Reír con llanto, llorar con carcajadas

Robin-Williams

En esta etapa no hace falta decirlo, pero a mí también me tomó por sorpresa la muerte del genial comediante Robin McLaurin Williams el lunes pasado (11 de agosto de 2014), a los 63 años de edad.  Un ACTOR con mayúsculas, de esos que siempre tuvo—y aún tenía—tanto talento para dar.  Que como decimos en Puerto Rico, le podía sacar punta a una bola.  Que cuando menos un@ se lo esperaba, salía con una ocurrencia o hacía una imitación de algún famoso… ¡y había que reírse obligado!  Porque él tenía ese talento difícil de igualar.

Pero más me tomó por sorpresa que él se hubiera suicidado por ahorcamiento, a causa de una depresión con la que él lidiaba desde hacía mucho tiempo (y hasta lo había dejado saber en muchas entrevistas a lo largo de los años).  Depresión tal vez causada por los vicios que suelen tomarse de la mano con la fama (ustedes saben a qué me refiero)—y puede ser que hasta agravada por un reciente diagnóstico de enfermedad de Parkinson.

El caso es que según pasaba el tiempo y se conocía más de lo sucedido, me vino a la mente algo que yo había visto por primera vez, hace demasiado tiempo como para acordarme.

“Viendo a Garrick—actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirlo le decía:
‘Eres el más gracioso de la tierra,
y más feliz…’ y el cómico reía.

“Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.

“Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
‘Sufro—le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

“‘Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.’

“—Viajad y os distraeréis.
—¡Tanto he viajado!
—Las lecturas buscad.
—¡Tanto he leído!
—Que os ame una mujer.
—¡Si soy amado!
—Un título adquirid.
—¡Noble he nacido!

“—¿Pobre seréis quizá?
—Tengo riquezas.
—¿De lisonjas gustáis?
—¡Tantas escucho!
—¿Qué tenéis de familia?
—Mis tristezas.
—¿Vais a los cementerios?
—Mucho… mucho.

“—De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.

“Me deja—agrega el médico—perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
‘Sólo viendo a Garrick podréis curaros’.

“—¿A Garrick?
—Sí, a Garrick… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!

“—¿Y a mí me hará reír?
—¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; mas… ¿qué os inquieta?
—Así—dijo el enfermo—, no me curo:
¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.

“¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

“¡Ay!  ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

“Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

“El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.”

Reír Llorando, por Juan de Dios Peza (poeta mexicano, 1852–1910)

¿Coincidencia, tal vez?  ¡Qué se yo!  Tal vez Williams sufría del mismo “spleen” que el Garrick del poema del mexicano Juan de Dios Peza.*  Y si por lo menos una de las fuentes en las que busqué hoy está en lo correcto, el “spleen” al que Peza se refiere es mucho peor que la depresión o el “stress” (lo siento, nunca me acostumbraré a escribir “estrés”).  Es el hastío de la vida.  Es el cansancio de vivir, la pérdida de toda esperanza.  Es lo que en Puerto Rico llamaríamos vulgarmente (si me lo disculpan mis lectores/as fuera de Puerto Rico), estar “apesta’o” de la vida.

Es algo que vi antes—y aun hoy se me sale una lágrima cuando pienso en ese antes.

“Sea como sea, la noticia de que alguien a quien se conoce… ha optado por resolver los problemas angustiosos de su vida privándose de la misma, nos deja muy consternados.  Nos deja con la sensación de que… viven por dentro un infierno, una situación mental tan angustiosa que no las deja ver más allá.  Nos deja con una sensación de vacío, de que nos hará cada vez más falta, de que nuestro mundo dejó de ser el mismo ante su partida al más allá.

“Pero bueno, la vida continúa para l@s que quedamos atrás…”

Y lamentablemente, así tendrá que ser.  La vida continúa para el resto de nosotr@s, tal vez menos completa, sufriendo por el “spleen” que nos causa tanta guerra, tanta violencia, tanta mediocridad, tanta codicia y tanta corrupción.  O sea, que tendremos que seguir riendo con llanto, llorando con carcajadas.  Pero seguiremos viviendo, recordando siempre esto:

“Por más angustiosa que sea la situación por la que pasan nuestras vidas, ¡no debemos rendirnos NUNCA!”

¡Mil gracias y buen viaje, Robin McLaurin Williams!  ¡Hazlos reír a carcajadas, a dondequiera que hayas ido!

¡Que así sea!


* Valga aclarar que aunque el poema basa libremente—tal vez demasiado libremente—su trágico protagonista en la figura del actor teatral inglés David Garrick (1717–1779), este último, en realidad no nacido noble, no se dedicó únicamente a la comedia; de hecho, se le considera como uno de los mejores actores del teatro inglés del Siglo 18, si no el más destacado.


LDB

La Transicion de don Tomas

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

Puerto Rico amaneció el jueves pasado (15 de enero de 2009) con la noticia de la muerte de uno de los pioneros de la televisión en Puerto Rico, nacido Lucas Tomás Muñiz Ramírez, pero mejor conocido como Tommy Muñiz (o más sencillamente, don Tommy).  Persona de gran talento en la televisión, a la que ayudó a levantar desde sus comienzos con sus producciones en distintos géneros: comedias, telenovelas, variedades, programas de entrevistas, entre lo que puedo enumerar “a la carrera”.  Dueño en su momento de una emisora de radio (WLUZ-AM), que dedicó principalmente a difundir la música “del ayer” puertorriqueño (yo más bien la llamaría “música de siempre”), y una estación de televisión (la actual WSTE-TV/DT, a la que también puso las mismas siglas que a su radioemisora).  Dueño del “Monoloro” (situado en Carolina, al Este de San Juan), uno de los dos parques zoológicos que operaron comercialmente en Puerto Rico, durante la década de 1970.  Dueño de la “Hacienda Don Tomás” una operación de crianza de caballos para el hipismo, uno de cuyos ejemplares alcanzó la victoria en uno de los “clásicos” anuales en el entonces  Hipódromo ‘El Comandante’ (el actual Hipódromo Camarero)…  Y hasta actor de cine cuya naturalidad y espontaneidad lo llevó casi a las puertas de ganarse un Academy Award®* estadounidense por su actuación estelar en Lo Que Le Pasó a Santiago

Hay muchas cosas que se han dicho ya sobre él, especialmente lo que han reseñado los medios de prensa locales, que lo que más lamento es que ya no quede mucho más que decir.  Sin embargo, puede ser que algunos recuerdos personales ayuden a sazonar el tema.  Como cuando a finales de la década de 1960 él trajo a la televisión de Puerto Rico un concepto diferente de comedia, aparentemente tomado a préstamo de un programa exitoso que ya existía en la televisión estadounidense de la época, Rowan & Martin’s Laugh-In: chistes rápidos y en sucesión, música incidental, bailarinas que hacían un “puente” entre chiste y chiste…  Por cierto, yo escuché decir alguna vez que cuando se le quiso poner un título al programa, nadie tenía ni p…erra idea de cómo llamarlo, hasta que alguien (puede que nunca sepamos si fue don Tommy o no), presuntamente en su frustración, se atrevió a decir “¡esto no tiene nombre!”… ¡y así se quedó el programa!  ¡Esto No Tiene Nombre!  Y como dicen por ahí, el resto es historia.  Una historia que yo seguí fielmente los viernes por la noche, desde sus comienzos hasta que se canceló a finales de la década de 1970.

¿O qué tal si les digo que en su programa de entrevistas de los miércoles en la noche (El Show de Tommy), don Tommy fue—a mi mejor entender, que conste—el primer productor en la televisión comercial de Puerto Rico en presentar los detalles de una operación quirúrgica de extirpación de seno (mastectomía radical)?  No puedo precisar en qué año se presentó el vídeo de esa operación, pero ciertamente fue una movida bastante arriesgada para su tiempo.  Y sí, yo vi la operación “en todos su gloriosos detalles” (si me disculpan la expresión), desde la preparación de la paciente (que creo que era anónima) hasta la conclusión de la cirugía, desde la primera incisión en el seno afectado hasta la colocación de las suturas.  A mi mejor entender, esta movida tuvo su propósito de crear conciencia entre la teleaudiencia femenina, sobre una de las consecuencias que acarrea el cáncer del seno y cómo las mismas pueden prevenirse con la consulta médica y el autoexamen periódico del seno.  E imagino que muchas habrán sido las mujeres que le estuvieron agradecidas de haber presentado ese vídeo en su programa.

¿Y cómo olvidar los malabares que don Tommy, en su personaje de “Juan Bautista García”, tenía que hacer para lidiar semanalmente con las situaciones en las que lo ponía su familia, Los García?  Esa misma naturalidad y espontaneidad que mencioné arriba fue una de las cosas que ayudaron a que esa comedia de situaciones se quedara grabada en el corazón de todos nosotros, los que la veíamos cada martes en la noche…  Y no voy a seguir escribiendo más recuerdos para no pecar de estar diciendo más de lo que ya otros han dicho.

Ahora bien, una cosa que tal vez se haya dicho mucho en estos últimos días, pero que no estaría de más que yo la escriba aquí, es que el mayor atributo que caracterizó a don Tommy Muñiz fue su amor por ésta, su tierra, Puerto Rico.  Su deseo de ayudar al talento puertorriqueño a forjarse un rumbo exitoso.  Su práctica de exaltar—en todas las facetas de su quehacer profesional y en su vida personal—los más hermosos valores que tenemos los puertorriqueños.  Y eso es algo que lo distinguió—y lo distinguirá para siempre—de quienes por ignorancia o mezquindad (¿o por ignorancia y mezquindad?) sepultan su alma y su ser y pretenden (¿inocentemente?) que otros hagan lo mismo.

(Y a quien le caiga el sayo… ¡que se lo ponga!  O sea… If the skirt fits, then wear it!)

Se me ocurre pensar que es una pena que don Tommy no sea parte del fenómeno que se avecina, cuando el 17 de febrero 12 de junio de 2009** se dé la transición de la televisión en Puerto Rico a la teledifusión digital (momento en que su casa de siempre, WAPA-TV, pasará de ser el canal 4 analógico a ser el canal 27 digital).  Pero estoy seguro de una cosa: para una persona como don Tommy, que supo enfrentar los retos de su tiempo (como a comienzos de la década de 1980, cuando la televisora que él adquirió—o sea, WLUZ-TV; vean arriba—transmitió las primeras vistas legislativas del caso Cerro Maravilla),*** el reto de estos nuevos tiempos hubiera sido para él un “bombo al pitcher“… un reto del que no me cabe duda que él también saldría airoso.

Así que desde aquí quiero pedir un fuerte aplauso para el señor Lucas Tomás Muñiz Ramírez… Tommy Muñiz… don Tommy, con quien Puerto Rico y el mundo entero tienen una enorme deuda de gratitud.  ¡Buen viaje hacia la eternidad, don Tommy, y que su recuerdo nos alegre siempre, desde dondequiera que esté!

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.


* Academy Award(s)® © The Academy of Motion Picture Arts and Sciences.  All Rights Reserved.

** ACTUALIZACIÓN AÑADIDA EL DÍA 15 DE FEBRERO DE 2009: Debido a que el jueves, 12 de febrero de 2009, el presidente Obama firmó una medida congresional de urgencia que demora la transición digital de la TV estadounidense (y puertorriqueña, por extensión), he tenido que hacer el cambio correspondiente en el texto de la entrada.

*** No olviden que los siniestros hechos del 25 de julio de 1978 ocurrieron precisamente junto a la torre del transmisor de dicha televisora (cuyas siglas eran entonces WRIK-TV), como lo indico en la entrada de mi blog a la que hago referencia.  (Talk about poetic justice!)


P.S. A aquellos de mis lectores fuera de Puerto Rico que estén interesados en vídeos relacionados con don Tommy Muñiz, les recomiendo hacer una búsqueda de los mismos en YouTube.com.  Una página en la que tal vez puedan encontrar algunos de estos vídeos es la página del cantante y productor Edgardo Huertas.

LDB

Por Que No Te Callas?

¡Saludos, mi gente, dondequiera que estén!

¡Ahora sé yo que los pájaros le han declarado la guerra—a muerte—a las escopetas!  O por lo menos, eso es lo que se desprende de la más reciente controversia (desafortunadamente, una más) dentro del Partido Nuevo Progresista (PNP).  Se trata de la nueva aventura protagonizada por “Jack Bauer”… ¡perdón!… por el senador Jorge de Castro Font.  (¡Sí, ése mismo!  El mismo de este mensaje, y de este otro mensaje.)

(A mí personalmente no me interesa la teleserie 24, pero si me preguntan a mí, el papel del héroe le quedaría muuuuuuuuuuy graaaaaaaaaande al “distinguido” senador.  Es más, se me ocurre que ya que es un aficionado a las armas de fuego, él pudo haber hecho el papel de pistolero en algún episodio de viejeras como “La Ley del Revólver”—Gunsmoke—o “Revólver a la Orden”—Have Gun, Will Travel—, aunque a la hora de la verdad, el “distinguido” hubiese acabado tirado en la calle con la dosis mínima recomendada de plomo.  Pero bueno, soñar no cuesta nada… 🙂 )

El caso es que luego de que las autoridades estadounidenses representadas en Puerto Rico—con la versión oficial de estar investigando la venta de influencias a cambio de la aprobación de varios proyectos legislativos de intereses especiales—le allanaron al “distinguido” su oficina en el Capitolio de Puerto Rico (pues ya que empezaron por ahí, deberían seguir haciendo la limpieza, ¿no?), su apartamento y una gasolinera en la que él surte de combustible toda su flota vehicular, las cosas parecen haber ido en picada.  (¡Cuando no!)  De un lado, las afirmaciones iniciales del presidente del PNP, Luis G. Fortuño, suenan más a desconfianza que ninguna otra cosa (y si eso no es lo que representa una frase como “Yo no votaría por él”, ¡que venga Dios y lo vea!).  De otro lado estuvo el regaño velado del “honorable” legislador al presidente de su partido actual (Fortuño), a fin de que como abogado que es, se calle la boca y no haga más señalamientos públicos sobre el asunto (los que al decir del presunto implicado, dan la impresión de que su dirigente conoce detalles de la presunta investigación federal).  Añádase a esto expresiones veladas del implicado contra la madre y la esposa del presidente penepeísta, seguidas de amenazas de este último de aplicar disciplina, “gústele a quien le guste”, y lo que yo describiría como the usual gang of idiots (la frase “afectuosa” de la revista satírica estadounidense Mad): las urracas parlanchinas de siempre, hablando las mismas estupideces a las que nos tienen (mal) acostumbrados…

Resultado: un sal pa’fuera que deja chiquita la “tira’era” de Don Omar, Residente-Calle_13, Ivy Queen, Daddy Yankee (el nuevo BFF [“mejor amigo por siempre”] del candidato presidencial republicano John McCain), et al.

Francamente, ¿qué clase de espectáculo es éste?  Queramos o no, éste es el pan de cada día, el lifeline de los expertos en los dimes, diretes, broncas y bochinches que pasan como “análisis y noticias” (y por si acaso: ustedes saben quiénes son y saben que estoy hablando de ustedes).  Pero además de eso, deja un mal sabor ver gente por lo demás inteligente (pero que nunca serán sabios… sorry for you, baby!), actuando como los personajes de la peor de las telenovelas que nos atosigan Telemundo y Univisión, en las que algunos personajes se comportan como clonos mal hechos de The Sopranos.  (Y como siempre estoy diciendo, todo lo que les falta es comenzar a asesinar a sus rivales del “negocio”.)  Y si le añadimos los asomos de un chantaje que se observan en la actitud del senador de Castro, al éste implicar que si lo tratan de callar (para lo cual él dijo, “tendrán que matarme”… ¿se fijan?), podría divulgar secretos de negociaciones relacionadas con el control de la Asamblea Legislativa… es como le dice un delincuente que sabe que está arrinconado, a quien está—quiera o no—irremediablemente involucrado en el mismo delito que él,

Si yo caigo, tú caerás conmigo.

¡Qué vergüenza!  ¿Será posible que la política en Puerto Rico caiga más bajo que esto?  Quiera Dios (o el Ser Supremo, o lo que cada quien entienda) que esto no sea así, porque si no…

Es más: ¡vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta la próxima!

LDB

Luces Apagadas

Saludos, mi gente,

Cuánto se apuestan en otros países a que la gran mayoría de quienes me leen en Puerto Rico tuvieron que pasar (al igual que yo) por la desagradable experiencia de tener lo que en buen español sería un dress rehearsal de lo que nos espera en la presente temporada de huracanes. Resulta que el jueves pasado (16 de junio de 2005), medio Puerto Rico se quedó sin servicio de energía eléctrica debido a una avería en una línea de transmisión de electricidad en el sur del país, la cual provocó que se privara a una gran cantidad de abonados por varias horas. En mi oficina en San Juan, nunca llegamos a notar lo sucedido, pero en el resto de la Isla, ¡ya eso era otra cosa! En Juncos, por ejemplo, estuvimos a oscuras desde media tarde hasta casi las 21:40 (-04:00)… Tiempo más que suficiente y oportuno para sentarnos a hablar de las cosas que suceden en nuestras vidas y en el entorno en que nos movemos. Tiempo más que suficiente para pensar y soñar… ¡sobre todo, para esperar que restablecieran el servicio, caramba!

Pero como una de esas cosas extrañas de la vida, ese mismo día Puerto Rico perdió a uno de sus más grandes hombres, a Don Enrique Laguerre (quien estaba a pocos días de cumplir 100 años de vida). Para los que no han pulsado aún el enlace a la sección especial en El Nuevo Día (vea el mensaje anterior), Laguerre fue el autor de varias obras de gran prestigio en la literatura puertorriqueña, como La Llamarada y Cauce Sin Río; fue también profesor universitario de gran prestigio, y uno de los fundadores del Instituto de Cultura Puertorriqueña… irónicamente, el mismo instituto que por razones que uno no entiende, le dio de codo en los útimos años de su vida. Pero así son las cosas, y así es la gente…

Comoquiera, Don Enrique se nos ha ido, pero queda para siempre su obra literaria y de opinión (incluidas varias obras inéditas que están por ver la luz próximamente), para dar luz, sentido y dirección a todo un pueblo que la necesita… ¡y unos más que otros, por cierto! Si no me creen esto último, fíjense lo que ocurrió a los pocos minutos de darse a conocer la noticia del fallecimiento de Don Enrique, cuando una legisladora novata estaba a punto de ser entrevistada en la emisora radial WKAQ-AM sobre otro tema:

Me enteré cuando venía de camino para acá. Es muy triste. Yo de pequeña recuerdo algunas de las producciones que mencionaron de él y uno creció con toda la producción local que había antes, que era muy diferente y un estilo… me parece mucho más productivo, más beneficioso y más positivo de lo que tiene la televisión local ahora. Y no quisiera que se me malinterprete. Ciertamente es muy triste, muy lamentable. Perdimos a una gran leyenda, si se puede decir así, de lo que fue la producción local. Que descanse en paz. A su familia nuestras condolencias. Y yo quisiera exhortar ahora que esta persona falleció que emulen la calidad con la cual él preparaba sus escritos, sus telenovelas y sus producciones locales.

Pero… ¿EN QUIÉN CA***O ESTABA PENSANDO ELLA? ¿EN TOMMY MUÑIZ? ¿EN ÁNGEL DEL CERRO? OK, yo no llamaría a eso “pensar”… Es más, eso me recuerda al rótulo que uno ve detrás de algunos escritorios secretariales (¡no todos!),

No me pidas que piense… ¡Me dieron el empleo por mi belleza!

¡Cosas de la vida! Mientras tanto…

ESTA SEMANA, CONTINÚA LA ACCIÓN DE JUNIO DE 2005… OK, NO ES PA’ TANTO… CON: Cómo rescatar a una linda princesa que está a merced de un dragón, según su estilo musical… Aprenda a insultar de manera elegante, con las figuras históricas de la política hispanoamericana… Un abogado quiere pasarse de listo con un policía que lo detiene por desobedecer una señal de tránsito… Y… Un aviso muy importante para los técnicos de urgencia médica.

Ya lo saben, aquí es donde está todo esto, más las “LDB’S DANCERS”.

Bueno, y aquí los dejo por hoy, no sin antes declarar a Don Enrique Laguerre (1905–2005) mi huésped de honor de esta semana y desearle desde aquí un buen viaje hacia la eternidad. Y a ustedes, pues… Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

El Fin de Una Era… y la Satisfaccion del Deber Cumplido?

¡Quiúbole, mis cuates!….

(‘Perate un momentito… así no es como yo abro mis mensajes…)

Saludos, mi gente. Nada nuevo que contar sobre mí, excepto que las cosas en mi lugar de trabajo se están haciendo más complicadas, debido a movimientos de personal, cambios en responsabilidades y demás. Pero hay que dar la batalla, no queda otro remedio…

Enigüei, mi tema de hoy es el final de una era, específicamente de un tiempo glorioso para la TV de Puerto Rico, con la cancelación del programa de entretenimiento del mediodía que durante los pasados 40 años se transmitió por lo que hoy es la semifilial de Telemundo en Puerto Rico (y de la que sigo creyendo que la empresa de Miami se apoderó del nombre y otras cosas, pero ya ese es otro tema). El “Show de las 12” era para muchos de nosotros como una institución en Puerto Rico, como un punto obligado de reunión para el público que quería entretenerse con sus cantantes y agrupaciones musicales favoritas, y reirse con sus divertidas comedias (aunque en cuanto a algunas de las comedias más recientes, the jury is still out). Por el “Show de las 12” pasó una gran variedad de artistas que se abrieron paso y cosecharon éxitos ulteriormente, como El Gran Combo, el duo de Olga Chorens y Tony Álvarez (más sus hijas Lissette y Olguita), Sylvia de Grasse (que con su esposo Chapusseaux y el pianista Damirón eran “Los Alegres Tres”), el Conjunto Quisqueya… en fin, que si sigo enumerando, me pondrán más edad que los 46 que tengo.

Pero no tengo por qué quejarme, porque ese es uno de mis recuerdos de la niñez y temprana adolescencia… Si hasta fui con mi madre (QEPD) a ver el programa en el propio estudio de la hoy Telemundo-PR con una excursión de mi escuela a fines de los 1960s… ¡Total! Esos eran otros tiempos…

Pero como suele suceder, con el paso del tiempo las cosas y la gente evolucionan. Y parece que también los gustos de las gerencias de nuestras televisoras evolucionan, aunque no necesariamente para bien. Y en este caso, la gerencia de Telemundo-PR (que se quiera o no, es movida por los cachanchanes estadounidenses de NBC-Universal) decidió que el espacio de tiempo del “Show de las 12” debía evolucionar hacia otra cosa. (¿No será hacia algún show con acento mexicano, como los de la rival TeleLata… perdón… Univisión—que por cierto, también tiene sus barbas en remojo—… o argentino… o colombiano?) De todos modos, ya el daño se hizo el pasado viernes 25 de febrero, al realizarse la última edición del programa. De más está decirlo, pero por lo que me cuenta un familiar que vio el programa hubo muchas lágrimas, unas disimuladas, otras más visibles, pero lágrimas a fin de cuentas. Era como darle el último adiós a quien se quiso durante toda una vida, a quien nunca más se volverá a ver…

Desde esta humilde tribuna, vaya mi mayor solidaridad con todos aquellos y aquellas que hicieron posible la tarea de mantener vivo en el corazón del pueblo puertorriqueño un punto de encuentro con nosotros mismos, como lo fue en su día “El Show de las 12”.

Y por supuesto, espero que los de la gerencia de Telemundo-PR (¡irónicamente, la misma que le celebró por todo lo alto el cumpleaños 40 al show apenas el mes pasado!) puedan dormir tranquilos por la noche, con “la satisfacción del deber cumplido”…

OK, ya esta bueno de tanta queja. Vamos a lo nuevo para esta semana…

NUEVO EN LA PÁGINA DE FEBRERO: Una mujer hace contacto con el espíritu de su difunto esposo para saber cómo es el más allá… Deploran en el Cielo la aparente obsesión de los mortales con el sexo oral… Un paciente psiquiátrico que también parece estar obsesionado con el sexo… Y… AHORA QUE TENGO SU ATENCIÓN… La versión en español de las Tres Reinas Magas de la página de 2001.

Sitio ‘Web’ de LUIS DANIEL BELTRÁN – Humor

Bueno, y así me voy cantando casi como Los Alegres Tres…

Este programa se acabó,
Se acabó,
Se acabó.
Pero (el domingo) volveremos
A la misma hora
Otra vez.

Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB