Sueños, pesadillas, y «Pepe Isuzu»

Aquéll@s entre nosotros que estábamos creciendo durante la década de 1970, tal vez recordaremos—¿con cariño?—aquella campaña de publicidad gubernamental que rezaba,

“Algunos sueños son pesadillas.”

Ésa era una campaña dirigida a movilizar al puertorriqueño común y corriente en contra de un problema de adicción a las drogas que estaba empezando a crecer (y tod@s sabemos en lo que se ha convertido 4 ó 5 décadas después).  Una campaña cuya idea central era que los que trafican o venden sustancias químicas controladas ofrecen a los usuarios algo así como un sueño.  Un sueño que resulta ser muy nefasto.  Un sueño que se convertirá a la larga en una pesadilla de la que pocos han despertado… ¡digo, si es que logran despertar!

Pensaba en esto hoy, al ver la larga pesadilla en la que hemos estado sumidos durante el año 2015 que está por terminar.  Una pesadilla que tal vez comenzó mucho tiempo antes.

Una pesadilla coronada por 2 eventos sumamente difíciles para mi amado Puerto Rico: una escasez de agua que llevó al gobierno estatal a aplicar una de esas soluciones equivocadas de las que Groucho Marx advirtió agudamente en su tiempo: la de poner a casi todo Puerto Rico bajo un régimen de 6 meses de racionamiento; y una crisis económica y fiscal que reventó como bomba este año, y que dejó al descubierto el desgaste de un modelo político que—muy a pesar de quienes se aferran al mismo como si fuese un salvavidas, creyendo que no se ahogarán como el resto de nosotros—ya hace rato agotó su vida útil.

(Y para colmo de males, apenas hace unos días el procurador general estadounidense nos vino a recordar, a través de un escrito para un caso federal, que el sueño que se le vendió a mi gente en julio de 1952, o sea, unos 6 años, 4 meses y qué sé yo cuantos días antes de comenzar mi existencia, sigue siendo sólo una vana ilusión y que no somos la gran cosa que se nos hizo creer entonces, a nosotros mismos y al resto del mundo.  Y ésa es la verdad, ¡duélale a quien le duela!)

Todo lo que se ha visto este año que está por terminar ha sido un corre y corre.  Una improvisación.  Una búsqueda de cómo salir del lío en el que llevamos varias décadas, mientras que se apacigua a los bonistas (como lo pide la Sección 8 en el Artículo VI de la Constitución de Puerto Rico de 1952).1,2  Décadas en las que se aspiraba a lucir como si nuestra realidad fuera de un país más moderno, aún cuando nuestros cimientos se estuviesen haciendo añicos en el proceso.  Décadas en las que la billetera gubernamental parecía un pozo de dinero que nunca se podría agotar.  Pero, ¿y si al final del periodo acabábamos con menos dinero para sustentarnos que lo que habíamos gastado en sostener nuestra fachada de modernidad?  Pues “no problem!”  Tomamos prestado de lo que le toca a las futuras generaciones para sostenerse… ¡y que siga la fiesta!

(Y pensar que hasta yo mismo había venido diciendo en este blog, que esa jugarreta le podía salir muy peligrosa al país.  Una vez, y otra vez, y otra … ¡y ahí tienen!)

Y con el corre y corre y esa improvisación han venido las soluciones a lo Groucho.  Por ejemplo, se aumentó el impuesto de ventas y uso (IVU) 4½ puntos porcentuales, a 11½%, al frustrarse la implantación de un IVA (VAT) de 16%.  Un IVA más predicado en la propaganda que en la realidad económica del país.  ¿No me lo creen?  Pues juzguen ustedes si lo que recibí a comienzos de 2015 en mi  dirección de correo electrónico oficial3 encaja dentro de lo que acabo de plantear:

“From: Gobernador del ELA
“To: xxxxxxxx@xxxx.gobierno.pr
“Sent: Friday, March 6, 2015 9:28 AM
“Subject: REDUCCIÓN EN TUS CONTRIBUCIONES

“Hemos trabajado en una transformación total del Sistema Contributivo actual, que es uno injusto e ineficiente porque Ia carga contributiva descansa sobre la clase trabajadora y productiva.  La razón de esta transformación es traer justicia y equidad a las miles de empleados asalariados que como tu llevan la principal carga del país.

“Es importante que sepas que la implantación del IVA esta acompañada de una histórica reducción en las tasas contributivas de todos los individuos y corporaciones.  Todos los solteros que ganan S40,000 o menos pagarán $0 contribución sobre ingresos, y así lo verán reflejado en su cheque de nómina.  Los casados que ganen $80,000 o menos no rendirán planillas y tampoco se les retendrá dinero de su cheque por ese concepto.  Esto significa que más de 857,000 personas, de sobre de 1 millón de asalariados que hoy rinden planillas en Puerto Rico, no tendrán que hacerlo en el futuro.

“Como ejemplo, una persona soltera que gana §40,000, NO pagará contribuciones.  Lo mismo ocurre con los casados que tienen ingresos de $80,000 o menos.  También, a modo de ejemplo, si una persona gana $50,000 al año y rinde como soltera hoy paga contribuciones por los $50 mil, a una tasa que podría llegar hasta 25%.  Con la Transformación Contributiva esa misma persona no pagará contribuciones por los primeros $40,000, y solo pagará por los restantes $10,000 a una tasa propuesta de 15%.

“De lo que se trata es de justicia contributiva.  La gente tendrá más dinero en sus bolsillos, y además, se reducirá la evasión.  Con esta transformación los evasores también tendrán que pagar.

“Para que puedas ver de manera individual el ahorro que tendrás con la reducción de las tasas contributivas, te invito a que saques tus números con la nueva calculadora que está disponible en transformacionpr.com.  También puedes accederla directamente en sacatusnumeros.com.

“Si quieres que la comparación sea más clara, busca tu planilla del año pasado (año contributivo 2013) o la del 2014 y úsala como referencia.  Haz tus propios números y llega a tus propias conclusiones.  Ese ejercicio te permitirá ver claramente cuánto dinero adicional tendrás en tu bolsillo para utilizarlo como prefieras.

“Te exhorto a que invites a tus familiares, vecinos y amigos a sacar sus propios números.  En transformacionpr.com también obtendrás información valiosa de cómo funcionará el sistema completo para todas las personas, no importa su nivel socioeconómico.  ¡Infórmate!

“El Gobernador del Estado Libre Asociada de Puerto Rico,

“Alejandro J. García Padilla”

(A todo esto: ¿en qué quedó la famosa “Mesa de Acción para la Competitividad y Crecimiento” de la que tanto se habló en 2014?  Me imagino que ya nadie se acordará de eso…)

Otras lindezas improvisadas en este año incluyen: retener los reintegros contributivos de muchos de los que cumplieron con su deber ciudadano y pagaron a tiempo—y hasta antes de tiempo—sus impuestos (y por cierto, la mañana del día en el que escribo esto, se decía que se iban a pagar varios de los reintegros en el par de días que quedan antes de que culmine el 2015—¡qué pantalones!); retener el pago del Bono de Navidad de los empleados públicos hasta el último minuto que disponía la ley (¡sí, dije ley!) porque no había dinero en caja… para que entonces aparecieran por arte de magia los US$120,000,000.00 (US$120.000.000,00) necesarios para cubrir los pagos…

Ciertamente, todo eso ha tenido su costo: servicios públicos que si no se están deteriorando están en vías de ello, incluidos los que son esenciales, como el agua; una economía en la que hasta la empresa privada está sintiendo los malestares, con el cierre de varias empresas; y una migración de personas como no se había visto en mucho tiempo, principalmente a distintas ciudades de los Estados Unidos—en unas, con más suerte que en otras.

Pero hay un costo muy importante, tal vez el mayor de todos: el de la credibilidad de quienes tienen la responsabilidad de dirigir los destinos de todo un país.  Muestra de ello es lo sucedido con el presunto autor de la comunicación que cité hace un momento, el gobernador García Padilla, quien parece que vio la escritura en la pared y hace un par de semanas anunció al país que decidió no postularse para la reelección.  Algo que en su momento yo había visto venir:

«Y entonces resultó que—para sorpresa de nadie—el electorado puertorriqueño eligió al candidato del PPD, Lcdo. Alejandro García Padilla, como quien entrará en funciones de gobernador el miércoles 2 de enero de 2013—por lo menos hasta el domingo 1 de enero de 2017, si no se le ocurre buscar la reelección….  Un candidato que much@s de nosotros encontraríamos tan difícil de entender como la sonrisa de la Gioconda de Da Vinci (pa’ los que jugábamos “bolita y hoyo” con la Mona Lisa)….

»Habrá que ver cómo él resolverá la crisis económica actual, sin cometer el mal hábito de sus antecesores políticamente afines, de desvestir a un santo para vestir a otro (o sea, tratar de “cuadrar” los presupuestos gubernamentales mediante préstamos—algo de lo que yo siempre he estado y estaré en contra).  Habrá que ver cómo resolverá el problema de las agencias públicas afectadas por la pérdida de sus servidores públicos, sin crear un problema mucho más grave que el que se pretendió resolver (si es que lo hubo en realidad, porque hasta yo me estoy cuestionando eso mientras escribo).  Habrá que ver cómo detiene la ola delictiva que hace que tengamos que mirar más a menudo por encima del hombro.  Habrá que ver cómo él piensa restaurar la confianza del pueblo en su gobierno, cómo piensa reconstruir los puentes rotos por la arrogancia e insolencia de quienes se sienten que por estar en el poder, pueden imponer su ley y sus normas sin que nadie les cuestione ni les oponga resistencia.

»Habrá que ver si el futuro incumbente hará algo que no sea quedarse callado ante semejantes retos.  Los mismos ciudadanos que lo eligieron para asumir esa posición (y… yo no estoy entre ellos—pero aun así, pienso estar pendiente de lo que él haga) no deben exigir menos que eso.»

Es más, a mí hasta me da la impresión de que por los últimos 30 ó 40 años, los puertorriqueños nos hemos dejado gobernar por ese icono comercial ochentoso, «Joe Isuzu»—o por su versión boricua menos afamada, «Pepe Isuzu».  Es más, díganme (porque para eso es que está la caja de comentarios, ¿OK?) si la siguiente cita de Wikipedia referente al personaje original (con mi traducción-adaptación del original) le cae a la presente situación como anillo al dedo, o como el sayo del refrán (“Al que le caiga el sayo, que se lo ponga”):

«Joe Isuzu was a pathological liar who made outrageous and overinflated claims about Isuzu’s cars.  (One commercial even cast him as the Boy Who Cried Wolf.)»

O sea, que «Pepe Isuzu» era un mentiroso patológico que hacía reclamos atrevidos y excesivos sobre la marca de automóviles que promovía (de la cual yo llegué a tener uno a mi nombre, y esto no es broma), hasta apareciendo en uno de los anuncios publicitarios como el niño que gritaba, “¡ahí viene el lobo!”.

Peor aún, es la clase de mentiroso patológico que no tiene un color específico.  Puede ser rojo PPD o azul PNP, y quien sabe si hasta verde PIP, aunque el único verde que le interesa a los 3 es el del dinero, muchas veces mal habido.  Es más, voy a aprovechar que lo dije de manera bastante clara en una ocasión, featuring el “irremediablemente bello” (según él se describe a sí mismo) «Mandrake Morrison» de los Quíntuples de Sánchez:

“Sí, son muchos cuentos.  Pero ése no es necesariamente el cuento….  El cuento verdaderamente es quien lo cuenta.  Es y ha sido y será siempre el (la) mism@ cuenter@.  Que sea del PNP o del PPD da lo mismo.  Es quien parece vivir en una realidad paralela a la nuestra, en un universo paralelo al nuestro.  Un universo paralelo en el que el país se está salvando de años décadas de malos manejos económicos (de muchos de los cuales no se responsabilizan, ni tocándolos con una vara de 3 metros—o de 10 pies, lo que le dé la gana de que venga primero); en el que la confianza de los inversionistas en la capacidad de recuperación económica de nuestro país nunca estuvo en duda (y quien diga lo contrario es un mentiroso, según esa mentalidad); en el que somos una ‘estrella’ que puede aportar mucho al mundo, que hasta puede enseñar a jugar béisbol a los mismos que inventaron el ‘baseball’… sin que lo más talentoso de su gente se tenga que ir pa’ otro la’o en busca de suerte.

“Son y han sido y serán l@s que pretenden crear una ‘magia hermosa’ que esconda—y que l@s esconda de—la realidad que los demás vivimos a diario.  Son y han sido y serán l@s que pretenden crear una maroma de complicidad entre ell@s y nosotr@s, l@s espectadores/espectadoras que tenemos que aguantarle los cuentos que nos hacen cada día.  Y el precio que nosotr@s, l@s espectadores/espectadoras tenemos que pagar por esa maroma de complicidad se hace cada vez más costoso.

“Ésa no es una maroma de complicidad de la que me alegre ser parte.  Pero gústele a quien le guste, ése es el cuento nuestro de siempre.”

Por los pasados 11 ó 12 años, he sido—y cuenten con que en el futuro seguiré siendo—consecuente en decir en este blog que muchos de los absurdos sin fin que suceden a diario en Puerto Rico, o donde sea, se deben a que alguien no asumió su cuota de responsabilidad (ya sea la responsabilidad que tenemos con nosotros mismos, con nuestros familiares, amigos, vecinos y demás) y permitió que las cosas llegaran al punto en el que—al fin y al cabo—tod@s tenemos que atenernos a las consecuencias de lo ocurrido.  Y ese es un punto del que nadie puede escaparse—ni siquiera los mentirosos patológicos que parecen tenernos agarrados por el mango como a la proverbial sartén.  Lo mismo da que no hayamos cuidado de nuestras posesiones personales como del medio ambiente de este único planeta en el que nos ha tocado existir: si no cumplimos con nuestra responsabilidad, tendremos que atenernos a las consecuencias.  Y ya sea que me sienta cómodo o no repitiendo esto, lo tengo que hacer—y lo seguiré haciendo mientras pueda hacerlo.  No hay otra manera de enfrentarlo.

Otra de esas cosas de las que de tanto que la he dicho a lo largo de los años en este blog, ya tiene vida propia y se dice por sí misma, es: ¿Qué es lo que una administración gubernamental—como dije, la que sea—que no cumplió con su responsabilidad cuando debió hacerlo, puede ganar con provocar un hervidero social, con causar una sensación de desasosiego entre la población general, ante un futuro no muy prometedor?

NADA, ABSOLUTAMENTE NADA.

Pero como dije entonces, me temo que eso es lo que nos espera, sabe Dios hasta cuándo.

Y en lo que el hacha va y viene y el palo del refrán descansa, ¿qué hacer ante una situación así?  Pues como escribí en una ocasión anterior, la gente está teniendo que echar mano de las palabras de Don José de Diego:

“Sea como sea, lo principal es que en Puerto Rico, en los últimos años, la situación económica ha caído en una verdadera crisis, más o menos la misma que veíamos que ocurría en países como Argentina o Grecia, en los que la irresponsabilidad fiscal de los gobiernos llevó a apretar el cinturón, aunque no necesariamente su propio cinturón, sino el cinturón de los demás, de la gente que trabaja, que produce, que no tiene la culpa de esa irresponsabilidad.  Y esa misma gente ha visto, o según espero, lo está empezando a ver, o debe de empezar a ver, que no puede seguir mugiendo como toro acorralado.  Que hay que unirse para buscar soluciones, por encima de la arrogancia y el desprecio de quienes crearon un caos del que les interesa distanciarse, como si con ellos no fuera la cosa.

“Y le guste a quien le guste, hay quien se está levantando, quien se está revolviendo, quien se está resistiendo.  Hay quien está embistiendo.  Y más vale que quienes pusieron a los demás en este predicamento tomen nota y se muevan actuar para bien.”

Y eso es algo en lo que deberían pensar los «Pepe Isuzu» de la vida, esos mentirosos patológicos que tratan de vendernos—como dice el de «La Cámara que Vende», “como pan caliente… ¡y con mantequilla!”—reclamos exagerados y excesivos, esos que tratan de huir de la triste realidad, en la esperanza de que la misma no los alcanzará.

O tal vez, creen que la realidad no los alcanzará.  Pero tarde o temprano los alcanzará, como nos está alcanzando a nosotros.  Y tarde o temprano tendrán que sufrir las consecuencias de su irresponsabilidad.

Y tarde o temprano, esos sueños que nos vendieron serán sus pesadillas.

¡Ojalá y así sea, en el 2016 que está por comenzar, y siempre!

¡Y vamos a dejar el año 2015 ahí!  Cuídense mucho, pórtense bien, sean personas razonables y nos vemos en 2016.  (Eso sí, roguemos por que el nuevo año no nos salga de pesadilla… Sarcástico )


1 La Sección 8 (“Prioridad de desembolsos cuando recursos no basten”) en el Artículo VI (“Disposiciones Generales”) de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de 1952 establece lo siguiente (énfasis añadido con toda intención): «Cuando los recursos disponibles para un año económico no basten para cubrir las asignaciones aprobadas para ese año, se procederá en primer término, al pago de intereses y amortización de la deuda pública, y luego se harán los demás desembolsos de acuerdo con la norma de prioridades que se establezca por ley.»

2 Pero para una explicación más detallada sobre el tema de la deuda pública del Puerto Rico de 2015 y los mitos sobre la misma, vea este artículo preparado por el Centro para la Nueva Economía (CNE).

3 Que conste que yo no divulgo mi dirección de correo electrónico oficial (ni siquiera mi dirección de correo electrónico regular) aquí en este blog, porque no la quiero para ningún otro propósito que no tenga que ver con mi trabajo.


Es más, aquí vamos de nuevo:

Yo soy Luis Daniel Beltrán… y yo APRUEBO esta entrada. Pulgar hacia arriba

Hoy es un buen día para…

Sunrise at San Vito Lo Capo, Sicily (Italy)
Sunrise at San Vito Lo Capo, Sicily (Italy) (Photo credit: Wikipedia)

“Hoy es un buen día para…”

Esa es una frase interesante.  Implica que el de hoy es un día favorable para hacer eso que queremos hacer ya, o que hemos querido hacer por mucho tiempo.  Un día en el que todos los elementos parecen unirse para favorecer la realización de las tareas del hogar, la salida a la playa o al parque o al cine o a tomarse un helado o una taza de café junto a nuestra familia o nuestras amistades, o para planear ese viaje que queremos darnos en crucero por el Caribe, o en avión a visitar a nuestra gente “de la banda allá” o a explorar otros países, otras culturas, otros mundos distintos al nuestro.

Lamentablemente, para quienes tienen sus propios intereses en mente y a quienes no les entra el concepto de la responsabilidad que deben tener para con el resto de nosotros, también es un buen día.  Un buen día para despojar a los demás de aquello que se ganaron trabajando honestamente.  Un buen día para imponerle “respeto” a la persona a quien se pretende despojar de ese bien, para hacer valer ese “respeto” por la fuerza del plomo y la pólvora (será porque así le es más fácil, según su limitada mentalidad).  Un buen día para huir con aires de triunfo, botín en mano, sintiéndose como el rey del mundo, mientras queda atrás quien se negó a rendirle pleitesía, muerto o esperando el final de la agonía.

(Aparte: me pregunto si eso mismo era lo que pasaba por la mente del presunto asesino de 12 personas que habían ido inocentemente a ver el estreno de la más reciente película de Batman, la medianoche del 20 de julio de 2012 en Aurora, estado de Colorado.  Que tenía que imponerles “respeto” a fuerza de gas lacrimógeno, plomo y pólvora.)

O también puede ser un buen día para decirle arrogantemente al resto del mundo que les importa tres carajos lo que piense el resto del mundo y mostrarle “el dedo malo”, que ellos son “los que mandan” y que mejor no se metan con ellos, ni siquiera para defender el honor de una chica en medio de una fiesta juvenil (si se merecía—o no—que le defiendan su honor, ya eso es otra cosa).

(Posiblemente también les importará tres carajos que los utilicen como gancho publicitario para una causa política—como la del referendo previsto para el mes próximo, en el que se propone enmendar la constitución de Puerto Rico para limitar el derecho a fianza a los acusados de ciertos tipos de delito violento—, pero ya eso es asunto de políticos oportunistas que le otorgan el derecho al voto a los confinados, y que no se pueden quejar después cuando éstos les pasan la cuenta.  Total, para eso están los demás…)

Pero tal vez éstos no son los únicos para quienes es un buen día.  Porque también es un buen día para quienes salieron a realizar una encomienda encargada por quienes confían confiaban (aunque me sospecho que aún confían) en ell@s, y en lugar de eso deciden hacer otra cosa.  Un buen día para proponer medidas que además de limitar los derechos de los ciudadanos—como cualquier profesional que conoce del tema lo puede ver, hasta en la oscuridad de la noche—no deben ni de considerarse, si se va a confiar en la discreción de los jueces para poderlas implantar.  (Y esa misma discreción judicial, como ya hemos visto en ocasiones anteriores como ésta, ésta o ésta, ha traído resultados bastante funestos.)

Un buen día para crear una legislación que me favorezca en la adquisición de una propiedad (digamos, una casa) a través de un programa de ayuda a quienes no tienen ni el acceso ni los privilegios que tiene un político, mientras que a esas personas que no tienen ni ese acceso ni esos privilegios se les hace difícil conseguir una vivienda que no cueste más de los US$150’000 que se piden como un incómodo “mínimo” (habiendo por ahí tanta vivienda disponible para la venta… ¡comenzando en los “bajos” US$400’000!).

Un buen día para aprovechar ilegalmente los servicios públicos como electricidad y acueducto y conectarlos a un comité político del candidato a la alcaldía de algún municipio, para después salir a la calle a gritarle al mundo que eso no es nada ilegal—digo, a menos que no sea un Juan del Pueblo cualquiera, o una comunidad pobre como Villas del Sol, porque si no… ¡que se cuiden!

Parecería que hoy es un buen día para muchas cosas negativas y destructivas.  Pero, ¿no debería ser hoy un buen día para cosas positivas y constructivas?  ¿Y que debería haber más de estas últimas que de aquéllas?  Tal vez debemos comenzar por ponernos de pie tod@s l@s que creemos en la capacidad del ser humano para mejorar su situación.  Tal vez debemos comenzar a pensar y actuar nosotr@s mism@s, y dar los pasos que nos ayuden que ayuden a mejorar nuestra situación colectiva, especialmente en lo que ello ayude a mejorar la vida de quienes más sufren los embates de la injusticia.

Y tal vez esos pasos no sean lo que algunas personas de limitada perspectiva—especialmente quienes creen que la dádiva monetaria federal lo resuelve todo—desearían ver.  Pero no creo que haya más alternativa.

Y eso tal vez inquiete a algunas personas más, especialmente para quienes la lealtad a un partido o un ideal—ya sea noble o burdo—sea lo que le da su razón de ser en la vida, su savia vital.  Y esas personas deben saber desde ya que no tendrán ni la ilusión de un descanso tranquilo, porque esos días de gozar de impunidad mientras que el resto de nosotros paga caro los platos que ellos han estado rompiendo por varias décadas—y aún los rompen—se acabarán tarde o temprano.  (Y ahora me digo yo, ¿será por eso que nuestros pseudolíderes quieren que se apruebe un nuevo código penal que castigue—hasta con 3 años de cárcel—a quienes bien o mal osen interrumpir las “sagradas” funciones de una Asamblea Legislativa que ha tirado su prestigio y su respeto propio a la basura?  ¡Lo que hace la irracionalidad y el miedo!  ¡Lo que hacen el servilismo y el culto a la partidocracia!  Pero allá ell@s con su conciencia… ¡si la tienen!)

Definitivamente, hoy es un buen día para pensar en las cosas que evidentemente andan mal—muy mal—malísimo—terriblemente mal—y buscar la manera de corregirlas, de buscar hacer el bien.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.

Soy Luis Daniel Beltrán… ¡y yo apruebo esta entrada!  Pulgar hacia arriba

Por Que Muchos Hombres No Tomamos Decisiones Correctas

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Hace un par de semanas he estado por traer a la consideración de mis lectores una noticia que me ha dejado bastante perplejo.  Así que ya que comenzó el verano en el hemisferio Norte, creo que ésta sería una buena oportunidad para hacer embocadura y ponerle un toque veraniego a este blog.

(Especialmente para beneficio de quienes están al Sur del ecuador, que ya deben estar empezando a sentir el inicio del invierno…)

Según esta nota de Brian Alexander, quien colabora con MSNBC.com, los hombres no tomamos decisiones correctas cuando estamos chequeando las chicas en bikini.

¡EXACTAMENTE COMO LO ACABAN DE LEER!

Por supuesto, muchos de mis lectores estarán diciendo, “Pero yo ya sabía esto, ¿qué hay de nuevo?”  Y tienen razón.  Hasta el poeta latino Publius Vergilius Maro, mejor conocido como Virgilio (70aC–19aC) sabía del asunto hace más de 2000 años, cuando describió en su obra más importante, La Eneida, cómo Venus sedujo a Vulcano para que éste le construyera una armadura especial.  Pero vamos a dejar de lado lo que pasó apenas el otro día…

Según el artículo de Brian, un grupo de científicos de Bélgica hizo una serie de estudios en 358 hombres jóvenes.  En una prueba, algunos de los sujetos miraron fotos de chicas en bikini o lencería, mientras que otros miraron fotos de paisajes (¡!).  En otra prueba, a algunos se les dio a manosear camisetas (en buen español boricua, t-shirts), mientras que a otros les dieron sujetadores (obviamente, ustedes saben a qué pieza de ropa íntima me refiero) 😉 .  Y en una tercera prueba, a unos se les dio a mirar un vídeo de hombres que corrían por el paisaje, mientras que a los otros se les mostró un vídeo de “cientos de mujeres jóvenes en bikini, que corrían por las colinas, los campos y las playas” (¡¡¡¡¡!!!!!).

(Me pregunto qué sucedería si alguno de los sujetos experimentales se entusiasmaba demasiado con el primero de los dos vídeos…)

Pero bueno, la cosa es que según Brian, después de hacer pasar a los sujetos experimentales por esta… ¿cómo lo digo?… por esta “tortura”, se les daba a elegir entre un pago inmediato de 15€ (euros) y el pago de una cantidad mayor, por la que tendrían que esperar un mes.  Resulta que todos los que… ejem… se sacrificaron por la causa y se expusieron a las imágenes sexy exigieron un pago demorado menor (20€) que el que exigieron aquellos que no tuvieron que hacer ese sacrificio (25€).  Una de las conclusiones que Brian cita de ese estudio es que los varones que tienen todo el tiempo la mente puesta en el sexo son impulsivos y valoran la gratificación inmediata, por lo que tienden a tomar decisiones que resultan en una ganancia poco lucrativa.

(‘pérate, ¿por dónde yo voy?… OK.)

Brian menciona otro estudio parecido, en el que a los sujetos experimentales se les ponía a hacer algo que no voy a describir aquí (pero que no requiere ambas manos para hacerse), mientras se les preguntaba sobre ciertas situaciones.  Según ese otro estudio, los hombres que están sexualmente excitados se inclinan a hacer cosas que de lo contrario no harían, como percibir los zapatos femeninos (creo que se refiere a los de taco) como eróticos (¡¡¡!!!), formar “un trío” y (no me refiero a “Los Panchos” ni al “Trío Vegabajeño”) con una mujer y otro hombre (¡huuuuuy!), embriagar con licor a una chica para aumentar las posibilidades de tener sexo con ella… y en un caso bastante extremo, tener relaciones sexuales sin protección (y eso sí es bastante irresponsable en una era como la que vivimos).

(¿Seré yo, o de veras está muy caluroso aquí?  Porque aquí está haciendo un caaaaalooooooooooor…)

Es más: Hasta los publicistas se encargan de cargar nuestros sentidos con imágenes sexy, al punto de que hasta se nos olvida qué ca… ¡uy, perdón!… qué rayos es lo que se nos está mercadeando.  Dice Brian que estamos tan absortos “alimentando la pupila” (como decía el grande de la comedia en Puerto Rico, José Miguel Agrelot, 1927–2004), que no nos importa la calidad de la cerveza que se está anunciando o cuántos segundos tarda el carro en acelerar desde cero hasta 60 millas (96 kilómetros) por hora…

(Como que de momento me dan ganas de dar una vuelta en mi carro…)

La verdad es que no es un secreto lo que cita Brian Alexander en su escrito, de que la gran mayoría de los hombres tienen la cabeza llena de musarañas pensamientos orientados hacia el sexo, y que eso les lleva a perder su perspectiva sobre la vida, sobre lo que en realidad es más importante.  Y ese algo importante es no tomar decisiones equivocadas, decisiones que en muchas ocasiones tienen consecuencias lamentables, y que no llevan a un beneficio duradero, por satisfacer el deseo de obtener una gratificación inmediata.

Bueno, creo que ya yo he escrito demasiado por hoy.  Pero lo peor es que son casi las 23:45 UTC -04:00 del domingo, y todavía estoy escribiendo esto a cuenta de que mañana lunes tengo cosas que hacer en mi oficina.  ¡Vaya con la clase de decisión que me tomo!

Es más, ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien, y por supuesto, ¡a gozar este verano (por lo menos acá en el Hemisferio Norte)!  Hasta luego.

MSNBC.com: Science Proves That Bikinis Turn Men into Boobs

NOTA ACLARATORIA (9 DE SEPTIEMBRE DE 2009 @ 21:19 UTC -04:00): Notarán que a partir del 7 de septiembre de 2009, he colocado a mi blog bajo una licencia de Creative Commons (licencia de reconocimiento, no comercial, sin obras derivadas).  Sin embargo, debo aclarar que cada una de las fotos en esta entrada tiene su debido derecho de autoría a favor de los sitios de los cuales se obtuvieron las mismas por parte de terceros.  De ser necesario remover las mismas—aunque ello deje sin sentido a esta entrada—espero que me lo hagan saber.  Gracias.

LDB