Categorías
comunidad gobierno naturaleza noticias política Puerto Rico sociedad Viejo San Juan

De Vuelta al Paseo

EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

San Gerónimo Caribe Project, Inc.;
Firstbank Puerto Rico, Inc.

Apelados-Peticionarios

v.

Estado Libre Asociado de Puerto Rico, representado por el Secretario de Justicia; Junta de Planificación representada por su Presidente; Administración de Reglamentos y Permisos representada por su Administrador, Departamento de Recursos Naturales y Ambientales representado por su Secretario

Apelantes-Recurridos

Hilton International of Puerto Rico, Inc.; Hotel Development Corp.

Demandados
***********************************

CT-2008-04

Certificación

Opinión del Tribunal emitida por el Juez Presidente SEÑOR HERNÁNDEZ DENTON

San Juan, Puerto Rico, a 31 de julio de 2008.

En esta ocasión, nos corresponde resolver una controversia que trasciende las particularidades fácticas del caso de epígrafe. En esencia, debemos determinar si ciertos terrenos ganados al mar mediante rellenos realizados en la entrada de la Isleta de San Juan a mediados del siglo pasado –sobre los cuales actualmente se erige parte del proyecto de desarrollo mixto comúnmente conocido como Paseo Caribe- son bienes privados o de dominio público.

Al resolver dicha interrogante, tenemos presente que las obras de relleno en controversia formaron parte de una política urbanista promovida por el Estado durante la primera mitad del siglo XX que resultó en la modificación de una tercera parte del litoral de San Juan y en el asentamiento de diversas zonas históricas del área metropolitana, tales como Puerta de Tierra, Barrio Obrero, Isla Verde, Sabana, Amelia, Ocean Park, Isla Grande, Juana Matos y el Condado. No cabe duda que la clasificación dominical que hoy le otorguemos a las tierras objeto de este pleito tendrá serias consecuencias sobre los derechos propietarios y la seguridad jurídica de las miles de familias que habitan en esas comunidades de San Juan y de otras partes de Puerto Rico con un tracto similar, pues gran parte de éstas también se cimentaron sobre terrenos ganados al mar.

Luego de analizar el derecho aplicable, concluimos que al momento de realizarse los mencionados rellenos era suficiente cumplir con un esquema administrativo para la desafectación de los terrenos ganados al mar. Toda vez que las agencias competentes autorizaron a título de dominio las obras de relleno realizadas en el Coast Guard Parcel en el año 1941 y en el Condado Bay Parcel en la década de los cincuenta, resolvemos que dichos predios son bienes patrimoniales susceptibles de apropiación particular. En vista de que no se desprende de los autos que se presentara prueba sobre error o fraude en la concesión de los permisos correspondientes, y dado que San Gerónimo Caribe Project, Inc. es el titular de los referidos terrenos privados, confirmamos la sentencia dictada por el Tribunal de Primera Instancia.

(Caso CT-2008-04, 31 de julio de 2008, páginas 1–2 [de un total de 146 páginas].  Énfasis añadido.)

íSaludos, mi gente, dondequiera que estén!

Francamente, todavía estoy tratando de entender lo que acaba de suceder.  Y lo que acaba de suceder es que el Tribunal Supremo de Puerto Rico, por voz de su presidente, Hon. Federico Hernández-Denton, ha determinado (pese a la opinión disidente de la Hon. Liana Fiol Matta) que los terrenos del lujoso proyecto residencial conocido como “Paseo Caribe” no constituyen bienes de dominio público del Pueblo de Puerto Rico, toda vez que el gobierno que en su momento debió haber ejercido su autoridad en ese sentido, permitió que se transformaran esos terrenos en unos dedicados a fines particulares.

(Para quienes leen esto fuera de Puerto Rico, si no se acuerdan de lo que trata este caso, les refiero a este mensaje que escribí en junio del año pasado.  Y también a este mensaje de agosto del año pasado.  Y a éste otro, sobre el papelón de “siete machos” representado por un senador estatal en los predios del proyecto.)

La certificación que cito arriba plantea la consideración de un proceso histórico de desarrollo urbano en la zona metropolitana de San Juan, el cual ha producido como resultado la ubicación de una serie de comunidades como las que se mencionan en la cita.  Por supuesto, para el momento histórico en que se da ese tipo de urbanismo, no existía mucho del conocimiento que hoy tenemos sobre riesgos costeros, entre otras áreas, ni existía mucha de la preocupación (o tal vez, conciencia) que existe hoy en día por proteger vidas y propiedades; si hubiera sido así, creo que tal vez muchas de esas comunidades nunca se hubieran ubicado donde hoy están.  Pero como dicen por ahí, “los perros nacen sabiendo”… ¡y lamentablemente no somos perros!

Una cosa que me llama la atención de la certificación emitida por nuestro más alto tribunal es que basa su determinación, entre otros criterios, en un concepto esbozado por dos catedráticos puertorriqueños de Derecho, sobre lo que determina el carácter público de un bien:

[e]l carácter de dominio público de un bien no depende de su naturaleza física o geológica. Lo determinante es su finalidad: el uso público del mismo. De ahí que un bien, originalmente de dominio público, pueda transformarse en bien patrimonial, susceptible de enajenación, si su uso cesa de ser público.

M. Godreau y J.A. Giusti, Las concesiones de la Corona y propiedad de la tierra en Puerto Rico, Siglos XVI-XX: Un estudio jurídico, 62 Rev. Jur. U.P.R. 351, pág. 563 (1993).  (Citado en la página 52 de la Certificación CT 2008-04).

A mí lo anterior me da a entender que las mismas acciones pasadas del gobierno, como parte de la referida política urbanística practicada en tiempos anteriores, llevó a que el uso de esos terrenos cesara de tener un fin público, como lo es el acceso del público a la playa, lo cual lo abrió a ser aprovechado para el disfrute de particulares.  Así que al perder ese carácter, el Estado no puede reclamarlos para un fin público, como se pretende.

Sin entrar en los méritos de la legalidad (o falta de la misma) de la concesión de los permisos para el proyecto (algo que se supone que sea de mi incumbencia, de todos modos), la decisión del Tribunal Supremo resuelve que los terrenos de Paseo Caribe pertenecen a la entidad que está desarrollando el proyecto y no son bienes de dominio público en terrenos ganados al mar.  Sin embargo, en la misma decisión se establece que dicha entidad debe proveer una servidumbre para permitir el acceso al Fortín San Gerónimo del Boquerón, tanto para las obras de mantenimiento que tanta falta le hacen en estos momentos, como para el disfrute del público.  Me imagino que esto último debe ser algo así como un “premio de consolación” para quienes abogan por el libre acceso del público a nuestras playas y facilidades de recreación costera, algo así como un intento de complacer a la mayor parte de la gente la mayor parte del tiempo.

No voy a entrar en las reacciones que siguieron a esta decisión, porque las mismas son tan y tan y tan predecibles que no vale la pena entrar en ellas (para eso están los mensajes míos anteriores que les refiero arriba).  Pero aún sigo creyendo que situaciones como la de Paseo Caribe, bien pueden evitarse que lleguen a un punto en el que la injusticia sea la norma, venga del lado de donde venga.  Como dije en mi mensaje de hace un año,

. . . el caso es que hasta que no se reformen las leyes para prevenir que se repitan situaciones como la que me ocupa hoy, pero más aún, hasta que no se asegure que el proceso gubernamental de concesión de permisos para desarrollo no se preste para la burda manipulación por parte de quienes creen que pueden abusar del resto de nosotros, tendremos que seguir tolerando que cualquiera, con cualquier agravio por más tonto que sea, trate de poner de rodillas a una sociedad civilizada, sin que haya la voluntad de defenderla de quienes creen actuar “por el pueblo”.

(El énfasis lo añadí yo esta vez.)

Y creo que mientras pueda, voy a seguir insistiendo en ello.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

LDB

Categorías
eventos noticias política Puerto Rico

Y Siguen Las Peripecias del Fortín

¡Saludos, mi gente!

Habrán notado que al día siguiente al de mensaje original sobre la controversia que rodea al propuesto desarrollo “Paseo Caribe”, añadí una actualización en la que indiqué que la aparente crisis ocasionada por la invasión de las grúas de construcción por manifestantes se había resuelto provisonalmente con la salida de los últimos de éstos. Lo que yo no mencioné (porque no lo sabía entonces) fue que como parte de la resolución de ese conflicto, el gobierno estatal decidió que se nombrara una comisión de ciudadanos (con algunos funcionarios de gobierno incluidos), la cual se encargaría de evaluar lo sucedido.

El caso es que se nombró la comisión, con grandes esperanzas de que se indagaría sobre la forma en la que se otorgaron los permisos para la construcción del proyecto residencial (que algunos dicen que fue de manera ilegal), cómo se enajenaron los accesos al Fortín San Gerónimo del Boquerón, etc. Lamentablemente, la comisión apenas duró lo que dura un suspiro, ya que el Gobernador de Puerto Rico, por razones que sólo él entiende, quiso limitar únicamente el alcance de la comisión a garantizar el acceso público al fortín.

Para mí, eso es como protegerle la espalda a alguien; es como decir, “tú vas a llegar hasta donde yo te diga… porque los permisos del proyecto… ¡eso no se toca!” De más está decir que eso no fue del agrado de quienes integrarían la comisión, al punto de que uno que otro miembro empezó a renunciar al tercer o cuarto día de formada la misma. Al final, al no poderse concretar la misión de esclarecer un asunto de tan vital interés, la comisión optó por disolverse sin poder hacer nada.

Viendo cosas como éstas, yo me pregunto, “¿por qué?” ¿Por qué el celo por proteger un proceso de otorgación de permisos de desarrollo que se presta para muchas cosas? (¡Y créanme, en 18 años he sabido que eso es así!) ¿Por qué limitar el ámbito de la comisión a un aspecto de todo el asunto? ¿Será posible que haya una falta de conciencia y de preocupación por los monumentos históricos como el Fortín San Gerónimo, que sigue siendo una víctima silenciosa de las fuerzas de la naturaleza? ¿Será que hay mucha gente “con los dedos amarrados” en este asunto?

Como yo siempre digo, algo debe estar terriblemente mal para que quienes juran servir al pueblo actúan como sus peores enemigos. Pero en fin, dejemos que Nerón siga tocando el arpa mientras Roma arde…

OK, ya esto me pone grave. Vamos a otra cosa…

ESTA SEMANA (13–19 DE AGOSTO DE 2007): Un sistema para que el hombre pueda “acumular puntos” con la mujer… o perderlos… Surge OOOOOTRA versión de Windows Vista, pero esperen a ver de qué se trata, y a quién se la están vendiendo POR ERROR… Una historia de amor… ¡electrizante!… Un paciente cardiaco busca que su médico certifique que ÉL PUEDE… Cuando una mujer encuentra una gatita realenga, se forma un tremendo conflicto entre su esposo y el veterinario… Y… Las 10 razones principales por las que las computadoras son mejores que la gente.

NUEVO EN ¡VÍDEOS!: Conozca cómo vivía la ruralía puertorriqueña hacia 1940, desde el punto de vista de un gobierno estadounidense empeñado en “conservar la democracia”.

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

LDB

Categorías
blogs noticias política Puerto Rico

Vamonos, Muchachos, A Trepar La Grua

¡Saludos, mi gente!

Si la vez pasada yo escribía sobre cómo el que haya líderes de agencias de gobierno haciendo campaña política desde sus puestos oficiales es una de esas cosas que son difíciles de entender, ahora vemos algo un poco más difícil de entender: Cómo un sistema de gobierno permite que ocurran situaciones innecesarias y que en última instancia pueden ser riesgosas para las partes involucradas.

Pero antes, hagamos un poco de historia. Si regresan en este blog hasta hace apenas dos meses y medio, recordarán que yo les comentaba sobre el caso de un individuo que por segunda (¿o tercera?) ocasión se subió a una grúa de construcción en el sector turístico de San Juan conocido como “El Condado”, en protesta porque no se le dejaba ver a sus hijos, tras uno de esos líos de familia que se producen cuando las cosas no se hacen bien. (No voy a entrar en detalles aquí, aunque sí lo pienso hacer en mi blog en inglés. Pero por si acaso, vean “Que No Me Da La Gana, No Me Bajo de Aquí, Hasta Por La Mañana [http://luisdbeltranpr.blogspot.com/2007/05/que-no-me-da-la-gana-no-me-bajo-de-aqui.html].”)

(ACTUALIZADO EL 26 DE ENERO DE 2009: Que No Me Da la Gana, No Me bajo de Aquí, Hasta por la Mañana.)

Pues bien, parece que algunos elementos dentro de nuestra sociedad han querido llevar esto a los extremos. El caso más reciente, se está produciendo en estos días, cuando un grupo de jóvenes militantes de lo que yo llamaría “ambientalismo radical” han decidido ocupar tres de las grúas que operan en la construcción de un proyecto llamado “Paseo Caribe”, localizado en terrenos pertenecientes al Hotel Caribe Hilton (a la entrada de la llamada “isleta de San Juan”, donde se encuentran el Viejo San Juan y los barrios conocidos como Puerta de Tierra y La Perla). El objeto del descontento de estas personas es la construcción de dicho proyecto, que alegadamente se inició mediante la presunta obtención ilegal de los permisos correspondientes, de un lado para favorecer los intereses de ciertos políticos influyentes, y del otro en perjuicio de los recursos de la costa. Una de las cosas que empeora esta situación es que el proyecto está situado junto a los predios de un pequeño fortín de los tiempos de España, denominado “Fortín de San Gerónimo del Boquerón”, del que se dice que está sufriendo un marcado deterioro, fomentado por la erosión acelerada por la colocación de estructuras en la costa; también se ha mencionado la posibilidad de la presencia de varios yacimientos arqueológicos en el lugar donde se realiza la construcción.

El caso es que se ha formado una situación en la que puede que no salga ganando nadie. Los manifestantes (al menos mientras escribo esto) aún permanecen en sitio, arriesgando sus vidas (¿para qué? ¿para convertirse en “mártires” de la causa ambiental?), mientras que los trabajadores del proyecto, QUE NO TIENEN NINGUNA CULPA DE LOS DESMANES QUE HAYAN RESULTADO EN ESTA SITUACIÓN, están dejando de percibir el dinero con qué sustentar a sus familias.

Y mientras tanto, ¿dónde están los reponsables de toda esta situación? Los desarrolladores del proyecto están tratando de aparecer como los “santos varones de Dios” que hicieron todo el proceso de permisos de manera legal, al tiempo que contratan compañías de guardias de seguridad (algunos de ellos, enmascarados… ¿por qué?) para impedir que se les provea alimentos y agua a los manifestantes. ¿Y el gobierno estatal que permitió que ocurriera esto, algunos de cuyos elementos activos o inactivos tienen un interés manifiesto en este desarrollo? El mismo gobierno estatal que permite que algunos sectores de la sociedad se envalentonen en un preludio a la anarquía…

En fin, el caso es que hasta que no se reformen las leyes para prevenir que se repitan situaciones como la que me ocupa hoy, pero más aún, hasta que no se asegure que el proceso gubernamental de concesión de permisos para desarrollo no se preste para la burda manipulación por parte de quienes creen que pueden abusar del resto de nosotros, tendremos que seguir tolerando que cualquiera, con cualquier agravio por más tonto que sea, trate de poner de rodillas a una sociedad civilizada, sin que haya la voluntad de defenderla de quienes creen actuar “por el pueblo”.

Y parafraseando lo que dice el monólogo inicial de una serie televisiva de los 1950s, “… y Dios sabe que ellos odian eso…”

Bueno, vamos a otra cosa.

ESTA SEMANA (6–12 DE AGOSTO DE 2007): ¡Lo último en la avenida! En los Estados Unidos proponen la solución “perfecta” para resolver tres problemas apremiantes… Y… Los expertos de una conocida revista de orientación al consumidor—¿he mencionado nombre yoooooooooo?—le orientan… ¡sobre cómo conseguir una novia!

Visite Sitio ‘Web’ de Luis Daniel Beltrán y oprima donde dice “Humor, según Luis Daniel Beltrán”.

¡Y vamos a dejar eso ahí! Cuídense mucho y pórtense bien. ¡Hasta luego!

ACTUALIZACIÓN (AL 8 DE AGOSTO DE 2007): MIENTRAS YO ESCRIBÍA ANOCHE EL TEXTO QUE ACABAN DE LEER, LOS ÚLTIMOS MANIFESTANTES QUE QUEDABAN DESCENDIERON DE LAS GRÚAS, LO QUE DEJA MÁS O MENOS RESUELTA LA CRISIS INICIAL. PERO CUÁL NO SERÍA MI SORPRESA AL ENTERARME DE QUE EL MISMO INDIVIDUO QUE PROVOCÓ LA CRISIS OCURRIDA HACE UNOS MESES (AL QUE ME REFERÍ ANTERIORMENTE EN ESTE ESCRITO), ¡TAMBIÉN SE HABÍA SUBIDO A UNA DE LAS GRÚAS SIN QUE NADIE SE ENTERARA (Y HASTA FUE EL ÚLTIMO EN BAJAR)! ¿SERÁ QUE EL INDIVIDUO ESTÁ EMPEZANDO A COSECHAR LOS FRUTOS DE SU RECIÉN ADQUIRIDA FAMA? TOTAL, DECÍA SHAKESPEARE QUE TODO EL MUNDO ES UN ESCENARIO…

LDB