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Todos somos… ¿quién?

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English: San Juan Tramway down Ponce de León in Miramar, Santurce, Puerto Rico (Photo credit: Wikipedia)

Lo primero que escuché sobre el caso del joven publicista José Enrique Gómez Saladín fue como para darme algo de miedo.  Llevaba informado como “desaparecido” desde el jueves 29 de noviembre de 2012 (exactamente una semana después del Día de Acción de Gracias), y entre las primeras cosas que habían salido a relucir estaba el vía crucis que lo llevaría a retirar dinero de un cajero automático o máquina ATH, mientras un delincuente—su presunto secuestrador—se le mantenía detrás observándole para que no hiciera ningún truco que fuera a empeorar las cosas.  Dicen que en su rostro se notaba la desolación de no poder zafarse de eso, de saber que su tiempo en este mundo estaba contado, que en cualquier momento podría perder ese algo tan valioso que se aprecia de veras cuando se está en una situación difícil: la vida.

(Normalmente, esa clase de imagen me causa pesadillas, tan sólo de pensar en lo que debía estar pasando por la mente de la persona en ese momento aciago.  Tal vez será por eso que trato de evitar esa clase de imagen a toda costa.)

Y mientras sucedía eso, todo el mundo estaba en vilo, esperando por un milagro que lo devolviera a donde sus seres queridos, aun si fuera que se hubiese “perdido en el camino a su casa”.  Espera en la que mucha gente se solidarizó con el desaparecido, en la que mucha gente asumió otra identidad: #YoSoyJoseEnrique.  Espera y esperanza que en ese momento me parecieron un poco cuestionables, tal vez por tratarse de la profesión de este caballero: publicista.  Y les aclaro que digo esto porque yo me preguntaba entonces (aún sin conocer los detalles del caso) si la vida de un publicista tenía más valor que la del hijo o la hija de la empleada doméstica o de la conserje escolar o la de la empleada de un comedor escolar—también expuesta a ser objeto del desquicio de quien quiera privarl@ de su libertad por el dinero que le pueda sacar a un cajero automático—, como para desatar toda una ola de solidaridad que produjera el tan ansiado milagro.

Lo próximo fue saber que el ansiado milagro no se habría de dar nunca.  Saber que el joven había sido víctima de una trama en la que estaban involucrados individuos movidos por el vicio de la droga ilegal y por la prostitución.  Saber que después de retirar dinero de la máquina ATH su destino sería otro, un destino en el que sería agredido de muerte y dejado abandonado en lo que una vez fuera un campamento penal en Cayey, no muy lejos de donde empezó el drama final, en lo que se dice que es un foco de prostitución en Caguas.  Y ahí fue donde se empezó a caer la esperanza.  Donde la cruda realidad confesada por quienes habrían participado de su suplicio salió a la luz.  Donde una prostituta, una amiga de ésta y dos varones, todos ellos enviciados, atraparon su presa y le causaron su sufrimiento final, sólo por satisfacer su vicio sin más consideración.

Y ese golpe que nos dio la realidad fue muy duro y contundente.

Fue un golpe que nos llevó a despertar a una de esas realidades que nos empeñamos en no querer ver, por más que insiste en dejar ver su feo rostro: la de los focos de prostitución, como el lugar de Caguas al que me refería anteriormente (un sector de la calle José Padial), donde se practica la prostitución femenina y masculina.  (Que tal vez sea igual de peligroso que la zona entre las “paradas”* 15 y 18 en Santurce.)  Pero también destapó—sin proponérselo—una caja de Pandora, luego de que una conocida muñeca chismosa que ostenta a los cuatro vientos conducir el programa #1 de la televisión puertorriqueña… ¿he mencionado nombre yo?… editorializara y cuestionara la razón de que la víctima hubiera encontrado la muerte en las circunstancias en las que la encontró.  En el que a juicio de much@s de nosotr@s—y yo también me incluyo—fue el momento más inoportuno.  Un momento en el que—como diría una querida ex-compañera de trabajo que siguió hacia el ejercicio de la abogacía—la conocida muñeca chismosa juzgó y adjudicó, olvidando que hay heridas emocionales que todavía no habían sanado (o no han sanado para cuando escribo esto) y que siempre habrá un tiempo para saber el por qué, el cómo y el cuándo de lo que ocurrió.  Y eso, le guste o no, tiene consecuencias económicas para el medio en el cual se difunde su programa (WAPA-TV), ya que por más que el presidente de ese medio lo defienda,** en pocos días ha perdido pautas publicitarias importantes, de productos y servicios que parece que no quieren seguirse ensuciando las manos, invirtiendo en publicidad para un vehículo de odio y de desprecio.

(Aunque lo cierto es que de una persona que tal vez no resistiría el escrutinio que hice un tiempo atrás, al final de esta entrada, no podría esperarse algo positivo.  Máxime cuando es de l@s que por un lado echan bendiciones, pero por el otro buscan destruir a quien no se amolda a su mundo perfecto.  Un mundo en el que las cosas—gústele a quien le guste—no son “en blanco y negro”, o más bien, tienen demasiados tonos de gris.  Pero ya eso es otra cosa.)

Y aun si estuviéramos de acuerdo en que un hecho violento y trágico como éste no tenía razón de haber ocurrido, ese no era el momento para condenar a la víctima por infligirse su propio daño (¿no será acaso otra variación de “matar al mensajero por ser quien llevó la mala noticia”?).  Total, ya habrá tiempo para que las autoridades averigüen por qué la víctima fue a parar a este matadero, si hubo algún afán de parte de esta persona, de sentirse mejor que lo que estaba—a la vista del mundo, particularmente de sus amigos y compañeros que entendían conocerlo bien—, o si esta persona tenía alguna necesidad emocional no resuelta (y cuán apremiante era)… ya habrá tiempo para entender mejor lo que ocurrió.

Pero ya, como quien dice, lo hecho ya está hecho, particularmente el daño.  Y dondequiera que esté, el espíritu del joven publicista José Enrique Gómez Saladín estará observando con asombro el mundo terrenal que fue forzado a dejar, observando con asombro las trágicas consecuencias de lo que le sucedió.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y—por lo que más quieran en esta vida—pórtense bien.


* Para los que no conocen realmente la ciudad de San Juan, la designación “parada #” hace referencia a las paradas (creo que son alrededor de 40) que hacía un antiguo sistema de tren liviano o “trolley” que circulaba por San Juan—especialmente a lo largo del eje formado por las avenidas Manuel Fernández Juncos, Luis Muñoz Rivera y Juan Ponce de León, desde Santurce hasta Río Piedras Pueblo—a principios del Siglo 20.  Esa designación ha sobrevivido hasta nuestros días, y es usada principalmente por el sistema de transporte.

** Ésta no es la primera vez que el presidente de la televisora en cuestión, Sr. José Ramos, defiende el espacio televisivo en el que se hicieron las manifestaciones de la discordia.  Ya anteriormente tuvo que defenderlo cuando se levantó una protesta en torno al odio que la conocida muñeca chismosa destila en contra de las personas homosexuales, lesbianas, etc.  (O sea, los que otras personas con mentalidad similar llamarían “torcidos”.)  Ahora bien, me pregunto si esta defensa es por puro interés empresarial (y que conste, él tiene todo el derecho de defender a su empresa)… ¿o será que la conocida muñeca chismosa le tiene un precio a la cabeza del señor Ramos?  Es algo que debería dar de qué pensar.


LDB

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Receta para un ente que no se atreve a decir su nombre

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Amigas y amigos, mi gente, el programa debe continuar.

Pero no sin que antes haga mención—como lo prometí en mi entrada anterior—del cambio en el nombre de mi blog, que en adelante se conocerá como Desde el Escritorio de Luis Daniel Beltrán.  Ustedes saben, como en esas libretitas de mensajes que se suele imprimir para identificar un mensaje que proviene de una persona en particular (“desde el escritorio de Fulano” o “de Mengano”, etc.).  Total, eso es prácticamente lo que he estado haciendo desde 2003: dejando los mensajes que genero desde mi escritorio, mis impresiones, mi sentir sobre las cosas que pasan a mi alrededor.  Y no creo que eso deje de ser así, mientras pueda seguir teniendo acceso a esta maravillosa forma de comunicación que son las bitácoras cibernéticas, los web logs o blogs.

Habiendo dicho esto, entramos en la segunda mitad del 2010.

Lamentablemente, la segunda mitad del 2010 comienza con las secuelas de la penosa situación ocurrida en los predios del Capitolio de Puerto Rico el miércoles 30 de junio, en el último día de la presente sesión ordinaria de la asamblea legislativa puertorriqueña.  Allí, Puerto Rico y el mundo fueron testigos del uso excesivo de la fuerza bruta por parte de efectivos de la Policía de Puerto Rico contra estudiantes universitarios, mujeres, sindicalistas, y otros que—según se dice—habían acudido allí a presenciar esa última sesión legislativa por el momento, a escudriñar el desempeño de quienes juraron representar los intereses de sus ciudadan@s, a recordarles a los legisladores a quién es que se deben en la realidad.  ¿Y qué recibieron por respuesta quienes fueron allí—según se dice—a “retomar” el Capitolio para el pueblo de Puerto Rico?  Macanazos, gases lacrimógenos, gas pimienta, amagues de disparos de las “fuerzas del orden público”, brutalidad sin sentido y sin proporción.  El saldo: ciudadanos agredidos, tirados en el piso, con los moretones y los golpes a la vista, con los síntomas de la inhalación de los gases, pidiendo piedad a agentes policiales que no parecen saber lo que eso significa, mientras estos últimos hacen gala de su fuerza física (probablemente magnificada por el uso de las mismas sustancias que han hecho caer en desagracia a muchos atletas en años recientes), de su saña y de sus deseos de “cobrárselas” a quienes ven como un enemigo al que hay que neutralizar a toda costa—hasta con el uso de armas de fuego, con o sin intención (como el caso del teniente uniformado que quedó retratado ante el mundo, arma en mano, y del que se dice tiene un largo historial de uso indebido de su fuerza y autoridad).

Y mientras “Roma” ardía afuera, dentro del Capitolio el presidente senatorial, Thomás Rivera Schatz, y varios de sus correligionarios proclamaban que se había devuelto la “paz” y la “decencia” a la mal llamada Casa de las Leyes.  Yo no sé, pero a mí me pareció haber leído en algún lugar algo como esto:

“La paz que se consigue a base del miedo no es paz.”
(Melody Beattie, Finding Your Way Home.)

Yo prefiero creer que mi conocimiento de la vida y sus cosas es el correcto, pero a cada quien, su santo.

A todo esto, el gobernador de Puerto Rico, Luis G. Fortuño Bruset, defendió al día siguiente la labor de la Policía de Puerto Rico y del superintendente de la misma, José Figueroa Sancha (el mismo que como segundo en mando en el FBI en Puerto Rico, coordinó la redada que culminó en el lamentable incidente aquél de febrero de 2006).  Interesantemente, el ejecutivo estatal se había negado a contestar preguntas de la prensa durante una actividad pública la mañana de ese día, pero accedió a acudir al programa televisivo del titiritero Antulio “Kobbo” Santa Rosa, SuperXclusivo, tal vez porque—aparente y alegadamente—creyó que encontraría un público más receptivo en una conocida muñeca de trapo que cuenta chismes… ¿he mencionado nombre yoooooooooo?  Lamentablemente para él, varios eventos durante esa comparecencia probaron que esa pretensión no sería nada fácil: la intervención de uno de los periodistas presentes durante el incidente, Rafael Lenín López (quien trabaja para la misma estación televisiva, WAPA-TV, y para la radioemisora Radio Isla 1320—y quien, por cierto, fue el moderador del panel en el que intervinieron los compañeros de Poder 5 y Digizen en el recién celebrado Segundo BloggerCon), quien cuestionó valientemente el conocimiento del gobernador sobre el incidente y su apoyo al dirigente policial; y la expresión en vídeo de dos de las perjudicadas por la violencia policial, madre e hija, cuyo suplicio ante “el míster con macana” recorrió el país y el mundo entero a través de las primeras planas periodísticas (como las de El Nuevo Día y Primera Hora).

Al final de la audición, el gobernador se despidió—¿será para nunca más volver?—con una expresión muy interesante (que por cierto, ya la había empleado para referirse a un incidente similar al del miércoles 30, durante la huelga de 2010 en la Universidad de Puerto Rico):

“No voy a permitir que esto se convierta en una república bananera…  Aquí todo el mundo se tiene que responsabilizar.”

Lógicamente, además de la evidente obsesión que se destila de sus palabras, me llama la atención el uso de la frase despectiva “república bananera” (o como la llamaba hace muchos años un viejo comentarista radial derechista, “republiquita de opereta”) para referirse a lo que muchos más que él ven como un intento de reivindicación de los espacios que le han sido arrebatados.  Uso que ha sido muy cuestionado, en particular por el periodista sanlorenceño (por ser oriundo de San Lorenzo, municipio puertorriqueño colindante con el mío), Jay Fonseca, a través de esta intervención en vídeo (a la cual llegué, nuevamente gracias a Poder 5).  Y después de ver ese vídeo, yo también me quedé pensando si el incumbente estatal sabe exactamente (o prefiere no saber) de qué es de lo que se trata, o cómo un país puede convertirse en una república bananera.

Y eso me trae a un artículo que encontré esta semana a través de Global Voices Online, el cual reproduce los 10 pasos a seguir para convertir un país, una nación, en una república bananera.  A continuación, me permito hacer una síntesis de los mismos:

  1. Reduce a tus ciudadanos al nivel de los monos. Trata a tus ciudadanos como incompetentes, inertes y pasivos, hasta que acaben convirtiéndose en eso mismo, en gentuza inerte y pasiva, interesada únicamente en llenarse su estómago cada día (o en buen puertorriqueño, “darse la jartera”).  Arrincona a las masas y enséñales que ése es su lugar, donde se sentirán complacidas con su condición de inercia y pasividad.
  2. Determina quién será el Líder. Aun si fuese elegido democráticamente—hasta los líderes más terribles y nefastos en la historia de la humanidad llegaron así al poder—, el líder tiene todo el derecho de “cortar cabezas” como lo vea conveniente durante su mandato.  En una república bananera, todo gira (o debe girar) alrededor del Líder, el cual es puesto por encima de los restantes meros mortales e infunde un temor reverencial.
  3. Mina la confianza del pueblo. Las masas no deben tener criterio propio, confianza propia, respeto propio, ni oportunidades de autorrealización.  O sea, no deben ser capaces de actuar por su cuenta, porque de lo contrario, entenderían que cada quién pueden lograr las cosas por su esfuerzo propio, sin la ayuda (¿no sería mejor, “sin la bendición”?) del Líder.  Todos los beneficios sociales—como los empleos, donaciones, permisos, concesiones, grados universitarios, etc.—les deben ser dados al pueblo, sin ninguna otra consideración que no sea el juicio y control personal del Líder.  (¿Mérito?  ¿Qué es eso?  ¿Es de queso y se come con melao?)
  4. Conquista al pueblo dándole “dulces” o “caramelos”. Compra la obediencia y el afecto de tus ciudadanos, refiriéndote a ellos como “hermanos y hermanas”, “compañeros y compañeras”, “camaradas”, etc., al tiempo que los acorralas siempre que te convenga.  Así, no te cuestionarán después cuando los lleves con rumbo al matadero o al abismo.
  5. Divide las masas. Debilita las masas, ponlas a pelear entre sí.  Así, podrás controlar su atención.  Crea problemas de manera consciente y planificada, lo que te permitirá obtener ciertas ventajas:
    • Problemas más importantes que requieren mayor atención, quedan relegados a un segundo o tercer plano;
    • Dictas la agenda pública y lo que los demás pensarán y discutirán;
    • Resuelves los problemas de tu propia creación, de la manera más conveniente para ti; y
    • Si causas un problema y te apartas lo suficiente del mismo, a los demás les parecerá como que cediste, cuando en realidad estás comprando tiempo para hacer algo que te sea más importante.
  6. Imponle al pueblo tus grandes obras. Asegura tu sitial en la memoria colectiva de tu país emprendiendo empresas grandiosas (proyectos de infraestructura, edificaciones, campañas, eventos, etc.), ya que las mismas te asegurarán un influjo de dinero y otros recursos, a la vez que te crean las oportunidades para repartirlos como lo creas más conveniente, a quién sea y cuanto sea.
  7. Dosifica el miedo. Inculca el miedo entre tus ciudadanos, en dosis controladas, mediante la presentación y propagación selectiva de escenas y eventos intimidatorios.  Muéstrale a las masas cómo acaban tus oponentes y quienes no comparten tu ideología.  Emplea el uso excesivo de la fuerza represiva al tratar con criminales o sospechosos, o hasta contra oponentes de poca monta.  (“Mano dura contra el crimen”, anyone?)  Demuestra tu fuerza contra los más débiles para logar un efecto que inspire al miedo y la reverencia, combinado con una sumisión y pasividad subconsciente.
  8. Incorpora la irracionalidad en la vida pública. A mayor irracionalidad, a las masas se les hará cada vez más difícil lograr soluciones propias a sus problemas, así como distinguir entre la realidad y la ficción, entre lo existente y lo imaginario, entre la verdad y la falsedad.  Realiza actos ilógicos para lograr que el  pueblo se enoje, actos que operan contra toda razón, lógica o expectativas reales.  Así, cuando lo irracional sea la regla y no la excepción, ahí comenzará el juego de la manipulación.
  9. Dale nombre a tu enemigo. Nombra de manera directa y clara quién es “el enemigo”, el “traidor”, el “oponente”, el que amenaza con virar tu mundo patas arriba, por medio de algún cambio radical o de la comisión de algún acto nefasto, que eche tierra sobre eso que te es más sagrado.  (Odio decir esto, pero me parece que esta es una forma no deseada de interpretar el dicho puertorriqueño, “cada guaraguao tiene su pitirre”.)  Combina esto con la dosificación del miedo, para que así tú puedas quedar como el que “salvará” al pueblo del enemigo de turno.
  10. Incita a la práctica de los rituales. Haz que las acciones de benevolencia, los rituales religiosos, y hasta las actividades recreativas y deportivas, se vistan de un matiz político para que puedas diseminar el poder, de arriba para abajo.

Para ser sincero con ustedes, mientras más repaso esta lista, más me doy cuenta de que todos los elementos que su autor ha observado en (of all places) Macedonia, han estado presentes en el Puerto Rico de los últimos 30, 40 ó 50 años, y se siguen observando en el Puerto Rico de hoy en día, bajo administraciones del PNP y del PPD.  Ninguno de los dos partidos puede reclamar estar libre de polvo y paja, y ciertamente la historia no les da la razón a ninguno.

Así que a mí me parece que quien venga a decirme que “no permitirá que Puerto Rico se convierta en una ‘república bananera’”… está tan peligrosamente alejado de la realidad, o vive en un universo paralelo, y no en el Puerto Rico de hoy en día.

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  Hasta luego.

LDB

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Prefiero ser optimista…

¡Saludos, mi gente!

Aquí de regreso con ustedes, justamente cuando cumplo un año más en mi paso por este valle de lágrimas.  Y si vamos a ver, la vida ha seguido igual que cuando escribí lo siguiente el año pasado, al cumplir el medio siglo de mi vida:

El caso es que han sido unos 50 años en los que he visto muchas cosas.  Sueños no realizados (o que difícilmente podría yo realizar en mi vida) y pequeñas victorias.  Ejemplos de humildad y ejemplos de arrogancia.  Actos que ennoblecen a la humanidad y eventos trágicos que la humillan.  He ganado amistades y las he perdido.  He sabido lo que es confiar en las personas y lo que es que las mismas personas defrauden la confianza depositada en ellas.  He viajado a lugares maravillosos y excitantes, y también a lugares que no desearía volver a ver.  He visto alegrías y penas, éxitos y fracasos, salud y enfermedad, aceptación y rechazo, bondad y maldad…

¡Y seguramente veré más de lo mismo por lo que reste de mi vida!  Pero así son las cosas…

Y sin duda alguna, el año que acaba de pasar desde entonces no me ha decepcionado, ya que ha traído más de eso mismo.  En especial, me ha tocado ver de primera mano la incertidumbre causada por la precaria situación económica que vivimos los puertorriqueños—aunque no lo parecería, a juzgar por la jauría la turba la avalancha de gente que se tiró a la calle para aprovechar el “viernes negro” para iniciar “con el pie derecho” la temporada navideña (o “las fiestas”, o “the holidays”, para quienes quieren sonar politically correct… ¡y ustedes saben quiénes son y saben que me refiero a ustedes!).  Ahora bien, aquéll@s de ustedes que han seguido (¡eso espero!) este blog desde que lo comencé a finales de 2003, sabrán que prefiero ser optimista y creer que aún hay esperanzas de que vengan tiempos mejores.  Y yo estoy muy, pero que muy seguro de que será así.  (Es más, ESO es lo que me ayuda a seguir echando pa’lante.)

Bueno, basta ya de hablar de mí.  Hablemos del resto del mundo, shall we?


Pero antes, para quienes aún no saben de que se trata el “viernes negro” (yo lo dudo, pero por si acaso…), aquí les dejo esta “gotita del saber”:

Muchos comerciantes han objetado el uso de un término negativo para referirse a uno de los más importantes días de compra del año.  A comienzos de la década de 1980, comenzó a circular una teoría alterna: los detallistas tradicionalmente operaban con pérdidas financieras la mayor parte del año (desde enero hasta noviembre) y hacían sus ganancias durante la temporada feriada, comenzando el día después del Día de Acción de Gracias.  Cuando esto se inscribía en los registros financieros, las prácticas de contabilidad anteriormente comunes utilizaban tinta roja para mostrar cantidades negativas y tinta negra para mostrar cantidades positivas.  Bajo esta teoría, el viernes negro es el comienzo del periodo en el cual los detallistas no tendrán más pérdidas (en rojo) y en su lugar obtendrán las ganancias del año (en negro).

 
Traducido y adaptado de: Black Friday (shopping) (vía Wikipedia)
(NOTAS:  [1] La versión en español de esta definición no entra en el mismo grado de detalle que la original en inglés, así que ahí les dejo mi traducción.  [2] El énfasis en ambos colores es mío.)

(Ahora lo que falta es que el siempre recordado anfitrión infantil de WAPA-TV, el español Joaquín Monserrat [“Pacheco”] [1921—1996], se levante de su tumba para decir el sonsonete aquél aquello de… “¡Con las ‘Gotitas del Saber’… mucho podemos aprender!”)


Por supuesto, este año no todo será tan dulce como el arroz con dulce ni tan sabroso como los pasteles de masa (o sea, plátano o yuca más la carne que usted quiera ponerle y el picantito a gusto, para quienes me leen en otros países) y el lechón asado.  (Y ahora que estoy en la de cuidar un poco más mi salud para que mis números de colesterol, triglicéridos, etc.,  no se me vayan a “subir por el techo”, escribir sobre esto me trae sentimientos encontrados… ¡pero ya eso es otra cosa!)  Claramente, no será una alegre Navidad para quienes han perdido mucho en el año que termina pronto, desde la seguridad de tener un empleo en el gobierno de Puerto Rico (mito que el propio gobierno se ha encargado de desmentir de un plumazo), hasta algo tal vez más valioso: la vida (algo que hace mucho tiempo el mismo gobierno tampoco ha podido o querido garantizar).

Prueba de esto último es que ya en el mes que acaba de terminar (noviembre), la incidencia de muertes violentas en Puerto Rico superó la marca de los 800.  Asesinatos causados por el control del “punto” donde algún infeliz se “capea” la droga, o porque el esposo quiere “darle un escarmiento” a la esposa para que lo obedezca o para que no lo abandone… o porque la cita clandestina guardaba una sorpresa inesperada y el que se las da de machazo bien macho odia las sorpresas como ésa—tal vez porque en su casa le han enseñado a llevar ese odio como el emblema que se lleva en el hombro de la camisa, a la vista de todo el mundo, o tal vez porque alguna figura “de autoridad” le cultivó (¿o le cultiva?) en su alma ese odio—y tiene que expulsar ese demonio de la faz de la tierra a como dé lugar… aun si tiene que descuartizar al “endemoniado” en el proceso de ejecutar su misión salvífica…

¿Será que mucha gente en Puerto Rico ha dejado de valorar la vida como lo que es?  ¿Será que el odio, la frustración que se siente al vivir una vida “mediocre”, la desesperanza, nos están llevando al punto en el que ya nada importa?  ¡Ojalá y hubiera una respuesta fácil!

Por supuesto, como en toda guerra, es el soldado de fila el que se inmola, el que se sacrifica, el que no es indispensable y se puede desechar así porque sí, mientras que quien(es) lo envía(n) a la batalla… “allá él y acá yo y pregúntame si a mí eso me importa”.  ¡Vaya sentido de responsabilidad de quienes así piensan!  (Y sí, ahí está de nuevo esa palabrita, “responsabilidad”, una de las que ocupan un lugar prominente en la nube de etiquetas de mi blog—y por alguna buena razón debe ser.)  Y ésa es la clase de persona que insiste en pasar ante el resto de la humanidad como “verdaderos hombres” (¿con todo y “promesa de hombre”?), como “hijos (privilegiados) de Dios”…

Total, que a la larga, la vida les reclamará por esa misma responsabilidad—a ellos, como a todos nosotros.

OK, déjenme cambiar de tema en esta entrada para hablar de algo que me ha llamado la atención en esta semana: Parece que la blogósfera puertorriqueña está cobrando más importancia, a juzgar por el impacto que está teniendo en el acontecer noticioso puertorriqueño (¡aunque no siempre por las razones correctas!).  Prueba de ello ha sido el papel que ha desempeñado una entrada en el blog del Prof. Mario Núnez (Universidad de Puerto Rico en Mayagüez), DigiZen, en la que se compara—repito, SE COMPARA—la conducta del presidente del Senado de Puerto Rico, Hon. Thomas Rivera Schatz, con el patrón de conducta de la personalidad narcisista.  (Y por favor, fíjense bien: ¡no soy yo quien lo dice!)  En especial, la controversia surge del primer comentario a dicha entrada:

Una pena que se esté estereotipando a las personas cuando un gobierno tiene que responder a las necesidades de todas las personas.

El comentario fue escrito el 11 de julio de 2009 por el actual rector de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, Dr. Carlos Andújar (quien es psicólogo), cuyo nombre salió a relucir la semana pasada como que estaba siendo considerado para la Secretaría de Educación de Puerto Rico (ante la renuncia—después de 11 meses de “regresar” al cargo—del Dr. Carlos Chardón, a quien mencioné en una entrada anterior).  Y si vamos a ver, para mí este comentario es suficientemente inocuo, en tanto no va dirigido específicamente a la conducta del líder senatorial (del que ya vimos su afán de realzar su imagen pública), sino a describir la realidad de una actitud generalizada entre nuestros funcionarios gubernamentales (y más de un tiempo a esta parte) y cómo la misma afecta la atención a las necesidades de los ciudadanos, sean quienes sean, sin distinciones ni prejuicios, NOS GUSTE O NO la manera en que eligen vivir su vida.  Digo, así es como yo lo veo.

Pero como lo relata el Prof. Núñez en su seguimiento a esa entrada, ésa no fue necesariamente la manera en la que la vieron otros, especialmente los expertos en los dimes y diretes, broncas y bolletes que pasan como “análisis” y “noticias” (¡y ustedes también saben quiénes son, y también saben que me estoy refiriendo a ustedes!), quienes atribuyeron erróneamente las expresiones sobre el presidente del Senado al Dr. Andújar y crearon una noticia donde nunca la hubo, en lugar de evaluar y valorar las mismas expresiones dentro de su contexto—cosa muy difícil de hacer cuando lo que se busca es la guapetonería, el sensacionalismo y la fabricación de noticias.

Total, el daño que se iba a hacer ya se hizo.  Ya el gobernador de Puerto Rico, Luis G. Fortuño Bruset, dijo que no sometería el nombre del Dr. Andújar para su designación como Secretario de Educación al “consejo y consentimiento del Senado” requerido por la Constitución de Puerto Rico de 1952.  ¿Y por qué?  ¿Por hacer un comentario—a mi juicio—inocente en un blog?  ¿Por poner un granito de arena, por aportar a la discusión de situaciones que afectan adversamente el bienestar de un pueblo?  (Y créanme esto: Cualquier funcionario de gobierno—del partido que sea—que exhibe unos rasgos de conducta similares a los que el Prof. Núñez describe en la entrada “de la discordia” de su blog, debe considerarse una amenaza seria para el bienestar de la sociedad.  PUNTO.)

Tal vez será que quienes usan su cabeza para pensar de manera inteligente y sensata, no tienen cabida en la dirección de un gobierno.  Pero yo me rehúso a creer que eso es así.  Como dije al comienzo de la entrada, prefiero ser optimista y creer que aún hay esperanzas

¡Y vamos a dejarlo ahí!  Cuídense mucho y pórtense bien.  ¡Hasta luego!

P.S. Y antes que se me olvide, como dice Prometeo (del blog Poder 5)… ¡Que viva el Quinto Poder!

LDB

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Quien… Diantre Manda Aqui?

Saludos, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

Aquí, como siempre, viendo las cosas extrañas que suceden en Puerto Rico. La verdad es que ya yo no sé si debe sorprenderme o no que ocurran cosas como las que se vieron esta semana que termina. Como por ejemplo, que una muchedumbre tome por asalto el Capitolio de Puerto Rico, para protestar de manera violenta por un homenaje. Para quienes no sepan todavía a qué me refiero, se trata de la “tremenda” idea de una representante del partido de mayoría en la legislatura actual (PNP) de rendirle homenaje al Sr. Julio Labatut, un florista cubano que lleva radicado en Puerto Rico muchos años, y que suele rendir servicios a por lo menos una de las emisoras de TV locales (WAPA-TV/DT). La realización de esta idea ha dejado al descubierto una serie de cosas que uno no puede creer. Por ejemplo, el que la resolución legislativa para dicho homenaje fuese aprobada, sin que los legisladores hubieran leído la medida… ¡EXACTAMENTE COMO USTEDES LO ESTÁN LEYENDO! Y después acaban quejándose de que los engañaron, de que firmaron la resolución “sin darse cuenta” de lo que estaban firmando… OOOOOOOOOOPS!!! HELLOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!… ¿Cuántas otras cosas ellos habrán firmado (o firman) “sin darse cuenta”?

Además, ¿a qué venía el homenaje para empezar? ¿Será que el “homenajeado” aporta $ignificativamente a las arcas de la legisladora en cuestión (y no precisamente arreglos de flores)? (¡Y cuida’o que la tipa es fea con co… uy, perdón… con ganas! ¡Yo no me le pegaría a ella ni bailando, así fuese para salvar mi vida!)

Pero bueno, allá Juana con sus pollos… ¡si éstos sobrevivieron lo que voy a contar ahora!

La cosa es que llegó el miércoles 29 de marzo, casi al atardecer. Frente al Capitolio se juntó una muchedumbre para protestar contra la realización del homenaje. La premisa básica de la protesta es la implicación del señor Labatut en los hechos que llevaron al asesinato de otro cubano, de nombre Carlos Muñiz-Varela, ocurrido alrededor de un cuarto de siglo atrás. Muñiz-Varela era el dueño de una agencia de viajes (Viajes Varadero) que a comienzos de la década de 1980 estaba organizando una serie de vaijes de reunificación de las familias cubanas exiliadas con sus semejantes en la Antilla Mayor. Aparentemente, a los infaltables elementos de derecha que florecieron durante los años de la Guerra Fría (y algunos de los cuales están dando sus postreros aleteos) esa iniciativa no le gustó, y con la complicidad de algunos elementos derechistas locales (tal vez los mismos que con los eventos del Cerro Maravilla en julio de 1978 quisieron “dar un escarmiento” a quienes no pensaran como ellos, especialmente a los independentistas) asesinaron a Muñiz-Varela en una calle de San Juan, mientras éste conducía su automóvil en ruta hacia su trabajo. Al día de hoy, no se ha podido someter cargo alguno contra la(s) persona(s) responsable(s) de este sangriento hecho, pero para muchos sectores de la izquierda boricua, en todo este tiempo ha quedado la “espinita” de que Labatut estuviese implicado.

(Por cierto, en una ocasión cuando yo trabajaba como técnico de investigación para una unidad de la Universidad de Puerto Rico, tuve que ir a Viajes Varadero a procurar los pasajes para mi jefe de entonces, quien tenía previsto viajar a Cuba como parte del estudio de aves migratorias en el Caribe, en el que él estaba trabajando como investigador principal. De más está decir que tuve entonces cierta aprehensión por estar en ese lugar, sobre todo dado que aún en la segunda mitad de los 1980s existían algunos rezagos de la mentalidad retrógrada que nos trajo los tristes eventos que acabo de mencionar. Afortunadamente, mi vida NUNCA corrió riesgo mortal, y el caballero que me atendió en esa ocasión NO me lavó el cerebro para convencerme de las “bondades” del comunismo, y mi jefe de entonces pudo efectuar su viaje de investigación científica sin ningún contratiempo… ¡en fin, que no sucedió NADA de lo que las mentes mediocres hubieran creído que sucedería!)

Pero bueno, fast forward al miércoles pasado. Como decía, se congregó la multitud en protesta por el homenaje a Labatut. Obviamente, hasta entonces el público estaba claro en cuanto a que eso iba a ocurrir. Pero con lo que nadie de ahí hacia afuera contó fue con que se iba a formar un motín, al emplear la táctica de distraer a la policía, haciéndola ir a detener el intento de uno de los manifestantes de quemar la bandera de los EE.UU. ¡Ahí fue que se formó Troya! Hubo empujones, forzamiento de puertas (que no son precisamente de las más sólidas), rotura de vidrios en las ventanas… ¡y hasta agresiones contra los miembros de la Policía! Y para colmo de males… ¡hasta la urna que guarda la Constitución de Puerto Rico (la que para bien o para mal nos rige desde 1952) por poco se nos pierde!

¿Quién puede estar ganando con esto? Las mentes mediocres que legislan como si eso fuera un juego (por cierto, quienes leen esto en América Latina, ¿sabían que en el año 2000 se aprobó una ley*–derogada al comienzo del año siguiente**–para implantar en Puerto Rico el Daylight Saving Time estadounidense, en desprecio del conocimiento científico disponible que indica claramente que en Puerto Rico no se cumple el propósito por el cual se implanta en latitudes subtropicales y templadas? Total, los legisladores la habían aprobado… ¡y que “pa’ probar”, a ver cómo es la cosa!)… las mentes mediocres de quienes incitaron a la muchedumbre a vandalizar, a agredir, a faltarle el respeto a los símbolos de autoridad constituida (los mismos que se cantan como que no pueden controlar lo que hagan sus huestes, o sea, “yo aquí afuera, tranquilito, y allá ellos, que se jo…”)… las mentes mediocres de los mismos que se dejaron utilizar como instrumentos de agresión… Definitivamente, NADIE. ¡ABSOLUTAMENTE NADIE!

Y al final, ¿qué logró cada quién con todo lo que sucedió? Salvo por el inminente endurecimiento de las medidas de seguridad en el Capitolio (algo a lo que me alegra muchísimo no tener que enfrentarme, ahora que mi oficina en el DRNA se mudó a Río Piedras hace un par de semanas)… SIMPLE Y SENCILLAMENTE… ¡NADA BUENO!

EEEEEEEEEEnigüei…

ESTA SEMANA (3—8 DE ABRIL DE 2006) TERMINAMOS EL MES DE MARZO CON: Una joven monja se indigna por el nombre con el que quieren bautizarla… Las 30 ventajas que tienen las mujeres… Tremenda confusión cuando un chino hace una llamada telefónica… Cuáles son los secretos para una buena relación entre el hombre y la mujer… Y… Cómo saber si usted está en una iglesia para los rednecks.

Así que ya lo sabe, visite Humor, Según Luis Daniel Beltrán.

(OK, yo sé que estoy un poco atrasado… es más, todavía es la hora que no he hecho mis números de income tax… pero el próximo sábado vengo con lo nuevo de abril, ¿estamos?)

Bueno, nos vemos el próximo sábado, antes de comenzar mi habitual receso de Semana Santa. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

* Ley para establecer en Puerto Rico el Daylight Saving Time.

** Ley para derogar la ley para establecer en Puerto Rico el Daylight Saving Time.

LDB

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No Me Pregunten Por Marquito y Juanita

Hola, mi gente. ¡Esto es lo que está pasando!

La semana que acaba de terminar estuvo bastante tranquila. A menos que sea que yo estoy tan dedicado a mi trabajo que no me quiera enterar de que hay un mundo allá afuera. Y más aún de que a ese mundo se acaba de mudar la producción de ooooooooootraaaaaaaaaa película de Hollywood. Específicamente la que están filmando los tortolitos… ¡perdón!… la pareja de actores y cantantes que llamaré afectuosamente “Marquito” y “Juanita”.

Se trata de una película sobre la vida del “cantante de los cantantes”, Héctor Juan Pérez-Martínez, mejor conocido como Héctor Lavoe (9/22/1946—6/29/1993). Que de todos modos, no es la única que se está filmando sobre el mismo tema en estos momentos (además de que ambas ni siquiera son originales en los títulos; la de Marquito y Juanita se titula “El Cantante”, mientras que la otra que se está filmando en Ponce, lugar natal de Pérez-Martínez, se titula The Singer… ¡Qué co… perdón… pantalones!) Pero lo importante es que en el Viejo San Juan se está viendo el mismo circo de siempre, con cámaras, equipo, alcahuetes de producción y demás pa’quí y pa’llá… ¡y ni hablar de cuanto periodista de aquí y de allá se pueda dar vuelta por el set!

Y como suele suceder, siempre algún periodista sale mal en algún incidente relacionado con todo ese show. La última vez que yo me acuerde, fue cuando Sly Stallone (mientras filmaba Assassins con Antonio Banderas) mandó a uno de sus gorilas a quitarle la cámara a un camarógrafo de WAPA-TV… ¡porque lo mangó “haciéndole el cuento bobo a una muchacha local! Pues lo más reciente fue el jueves pasado (6/26/2006), cuando una telerreportera de WKAQ-TV/DT, por meterse más allá de donde tenía que meterse… OK, me refiero a que se metió más allá de donde está la línea de seguridad de la producción… ¡se llevó tremendo cantazo de un camión cuyo conductor estaba mirando pa’l ca… perdón… pa’l infierno viejo (como lo hubiera dicho mi madre)! Afortunadamente, ella no sufrió daños físicos mayores en el accidente.

Total, ya quedará por verse si todo el esfuerzo que hagan en la filmación de una u otra película valió la pena, especialmente a la hora de ver cuánto se recaudó en la taquilla. Mientras tanto, ¡paz y amor!… ¡y Marquito y Juanita muy cariñosos, dándose besos por ahí!

(¡Ojalá que eso les dure mucho!)

Mientras tanto, “¡vamo’ al mambo!”

¿QUÉ HAY DE NUEVO ESTA SEMANA? Una niñera que… ¡como que no sabe seguir instrucciones!… ¡Se revela el secreto! Cuáles deberían ser los nombres de sus artistas favoritos… Coincidencias macabras entre Abraham Lincoln y John F. Kennedy… Las verdades de la vida, desde el punto de vista de los perros… E… Instrucciones de uso… ¿para una camiseta (t-shirt)?

(¡SÍ! Porque si escribo “Y… Instrucciones de uso…”, ¡como que eso no está bien dicho! ¿Verdad?)

OK, repitan conmigo: Aquí es que es, aquí es que es.

Bueno, con eso los dejo por lo pronto. Cuídense mucho y pórtense bien. Bye!

LDB