUNA.)

Así es como llegamos al punto de que el debate por el infame vídeo C-59 nos salga “hasta en la sopa”… Es más, hasta una conocida meteoróloga de la televisión local (la Sra. Ada Monzón, de WLII-TV/DT, o Univisión-PR) lo utilizó como excusa para justificar el que no hubiera hecho una transmisión remota desde la sede de un foro sobre mitigación de riesgos y planificación, en el que ella hizo una presentación, y al que yo (como planificador profesional licenciado que soy) asistí esta semana que acaba de terminar. Baidegüei, durante el almuerzo el primer plato fue de una riquísima sopa de plátano… mmm mmm mmmmmmmmmm… ¡exquisita!… pero ni señas de que el vídeo C-59 estuviese en esa sopa en particular. De todos modos, seguiré investigando las sopas, a ver que es lo que hay…

Aún así, independientemente de lo que indica la prensa de Puerto Rico como su función de fiscalizar las actuaciones del gobierno de Puerto Rico (sea del partido político que sea, gústele a los pseudolíderes de turno o no… y hasta me guste o no, ya que yo trabajo para ese mismo gobierno), ya viene siendo hora de que la prensa le reduzca y hasta le quite el protagonismo a las controversias estúpidas y estériles (y a quienes las alimentan de día en día). Definitivamente, ésa es una humillación que nadie se merece… ¡ABSOLUTAMENTE NADIE!

Mientras tanto…

¿QUÉ HAY DE NUEVO ESTA SEMANA? Cómo hace un abogado para regalarle a alguien una naranja… Las 30 cosas que tienen que soportar a diario los ingenieros de sistemas de informática… Qué sucede cuando una joven liberada entra desnuda en un bar… Y… Qué es lo que hace un jubilado cuando quiere divertirse un poco.

Así que manda pa’l ca**jo el vídeo C-59 y échate pa’cá.

(Sí, ya sé, yo no me expreso normalmente de esa manera, ni por escrito… ¡pero siempre hay una primera vez!)

Antes de irme, quiero destacar la sorpresiva pérdida del cantante Vicente Carattini, líder del grupo “Los Cantores de San Juan”, fallecido el pasado lunes 7 a causa del cáncer. Durante 34 años, Carattini y su grupo fueron parte del paisaje musical navideño, debido a la gran cantidad de grabaciones musicales que sonaban cada año (hasta yo cantaba mucha de su música cuando iba de parranda con mis tíos y primos… años luz atrás). Irónicamente, la muerte lo sorprendió estando a punto de salir a la calle su más reciente grabación navideña. Definitivamente, con su partida (más la de Tony Croatto a comienzos de este año), sentimos que algo del espíritu navideño se nos está yendo, poco a poco… ¡Buen viaje, Carattini!

Bueno, con eso los dejo por lo pronto. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB