Haz lo que yo digo, no lo que yo hago: Edición legislativa para agosto de 2010

South view of the Puerto Rico Capitol in San Juan.
Image via Wikipedia

Amigas y amigos, empiezo a escribir esto a eso de las 16:40 UTC –04:00 del domingo 29, cuando la temperatura en la calle está a unos 92°F (33°C) y se cierne sobre Puerto Rico la amenaza del alcance del huracán Earl, que aunque se espera que pase a alguna distancia del nordeste de Puerto Rico, su posible impacto no deja de ser objeto de preocupación.  Pero nada, lo importante es que sigamos de pie y en la lucha, sin dejar que los vientos huracanados nos tumben.

Pero voy a lo que vine: Para mí es muy bochornoso ver a quienes ponen una mano sobre la Biblia para prometer que honrarán y respetarán la Constitución y las leyes de Puerto Rico, siendo los primeros en echar tierra sobre ese juramento con las cosas que hacen cuando el ojo público no los está mirando—o tal vez, cuando creen que no los está mirando, pero eso es otra cosa.  Tal parece ser el caso del representante Luis Farinacci (PPD), cuya esposa solicitó y obtuvo una orden de protección en su contra (el mismo mecanismo que, como ya dije en una ocasión anterior, “tiene la misma función que el papel higiénico” para los agresores conyugales), luego de alegar que él la sometió a un patrón continuo de violencia doméstica conyugal durante 12 años, y para cuyo caso se ha designado un Fiscal Especial Independiente (FEI).  La propia denunciante alega también que su esposo es usuario de sustancias controladas, específicamente cocaína, a pesar de que él no se ha hecho prueba alguna de detección de drogas durante su desempeño legislativo.  (Algo a lo que, a juzgar por lo que dice esta noticia en El Nuevo Día, parece que la legislatura puertorriqueña le huye como el diablo a la cruz.  ¡Qué extraño!  ¿Por qué será?)  La situación tocó fondo cuando a mediados de julio pasado, el “distinguido” legislador llamó por teléfono a su esposa y amenazó con matarla a ella y a su familia.

Pero si bochornosas han sido esas revelaciones, aún más bochornosas han sido las secuelas: garatas entre bandos rivales de legisladores (¿por qué debe sorprenderme eso?), insinuaciones de que todos los legisladores del bando del implicado maltratan a sus cónyuges (parece que alguien… OK, la presidenta de la Cámara de Representantes, Jennifer González—PNP—, quien hizo dicha insinuación, se quedó dormida en clase cuando se enseñaba aquello de que “todas las generalizaciones son malas… ¡incluso ésta!”), contraataques en los que se sacó a relucir el caso de otro representante (Eric Correa, del PNP) que también está en problemas legales por ser un esposo maltratante… en fin, la misma m… el estercolero de siempre.

(A lo mejor, el próximo tema de campaña sucia para las elecciones del 2012 será cuál de los dos partidos principales—PPD y PNP—tiene más presuntos agresores conyugales dentro de sus filas…)

Tal vez para algun@s que no le dan mucho pensamiento a las cosas (por no decirles “ingenu@s”), es “un consuelo” saber que los pobres no son los únicos que tienen problemas de violencia dentro de su núcleo familiar—porque como rezaba el título de la telenovela aquélla que protagonizaba la chaparrita mamá de Christian, “Los ricos también lloran”.  Pero en realidad, no se trata de si el agresor hogareño (en su sentido genérico) es un pobretón de esos que le deben una vela a cada santo, o es uno de esos que adviene al servicio público para enriquecerse o para jactarse de ser mejor que los demás.

Se trata, como ya yo creo haber dicho hasta la saciedad, de un problema de salud mental que afecta a todos por igual.  Es más, permítanme repetir la oración anterior, pero con énfasis: Se trata, como ya yo creo haber dicho hasta la saciedad, de un problema de salud mental que afecta a todos por igual.  Una vez más: AFECTA A TODOS POR IGUAL.  Y la mejor manera de atender un problema así es dándole el frente, aceptándolo, buscando ayuda profesional (como se lo ha sugerido al propio legislador la familia de su esposa), y no dando cara de que las cosas están bien cuando la realidad es que no lo están.  (Y a mi entender, eso fue lo que hizo el representante Farinacci cuando fue entrevistado sobre su caso en la radio local y la impresión que dio fue que la cosa no era con él, que él estaba tranquilo, “¿vijte?”, bien cool… tal vez demasiado cool… 8) )

Ya yo desearía que los dos legisladores implicados en estos casos de violencia conyugal—por no desear saber cuántos más merodean por los pasillos del vetusto edificio de mármol de Puerta de Tierra—acogieran esta sugerencia… pero por lo que veo, no parece que haya mucha voluntad para eso.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho, mi gente.  Hasta luego.

P.S.: Terminé de escribir esta entrada a las 22:25 UTC –04:00 del domingo 29 y… ¿me creerían que la temperatura de mi calle no ha bajado de los 90°F (32°C) desde que empecé a escribir?  Y la amenaza del huracán Earl de acercarse a Puerto Rico sigue latente a esta hora.  Yo creo que el clima se ha vuelto loco…

LDB

Y ya empezamos mal

¡Hola, mi gente!  ¿Cómo estuvieron esas Navidades, ah?

Les doy la bienvenida a un nuevo año—y si lo seguimos donde lo dejamos la vez pasada, a una nueva década—en el que seguiremos arrastrando los mismos problemas de siempre, aunque también puede que surjan nuevos problemas (y quién sabe si son éstos son hasta peores).  Es más, pensemos por un momento: A esta fecha hace 10 años, ¿quién iba a imaginar que de la noche a la mañana, el mundo iba a “perder su inocencia” porque a uno o varios grupos de fanáticos religiosos se le ocurriera implantar su agenda de opresión, muerte y destrucción?  ¿Quién podía pensar entonces que esa situación se habría de prestar para el oportunismo de unos líderes que perseguían su lucro y la satisfacción de sus propios intereses, y cuyas torpes acciones no han ayudado a devolver a su país y a l mundo la tranquilidad, la paz y el sosiego?  Y en lo que a Puerto Rico se refiere, ¿quién podía imaginar entonces que los juegos del poder llegarían a un punto en el que el figureo y la falta de prudencia causaran estragos, y que se tomarían decisiones carentes de sensibilidad, en aras de una “recuperación y estabilización fiscal” que aún deja algunas dudas?

De todo eso habrá oportunidad para conversar durante el año que acaba de comenzar—y ciertamente yo pienso seguir siendo parte de esa conversación hasta que no pueda más (pero no se preocupen, que aún falta tiempo para eso).  Sin embargo, en este momento tengo que unir mi voz a las muchas voces que han expresado su sentir por la tragedia del pasado martes 12 de enero de 2010 en Haití, a eso de las 16:53:10 UTC –05:00, cuando un terremoto de magnitud 7.0 sacudió la capital de la nación más pobre en el hemisferio occidental.  (El Inventario Geológico adscrito al Departamento de lo Interior estadounidense ya tiene un informe preliminar sobre el terremoto de Haití; versiones en inglés y en español.)  Una tragedia de la que se espera un alto saldo de muertos (que mientras escribo se dice que puede llegar a—por lo menos—unos 50000, o hasta a 100000, y quién sabe si hasta más que esa cantidad…), que seguirá aumentando según disminuyan las posibilidades de encontrar sobrevivientes bajo los escombros.  Muertos que ya están llenando las calles, porque no pueden encontrarles ni espacio en los cementerios.  (Y según estuve viendo hace un par de horas por NBC, en algunos casos ha habido que llegar al extremo de incinerar los cadáveres, a falta de un espacio donde sepultarlos con alguna semblanza de dignidad.)

¿Y qué hay de quienes han tenido “la suerte” de sobrevivir?  Cargarán por el resto de sus vidas con las cruces del dolor, de la desesperación, de la angustia.  Muchos de ellos llevarán cicatrices físicas, heridas profundas en el cuerpo.  Algunos (y francamente, yo espero que no sean muchos) quedarán tan mal heridos que habrá que arrebatarles los miembros corporales gravemente destrozados.  Y muchos más llevarán cicatrices emocionales, heridas muy profundas en el alma.  Malos recuerdos que los perseguirán por el resto de sus vidas, hasta que ya no puedan huir y caigan vencidos, heridos de muerte, de muerte espiritual y hasta física.

Un golpe más para un pueblo que ha luchado por ser próspero y feliz, y que no se merece que la vida le siga pagando así.  Un golpe que se suma a los golpes que recibe cada año durante la temporada de tormentas y huracanes del Atlántico norte, cuando las tormentas o huracanes de las que nos libramos—porque diz que “somos bendecidos”, como dicen algunos que creen que Dios es una sartén a la que pueden tomar por el mango—se ensañan en su contra.  Un golpe que se suma a los golpes de los que ha sido objeto a través de su historia, cuando la codicia y la soberbia del poder le ha despojado de sus bienes y de su dignidad.

Así que por supuesto, es ahora cuando empieza el esfuerzo para ayudar a las víctimas del terremoto en Haití.  Es ahora cuando los demás países del mundo empiezan el ejercicio de demostrar que se preocupan por hacer llegar a la fuertemente afectada capital, Port-au-Prince, los frutos de la caridad y el desprendimiento de sus ciudadanos.  Y la tarea que le espera a quienes realizarán este esfuerzo, a mí me parece que va a ser titánica.  Va a ser la reconstrucción de un país devastado por un fenómeno natural.  Y eso (¡obviamente!) no se va a lograr de la noche a la mañana.  Va a requerir un compromiso que dure mucho tiempo, y que además trascienda la reconstrucción del país y la ayude a encaminarse por la vía de los países prósperos, estables y seguros.

Y la pregunta que me hago es: ¿Estará dispuesto el mundo a hacer ese compromiso con Haití, o ese país quedará a su suerte una vez las cosas vuelvan a su “normalidad”, como siempre le ha ocurrido?  Ya veremos lo que ocurra.  Mientras tanto, vaya desde aquí mi pena y mi solidaridad con el pueblo haitiano, y mis mejores deseos de que puedan sobrevivir a esta lamentable tragedia con la que empezaron el 2010, y de que puedan salir fortalecidos y con fe de que pueden concretar sus aspiraciones de paz, libertad y prosperidad.

Y ya que así fue como empezó el 2010… ¡vamos a dejar ese comienzo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta la próxima.

LDB

Por Algo Es Que La Rueda Es Redonda

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Antes que nada, me excuso por no haber podido escribir anoche, pero a la hora en que quise escribir algo me sentía extrañamente cansado… ¿Sería después del esfuerzo que puse para disfrutar el triunfo de Italia sobre Francia en el juego final de la Copa Mundial de Balompié/Soccer/Fútbol (como lo quieran llamar) Alemania 2006? Puede que sí y puede que no. Pero bueno…

En todo caso, los acontecimientos recientes parecen ser una repetición de los del año pasado. La temporada de huracanes de este año es bastante activa, aunque a diferencia del año pasado, los sistemas tropicales que andan por ahí no están tan desarrollados. También sigue la batalla para demostrar quién es políticamente “el más macho”, en cuanto a manejar las finanzas del pueblo (o lo que es casi lo mismo, llevar un pueblo a la ruina mientras éste se ciega inmerso en una ilusión de felicidad). Menos mal que después de la “sacá ‘e pecho” de la semana pasada, el Presidente de la Cámara de Representantes acabó por allanarse y someter la legislación de reforma contributiva que fuera aprobada “sin querer queriendo”, con el 7% de impuesto de consumo. Parece que a cambio de eso, el Gobernador firmó el presupuesto para el año fiscal que está corriendo (2006–2007), especialmente para dar cara a los inversionistas y evitar que los bonos de Puerto Rico sean transformados en basura. Si recuerdan bien, a esta fecha del año pasado el presupuesto vigente en el gobierno de Puerto Rico era el que se dio para 2004–2005. Ahora habrá que ver cómo se va a lograr tanta economía necesaria para poder salir a flote este año… siempre y cuando no haya que recurrir a quien siempre está en la rueda de abajo… ¡el servidor público que siempre paga los platos rotos!

¿Ya ven el por qué del título de hoy?

Mientras tanto…

ESTA SEMANA (10—16 DE JULIO DE 2006): El cuento de un letrerito muy interesante… Varios OVNIs aterrizan en distintas ciudades del mundo… Qué sucede cuando la Posh Spice… ¡perdón!… “la pequeña señora de Beckham” trata de ayudar a su prójimo… Y… Dos hombres abordan de distinta manera la forma en que llegan a sus casas después de estar como el mono,
“de palo en palo”.

Así que no dé más vueltas (no vaya a ser que acabe con un mareo) y visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán.

Bueno, será hasta la próxima. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

P.S. Bueno, en New Jersey el cierre gubernamental no duró tanto tiempo como cuando nos sucedió en Puerto Rico hace ya 2 meses. Aparentemente, los desacuerdos de índole presupuestaria que precipitaron la crisis en NJ se han podido resolver de una mejor manera que como se resolvieron aquí, y ya se ha acordado el presupuesto para el nuevo año fiscal 2007. Hasta los casinos de Atlantic City (que estuvieron cerrados desde el miércoles 5 de julio hasta el domingo 9) están por reabrir, ya que los inspectores de los mismos podrán seguir con sus labores. ¡Ojalá y la crisis por la que atravesamos en mayo se hubiera resuelto así de fácil! Aún así, ello sigue siendo el presagio de que los servidores públicos deben estar alerta, ante la insidia y el oportunismo de los políticos de turno. ¡Seguiremos vigilando!

LDB

Otra Semana Sin Mucho Que Decir

Hola, mi gente. No es mucho lo que está pasando en estos días, así que esto es lo que hay…

ESTA SEMANA (12—18 DE JUNIO DE 2006): Las cosas que se escuchan a diario en la Cámara de Diputados de cualquier país (cualquier parecido con una o ambas cámaras de la legislatura puertorriqueña… ¡es una pocavergüenza!)… Un individuo confiesa que ha robado y le imponen tremenda penitencia… 46 características de los mexicanos muy mexicanos… Y… Una joven muy ingenua llega al matrimonio para descubrir… ¡el gran secreto!

Así que visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán.

Digo, honestamente, se ve que necesito unas vacaciones, ¿no? No porque me esté cansando de escribir en este blog, ni por asomo, sino para echarme un poco hacia atrás y ver “el cuadro más amplio” de mi vida. Después de todo, dónde estoy en mi vida en estos momentos es el producto de todo lo hecho, bueno o malo, del bien que hice por mí y por otros… y hasta del mal que yo mismo haya hecho, consciente o inconscientemente, sobre otros y sobre mí mismo. O como dice una página que leí el otro día…

…reconoce que cualquier cosa que haya sucedido que te trajo hasta aquí, ha pasado y no puede deshacerse….

(Adaptado del Método S.T.O.P.)

Por supuesto, mi idea original era tomar mis vacaciones de la oficina en este mes de junio. Lamentablemente, gracias al cierre gubernamental de las primeras 2 semanas de mayo pasado, mis planes se hicieron sal y agua. Y lo peor es que al paso que va la nueva temporada de huracanes, con una tormenta tropical con rumbo desde Cuba a Florida (mientras escribo esto), probablemente tendré que esperar un poco… ¡Pero así es la vida!

Enigüei, será hasta la próxima. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB

Vacaciones Forzadas – Lecciones de las Dos Semanas Perdidas en el Tiempo

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Aquí están a punto de terminar las “vacaciones” que más de 95 mil servidores públicos en Puerto Rico—entre los cuales está quien les escribe… no tengo por qué ocultar ese hecho—nos vimos forzados a tomar desde el día 1 de mayo de 2006 (irónicamente, en la efeméride no reconocida oficialmente del “Día Internacional de los Trabajadores”). Para mí, estas “vacaciones” han sido en la práctica lo que los estadounidenses llamarían un emotional rollercoaster. Muchas han sido las emociones vividas durante estos 16 días (si incluimos el fin de semana previo al inicio del cierre agencial), como decepción, desengaño, ira, frustración, miedo… hasta deseos de “tirar la toalla” y “dejarles el canto” a quienes muy hipócritamente dicen estar trabajando “por el pueblo”. Y la verdad es que muchos de nosotros aún sufrimos de ese desengaño, al ver la verdadera cara de aquéllos(as) a quienes se da una confianza que no se merecen. Y lo peor de todo es que a mi modo de ver, no hay certeza de que una crisis como ésta no se repita en el futuro, a pesar de las medidas que se aprobaron este fin de semana en la Asamblea Legislativa para la firma del Gobernador. (Y yo que lo decía medio en broma y medio en serio antes de que ocurriera el cierre agencial…)

(Por cierto, todavía pienso seguir enviando resumés a firmas de consultoría en los Estados Unidos, especialmente en Florida, “por si las moscas”…)

En todo caso, personalmente creo que hay varias lecciones que podemos extraer de lo sucedido en los pasados 16 días, tanto en lo individual como en lo colectivo, y a eso quiero dedicar el resto de esta sección de mi entrada de hoy. Según las mismas salieron de mi cabeza (a eso de las 07:00:00 UTC -04:00:00 del domingo 14) y sin un orden estricto, estas lecciones son:

1. Hay decisiones que deben tomarse con mucho cuidado, pues las mismas pueden tener efectos devastadores. Tomar una decisión como la de cerrar un taller de trabajo, ya sea una fábrica (como sucedió precisamente anteayer, 12 de mayo de 2006, con la fábrica en la que se hacen las mentas “Tic Tac” en Caguas), una tienda o hasta las mismas agencias de la rama ejecutiva de gobierno, puede causar efectos adversos en la salud física, mental, económica y demás de las personas a quienes se les quita su oportunidad de ganarse el sustento diario.

2. Cada una de las partes involucradas en un conflicto debe asumir su responsabilidad y aportar a la solución del mismo. Algo que se vio muy claramente durante esta crisis fue la actitud de cada una de las partes, de evadir la cuota de responsabilidad que le tocaba, y dirigiendo la culpa del conflicto hacia la parte contraria. Ciertamente, eso dice muchísimo de quienes se supone que tengan madurez y carácter para enfrentar las situaciones apremiantes. (¡Ya yo quiero ver lo que harán estos seudolíderes si, Dios no lo quiera, nos azota un huracán peor que Katrina… y eso, que la temporada de huracanes del 2006 está a la vuelta de la esquina!)

3. La solución a los graves problemas que vive Puerto Rico debe trascender la estrecha óptica político-partidista que permea actualmente. Aquí no se trata de una falaz superioridad ideológica (más o menos al estilo de la Guerra Fría entre los Estados Unidos de América y la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), de demostrarle al mundo (o al menos, a los fanáticos recalcitrantes) “quién es el más macho aquí”, o quién es el que va a “salvar” a Puerto Rico de caer en la ruina económica. ¿Será acaso mucho pedir?

4. Se necesita un mayor involucramiento (a mí esta palabra me parece mejor que el horrible calco de “envolvimiento”) de sectores de nuestra sociedad que no tengan “los deditos amarrados” con la política partidista en la solución de conflictos como el que nos ha traído hasta aquí. En otras palabras, se necesita de lo que Einstein llamó las “mentes brillantes”, como las de los 4 miembros de la comisión de CIUDADANOS RESPETABLES (uno de ellos, un ex-juez del Tribunal Supremo de Puerto Rico) que en apenas un par de días, logró solucionar un tranque que las “mentes mediocres” no tenían la voluntad ni el deseo de resolver. Ciertamente, Puerto Rico tiene que estar agradecido de que en Puerto Rico aún existen estas mentes brillantes, y sobre todo, que las mismas SE DIERON A RESPETAR. PUNTO. NADA MÁS QUE AÑADIR.

5. Todos(as) debemos reconocer que las crisis como ésta sacan a relucir lo mejor de nosotros… ¡y desgraciadamente, también lo peor de nosotros! Desde el insulto gratuito contra el adversario, la burla, el gesto altanero, la posición de que “no vamos a permitir que se solucione este asunto porque a nosotros… ejem… ¡A MÍ!… no nos da la gana” (aunque no se diga exactamente con estas palabras)… y hasta la manía de estar tirando palos a ciegas (como hicieron los miembros de uno de los gremios que cobija a los maestros de escuela pública, al irse a piquetear frente a un crucero lleno de turistas que querían ver el Viejo San Juan… dizque para meter en el debate a “los grandes intereses”)…

6. Es triste decirlo, pero para la solución de los problemas que tenemos, tanto individual como colectivamente, no podemos (ni debemos) confiar en los políticos de turno. Definitivamente, éstos nos han demostrado que no tienen la capacidad, la entereza de carácter, ni la madurez necesaria para resolver nuestros problemas, sobre todo mientras no trasciendan la estrecha óptica político partidista, como dije arriba.

7. Mucho se ha dicho sobre la presunta “seguridad de empleo” de la que alegadamente disfrutan los servidores públicos en Puerto Rico. Sin embargo, esta crisis ha puesto esa supuesta seguridad en entredicho, al dejarla a merced de la voluntad (o falta de la misma) de los políticos de turno y de cómo ellos manejen estas crisis, bien o mal.

(Por cierto, a mi gente en la empresa privada, por favor, no nos tengan envidia, ¿OK?)

8. Sobre todo, y esto es lo que yo creo es la lección más importante para cada uno de nosotros, debemos recordar que los seres humanos tenemos, en mayor o menor grado, algo que se llama “voluntad para sobrevivir” (si recuerdan la cita en el mensaje de la semana pasada, tomada del Manual de Supervivencia del Ejército de Estados Unidos). En nuestro caso, la nuestra fue puesta a prueba de una manera que nunca se había esperado. Pero lo más importante es que hemos demostrado que NADIE… ABSOLUTAMENTE NADIE… puede ni podrá quebrantar nuestra voluntad para sobrevivir.

Y QUIEN NO LO CREA… ¡QUE HAGA LA PRUEBA!

OK, ya está bueno de tanta queja. Ahora viene lo que ustedes siempre están esperando…

(Digo, ¿ustedes están esperando esto, o no? No me hagan quedar mal, porfa…)

ESTA SEMANA (15—21 DE MAYO DE 2006): ALGO QUE SE ME QUEDÓ DEL MES DE ABRIL: Lo que te dice tu médico vs lo que eso realmente significa. Y CONTINUAMOS EN MAYO CON: Una anciana se ve en problemas en el supermercado cuando quiere comprar comida para sus mascotas… Más una viejita que está muy cansada, otra viejita que va de visita a la cárcel, y un viejito que se compra “lo último en la avenida” en aparatos para la sordera… Tres toros se ponen “endiabla’os” con la noticia de que pronto se les sumará un toro nuevo (¡y esperen a enterarse de cómo es ese toro nuevo!)… Un niño es objeto de burla constante por el valor de las monedas de 5¢ y 10¢… Un sacerdote católico, un ministro evangélico y un rabino judío enfrentan el reto de llevar el evangelio a los osos… Y… Estimado hombre soltero o divorciado: si no estás seguro de qué buscas en tu pareja… ¡sométela a un cuestionario!

Así que ya lo sabe, visite Humor, según Luis Daniel Beltrán.

Bueno, ahora sí los dejo, que ya mañana vuelvo a la lucha diaria. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB